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jueves, 13 de marzo de 2025

Memorandum

VILLALBA, PINTO Y UN EXILIO SIN RETORNO

Israel Centeno

Durante años, viví bajo el acecho de dos figuras exaltadas como héroes revolucionarios: Rafael Villalta y José Pinto. Villalta, veterano de la guerrilla de los años 60, participó en acciones como el secuestro del oficial estadounidense Michael Smolen, asegurándose condecoraciones mientras su lado más oscuro quedaba fuera del relato oficial. Pinto, líder de los Tupamaros del 23 de Enero, dirigía una de las milicias urbanas más radicales del chavismo, un verdadero poder en las sombras.

No cuestiono su papel en la lucha armada de los años 60. Lo que conocí fue al Villalta que, décadas después, persiguió a mi familia con saña. Me amenazó, me golpeó, describió cómo cortaría mi cabeza y la metería en una lata llena de excremento. Sabía dónde estudiaban mis hijas. Pero lo peor fue con mi madre: la sacó del metro de Caracas a punta de pistola y le dijo que la llevaría a La Vega para violarla. Tenía más de 65 años. Logró escapar, pero el acoso no cesó hasta que dejamos el país.

José Pinto, por su parte, fue acusado en 2020 de haber desaparecido y asesinado a varias personas, cuyos cuerpos fueron hallados en su hacienda en Carayaca. Esa misma hacienda a la que fui llevado una noche, donde me mostraron el lugar donde, según ellos, iba a ser sembrado. No fue una amenaza vacía. Era un mensaje claro: sabían que podían hacerlo.

Poner esto en palabras es un acto terapéutico. Mi terapeuta me ha aconsejado la apertura, el disclosure, como una forma de procesar lo vivido. Durante años, callé por miedo a represalias contra quienes aún estaban en Venezuela. Pido disculpas a quienes, sin quererlo, pude haber puesto en peligro al acercarme a ellos por razones de trabajo o amistad. No siempre medí las consecuencias de mis movimientos, pero sé que al investigarme a mí, también investigaron a quienes estaban cerca.

Hoy, puedo hablar. También puedo decirlo con certeza: nunca volveré a Venezuela.

Here is the English translation:

Villalta, Pinto, and an Exile Without Return

For years, I lived under the shadow of two figures exalted as revolutionary heroes: Rafael Villalta and José Pinto. Villalta, a veteran of the guerrilla movement in the 1960s, took part in actions like the kidnapping of U.S. officer Michael Smolen, securing decorations while his darker side remained outside the official narrative. Pinto, leader of the Tupamaros of 23 de Enero, commanded one of the most radical urban militias of Chavismo, a true power in the shadows.

I do not question their role in the armed struggle of the 1960s. What I knew was the Villalta who, decades later, pursued my family with relentless cruelty. He threatened me, beat me, and described how he would cut off my head and place it in a can full of excrement. He knew where my daughters went to school. But the worst was with my mother: he pulled her out of the Caracas metro at gunpoint and told her he would take her to La Vega to rape her. She was over 65 years old. She managed to escape, but the harassment did not stop until we left the country.

José Pinto, for his part, was accused in 2020 of having disappeared and murdered several people, whose bodies were found on his estate in Carayaca. That same estate where I was taken one night, where they showed me the spot where, according to them, I was going to be buried. It was not an empty threat. It was a clear message: they knew they could do it.

Putting this into words is a therapeutic act. My therapist has advised me to open up, to disclose as a way of processing what I lived through. For years, I kept silent out of fear of reprisals against those still in Venezuela. I apologize to those whom I may have unintentionally put in danger by approaching them for work or friendship. I did not always measure the consequences of my actions, but I know that by investigating me, they also investigated those around me.

Today, I can speak. And I can also say with certainty: I will never return to Venezuela. 

Fuente:

https://www.facebook.com/photo/?fbid=10235921786402308&set=a.10208669123342764

jueves, 30 de enero de 2025

Odios

UN ANÁLISIS SOBRE LA LOCURA DE LA GUERRILLA Y LA VIOLENCIA EN LOS 60
Antonio García Ponce: de comunista a derechista desquiciado
José Sant Roz 

(ENSARTAOS.COM.VE) Rezumando incontenible odio hacia el chavismo, Antonio García Ponce acaba de publicar su último libro “Sangre, Locura y fantasía. La guerrilla de los 60” (de la editorial del titiritero Fausto Masó, Libros Marcados, noviembre 2009), prácticamente otra inmoral y monocorde requisitoria contra el Presidente Chávez.
Alguien podría escribir un abultado diccionario de venezolanos que fueron ultra-izquierdistas y que acabaron adorando a los marines: empezando por Rómulo Betancourt. En la lista a vuelo de pájaro podemos incluir al Pompeyo Márquez, Luben y Teodoro Petkoff, Gloria Cuenca, Ángela Zago, casi toda gente que estuvo en la Dirección del MAS; mucha gente del MIR: Américo Martí, Domingo Alberto Rangel, etc.
Pareciera que don Antonio García Ponce culpa a Chávez de la era de violencia, horrible represión y asesinatos políticos de la década de los sesenta y setenta.
En un arrebato de histérico antichavismo, cuando recordaba la convulsión de los movimientos de izquierda en Venezuela, don Antonio de pronto lanza una serie de escupitajos contra "los descerebrados, nonatos, contrahechos, monstruos de circo, babiecas, bufones... detrás de un teniente sirvientero y mendaz que cambió su aspiración de llegar al Hall de la Fama en Corperstown por subir al Chimborazo y desde allí decir: 'Me he elevado sobre la cabeza de todos. Yo dominó la tierra con mis plantas; llego al eterno con mis manos'." (p. 157)
Cursi, coño.
Antonio, Servando y Guillermo García Ponce, tres conocidos hermanos comunistas, de la época de los 60, a los que en la Juventud Comunista, seguíamos con admiración y con fervor revolucionario.
Guerrilla y violencia
Argenis Rodríguez fue el hombre que más conoció la guerrilla venezolana de los 60 y 70, su locura y debacle, las traiciones que allí se tejieron y la catástrofe que llevó a la mayoría de sus integrantes a volverse tipos de derecha. Argenis fue el único escritor que subió a las montañas y se unió al pelotón del Comandante Pablo, Juan Vicente Cabezas.
Don Antonio García Ponce, apenas si nombra a Argenis dos veces en su trabajo y de manera muy escueta y vacilante.
Argenis refiere que “el primer día que se fundaron las guerrillas, las traicionaron”. Es decir, fueron hechas ex profeso para que fuese exterminada lo mejor de la juventud venezolana del siglo XX. Uno de los crímenes más monstruosos de América Latina.
Ríos de sangre corrieron por toda Venezuela, miles de muertos se llevó aquellas matanzas provocadas desde el gobierno en connivencia con líderes que se hacía pasar por izquierdistas; miles de hogares destruidos, miles de seres que acabaron desquiciados en manicomios o destrozados sin remedio deambulando como fantasmas por las ciudades, por los pueblos.
Refiere Argenis: “muchos jóvenes en aquella época fueron incitados a cometer asesinatos en las personas de los policías. Este drama de esos muchachos es un caso desastroso. Los "revolucionarios" como Teodoro Petkoff ordenaron asesinar policías y luego dejaron a sus subordinados a su propia suerte. Ahora esos muchachos se hicieron asesinos, no políticos. ¿De quién era la culpa? De sus jefes "revolucionarios" que en la actualidad estaban legales y olvidados de todo. Esto ya es una traición. Y de las más grandes. ¿Quién confiará de aquí en adelante en los "revolucionarios" venezolanos?”
Añade Argenis que al comienzo de la lucha armada existieron varios grupos que se decían independientes. Demás está decir que esos grupos fracasaron y fueron absorbidos por el MIR y el PCV. Pero en aquellos grupos se cometieron errores garrafales. Y entre ellos mismos se engañaban. No era de extrañar que un grupo mandase a comprar unas armas a través de otro grupo y entonces el intermediario comprara las armas a un precio y se las entregara al primero a otro precio. Aquí ya hay traición. Luego venía la desconfianza y las amenazas de muerte.
Decía Argenis, a principio del los 70: “Yo he sido el único escritor de la América Latina que ha sido guerrillero. Y estos tipos que jamás supieron nada de guerrillas se erigen en jueces. Son izquierdistas para vender libros. Trafican con el izquierdismo. Se dicen revolucionarios y viven en Europa, gordos, apestosos y aburguesados. Mientras tanto los guerrilleros se mueren y éstos por aquí venden revolución como un producto. La venden en forma de libros. El Vargas Llosa, el Cortazar, el García Márquez. Y en Venezuela los comunistas, fundadores de las guerrillas, ahora son diputados, senadores, abogados de los gobernadores y los primeros que salen a condenar cualquier manifestación estudiantil u obrera. Iguales son estos escritores de izquierda. Unos se matan para que "los escritores revolucionarios" vendan los cadáveres.”
En dos de sus libros que aparecieron en España, Argenis desarrolló el tema de la violencia entre 1960-63: “ENTRE LAS BREÑAS y “GRITANDO SU AGONÍA”. Allí narra la corrupción en los medios dirigentes. “Porque ese tiempo fue eso: un tiempo de la violencia y de la corrupción. Pero también de la cobardía, de la deserción y de la traición”, dijo él.
“Porque si yo dijera ahora mismo que las guerrillas en el mismo momento en que fueron fundadas fueron traicionadas, nadie lo creería. Y sin embargo fue así. Un escritor kafkiano vería en ello algo muy natural. Pero un escritor de otro temple vería en ello la quiebra de unos valores. Y si yo, simple narrador, me tomo el trabajo de explicar a la comunidad lo que no se ha explicado, se debe llanamente a que yo fui protagonista, doliente y víctima de esta situación. También se debe a que los que debieran explicar qué fue lo que pasó aquí, no lo han hecho y posiblemente no lo harán nunca por temor a condenarse ellos mismos.”
“Más, la historia está allí y debe ser narrada o analizada para lección de los otros. Y para evitar repetirla, como dijo Santayana. No escapa a nadie que quienes tuvieron más responsabilidad en este caos, prefieren que se olvide todo. Todo nos ha sido perdonado, parecen decirse. Somos legales. Incluso somos diputados. Cumplimos funciones de gobierno. Tenemos el camino abierto. La larga pesadilla en que nos metimos y metimos a los demás ha pasado.”
“Sí, ha pasado, pero podría repetirse. Y esto es lo que queremos evitar. Los protagonistas de aquella historia, como por encanto, se encuentran reunidos en el Capitolio. Comunistas y Acción Democrática se dan la mano en los presentes instantes. La historia comienza...”
Ahora, Antonio García Ponce, con su libro pretende justificar todos aquellos crímenes ejecutados por el Puntofijismo.
Y a fin de cuentas, le decimos a Antonio: ¿no acabaron casi todos aquellos tipos asesinos, violentos, cazurros y malvados, en la derecha?, ¿en el mismo lugar en el que terminó el propio don Antonio, Américo Martín, Luben, Teodoro, Pompeyo...?
Apenas comienza su libro, don Antonio sin venir a cuento, lanza unos alaridos bien descompuestos y persistentes contra Chávez: "no vamos a entrar en polémicas sobre si en verdad han conquistado el poder y si en verdad están implantando el socialismo. Sólo digamos que han llegado a estas alturas por una vía diferente a la armada, sin un partido ni un ejército que fuesen los vencedores y conquistadores del poder, y adheridos, como la garrapata o el muérdago, a un jefe supremo, absoluto, en vez de tomar su energía de la masa popular..."
Definitivamente desquiciado, con las babas de perro bravo que cada día le inocula Globovisión.
En la serie de relatos que aborda sobre muchos de los asesinados de aquella época, don Antonio trata de lanzar la duda de que realmente los izquierdistas que cayeron abaleados en las calles hubiesen sido asesinados por el gobierno.
En este sentido se explaya echando toda clase de dudas y supuestos en el caso del asesinato de Livia Gouverneur. Según Antonio, Livia se auto-asesino accidentalmente, y que fue éste un crimen utilizado por la izquierda para desacreditar al gobierno de Rómulo Betancourt.
En todo su trabajo, Teodoro Petkoff y su hermano Luben, y Pompeyo, resultan unos verdaderos estrategas y héroes.
No menciona en absoluto la consigna que fue lanzada por Teodoro: "matar un policía diario".
No refiere en absoluto don Antonio lo que dijo Luben Petkoff luego del crimen del tren de El Encanto, confesado a Agustín Blanco Muñoz, de que estaba muy bien el haber aniquilado a aquellos guardias nacionales.
Tampoco dice nada don Antonio de aquella posición permanente sostenida durante décadas (60-70) por Pompeyo Márquez con su famoso artículo: “¿RECTIFICAR QUÉ?”
Es decir, que la matazón de jóvenes no debía jamás detenerse.
¿Y a fin de cuentas, no acabaron todos aquellos tipos asesinos, violentos, cazurros y malvados en la derecha, en el mismo bando en que usted terminó, don Antonio?: Américo Martín, Luben, Teodoro, Pompeyo..., insisto.
Todo el mundo sabe que ese crimen de El Encanto fue planificado para eliminarle la inmunidad parlamentaria a los diputados de izquierda, y que en ese crimen trabajaron de manera muy coordinada con el gobierno Luben, Teodoro y Pompeyo.
Y viene ahora don Antonio a decir que fue falsa la acusación de atribuir la autoría y ejecución del hecho a Teodoro Petkoff.
No refiere en absoluto, don Antonio en que el farsante Pompeyo se hubiese tomado fotografías con un fusil, en los jardines de una quinta abandonada para decir luego salir a decir que se encontraba en las guerrillas.
No refiere nada de que Teodoro y Pompeyo jamás hubiesen hecho absolutamente nada, por cobardes, en aquella guerra "revolucionaria" prácticamente lanzada por ellos. Y hay que decir que una buena cuota de responsabilidad le toca en estas locuras al propio Guillermo García Ponce, cosas que todavía no ha aclarado.
Guillermo tenía que saber que Teodoro y Pompeyo trabajaban para la CIA desde principios de la década de los 60.
A todos aquellos izquierdistas de la década de los 60, que de alguna manera hoy apoyan a Chávez, don Antonio los trata con odio y desprecio.
Presenta como juicio de gran valor el de Teodoro, cuando éste sostiene que las rebeliones de Carúpano y Puerto Cabello fueron un disparate. No pone la fecha en que Teodoro sostuvo tal posición dentro del Comité Central del Partido Comunista, porque evidentemente ya ésta Casandra trabajaba subrepticiamente bajo las órdenes de Gonzalo Barrios y Carlos Andrés Pérez.
¿Cómo es posible que Teodoro diga que lo de Carúpano y Puerto Cabello fue un disparate y sin embargo en relación con la huelga general del 19 noviembre 1963, sostenga que "paralizamos a Caracas a plomo limpio"?
Teodoro siempre jugó a la violencia tras bastidores. Nunca asumió en tanto crímenes, responsabilidad alguna, como tampoco tuvo el valor de colocarse al frente, de manera directa, para dirigir aquellos hechos.
Echándole flores con locura al asesino Rómulo Betancourt, don Antonio dice: "lo cierto es que el presidente Rómulo Betancourt se las jugó todas con la determinación que tomó de apresar a los parlamentarios, aunque se llevara en los cachos las disposiciones constitucionales que impedían aquel manotazo. Pero, su olfato le ayudó a comprender la situación, y el apoyo que podía obtener de sus aliados. Nos ha comentado Carlos Canache Mata que durante el velorio de los restos de Betancourt, en 1981, Rafael Caldera contó la siguiente confidencia: a raíz de los levantamientos de Carúpano y Puerto Cabello, Betancurt le expresó el malestar que había en la oficialidad de las Fuerzas Armadas por el curso del movimiento guerrillero y que él estaba estudiando la posibilidad de apresar a los dirigentes del MIR y PCV aunque los protegiese la inmunidad parlamentaria ante el sondeo que se le hacía con miras a obtener su apoyo, Caldera le hizo ver lo inconveniente de la medida y la necesidad de acotar otros extremos. Betancourt desistió de aquel intento. Pero ante la al salto del tren de El Encanto y la prisión incontinenti de los parlamentarios extremistas, confiesa Caldera que Betancur ni siquiera lo llamó. Y él, Caldera, tampoco le reclamó nada. Por otro lado, se dijo que la orden de prisión de lo parlamentario fue fruto de la "evidente presión de los militares"..."
Todo el mundo recuerda en aquella época que Betancourt se hacía el valiente, por todo el apoyo que recibía de Estados Unidos. De otra manera nunca hubiese aplicado tales crímenes, tales actos de represión, tales violaciones a la Constitución y a los derechos humanos. Era muy fácil ser valiente en esas circunstancias, tal como lo eran entonces So
moza, Chapita, Duvalier.
Cosas como éstas nunca se las hubiese permitido el Departamento de Estado norteamericano a Isaías Medina Angarita ni al mismo Pérez Jiménez, por ejemplo.
Pero en todo su libro, don Antonio trata de ridiculizar cuanto se refiera implicar a la CIA, Wall Street o el Departamento de Estado norteamericano en las decisiones que tomara el gobierno de Betancourt.
En sus rabietas y anciano amargado, y tratando de hacer ver que de algún modo Chávez también tuvo la culpa de lo que sucedió en los 60, dice don Antonio que la "prédica izquierdista, con la profusión de los locos que mostraba un fusil FAL y una granada GT1, abonaban la vieja maldición que sufrió el país, que era la de tener como ángel tutelar la bota y la chaqueta del militar." (pág. 86)
Pero donde la locura antichavista de Antonio García Ponce alcanza niveles de patético delirio, es cuando pretende decir que así como Estados Unidos apoyaba al gobierno de Rómulo Betancourt para atacar a la guerrilla, ésta era apoyada y financiada por Fidel Castro.
Como sostener tan canallesca ridiculez.
¿Este anciano qué pudo haber entendido de historia ni de solidaridad entre los pueblos pese a todos los libros marxistas que se leyó en su vida?
¿Acaso que era por una causa noble el apoyo que le daban los imperialistas al gobierno de Betancourt?
Y añade pendejadas como estas: "y esta vocación de meter la cabeza hasta el cuello en los asuntos de nuestra guerrilla [por parte de Cuba].... Era, más bien, cumplir con el destino manifiesto de la revolución cubana para repetir su gesta no sólo en el continente ("¡Dos, tres más Vietnam!"), sino en Etiopía, en Angola, en el cercano oriente, en Argelia, en el Congo, en Guinea Bisseau..."
Todos países pobres, esclavizados, que al que a este imbécil le duele que hayan ido las fuerzas cubanas a luchar contra el imperialismo, contra el colonialismo.
Para este papanatas resultan geniales críticos, analistas profundos y creadores extraordinarios todos aquellos escritores o políticos que detesten a Chávez: Eduardo Liendo es “divino y magnífico”; Jesús Sanoja Hernández es "único", Teodoro Pettkoff “valiente”, Pompeyo Márquez y el criminal mercenario Luben Petkoff “estrategas geniales” (audaces, arriesgados, lindantes con la osadía), el comemierda Demetrio Boersner “reputado internacionalista”…
Dice Antonio García Ponce que en el año 65, Pompeyo, Teodoro y Fredy estaban planificando apoderarse de la dirección del achacoso Partido Comunista, y todo con el propósito de retroceder.
Lo que pasó en la fuga del San Carlos
El 7 febrero 1967, se escapan del cuartel San Carlos, Pompeyo Márquez, Guillermo García Ponce y Teodoro Petkoff. El 15 marzo de 1967, el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista ataca furibundamente a Fidel Castro.
Este Buró estaba compuesto por Compuesto por Pompeyo Márquez, Guillermo García Ponce, Alonso Ojeda Olaechea, Pedro Ortega Díaz, Eduardo Gallegos Mancera, Teodoro Petkoff, Germán Lairet... es cuando el pendejo de Miguel Otero Silva exclama: "Los camaradas le han contestado a Fidel poniendo los testículos sobre la mesa"(p. 174).
Vean pues, ustedes, como aquella fuga del San Carlos fue organizada desde las altas esferas del gobierno para planificar la " pacificación" y la gran traición a miles de jóvenes que habían sido lanzados a la guerra de guerrillas.
En aquella pelea de perros, Teodoro Petkoff llama a Douglas Bravo mercachifle y "con una cabeza tan obtusa que al insurgir contra la dirección del partido, bloqueó quién sabe por cuánto tiempo, el proceso que ya era indefinible, de renovación de las viejas estructuras..." (p. 225-226)
Llama la atención que ya desde esa época Fidel Castro comenzara a dudar de la condición revolucionaria de Douglas Bravo. Que sus acciones de algún modo formaban parte de alguna operación de la CIA.
Además, Antonio García Ponce justifica las masacres como de Cantaura, diciendo que eran bajas de guerra o caídos en combate. Para él es mentira que los guerrilleros de Cantaura hubiesen sido asesinados por Luis Herrera Campins. Después trata de hacer comparaciones entre el asesinato de Alberto Lovera y la de Julio Iribarren Borges, tanto como para justificar el crimen del primero.
En fin, todo un trabajo para aquellos que deseen investigar sobre la tragedia, tan monstruosa, como en ocasiones, macabramente cómica, que aquí se vivió, durante toda la década de los sesenta y parte de los 70. 
11/08/2010:
http://www.aporrea.org/oposicion/a105778.html 

domingo, 13 de octubre de 2024

Noticiero retrospectivo





- Angel Mancera Galletti. “Radar: Guerra de guerrillas”. El Universal, Caracas, 16/03/1962.

- Textos y fotografías de Paco Ortega. “Andanzas de un guerrillero: El octogenario Celestino López, capitán de las guerrillas de Horacio Ducharne, narra interesantes episodios de la guerra civil en el Oriente”. Élite, Caracas, N° 2067 del 07/05/65.

- Alberto Quirós Corradi. “Cita en la dirección”: directiva de Fedecámaras. El Nacional, Caracas, 24/04/86.

- “La música audiográfica. Un aparato que interpreta la música. Explicación impresa de las piezas ejecutadas. La música filmada”. La Esfera, Caracas, 07/01/28.

- Pastor Oropeza. “Pasado, presente y futuro de una ciudad: Barquisimeto”. El Nacional, 09/10/67.

Reproducción: Kike Mendibe, fecha y publicación imprecisas.

domingo, 16 de junio de 2024

Noticiero retrospectivo

-    "Rómulo Gallegos trata de explicar su frase en Maracay" (Candidatura presidencial, ejército). El Gráfico, Caracas, 06/11/1947.

-    Fundada la Federación de Estudiantes de Venezuela, Caracas.  La Esfera, Caracas, 18/03/27. 

-    Leopoldo Linares. "¡Estamos en campaña electoral! Hasta hace pocas semanas la situación del país era casi idílica; ningún conflicto insuperable entre los dos grandes partidos nacionales; completa paz laboral entre patronos y trabajadores;  expectativas favorables al gobierno en los factores más importantes del poder en Venezuela: Fedecámaras, Fuerzas Armadas y el Clero". Resumen, Caracas, N° 135 del 06/06/76. 

-    "Nuestras nuevas empresas industriales: Inauguración de la moderna fábrica de vidrio instalada en Maiquetía". El Heraldo, Caracas,  01/05/31.

-    Imperio Rodríguez entrevista a Pedro José Lara Peña. "Caldera debe liquidar la guerrilla colombiana". El Globo, Caracas, 27/04/97.

Reproducción: Abdón Vivas Terán, miembro del directorio de la Corporación Venezolana de Fomento. Semana, Caracas, N° 65 del 29 al 05/06/1969. 

viernes, 8 de julio de 2022

Mal hábito

 ¿POR QUÉ MADURO GUARDA SILENCIO ANTE POSIBLE MUERTE DE IVÁN MÁRQUEZ?

Si se llega a confirmar que Luciano Marín, alias Iván Márquez, murió en territorio venezolano, esto no será confirmado ni desmentido por las autoridades chavistas, tal como ha sucedido en el pasado con los alias el Paisa, Romaña, Jesús Santrich y Gentil Duarte.

Por GDA | El Tiempo | Colombia -julio 6, 2022

Nuevamente, la noticia sobre la posible muerte de un disidente de las extintas FARC en Venezuela es motivo de silencio por parte del gobierno de Nicolás Maduro.

Si se llega a confirmar que Luciano Marín, alias Iván Márquez, murió en territorio venezolano, esto no será confirmado ni desmentido por las autoridades chavistas, tal como ha sucedido en el pasado con los alias el Paisa, Romaña, Jesús Santrich y Gentil Duarte.

Luego de que El Tiempo reveló la noticia en primicia, Maduro aún no se ha referido al hecho. Sin embargo, sí le pidió a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) estar alerta ante supuestos ataques provenientes de Colombia, una declaración que fue calificada como «cínica e irresponsable» por el gobierno de Iván Duque.

No obstante, las declaraciones de Maduro fueron ratificadas por Remigio Ceballos, ministro de Interior y Justicia. En Twitter escribió que se mantienen haciendo «seguimiento a los grupos generadores de violencia, con conexiones extraterritoriales, para ponerlos a orden de la justicia. No permitiremos alteraciones al orden interno».

«Es el hábito del Estado venezolano lucir aparentemente indiferente ante estos hechos», le dijo a este diario Luis Barragán, diputado de la Asamblea Nacional (AN) opositora, elegida en 2015.

Barragán, integrante de la Comisión Permanente de Defensa de la AN, cree que la muerte de Márquez puede estar relacionada con un ajuste y reacomodo que experimentan los grupos irregulares en el país.

El parlamentario cree que la reciente aprobación de la Ley de Zonas Económicas Especiales, que para Barrágan es una medida que distribuye el control del territorio venezolano entre el poder central y los grupos irregulares, forma parte de disputas que estarían dando como resultado estas muertes de cabecillas.

«Esta noticia requiere de un pronunciamiento del alto mando militar», insistió el parlamentario, quien ha criticado el silencio del Estado en estos hechos. «Se trata de la seguridad y defensa de la nación», agregó.

Analistas y expertos en seguridad insisten en que la técnica de no manifestarse por parte de Nicolás Maduro es para evitar más señalamientos, pues confirmar la muerte de los disidentes es aceptar que conviven en territorio venezolano.

El Grupo de Diarios América (GDA), al cual pertenece El Nacional, es una red de medios líderes fundada en 1991, que promueve los valores democráticos, la prensa independiente y la libertad de expresión en América Latina a través del periodismo de calidad para nuestras audiencias.

06/07/2022:

https://www.eltiempo.com/mundo/venezuela/ivan-marquez-por-que-nicolas-maduro-sobre-el-disidente-de-las-farc-684729

08/07/2022:

https://www.elnacional.com/venezuela/por-que-maduro-guarda-silencio-ante-posible-muerte-de-ivan-marquez/

domingo, 29 de mayo de 2022

¿Conversos?

DE LA GUERRILLA MILITAR A LA ELECTORAL

Luis Barragán

La más elemental definición de la guerra de guerrillas, nos lleva a características tales como la de su provisionalidad, el desgaste que procura infringirle al enemigo, y su realización por civiles trastocados en soldados.  Sugiere el despliegue de un grupo armado capaz de adiestrarse sobre la marcha para emprender un combate irregular, periódico o continuo, reforzando otras iniciativas políticas, fueren o no violentas.

            La fórmula se convirtió en un  mito fundamental de América Latina, finalmente capitalizado por la izquierda marxista que sacralizó la experiencia cubana.  Y, es necesario decirlo, si bien es cierto que Sierra Maestra constituyó un factor esencial para el derrumbe de la dictadura de Fulgencio Batista, no menos cierto es que otros elementos de profunda significación y consecuencias políticas también lo contribuyeron,  resultando decisivos.

            En Venezuela supimos de una insurgencia armada que trató de prolongarse, a pesar de la derrota política y militar sufrida, definitivamente abatida por la sensata reincorporación de sus líderes a la libre cotidianidad democrática,  las bonanzas petroleras que trastocaron importantes valores y principios de la venezolanidad, y a la conclusión de la llamada guerra fría.  En Nicaragua, los insurgentes cumplieron con el objetivo de derrocar a Anastasio Somoza, confundido el sandinismo con el Estado hasta llegar a los extremos inconcebibles del ejercicio actual de Daniel Ortega; o, en El Salvador, el conflicto se hizo demasiado prolongado y,  más o menos niveladas las fuerzas en pugna, se impuso el realismo para convenir en la pacificación y la convivencia, por entonces.

            La experiencia colombiana ha sido distinta, pues, imposibilitada una victoria culminante de los movimientos guerrilleros, pronto degeneraron en actividades comerciales abiertamente ilegales y derrotados en la presente centuria, encontraron la protección y el resguardo  de Chávez Frías, desde que principió su gobierno.  Asentados en nuestro territorio, tales movimientos, a nuestro juicio, convertidos en ejércitos regulares y permanentes, excedidos en el delito para sobrevivir, han rivalizado amargamente  entre sí, añadidos los grupos escindidos o desertores, reorganizados en defensa de sus más caros intereses.

            Nadie puede pretender una versión idílica de la Colombia largamente sufrida que generó condiciones objetivas para la rebelión, pero tampoco darla en relación a las guerrillas, por cierto, un término en desuso a juicio de Jon Lee Anderson al prologar el libro de Darío Villamizar.  Éste, obviando la descomposición de los movimientos insurgentes que han contado y cuentan con el  franco respaldo del régimen de Chávez – Maduro, considera el problema un artificio o estratagema: "A fin de encubrir su incapacidad de darle salidas a la crisis y justificar nuevos impuestos para el armamentismo y la guerra contrainsurgente, el gobierno ha avivado el conflicto con Venezuela, el cual también le sirve a los intereses de la oligarquía de ese país y al Pentágono"  (vid. "Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confines", Debate, Bogotá, 2017: 9, 776).

Luego, movimientos armados desde lejanas décadas, pierden sus fines políticos reales, hallando otro modo de profesionalización de la violencia que, además, ya no monopoliza el Estado, sobreviviendo por los medios criminales a su alcance. Y sirve de soporte a otras iniciativas políticas inmediatas que favorecen toda tendencia a la estabilidad, entroncándose con intereses anti-occidentales de la más variada gama.

DEL REVANCHISMO ELECTORAL

            La violencia política colombiana ha sabido de las más variadas expresiones que permiten cuestionar la idea misma de las guerrillas, por no citar los más inverosímiles desarrollos que adquiere el delito común bajo su amparo. Recientemente, entre otros, la muerte del líder guerrillero apodado Gentil  Duarte en el estado Zulia, disidente de las FARC, actualiza una realidad imposible de ocultar; por cierto, las autoridades públicas venezolanas nunca desmintieron la noticia, abonando a la complicidad o sociedad del régimen con una situación que tiende a agravarse.

            Gustavo Petro Urrego ha reflexionado sobre la guerra de guerrillas, siendo prefiriendo la  construcción de un ejército para hacer la revolución confiriéndole un profundo abolengo bolivariano a la idea, como después hicieron los sandinistas,  en lugar de la fracasada experiencia guevarista que data de una convicción de origen santandereano. Al proyectar una coordinadora guerrillera, aupando la conversión en unidades del ejército, el M-19 también fracasó como expresión de la violencia, (vid. “Una vida, muchas vidas”, Editorial Planeta, Bogotá, 2021: 44, 120, 144), agotándose en  actos insólitos y espectaculares.

          La aparición de múltiples movimientos, expresó la abierta contradicción de los intereses albergados por una izquierda de una dilatada insurgencia en armas.  Sin embargo, siendo muchas las diferencias y matices, los sucesos venezolanos de fines del siglo pasado y del presente, corroboraron las grandes coincidencias.

           A la militancia del M-19 les atrajo Chávez Frías y su bolivarianidad, reducido a una tentativa de golpe de Estado,  porque la izquierda venezolana “no tenía la capacidad de sacar al pueblo a las calles” y,  aunque “fue mi amigo y respeté su proceso (… )  me sembró muchas dudas el hecho de que en la fase final tratase de imitar el modelo cubano”, deriva del sistema soviético. E, igualmente, a Petro no le gustaba que los colaboradores más cercanos del mandatario venezolano tuvieran como referente a las FARC, disculpándolos porque “no eran conscientes del enorme desprestigio del movimiento”, ciegos por la “retórica y la imagen del guerrillero armado”, así protagonizaran un proceso pacífico y pluralista  (Ibidem: 193, 196).

           La duradera violencia política colombiana obliga al cuestionamiento de las fórmulas y medios empleados en relación a los mismos violentos, pero se mantiene intacta una común inspiración ideológica. Obviando la desgracia de los venezolanos, Petro aspira al restablecimiento de las relaciones diplomáticas y consulares con Venezuela, por ejemplo (https://www.semana.com/nacion/articulo/que-hara-con-nicolas-maduro-y-venezuela-petro-lanza-promesa-si-es-presidente/202232), aunque se dijo que arremetió a principios del presente año contra Maduro Moros, a quien diferencia de Chávez Frías, luego de ser atacado por  Diosdado Cabello (https://www.eltiempo.com/politica/congreso/gustavo-petro-arremete-contra-el-gobierno-de-nicolas-maduro-293818).

            Desconfianza aparte, respecto a las pretendidas y sustanciales diferencias, creemos que el camino de la violencia colombiana es parecido al que tomó la venezolana, convirtiendo la guerra de guerrillas, así fuese desconfigurada en el terreno estrictamente militar, en unas guerrillas electorales, donde todo era y es absolutamente válido y, después del triunfo, sinceradas las cosas, está sólo la facturación o el revanchismo político en el horizonte. Bastará recordar la eficaz burla y   cinismo que empleó un intelectual marxista del calibre de J. R. Núñez Tenorio al debatir y defender a Chávez Frías, frente a la sobriedad y profundidad de José Rodríguez Iturbe durante un debate de la campaña electoral de 1998. Acotemos, acá no había la posibilidad del balotaje.

29/05/2022:

http://opinionynoticias.com/internacionales/37296-colombia

jueves, 26 de mayo de 2022

Descomposición y rivalidad

¿SABÍA EL ALTO MANDO MILITAR DE LA PRESENCIA DE ALIAS GENTIL DUARTE EN VENEZUELA?

Hay un fuerte hermetismo en las esferas oficiales sobre la presunta muerte de Miguel Botache Santillana, conocido como Gentil Duarte, líder guerrillero colombiano, en territorio venezolano.  Al respecto, el diputado Luis Barragán, miembro de la Comisión Permanente de Defensa de la Asamblea Nacional, presidida por Juan Guaidó, expresó su preocupación ya que el hecho ocurrió en territorio venezolano, concretamente el municipio Jesús María Semprún del estado Zulia, “sin que autoridad pública local o nacional alguna se pronuncie al respecto y, aún menos, de carácter militar para negar o confirmar la noticia, como es un deber ineludible cuando existen anuncios oficiales del vecino país”.

“Todo indica que no se trató de una reyerta casual en una zona de extremada y consabida violencia, sino de una operación destinada a cazar a un importantísimo jerarca de las divididas fuerzas guerrilleras que no sólo ocupan el territorio venezolano, sino que acá mismo dirimen sus diferencias y zanjan sus más enconadas rivalidades por la vía de las armas, haciendo inevitable las preguntas: ¿Qué dice al respecto el Alto Mando Militar? ¿No sabían de la presencia de Gentil Duarte en el Zulia? ¿Implementaron o implementan sendos dispositivos de seguridad y protección en beneficio de la inocente y desamparada población venezolana?”.

Igualmente, estimó el diputado Barragán, quien también se desempeña como Secretario Nacional de Asuntos Legislativos del Partido Encuentro Ciudadano, “el impacto que podrá tener una respuesta revanchista en la zona, pareciendo inevitable un incremento de la violencia fruto de esas diferencias y rivalidades con independencia de los resultados electorales colombianos: se trata de la violencia como negocio e industria en expansión por América Latina, incluso, así intente corregir el Foro de São Paulo​ y sus derivados, la estrategia continental que adelanta”.

Finalmente, indicó que la Fracción Parlamentaria de Encuentro Ciudadano solicitará a la citada Comisión de Defensa, discutir el caso de la presunta muerte del líder guerrillero acaecida en el Zulia, y sus consecuencias.

26/05/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/05/26/luis-barragan-gentil-duarte-venezuela

https://albertonews.com/nacionales/diputado-luis-barragan-sabia-el-alto-mando-militar-sobre-la-presencia-de-gentil-duarte-en-venezuela

https://noovell.com/es/similar/89076023

¿SABÍA EL ALTO MANDO MILITAR DE LA PRESENCIA DE GENTIL DUARTE EN VENEZUELA?

El dirigente nacional de Encuentro Ciudadano Luis Barragán, alertó este jueves que hay un fuerte hermetismo en las esferas oficiales sobre la presunta muerte de Miguel Botache Santillana, conocido como Gentil Duarte, líder guerrillero colombiano, en territorio venezolano. 

Al respecto, el también diputado miembro de la Comisión Permanente de Defensa de la Asamblea Nacional, presidida por Juan Guaidó, expresó su preocupación ya que el hecho ocurrió en territorio venezolano, concretamente en el municipio Jesús María Semprún del estado Zulia. 

“Todo esto sin que autoridad pública, local o nacional alguna se pronuncie al respecto y, aún menos, de carácter militar para negar o confirmar la noticia, como es un deber ineludible cuando existen anuncios oficiales del vecino país”, destacó.

Barragán agregó que todo indica que no se trató de una reyerta casual en una zona de extremada y consabida violencia, sino de una operación destinada a cazar a un importantísimo jerarca de las divididas fuerzas guerrilleras que no sólo ocupan el territorio venezolano, sino que acá mismo dirimen sus diferencias y zanjan sus más enconadas rivalidades por la vía de las armas. 

«Esto hace inevitable las preguntas: ¿Qué dice al respecto el Alto Mando Militar? ¿No sabían de la presencia de Gentil Duarte en el Zulia? ¿Implementaron o implementan sendos dispositivos de seguridad y protección en beneficio de la inocente y desamparada población venezolana?”.

Igualmente, estimó el diputado Barragán, el impacto que podrá tener una respuesta revanchista en la zona, «pareciendo inevitable un incremento de la violencia fruto de esas diferencias y rivalidades con independencia de los resultados electorales colombianos: se trata de la violencia como negocio e industria en expansión por América Latina, incluso, así intente corregir el Foro de São Paulo y sus derivados, la estrategia continental que adelanta”.

Finalmente, indicó que la Fracción Parlamentaria de Encuentro Ciudadano solicitará a la citada Comisión de Defensa, discutir el caso de la presunta muerte del líder guerrillero acaecida en el Zulia, y sus consecuencias.

https://twitter.com/Presidencia_VE/status/1529803938781925377

https://eltequeño.com/diputado-luis-barragan-sabia-el-alto-mando-militar-de-la-presencia-de-gentil-duarte-en-territorio-venezolano

Campamento de Gentil Duarte

VENEZUELA: EL TERRITORIO DONDE LOS GUERRILLEROS DIRIMEN DIFERENCIAS

Ana Rodríguez Brazón / Corresponsal de El Tiempo / Caracas

Han sido cuatro en un año. Jesús Santrich, “El Paisa”, “Romaña” y ahora Gentil Duarte tienen algo en común, además de guerrilleros, todos fueron dados de baja en territorio venezolano, el mismo en el que se sentían protegidos o al menos más seguros que en Colombia.

“Dirimen sus diferencias donde viven y viven en Venezuela” dice a EL TIEMPO Ramón Muchacho, exalcalde exiliado. Para él, hace bastante tiempo que las “narcoguerrillas” dejaron de ser colombianas y ahora se podrían hasta llamar binacionales. “Al menos en este aspecto sí avanzó la integración entre ambos países”.

Para el exalcalde estos grupos irregulares operan a sus anchas y ahora ajustan sus cuentas en el territorio venezolano. Los enemigos de los cabecillas realizan los atentados lo que es un dato revelador, así lo cree Muchacho insistiendo en que esto sucede en medio de un país que les ha permitido producir droga y establecer rutas del contrabando por lo que “se pelean a muerte por controlarlas”.

Hasta ahora el Gobierno venezolano sigue sin pronunciarse y es porque no hay mucho que decir. “Maduro, al igual que Chávez, jamás critica a las guerrillas, que son sus amigas, aliadas, protegidas y socias”, puntualizó el exalcalde del municipio Chacao en Caracas, quien en varias oportunidades ha denunciado el riesgo para la seguridad que representan las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

La muerte de Gentil Duarte ocurrió en el municipio Jesús María Semprún, en el estado Zulia, frontera con Colombia. Constantemente ganaderos y comerciantes se quejan de las actuaciones de los regulares que con extorsión y amenazas mantienen atemorizados a muchos lugareños, terror que se extiende a los estados Táchira, Apure, Amazonas, Bolívar y Monagas.

 ¿Qué dice al respecto el Alto Mando Militar? esta pregunta se la hace el diputado a la Asamblea Nacional electa en 2015, Luis Barragán. Desde la comisión de Defensa de esa instancia lamentan que el Estado no actúe contra estos grupos.

Barragán insiste en que es un deber ineludible el pronunciamiento de las autoridades.

“Todo indica que no se trató de una reyerta casual, sino de una operación destinada a cazar a un importantísimo jerarca. Acá dirimen sus diferencias y zanjan sus rivalidades”, apuntó Barragán.

El diputado además de interrogarse si es que el Alto Mando Militar no sabía de la presencia de Gentil Duarte en Zulia, cree que puede ser inevitable un incremento de la violencia por estas rivalidades de las disidencias y que pudiera acelerarse por los resultados de las elecciones del próximo 29 de mayo.

“Se trata de la violencia como negocio e industria en expansión por América Latina, incluso, así intente corregir el Foro de São Paulo y sus derivados, la estrategia continental que adelanta”, concluyó Barragán.

26/05/2022:

https://www.eltiempo.com/mundo/venezuela/venezuela-el-territorio-donde-los-guerrilleros-dirimen-diferencias-675385

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY