lunes, 26 de enero de 2026

Deuda social

REACOMODO, TRANSICIÓN Y DAÑO LABORAL

Luis Barragán

Importa el reconocimiento formal de los daños laborales ocasionados en la presente centuria, encaminados hacia la urgida reintegración social del país capaz de darle legitimidad y soporte a la transición demandada. La sola exigencia de un exclusivo aumento salarial, convertida en hábito y ocio, contribuiría al esfuerzo de reacomodo que ensaya el poder establecido al propiciar un cambio nominal tratando de mitigar sus urgencias.

Puede aseverarse que la transición comenzará realmente con la reparación social antes o al mismo tiempo que la reinstitucionalización del Estado. Recuperar los pilares fundamentales del derecho del trabajo, el salario, la seguridad social, las oportunidades laborales, la agremiación y la negociación colectiva, como la calidad de vida junto con el bienestar familiar, por ejemplo, es tarea impostergable para abrir un proceso de redemocratización convincente y eficaz.

Medidas específicas como el reconocimiento de la antigüedad, la recapacitación laboral, la protección social o el saneamiento de la administración de justicia, aconsejan avanzar hacia mecanismos de resarcimiento más amplios, entre ellos una indemnización masiva por salarios atrasados, pérdida de oportunidades laborales, ajustes por inflación y la imposibilidad de disponer efectivamente de las cajas de ahorro e institutos de previsión, pese al aporte sistemático de los trabajadores. Tales consideraciones legitimarían una inversión parcial de los ingresos extraordinarios del petróleo aún pendientes, así como de otras fuentes orientadas a conseguir y preservar un deseable equilibrio socioeconómico.  

Significativo al tratarse de una genuina expresión de la sociedad civil organizada, la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB) ha respaldado la propuesta del profesor William Anseume, con miras a la discusión y elaboración de un proyecto de ley orientado al resarcimiento de los daños laborales que han afectado a una parte sustancial de la población. Además, surge en una casa de estudios que tiene la particularidad de exponer a sus gremios renovados oportuna y democráticamente frente a unas autoridades interventoras que, por supuesto, nadie ha elegido en Sartenejas ni en el Litoral, y el marcado déficit de profesores de matemáticas nos pone acaso en las vecindades del daño académico.

Advertida en nuestro artículo anterior la necesidad de una interlocución con los factores reales del poder, como la de una unidad vital de las fuerzas opositoras, la propuesta en cuestión puede llegar a la mesa de debate enriquecida por los distintos expertos que se encuentran dentro y fuera del territorio nacional. En contraste con las que no se han tenido, es una opción de despegue para los venezolanos que trabajan, buscan y pasan trabajo, enteramente buhonerizado un porvenir que no merecen.

Fotografías: LB, camino hacia la Plaza de El Venezolano, desde la Catedral (Caracas, 2023).

27/01/2025:

https://www.elnacional.com/2026/01/reacomodo-transicion-y-dano-laboral/


domingo, 25 de enero de 2026

Los colores del paisaje urbano

DE LA  ALTERNATIVA VISUAL

Luis Barragán

Los espacios públicos capitalinos e interioranos del país, están saturados de la asfixiante propaganda oficialista. Cierto, de compararlo con épocas anteriores, ha disminuido bastante quizá por la falta de recursos económicos y de mano de obra.

Los muros, paredes, murallas, casetas telefónicas, o cualesquiera alternativas, se llenaron de los militantes mensajeros. Lo peor es que, por falta de renovación de motivos y técnicas, ha quedado una muestra desvencijada, precaria y desteñida con las consignas de rigor en  caseríos, pueblos y ciudades.

Tiempo atrás, nuestras localidades fueron pintoreteadas de gris. Ha cedido un poco el fenómeno y alguna vivacidad se observa en uno que otro lugar, en verdad,

Es necesario reencaminarse hacia una alternativa visual en el paisaje venezolano urbano o con tal pretensión, para descontaminarnos. Por higiene mental, expresión antes muy común, la calle requiere de una perspectiva francamente estética, grata, ordenada, serena.

Hay sitios acogedores en la ciudad capital que contrastan con tanto deterioro, aun siendo muy modestos. Posiblemente, las modificaciones pictóricas de la vía pública en Venezuela requieran de mayores rigores normativos para impedir esa propaganda invasiva, saturadora, moleste.

Fotografía: LB, UCAB (Caracas, 27/09/23).

26/01/2026:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/43925-de-la-alternativa-visual

Caza de citas


 




Algunas veces no es un juicio sino una zambullida abrupta en una vida”

Yasmina Reza

(“Casos reales”, Alfaguara, Barcelona, 2026: 124)

Reproducción: Andrea Baruffi.

Noticiero retropespectivo

- José Vicente Rangel.”¿Hay polarización?”. Semana, Caracas, N° 526 del 27/08/1977.

- Eduardo Fernández y el caso Sierra Nevada. El Nacional, 21/03/80.

- Ibsen Martínez. “Matos Azócar: El novato del año”. El Nacional, 23/01/85.

- Mazhar Al-Sheridah. “Hormuz y la versatilidad del petróleo árabe”. El Diario de Caracas, 04/11/81.

- Luis Alberto Machado renunció a COPEI. El Universal, Caracas, 30/09/90.

Reproducción: Tomada de la red, Universidad Central de Venezuela, presuntamente tomada en 1892.

Preocupación

A BIORD ROGANDO ...

Luis Barragán

Hay situaciones necesarias de esclarecer, porque no basta con correr la arruga. Sobre todo, tratándose de la feligresía católica que deposita su confianza en el obispado.

Hija de Edmundo González, Mariana González de Tudares denunció en su momento que intentaron extorsionarla para liberar a su esposo Rafael  implicando los espacios (SIC) del  arzobispado de Caracas. Horas después, la diócesis arzobispal negó la especie a través de un comunicado muy breve y, ciertamente, vago, sin contundencia.

Otras horas más tarde, sorprendió a la opinión pública la fotografía tomada en una misión diplomática que incluye al excarcelado Rafael Tudares y a su esposa. Y, en la escena, aparece monseñor Raúl Biord, arzobispo de la ciudad capital.

Afortunadamente, en tres días  se produjo la liberación, pero quedó un amargo sabor de los hechos que nos confunden todavía más sobre el papel de monseñor en el curso absolutamente ineludible de los acontecimientos políticos. Tiene un rol que desempeñar, nadie está pidiéndole hacer proselitismo político, pero ese rol le toca cada día más definirlo; por cierto, lejos estamos de sugerir siquiera que, directa o indirectamente, tenga que ver con alguna intención o actividad delictiva, pero luce necesario y le rogamos que se aclaren completamente las cosas para que tomen  las previsiones del caso, al menos.

En estas mismas páginas, saludamos su designación arquiepiscopal, atendida la sugerencia del amigo Freddy Millán Borges (https://lapatilla.com/2024/07/01/luis-barragan-biord-castillo/);  e, incluso, una o dos semanas antes, acudimos a una misa que dio Biord en un sector popular de la metrópoli con motivo de la designación del novel sacerdote Jesús Herrera como administrador de la parroquia. Suscribimos esta nota como católicos empeñados en ser practicantes  y como ciudadanos que deseamos confíar en nuestros pastores a plenitud, pues, es amarga la sensación que quedó luego de la justa excarcelación del señor Tudores.

Imágenes: la inicial, tomada de la cuenta de Sergio Novelli (*) y, las otras, capturas de pantalla tomadas del video de la homilía de monseñor Biord, misa del 18/01/2026 (Artigas, Caracas). 

(*) https://x.com/SergioNovelliE/status/2014306033162727889/photo/1

25/01/2026:

https://lapatilla.com/2026/01/25/luis-barragan-a-biord-rogando/

sábado, 24 de enero de 2026

La novedad de un anuncio

REINO Y CONVERSIÓN: ¿SABEMOS VER?

(San Mateo, 4: 12-23)

Enrique Martínez Lozano

Tras el relato del bautismo –inicio de la actividad pública- y de las tentaciones en el desierto –como marco simbólico de la misma-, Mateo sitúa a Jesús en Galilea, en concreto en Cafarnaún, que va a constituir el "centro de operaciones" en la primera etapa de la misión del maestro.

Según uno de sus objetivos manifiestos –mostrar que en Jesús se cumplen las profecías judías-, el autor del evangelio aplica a su maestro un bello texto de Isaías: es la "luz que brilla en las tinieblas".

Parece que no podía haber encontrado un pórtico mejor para iniciar el relato. Inmediatamente después, se va a centrar en dos cuestiones decisivas: la proclamación condensada de su mensaje (el llamado kerigma) y la llamada de los primeros discípulos.

Con respecto al mensaje, en cuanto a la forma, llama la atención que sea exactamente igual que el de Juan el Bautista (Mt 3,2), probablemente una señal más del interés de los primeros cristianos por presentar a Juan como uno de ellos.

Por lo que respecta al contenido, presenta un doble acento: el anuncio de la cercanía del Reino y la correspondiente llamada a la "conversión" ("metanoia"): es necesario convertirse porque está cerca el Reino. ¿Qué puede significar eso para nosotros, hoy?

Sabemos la lectura que se hace de esas palabras desde una consciencia mítica y desde el modelo mental, subrayando el aspecto espiritualista e individualista, tanto de la conversión como de la salvación.

El mensaje, sin embargo, en inmensamente más rico y profundo: habla de novedad y de cambio.

La novedad radica en el anuncio: la cercanía del Reino. Si por "Reino" entendemos, no una especie de "territorio" mítico, sino el secreto último de lo real, lo único capaz de responder a nuestro anhelo más profundo, porque constituye, en definitiva, nuestra identidad, podremos entender la "urgencia" y el "apremio" que se derivan de las palabras del sabio de Nazaret.

Y parece claro que es a esto a lo que Jesús se refería: al "tesoro oculto" que, una vez descubierto, hace que uno se llene de alegría y se desprenda de todo con tal de lograrlo (Mt 13,44).

Ese "tesoro", el único que realmente vale la pena –parece decir Jesús-, está ya a nuestro alcance. Únicamente necesitamos "verlo"..., y para eso necesitamos "convertirnos".

El significado de la conversión se pone de manifiesto en el término griego utilizado: "Metanoia" ("meta-nous" = "más allá de la mente"). En contra de acepciones habituales en las predicaciones y los catecismos, que parecían atribuirle connotaciones de mortificación, remordimiento o incluso culpa, tal término apunta a algo más profundo.

Se trata de una invitación a salir de la rutina de la mente –la inercia de lo ya conocido o la jaula de nuestros pensamientos, prejuicios y etiquetas-, para ser capaces de "ver de otra manera". Un "ver" que nos permita captar precisamente la realidad del Reino, es decir, aquello que constituye el Secreto de lo Real y nuestro Núcleo más profundo, aquello que las religiones han llamado "Dios" y que no es sino el Misterio Uno de todo lo que es.

Al descubrirlo, experimentamos la Plenitud. Porque no es "Algo" separado que debamos lograr, sino nuestra identidad más profunda, el Fondo común y compartido con todos y con todo. Al descubrirlo, se sale de la ignorancia, la confusión y el sufrimiento. Pero únicamente podemos verlo si adoptamos la visión adecuada, es decir, si desarrollamos la capacidad que late, con frecuencia "dormida", en todos nosotros; a esa capacidad, que podemos llamar "inteligencia espiritual", el evangelio la llamaba "metanoia" o conversión.

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/4559-reino-y-conversion-sabemos-ver.html

Ilustración:https://benofcommonprayer.substack.com/p/sermon-the-real-world

Fotografías: LB, Iglesia de El Recreo. Freddy Marcano, monseñor Héctor Maldonado (CCS, 25/01/26).

Papa León: https://www.youtube.com/watch?v=5iaQnlKgPzA




Cardenal Porras: https://www.youtube.com/watch?v=UBEgaLUiwVM

Equidad social

RESARCIR EL DAÑO LABORAL

William Anseume

Desde luego que, como se ha ofertado finalmente al principio de este año, y por causas ajenas a la firme voluntad de algunos inescrupulosos para con los trabajadores y el trabajo, procede en estas y cualesquiera otras circunstancias un ajuste del salario mínimo, de los sueldos, de las pensiones y, por supuesto, de toda la protección social de quienes laboramos, estamos jubilados o pensionados en Venezuela.

Aunque esta situación atañe más a la administración pública, tiene directa incidencia en la empresa privada que ha gozado en buena medida los beneficios de la implementación inhumana de la explotación laboral y la esclavitud moderna de todos estos años. Un líder empresarial, por mal ejemplo, representante ante la OIT, para más señas, ha insistido en la eliminación de las Prestaciones Sociales, desconociendo así la legislación laboral en cuanto a intangibilidad y progresividad de los derechos. Éstas, establecidas como están, por el contrario, deben mantenerse y ajustarse, contemplando el daño causado, de modo que cumplan su función protectora. Y si se tocan es solo con el propósito de mejorarlas.

Pero, vayamos al meollo de este asunto, sin más dilaciones ni digresiones: el daño laboral causado todos estos años de penuria continuada debe, en principio, reconocerse en su dramática existencia. No exagero, para nada. Y, luego, debe resarcirse en la medida de lo posible con un propósito muy claro que no es otro que el de valorar el daño y restablecer en alguna medida -porque en toda luce incuantificable, a propósito, e impagable, también a propósito. Luego, aunado con este primer propósito, están los complementos adheridos: pagar la deuda moral para con los trabajadores y recompensar como es debido a quienes nos mantuvimos en estado evidente de sacrificio público, junto con nuestras familias, como sostén de las instituciones públicas -y privadas- todo este larguísimo tiempo de afectación.

Pienso en una ley de resarcimiento del daño laboral -pueden llamarla como quieran, según convenga a los efectos políticos de turno, dentro y fuera del país, no nos caigamos a pasiones limitadoras, siempre y cuando cumpla estos fines- más allá, mucho más allá, del ajuste del salario, los sueldos y las pensiones, como corresponde, que debe ser inmediato y va tarde. Esa ley deberá estar enfocada en reponer lo más rápidamente posible la calidad de vida sustraída a todos los trabajadores venezolanos. Adelanto que para nada se trata de bonos cazabobos, de esos del llamado sistema Patria, el que desde ya anuncio que a mi parecer debe ser eliminado en las primeras de cambio. No. Se trata de un desembolso que favorezca al trabajador, a sus familias, y le permita de la forma más inmediata adquirir o reparar sus bienes y servicios, todos los impedidos desde añeja data revolucionaria: vivienda, vehículo, mobiliario, electrodomésticos, enseres, distracción y un muy largo etcétera de esta inhumana destrucción del derecho laboral, de los derechos fundamentales.

Ahora bien, como ese desembolso podría causar efectos contrarios, como el aumento de la inflación, más aún si pensamos en que irá acompañado de un ajuste de sueldos acorde a la realidad económica, no debe ser resuelto enteramente en una sola emisión que podría resultar más bien perjudicial; puede hacerse trimestralmente a lo largo de, digamos, unos dos, tres o cuatro años, los economistas podrían ayudar a precisar la temporalidad del resarcimiento. Esto, encima, con la oferta de crédito que permita cumplir los fines. Pienso en la rapidez con la que se presentó la modificación de la Ley de Hidrocarburos y lo rápido que podría resolverse ésta si existe algún acuerdo. Sin que lleguemos a los extremos de indagar ahora si se hace por este medio o aquel. Seamos pragmáticos y realistas ante lo que nos sucede y dónde están ubicados los los poderes fácticos ahora. Pero, pensemos también en la entrada de recursos económicos inmediatos, ya enunciados, que deben, como dicho está, favorecer pronto y justamente a los trabajadores, sus familias y al trabajo.

Debido a lo extenso que ha resultado necesariamente este primer planteamiento, volveré a abundar sobre él en próximas entregas. Continuará, como se decía en las novelas por partes, con expectativa y todo. Exijamos nuestros derechos y el pago, no solo simbólico, moral, económico, político, de nuestra deuda, como los chinos reclaman la suya. 

Ilustración: Gilbert Garcin.

23 y 24/01/2026:

https://www.elnacional.com/2026/01/resarcir-el-dano-laboral/

https://lapatilla.com/2026/01/23/william-anseume-resarcir-el-dano-laboral/

Deuda social

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