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martes, 7 de abril de 2026

El garabato implícito

LA RAYA IMAGINARIA

Luis  Barragán

Acá más que allá, no están del todo claros los límites entre el oficialismo y la oposición que solo coinciden tácticamente en el esfuerzo de no conflictuarse con Washington. Cualquier paso en falso puede debilitar y hasta acabar con el poder establecido y el alternativo por largo tiempo, extendida así la zona gris de una contención mutua para evitar algún evento irreversible e indeseado.

Suponemos que el agente represivo procurará pensar dos veces antes de ejecutar la más modesta acción, porque - aunque tenga su patente de corso en el bolsillo - la imprudencia pudiera desencadenar una crisis en el gobierno que lo convertirá inmediata y convenientemente en un chivo expiatorio. Y el dirigente opositor cuidará de contener su ira y su lengua, temiendo arriesgar un proceso en el que ni siquiera incide y que, por ello, dista significativamente de experiencias como la perestroika y la glasnost, conocidas por cualquier aficionado a la vida política.

Es de presumir la presencia de los agentes policiales encubiertos o no en cualquier acto, reunión o sarao opositor, por más encallejonado que fuere. Ellos y los propios escenógrafos del acto, asustadizos, no tendrán una medida exacta de la intimidación por lo cual todos tratarán de no pisar ni de pasar la raya imaginaria que cinco minutos antes del 3-E fue tan nítida y convincente.

Imaginamos los nervios de pensar en una situación inesperada que pueda poner en jaque la suerte del jefe de grupo de uno y otro bando, desafiando toda capacidad de liderazgo. Apelando a dos analogías de riesgo y control, quizá el ambiente sea cercano al que prevalece en la frontera donde convergen los soldados norcoreanos y surcoreanos, o indios y pakistaníes, hartos de los distintos y nada infalibles protocolos de seguridad, donde el vuelo anormal de un zancudo pudiera originar una tragedia; quizá asistamos una versión del juego al borde del abismo (brinkmanship), estudiado por Thomas Schelling, que puede analizarse mediante el concepto de equilibrio de John Nash.

Hay opresores y líderes opositores experimentados que intuyen los límites, pero igualmente aparecen los recién llegados que, por un lado, se convierten en fanáticos del régimen que está a las puertas de una transición, y, por el otro, están los que tratan de encaramarse en el tren de una rápida como inevitable victoria opositora. Esto permite esbozar una suerte de sociología del arribismo que, entre nosotros, se manifiesta política y socialmente, por obra de una coyuntura irrepetible de aparente o real vacío de poder tan propicia para los oportunistas.

Ilustraciones: Jan Wojcik y Paweł Jońca.

07 y 08/04/2026:

https://www.elnacional.com/2026/04/la-raya-imaginaria/

https://www.costadelsolfm.org/2026/04/08/luis-barragan-la-raya-imaginaria/

domingo, 16 de marzo de 2025

Noticiero retrospectivo

- Miguel Acosta Saignes. “Carga la burra”. Revista Shell, Caracas, año I, N° 1 de 1952.

- Entrevista a Pedro Duno. “Para ocultar su fracaso, Caldera emprende ola de represión”. El Globo, Caracas, 27/06/97.

- Guillermo Meneses. “Tras la muerte de Rafael Oliveira. “El otro rostro de un ´marqués´ bohemio”. Momento, Caracas, N° 521 del 10/07/66.

- Adolfo P. Salgueiro. “La Constituyente y la órbita geoestacionaria”. El Universal, Caracas, 27/08/99.

- “La gobernación del Distrito Federal puso en servicio la Avenida Urdaneta (Caracas)”. Élite, Caracas, N° 1469 del 28/11/53.

Fotografía: Construcción de la avenida Universidad, Caracas. Tomada del grupo facebookeano Caracas antigua.

domingo, 10 de noviembre de 2024

La palabra descafeinada

DE LA TERTULIA DE CAFÉ

Luis Barragán

Ciertamente, ahora, son pocas las oportunidades para compartir una taza de café, o el humilde vaso de plástico al que nos habituamos por razones de higiene. Obviamente, desacostumbrándonos, el precio tiende a convertirlo en una excepción para crecientes sectores de la población; y, además,  ya no se le obsequia con la frecuencia de antes en una oficina, por ejemplo.

En cualesquiera estratos sociales, el café de calle era el formidable pretexto para conversar por pocos o largos minutos, como la cerveza lo fue con ánimo de recreación para varias generaciones. Respecto a la bebida alcohólica, el mercado ha ideado distintas ofertas para el tobo de botellas que haga festivo el encuentro, agudizada la crisis, pero la bebida caliente se ofrece en una versión  pequeña o grande y, repetirla, sugiere el riesgo de una molestia gástrica.

Alguna sofisticación ha alcanzado la célebre bebida, incluso, hasta descafeinizarse, pero seguimos leales a las tradicionales máquinas, en lugar de las otras que lucen como un expendio de golosinas. Siendo diferentes sus presentaciones y combinaciones, agregado el carajillo, el café es un complemento de alargarse la conversación y, por lo general, el presupuesto no alcanza para reeditar la ocasión en días, semanas, o meses.

Apartado el consumo solitario y apremiado, reducido el barista a dibujarla solamente, la porción del café y la leche ya no es el predio natural de las conversaciones más o menos prolongadas, bien para (también) tomarse un descanso y comentar alguna situación doméstica, o, de programarla, para afinar algún detalle laboral. Probablemente, bastará la comunicación digital de modo que el contacto físico aparentemente no luce indispensable, ni siquiera por las revelaciones que pueda reportar el lenguaje corporal.

Es más, sospechosa toda tertulia, por baladí que fuese, se la evita. Entonces, el descafeinamiento literalmente comprendido va más allá del aumento de precio.

Gráfica: Visan Stefan.

11/11/2024:

https://opinionynoticias.com/opinioncultura/42050-de-la-tertulia-de-cafe

lunes, 12 de agosto de 2024

Lección olvidada

INCISO NUÑO, O...QUERIDOS CAMARADAS

Luis Barragán

A veces, sorprende realmente la oferta filmográfica de las televisoras por suscripción. Días atrás, un canal europeo espetó a la medianoche una obra cargada de significaciones obviamente insoportables para la (auto)censura prevaleciente en Venezuela: “¡Queridos camaradas!”, un filme de Andrei Konchalovsky (2020), reporta las protestas acaecidas hacia 1962 en la localidad soviética de Novocherkassk, culminando en una masacre y, por supuesto,  en el espeso silencio del miedo y su legado de infinitos años.

Reunido el partido ante tamaña novedad, después de pedir la inmediata aprehensión o ejecución de los contrarrevolucionarios, le corresponderá a Lyudmila, la abnegada dirigente municipal, buscar intensa y subrepticiamente a su hija, Svetka, entre los heridos y muertos. Superviviente del implacable y prolongado tiroteo, la protagonista no se permite sucumbir emocionalmente, e, incluso, asiste brevemente a una sesión con la dirigencia superior partidista que incluye a los mandos militares subordinados, reiniciando la búsqueda con la ayuda de un amigo a la vez oficial de inteligencia.

Caído el muro de Berlín, supusimos que jamás volverían regímenes parecidos y, muchísimo menos, por los predios de la potencia petrolera, satisfecha y presumida que fuimos, pero tuvo razón Juan Nuño al advertir que la historia no es lineal y progresiva, admitiendo retrocesos, codos o recovecos, por sorprendentes que fuesen, como lo apuntó para El Nacional en 1986 (https://apuntaje.blogspot.com/2024/06/recoveco-historico.html).  Oportuno inciso, lo hemos sentido y aprendido con una densa amargura los venezolanos de un siglo que nos ha asaltado a mano armada, demasiado armada, olvidando el cielo de sus antiguos afanes.

De modo que nadie está a salvo de una experiencia similar, por más que empine la mirada sobre el hombro.  Ocultando la tragedia, la fiesta olímpica de París luce insuficiente.

 Dirimiendo la solicitud de un crédito adicional en el parlamento de finales de 2012 que benefició a cuatro específicos y concretos directores de cine y televisión, nos permitimos discrepar recordando una vieja película de Konchalovsky en torno a la afición cinematográfica de Stalin, por cierto, vista en el Ateneo de Caracas en tiempos en los que hubo cine alternativo en la metrópoli múltiple (https://lbarragan.blogspot.com/search?q=+Andrei+Konchalovsky).  Concluida la sesión, recordamos, camino al estacionamiento, nos preguntó con subrepción un diputado oficialista si podía prestarle la película que, le aclaramos,  no teníamos;  y, mirando a los lados, dijo: “el que te conté va por el mismo camino del ruso, pero uno no puede ni insinuarlo a los camaradas que no dejo de querer”.

Capturas de pantalla y collage: LB. .

Referencias: 

https://es.wikipedia.org/wiki/¡Queridos_camaradas!

https://www.youtube.com/watch?v=Zk9evK9uYO4

https://www.youtube.com/watch?v=y0MmBX-yjHA

https://lbarragan.blogspot.com/search?q=+Andrei+Konchalovsky.

13/08/2024:

https://www.elnacional.com/opinion/inciso-nuno-o-queridos-camaradas/

viernes, 21 de junio de 2024

Entomología, tuberculización y la Negra Josefina

MARIO VARGAS LLOSA CHARLA CON UN VIEJO ZORRO: RÓMULO BETANCOURT (1977)

Estaba alistando maletas para partir de Caracas cuando me avisaron que Rómulo Betancourt quería verme. El intermediario, por lo demás, me hizo saber que el expresidente, representante de Venezuela en la comisión que hace las invitaciones anuales para ocupar la cátedra Simón Bolívar, en Cambridge, había votado mi nombre. Pero no solo fui a su casa por una razón de cortesía, sino sobre todo por curiosidad: las figuras políticas me han producido siempre una fascinación entomológica (y, al mismo tiempo, una especie de alegría).
Su casa, la Quinta Pacairigua, en un barrio residencial, no es demasiado lujosa para los niveles sauditas venezolanos. Me sorprendió el numeroso servicio de guardaespaldas, en el interior y el exterior. Además de su hija Virginia, sencilla y muy simpática, estaba allí su esposa, una exprofesora, creo, que habló de libros con soltura, y había también periodistas y fotógrafos. Betancourt lleva bastante bien sus setenta años. Hace algunos meses corrieron rumores sobre una enfermedad gravísima, pero él dice que el peligro se ha disipado: se trató apenas de una intoxicación causada por los remedios. Se siente ahora, repite, como nuevo.
«Usted sabrá que, en la época de las guerrillas, yo fui uno de los hombres más odiados y atacados en América Latina», es una de las cosas que le oí decir en la hora y media que pasé con él. Por supuesto que lo sabía. Su Gobierno me pareció también a mí, como a tantos en América Latina, represivo y con ribetes autoritarios. Pero lo que ha ocurrido luego en el continente, y el contraste entre ello y el caso de Venezuela, me ha llevado a revisar ese juicio. El Gobierno de Betancourt reprimió duramente a quienes se alzaron en armas y no hay duda de que, en esa lucha, cometió abusos y violaciones de la legalidad y de los derechos humanos.
Pero es cierto, también, que su régimen sentó las bases de un sistema democrático que viene funcionando sin interrupciones y que parece hoy (toquemos madera) bastante sólido. Es lo que dice a Betancourt el ensayista francés Jean-François Revel –el autor de La tentación totalitaria– en una carta que aquel me enseña: «Es usted el único dirigente político sudamericano que encontró la manera de enrumbar a su país por un sendero democrático». Hay una pregunta, sin embargo, que surge cada vez que uno observa el caso venezolano: ¿la bonanza económica, esa prosperidad que golpea al forastero desde el aeropuerto, no ha sido el elemento decisivo para que las instituciones democráticas resultaran allí operantes?
Varias de mis preguntas a Betancourt se refieren a este asunto: ¿Por qué en su país los militares respetan el poder constitucional y en otros no ocurre lo mismo?
Su respuesta es larga y elaborada, y no tengo más remedio que abreviarla. Nosotros (es decir, su partido, Acción Democrática), dice, desde 1945 trabajamos con un grupo de oficiales jóvenes, constitucionalistas, partidarios de reformas profundas en la estructura del país. Ellos, a la caída de Pérez Jiménez, se convirtieron en la espina dorsal de la reforma de las Fuerzas Armadas, que pasó a retiro a los elementos golpistas y se empeñó en hacer del Ejército un cuerpo esencialmente técnico y educado de manera sistemática en el respeto del orden legal.
El momento crítico, prosigue Betancourt, sobrevino al estallar el movimiento guerrillero contra mi Gobierno. La lucha contra la guerrilla no la dirigió el Ejército; la dirigí yo. Mi Gobierno no abdicó de esa responsabilidad, como hicieron otros Gobiernos civiles en América Latina, por cautela política, prefiriendo que fueran los militares quienes se ensuciaran las manos. Aquí fue el Gobierno civil quien, desde el primer momento, asumió esa tarea, arrostrando la impopularidad y a pesar de la feroz campaña internacional en contra nuestra. Los militares respetan a quienes saben mandar. (No hay duda que él sabe y que le gusta hacerlo: al decir estas cosas, gesticula con energía).
Veo sus manos con las cicatrices de las quemaduras del atentado que preparó contra él un comando enviado por el generalísimo Trujillo (que lo odiaba, dicen, más que a Fidel Castro). He oído contar la historia de su comportamiento en esas circunstancias, y él me la reseña de nuevo: cómo habló por la radio estando herido y cómo se hizo llevar al palacio presidencial de Miraflores («el símbolo del poder», dice) para mostrar al país que la jefatura del Gobierno se mantenía en pie.
Está escribiendo ahora sus memorias y cuenta que haber leído, hace poco, la autobiografía de Arthur Koestler lo ha inducido a cambiar todo su plan. Al principio había decidido escribir un libro puramente político, dejando de lado lo que fuera personal e íntimo. Ahora, en cambio, hablará también de su vida privada. ¿Hasta qué extremos llegará la confidencia? Durante la charla, deja ver algunos cabos sueltos. De joven escribió cuentos, inspirados en ciertas lecturas, como Emile Zola. Su esposa lo refuta con convicción: la influencia ostentosa, le asegura, es la de Anatole France, Él habla de uno de esos relatos con melancolía y burla. Se llamaba (horriblemente) «Maritza la nómada» y la musa que lo estimuló a escribirlo era una españolita de ese nombre de la que estaba enamorado, Se empeña en hablar de literatura, en tanto que yo trato de empujarlo hacia el terreno político (en el que lo supongo mucho más competente). Se entusiasma recordando la autobiografía de Trotski, una novela («de 1.400 páginas») sobre la fundación del estado de Luisiana y me cita algunas tradiciones de Ricardo Palma. Durante mucho tiempo se ganó la vida escribiendo artículos, de manera que se siente también, en cierta forma, periodista. Ha pasado veinte años en el exilio, cinco en la cárcel y a fin de año celebrará medio siglo de actividad política.
Durante buena parte de la hora y media me pareció hablar con espontaneidad. Solo en un momento tuve la impresión de que (lo que me ha ocurrido siempre con todos los políticos que he entrevistado) pronunciaba un discurso. Una tirada algo solemne sobre la vocación rebelde y heroica del pueblo venezolano, que es, afirma golpeando el brazo del sillón, quien ha hecho la verdadera revolución en América Latina: la democrática. «¿Por qué cree usted que se fueron esos hombres detrás de Bolívar hasta el Titicaca?». Cree que el mestizaje generalizado y precoz que experimentó la sociedad venezolana creó ese tipo audaz y combativo. «Aquí nos mezclamos todos muy pronto, no ocurrió lo que en el Perú», dice. Y me cuenta una anécdota. En los años treinta estuvo en Lima, con una delegación, y lo impresionó mucho una entrevista que tuvo, en el diario El Comercio, donde él y sus compañeros fueron recibidos «por dos caballeros con monóculo, que se llamaban, uno, Miró Quesada y, el otro, Manzanilla». Uno de ellos le habría preguntado: «¿Qué raza es la que predomina en su país?». «Los mulatos como yo, señor». «Ajá», habría respondido, pensativamente, uno de los caballeros. Mientras el otro comentaba: «¿Sabía usted que aquí en el Perú se le decía a Bolívar el Zambo Bolívar?».
Me asegura que hay una carta del Libertador, firmada en la Magdalena, pidiéndole a un amigo de Caracas que enviara mulatos a socorrerlo, pues las impetuosas limeñas lo estaban tuberculizando.
Pese a la abundancia de dictaduras en el continente, se muestra optimista respecto al futuro de América Latina. Piensa que la política del presidente Carter de los derechos humanos ha creado una dinámica muy fuerte a favor de la instalación de gobiernos constitucionales. «Hasta Stroessner se ha visto obligado a hablar de dejar el poder», bromea. Se refiere con elogio al movimiento cívico en Brasil, a los manifiestos intelectuales («presidido por nuestro amigo Jorge Amado»), de periodistas, de profesionales, «hasta de futbolistas» pidiendo la transferencia de poder a los civiles mediante elecciones. Está convencido de que en pocos años puede ocurrir lo que al finalizar la Segunda Guerra Mundial: una oleada democrática por todo el continente. Respecto al acercamiento diplomático entre Cuba y Estados Unidos, se limita a comentar:
«Por el momento el acercamiento se reduce a que Cuba mandará a Washington dieciséis agentes del G-Dos y Washington a La Habana dieciséis agentes de la CIA».
Como voy a perder el avión, tengo que despedirme precipitadamente. En la puerta de calle, me regala una especie de estampa que no tengo tiempo de ojear. Aquí, en el largo vuelo trasatlántico, descubro que es la historia de una estatuilla que he visto en su escritorio. La Negra Josefina, una vagabunda de las calles de Caracas que asaltaba a los transeúntes pidiendo «un mediecito»; hace unos treinta años, sirvió de modelo al autor de la obra, Santiago Poletto Lamberti. Se trata de una mulata, por supuesto.
Sobre el Atlántico, sept. 77
Fuentes: 
Sobre el Atlántico / Publicado en noviembre de 1977. Tomado de sus Obras completas IX. Piedra de Toque I (1962-1983), 2012, pp. 655-659.
WordPress «Lo Afirmativo venezolano» de GUILLERMO RAMOS FLAMERICH:
17/06/2024:

martes, 2 de abril de 2024

Noticiero retrospectivo



- Orlando Albornoz. “El futuro de la sociología”. El Nacional, Caracas, 15/12/1969.

- Texto y fotografía de Paco Ortega: “El Convento Mayor de Maracaibo: tres siglos de historia derrumbada”. Élite, Caracas, N° 2059 del 13/03/65.

- Luis Alvarez Marcano. “La novelística de (Rómulo) Gallegos por TV”. El Nacional, 11/09/58.

- Roberto Hernández Montoya. “Cómo matar a un estudiante”. El Nacional, 26/03/95. 

- Armando Reverón y sus tres modelos. Colección Inocente Palacios. El Farol, Caracas, N° 209 de abril-junio/65.

Reproducción: Monseñor Doctor Felipe Rincón González, Arzobispo de Caracas.  Aniversario de la consagración episcopal. La Esfera, Caracas, viernes 28/10/1927.

martes, 12 de marzo de 2024

De la cultura del silencio

TELARAÑA  R(D)EPRESIVA

Luis Barragán

Irónicamente, por demasiado obvia, cursa una realidad públicamente inaprensible. Constantemente diluida entre los dedos, demasiadas veces farragosa, le ha faltado lenguaje: el de la profunda y larga crisis existencial que soportamos.

Hay tanta arrogancia como susceptibilidad en los más visibles elencos del poder que, además,  entran en un nuevo ciclo de supervivencia tras arruinar por completo al país. Abusando del bloqueo informativo, la (auto)censura y la criminalización de la política para siquitrillar a sus adversarios, lidian con los grupos atrevidamente competitivos del oficialismo que solemos confundir con los de una abierta disidencia.

Ocurriendo en las más desafiantes anchuras del extranjero, donde prosperan las distintas versiones del reacomodo trastocado en un proceso complejo, acá poco se sabe a mandíbula batida de los tropiezos que confronta el continuismo. Por supuesto, versiones que dependen de los novísimos estratos sociales de la masiva diáspora venezolana que las ventilan, los cuales no reproducen exactamente los ostentados o que dijeron ostentar en el país, presumiendo que los más exigentes y prudentes son los que velan por intereses particularísimos en los paraísos fiscales.

El resto de la humanidad en casa, debe contentarse con los mensajes equívocos, las posturas dudosas, los datos ambiguos, en la búsqueda del eufemismo más apropiado, reservado y blindado el verbo escatológico para la vocería oficial u oficiosa. Algo parecido sucede con la interpretación de los hechos constantes y sonantes en desarrollo, porque complicado y comprometedor, muy raras veces se hace mención del típico y contrastante fenómeno de los paisanos que arriesgan hasta la vida de la propia familia, añadidos los hijos menores, en la travesía por la selva del Darién, nuestra sobrevenida provincia, sin levantar siquiera la alzar la voz para protestar en las mismísimas calles de la Venezuela inconforme.

Requerimos de un par de amigos vinculados de un modo u otro al mundo de las encuestas,  corroborando la dificultad de los sondeos en una población que sabe de las limitadas libertades de expresión, como de desplazamiento en el territorio nacional: el trabajo de campo resulta después airoso por obra de una técnica habilidosa de interrogación y el cruce no menos habilidoso de la más variada información recogida. Siendo tan costosos los estudios de opinión bajo una dictadura que los ha tenido como herramienta esencial para su prolongación, en todo el presente siglo, únicamente los contratantes las conocen en sus más insospechadas profundidades, añadiendo los secretos del lenguaje empleado en la vida cotidiana, al mismo tiempo que apenas logramos acceder a las interesadas referencias de sus beneficiarios en los portales noticiosos, o al obsequio promocional de un pequeño inventario que las empresas hacen llegar a los potenciales clientes.

Innegable, trastocada en una cultura del silencio a la que le ofrecemos una terca resistencia, estamos literalmente marcados por el ejercicio de un directo e indirecto, pero nada infalible, control social (y digital), inducida al máximo la descomposición de los partidos y toda suerte de gremios.  Por ejemplo, en nuestra memoria urbana, tarda demasiado en desaparecer el testimonio de la más brutal violencia que se hizo rutina, cual densa telaraña de un continuo tejido emocional, como lo observamos al costado de un concurrido centro comercial de la ciudad capital.

La intimidación ha llegado lejos, o, acaso,  insuficientemente lejos, dándonos aún tiempo para revertirla, remitiéndonos a la evocación de la vieja Checoeslovaquia comunista que hace la madre enferma al reencontrarse ahora con la hija, cuando la policía secreta detuvo a su esposo Tomáš, aprendiendo de la soledad. Y de la peor: “Tener miedo a solas, sin nadie con quien compartirlo”, como refiere Monika Zgustova en una novela de envidiable título: “Nos veíamos mejor en la oscuridad” (2022).

Fotografías: LB, Multiplaza de El Paraíso (CCS, 07/03/2024).

24/03/2024:

https://www.elnacional.com/opinion/telarana-rdepresiva/

domingo, 11 de febrero de 2024

Noticiero retrospectivo

 - Germán Borregales. “Las leyendas de Gustavo Machado”. Últimas Noticias, Caracas, 02/02/1961.

- “Descuartizado por las turbas el Ministro de R. Exteriores” [Caída de Mohammad Mosaddeq en Irán, el canciller Hosein Fatemí (*), linchado el teniente coronel Ahmed Montaz]. UP. El Nacional, Caracas, 30/09/53.

- Humberto Cuenca. “La represión de la Sotocracia. ¿Vamos a la guerra civil?”. Izquierda, Caracas, n° 27 del 11/09/60. 

- Yanis Chimaras. “Teodoro (Petkoff) es el futuro”. Izquierda, n° 10 de 06/83.

- Earle Herrera. “Hospitales, antesalas de la muerte”. Reventón, Caracas, n° 25 del 24/11/72.

(*)  Wikipedia refiere a su ejecución en 1954: https://es.wikipedia.org/wiki/Hosein_Fatemí. 

Reproducción:  Aporte de Juan Manuel Fuentes Ramajo para Caracas en Retrospectiva II (https://www.facebook.com/photo/?fbid=10159715428693491&set=gm.10159662947598544).

viernes, 24 de noviembre de 2023

Preliminares para un referéndum

NELSON PIÑERO

Luis Barragán

El tuitero es un leal militante de la causa ciudadana por la libertad, cuya concurridísima cuenta digital ha sido tribuna confiable para la denuncia de una realidad inocultable. Y, con absoluta responsabilidad, ha ejercido la denuncia y las apreciaciones que le merecen. No obstante, siendo muchos los desafueros denunciados, Nelson Piñero es el que queda preso.

El delito es el de señalar y opinar lo que está a la vista de todos, urgido el régimen de callarlo. Impotente, no lo han contra-argumentado. Contrariados, los servicios de seguridad en el estado Carabobo, simplemente, se lo llevaron detenido y, ahora, se ha decidido que quedará tras las rejas.

Adscrito a Encuentro Ciudadano, valga destacar, inmediatamente la presidente de la organización – Delsa Solórzano - se movilizó hasta la citada entidad federal, resteada, diligente, consciente de sus responsabilidades.  Un partido de DD. HH., presidido por una cabal defensora en las materia, no ha abandonado, no abandona ni abandonará a nadie en tamaño trance, como Nelson o cualesquiera otros ciudadanos afectados.

A las puertas del consabido referéndum, se da el suceso.  Y es inevitable establecer la relación, porque es indicio seguro de una consulta en medio de las invariables circunstancias de una dictadura.

#LiberenANelson, pobló ayer las redes literalmente ciudadanas al producirse la medida.   Inspira la lucha emprendida por la libertad en Venezuela, la que debe derivar en un triunfo inevitablemente unitario para 2024.

24/11/2023:

https://www.lapatilla.com/2023/11/24/luis-barragan-nelson-pinero/

domingo, 12 de febrero de 2023

Dignidad

BERGOGLIO CALLA ANTE NICARAGUA

Luis Barragán

Finalmente, Daniel Ortega y sus secuaces capitalizaron el histórico triunfo de todas las fuerzas democráticas de una incontestable universalidad frente a la dictadura somocista por la que paradójicamente hoy brega tanto en reivindicar.  Y, desde siempre, ha deseado destruir a la Iglesia Católica y, de atravesarse, otras creencias organizadas que tengan el desenfado de cuestionar a la ilustrísima familia presidencial.

No es de ahora el sabotaje sistemático a las propias actividades litúrgicas, imposibles de encubrir.  Ni siquiera la invocación de Ernesto Cardenal ya logra el encubrimiento,  mostrándose en toda su brutalidad la típica república bananera del socialismo real, patrimonio de la familia presidencial.

Negándose a abandonar a Nicaragua, entre 222 personas desterradas recientemente, a monseñor Rolando Álvarez le impusieron una condena de 26 años de prisión por “traición a la patria”, “menoscabo de la integridad nacional”, y por “propagar noticias falsas”, entre otros. Acusado de “soberbia”  por el mandatario nicaragüense, el obispo tan injustamente detenido por agosto de 2022, sufre dignamente el martirio que no ha llegado a las habitaciones del Vaticano.

Cerca de 400 agresiones ha sufrido la Iglesia Católica, declarada “enemigo número uno” del gobierno de Managua. Asimismo, sólo faltaba el detallazo de la masiva e inédita expulsión de los presos políticos hacia Estados Unidos, enfermándolos aún más de la morbosa incertidumbre de un gesto nada humanitario,  interesado en aumentar las tensiones y los conflictos.

Con sobrada razón, el continente africano recibe nuevamente la visita papal, pero en la República Democrática del Congo y en Sudán del Sur no encontrará a la Nicaragua silenciada.  Nada dice Bergoglio del país centroamericano, por lo menos, en justa correspondencia con los abusos y desmanes que sufre.  Y es que tampoco encontrará por allá a Venezuela: alguien debe decírselo.  

Gráfica: "Monseñor Rolando José Álvarez en los Juzgados de Distrito Penal de Audiencia de Managua, el 13 de diciembre de 2022. Foto: Tomada del 19 Digital" (https://www.confidencial.digital/nacion/condenan-a-26-anos-de-carcel-al-obispo-rolando-alvarez/). 

12/02/2023:

 https://www.lapatilla.com/2023/02/12/luis-barragan-bergoglio-calla-ante-nicaragua/

Breve nota LB: Enviado el texto la noche del 11/02/2023. En la misma edición de La Patilla de hoy, aparece Francisco I confesando dolor por lo que vive el obispo nicaragüense (https://www.lapatilla.com/2023/02/12/el-papa-francisco-confiesa-su-dolor-por-la-condena/).

Injusto olvido

¿QUÉ PASÓ EL 12 F DE 2014 EN VENEZUELA?
Tamoa Calzadilla   (*)

El 12 de febrero de 2014, al final de una masiva protesta pacífica en Caracas, tres personas murieron y varias resultaron heridas en enfrentamientos entre un pequeño grupo de jóvenes manifestantes, fuerzas de seguridad y civiles armados afectos al gobierno. De inmediato, altas autoridades venezolanas culparon públicamente de estas muertes al líder de la oposición Leopoldo López, quien poco después fue detenido. 
Las escenas recogidas en el trabajo audiovisual “Uniformados y civiles dispararon en La Candelaria el 12F”, realizado por un equipo de investigación liderado por la periodista Tamoa Calzadilla –que ha recibido prestigiosos premios como el Maria Moors Cabot y el Gabriel García Márquez–, han sido fundamentales a la búsqueda de justicia para las víctimas y para rebatir la verdad oficial sobre esta fecha que permanece como una herida abierta. La comunicadora brinda un resumen de lo que fue su trabajo entonces y de su posición a favor del derecho a la información:
Eran las 3:13 de la tarde cuando cayó el cuerpo de Bassil Alejandro Dacosta en la acera. En ese momento, la calle y la línea de tiro estaban en manos de individuos identificados con uniforme, placas y vehículos del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) acompañados de otros vestidos de civil.
Así arranca el primer párrafo de la historia que escribió la Unidad de Investigación del diario Últimas Noticias, el 16 de febrero de 2014, cuatro días después de que testigos registraran lo que había ocurrido en pleno centro de Caracas.
El reportaje fue producto de la curaduría de imágenes que llegaron a partir de ese momento al equipo, por varias vías: algunas de los propios fotoreporteros del diario, otras subidas a redes sociales que los periodistas se dedicaron a confirmar. En la página web de Últimas Noticias se podía ver un video con la secuencia de los disparos, las víctimas y sus victimarios. 
La muerte de Bassil Dacosta
Un grupo de manifestantes gritaban a la policía, los insultaban y les lanzaban piedras. Luego avanzaron hacia una motocicleta del Sebin y la tumbaron en el intento de tomarla. Esto desató una ráfaga de disparos por parte de agentes contra el grupo opositor.
Toda la secuencia queda registrada en un video que reconstruyó y editó nuestro equipo de investigación, aunque hoy en día esos archivos hayan sido borrados y los venezolanos no tengan acceso a ese recuerdo de su historia reciente. El equipo investigador de Últimas Noticias –a pesar de estar bajo la censura que impuso su venta a un grupo económico que sometió la línea editorial a favor del gobierno- logró identificar a los agentes policiales y militares que participaron en el asesinato de Dacosta.
Los testimonios de vecinos coinciden en que luego de los disparos, los agentes recogieron algunas evidencias y cascos de balas, incluso esa noche y madrugada visitaron apartamentos, ductos de basura y escaleras buscando elementos que pudieran incriminarlos, entre ellos fotos y videos.
La muerte de Juancho Montoya
A Juan Montoya lo asesinaron a pocos metros de donde cayó Bassil Dacosta, unos 30 minutos antes. El homicidio de “Juancho”, como era conocido el jefe de grupos denominados “colectivos”, civiles armados y motorizados cercanos al gobierno, está menos documentado que el de Dacosta, sin embargo las imágenes del charco de sangre que dejó su cuerpo en la acera fueron las primeras en conocerse. Los elementos gráficos y testigos arrojaron pruebas de que Montoya entró a la calle comandando a su equipo, en la vanguardia, en la primera moto. Una cámara de seguridad captó cómo apenas segundos después de ingresar es recibido a tiros y su cuerpo herido de muerte es recogido por sus seguidores.
Durante su sepelio, en la popular parroquia 23 de Enero de Caracas, Hermenegildo Barreras, Segundo a bordo en la organización armada, contó a una reportera de la Unidad de Investigación que a Juancho “lo mataron los funcionarios” a pesar de que el discurso oficial intentó culpar de este hecho a cuerpos de seguridad de alcaldías opositoras. El gobierno buscaba incriminar al dirigente Leopoldo López, hoy en prisión.
No obstante, las investigaciones judiciales culparon a Barreras de ese asesinato, presuntamente para asumir el liderazgo del colectivo.
Al cabo de un año, la Unidad de Investigación de Runrun.es, un medio independiente al cual empecé a formar parte, reconstruyó el caso y con el expediente judicial reveló quiénes habían sido encarcelados, procesados y quienes jamás pisaron un tribunal.
El trabajo periodístico a la búsqueda de la justicia y el camino que queda por recorrer
El 1 de diciembre de 2016 dictaron sentencia de 29 años y seis meses de prisión al comisario del Sebin José Ramón Perdomo Camacho (el de camisa marrón de botones que se ve disparar en el video). Las pruebas balísticas determinaron que una bala disparada de su arma de fuego le quitó la vida a Dacosta. 
También fue condenado a seis años de prisión el agente de la Policía Nacional Andry Yoswua Jaspe López, quien hasta ese momento estaba siendo juzgado en libertad. Los demás hombres que dispararon fueron absueltos. Miguel Domínguez -de camisa caqui y casco que da órdenes en la calle durante la arremetida- nunca fue procesado.
Los cargos de homicidio intencional le fueron retirados a Leopoldo López, una vez que se comprobó quiénes dispararon contra Bassil Dacosta y sus compañeros de lucha.
Robert Redman, uno de los jóvenes que fue fotografiado cargando el cuerpo de Bassil Da Costa y portando una cámara; resultó asesinado por motorizados aparentemente uniformados la noche de ese 12 de febrero. 
En ese contexto fueron publicados en redes sociales cientos de videos y fotos de testigos que evidenciaron la represión por parte de fuerzas de seguridad del Estado haciendo un uso desmedido de la fuerza contra manifestantes. La indignación ante estos hechos y la posterior detención del ahora prisionero de conciencia reconocido por Amnistía Internacional Leopoldo López seis días después avivaron las protestas por meses, llevando al lamentable saldo de 43 muertos, cientos de heridos y decenas de denuncias de malos tratos y tortura que en su mayoría aún permanecen impunes, sin lograr verdad, justicia ni reparación.

(*) Tamoa Calzadilla actualmente vive fuera de Venezuela tras haber renunciado a su cargo en Últimas Noticias. Siente que en el país no se encuentra protegida ni ella ni su familia.
Amnistía Internacional hace un llamado global a pedir justicia ante los acontecimientos suscitados en el 2014 en Venezuela y que se mantienen en impunidad utilizando la etiqueta #HeridaAbierta12F en todas las redes sociales.

Domingo, 12/02/2017:

lunes, 12 de diciembre de 2022

Municiones psicológicas

LA IMPLICITA ARTILLERIA URBANA

Luis Barragán

Desacostumbrada a eventos de tan formidable calibre, nuestra generación asistió sorprendida al tiroteo público, masivo y abierto de los días de El Caracazo y de la doble intentona golpista a la vuelta de la esquina.  Sabíamos del derrumbe de la ya distante dictadura militar, e intentábamos imaginar al país predominantemente rural, cundido de escaramuzas y guerras civiles de generales y de doctores, o ambas cosas a la vez,  convertida la paz en un genuino ideal y una cara exigencia política que no garantizó el proceso de urbanización por sí mismo.

               La violencia insurreccional de los sesenta del veinte,  mítica década para un siglo convulso, nos fue ajena y, aunque el muy ulterior activismo político del signo que fuere supo de agudos momentos de confrontación, nunca llegó a decibeles que comprometiera la propia integridad personal al defenderse un determinado ideario.  Éste fue uno de nuestros aprendizajes, con la excepción de las actividades francamente delictivas en las que incurrieron individualidades o sectores que alguna vez se dijeron limpiamente subversivos, quedando después postrados ante las bonanzas petroleras.

               Apenas, despuntando la presente centuria,  ingenuamente creyó el país en el arribo y la entronización perpetua de la paz prometida,  aunque surgieron los gestos o todo el  lenguaje corporal de un radical y eficaz mensaje telegráfico imitado hasta la saciedad.  Alzar las manos para imitar un arma de fuego, o convertir  una de ellas en un duro puño que golpeaba a la otra, fue el rasgo espontáneo de una coreografía de los actos públicos oficialistas de una poderosa y perversa proyección pedagógica, quizá sin precedentes en nuestro historial republicano.

               Por entonces, la sola y pacífica  tramitación para revocar el mandato presidencial, llenó las principales avenidas de tanques y tanquetas militares destinadas a amedrentar a la ciudadanía más tarde habituada a las convulsiones del orden público hasta llegar a las trágicas experiencias de 2014 y 2017.  De acá en adelante, los blindados tendieron a desaparecer del paisaje urbano, aunque uno de ellos tropezó con las puertas de la Universidad Metropolitana,  alrededor de dos años y tanto atrás, en un raro ejercicio.

               Muy probablemente, no ha hecho falta la exhibición y empleo de los cañones,  y no por falta de ganas,  gracias a una labor de persecución y represión selectiva y silenciosa de los organismos formales  del Estado y de los presuntamente informales colectivos armados que dan cuenta de una implícita demostración artillera, cuando a duras penas pueden congregarse un número mínimo y significativo de personas dispuestas a la más legítima protesta. Cualquier alboroto que no sea del partido de gobierno que ya opta por instalar una costosa tarima de grandes equipos de sonido para un par de cantantes sin audiencia,  actúan  rápidamente los formales e informales, entre la prudencia y la morbidez,  por lo que – desde ya -  los eventos de las primarias de la oposición,  se ofrecen como un desafío para el sabotaje quirúrgico para unos burdos operadores.

               La principal custodia y vigilancia de los espacios públicos depende de la Guardia Nacional firme empuñadora de sus armas de guerra y, entendiendo que hay diferencias entre el  tiro militar  y el policial, el abuso se ha hecho hábito.  Se dirá que los delincuentes cuentan con granadas y otras armas sofisticadas, pero – monopolizándolas constitucionalmente – es algo que directamente atañe a la Fuerza Armada Nacional que debe responder por ellas ante el país, que no a la civilidad, deslindando bien los campos.

               Ya no es posible banalizar la violencia y creer que se la conjura, desde la más resignada conformidad. Pretendiéndola desterrada, todavía no están resueltas sus causas: un cañonazo psicológico, puede ser tanto o más efectivo que el literal, o físico, incluso,  en las localidades más lejanas que ostentan la descarada jefatura de capos.

Fotografías: LB, Centro Comercial Multiplaza (Caracas, 11/2022). 

13/12/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/la-implicita-artilleria-urbana/

martes, 4 de octubre de 2022

Más de 60 años


NUA Y MIL VECES MÁS NOS SOLIDARIZAMOS CON LA JUSTA Y LEGITIMA PROTESTA DEL PUEBLO CUBANO CONTRA EL RÉGIMEN QUE CONCULCA SUS LIBERTADES

El diputado Luis Barragán planteó en la sesión de la Asamblea Nacional de hoy,  el gravísimo problema de la represión ejercida en Cuba frente a las protestas que ha suscitado la larga dictadura que padece.

“El pueblo cubano – señaló – ha empleado medios que no les son convencionales, como el de los cacerolazos, el grito de consignas en horas de la noche, al igual que la presencia sorpresiva y avasallante frente a las fuerzas represivas que tienen por pesadilla la nocturnidad, en toda la isla”.

Indicó el vocero parlamentario de Encuentro Ciudadano, que “más de sesenta años de hambre y miseria para el pueblo cubano, que ya no puede con el colapso de los servicios públicos, como el de la electricidad y el agua potable, sabiéndose poco o nada de los estragos padecidos por la consabida pandemia”.

“Retomamos una larga tradición de solidaridad expresa e inequívoca de los venezolanos con las mejores causas de la cubanidad, gracias al reiterado apoyo que las mayorías democráticas del parlamento nunca dejaron de manifestar y, ojalá en un futuro cercano, recoquistada las libertades públicas, Venezuela y Cuba sea referentes indispensables de los mejores valores y principios occidentales. Por ello, una y mil veces más, nos solidarizamos con el pueblo cubano sometido a tan injusta represión, en justa y legítima protesta ante las libertades conculcadas”. 

04/10/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/09/16/luis-barragan-el-regimen-pretende-criminalizar-la-legitima-protesta-social-desde-el-propio-ambito-municipal/

https://elportal24.com/2022/10/luis-barragan-una-y-mil-veces-mas-nos-solidarizamos-con-la-protesta-del-pueblo-cubano-contra-el-regimen/

domingo, 31 de julio de 2022

Noticiero retrospectivo

- Pedro Beroes. "El cine y la cultura". El Nacional, Caracas, 23/09/1948.

- Gustavo Machado denunció en el Congreso a los torturadores del SIFA y la Digepol. Tribuna Popular, Caracas, 20/03/69.

-  Rafael Sureda Delgado. "Cedulación de habitantes del Territorio Esequibo".  El Universal, Caracas, 18/05/84.

- Oldman Botello. "Los aragueños que ofrecieron la Guayana a Inglaterra". El Nacional,  17/01/82.

- Angel Osorio. "Lincoln abogado". El Nacional, 06/09/43.

Reproducción: Caracas, s/f. 

Caza de citas

“ Nadie se dio cuenta de este robo cuando publiqué la novela, quizá porque nadie leía a Barker, de la misma manera que no leían a King. Solo...