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sábado, 13 de diciembre de 2025

Constituyente universitaria

¿QUÉ DICE LA FAPUV DE LA UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR?, O, MEJOR, ¿EXISTE LA FAPUV?

Luis Barragán

Consabido, la Universidad Simón Bolívar fue intervenida y, en lugar de convocar las elecciones rectorales en el plazo perentorio de los 180 días que establece la normativa vigente, el equipo rectoral interventor lleva algo más de cuatro años en funciones. Una gestión que ha profundizado la crisis de la casa de estudios, despojando de la Casa del Profesor a quienes precariamente acuden a dictar clases, y  está pendiente de hacerlo con el Instituto de Previsión Social del Profesorado (IPP), entre otros atropellos oportunamente denunciados por las víctimas.

Consecutivos los señalamientos, peticiones y diligencias para que el equipo en cuestión rectifique, indignando a toda la comunidad universitaria y a sus gremios, esta semana ocurrió un hecho que sintetiza el drama: el vicerrector académico respondió con un portazo en la cara del presidente de la Asociación de Profesores (https://x.com/APUSB/status/1998752540993740847), por cierto, quien ha sido real y efectivamente elegido por el gremio, cuyas gestiones han sido evidentemente pacíficas y apegadas a las leyes y reglamentos que rigen la vida universitaria y, particularmente, la de la Universidad Simón Bolívar. Acotemos, incluida las apelaciones ejercidas por los profesores que, acertadas, han desconocido descarada e impunemente las autoridades universitarias que ni siquiera guardan las apariencias.

Con suficiente antelación al día cinco de los corrientes, sin la Casa del Profesor que fue el tradicional y propicio espacio para su tradicional acto decembrino, la APUSB solicitó el complejo de auditorios que ese día, casualmente, se ocupó con una sesión de algo que denominan la constituyente universitaria con participación de otras entidades de educación superior. Revelador, careciendo el estudiantado de la casa de medios semejantes de transportación, el lugar se llenó de los grandes y vistosos autobuses que llevó y devolvió a militancia oficialista que no ocultó tampoco las siglas del principal partido de gobierno en su vestimenta.

Luego, es fácil de colegir que la conducta asumida y desplegada por las autoridades con sede en Sartenejas, es consecuente con ese proceso constituyente que nos coloca en el curso de una feudalización de la educación superior en Venezuela. Proceso que también implica a aquellos actores que se presumen ajenos, como la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV), apenas balbuceada una pequeña declaración mucho tiempo atrás: la directiva no sólo guarda un denso silencio frente a todo lo acaecido y lo que acaece en las sedes de Sartenejas y del litoral central, añadido el portazo propinado al profesor Omar Pérez Avendaño, presidente de la APUSB, sino que ostenta más de veinte largos años sin que sepa de la debida, reglamentaria y confiable renovación de su representación y liderazgo, por lo que es válido peguntarse: ¿existe la FAPUV y su vocería tan legítima como legitimada nacionalmente?

La inacción de la FAPUV que cuenta con suficientes recursos propios para hacerse sentir y movilizarse, deja mal parada a la sociedad civil organizada de la cual es expresión.  No tiene en su haber el más modesto testimonio de una necesaria y personal solidaridad con el gremio de la Bolívar, aunque su agenda principal debe ocupase de las urgencias de sus asociaciones afiliadas, al menos.

Los gremios de la Simón Bolívar, siguen firmes aunque sorprendidos de las tantas y consecutivas torpezas del equipo rectoral con sede en Sartenejas que también – suponemos - llamará la atención de las instancias superiores del Estado en la materia.  Por lo visto, la FAPUV es parte de la constituyente en cuestión.

Fotografías: LB (Sartenejas, 05/12/25). 

14/12/2025:

https://lapatilla.com/2025/12/14/luis-barragan-que-dice-la-fapuv-de-la-universidad-simon-bolivar-o-mejor-existe-la-fapuv/

Tomado de: https://vm.tiktok.com/ZMDdGqRed

sábado, 6 de diciembre de 2025

La fuerza de un símbolo

RECTOR GIANNETTO, PREMIO BOLÍVAR DE LA BOLÍVAR

Luis Barragán

La sociedad civil que se resiste y cree en el mérito que no exactamente es lo que se entendió interesada y puerilmente por meritocracia en un ya lejano momento histórico, reconoce, evalúa y premia sus aciertos gracias a la sobriedad del veredicto de un jurado calificado y confiable. Sobre todo al tratarse de la academia o de la vida académica caracterizada por el rigor y la entereza de sus aportes, un bien político por excelencia de preservar o esforzarse por preservar la autonomía y la libertad de cátedra.

De nuevo incurre la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB), en la feliz iniciativa de distinguir a aquellos agremiados sobresalientes en el ejercicio pedagógico e investigativo cada vez más heroico que reafirman una vocación de servicio tan encomiable y, todo esto, a pesar de las consabidas condiciones socioeconómicas imperantes, la imposibilidad  práctica para reivindicarla y, en el caso concreto de la citada casa de estudios, la actuación de las autoridades interventoras. Éstas, por cierto, no permitieron que la entrega de los premios se hiciera en el complejo de los auditorios solicitado con antelación, porque dicen desconocer a la directiva de una asociación que celebró puntualmente sus elecciones,  en deuda la universidad con los comicios rectorales desde hace años;  además, ese día, el del Profesor Universitario, casualmente, el espacio fue ocupado por la sesión de una autodenominada constituyente universitaria que movilizó al oficialismo de otras entidades educativas  a través de sendos y vistosos autobuses de los que carecen la sede de Sartenejas y la del litoral central.

La más elevada distinción del gremio profesoral ha sido por años, el Premio Simón Bolívar otorgado por un jurado que lo integran representantes de la APUB e importantes referentes de otras universidades. Ha adquirido un mayor e irrefutable valor simbólico, cuando ya no hay premio en metálico porque la asociación no ha recibido la contribución mensual que hace cada profesor por nómina, desde hace bastante tiempo, ni dispone de la Casa del Profesor que le ha sido arrebatada por las autoridades.

En el presente año, los profesores Raúl Casanova-Ostos (rector de la Universidad Nacional Experimental del Táchira), José Ángel Ferreira (vicerrector administrativo de la Universidad de Carabobo), y Omar Pérez Avendaño (presidente de la APUSB), decidieron concederle el premio Simón Bolívar al profesor Giusseppe Giannetto en tributo a su larga y exitosa trayectoria académica y profesional, quien – en un momento decisivo – defendió la integridad de la Universidad Central de Venezuela como rector electo por la comunidad, afrontando corajudamente una toma por la fuerza de los sectores oficialistas al principiarla presente centuria, entre otros logros que propios y extraños le reconocen. Por motivos ampliamente conocidos, dirigió un magnífico mensaje a la audiencia al ser representado por la profesora Elizabeth Marval, otrora vicerrectora administrativa de la universidad de Villanueva, sentando una cátedra de extraordinario civismo.

Hacia mediados de octubre próximo pasado, comenzó a circular un libro del profesor Giannetto que nos permite ponderar la trascendencia de una postura como la que él asumió junto a un valioso equipo - iguales de valientes - en circunstancias nada pasajeras, como el tiempo lo demostró. Y también ayuda a esbozar el sentido, rumbo y destino que merece el aula superior en Venezuela, suscitando el debate libre, honesto, franco y constructivo tan indispensable para validar la academia y legitimar la vida académica.

Gráficas: Lectura de la profesora Elizabeth Marval, la primera; parte de la dirigencia estudiantil y profesoral al concluir el acto.

07/12/2025:

https://lapatilla.com/2025/12/07/luis-barragan-giuseppe-giannetto-premio-simon-bolivar-de-la-apusb/

Cfr.

https://lapatilla.com/2025/12/07/apusb-pese-al-sabotaje-de-los-interinos-se-efectuo-el-acto-por-el-dia-del-profesor-universitario/

https://lapatilla.com/2025/12/06/giuseppe-giannetto-recibio-el-premio-simon-bolivar-de-la-apusb/?fbclid=IwY2xjawOiocFleHRuA2FlbQIxMQBicmlkETFESTliVVpDZ2V3dkFPRFc3c3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHqNQi__Ds-VCoIIIJ7r4Skek1CoyY6-_XkOUvAOuiA8nTuzley4Edt3CLSUz_aem_zhZPMH7e0IVc3jAlN8qfVA

Breve nota LB: Hubo confusión, hoy, entre mi acostumbrado artículo dominical y una nota de prensa de uno o dos días atrás. El, ventila una opinión personal y,  la una concisa, una reseña institucional. 

domingo, 16 de noviembre de 2025

Aula y barbarie

LA  ANTIPOLÍTICA EN LA UNIVERSIDAD VENEZOLANA

Luis Barragán

La llamada antipolítica constituye una absurda práctica y una seria perspectiva de análisis para comprender la crisis y no sólo respecto a su actualidad, sino a los propios orígenes de finales del siglo XX. No debe extrañar que explique el problema universitario, presumiendo por siempre la asunción de responsabilidades de la comunidad a través de las autoridades, profesores, estudiantes, empleados, obreros y jubilados efectivamente agremiados.

La primera estupidez consiste en suponer que la solución del problemario (porque a estas alturas nadie nos asumirá en medio de una circunstancial anécdota), pasa acaso por la exclusiva concienciación, consideración y acción individuales, en lugar de la eficaz organización social de quienes hacen vida en nuestras casas d estudios. La segunda estupidez, obliga a creer a ciegas que la sola denuncia de esos complejos problemas, afecta la imagen corporativa de la institución que no importa que haya dejado de serla, suscitando las diligencias privadas de quienes se estiman o pueden estimarse como los notables de la entidad educativa, por supuesto, con un peregrino ruego por la atención de las autoridades, porque todo concierne a las élites del momento, las que tratan de una materia más de naturaleza estrictamente técnica, digna de negociación entre los aristócratas del aula y que, Dios nos libre, es absolutamente contraria a la política y quien dice política, dice partidos.  

Luego, la universidad deviene conglomerado de extraterrestres privilegiados por el sólo hecho de la matriculación que no agradecen, a cargo de los más iluminados y, así como no debería celebrarse elección alguna para las autoridades, son mal vistas las representaciones votadas de cada gremio y el gremio mismo. Esto es política y, quien dice política, con Ludwig Wittgenstein por delante, dice partidos.  Sin embargo, la fórmula no ha funcionado y, lo que es peor, ha reforzado las reglas impuestas en el presente siglo.

A título de ilustración, hubo un rectorado magnífico por muchos años en la Universidad de Carabobo y, ahora que hay un evidente conflicto en su seno, acumulada una amarga experiencia, no queda otro camino que convocar a las elecciones rectorales que, con todas sus fallas y defectos, se realizaron – por ejemplo - en la Universidad Central de Venezuela. O, en la Universidad Simón Bolívar, con la salvedad del profesorado, los diferentes y temerosos gremios han apostado a esas diligencias personales que los notables hicieron dizque para mantener el prestigio de la casa de estudios, sin que pudieran impedir la permanencia de cuatro años de las autoridades interventoras que estuvieron en el deber legal de realizar los comicios, enmudece ante la falta de presupuesto, e incurren en la confiscación práctica de la Casa del Profesor; por cierto, mientras que la representación de los egresados publicita los “hermosos jardines”, aunque el cromo-vegetal diseñado nada más y nada menos que por Carlos Cruz Diez está en ruina, jamás denunciado, como tampoco las terribles condiciones del Galpón de Biología. Necesario acotar, convocar a elecciones en una u otra casa de estudios es hacer política, e, inevitable, política partidista.

Ahora, se acercan las elecciones en la Universidad de Los Andes, promisorias, pero lucen como un secreto a voces: sería la mayor estupidez, esta vez, subestimar su impacto reivindicatorio de la sociedad civil organizada que claro, no faltaba más, es política de la más pura estirpe y, tal parece, querido Watson, están metidos los partidos, como si todos ellos gozaran de buena salud en el consabido e ineludible contexto actual por lo que respecta a la oposición.  Entonces, ¿qué se hace agotada la antipolítica, el antipartidismo, el contra-civismo? Suponemos que hacer política y de la buena, en la justa dimensión de la sociedad civil, de la civilidad y del patriotismo, porque los partidos (¡descubran América, infames!) tienen sus espacios muy específicos y especializados que luchan todavía por reivindicar.  

Ilustración: Tomada de la red.
16/11/2025:

martes, 29 de julio de 2025

Momento maquiavélico

LA UNIVERSIDAD REPUBLICANA

Luis Barragán

En las postrimerías del siglo pasado, el término desregulación gozó de un extraordinario auge en el ámbito económico, proyectado – no mentado - abusivamente en el político para buscar la mínima formalidad posible de sus procederes y procedimientos; esto es, la promoción e imposición de aquellas conductas derivadas de un liderazgo personal, afortunado y quizá circunstancial, en detrimento de toda expresión institucional, estable y perfectible. En un sentido, pareció fácil confundir el modelo de desarrollo abierto y competitivo que pugnaba por consensuarse, con una total y absurda ausencia del Estado, mientras que, en el otro, la antipolítica arremetió fundamentalmente contra los partidos y cualesquiera otras instancias colegiadas de conducción política y social en clara apuesta por el mesianismo de ocasión.

Jurando combatirlo, la paradoja estuvo en la entronización de un populismo de izquierda, como pudo serlo de derecha, según el canon, consagrando la anomia en la presente centuria, pues, la desregulación se ha cumplido a plenitud por la interesada abstracción y manipulación de las normativa vigente, la conveniente y oportuna interpretación judicial, y, constituyendo una mayor ventaja, la pérdida generalizada, creciente, distraída o inadvertida del sentido y del sentimiento republicanos. Metidos en un gigantesco berenjenal que J. G. A. Pocock denominó el “momento maquiavélico” de más de prolongado, todo apunta a la reconstrucción de la sociedad civil desde abajo para reivindicar y darle soporte a una distinta experiencia política,  aunque parezca una osada utopía de acuerdo a las circunstancias actuales:  división y equilibrio efectivo de los órganos del Poder Público, ejercicio real de las virtudes cívicas a las que conducen los principios y valores constitucionales, y una libre, limpia y transparente participación y competencia ciudadana.

En principio, significa el reaprendizaje de la convivencia social, la autorregulación del genuino comportamiento ciudadano, el redescubrimiento de la política fuera de los cauces de la fulanización extrema y mesiánica, al encuentro de la sanción moral eficaz, como algún remoto día  lo demostró la ejemplar disciplina de los usuarios del metro de Caracas, igualmente atendidos por las fallas del servicio que pudieran sufrir. Agreguemos el acatamiento voluntario de los peatones y automotores frente a las señales del semáforo, el respeto al orden de una cola que se haga frente a toda taquilla, la moderación del volumen de los equipos de sonido en vehículos e inmuebles, como indicio de una cultura cívica alternativa en gestación, añadida la realización de los comicios que las legítimas organizaciones de la sociedad civil tienen pendientes para volver a la más amplia y promisoria acepción de la política.

En poco tiempo, la Universidad Simón Bolívar cumplirá cuatro años bajo la dirección de las autoridades interventoras designadas por el Ejecutivo Nacional, las cuales – en su momento – tuvieron un plazo de 180 días para convocar las elecciones rectorales de conformidad con la normativa vigente.  Siendo un caso particular de desregulación política,  importa reivindicar la vida institucional de la casa de estudios como dato fundamental de su recuperación, propulsando – como lo ha hecho decididamente el gremio profesoral – las elecciones en mora y ventilando abiertamente los problemas; vale decir, reinscribiéndose en una tradición republicana que les es tan indispensable para cumplir la misión ética, académica y sociopolítica que la inspiró al fundarse.

Acotemos, las sedes de Sartenejas y del Litoral Central exponen sendos problemas que son los estructuralmente propios de la universidad venezolana, por lo que la deseada excelencia y prestigio no dependen de una absurda ocultación, sino de la reemergencia de una cultura cívica capaz de ventilarlos y de solventarlos por los medios institucionales, por lo además, actualizadores. Incluso, aún las entidades de una expresa vocación científica y tecnológica, son y deben ser compatibles, por una parte, con los valores republicanos como la libertad, la igualdad, la participación, el compromiso con el bien común; y, por otra, nociones tan angulares como la autonomía universitaria y la libertad de cátedra, constitucionalmente establecidas, nos orientan a la autorregulación, necesariamente democrática, que ha de fundamentar la indispensable vida institucional, hoy, urgidos frente al populismo obviamente mesiánico de cualquier signo.

Composición gráfica: Steph Goralnick.

Fotografía: LB, Universidad Simón Bolívar (Sartenejas, 08/05/2023). 

29/07/2025:

https://www.elnacional.com/2025/07/la-universidad-republicana/

sábado, 19 de julio de 2025

Una firme defensa de la universidad venezolana

USB Y ELECCIONES

William Anseume

Raúl Leoni fue el presidente que firmó el decreto de creación de la Universidad Simón Bolívar el 18 de julio de 1967

Ayer se conmemoraron 58 años de aquel maravilloso decreto de creación de nuestra Universidad Simón Bolívar, que tuvo como primer nombre Universidad de Caracas. La firma de ese hermoso documento correspondió al demócrata presidente Raúl Leoni. 

Sería extenso exponer aquí la cantidad de beneficios educativos, académicos, sociales, científicos, humanísticos, y pare de contar, que ha traído al país, y más allá, la Universidad Simón Bolívar. Son prácticamente invaluables. Sin embargo, a nuestra institución le ha caído la mavita del poder central. No podía pasar agachada, no podía quedar incólume, como a todos sus miembros actuales nos habría gustado. 

En la segunda quincena de septiembre, el 16 para ser exactos, se cumplirán ya cuatro años de una gestión nefasta para la USB y la educación en Venezuela. En esa fecha fueron designadas de muy mal modo tres de las cuatro autoridades por parte del Consejo Nacional de Universidades, ente al que le corresponde legalmente tal designación, pero no así, como ocurrió, con los votos salvados de varias universidades, incluyendo la propia USB, extendiendo su mano en esa designación más allá de lo establecido, sin evaluación detenida previa de los currículos presentados, con una sola intención... Legalmente las designaciones de autoridades ocurren por 180 días y no por 4 años. 180 días en los que los impuestos han debido convocar elecciones, casi como por única función de su gestión. Nada de eso. Extienden y extienden un mandato indeseado por la comunidad de la USB, por el mundo académico nacional, por el país. 

No se han cansado los interinos de perseguir profesores, de abrir expedientes a profesores y alumnos, de causar calamidades además de las normales: arrebatar espacios significativos, como la Casa del Profesor, o los del Instituto de Previsión del Profesorado; ahora cursa una demanda que debe resolverse este año en los tribunales por ello. Han modificado inconsultamente y con rechazo de varios sectores el reglamento interno de la universidad, ahora pretenden, en estos días últimos del trimestre, antes de las vacaciones, cambiar el régimen de permanencia. Esto entre muchas otras menudencias indignas siquiera de mencionar. 

Ayer mismo los tres gremios, de estudiantes, egresados y profesores, que en 2023 entregamos al Consejo Directivo una propuesta de reglamento transitorio, como exigió el Tribunal Supremo de Justicia y aplicó la Universidad Central de Venezuela e ignoraron olímpicamente, divulgamos y entregamos un comunicado exigiendo elecciones rectorales inmediatas. A sabiendas de que la USB está tomada, intervenida de este modo por el poder que así se la apropia insanamente. En la USB exigimos elecciones. Insistiremos cuanto sea indispensable en ello. 

Todo esto es una muestra más del deterioro de la educación y de las universidades, ocasionado por un poder al que la educación le importa menos de un bledo. Razón por la cual se distancian cada vez más de la ciudadanía, como no se ha cansado esta de demostrarlo. Y como seguimos demostrando día a día, hasta liberar no solo a la universidad. 

19/07/2025:

https://www.elnacional.com/2025/07/usb-y-elecciones/

sábado, 19 de abril de 2025

Casa, causa y honor

VARGAS LLOSA, DOCTOR HONORIS CAUSA DE LA USB

William Anseume

Mario Vargas Llosa siempre será recordado en nuestra Universidad Simón Bolívar, aunque las autoridades interinas, impuestas desde el poder central del país sin elecciones previstas siquiera, pretendan hacer ver que la institución sufre algún ataque de desmemoria.

No porque sus textos, especialmente los novelescos, yazcan como muertos en la también destruida biblioteca cuyo uso resulta extremadamente limitado, por decir no más que sigue existiendo, en medio del caos mayor infraestructural o académico.

En tiempos de libertades autonómicas, la USB se complació hiperbólicamente en hacer entrega al escritor descomunal de su doctorado honoris causa, cuando causa y honor había. Un reto a Miraflores entonces, su presencia en Venezuela, el reconocimiento de la exaltación de una pluma legendaria, la palabra dicha ese día 8 de diciembre de 2008, la escrita antes y después como pegada al hígado de una revolución desecada, desecante. Vargas Llosa sin equivocaciones, sigue, aún muerto, horadando los tuétanos del socialismo y más el del siglo XXI.

Vino el afamado escritor a Sartenejas y fue recibido por las palabras de otro nunca olvidado en la USB, Carlos Pacheco, y Rafael Arráiz Lucca, miembros de la Academia Venezolana de la Lengua. Legó ese día, entre tantas otras luminosidades, que: «… la barbarie que representan los antiguos militares, las dictaduras de los hombre fuertes, todas sin excepción, de derecha o de izquierda, el estúpido machismo, el nacionalismo que es la gran cortina de humo tras la cual los gobiernos justifican el armamentismo y los cuantiosos robos, la visión patriotera y provinciana de la política, son la mejor receta para no salir nunca del subdesarrollo».

Premiarlo, traerlo a la USB en esos momentos constituyó un inmenso desafío institucional ante el poder que apenas se consolidaba. Esto subrayado en su encuentro con la prensa, donde manifestó su repudio al gobierno de Chávez tanto como a la reforma constitucional prevista para 2009. «Si el proyecto autoritario de Chávez echa raíces, la libertad no solo se empobrecerá en  Venezuela sino en muchos países de América Latina», dijo. Menos mal que en Ecuador en este instante prevaleció la libertad, digo.

Hasta tomó café en la Asociación de Profesores el justamente laureado escritor quien nos premió con su presencia y su palabra. Inolvidable su paso indeleble por la USB. Inocultable por ningún humo de este desesperado quiste poderoso.

19/04/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/vargas-llosa-doctor-honoris-causa-de-la-usb/

lunes, 24 de marzo de 2025

Anacronismo

DE UN ATRASADO IMAGINARIO SOCIAL DE LA UNIVERSIDAD VENEZOLANA

Luis Barragán

Asociado también a la libertad de prensa, los medios solían actualizar sus repertorios fotográficos en la Venezuela del siglo pasado. Por emblemáticas que fuesen las imágenes que reforzaban la identidad del paisaje, o la de una personalidad determinada, se imponía la renovación de los archivos.

En la era digital y sus mil facilidades para el fotografiado instantáneo, la cuestión no luce tan obvia. Por lo menos, en nuestro país, hay portales que exhiben viejas gráficas, aunque  diga de una novedad noticiosa, en contraste con otras latitudes en las que procuran captaciones más recientes para su publicación.

Nuestra impresión es que el remozamiento gráfico en el mundo de hoy, es propio de las sociedades y democracias más liberales, en franco contraste con las que tienen un marcado sesgo autoritario, por decir lo menos.  Sociedades atemorizadas, en constante riesgo, que  asumen y hasta comprenden una versión que avisa, pero no precisa la realidad.

A modo de ejemplo, en días pasados, circuló la noticia de las exitosas elecciones profesorales de la Universidad Simón Bolívar. El detalle estuvo en la fotografía que acompañó la nota: una de los tiempos en los que existía intacto y deslumbrante el cromovegetal de Carlos Cruz Diez, mostrándose toda Sartenejas pulcra, impecable y convincente.

Tiempos muy remotos que no se compadecen con los de ahora para una universidad sumergida en una crisis profunda, apenas esbozada por sus deterioros a la vista, la ruindad del cromovegetal como la de toda la planta física, la precariedad de la enseñanza. A la increíble escasez de docentes en el área de matemáticas tan esencial para la casa de estudios, se suma las condiciones en las que se encuentra el galpón de la división de biología, sin que las autoridades interventoras digan nada.

La realidad es silenciada por el anacrónico imaginario social que ciertos sectores cultivan, empeorando las cosas. Por una parte,  tratan de mantener un prestigio ya demasiado antiguo que hoy es un artificio: individualidades y grupos académicos guardan un criminal silencio con la peregrina esperanza de hacerse oír en las altas esferas gubernamentales para obtener hoy como prebenda, lo que ayer fue una activa y legítima demanda, además, evitando cualesquiera persecuciones; y, por otra, quizá porque la cola y el precio de la gasolina  dicen no autorizar el traslado y el reportaje gráfico que ponga al día la estampa universitaria, postergada y cada vez más irreconocible la sede.

¿Cómo representar a la universidad que se va quedando atrás de compararla con el siglo en la que fue creada?; ¿desfasado el imaginario social, no percibimos en su más exacta dimensión la trágica crisis de nuestras casas de estudios?; ¿acaso, es suficiente el artificio de una cultura corporativa de la excelencia que no existe, ni tiene condiciones para que lo haga? Lo sabemos y estamos conscientes de su situación, pero ¿lo olvidamos al quedar atascada en el inconsciente las gráficas de sus antiguos y mejores esplendores?

Referencia: https://apuntaje.blogspot.com/2025/03/inspeccion-ocular-sartenejas.html.  

24/03/2025:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/42658-de-un-atrasado-imaginario-social-de-la-universidad-venezolana

lunes, 24 de febrero de 2025

Una puerta hacia el (des)concierto

DE LAS OTRAS ELECCIONES 

Luis Barragán

El sufragio universal, personalizado, directo, secreto y auditable, fue una cara conquista histórica de los venezolanos que bien la ejemplarizaron en el continente al correr el siglo pasado. Los comicios presidenciales de primer grado, calaron profundamente en nuestra cultura cívica para luego – en la presente centuria – perder fuste de tal manera que, so pretexto de una interesadísima versión de la democracia participativa, abona el terreno para una selección de segundo, tercer o quién sabe cuáles indecibles grados Celsius o Fahrenheit a favor del llamado poder popular. Sin embargo, propuesta una insólita reforma constitucional de la que demasiado poco o nada sabemos, al mismo tiempo que se ha establecido un calendario prorrogable para las consultas nacionales, regionales y municipales pendientes, perdemos la noción de las otras elecciones que debe propulsar la sociedad civil para renovarse, oxigenando la lucha política por reivindicar las libertades públicas.

En efecto, los más diversos gremios (profesionales, sindicales, vecinales, etc.), incluyendo a los atascados por sendas decisiones judiciales con más de una década a cuestas, tienden a resignarse a la prolongación de sus directivas, sin el menor esfuerzo por sensibilizar a la membresía precariamente servida en torno al propósito que les asiste. Después, no debe sorprendernos la escasa capacidad de movilización con el extravío de la más elemental idea de participación y representación, perfeccionamiento y compromiso institucional; por ello, llama la atención que el estudiantado de la Universidad Central realizara algo reciente una exitosa jornada electoral que lo ha actualizado respecto a sus responsabilidades históricas, y, ahora, lo haga la Asociación de Profesores de la Simón Bolívar de Sartenejas y la sede del litoral central.


En uno y otro caso, celebramos la supervivencia del ideario democrático tan castigado por más de dos décadas, gracias a  una sistemática e intensa propaganda oficial, suficientemente ilustrada por la realidad de las universidades que ha creado y controlado el poder establecido al no permitir ninguna votación de la comunidad para legitimar a sus autoridades, ni aceptar la agremiación eficazmente representativa de sus estudiantes, profesores, empleados y obreros. Valga acotar, realizado el cambio rectoral de la universidad de Villanueva, inmediatamente se negó para las restantes universidades comprobando cuán lejos llega la democracia participativa y protagónica, cuya profundidad dizque demanda la pretendida reforma.

Exigiendo la elección directa de las autoridades universitarias, superado con creces el lapso establecido para sustituir a las interventoras, el profesorado de la Bolívar ha propulsado los comicios internos para decidir y legitimar una nueva directiva. Valga acotar que ha sido un empeño del actual presidente de la asociación, William Anseume, que bregó por el cumplimiento de la normativa gremial a pesar de la resistencia del oficialismo que prefiere anquilosar toda expresión de la sociedad civil para mejor relegarla, vaciándola de sentido.

Así como hubo la peregrina ilusión de la otrora Venezuela petrolera que le permitía a un individuo vivir enteramente de su trabajo y mantener a la familia con absoluta prescindencia del resto del país, y, después de apostar por el chavismo, ya no tiene para llevar el pan a la familia porque ni siquiera encuentra un empleo estable y razonablemente remunerado, todavía hay una sociedad civil ilusa que ha creído sobrevivirle al régimen dejándose maniatar y sojuzgar: descomponiéndose crecientemente sus iniciativas y organizaciones: la tendencia es al abandono del combate cívico por los valores y las naturales reivindicaciones que le dieron origen.

La situación que ha alcanzado la universidad venezolana, y, particularmente, la Simón Bolívar, otrora importante referencia académica del país, no acepta una mirada apacible y complaciente de quienes jamás denuncian una realidad a la vista y el padecimiento de todos, y trillan la aquiescencia de los interventores y creen que la propia casa de estudios nada tiene que ver con el resto del país. Esto es, trajinando esa huera ilusión de la Venezuela cada vez más arruinada.

Bastará con asomarse al galpón de la división de Ciencias Biológicas de la sede de Sartenejas, cuya escandalosa realidad estremece,  oculta a la opinión pública hasta que los profesores la hicieron saber, Nadie puede mantenerse indiferente y, si bien es cierto que ocurrió el consabido 28-J, no menos lo es que comicios, como los gremiales, contribuyen poderosamente a la supervivencia de una sociedad civil y a su correlación ineludible con el esfuerzo de la plena recuperación de la vida democrática.  

Fotografías: William Anseume, galpón de la división de Ciencias Biológicas de la sede de Sartenejas (USB, 02/25).

25/02/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/de-las-otras-elecciones/


martes, 18 de febrero de 2025

Anómicos

CIUDADANÍA E (IN)COMPETENCIA POLÍTICA

Luis Barragán

“Como no hay suceso sin hecho, a la historia pertenece

también (cómo no le va a pertenecer) la realidad,

pero en tanto que principio de posibilidades,

esto es, en tanto que principio de suceder”

Xavier Zubiri

Distintos los modos de pensar y estar en la realidad por siempre susceptible de toda transformación, en anteriores ocasiones hemos optado por la anomia social como principal diagnóstico que puede hacerse estratégico, y, por consiguiente, obligarnos a actuar lo más atinadamente posible respecto a la prolongada crisis política que padecemos. Y, en plazos razonables, concebir, concertar, implementar y, si fuese menester, enmendar la estrategia correspondiente que jamás ha de sacrificarse a favor del juego táctico, por cierto, frecuentemente abierto con pretensiones – nos permitimos la expresión - maniaco-sensacionalistas en el terreno de la oposición.  

Solemos apreciar en las redes digitales, voces todavía minoritarias que juzgan la coyuntura con un criterio un poco más elaborado académicamente en el intento de combatir la banalización política que las consume, quizá por aquello de la propensión a farandulizar la vida en común a la espera de un siniestro cuales crónicas rojas, prensa del corazón, y calumnias e intrigas de vecindario. Sin embargo, el intenso deseo de promover una política de ciudadanos no luce suficiente para resolver los retos inmediatos de un desempeño opositor tan trenzado a las circunstancias en curso, porque – por una parte – contrarrestar la anomia significa hacer política, ponderar, integrar, organizar, racionalizar, ordenar, canalizar, concordar, darle sentido, procurar los recursos, compaginar el liderazgo; reconocer – por otra – la inmensa necesidad de reactivar a las organizaciones de la sociedad civil, actualizándolas con un proceso electoral y un vivo debate interno, como ocurrió con los comicios estudiantiles en la Universidad Central y, ahora,  transcurre con el profesorado de la Bolívar de Sartenejas y su núcleo litoralense que renueva la directiva gremial; y – luego – reivindicar el carácter político y el caro valor estratégico de los partidos en el seno de una sociedad movilizada y dinamizadora, como alguna vez lo planteó Fernando Vallespín.

En definitiva, auspiciar una cultura ciudadana alternativa como la que permitió a la postre la creación histórica de lo que se conoce como el parlamento libre y democrático, por ejemplo: una deuda contraída absolutamente por todos los gremios, añadidos hasta los clubes recreativos, que supere la moralina y propicie que los partidos – una aparente perogrullada – hagan política. Sobre todo, a la luz de los mayores peligros anómicos en ciernes como el planteamiento y la realización de una reforma constitucional  de interesado propósito (cuasi)constituyente que, precisamente, nos alerta en torno a la apuesta ventajista por hechos que impidan la recuperación de una tradición política que consiste efectivamente en hacerla, para una oposición llamada a trascender, según deducimos de Xavier Zubiri y su obra intitulada "Tres dimensiones del ser humano: individual, social, histórica".

En alguna oportunidad lo aludimos, hubo el fracaso de connotados generales en el desarrollo de la II Guerra Mundial, a pesar de haber gozado de extraordinarias condiciones para alcanzar la victoria y bien podría consultarse a Goffrey Regan o Norman Dixon para ilustrarnos respecto a la historia y la psicología de la incompetencia militar. Y, aunque Gonzalo Adán Micó lo circunscribió al uso y abuso del poder en libro publicado el año pasado, no es necesario que determinadas individualidades y sectores asuman la dirección del Estado para exponer aquellos casos concretos y específicos de una manifiesta incompetencia política y descarada improvisación.

Recientemente, la valiente dirigencia estudiantil de la Ucevé al documentarlo en el asfalto, rindió un magnífico tributo a las víctimas de la represión de todos estos años, y, al mismo tiempo, se hizo de una inmensa capacidad simbólica de la que debe (re)aprender la dirigencia partidista de oposición. Ésta ha de hacerse competente para prever y reconocer – incluso – los fracasos, empinándose con un realismo que también se haga de lo imposible por encima del sentimentalismo barato que no, genuino sentimiento.

Gráficas: Collage LB con fotografías tomadas de La Patilla.

18/02/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/ciudadania-e-incompetencia-politica/

sábado, 7 de diciembre de 2024

Sociedad civil

RECIENTE TESTIMONIO Y LECCIÓN DEL AULA SUPERIOR

Luis Barragán

Dos circunstancias recientes, apuntan a una importante resistencia de la sociedad civil organizada frente a los antivalores y hechos del poder establecido. Es en el ámbito universitario, duramente golpeado, donde sabemos de notables testimonios y lecciones de coraje y sensatez, como se dan en otros que no cuentan siquiera con la suerte de una reseña digital.

Las elecciones estudiantiles de la Universidad Central de Venezuela (UCV) que, por cierto, asustaron a más de un muchacho aspirante a una “carrera política”, abandonándolas o evadiéndolas para comprobar una olímpica falta de vocación, tuvieron como protagonistas a otros que no sólo participaron y derrotaron al gobierno nacional, sino a sectores que dicen orbitar en la propia oposición. Y, para un mayor contraste, declarando ante las cámaras, reivindicaron la existencia y naturaleza del movimiento estudiantil que, dicho hasta la saciedad, tiene tradición y abolengo histórico entre los venezolanos.

Asediada hasta el cansancio e injustamente despojada, prácticamente la única entidad gremial del profesorado que exaltó el Día del Profesor Universitario, fue la de la Universidad Simón Bolívar. Esto es, yendo más allá de la fraseología electrónica de ocasión, por exaltación entendemos protesta, denuncia y propuesta activa de la APUSB, como no lo hizo la federación nacional de asociaciones del ramo (FAPUV), desaparecida de la noticia, cuando personas que dijeron representarla inconsultamente acudieron a Miraflores para un diálogo que no tardó en prescribir por su mudez.

Referido en una anterior ocasión, esa suerte de neogremialismo que busca entenderse a todo trance con el régimen, beneficiando eventualmente a sus ya escasos dirigentes, obviando los términos de la increíblemente vigente contratación colectiva universitaria, es rechazado por ambas partes del pupitre. Vale decir, enseñante y enseñado, rechazan el propósito de una alianza con el oficialismo dizque para transformar la universidad, aun cuando confesa y expresamente el poder establecido pretende un modelo comunal de la universidad que dejará de ser tal.

El pretexto de ese neogremialismo de nuevo derrotado, es que la universidad no se contamine con la “política” que, por una parte, esconde una subrepticia o abierta simpatía y conveniente aproximación con un oficialismo ya de elencos completos, que no admiten copia alguna teniendo tantos originales, a recién llegados que dirán reemplazar a los fundadores; y, por la otra, confunde interesada y deliberadamente la política con partidismo, porque la prefieren como lobistas, diligenciantes y adulantes, antes que arriegarse a la más mínima incomodidad.  Empero, los más jóvenes de la Central y los más adultos de la Bolívar, no callaron y nos dieron una mayor esperanza y empuje al resto de los venezolanos que confiamos en el vigor y la fortaleza de la sociedad civil.

Fotografía: https://www.instagram.com/p/DCcZnrqO_U_/

08/11/204:

sábado, 30 de noviembre de 2024

Números

LA ADVERTENCIA DE OMAR PÉREZ AVENDAÑO

Luis Barragán

Reaparece el problema en la universidad de Sartenejas en la voz del dirigente gremial Omar Pérez Avendaño: hay un importante déficit de profesores de matemáticas (https://x.com/APUSB/status/1862518370215616966). E, inevitable, nos preguntamos: ¿puede hacerse ciencia y tecnología, sin ellas?, o, acaso, ¿no las demandan desde un primer instante las especialidades de pregrado que, por medio siglo, las dieron sin problema alguno?

Nada reciente es el asunto, pero la novedad consiste en que fue denunciado muy antes, oportuna y sobriamente por el gremio profesoral de la Universidad Simón Bolívar y no se tomaron las medidas y previsiones pertinentes. Perfectamente predecibles las consecuencias, ¿es posible mantener la vocación científica y tecnológica de la casa de estudios?  

Además, ¿por qué las autoridades universitaria interventoras y el gobierno nacional no evitaron la situación planteada, procurando militantemente un mejor presupuesto para la Simón Bolívar?, constituye otra de las interrogantes que suscita la valiente intervención pública del profesor Pérez Avendaño, sismólogo de una consumada trayectoria académica, quien siendo profesor titular, obtenido añales atrás el doctorado, prácticamente no le alcanzan los ingresos para el desempeño de la cátedra; por cierto,  presidente del instituto de previsión social de los docentes de la Bolívar, sabe, conoce y vive muy bien el drama de los agremiados que requieren de importantes medicamentos por los que lidia día a día, por ejemplo.

En otras circunstancias, al país le hubiese escandalizado la noticia de su creciente desmatematización en la Simón Bolívar, en liceos escuelas. ¿Prescindimos de los números para ascender en términos de desarrollo económico y calidad de vida?

De nuevo, la advertencia.  Pero ellos, no la quieren oír.

01/12/2024:

https://www.lapatilla.com/2024/12/01/luis-barragan-la-advertencia-de-omar-perez-avendano/

sábado, 23 de noviembre de 2024

Cazando güiro ...

NEOGREMIALISMO

Luis Barragán

Desde hace un cierto tiempo, luce algo notable una tendencia con aspiraciones a crecer en el ámbito gremial de las universidades, susceptible de extenderse a otros: la de procurar el gratuito y resignado, abierto o encubierto, contacto y entendimiento con el gobierno, reclamándole solo un incremento del salario. Una suerte de neogremialismo, en contraste con el resultado de los últimos comicios estudiantiles, surgido entre los profesores de la Universidad Central que parece extenderse a la Simón Bolívar, ha incluido la visitación correspondiente a Miraflores.

Nadie niega la posibilidad de un diálogo con el oficialismo, pero luce demasiado obvio que éste requiere de las mínimas condiciones de eficacia, respeto mutuo, sobriedad y de las concreciones que autoricen la propia negociación, más allá de la espontánea y arbitraria disposición a concurrirlo. Vale decir, de una amplia política de reivindicaciones que tiene por obligadísimo contexto la realidad dura, difícil y múltiple del país, en lugar de la peregrina y solitaria solicitud de un aumento nominal de los ingresos, dejando de lado el inocultable problemario de la universidad misma.

El neogremialismo, circunscrito al instante, transeúnte de las meras circunstancias, además, no constituye una legítima expresión de la llamada, afamada y tan manoseada resiliencia. Inconfundible, la comparecencia a las reuniones de palacio, luego, diluida inexorablemente la noticia, ilustra el más burdo oportunismo.

Agreguemos, por ejemplo, dado el consabido déficit presupuestario que impide atender inmediatamente las exigencias salariales, la inclinación por protestar exclusivamente a las autoridades universitarias, evitando ni siquiera mencionar a las del ejecutivo nacional. U, otro ejemplo, el arribo a última hora de aspirantes a dirigir el gremio, asombrosa y absolutamente callados por todos estos años: simplemente, andan cazando güiro, para decirlo a lo venezolano.

 Acotemos, deseado evitar todo riesgo, el neogremialismo en cuestión, a falta de mejor denominación, aunque sobren los eufemismos, opta por acomodarse directa e indirectamente a las esferas de poder so pretexto de evitar la desaparición de la institución e institucionalidad educativa, creyendo que la “transformarán” junto a los sectores oficialistas. Dudamos que haya ingenuidad de propósitos, pasando por alto el contrato colectivo vigente de las universidades que, valga el detalle, nunca refirieron para bien o para mal los transidos de prudencia por siempre: por ello, los neogremiales buscan literalmente asociarse a los oficialistas en la gestión de nuestras casas de estudios superiores: ¿para qué la copia, si basta el original?

Fotografía: LB, pasillo de Ingeniería, UCV (CCS, 15/03/2023). 

24/11/2024:

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY