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sábado, 9 de agosto de 2025

Un trompetazo a mitad de la siesta

ACEPTAR LA VIDA COMO UNA MISIÓN

(San Lucas, 12: 32-48)

José Enrique Galarreta

Todo el capítulo 12 de Lucas es una recopilación de palabras de Jesús, de marcado carácter escatológico: la cintura ceñida, la lámparas, la espera del señor que viene... resuenan en estas expresiones varias e importantes enseñanzas evangélicas: las diez doncellas, los talentos... En tal sentido, no se añade ninguna idea no conocida, sino que se abunda en lo mismo, incluso con imágenes semejantes.

En mitad del verano, en ambiente nacional de vacaciones y de disfrutar de la vida benigna y relajada, las palabras de Jesús suenan como un trompetazo en mitad de la siesta.

El verano (el verano mediterráneo en especial y como prototipo) se presenta a menudo como el ideal de la vida. Trabajar poco o no trabajar, dedicarse enteramente al ocio (más bien pasivo), trasnochar relajadamente..., en una palabra, disfrutar, deseando con toda el alma que se detenga el tiempo, que esta excepción anual de las vacaciones se convierta en norma.

La cintura desceñida, las lámparas apagadas, sin esperar a nadie que interrumpa el disfrutar... toda una imagen. Una imagen terriblemente falsa de este mundo, de esta vida.

Contemplando muchos ambientes vacacionales, que tan generosamente nos regala la TV, acabamos experimentando la sensación de que todos se han vuelto niños, de que los valores serios de la humanidad están aparcados, de que están jugando a cuentos de hadas.

La vida, la humanidad, giran en la oscuridad en torno a este brillante círculo "caribeño": el hambre del mundo, la opresión creciente de los abusos de la globalización, los integrismos asesinos, la incultura envilecedora, la corrupción, el tráfico de armas y de drogas...

Se sigue naciendo y muriendo, envejeciendo y enfermando, enriqueciéndose y arruinándose... mientras nuestra burbuja caribeña se evade por unas semanas de la vida real.

Esta imagen es más honda de lo que parece: creo que muestra el fondo de nuestros ideales y la contradicción básica que existe entre nuestros criterios y los de Jesús.

Caricaturizando un poco, lo que más íntimamente deseamos, lo que solemos pedir a Dios en nuestras oraciones de petición, se puede resumir en: una vida sin esfuerzo ni dolor, que Dios nos libre de cosas desagradables; si se pudiera, no envejecer, no enfermar, no tener problemas económicos; que se pueda disfrutar de la vida tranquilamente; y que no se acabe, que nuestra salud no vaya declinando, que nuestras capacidades no se vayan apagando, que nos libre alguien del angustioso fantasma de la vejez y de la muerte.

Pero, si algún mensaje es inseparable del evangelio, éste es precisamente la trascendencia: esta vida está dirigida a LA VIDA, y pierde lo mejor de su sentido si se le priva de esa relación.

Se ha hablado demasiado de la escatología reduciéndola al convencimiento de las primeras generaciones cristianas de que el mundo estaba a punto de terminar. La escatología de Jesús es más seria: es cada una de las personas las que se dirigen a un destino que no es esta vida sino LA VIDA. Y si esta vida no es entendida como camino hacia LA VIDA, pierde mucho de su sentido y validez.

En realidad, ¿a mí qué me importa cómo ni cuándo se acabará el universo, si estaré muerto mucho antes de que eso suceda? A mí me importa a dónde voy yo, qué va a ser de mí. Y a Jesús le importa, le importa muchísimo, se nota en la gravedad de las expresiones, en la escenografía que emplea, en lo drástico de sus expresiones.

En resumen, Jesús plantea una disyuntiva: vivir para disfrutar sin más, o vivir para el Reino. Y nos insta, repetidamente, con apremio, a elegir bien, a no tirar la vida, ni un mes ni una semana ni un segundo, de la misma manera que no desperdiciamos un solo euro y buscamos la mayor rentabilidad en nuestras inversiones.

Todas estas consideraciones pueden hacer pensar que seguir a Jesús, buscar el Reino, estropea esta vida, destruye el disfrutar, amarga la existencia. Pero se trata de todo lo contrario. Se trata de disfrutar mejor, de dar sentido a la existencia, de vivir la vida con más plenitud.

Es, en resumen, un mensaje mucho más realista. Querer convertir la vida en Paraíso, precisar como ideal de vida una perpetua vagancia en las Bahamas, es utópico e infantil. La vida no son vacaciones: la vida es un trabajo, la vida es una misión.

Es ésta nuestra primera aceptación de Jesús: aceptar la vida como una misión. La misión es doble: realizarme yo hasta el límite de mis posibilidades y mis ambiciones, y desarrollar el mundo, las demás personas y el planeta entero, hasta el límite de los sueños de Dios.

Esta es la maravilla de "El Reino": que nada de lo humano se queda sin sentido, que todo puede incluirse en el proyecto, que el esfuerzo y el descanso tienen valor, que todo es construir, que merece la pena. El objetivo del Reino no es la renuncia, sino la plenitud.

Hay muchas renuncias que hacer, como hay siempre precios que pagar: pero las renuncias son liberaciones, renunciamos a lo que nos empequeñece, renunciamos a nuestras cadenas; y los precios son irrisorios en comparación con lo que se compra.

Quizá el problema más agudo de todo ser humano es el conocimiento de los fines y los medios, y ser consecuente con tal conocimiento. Disfrutar es muy bueno, pero es un medio: convertirlo en fin es desastroso. Trabajar puede no ser agradable, pero es un medio: utilizarlo bien es de sabios. Y, mucho más adentro, perdonar o vengarse, acumular o compartir, consumir a tope o ser austero... son medios y expresiones del sentido de la vida y muestran a qué satisfacciones aspiramos.

Jesús no es conformista: no se satisface con una mariscada, cuatro helados y una noche bailando salsa. Jesús sueña con que todos sean personas, es decir Hijos y le molesta que nos conformemos con menos y que nos dejemos engañar. Por eso repite tantas veces "estad alerta".

Fuente: 

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/1783-aceptar-la-vida-como-una-mision.html

Ilustración: Atribuido a El Greco:

https://www.tallengestore.com/products/christ-preaching-christian-art-jesus-painting-canvas-prints?srsltid=AfmBOorhK0feG3OgRhW_FYVL-ZKPeO7pq88_n7SNSg2ByjO-ODIPMWMm

Padre Peraza: https://www.facebook.com/arperaza/videos/1307051917675876

Padre S. Martín: Cisma tolerado / Confusión de obispos alemanes / León XIV, un Papa católico: 

https://www.youtube.com/watch?v=cVkdL5OTapY

Rezo del Ángeluz: https://www.youtube.com/watch?v=WZZ4DWvaa00


Monseñor Biord: https://www.youtube.com/watch?v=nbr_vyuJak4&list=RDnbr_vyuJak4&start_radio=1



sábado, 6 de agosto de 2022

Parábolas

 Domingo 19C TO     7 agosto 2022

“Donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón”(Lc 12, 32-48)

 

                   (Diálogo sobre el Evangelio de hoy: Tu tesoro                                                    

José Martínez de Toda, SJ

Ante acontecimientos catastróficos, como terremotos, tsunamis, crisis financieras y otros, ¿qué nos dice Jesús?

Hoy, hay un sinfín de amenazas a la seguridad nacional y mundial: las fluctuaciones en el mercado y la moneda, la corrupción, la falta de mantenimiento, el calentamiento global, el terrorismo, la inflación, Ante todo esto, Jesús nos dice:

- “No teman, pequeño rebaño’: aquí hay una referencia a Dios, llamado muchas veces ‘Pastor’ de los fieles y que conoce nuestras necesidades (v. 30; Salmo 23).  El ‘pequeño rebaño’ representa a los discípulos y, por medio de ellos, a la primera iglesia cristiana.

            Jesús continúa: - “Den limosna”, sean generosos y muestren simpatía.

            Y Jesús nos llama a estar preparados: -Tengan ceñidos sus lomos (v. 35a), es decir, estén listos para viajar, como cuando los israelitas tuvieron que salir de noche de la esclavitud de Egipto.

            Y por fin,  - “Tengan sus antorchas encendidas (v. 35b): una antorcha mal cuidada no se encenderá cuando se necesita. 

En muchas circunstancias, estar preparado es cuestión de vida o muerte.  Los bomberos, los técnicos de emergencias médicas, y los soldados han de estar preparados con herramientas en mano cuando llegue el momento de actuar. No pueden llegar cinco minutos más tarde.

Para ilustrar lo que quiere decir, Jesús nos presenta tres parábolas:

 1ª – La primera es “La vuelta del banquete de boda” (vv. 35-38), que promete bendiciones para el vigilante.

<Ustedes estén como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda para abrirle apenas venga y llame. Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela: les aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y les irá sirviendo. Y si llega entrada la noche o de madrugada, y los encuentra así, dichosos ellos.>

            Sabemos que Dios viene, pero no sabemos cuándo. Él viene a través de acontecimientos y gente que encontramos.

Pero el momento definitivo de su llegada es la muerte, “mientras aguardamos la gloriosa venida de Jesucristo, nuestra esperanza”. Y debemos estar preparados a reconocer al Señor y a encontrarlo en el momento y circunstancias menos pensadas.

 ¡En esta parábola los amos son los que sirven, al revés de la vida real!

Esto es lo raro. Lo normal es que los siervos ayudan al amo a sentarse junto a la mesa para servirle la cena, pues viene cansado y hambriento. Pero aquí Jesús dice que el amo invitará a los siervos a sentarse a la mesa y que él les servirá. 

¿Ocurrió esto alguna vez en realidad?

En la Encarnación, “el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida en rescate de muchos” (Marcos 10:45). En la Última Cena les sirve lavándoles los pies.

También María lo había predicho en el Magníficat: “Derriba del trono a los poderosos, y eleva a los humildes” (Lc 1, 52). Al servir a aquéllos que son siervos, el señor que regresa eleva a los humildes, dando la vuelta a las normas socio-políticas y religiosas.

2ª – La segunda parábola, que cuenta Jesús, es “Un ladrón entre desprevenidos” (vv. 39-40).

 “Comprendan que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete. Lo mismo ustedes, estén preparados, porque a la hora que menos piensan, viene el Hijo del hombre“.

 ¿Cuál es la tercera parábola?

La tercera parábola de Jesús es “El administrador fiel y el administrador abusador” (vv. 41-48):

< ¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas? Dichoso el criado a quien su amo al llegar lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes.

Pero si el administrador abusador piensa: "Mi amo tarda en llegar", y empieza a pegarles a los muchachos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese administrador el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles. >

            El administrador fiel recibirá una promoción; el tramposo será castigado y despedido.

            También hay otro cuento de más actualidad: “El psicólogo superficial”

<Un hombre concertó una cita con el psicólogo, y le explicó:

- "Doctor, siempre me siento deprimido. Haga lo que haga, la depresión me puede. Ya no sé qué hacer". El psicólogo lo miró y le dijo como encontrando la solución:

-                "Venga aquí junto a la ventana... ¿Ve aquella carpa? Es de un circo y es muy bueno. Son muchas las actuaciones bonitas que hay que ver, pero especialmente están las de los payasos. Y hay uno que es buenísimo. Le hará reír y reír. Vaya y véalo y le aseguro que ya no tendrá más motivos para deprimirse de nuevo".

            El hombre se volvió hacia el psicólogo y le dijo con sus ojos tristes:

-        "Doctor, ese payaso soy yo".> (Félix Jiménez, escolapio)

 

El psicólogo hizo el ridículo con aquel pobre payaso, demostró su superficialidad: debe profundizar su análisis del payaso para quitarle su depresión. Esta vez su misma clientela lo condena.

Debemos ser fieles y profesionales para con aquellos que acuden a nosotros en busca de ayuda.

 Despedida

Les invitamos a la Misa, a la Eucaristía, sacramento del amor. Ahí Jesús se pone a servirnos dándonos de comida su propio Cuerpo, nos reúne a todos como hermanos, y hace que nos fijemos en los más necesitados para ver cómo les podemos ayudar.

Fuente: Correo (Román Mendoza).

Ilustración; Julie Lonneman,

Misa: P. Wilson Lopera: https://www.youtube.com/watch?v=tSGsQSAMQWM

Caza de citas

“ Nadie se dio cuenta de este robo cuando publiqué la novela, quizá porque nadie leía a Barker, de la misma manera que no leían a King. Solo...