Mostrando las entradas con la etiqueta Unidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Unidad. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de octubre de 2025

Anti-ombliguismo

OPOSICIÓN, UNIDAD E IMAGINACIÓN MORAL

Luis Barragán

Cualquiera dirá que, a falta de unidad monetaria, difícilmente podrá alcanzarse en otros ámbitos todavía más exigentes de la Venezuela que cursa, por muy necesaria y aconsejable que fuese la integración en medio de la diversidad para la supervivencia del propio gentilicio, o la prédica de un propósito común para la acción colectiva por encima de los mesianismos de ocasión. Otros proclamarán que los fines – acaso, por redefinir – se imponen frente al esfuerzo individual, individualizante y parcelario, entendida la política y la vida partidista como una experiencia de bulliciosa uniformidad, lejana a los contrastes y sospechosa de todo matiz.

Dentro o fuera del territorio nacional, deseándose paradójicamente funcional, la desunión de la paisanidad pudiera hacerse resueltamente militante de persistir ciertos niveles de irrespeto, mezquindad, intolerancia, subestimación, insolidaridad, mala fe, irresponsabilidad, en relación al otro y a los otros, siendo el presupuesto público nacional el único factor de aglutinación de aquellos que puedan alcanzarlo, dejando caer los mendrugos de la mesa. Palabra bien cotizada, pero crecientemente corrompida, la unidad se hace efímera, interesada, utilitaria, conveniente, retórica, oportunista, cómoda, traidora e, irremediablemente, traicionada; quizá, en la presente centuria, porque el mito convencional de la unidad familiar y, más allá, el de la inexpugnable familia venezolana, se ha desmoronado con el fenómeno traumático y expansivo de la diáspora; quizá, porque el no menos convencional de la izquierda leninista de los años sesenta y setenta del veinte, se ha derrumbado estrepitosamente con el largo – no faltaba más - ejercicio directo del poder.

Asimismo, con las mínimas excepciones del caso, pareciera la oposición una fiel depositaria de ese arraigado vicio cultural de invocar la unidad política para manipularla y tergiversarla, devenida expresión subalterna del socialismo de este siglo, por cierto, algo lógico tratándose de un régimen que anda por toda la calle del medio. No obstante, bajo dictadura o democracia, la oposición es tal en la medida que resiste y niega a convertirse en una extensión institucional y recreacional del gobierno de turno, pues, por numerosa, variada y contradictoria que fuese, sin que sus elementos pierdan un centímetro de identidad, es capaz de concurrir unitariamente como lo ejemplificó en la etapa inmediata del destronamiento perezjimenista, a partir de 1958; o de hacerlo en determinados momentos, como la suscripción del Acuerdo de Ginebra de 1966 (incluso, haciéndose representar indirectamente la insurrección armada), presta a un posterior y libérrimo debate parlamentario;   y el aseguramiento de una estabilidad democrática en la que no creía mucho el sector oficial en 1968, con el testimonio pluralista de una fotografía de numerosísimos dirigentes antigubernamentales en la que no estuvieron todos los que eran y a la inversa.

Hoy, solamente entendemos la unidad – por lo menos – opositora, si es capaz de esbozar y motorizar la urgida reintegración nacional, profundizando en los valores compartidos, reivindicando el diálogo y la negociación reales, devuelta la confianza hacia las instituciones, agregando efectivamente los más legítimos intereses, recuperando la especificidad y especialización de la política, propulsando un liderazgo ético y moral a prueba de balas y con una decidida vocación histórica, dato éste jamás tan obvio. La política del consenso futuro  y del futuro consenso requiere de una actualización ideológica cada vez más urgente, por dramática que fuese, pues, como se ha dicho, la crisis política excesivamente prolongada es la de su lenguaje, en última instancia derivada de una reflexión escandalosamente ausente: importa discernir lo bueno y lo justo, el camino correcto y adecuado; valorar y concordar una estrategia de mediano y largo plazo, comprometido existencialmente el liderazgo, que sugiere el ejercicio de una imaginación moral que haga posible la compasión, la justicia y la responsabilidad, tomando como referencia a una autora como Martha Nussbaum que un amigo cercano prefiere amortiguar con Edmund Burke y C. S. Lewis.

Es de suponer que los planteamientos y esfuerzos liberales, demócrata-cristianos, socialdemócratas, tecnotrónicos, o de otras impredecibles escuelas doctrinarias e ideológicas sepan de un proceso de condensación o síntesis partidista cada vez más necesario, figurándonos un entendimiento de razonablemente pocos actores bien representativos,  probados por sus convicciones, trayectorias y testimonios de lucha.  Esto es, dándole a la unidad imaginada un enfoque pragmático y político que conjugue un sólido compromiso constitucional con los principios y valores occidentales, al mismo tiempo que vincule emoción, razón y empatía de cara a las realidades.

Ilustración: Alireza Karimi Moghaddam.

Reproducciones: El Nacional, Caracas (09/03/1968). 

07/10/2025:

https://www.elnacional.com/2025/10/oposicion-unidad-e-imaginacion-moral/

domingo, 8 de junio de 2025

Además, eficaz

LA UNIDAD COMO VALOR

Luis Barragán

Toda tormenta pone a prueba la unidad, como realización y convicción.  Constituye un valor que tiene como soporte la franqueza y la confianza en el seno familiar, su más viva escuela, capaz de proyectarse en cualesquiera ámbitos sociales.

Esa unidad no debemos forzarla, sino buscarla con sinceridad y lograrla basada en el sentido de la lealtad.  La sola simulación provoca daños irreparables que, a la postre, hunden el barco al pesar más la gruesa pared de las diferencias.

Unidad es un fenómeno, propósito y logro radicalmente distinto al de la complicidad y, por supuesto, reivindicar con empeño a la una, implica rechazar a la otra. No hay recetarios para lograrlo, siendo importante la disposición, habilidad, logro y talento para sostener los éxitos alcanzados a pesar de todas las adversidades, añadidas las más peligrosas.

La ciudadanía de oposición clama y reclama por una vitalísima cohesión social que se haga políticamente eficaz y, por ello,  la necesaria identificación y esfuerzo común de los partidos, y, no menos urgentemente, de la sociedad civil organizada.  Una tarea que ha de implicar al vecino inmediato como a los grandes gremios de la más variada índole, en un arco nada fácil de tareas que marcan una genuina hazaña a través de los actos más limpios y modestos.

¿Nos resignamos a perder la unidad como valor?, ha de ser la pregunta estelar ante los desafíos pendientes.  ¿Quién dijo que bastaba la retórica para decretar su existencia?, conformes con lo que hay.

Ilustración: Constantin Pavel.

08/06/2025:

https://lapatilla.com/2025/06/08/luis-barragan-la-unidad-como-valor/

domingo, 18 de mayo de 2025

Schmitteanos y ceresoleanos

UNI DAD

Luis Barragán                        

Por supuestísimo, no existe ni aspiramos a una unidad de piedra monolítica en la oposición. La política irrespirable no es política y, muchísimo menos, política democrática.

Modestamente, desde muy temprano, advertimos que, más allá de la retórica de estilo, el camino era (es y será), el de una constante articulación política con arraigo social (28/06/22: https://www.elnacional.com/opinion/articulacion-politica-y-arraigo-social/). No hay alternativa para una oposición diversa e inteligible que se haga capaz de administrar sus diferencias, detectar e, inmediatamente, sanar ante la deslealtad, superando las traiciones evidentes, palpables, constantes y sonantes.

Aprendimos desde nuestra más remota militancia juvenil que la controversia constituía uno de los rasgos fundamentales del quehacer político y, por muy amarga que fuese, profesando valores y principios comunes, frecuentemente las convenciones nacionales u otros eventos internos, zanjaban la polémica; esto es, la apelación al otro y a los otros, expresamente. Empero, salvo contadas excepciones, jamás desavenencia alguna convertía a individuos, grupos y tendencias, en enemigos irreconciliables, y, de hecho, con los años, ha sido una constante el de subsanar antiguos malentendidos y hasta reír de las viejas discordias, entre quienes supimos de aquella escuela irrepetida de civismo.

En el presente siglo, la noción schmitteana y ceresoleana de enemigo también es una tentación y una contaminación para las más genuinas filas de la oposición. Y, subrayemos, en abierta contradicción con el mandato ciudadano más clara y contundentemente formulado por la ciudadanía: no otro que el de la unidad que ha de diligenciarse hasta el hastío.

De modo que insistamos en la principalísima y limpísima bandera de la unidad eficaz, continua y perfectible de la oposición democrática. Todo, lejos de la ridícula conversión del desacuerdo político en un asunto absoluta y radicalmente personal, cuando compartimos o decimos compartir principio y valores semejantes.

18/05/2025:

https://lapatilla.com/2025/05/18/luis-barragan-uni-dad/

sábado, 12 de abril de 2025

Trabajo y emprendimiento

DIÁSPORA, UNIDAD E INICIATIVA PRIVADA

Luis Barragán

El desplazamiento masivo de nuestros paisanos al exterior, por no tocar el de las migraciones internas, es un tema ciertamente complejo y traumático; por ejemplo: nunca antes, imaginamos tamaña división del núcleo esencial de nuestras familias. Y es, ahora, que experimentamos - en carne propia  -  un sentimiento parecido al de nuestros viejos inmigrantes y el de la parentela que dejaban en suelo lejano.

De un modo u otro, hemos bregado por una distinta interpretación y tratamiento de la diáspora más allá de las circunstancias que la originaron e incrementaron con el paso de los años. Meritorios investigadores nos iluminan respecto a un fenómeno completamente inédito en nuestra – varias veces, intensa – historia, pero aún son escasos a juzgar por las inesperadas proporciones que ha alcanzado.

Puede decirse, ha faltado reflexión académica y una orientación alternativa para la opinión pública en la materia y, por ello, lo ocurrido con las consabidas deportaciones estadounidenses, nos ha sorprendido sumiéndonos en una perplejidad que ya es tiempo de superar. Obviamente, luce inapropiada la versión política que sostenemos sobre el problema, porque cómodamente creímos en la provisionalidad absoluta de nuestra emigración, por masiva y sostenida que fuese.

Por lo demás, rectificando, los sectores democráticos de la oposición están a tiempo de subsanar algo más que un error de apreciación respecto a un hecho devenido estructural que nos coloca en una de las dos hipótesis necesarias de trabajar: aun tratándose de un mismo continente, país, provincia, municipalidad o localidad, no hay unidad de la comunidad venezolana para afrontar los problemas irremediablemente comunes. Y sostenemos que una causa reside en la absurda y anacrónica estratificación social que tildaremos de petrolera en clara reminiscencia de los viejos esplendores, afectada fundamentalmente una variada clase media que difícilmente garantizará el aula superior para la prole, añadidas aquellas manifestaciones de racismo dizque para facilitar y distinguir las fronteras de clase que se juran siguen intactas en el país; y, la otra causa, apuntemos al déficit de dirigentes sociales y políticos realmente tales, a pesar del significativo porcentaje que conforma el más genuino y riguroso exilio, apartando aquellas individualidades que mienten descaradamente al solicitar el asilo político.

La otra hipótesis, siendo la democracia liberal y el modelo capitalista de desarrollo las características sustanciales, o las que aspiran a ostentar los países receptores de la diáspora, mal pueden los venezolanos en persistir con una cultura del rentismo. No obstante, en un sentido, esta resistencia cultural resulta inútil, ya que, al lado de los inocentes que fueron destinados a la megaprisión de El Salvador, las autoridades estadounidenses detectaron y respondieron en relación a los criminales peligrosamente organizados; y, en otro sentido, hay una valoración del trabajo que, en buena medida, no se tenía, apuntando a las posibilidades de emprendimiento y labor de nuestros compatriotas, fundadas en la resiliencia y creatividad, que algún día puedan representar un puntaje considerable de aporte al PIB de los países de acogida, dándole otra perspectiva de beneficios al país de origen reducida hoy a las remesas.

Existen connacionales de una extraordinaria formación técnica y profesional, acreditada por reconocidas casas de estudios en nuestro país (algo quizá irrepetible por mucho tiempo), capaces de reconocerse y de asociarse reivindicando la iniciativa privada que no es precisamente la que pueda surgir en Cuba, Nicaragua o Norcorea. Países éstos, nada casual, inelegibles por aquellos que buscan un mejor destino en el extranjero.

Oportunidades las hay y, aunque no disponemos de una suficiente y confiable información, entendemos que hay áreas principales y promisorias como la de servicio y comercialización, tecnología, industria, construcción y agro, aunque haya que lidiar con problemas como la xenofobia y otros prejuicios de distinta índole, burocracia y migración, las dificultades de revalidación, las severas limitaciones crediticias, la llamada brecha de género, entre otras. Y es que, de orientarnos hacia un venezolano universal, se requiere de un mínima coordinación ciudadana, en todo país, provincia, municipio o localidad del exterior donde exista la paisanidad, que ha de alentar precisamente la iniciativa privada: a modo de ilustración, nos enteramos que venezolanos han ideado aplicaciones para integrar a los migrantes en Ecuador, en muy escaso número de países se han conformado modestas redes sociales para descubrir oportunidades laborales e identificar nichos de mercado prontamente, hay quienes refuerzan su reciente llegada a Alemania recibiendo clases del idioma desde Venezuela y es posible que un venezolano de varios años en la exigente Francia esté impartiendo desde allá la lengua desde la más extrema cotidianidad de sus giros.

Inevitable la tarea ciudadana: esto es, política; esto es, partidista, porque hay valores y principios, propósitos y objetivos de matices marcados que deben consensuarse en cuanto sea posible. Una vocación de servicio que genera otras de un nítido perfil social: ¿por qué los médicos, obreros de la construcción, educadores, bomberos, periodistas, plomeros, o computistas, no pueden agremiarse en otros países para defender mejor sus intereses, y, faltando poco,  asociarse con lícitos fines lucrativos?, por citar un par de casos.

Deseamos fervientemente que nuestros hermanos regresen al país, pero la tendencia parece apuntar a una importante población de venezolanos desterritorializados que debemos asumir y ponderar.  Y, en otras circunstancias, aportar al engrandecimiento de una Venezuela que también los requiere para la libertad y el desarrollo de quienes militantemente la habitamos. 

Ilustración: LB, juego con el diseño de Carlos+10 para el Aeropuerto Internacional de Maiquetía. 

13/04/2025:

https://www.lapatilla.com/2025/04/12/luis-barragan-diaspora-unidad-e-iniciativa-privada/

domingo, 20 de octubre de 2024

Noticiero retrospectivo

-         Mariano Picón-Salas. “Sobre una posible integración Hispano-Americana”. El Nacional, Caracas, 16/07/1944.

-       Rosana Podestá – Nicolás Perazzo. “Esplendor y decadencia de las Minas de Aroa”. Élite, Caracas, N° 2065 del 24/04/65.

-        Nelson Rodríguez escribe sobre Zoraida Ávila, doctora de arpa clásica por el Conservatorio Tchaikovski. El Nacional, 06/04/86.

-  Argenis Rodríguez. “Vigencia y pesadumbre: Revolucionario” (Lucha armada). Últimas Noticias, Caracas, 14/10/69.

-        Juan Liscano. “Por una candidatura de unidad nacional”. El Nacional, 09/07/58.

Reproducción: Jacques Braunstein para un reportaje de Yolanda Herrera sobre el jazz en Venezuela. Momento, Caracas, N° 408 del 10/05/1964.

martes, 23 de abril de 2024

De la específica coyuntura actual

TÁCTICA Y ESTRATEGIA

Luis Barragán

Hoy, ha de vencerse la consabida prórroga que le ha convenido al régimen dar a una oposición que la sabe con una superior credibilidad y unidad alcanzada en las últimas semanas, intentando -  esta vez - enredarla, confundirla y depreciarla en un tablero de la opinión pública que le ha sido tan infructuoso.  Abierta la precisa e inédita coyuntura política actual, entendemos,  los cuadros de conducción de todo nivel de las genuinas corrientes democráticas buscan interpretar fielmente la moral heroica de resistencia del pueblo venezolano, en lugar de sustituirla por el mero afán de una supervivencia que ya nadie garantiza.

Somos testigos y en alguna medida partícipes de un interesante y aleccionador desempeño táctico de los opositores que saben que la política no es un oficio para la improvisación y, aún más, que ella depende de una obligada y convincente mancomunidad de propósitos y de esfuerzos que le otorga un sentido estratégico. Y, faltando poco, cerrando la llamada herida maquiaveliana, advertidos que ella nos arroja a un inevitable universo de dilemas, contradicciones,   razones y emociones que curten para la reflexión y la acción, concediéndole ésta su más exacta naturaleza.

De modo que es posible una nueva etapa para el liderazgo – incluso – oficial, oficioso y oficialista que está consciente de la insuficiencia, inutilidad y estorbo de los actos de fuerza, de la persecución brutal, y de los propios sablazos informáticos que, en los últimos días, requirió más de las veces de un hábil florete ajedrecístico frente a sus adversarios.  A menos, que la meta final sea la de autodestruirse, impidiendo que haya y, a mediano plazo, se extienda un renovado chavismo, como ha de ocurrir con el sandinismo, en contraposición a la larga experiencia peronista, independientemente de la apreciación que tengamos de tales fenómenos tan particularmente latinoamericanos.

Importa reconocer los esfuerzos realizados por la Plataforma Unitaria en las últimas semanas, comprensiblemente difíciles por el solo dato de su composición. Encuentro Ciudadano y los diferentes partidos que la componen, añadida la candidata que ganó las primarias opositoras  seis meses atrás, se han entendido adecuada y correctamente para el abanderamiento de Edmundo González Urrutia que aplaudimos y ampliamente respaldamos.

Versamos sobre una táctica y una estrategia unitaria y unitarista, dignas de un desarrollo que posibilite la exitosa transición democrática capaz de reivindicar la paz tan ansiada por los venezolanos que están dentro y fuera del territorio nacional. Pasa por un serísima y ojalá definitiva, decisiva y auspiciosa confrontación comicial de la que se espera una victoriosa goleada opositora.

Fotografía: LB, detalle del Estadio "Brígido Iriarte", Las Fuentes (Caracas,  11/12/203).

23/04/2024:

domingo, 14 de abril de 2024

La larga marcha hacia la libertad

UNIDAD Y SUFRAGIO

Luis Barragán

Desde siempre, el camino necesario para derrotar al régimen es el de la unidad y el sufragio. Por supuesto, existen dificultades inmensas para lograrlo en el orden interno y externo que lo convierten precisamente en eso: régimen.

En un sentido, no se explica a la oposición literalmente entendida, sin la pluralidad de fuerzas, pareceres y fórmulas que la componen e imponen un mínimo de acuerdo, lealtad y consecuencia con la prédica. Unas, más y, otras, menos, deben constantemente corregir y  contribuir con el esfuerzo indispensable y honesto para alcanzar las metas consensuadas por la población venezolana que, en heroica resistencia al actual orden de cosas, apunta y aspira a la libertad.

En otro sentido, demasiado obvias son las maniobras gubernamentales para intentar asestarle una injusta derrota a las grandes mayorías de venezolanos. Tendida una emboscada permanente, requerimos de un liderazgo convincente y diligente capaz de concitar esa unidad también literalmente entendida y extendida, frente a un adversario que usa y abusa de los poderes materiales y simbólicos del Estado.

Quizá porque lo perfecto es enemigo de lo bueno, nadie en su sano juicio pretende la unidad de la piedra monolítica, de la uniformidad, del silencio extremo, trastocada en una estética y ética de la ruindad. Todo lo contrario, nos referimos a una unidad real, eficaz, contundente y – sobre todo – enunciadora del compromiso vital para una transición democrática de la que, por cierto, a veces, tendemos a banalizar por el desgaste retórico en las redes digitales de mayor abundancia que las presenciales, interpersonales, vivaces, eficientemente emotivas e inteligibles.

Unidad capaz de probarse y validarse con los comicios, con el sufragio que debemos defender para contarlo voto a voto y mesa por mesa, pues, la abstención puede operar y opera como una predisposición estratégica que no equivale automáticamente al sentido, a la lucidez,  a la oportunidad, a la audacia, a la profundidad y a los resultados que se esperan de una estrategia que auténticamente la sea en el terreno político.  Hay circunstancias muy específicas que la aconsejan, comprometidos todos los factores que hacen la unidad, como ha ocurrido, pero lejos estamos de desear algo parecido a 2005: todavía esperamos en el centro de votación a quien dictó cátedra llamando a la abstención, pero se quedó en casa esperando cómodamente la capitulación del gobierno.

Ilustración: Bandera de Gual y España. 

14/04/2024:

https://www.lapatilla.com/2024/04/14/luis-barragan-unidad-y-sufragio/

martes, 19 de marzo de 2024

Reencuentro con el pluralismo eficaz

DE LA REFORESTACIÓN UNITARIA

Luis Barragán

Nadie duda del propósito, además, perpetuo propósito gubernamental de aniquilar a todo adversario que se atreva, incluso, a invocar la mismísima Constitución. El ejercicio del poder absoluto es para siempre, y, por ello, el resto de los mortales, unos delincuentes, añadidas las propias huestes oficialistas propensas a sucumbir ante la tentación de … salvar la vida, en medio del marasmo.

Las recientes inhabilitaciones que se suman a la previa de la candidata presidencial de la oposición, agregado el sobrevenido desconocimiento de los partidos que alguna vez validó el CNE, ilustran la naturaleza de una dictadura cada vez más elemental, aunque realce un ideario que le importa un bledo ignorar dándole un cierto timbre de distinción, porque – todos ellos  juran - nada más democrático que la ignorancia compartida. El uso intensivo de un legalismo de ocasión, interpretada la norma a conveniencia, aún excedida y confiada a una casación que no sabe de la división de los órganos del Poder Público, se nos antoja como un paso previo a la barbarie y atrevido (a)salto a la premodernidad.

Recordemos, la única oportunidad real y sustancial que hubo de definir y explicar las intenciones de lo que resultó el presente régimen, ocurrió durante la primera candidatura de Chávez Frías al concluir el siglo XX, cuando lo representó un conocido filósofo, como J. R. Núñez Tenorio, marxista de publicaciones también financiadas por el régimen norcoreano, que osó autocalificarse de tomista, tomando completamente por guasa, burla, pitorreo y cuchufletaje el debate ideológico de fondo al que lo retó y en el que se plantó José Rodríguez Iturbe con la seriedad, profundidad y serenidad que le caracterizan,  por cierto, difundido televisivamente. Acaso, la mejor definición de esta larga tragicomedia de la centuria en curso, nos la reporta el personaje de Virgilio Galindo, quien - dirigiéndose al de Miguel Angel Landa - comentó en “Sagrado y obsceno” de Román Chalbaud (1975): “… Mire compadre, yo soy masón igualito que Miranda en La Carraca; es más, soy espiritista, soy ateo, soy masón y soy marxista. Todo lo que es oculto, me encanta”.

Por supuesto, cualesquiera retaliaciones oficialistas, arbitrarias y viciadas, vejatorias e infundadas, adoptadas por el madurato, procuran la descomposición definitiva de los factores políticos y sectores sociales que están convencidos y son capaces de combatirlo sin ambages. Luego, amplia y suficientemente dilucidado, el problema no es jurídico, sino neta, inequívoca y decididamente político; o, mejor,  partidista, respecto al ejercicio de una cabal conducción, organización y estructuración de los esfuerzos, justa valoración de los cuadros electorales, actualización de un piso programático consensuado, y de una adecuada y sentida transmisión del mensaje. Pretensión alguna hay de excluir los distintos ámbitos de la sociedad civil organizada, pero importa reconocer que el partido, o la poca o mucha institucionalidad partidista que ha sobrevivido en los predios de la oposición, es el portador por definición de la disciplina indispensable en un oficio a dedicación exclusiva que tiene por especialidad el bien común.

De modo que importa y mucho en una campaña electoral de tan corto plazo, la urgida reforestación política de los partidos democráticos que ha de apuntar a un sólido compromiso unitario para encarar las inéditas situaciones que se avecinan: existen valores, destrezas, sacrificios, banderas, en fin, talento y disposición para canalizar el aporte de una sociedad que no se detiene en todas sus manifestaciones creadoras, a pesar de las indecibles circunstancias vividas.  Todavía estamos a tiempo de enderezar los entuertos y de actuar responsablemente, con humildad y un apasionado sentimiento venezolanista, frente al oprobio.

Centro Plaza:  LB, detalle de la obra de Calos Cruz Diez, Centro Plaza (CCS, 08/07/2022). 

19/03/2024:

https://www.elnacional.com/opinion/de-la-reforestacion-unitaria/

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Aproximación fílmica

NO HAN PODIDO CON MARÍA CORINA, PERO PLANEAN LA TORMENTA PERFECTA

Vladimir Petit Medina

Este análisis es una aproximación a los hechos en desarrollo desde una perspectiva crítica. Comencemos por unas afirmaciones preliminares que precisan parte del contexto:

La estrategia del régimen está basada en la necesidad de más músculo para la negociación con los gringos y la permanencia en el poder a todo costo. Eso les permitiría seguir cosechando triunfos ya que entregando muy poco lograron el cese de las sanciones y enseguida adquirieron nuevas fichas de canje apuntando ahora al entorno inmediato de MCM. El movimiento del Esequibo no era algo que seriamente pudiese intentar un régimen que sabe que su ejército es un partido armado y que militarmente hablando es muy débil, pues no está debidamente entrenado ni su apresto se encuentra a punto. Así que la intención nunca fue bélica sino política y básicamente para fortalecer su posición en la negociación. Además, esta estrategia parte del principio de que por encima de cualquier otra cosa, los norteamericanos tienen interés claro en sacudirse el tema Venezuela antes de las elecciones en Estados Unidos y eso les da una ventaja en la mesa.

María Corina Machado (MCM) creció como real dirigente de oposición sin jugar con las armas del régimen: en efecto, la ruta seguida durante el desarrollo de su liderazgo jamás ha sido la delineada por el status quo. De allí el factor sorpresa. Recordemos: “Es una locura que enfrente a Chávez directamente”, lo hizo cara a cara. “¿Competir en unas primarias con Capriles? Está loca”, se presentó y llegó hasta el final hace 11 años. “Solo un suicida se iría de la MUD”, decidió irse a un largo tránsito por el desierto antes que claudicar. “Enfrentar al régimen en las calles es imposible”, a las calles se fue. “Marcar diferencias públicas con el interinato la retrataría como divisionista y hasta traidora”, con contundencia se desmarcó del Cucutazo, Monómeros y otros sonados affaires y hasta impuso una frase histórica: “Conmigo no cuenten para eso”. “Retar a unas primarias la desdibuja… no se va a atrever”, los llevó a eso y les pulverizó. MCM luce cómoda peleando en las situaciones extremas porque no ha temido morir en su ley. Los intentos por “domesticarla” han fracasado. Insistieron nuevamente, pero esta vez con el procedimiento tortuoso y engañoso de una rehabilitación hipotética que se resumía en algo como esto: que MCM subiera al cadalso por sí misma y pusiera su cabeza allí mientras sus peores enemigos deliberaban con la guillotina pendiendo sobre su cuello. Nuevo intento con intenciones de domesticarla empujándola al camino de inmolación diseñado para redimir a Capriles y otros, forzarla a ser la enterradora del TSJ en el exilio y finalmente sacrificarla con suficiente anticipación como para contener la reacción popular venezolana, así como la de los americanos usando la bandera de la separación de poderes.

MCM se hizo grande como campeona del anti-status quo y no como campeona de la unidad politico-partidista: recordemos bien, creció diferenciándose de boliburgueses, colaboracionistas, timoratos y alacranes, estuviesen en la frontera política donde estuviesen. Se negó a fotos y hasta que le alzaran la mano junto a quienes eran parte de ese status quo independientemente de que algunos se autocalificaran de oficialistas u opositores. Su discurso jamás fue de unidad político-partidista sino de la “unidad del país desde abajo” y, por ende, de contraste.

MCM nunca ha sido la opción preferida del gobierno norteamericano de turno: por el contrario, fue objeto de innegable subestimación por parte de quienes decidían las políticas con respecto a Venezuela y se tomaban animadas fotos con el mismo status quo que ella combatía. Incluso un embajador americano fue quien la desautorizó públicamente. Otros le cerraron acceso a la Casa Blanca para abrírselo a quienes propugnaban el cese de las sanciones y la revisión de los casos de connotados boliburgueses. Eso no hizo mella en su ascenso, sino que la propulsó con independencia suficiente para no ser señalada como «representante del imperio».

El equipo original de María Corina ha sido inexpugnable: el régimen y sus colaboracionistas jamás pudieron acceder a su equipo más cercano. Fui testigo de excepción de que ni siquiera lo intentaron abordándolos directamente. Sabían que allí no podrían infiltrarse. Por eso, desmantelarlo es un deseo permanente.

Le ha ido mejor cuando la subestiman: por años escuchamos afirmaciones tales como: “¿Tú crees que la gente va a pensar en una mujer para salir de esta crisis tan dura?” y ya eso no es ni tema electoral ni existe duda alguna de su reciedumbre. “No tiene ni 1% en las encuestas”… pensar que el mismo encuestador que decía eso tuvo que advertir que se había convertido en un fenómeno arrollador. La Chamorro ganó cuando no la tomaban en serio, Bolsonaro se coló en la recta final apenas después de la puñalada, Milei era el hazmerreír de la casta.

Nadie ha ganado como ella: hagamos memoria y veremos que ni siquiera Chávez ganó alguna vez con magnitudes como las del arrase del 22 de octubre. Es más, comparando con otra victoria rutilante en primarias, Oswaldo Álvarez Paz, que fue en su momento un palo a la lámpara, no alcanzó los registros recientes de Machado ni por asomo.

Sin embargo, aún no se ha ganado el campeonato mundial. Solo se venció en una pelea por vía de nocaut fulminante para asumir el rol de principal aspirante. Esto no se puede olvidar porque en Venezuela el cementerio de la política está lleno de urnas blancas donde yacen triunfalistas históricos.

Ahora bien, el status quo ¿ya está liquidado? ¡No! De hecho planea una tormenta perfecta para entre todos intentar liquidarla electoralmente. Una suerte de Fuenteovejuna, ¡todos a una!

¿Cómo? Veamos.

Intentarán desnaturalizar su liderazgo: para ello tratarán de mitigar su discurso original en favor del unitario y menoscabar su autoridad moral asimilándola a la MUD y sus personeros. A Henrique Salas lo fulminó Alfredo Peña en una entrevista el último día de campaña al llamarle 17 veces al aire “el candidato de AD y Copei”. A Guaidó lo retrataron sistemáticamente con las caras más cuestionadas de la política opositora venezolana desde el principio. Se ve venir la misma intención. Para ello se valdrán de acciones específicas tales como intentar rodearla de pasado, venderle que el rupturismo ya no es necesario sino que es momento de dar paso solo a los «mensajes de Estado», que el jean y la camisa blanca deben alternarse con el traje elegante… porque Rocky ya no es tan presentable en sociedad como una Thatcher y que la diferenciación ya no es necesaria en razón de la magnitud de la victoria. Quien así cree sólo cabe recordarle que Milei no mitigó su discurso ni apariencia hasta la semana final de la segunda vuelta, por ejemplo. Pero se pondrán manos a la obra para lograr eso aprovechando los egos de los grandes mariscales de trágicas derrotas que disfrutan de «pescuecear» para lograr fotos que a ellos les puedan dar aire pero que a ella le pesarían como un collar de bolas criollas. Carmona y Carlos Ortega podrían escribir un libro al respecto. Entonces: ¿una coalición? No parece buena idea. Rocky llevaba un pelotón de espontáneos detrás pero no iba acompañado de nadie al frente. Sencillo. Las encuestas demuestran que justificadamente o no, la confianza la depositó la gente en ella… y en nadie más. Eludir el abrazo del oso y el contagio del uranio enriquecido es tarea precisa al día de hoy y nadie tiene suficiente entidad electoral como para molestarse por ello.

Tratarán de infiltrarla: de múltiples formas, por la vía de los fondos, por vía de gente cercana, por vía de oportunistas recién incorporados. Y es que en un tiempo donde los oficialistas están detrás de muchas jugadas opositoras y son los pulmones financieros de diversos liderazgos de este lado, parece sencillo acercarse al nuevo centro de poder. Y hay gente con presencia radioactiva que al acercarse hace caer presos a amigos, cercanos y todo se llega a saber. Siquiera contactarlos es peligroso. Aprovecharse de la confusión es algo que siempre tratan de hacer, pero rígidos controles internos habían funcionado hasta ahora.

¿Por qué el anuncio contra Alviarez, Urruchurtu y Macero lo hicieron exactamente a la misma hora en la cual los imputados estaban sentados en la rueda de prensa de Machado en la que anunciaría la no aceptación de la via de rehabilitación ofrecida por el régimen? Sencillo. Ya sabían que esa era la decisión que anunciaría MCM y quisieron que ella supiera que lo sabían de antemano. Le llegaron.

Buscarán inmovilizarla: cuando Oswaldo ganó holgadamente las primarias de 1993 se fue a descansar por unos días y la plana mayor de su comando de campaña se instaló por semanas en la playa. Grave error. La explicación de ese inmovilismo era sencilla: «No pasa nada… estamos a la espera de que varios procesos que no dependen de nosotros se terminen de decidir¨. Mientras, Caldera aprovechó aquellos días con intensidad. Así comenzó el principio del fin y este error nos privó de quien hubiese sido un gran presidente. Inmovilizar a MCM es tanto como mantenerla ajena a los centros de toma de decisión, llámese mesa de negociación en Barbados, llámese acceso a la agenda americana, llámese como se quiera llamar. Eso la deja en una situación similar a Tom Cruise en Misión Imposible 1: guindada y a la espera, cuando debería ser ella quien liderara todos los espacios de diálogo, negociación y decisión. Más de un mes después de aquel 22 de octubre, a eso juega el régimen al negarse a negociar con ella, a eso contribuyen los mediadores cuando no imponen a rajatabla su participación y eso transmiten los del pasado opositor al optar por no separarse motu proprio del proceso y tratar de mantener el escenario con la MUD como protagonista. Inmovilizarla también es acorralar su esquema operativo cotidiano. Molestar, amedrentar y lograr temor paralizante, lo cual es una consecuencia perfectamente humana. No es el caso de ella, a quien este tipo de acciones termina por enervar y catapultar hacia la acción… pero sí de muchos otros mortales.

Harán lo posible por deslegitimar su participación: por ello la inhabilitación la tendrán como debate recurrente aunque de planificada resolución. Es más, intentarán seguramente fortalecerla con algún testigo estrella para relanzarla agregando algo relacionado con el referendo sobre el Esequibo. Seguramente lo decidirán antes de culminar el primer trimestre del próximo año para contar con tiempo suficiente para aquietar las aguas durante el resto del año y a la vez, colar el tema en los debates iniciales de la campaña de Estados Unidos en términos de solucionar la ausencia sobrevenida de candidato presidencial opositor en Venezuela y no para insistir en la rehabilitación de MCM. Igualmente, aparecerán nuevas bombas para explotarlas públicamente y tratar de redirigir la agenda política, lo cual es típico del chavismo. A la par, la historia política de Venezuela debe estar haciendo lo suyo. Mientras usted lee esto, el chavismo con seguridad está trabajando el ego de algún oculto aspirante a suceder como outsider a MCM en la candidatura presidencial convenciéndole de salir al ruedo apenas haya claridad total en que el régimen no dará paso atrás en su rehabilitación. También se servirán de algunos «ultra radicales suicidas» que desde el extremismo celebran cualquier traspiés del liderazgo de MCM.

Desconocerán cualquier acuerdo, tratarán de amedrentar todo su entorno usando sus 3 controles máximos: el cinismo les ha funcionado de tal manera que tratarán nuevamente de hilar fino y por los laditos desconocer cualquier acuerdo refugiándose en una aparente separación de poder. El fin último es elevar el costo de cualquier negociación con ellos para finalmente conservar la posibilidad de matar cualquier peligro en los varios altares de sacrificios con los cuales cuentan: el TSJ, la justicia militar y el CNE. Ante esto es importante recordar algo: ¿qué ha sucedido en la historia cuando se cierra cualquier salida a una crisis y hay un liderazgo sólido y en alza encabezado por un adversario anti-status quo? Hasta el agua atrapada en el concreto consigue salida y mucho más cuando del lado de ellos hay 3 realidades que han quedado evidenciadas en la parodia del referendo: ya no los quieren, ya no tienen poder de convocatoria y están tan contra las cuerdas que para ganar tiempo no pueden guardar las apariencias como antes. Son indefendibles e impresentables y al frente tienen un liderazgo inobjetable que mientras más se cierra la opción electoral, más es convocado a volver a la arena de la cual viene: el boxeo. Se trata de Rocky, a fin de cuentas.

Como es fácil advertir, MCM tiene ante sí un reto como el de Indiana Jones en el Templo de la perdición cuando atravesó una cueva en la cual debía evadir una sierra que salía de la nada, un piso que caía, un techo que se le venía encima y una gigantesca bola de piedra que buscaba aplastarlo, pero al final reaccionó adecuadamente y venció.

En este sentido, ¿cuál entonces debe ser su estrategia de lucha para coronar ante este intento de tormenta perfecta?

La única estrategia de lucha viable y exitosa se resume en 5 principios sencillos:

Mantener su estilo y generar la percepción de que nunca se cambiará

No olvidar cómo se llegó a este punto y de dónde se viene

Seguir haciendo las cosas como se hicieron antes

No dejarse envolver por nadie y

Hacer política siempre diferente, jugando Caribe y con factor sorpresa

Ejemplos: en el discurso hay que seguir llamando al pan pan y al vino vino en el mismo tono mesurado de las internas, pero con la contundencia que la hizo grande, la apariencia debe continuar igual, la estrategia de diferenciación debe ser eje transversal manteniendo distancia de aquello que dañó la imagen pública opositora y la política hay que jugarla no por el librito sino como jugaba al beisbol Billy Martin, quien siempre salía con algo que nadie esperaba. Ahhh y a los americanos hay que tratarlos con la independencia de siempre, el inner circle restante debe seguir incólume, se deben copar todos los espacios de diálogo y negociación, así como negarse a jugar con las armas del régimen.

¿El gran acierto de Bukele? Hacer lo que nadie cree que se debe hacer, lograr resultados y mantener a todas las potencias a raya. Sorprender a cada rato. Diferenciarse incluso de su propio gabinete.

¿El logro de Milei? Mantener su posición pública, a veces hasta de manera brutal para diferenciarse.

¿El éxito de Wilders? Diferenciarse hasta de los aliados. Finalicemos recordando realidades políticas de pacífica aceptación:

El primer combate ganado fue distinto del que viene, pues la lucha por el título mundial es más compleja, aunque hay que pelearla sin perder el estilo ganador. En el primer combate el adversario era tan débil que se desvaneció en pleno cuadrilátero, incluso antes de comenzar la pelea. El combate por el título es contra unos tipos que compran jueces, echan sal a las heridas, muerden orejas en el clinch y se especializan en golpes bajos.

Rocky es un fajador no un estilista y con este adversario final hay que  fajarse. Así arrasó. Cuando mucho, el ajuste necesario es adquirir un poco de la movilidad de Cassius Clay para aprovechar la creciente reciedumbre de la pegada y moverse como mariposa y picar como una abeja. Tal cual Rocky cuando comenzó a ser entrenado por Apollo Creed, sin dejar de ser Rocky Balboa.

Los momentos dulces no son eternos y eso es una realidad que hasta Clark Kent descubrió cuando le acercaron la kriptonita.

La maravilla es que a MCM solo le falta mantener puesto el sombrero y el látigo de Indiana Jones, porque tiene con qué ganar este tremendo desafío y ya costaría mucho que dejara de ser Rocky, el fajador que atrapó el corazón popular.

Apostamos a ella.

Gráfica: https://runrun.es/noticias/515035/maria-corina-machado-sorprendio-en-el-minuto-45-y-acudio-al-tsj/

Cfr.

https://www.youtube.com/watch?v=KSIIznGcf7s

12/12/2023: 

https://www.elnacional.com/opinion/no-han-podido-con-maria-corina-pero-planean-la-tormenta-perfecta/

lunes, 26 de diciembre de 2022

Camino a 2023

EL NUESTRO ES UN PROPÓSITO UNITARÍSIMO DE LA OPOSICIÓN 

“Encuentro Ciudadano agota sus mejores esfuerzos a favor de la unidad opositora, encabezado por su presidente, la diputada Delsa Solórzano”, inmediatamente respondió el diputado Luis Barragán al requerirlo en torno a los resultados de la sesión asamblearia del 22 de los corrientes.

Refirió que “muy clara y concreta fue la propuesta de nuestra bancada parlamentaria junto a la de Proyecto Venezuela y Nuvipa, aunque injustificadamente haya habido confusión, porque en momento  alguno nos abstuvimos”.

Prosiguió: “Por ejemplo, en mi caso particular, así lo dije literalmente, voté única, exclusiva y expresamente por la propuesta formulada por el diputado Héctor Cordero, pidiendo que quedara constancia expresa en el acta. Esto significa que votamos negativamente las oposiciones planteadas por las fracciones mayoritarias, en la búsqueda real, constante y sonante de una sesión permanente que permitiera alentar, desplegar y extremar la unidad que espera el país de sus fuerzas, corrientes e individualidades opositoras”.

Hizo un llamado a fortalecer esa unidad: “No descansamos por estos días navideños, animados por un propósito unitarísimo de la oposición que nos permita superar este régimen de una profunda inspiración antinavideña que nos ha hundido en la crisis humanitaria compleja, generando el desplazamiento de ocho millones de venezolanos por el mundo entero”.

“No hay – observó – ni debe haber parlamentario ajeno a tal propósito, evasivo y vacacionista: tenemos una enorme responsabilidad con el país desde la legítima Asamblea Nacional, recordemos, órgano independiente del Poder Público y extraordinaria caja de resonancia de los problemas fundamentales del país”.

26/12/2022:

http://www.opinionynoticias.com/noticiasnacionalesyglobales/38556-proposito-unitarisimo-de-la-oposicion-

https://www.lapatilla.com/2022/12/26/diputado-barragan-el-nuestro-es-un-proposito-unitarisimo-de-la-oposicion/

https://eltequeño.com/diputado-barragan-el-nuestro-es-un-proposito-unitarisimo-de-la-oposicion/

https://tenemosnoticias.com/nacionales/lapatilla-com/el-nuestro-es-un-proposito-unitarisimo-de-la-oposicion/

https://versionfinal.com.ve/politica-dinero/barragan-nuestro-es-un-proposito-unitarisimo-de-la-oposicion/

lunes, 25 de abril de 2022

De un batazo unificador

MÁXIMO COMÚN DIVISOR

Luis Barragán

Las experiencias totalitarias de novísimo cuño, siendo la venezolana precursora de una distinta y eficaz  modalidad,  agotan sus mejores esfuerzos por destruir, fragmentar y dispersar, negando la complejidad de toda condición humana y tejido social.  Es lo que le permite al poder establecido, reensamblar y manipular la más elemental convivencia para dar o intentar darle un sentido interesado, recreándola con una grotesca simplicidad.

            La división a todo trance para imperar, se ha materializado con la real y creciente segmentación del territorio nacional,  fiel a la dinámica de una mafioeconomía flexible y sagaz, o el vulgar e imitable asalto a la identidad caraqueña, alterando arbitrariamente los símbolos de una remota tradición,  tal como puede hacer con los nacionales de acuerdo a la potestad reglamentaria concedida por la Ley de Bandera, Himno y Escudo de 2006.  Un reducido y exclusivo referente central, funge como el único intérprete de los acontecimientos, favorecido por la censura y el bloqueo informativo, profundizando en la sociedad de ágrafos y delatores a la que definitivamente aspira.

            Proyecto transcontinental, no se entiende la (pre) fabricación del socialismo del siglo XXI, desinhibido y galopante, sin la reinvención constante de las diferencias que contribuyan a la conveniente dislocación de nuestras sociedades, o al febril descubrimiento de los nacionalismos donde no los hay, cabalgando sobre una democracia participatoria que nunca será representativa y, mucho menos, decisoria. Hay situaciones estratégicamente radicalizadas, como la de los mapuches en Chile,  o tentadas, como la de nuestras comunidades indígenas que no, por casualidad, han sido abaleadas por resistirse al saqueo de las riquezas naturales, en una aventura fascista que requiere del perverso y militante concurso de antropólogos y psicólogos sociales.

            Ideal para los proyectistas, una América Latina de cincuenta y hasta cien nacionalidades, incomunicada por sus numerosos idiomas, presta a cualesquiera separatismos, confederación de confederaciones que tenga la fuerza por único hilo conductor, pretendiendo defenderse del asedio y la ofensiva occidentales, no dibuja una mera distopía, yendo más lejos de “1998” de Francisco Herrera Luque. Todo resentimiento por motivo de credo, raza, género, estrato social o, incluso, constitución corporal, es el combustible necesario para una lucha que no es ni será de clases, considerada como un reduccionismo entre los rezanderos de Marx.

            Los activistas de avanzada edad de lo que se conoció como la esquina caliente, cercana al Capitolio Federal de Caracas, defensores a  ultranza del chavismo, creerán todavía que la catástrofe humanitaria se  debe al malvado imperio que le ha dado escenario y estelaridad a Miguel Cabrera. No obstante, no dejan de celebrar que tres mil veces se repitan otras tres mil veces más, en un extraordinario instante de unificación de los venezolanos que, así, desafían el afán divisorio del régimen.

Fotografías: Carlos Osorio (AP) y LB (2015).

26/04/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/maximo-comun-divisor/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY