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domingo, 9 de julio de 2023

Y una paradoja

CRISIS UNIVERSITARIA Y CULTURA CORPORATIVA

Luis Barragán

Todavía indagamos respecto a la débil respuesta que la universidad venezolana ha dado a sus agresores en los últimos años, evidentemente contrastante con otras y más remotas épocas. Luce demasiado obvia que la represión inmediata y brutal dejó sembradas sus más severas advertencias, sobre todo, luego de las protestas de 2014 y 2017, aunque creemos que dos casas de estudios ilustran los motivos de tanta debilidad.

En un caso, la Universidad Central de Venezuela ha sido literalmente ocupada por el régimen so pretexto de las masivas remodelaciones que jamás consultaron a sus autoridades, sorprendiéndolas al igual que a sus gremios. Cierto, recientemente, ha culminado el proceso electoral que cuidó muy bien de no denunciar y confrontar al poder establecido, permitiéndole también maniobrar con gran comodidad, aunque tampoco hubo ánimo y disposición para hacerlo por una suerte de complejo operativo: no coincidir con el fascismo, en defensa de un gobierno progresista que algún día corregirá.

Fruto de un dominio absoluto del marxismo, más bien  de signo guevarista que leninista, alérgico al mínimo y razonado debate formal que marcó la distancia entre el comité central o politburó del PCV y la dirección del MIR, se hace patente la herencia de una marcada cultura corporativa en la Ucevé que no repara en la naturaleza y características del poder establecido que ha traicionado las viejas banderas enarboladas, estigmatizando hasta la saciedad a sus opositores y disidentes. Nada gratuito ha sido el silencio o timidez de los profesores de mayor antigüedad que antes rasgaban sus vestiduras por la inviolabilidad del recinto y la autonomía universitaria, o el alza por algunos céntimos del precio de la gasolina, y hoy sólo se permiten la crítica en un ámbito celosamente privado.

En otro caso, la Universidad Simón Bolívar ha sido definitivamente  intervenida por el gobierno nacional, y las autoridades que claman porque los alcance el programa de remodelaciones, en lugar de bregar por un justo presupuesto, no ocultan su desprecio por los gremios de estudiantes, profesores y egresados.  Además, gremios que luchan por la celebración de las elecciones, actúan en un ámbito demasiad parsimonioso, temeroso y precavido, presumiendo a la casa de estudios radicalmente ajena a cualesquiera vicisitudes políticas.

Producto del agitado país que contextualizó su nacimiento, como del estilo que le imprimió el rector-fundador, subsiste la creencia de una Uesebé de tan alto nivel científico y tecnológico que la hace absolutamente incompatible con el poder político que irremediablemente reconoce su majestad y la respeta, aunque – ya sabemos – las deplorables condiciones que ha acumulado, permite dudar de su calibre. Digamos de una cultura corporativa asociada más a la tecnocracia socialdemócrata propia del rentismo petrolero y la devoción hacia la figura rectoral: a modo de ilustración, la crisis de los últimos años no ha significado una defensa convincente de la universidad, activa y militante de sus egresados, sino la solidaridad apenas retórica,  circunstancial y personal con el rector Enrique Planchart que, una vez físicamente desaparecido, cohíbe de todo cuestionamiento al reemplazante oficialista así no tenga el formato de los predecesores.

Versamos en torno a sendos patrones de conducta que tampoco pueden calificarse de izquierda para la ciudad de Villanueva, o de derecha para Sartenejas, sacrificando el rigor que merece el enfoque. Y, faltando poco, ocultando una desgraciada paradoja para ambas universidades públicas, señalada en un texto anterior a propósito de los estudios de arquitectura en Venezuela: quebradas, sólo insuflan y favorecen la oferta de las universidades privadas que captan exitosamente al profesorado.

Fotografía: LB, elecciones uceistas en medio de los trabajos de remodelación gubernamental (2023).

09/07/2023:

https://www.lapatilla.com/2023/07/09/luis-barragan-crisis-universitaria-y-cultura-corporativa/

viernes, 2 de junio de 2023

Palabras de honestidad

DISCURSO PREMIO ALMA MATER UCV 2023

Gioconda Cunto de San Blas

1º de junio de 2023

Auditorio Tobías Lasser, Facultad de Ciencias, Universidad Central de Venezuela, Caracas.

Contenido:

I.         Salutación

II.       Catorce años no es nada

III.     ¿Formación universitaria para cuál sociedad?

IV.       Asumir nuevos desafíos

V.      Un mensaje universitario para la sociedad

VI.       A la sombra de José María Vargas

Vocativos

Buenos días.

Dra. Cecilia García Arocha, Rectora de la Universidad Central de Venezuela, y demás autoridades universitarias que nos acompañan;

Prof. Carmelo Cariello, Presidente de la Asociación de Egresados y Amigos UCV y demás miembros de la directiva;

Dr. Ismardo Bonalde, Presidente de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, miembros de la Junta de Directores y demás académicos de esta y otras Academias Nacionales;

Dr. David Coll, subdirector del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas;

Colegas, familiares y amigos que me acompañan hoy en este emotivo acto.

I.- Salutación

Comienzo por agradecer a la directiva de Egresados UCV y al jurado calificador por otorgarme el Premio Alma Mater 2023 y a la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales por postularme. Un galardón que me abruma en muchos aspectos y obliga a reiterar mi fidelidad a la universidad venezolana en la defensa de sus principios y valores, de su autonomía, tan duramente golpeados en esta época oscura.

Baste leer la lista de la veintena que me ha precedido en este honor para sentirme sobrecogida. En representación de ellos escojo tres para resaltar el punto:

Rafael Cadenas, el gran poeta, Premio Alma Mater 2015, recipiendario de los más altos reconocimientos de la lengua castellana, siendo el más reciente el Premio Cervantes 2023; Simón Alberto Consalvi, Premio Alma Mater 2012, escritor, historiador, periodista y político venezolano de dilatada labor; Susana Raffalli, Premio Alma Mater 2019, especialista en seguridad alimentaria y nutrición, dedicada a atender crisis humanitarias complejas en diversos países y ahora en Venezuela. Los tres, grandes defensores de derechos humanos y de valores democráticos y libertarios; los dos primeros, víctimas de cárcel y destierro en tiempos de dictadura.

II.- Catorce años no es nada

Recibo este premio en un momento crucial para nuestra tricentenaria Universidad Central de Venezuela. Luego de 14 años sin renovación de autoridades, la UCV vive un período electoral a todos los niveles, a partir de una negociación que abrió transitoriamente la puerta electoral, hasta ayer cerrada a cal y canto, proceso que lamentablemente se ha visto diferido y empañado, luego de una jornada bochornosa el pasado 26 de mayo que no ha hecho honor a la imagen universitaria.

He dicho bochornosa porque las respuestas insatisfactorias presentadas a la fecha están lejos de justificar el caos vivido; bochornosa porque esa jornada electoral en la UCV, nuestra máxima casa de estudios, estaba siendo observada con atención por una ciudadanía desalentada por cinco lustros de maltratos gubernamentales a todos los niveles, en especial el universitario, ciudadanía que esperaba y espera una demostración palpable del poder del voto como vía para transformar el país en uno de progreso en democracia y libertad.

Mientras los encargados de llevar adelante el proceso electoral fallaron en su misión, los electores, por el contrario, nos volcamos en masa, por encima de cualquier expectativa, a hacer valer nuestra condición ucevista y ciudadana, nuestra fe en la vía electoral para expresar ideas y resolver diferencias, luego de una campaña electoral respetuosa, como corresponde a una comunidad pensante, en el marco de la autonomía universitaria como garante del proceso.

Es precisamente la autonomía universitaria, esa presa siempre codiciada por gobiernos de toda laya a lo largo de nuestra historia, la que debe ser cuidada y protegida en estos momentos, previniendo el surgimiento de intereses mezquinos con intenciones antiautonómicas. Prudencia es la virtud a ser practicada en el momento. 

 No ha sido éste un período fácil para nuestra universidad y sus autoridades, a quienes agradezco sus esfuerzos, como tampoco lo es para nuestro país. Presupuestos ridículos; sueldos ruinosos; laboratorios sin recursos para investigación; éxodo profesoral; bibliotecas desactualizadas; son todos aspectos que han desdibujado el perfil de nuestras universidades, asuntos que deberán ser atendidos con urgencia por las nuevas autoridades, cuando éstas sean electas, si queremos recomponer la ruinosa herencia y detener esa destrucción generada exprofeso en las más altas esferas gubernamentales que, duele decirlo, ha conducido a las instituciones universitarias venezolanas a los muy bajos índices académicos internacionales de evaluación universitaria que hoy presentan.  Esa es la universidad que recibirán las nuevas autoridades, a quienes desde ya deseo éxito en su gestión, mientras admiro su inmenso compromiso universitario para ofrecerse voluntariamente a guiar los destinos de la UCV en estos tiempos farragosos para la institución, en una Venezuela cuyo Índice de Libertad Académica apenas alcanza a 0.20 sobre 1, muy por debajo de 0.77 exhibido por el promedio de países de América Latina y el Caribe.

La ocasión electoral es, sobre todo, oportunidad para mirar al futuro. Catorce años son demasiados en esta era 5.0 que se mueve con rapidez pasmosa. ¿Qué ha pasado en el mundo desde 2008, cuando las autoridades salientes de hoy eran entrantes? Tantas cosas en ciencia, tecnología e innovación en tan poco tiempo que la década de los años 2010 y algo más ha sido llamada la “década de la disrupción”. YouTube comenzó apenas en 2008, WhatsApp en 2009, Zoom en 2012. En 2009 aparecieron las criptomonedas y el blockchain, esta última una tecnología encriptada de extremo a extremo que entre muchos otros usos y en años recientes, está sustituyendo con éxito tecnologías obsoletas de uso electoral.

2012 es el año de CRISPR, herramienta de edición genética que en estos últimos años se está usando en terapias génicas para corregir defectos congénitos que conducen a enfermedades incapacitantes.

¿Y qué decir de la velocidad con que han sido desarrolladas las vacunas contra el virus Sars-Cov-2, agente causal de Covid? Bastó poco más de un año para que la pandemia, declarada en marzo de 2020, comenzara a ser controlada con la aplicación masiva de unas 10 vacunas autorizadas para su uso.

Y a partir de 2021, la puesta en órbita del telescopio James Webb, que nos está regalando un espectacular mundo sideral hasta ahora desconocido.

Por supuesto, inteligencia artificial y todos sus derivados, como el Chat GPT y otros modelos de lenguaje entrenados para realizar una amplia variedad de tareas, que sin duda están cambiando la forma de trabajar, enseñar, aprender e investigar, y que al trastocar paradigmas de la vida universitaria, obliga a un reentrenamiento en la función aprendizaje-enseñanza y en otros aspectos de la vida universitaria. Y en el lado negativo, la inteligencia artificial, utilizada para el control social que imponen las dictaduras de todo pelaje. Tanto así que personajes ligados a la creación de estas plataformas piden ahora una intervención de los gobiernos del mundo para asegurar que tales herramientas protejan y respeten los derechos y las libertades de los ciudadanos.

Este mundo, 14 años más tarde, es de enormes progresos científico-tecnológicos que nos enfrentan a grandes desafíos éticos por resolver y en ese terreno, las ciencias humanísticas y sociales juegan un papel preponderante. El mundo que enfrentarán las nuevas autoridades universitarias a partir del próximo 14 de julio es ese otro y toca amoldarse a él, en una Venezuela que desde hace casi cinco lustros está siendo gobernada en reversa, como la guagua de Juan Luis Guerra.

Aggiornamento, puesta al día, deberá ser lema de la nueva gestión. No es poco el desafío. Tocará seguir los consejos de la Reina Roja a Alicia, cuando le dijo «¡Un país bastante lento el tuyo! Aquí, en el país de las maravillas, hace falta correr cuanto uno pueda para permanecer en el mismo sitio. Si se quiere llegar a otra parte hay que correr por lo menos dos veces más rápido».

En ese correr apurado, es necesario un cambio con certidumbre, al decir de Gustavo Villasmil Prieto, quien en artículo reciente invoca al eximio profesor ucevista Manuel García Pelayo al recordar las cinco cualidades que éste señalaba para cualquier político (y las autoridades universitarias lo son, sumados a su condición académica), cualidades que resumo en lo siguiente:  saber qué se quiere y qué se puede, saber qué hay que hacer, cuándo y cómo hacerlo.

No es poco el desafío. No es poco porque todo eso debe hacerse en una universidad que forma parte de un país sumergido, como sabemos, en una crisis social profunda que abarca todos los renglones de la vida nacional. Además, vistos los acontecimientos recientes, una universidad que deberá replantearse su modernidad en ese contexto internacional de evoluciones increíbles y vertiginosas en el terreno de la ciencia, la tecnología y la innovación, con nuevos enfoques éticos, como someramente hemos dibujado.

III.- ¿Formación universitaria para cuál sociedad?

Mientras esos avances ocurren fuera de nuestras fronteras, aquí nuestras universidades reciben bachilleres con serios problemas de comprensión lectora y preparación deficiente en las matemáticas básicas, lo cual ha obligado a las universidades a asumir obligaciones ajenas y organizar cursos propedéuticos en afán de nivelar a los nuevos estudiantes.

Una vez nivelado, ¿qué estudiante debemos formar?, ¿para cuál sociedad? Según informes del Banco Interamericano de Desarrollo al visitar escuelas de la región en 2018, en la mayoría de ellas se veía a los maestros enseñando las mismas materias que se enseñaban en 1918, en el mismo estilo y con el mismo contenido: lectura, escritura, matemáticas, ciencia, historia e idiomas. Mientras tanto, la cuarta revolución industrial, la sociedad 5.0 del conocimiento, se mueve a ritmo exponencial fuera de nuestras fronteras en procura de cumplir en los próximos 7 años con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que gira alrededor del Plan Estratégico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), esto es, desarrollo sostenible, gobernabilidad democrática, consolidación de la paz y resiliencia ante el clima y los desastres naturales.

En ese contexto de cambio ya en marcha, se calcula que 65% de los niños que están comenzando estudios primarios tendrán en su madurez ocupaciones inexistentes hoy en día. Esto impone la necesidad de preparar las estructuras educativas, especialmente las universitarias, con capacidad para cubrir la creciente demanda de trabajos hoy inexistentes o muy minoritarios. Según el Informe Global de Competencias Verdes 2022 de LinkedIn, las ofertas de trabajo en energías renovables y medio ambiente en Estados Unidos en los últimos cinco años han aumentado 237%, en contraste con 19% en el sector de los combustibles fósiles. Es una tendencia de alcance global también manifestada en el Informe sobre el Futuro del Empleo 2023 del Foro Económico Mundial, según el cual se espera que alrededor de un 23% de los puestos de trabajo cambien de aquí a 2027, apenas 4 años, con la creación de 69 millones de empleos hasta hoy inexistentes y la eliminación de otros 83 millones ya innecesarios. No extraña, entonces, que haya aflorado preocupación por las crecientes dificultades para cubrir empleos, particularmente notorio en perfiles técnicos relacionados con las nuevas tecnologías y el sector ambiental. Para que la universidad cumpla su papel en este escenario cambiante, se requiere entonces renovación curricular y estructural que la adecúe a la flexibilidad de la sociedad del conocimiento, fluyendo a partir de las inter- multi- y trans-disciplinas. Ya nada está en compartimientos estancos. Los muros caen.

¿Quiénes serían los docentes-investigadores para enfrentar tales cambios curriculares? Para empezar, los profesores universitarios que permanecen en las instituciones y los jóvenes que pudieran incorporarse, previa adecuación a los cambios mencionados y solventados los temas financieros salariales y de apoyo a laboratorios. Un profesorado que en el último lustro se ha visto reducido en un 50% por abandono de la carrera universitaria o por éxodo, en busca de mejor fortuna en otros horizontes. ¿Qué decir de los 7 millones de venezolanos en la diáspora, de los que unos 2 millones poseen títulos universitarios en diferentes niveles, muchos insertados en el mundo académico y de investigación en sus países de adopción? ¿Cuántos de ellos estarían dispuestos a colaborar desde allá en la revitalización aquí de sus respectivas casas de estudio a través de proyectos conjuntos, cursos de alto nivel a distancia o presenciales, pasantías cortas de estudiantes venezolanos en sus laboratorios o empresas, en temas de avanzada en la ciencia mundial? Cursos e intercambios que, por cierto, deberían hacerse con alcance interuniversitario, para el provecho colectivo de los docentes, investigadores y estudiantes de las distintas casas de estudio, reactivando e incrementando lo que alguna vez llamamos postgrados integrados.

IV.- Asumir nuevos desafíos

El tiempo nos limita para hablar de muchos otros asuntos pendientes que seguramente están en las mentes de los candidatos a ser las nuevas autoridades ucevistas en un futuro próximo. Algunos serán difíciles de abordar, no solamente por las tensiones internas provocadas por cambios no siempre bienvenidos por los entusiastas de la inmovilidad, atados al ancestral instinto territorial de los primates, sino sobre todo por la atmósfera externa adversa, provocada por un régimen que hasta ahora se ha mostrado contrario al crecimiento armónico de la sociedad. En todo caso, las autoridades entrantes deberán conciliar y trabajar junto a esa comunidad universitaria que se ha expresado, y aprovechar también las propuestas sensatas de los demás candidatos. Sumar esfuerzos será consigna para el momento.

La firme convicción de que en un futuro no lejano podremos disfrutar nuevamente de libertades y derechos humanos y civiles, nos permite visualizar esa Venezuela de progreso, insertada en la cuarta revolución industrial, en el mundo globalizado que ya hoy en día se expresa en países desarrollados o en vías de desarrollo. Mantenernos atentos a los cambios nos permitirá influir en el camino a seguir de tal forma que el futuro, que es hoy, no nos encuentre paralizados por el desconcierto. En esa ruta, el papel de las universidades es crucial.

V.- Un mensaje universitario para la sociedad

En pocos días volveremos a la UCV para ratificar nuestra fe democrática, nuestra convicción en el valor del voto, nuestro amor ucevista. Volveremos a venir en masa a expresarnos, tantas veces como sean necesarias. Es obligación reiterar nuestra convicción autonómica, nuestra voluntad indeclinable de ser factores de cambio para esta sociedad maltrecha por casi 25 años de destrucción institucional a todos los niveles, llevados adelante por un régimen que ha visto en el conocimiento, en el estudio, el enemigo a destruir.

Hacer una campaña limpia, de respeto hacia y entre los participantes de las diversas tendencias, ha sido y es un ejemplar ejercicio en democracia. No obstante, la perturbación del proceso a partir de la insatisfactoria actuación de la comisión electoral podría apuntar contra la universidad en su más sagrado valor: la autonomía universitaria. Mantenernos atentos a esta eventualidad será deber nuestro.

VI.- A la sombra de José María Vargas

Cierro mis palabras con una invocación a la historia. En 1827 Simón Bolívar había aceptado la propuesta del Claustro de la Real y Pontificia Universidad de Caracas, creada el 21 de diciembre de 1721 por Real Cédula de Felipe V, de cesar «la prohibición que imponen los antiguos estatutos de la Universidad de Caracas de elegir para el rectorado de la Universidad a los doctores en Medicina y a los del estado regular». Así Bolívar abre camino a lo que desde entonces conocemos como Universidad Central de Venezuela y el claustro elige a José María Vargas como su primer Rector. ¿Su misión? Nada menos que transformar la universidad monárquica en una republicana, a partir de una concepción liberal que favoreció el talento y las credenciales como únicos requisitos para el ingreso a las aulas.

Casi doscientos años más tarde, las nuevas autoridades de la UCV que saldrán electas en el proceso en curso, tendrán retos de similar magnitud para sacudir estructuras vetustas y montar la institución en el carro del progreso, a la altura de los retos de la sociedad del conocimiento en el siglo XXI. Con el concurso de su comunidad y la de sus egresados, y con el apoyo generoso de la sociedad venezolana, aquí y afuera, ávida de progreso y cambio, las nuevas autoridades estarán en el camino de lograrlo desde la silla de Vargas. No me cabe duda.

Muchas gracias.

Fotografías: Inicial, https://talcualdigital.com/doctora-gioconda-cunto-de-san-blas-recibio-el-premio-alma-mater-2023-de-la-ucv/. Intermedia, LB (26/05/2023). AL final, LB (31/01/23).

Fuente: https://giocondasanblas.blogspot.com/2023/06/discurso-de-recepcion-del-premio-alma.html?m=1&s=08

sábado, 29 de enero de 2022

Populismo de remodelación

UCV, ALLANAMIENTO Y DESPARPAJO

Luis Barragán

Algunos casos logran filtrarse en la censurada opinión pública respecto a la suerte del docente universitario, otrora referente social, ahora, abatido por el hambre y la miseria. El drama se hace viral por algunas horas, en la búsqueda de otros que cumplan con un ciclo digital irreflexivo, cuya instantaneidad no permite indagar sobre el origen de los males y, menos, detallarlo en el grave e (in) comprensible problema de la universidad venezolana.

            Quizá un par de meses atrás, se hizo una consulta en la Universidad Central de Venezuela (UCV), invadida por el oficialismo y sus contratistas, sobre las elecciones que tiene pendiente la comunidad y, ganando la opción de no violentar la Constitución, extrañamente no hubo la suficiente defensa y difusión de sus resultados.  El asunto volvió a los confines del olvido, a la aletargada rutina de una supervivencia que es de confusión, a la simulación de un liderazgo sólo nominal y, recordando la pintorreteada de una pared de la avenida Solano, a la pretensión de convertir el madurato en poesía, incluido el afilado lápiz de sus supuestos adversarios.

            De nuevo, la universidad ha sido personalmente allanada por las altas autoridades de la usurpación el domingo 30 de los corrientes y, aunque es el régimen el que le ha negado deliberada y sistemáticamente el debido presupuesto, por todos estos años, tienen el desparpajo de  responsabilizar absolutamente a las autoridades universitarias por una sede en ruinas. Los remodeladores que no, restauradores,  ni siquiera abrieron una licitación pública  que sepamos y, en un evidente acto de fuerza, transmitieron desde la ciudadela de Villanueva, regodeándose de las obras civiles emprendidas con el silencio y el temor de la dirigencia universitaria que prefiere mirar a otro lado.


          El más distraído vistazo a la vieja prensa, nos impone de la importancia y del calibre histórico de la autonomía y de las luchas que acarreaba, entristecidos por la paciente y eficaz demolición sufrida en este siglo de una demanda tan estelar, como decisiva. Ha contado con la displicencia y anuencia de quienes, en primera instancia, aún están en el deber intransferible de  reaccionar y pronunciarse contundentemente, aunque prefieren los callejones moralistas de las noticias e intentar alguna posición de prestancia en los momentos menos riesgosos que pueda vivir la oposición.

            Personalmente,  creemos que sólo una dirigencia estudiantil tan mediocre, como la de estos tiempos, ha facilitado la pesadilla, conscientes de las condiciones objetivas que la hicieron posible. Por supuesto que hay excepciones, pero  son tan angustiosamente escasas que será toda una proeza reconstruir la escuela del relevo político, como también lo fue la universidad en Venezuela y en buena parte de América Latina.

01/02/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/ucv-allanamiento-y-desparpajo/ 

Referencia:

https://www.youtube.com/watch?v=Z78OCHMwzp4&t=1062s

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY