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martes, 6 de septiembre de 2022

Inagotable tablero

ALFILES CHILENOS

Luis Barragán

Ya celebrado el plebiscito constitucional,  persiste la conmoción entre las fuerzas propulsoras de un texto que sensatamente rechazaron los chilenos luego de extremada una polarización innecesariamente prolongada que ojalá disipe la primavera austral que se avecina.  En 2020 hubo un elevadísimo consenso para reformar la Carta Magna, incluyendo a sectores políticamente encontrados, pero – esta vez – abusaron de la confianza de los ciudadanos con una disparatada propuesta orientada a la ruptura de una mínima unidad nacional que ahora se invoca, después de fracasada en las urnas – nada casual – más de medio siglo después de la votación obtenida por Salvador Allende en una consulta presidencial.

               Ha fallado la ya envejecida estrategia ideada e implementada por el Foro de São Paulo y sus derivados,  el apparatchik transnacional de una ultraizquierda decididamente anti-occidental, que convirtió la experiencia del llamado chavismo en una fórmula a replicar en todo el continente, añadida la convocatoria de sendas asambleas constituyentes, por las buenas y por las malas, que en nombre de los más caros y prolijos principios y valores actúan como prodigiosos alfiles para configurar toda una estafa política.  Pasa el tiempo y cada vez es más profunda la convicción de una cuidadosamente planificada táctica de desestabilización que tuvo éxito en Chile, el otro laboratorio latinoamericano, que fue más allá de la incineración del metro de Santiago, o el asalto y la profanación de las imágenes religiosas en la vía pública: acaso, necesitada de una respuesta terapéutica, pesa y estorba en el inconsciente la triunfal manipulación y liquidación de la constituyente por los bolcheviques, o la quema de los conventos de la Rusia y la España que juran olvidar tras muchas décadas.

               Un severo problema político plantea la fracasada fórmula constitucional, adicional al abuso de la confianza que invirtieron los chilenos, ya que Gabriel Boric apenas inicia su mandato presidencial y quizá en una consumada democracia liberal lo correcto sería que renunciara porque comprometió toda la suerte de su gobierno con una jugada fatal.  Sabemos que constituiría un inútil trauma institucional apenas plantearlo, pero no puede pretender evadir el costo político de una acción que resultó temeraria, por el contenido de todo un ladrillo constitucional, aunque reconozcamos que los regímenes parlamentarios facilitan mucho la tramitación de los errores, esguinces y percances adecuadamente subsanables.

               Lo ocurrido en el gran país del sur, no es cualquier cosa. Hogar de miles de venezolanos que pueden dar y dan testimonio viviente de lo que es el llamado socialismo del siglo XXI, valga acotar, arrojados a la calle como animales malditos desde la propia sede de la embajada madurista en la colonia Providencia de Santiago,  defendidos por la valiente alcalde Evelyn Matthei, quien también debe responder a sus electores, es teatro seguro de una confrontación que trasciende al hemisferio, y, por ello, persistirán con la fórmula que es la de una balcanización continental adelantada a pulso, con paciencia y precisión.

               Cuarenta y ocho horas después de la consulta constitucional en cuestión, nos vemos forzados a cambiar de tópico en nuestra entrega de hoy, martes, siendo inevitable preguntar:  ¿Convocarán a otra asamblea constituyente, aunque a alguien se le pueda ocurrir que la de 2020 es permanente para no arriesgar la correlación de fuerzas? ¿Hará la tarea un Congreso que responda adecuadamente a las reformas y actualizaciones de una sociedad que las demanda,  golpeada ya por los retrocesos de lo que fue una exitosa economía de libre mercado? ¿Qué harán consigo mismos los partidos históricos?

06/09/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/alfiles-chilenos/

domingo, 4 de septiembre de 2022

Ardores

¿DE UNA FUTURA BALCANIZACIÓN DE AMÉRICA LATINA?

Luis Barragán

Tenemos la convicción de una ultraizquierda que pasó del igualitarismo más burdo y banal a una diferenciación grotesca e, incluso, superficial en este lado del mundo.  En los remotos ochenta del veinte, descubrió la rentabilidad política de los movimientos sociales en un claro reemplazo de la lucha de clases que se supuso de un absolutamente previsible desenlace, ahora considerada como un reduccionismo al igual que la propia teoría del valor.

      Mientras no conquiste definitiva e inequívocamente el poder en buena parte del continente, reivindicará cualesquiera diferencias, inventará nacionalidades, hará del multiculturalismo un problema que sólo el Estado puede arbitrar, alentará las más diversas creencias mágico-religiosas, versará sobre sagrados territorios ancestrales, reportándose como la solución pacificadora, el factor de reconciliación por excelencia, dando una versión interesada de la solidaridad que garantice la fragmentación y la debilidad de las distintas fuerzas sociales y políticas. Quizá el mejor ejemplo sea la política adelantada en España, estimulando e impulsando los nacionalismos donde los hay y también no los hay, inventando distinciones, prefabricando particularidades, ensayando cualquier distancia.

            El ya viejo Estado Nacional aprendió que son varias las naciones que puede albergar, sin perder un ápice de su significación e importancia que lo equipe mejor para afrontar el reto de sus transformaciones en el proceso de la globalización genuina, real y espontánea. Empero, esa ultraizquierda, dando ocasión a un desarrollo inédito de la ultraderecha que reconquista el fervor popular, siendo o no fascista, tiene por empeño tamaña extorsión: la de dividirnos, o la de unirnos bajo su exclusiva conducción, amparo, orientación, patrocinio, sovietizando al continente con un impenetrable poder central.

            Generalizando la experiencia sufrida por la región desde finales del siglo XIX, la Rusia zarista auspició múltiples Estados balcánicos para una mayor influencia y control de la región, consagrándolo Brest-Litovsk en 1918. Ésta experiencia histórica posteriormente repetida en África, se convirtió en una perspectiva, en una categoría de análisis, en un programa político, teniendo por antónimo la polonización, partiendo de la Polonia descuartizada y desaparecida como Estado en 1795.

            El Foro de São Paulo y sus distintos derivados, transnacionalizada la ultraizquierda, por cierto, contando con los auspicios de Odebrecht y sus peores maneras, esboza muy tímidamente tamaña intención estratégica con las consideraciones y manipulaciones de las comunidades indígenas, aunque luego regímenes, como el venezolano, las desconozca y asesine impunemente a sus dirigentes.  Ello requiere con urgencia de una contrarrespuesta, además, en defensa de losvalores occidentales que se orientan hacia la libertad y la tolerancia.
Ilustración:  Hugo Neves, "Amerique Latin,  Amazonie brûle". 
05/09/2022:

sábado, 29 de enero de 2022

Atentos

BORIC, O EL IRREMEDIABLE ATAVISMO DE IZQUIERDA

Luis Barragán

Sencillo, no tenemos por qué creerle al presidente electo de Chile al referirse a Venezuela y a Nicaragua, además, tardíamente, como observa con acierto Daniel Radío, dirigente uruguayo de una extraordinaria solidaridad con nuestra causa por la libertad. Siendo muchísimos más que seis millones de personas botadas por el socialismo del siglo XXI de su propio país, es evidente que Gabriel Boric, apenas,  incurre en una concesión verbal para la comunidad de venezolanos que espera una firme respuesta humana y humanitaria del gobierno entrante.

            El disparo de arcabuz lo reserva para Maduro y Ortega, pudiendo interpretarse, a lo sumo, como una duda táctica, porque de repetir la declaración tendrá que asumir una  postura inequívoca de denuncia de sus reiteradas tropelías, en franca y comprobada violación de los derechos humanos. Obviada toda alusión a la Cuba, cuyo pueblo no ha parado de sufrir, suponemos que la  futura canciller, Antonia Urrejola, esperará instrucciones para no afectar a quienes, al fin y al cabo, pertenecen a la familia propulsora de un proyecto hemisférico, llámese Foro de São Paulo, Carmelitas Descalzos, Grupo de Puebla, Cotolengo de Santa Eduvigis, o cualesquiera otros eufemismos de ocasión.

            El misil festivo, certero y preciso lo ha lanzado para halagar al boliviano Arce en Bolivia, al colombiano Petro y al brasileño Lula, gesto éste que le da especial timbre a Odebrecht como una empresa tan particularmente promotora del socialismo continental que es sustancial, exacta, radical, y decididamente del mismo empuje en Chile, gracias a la auspiciosa y perversa alianza que orquestó Castro Ruz con Chávez Frías. Valga de nuevo la advertencia, en América Latina y el Caribe, se emplea el mismo libreto de la Venezuela que sirvió de magnífico laboratorio a los más obscuros intereses anti-occidentales, deseosos de experimentar con el resto de los países, como exitosamente lo hicieron hacia el sur más próspero, incinerándole el subterráneo y destrozando las imágenes sagradas, como si de la España de los treinta del veinte se tratase: irremediable atavismo de la izquierda inaudita.

            Todo indica el desarrollo cabal de una polarización política e ideológica que, acá, fue tan artificial y,  allá, sabrá de la correspondiente ingeniería social que la haga sustentable hasta confinar a los chilenos al falso dilema: socialismo o fascismo, intentando diluir toda fuerza o corriente alternativa, como la liberal, a sabiendas que la democracia cristiana ha sido prácticamente aniquilada o asimilada, todavía aquejada por el complejo allendista y, curiosamente, ahora,  fuera del gabinete. Por su origen y composición, queda pendiente de observar el manejo que Boric hará de unas Fuerzas Armadas que no son las venezolanas de inicios de esta centuria, pero que ayudarán a ensayar con las colombianas bajo la presunta victoria de Petro.

            Atentos al curso de los acontecimientos, mal haremos en banalizar el proceso político que repuntará hacia el sur, buscando resolverse cada vez más hacia el norte que le sea posible. Acotemos, esa banalidad deviene tabú respecto al temario socialista, gracias a la (auto) censura y represión aún en el reino de los bytes.

Gráfica:  Matías Delacroix / AP (https://www.dw.com/es/gabriel-boric-a-chile-la-esperanza-le-gan%C3%B3-al-miedo/a-60190339).

25/01/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/boric-o-el-irremediable-atavismo-de-izquierda/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY