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martes, 11 de abril de 2023

Memorándum

ESEQUIBO Y AUTORIDAD MORAL: EL LIBELO QUE NO APARECE EN LA HAYA

Luis Barragán

Al General (D/E) Oswaldo Sujú Raffo,

cabal defensor del Esequibo,

recientemente desaparecido

Solemos pedir prudencia en tan delicada materia, aunque muchas veces se le confunde con el silencio cómplice, o los eufemismos de ocasión.  Lo cierto es que, actualizando la noticia, la Corte Internacional de Justicia dictó recientemente una sentencia de carácter incidental en el marco de la demanda interpuesta por Guyana contra Venezuela, inexplicablemente aplaudida por los responsables del pausado arribo del problema a La Haya. A Nicolás Maduro y a la cancillería, se les advirtió con suficiente antelación de las consecuencias de la remisión ordenada por António Guterres, secretario general de las Nacional Unidas, a la vuelta de un largo año.  Aceptemos, absolutamente nadie pudo declararse sorprendido por el plazo perentorio fijado con toda claridad a mediados de diciembre de 2016 por la instancia internacional. Junto a Mi mapa Incluye Nuestro Esequibo, mes por mes, en el curso de todo 2017, alertamos sobre el lento, pero seguro cumplimiento de un lapso de inequívoco cuño preclusivo, por todos los medios de comunicación disponibles, cuestionando las actuaciones de un mediador suficientemente autorizado por el referido secretario general,  como el noruego Dag Halvor Nylander, añadido el deplorable impasse entre Rafael Ramírez y Samuel Moncada en torno a la embajada venezolana en Naciones Unidas, mientras los guyaneses diligenciaban eficazmente en Nueva York. Faltando poco,  en fecha 25/02/17, el urgido problema lo planteamos a cámara plena en la Asamblea Nacional, proponiendo una comisión especial o mixta del parlamento, especializada y a dedicación exclusiva en la materia (https://www.youtube.com/watch?v=J9j4P2qy1-0&t=11s); en fecha 14/12/17, agotado el plazo, reiteramos la cuestión en rueda de prensa desde la sede legislativa  (https://www.youtube.com/watch?v=ocmy75OtMU8); y, agotado el plazo, en fecha 06/08/18, en sesión plenaria formulamos alternativas concretas para una correspondiente política de Estado, finalmente aprobada la citada comisión (https://www.youtube.com/watch?v=gq8rJMO4zgA&t=29s).

Frente al régimen, hay autoridad moral para responsabilizarlo de la innecesaria situación en la que nos encontramos. Lo referimos porque hemos vivenciado personalmente el territorio del Esequibo, gracias a una inédita, irrepetible y también riesgosa incursión realizada hacia 2013, más allá del río Cuyuni. E, igualmente, dedicamos la debida atención al problema desde nuestras responsabilidades parlamentarias, en  la perspectiva de una construcción del sentido común (http://www.ulpiano.org.ve/revistas/bases/artic/texto/REDIAJ/8/rediaj_2017_8_209-247.pdf), permitiéndonos desarrollar un intenso trabajo con un apasionado grupo de profesores de la Universidad Simón Bolívar en la especialidad  y en la de las relaciones civiles y militares, derivando en tres artículos arbitrados que son motivos de personal satisfacción. Insistimos, por una parte, en la concepción y diseño de una política pública, otro ejemplo, en fecha 14/07/15 (https://www.youtube.com/watch?v=M8c6K73KVJw), desembocando en el apoyo de una Ley de Defensa de la Fachada Atlántica, y la promoción de una reforma parcial de la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación, como una Ley de Estadidad del Esequibo que fue curiosamente introducida en tres oportunidades al parlamento, dos de ellas en la plenaria, sin que luego apareciese por Secretaría. Por otra, en el reconocimiento y concurso de las organizaciones de la sociedad civil especializadas en la defensa de nuestro territorio, con quienes intensificamos nuestras relaciones de trabajo, compartimos innumerables foros dentro y fuera de la universidad, presenciales y virtuales,  conjugando una amplitud de miras que bien expresamos al rebautizar una de las principales arterias viales del municipio Baruta (https://lbarragan.blogspot.com/2016/02/breve-version.html). Por decir lo menos, dudamos que una vocación semejante a la de toda una oposición genuina y venezolanista, tenga equivalencia en los sectores oficiales, u oficialistas. Y, por ello, nos encontramos con un país increíblemente en vías de su desterritorialización, a juzgar por el manejo irresponsable del problema esequibano, el control interno de grandes o pequeños espacios ejercido por grupos irregulares y la nada casual transterredad de casi ocho millones de venezolanos que buscan refugio en otras, distantes y ajenas latitudes.

Sostenemos, luce impensable desertar del proceso desplegado en La Haya. Nos adentramos a una etapa diferente y completamente inédita del problema que exige de una vocación y destreza, talento y probidad política, que van más allá de la mera invocación y alegación de las razones históricas y jurídicas que nos asisten, respecto a los complejos y sensibles intereses que asoma o cursa uno y otro extremo de la Fachada Atlántica.  O el desplazamiento creciente, continuo y masivo de venezolanos hacia el más lejano este para el asombroso contraste de nuestras inmerecidas penurias y las promesas de un esplendor petrolero que, además, valga la acotación, podrá agravar las agudas contradicciones internas de la sociedad guyanesa. Por ello, trascendiendo a las consabidas circunstancias actuales de expolio de los recursos naturales que hicieron de lado el Acuerdo de Ginebra, luce pertinente con una superior convicción,  disposición y habilidad, aquellas medidas provisionales que muy bien puede dictar la Corte que no está impedida estatutaria y reglamentariamente para hacerlo,  “sin que sea indispensable  acreditar el riesgo de un daño irreparable”, como atinó en prever el Dr. Héctor Faúndez Ledesma en un magnífico aporte hecho a la obra que coordinó con el Dr. Rafael Badell Madrid, intitulada “La controversia del Esequibo” (Academia de Ciencias Políticas y Sociales – Editorial Jurídica Venezolana, Caracas, 2022: 453-462).

Rechazamos la injusta generalización de un sentimiento y complejo de culpa que también se deriva de la propaganda y publicidad oficial, cuando ha de tocar ineludiblemente el tema. Lejos de desmayar, constituye un desafío extraordinario para el presente y futuro liderazgo democrático afrontar creadoramente una realidad que tiene correspondencia con un excepcional fenómeno de alcance universal: bajo sojuzgamiento, la quiebra inaudita de la otrora potencia petrolera y la desintegración territorial indispensable de revertir, cabe recordar, por razones relativamente diferentes a la que imaginó Francisco Herrera Luque en su novela “1999”.

Forzados a una perpetua vecindad, igualmente los guyaneses afrontarán retos que, en el supuesto negado de una sentencia definitiva que pueda favorecerlos, no los relevará de las relaciones de interdependencia que la región exige y exigirá, tarde o temprano, a los fines de acceder limpiamente al libre y convincente desarrollo económico,  bajo principios y valores que necesitan redescubrir y realizar.  Por supuesto, en La Haya no hay libelo alguno que les avise al respecto.

Fotografía: en el centro, el general (r) Oswaldo Sujú Raffo. Museo Boliviano, Asamblea Nacional (Caracas, 2016).

11/04/2023:

https://www.elnacional.com/opinion/esequibo-y-autoridad-moral-el-libelo-que-no-aparece-en-la-haya/

martes, 21 de febrero de 2023

Un bregador de nuestra integridad territorial

EL ESEQUIBO DE LUTO: OSWALDO SUJÚ RAFFO

Luis Barragán

Desde hace varios años conversábamos con él, esperando la ocasión para compartir  un café en su casa de habitación, porque el bolsillo nunca nos dio para hacerlo por fuera y, menos, en un restaurant. Un general de la República, máximo grado en décadas pasadas, apenas podía sobrevivir con su merecida jubilación. Además, ya se había atravesado la aguda crisis de escasez que, no faltaba más, antecedió a la del Covid-19.

            Coincidimos y también discrepamos en torno a la historia política del país,  apreciando sus más profundas convicciones nacionalistas. Hijo legítimo del Ejército que lo formó, reconociéndole después su brillante hoja de servicios, tenía una arraigada concepción del Estado que tanto había estudiado, en una Venezuela que amaba en profundidad.

            Lo conocimos personalmente en 2014 o 2015, pero ya habíamos intercambiado opiniones con anterioridad a propósito del intenso trabajo que nos convocó sobre la justa reclamación esequibana.  Recordamos la ocasión, una tarde en la que andaba con su hija y, entre los temas de interés, surgió el comentario de los problemas surgidos a propósito de su lejana candidatura presidencial: “Claro, hipotecó la casa para pagar la campaña”, le dijimos en un espontáneo y atrevido lance de humor, pero no se disgustaron y ambos sonrieron negando la especie,

            Nos hizo el honor de contar con su amistad y, como presidente del  Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela (IEFV),  con un leal y comprometido asesoramiento a nuestros afanes parlamentarios en la materia. Concurría, cuando podía, a las sesiones de trabajo que acostumbramos a realizar con una variedad de entidades de la sociedad civil defensoras de la reclamación, correspondiendo la fotografía a una reunión hecha en el Museo Boliviano que lo tuvo por protagonista, junto a representantes de ONSA, Mi Mapa, la academia y la cámara municipal de Baruta, a mediados de 2016.

            Entre los  múltiples foros a los que asistimos, por cierto, en una oportunidad, atardeciendo, nos agarró el terrible apagón nacional de marzo de 2019, si mal no recordamos la fecha, colapsando inmediatamente la calle y los servicios públicos. Sólo pudimos hablar telefónicamente al día siguiente, comentando la situación de la industria eléctrica: “¿Qué nos falta por perder?”, preguntó.

            El régimen le ha echado lavativa por todos estos años, pretendiendo descalificarlo a todo trance. Pasado el tiempo, muy después es que los sagaces servicios de inteligencia descubrieron al tío y no al padre de la corajuda Tamara Sujú.

            Ha fallecido un cabal defensor del Esequibo y de toda nuestra integridad territorial. Un profesional de las armas de limpia trayectoria que nos honró con su experticia en nuestro modesto trabajo asambleario. 

22/02/2023:

https://www.lapatilla.com/2023/02/22/el-esequibo-de-luto-oswaldo-suju-raffo-por-luis-barragan/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY