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martes, 20 de diciembre de 2022

Gol anti-occidental

FUTBOLÓGRAFOS Y MESSIÓLOGOS

Guido Sosola

Tomo las expresiones de un twittero que luce como un fanático de los neologismos,  siendo inevitable el tema.  Nadie duda de la importancia del campeonato mundial que le ganó Argentina a Kylian Mbappé y a Emmanuel Macron, desatando la emoción de los sobrevenidos especialistas y consumados fanáticos de Lionel Messi que, por supuesto, nos tienen hartos de sus monotemáticos lances y comentarios hasta que suenen los cañonazos del 31 y nos pongan en solfa con la realidad venezolana. Sin embargo, es necesario consignar una observación obligada: Occidente está perdiendo la pelea.

            En efecto, por una parte, la prensa ha propagado hasta la saciedad los millones de dólares que gana Lionel Messi o Mbappé, como si no los merecieran. Han demostrado talento y vocación, incluso, comercial en lo que es un negocio, aunque parezca dura y fría la conclusión.

           Ninguno de los jugadores le ha robado a nadie esas cifras millonarias, y el hambre y la miseria del mundo se debe a sendos modelos y estrategias de desarrollo que, por cierto, pasan por debajo de la mesa, como los del socialismo del siglo XXI en sus distintas versiones. Hasta España ya no será la misma de la transición y postransición, por el camino que ha tomado.

            Algo muy distinto es la supremacía e idolatría del dinero, gravísimo cuando se trata de la dignidad de la persona humana, pero los más conocidos jugadores y superestrellas del fútbol u otro deporte rentado, tienen orígenes sociales muy humildes.

            Un par de cosas más, por otra parte: con sobrada razón, otro twittero puso que Messi es el as generador de dinero, mientras que el iraní Amir Nasr-Azadani, condenado a muerte por defender a las mujeres en su país, es el as de los derechos humanos. Y si a esto se suma que pasa por debajo de la mesa la vida y realidad de Qatar, como de los países afines, importando muchísimo más que el torneo mundial se haya realizado a cualquier precio, es inevitable deducir que Occidente y sus valores, pierden la pelea.

Fotografía: Tomada de la red, s/a.

Ilustración: Ana Black. 

20/12/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/12/20/guido-sosola-futbolografos-y-messiologos/

martes, 29 de noviembre de 2022

Comunalidad

MANIOBRAS DE AUTODISTRACCIÓN

Luis Barragán

De tanto incurrir en ellos, se hizo demasiado popular aquella noción táctica y estratégica de los “trapos rojos” de un régimen que aún desea impedir a toda costa que la población se enfoque en los problemas sustanciales, confundida por los más pueriles. En tiempos en los que todavía le faltaba por tapiar la libertad de prensa y de expresión, sin llegar a los actuales y escandalosos niveles de (auto) censura y bloqueo informativo,  aprendió a tender las trampas de interés colectivo, desviándolo según le conviniere.

            El Mundial de Fútbol en un país que, no faltaba más, ha dejado sentadas las diferencias con los valores y estilos de vida occidentales,  ha facilitado que los comentaristas de ocasión lo mienten cual  recurso extraordinario de la propia usurpación venezolana. Y, como si jamás el país le hubiese interesado semejante torneo, un poco más e incurren en el desliz de asegurar que habría enviado recursos a Qatar para montar el espectáculo, retratado un presupuesto del terror exportable, generoso y malbaratable,  justo en el nuevo ascenso de la voracidad de sus beneficiarios internos, dada las promesas lavanderas del auge comercial navideño, por precario que fuese.   

            Importante alarma ha generado, por estos días, la reaparición del tema comunal, imputándole al fútbol toda la responsabilidad: la usurpación – pueden asegurar – trabaja de noche en las leyes comunales, mientras de día nos ocupa con las inesperadas derrotas iniciales de Argentina y Alemania. E, igualmente, ideó una cierta polémica con pretensiones de escándalo respecto a un consabido certamen de belleza, centrado en el diferencial de la presunta votación del jurado y los resultados, obviando la naturaleza misma de un concurso que se poliedriza también con este régimen.

            Luce notable que intuyamos cierto despliegue táctico de los elencos oficiales y oficiosos para constatar que el desempeño político no es todo lo lineal y maniqueo que solemos creer, pero la apelación misma al espectáculo nos releva de cualquier otra interrogante sobre el evidente retroceso  del balompié venezolano, o la excesiva banalidad que también cavó una fosa para traernos al presente y espectral siglo. Además, aunque hay mucho de maldad en ese despliegue adicionalmente estratégico,  tendemos a sobredimensionar las capacidades inventivas del poder establecido al igual que del uso y abuso de los diferentes servicios del Estado que jura infaliblemente monopolizar.

            El asunto nos permite recordar una vieja anécdota trastocada en moraleja, pues, ambos  ya jubilados, el antiguo policía de fronteras le preguntó al no menos antiguo conductor qué era lo que contrabandeaba por muchos años, ya que millones de veces detuvo el camión para concluir que la siempre variada mercancía estaba en regla, sin que jamás le probase la comisión de un delito.  El transportista, sonriendo, pareciendo mirar a la cámara como si de una película de Woody Allen se tratara, confiesa  con una estridente humildad: sólo contrabandeaba camiones.

Hay quienes  se alarman en los últimos días, porque el oficialismo ha reactivado dos proyectos (pseudo) legales en torno a las ciudades comunales y el parlamento comunal, pareciendo no enterarse que el Estado Comunal existe y lo padecemos desde que fracasó la reforma constitucional de 2007, a través de sendos instrumentos que le dan fundamento a esa expresión sobradamente interesada como es la del poder popular.  Y se alborotarán de nuevo con el reemplazo de la actual ley de educación superior, como  si la universidad comunal no fuese un propósito real con el convenio colectivo que el régimen suscribió consigo mismo gracias al sindicalismo mercenario.

Lo peor es que, al reportar como novedad el asunto, perdemos todo lo que se ha dicho con antelación  en la materia habida cuenta que el chascarrillo tiende a imponerse por encima de la polémica sostenida, didáctica y fundada.  Así las cosas, las maniobras son de autodistracción creyendo que el contrabando está en la mercancía.

29/11/2022.

https://www.elnacional.com/opinion/maniobras-de-autodistraccion/

Caza de citas

“ Nadie se dio cuenta de este robo cuando publiqué la novela, quizá porque nadie leía a Barker, de la misma manera que no leían a King. Solo...