Mostrando las entradas con la etiqueta Gaza. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Gaza. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de septiembre de 2025

De Vietnam a Palestina

DE UN BREVÍSIMO CURSO COMPARATIVO

Luis Barragán

Buena parte de nuestra niñez y un poco de la juventud, acusó recibo del impacto generado por la guerra y el desmedido sufrimiento de los vietnamitas a manos de un ejército extraordinariamente superior como el de Estados Unidos. A la sistemática versión periodística de aquella etapa, y las correspondientes movilizaciones políticas provocadas en países aún muy distantes, como el nuestro, se sumó la narrativa fundamentalmente cinematográfica posterior que redondeó una interpretación demasiado maniquea de los hechos, ocultando realidades que ya no parecen caber en la opinión pública.

Recordamos aquella lejana vez que leímos uno de los libros iniciales de Aníbal Romero, sorprendiéndonos con el acertado argumento de la decisiva victoria política vietnamita en la opinión estadounidense que jamás fue militar en territorio asiático. Clausewitziano, en adelante Romero nos dio otro enfoque en relación a los conflictos armados de gran calibre en marcha.

Saldo histórico, poco o nada se habló o habla de las ejecutorias del gobierno comunista de Vietnam, como la supresión de las libertades públicas, las ejecuciones y purgas políticas, las casas de reeducación, la represión de las minorías étnicas y religiosas, o la huida masiva de un significativo porcentaje de la población.  Paradójicamente, a grandes rasgos, hoy Vietnam sobrevive con la liberalización económica muy bien administrada por los comunistas que son los de siempre.

La guerra de Gaza parece exclusivamente depender de la vasta campaña discursiva de Hámas con una monumental victimización de la población civil que elude la responsabilidad del grupo terrorista en el problema. Y no sólo porque lo provocó definitivamente en octubre de 2023, sino porque sabía de antemano las consecuencias de sus acciones, siendo bastante improbable que tuviese éxito y, de haberlo obtenido, peor hubiesen sido las consecuencias para los israelíes, mayores las dislocaciones en el sistema y ámbito de las relaciones internacionales, por no aludir específicamente a la región y el desequilibrio de poderes en el mundo islámica, según lo modestamente indagado.

No cabe duda, ahora existe una inocultable tragedia humanitaria en Gaza, aunque creemos que hubiese sido infinitamente más grave en territorio israelí de haber triunfado Hamás por aquél octubre de 2023. Es necesario remediarla con sobrada urgencia, reordenar el problema mesoriental, lograr la paz inmediata o, al menos,  perfeccionar los mecanismos de advertencia a los civiles en el curso de los eventos bélicos, pero – al menos – reconozcamos que los gazatíes son rehenes del Hámas barredor de toda disidencia y oposición.

29/09/2025:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/43505--de-un-brevisimo-curso-comparativo

domingo, 28 de septiembre de 2025

Caza de citas


 

”Oriente Próximo es una región en la que los mensajes se lanzan de manera explosiva. Hace varios años, en la ciudad de Gaza, cuando los radicales querían informar a la comunidad laica de que el alcohol no era permisible, quemaron el Hotel Windmill, donde se podía beber. Mensaje captado. Ahora es casi imposible comprar una cerveza en toda Gaza”

David Remnick

(“Reportero. Los mejores artículos del director del New Yorker”, Debate, Barcelona, 2015: 395)

Ilustración: Tomada de las redes ("Artysty nie znalazłem").


domingo, 21 de septiembre de 2025

De una intensa propaganda

LA CAMPAÑA DE GAZA Y EL PIQUE FANGUERO

Luis Barragán

Finalmente, el boicot a la vuelta ciclística de España se convirtió en el campeón de la justa: la presencia del equipo Israel Premier Tech, fue el mejor de los pretextos posibles para propagandizar hasta el hastío la causa palestina. Y el propio gobierno en Madrid que invirtió y promovió la competencia, respaldó la protesta que culminó con una veintena de policías heridos y dos manifestantes detenidos.

Hámas demuestra, así, un alcance sorprendente al propulsar decidida y globalmente el rechazo de lo que ocurre en Gaza que, por supuesto, solivianta los espíritus y nos llena aún más de rabia, porque nada se habla de las razones, de las causas, de los móviles del terrorismo con centenares de kilómetros de un mismo túnel del más vergonzoso y cobarde engaño a los gazatíes.  No importa la verdad de lo que acontece en la Franja, porque lo fundamental es el respaldo a ciegas de la causa; no importa que el fundamentalismo islámico acarreé el más violento desconocimiento de los derechos humanos, sino hacer hasta de las más abnegadas feministas y locuaces voceros de la comunidad del LGTBQ+, toda una vanguardia emocional para la liquidación de Israel a cualquier precio.

¿Tratamos de protestas gratuitas, espontáneas e inocentes?, ¿quiénes las operan localmente?, ¿por qué más del 80% de los encuestados asegura que hay un genocidio en la Franja de acuerdo a los datos reseñados por el Instituto Real Elcano? Cebada una de las más vastas campañas de Gaza contra las vistosas jornadas en España, como antes en Italia y Francia, es de suponer muy altos los costos logísticos de movilización y protesta, aunque también bajos al considerar el elevadísimo impacto mediático en el planeta.  

Siendo muchos los problemas domésticos españoles y, minimizada como un pique fanguero, hemos asistido a una extraordinaria y oportuna maniobra de distracción con la defensa de Palestina, por cierto, a espaldas de un sensato debate nacional en torno a sus verdades y mentiras. Y ha sido valiente  Isabel Díaz Ayuso al tratar de impedir que ondeé la bandera palestina en 89 instituciones escolares para partidizarlas en la ciudad capital, alojando en las aulas los propósitos terroristas, y haciendo de ellas la caja de resonancia de una realidad que va más allá de las fantasías que agita una izquierda inaudita e irresponsable que no merecen los más de sesenta mil injustamente muertos en Gaza.

Hámas parece conquistar definitivamente la impunidad de todas sus intenciones y procederes al afanarse por ganar la guerra que declaró e inició, en la opinión pública internacional antes que en el mismísimo teatro de operaciones. Lo acaecido en España demuestra cuán lejos puede llegar la mentira, más allá de la triste anécdota.

Fotografías: LB, av. Páez, El Paraíso (CCS, 21/09/25).

21/09/2025:

https://lapatilla.com/2025/09/21/luis-barragan-la-campana-de-gaza-y-el-pique-fanguero/

martes, 9 de septiembre de 2025

Senderos resbalosos

CICLISMO PARA INCAUTOS

Luis Barragán

La vuelta ciclística de España se ha visto afectada por la recurrente protesta contra la participación del equipo israelí, a raíz de los consabidos sucesos de Gaza. Son varias las interrupciones sufridas por el prestigioso evento en sus etapas de Figueres (27 de agosto), Bilbao (3 de septiembre), Laredo (4) y Angliru (5), con una profusa exhibición de pancartas y banderas palestinas, bloqueo de carreteras, susceptible de agravar toda noticia de acuerdo a los riesgos y peligros que igualmente corren manifestantes, manifestados y terceros inocentes.

Notable la coincidencia de Izquierda Unida y Podemos en la tentativa de boicot de la representación de Israel, al igual que la gran sensibilidad de regiones por la causa palestina, como la del País Vasco y Navarra. Parece demasiado obvio que nada espontánea es la campaña, la vasta campaña que le da sentido al ultraísmo de izquierda, provocando y aguijoneando al otro ultraísmo, el de derecha, forzando de nuevo la polarización, mientras siguen su curso los más variados y fundamentales problemas del país y del mundo, resistidos a la burda esquematización.

Suelen acusar a los pedalistas judíos de ejercer una directa y personal representación del premier Netanyahu, y, en todo caso, gozar del financiamiento de su cercano Sylvan Adams; o de fungir de cómplices silentes del nada más y nada menos que genocidio y literal limpieza étnica de miles de gazatíes, promotores de hambrunas trastocados en expertos lavadores de imagen. Se ha dicho, la pretendida expulsión de los israelíes tiene como precedente la que se hizo efectiva de los rusos (Gazprom-Rus Velo), después de la invasión de Ucrania, según la modesta indagación que nos permitimos hacer sobre el tema; agreguemos la conformación de sendas plataformas, como Gernika Palestina, para coordinar las pacíficas actividades de protesta en las vistosas jornadas deportivas, permitiéndonos - ¿por qué no? – sospechar de otras iniciativas que le dan, pudieran o pudieron dar visos de sofisticación a la barbarie, pues, la idea mínima es la de generar una descomunal confusión, malentendido y falsificación de los hechos de no tratarse propiamente de los actos terroristas.

Hemos fijado con anterioridad nuestra postura en la materia, pero importa reiterar algunas observaciones, por ejemplo: en un sentido, el occidente europeo es un escenario confiable y seguro para la movilización y la protesta por la causa palestina, aun tratándose de estelares sucesos deportivos (sumemos el giro de Italia y el tour de Francia este mismo año), sin que nunca los gazatíes hayan tenido oportunidad de apenas quejarse y reclamar, mucho menos protestar, a Hámas y a otras potencias y organizaciones terroristas que los condujeron a la actual situación; valga la paradoja, con o sin razón, el propio gobierno israelí ha sido objeto de las más encendidas manifestaciones en casa. En otro sentido, al lado de la más genuina y sentida indignación frente a los excesos del ejército de   inevitable ocupación que ha bombardeado también capillas o iglesias católicas en la Franja, tampoco existe el testimonio real y sostenido de las autodenominadas fuerzas progresistas para comprender y aceptar que hubo un Pearl Harbor judío en octubre de 2023 (como lo llamó recientemente Eduardo Inda, columnista del diario español La Razón), con todas las ya sabidas consecuencias; esto es, persistentemente evaden la discusión a fondo, apelan y apelan cómodamente a la terribilísima noción de limpieza étnica, demasiado escasamente documentada, a manos de un pueblo que padeció el Holocausto, por cierto, frecuentemente negado por algunas de esas fuerzas.

Lo que ocurre en el Medio Oriente, no debe contentar a nadie. Sin embargo, reparemos en la perversa hondura de una propaganda que hace estragos y toma desprevenidos, incluso, a probados intelectuales como Pedro García Cuartango: entrevistado por Ricardo Cayuela para The Objective, tras condenar el genocidio, por lo menos, tuvo ocasión de aclarar que, antes, Hámas pretendió hacer lo mismo con los israelíes a los que les reconoce el derecho a defenderse de tan insólita agresión.

Entonces, luce recomendable que siempre se aclaren las posturas dado el inaudito beneficio que versiones sesgadas o incompletas prestan al terrorismo. Valorados como escenarios ideales para la agitación, el ciclismo tiene importantes citas pendientes en Quebec, Montreal y Lombardía, aunque nada casual que todas las perturbaciones políticas referidas resulten radical y significativamente imposibles para el Tour de Guangxi (China), el venidero mes de octubre.

Por definición, hechos semejantes no ocurren en el oriente totalitario y fundamentalista, pero hay sectores políticos e ideológicos que se creen de una irrefutable superioridad moral que el resto de la humanidad – simplemente – no tiene. Sobre todo, por estas latitudes de un wokismo aún más arbitrario y absurdo, devenido Estado.

Ilustración: Marcelo Hepp. 

Fotografía: Miguel Oses, La Razón (Madrid, 04/09/25).

Cfr.

https://x.com/Anonymous_TA/status/1964948087514013814

09/09/2025:

https://www.elnacional.com/2025/09/ciclismo-para-incautos/

miércoles, 21 de mayo de 2025

SOS

ISRAEL Y GAZA

Luis Barragán

Desde un primer instante, fue inequívoco nuestro respaldo a la respuesta israelí frente al ataque sorpresivo e indiscriminado recibido, añadida la consabida y desenfadada situación de rehenes. E, incluso, atentos a las cívicas protestas en casa contra el premier Netanyahu, preocupaba el creciente autoritarismo del gobierno.

Hay razones válidas para que el país todavía se defienda, esta vez, atacando, frente a la confabulación terrorista urdida más allá de sus fronteras. Sin embargo, los gazatíes  deplorablemente empleados como un inmenso escudo humano por el terrorismo, pagan un elevadísimo costo humano y material de nefastas e ilimitadas consecuencias, siendo utilizados hasta el cansancio por Hamas, dándole sustento logístico a los yihadistas.

Costo sobre el que debe reflexionar el liderazgo israelí por los excesivos daños irreparables que se traducen en un profundo resentimiento, sólo útil para para la vil explotación de la dirección terrorista que siempre fue indiferente e irresponsablemente desafiante de las advertencias de Jerusalén. Huelga comentar, golpea profundamente en el corazón, la devastación y hambruna de Gaza que únicamente celebran los enemigos del vecino país; como golpea que ya no puedan los gazatíes cruzar la frontera para laborar en Israel, inscribirse en la seguridad social, ser atendidos en los hospitales públicos, ahorrar en los bancos, comprar víveres y artículos de uso personal … israelíes.

Debe aceptarse que Israel ha coexistido con sus enemigos en una región políticamente sensible y volátil, y, al menor descuido, puede desaparecer para la enorme satisfacción del fundamentalismo islámico que no es precisamente referente de progreso económico, equidad social y respeto por los derechos humanos. De esto debe saber todo habitante de la franja, manipulado hasta el hastío, considerando que ni siquiera Al-Fatah se ha preocupado por crear un Estado real con las instituciones correspondientes, por cierto, convertidos los palestinos en un problema para los propios países árabes.

Ha hecho falta un liderazgo palestino responsable y consecuente, y, ahora, una mayor prudencia del liderazgo israelí respecto a la administración de su triunfo que no es otro que el de mantener al país en pie a pesar de las cobardes agresiones cebadas contra la población civil. Ahora, Israel debe hacerse portador de un extraordinario y audaz programa de ayuda humanitaria y de comprensión hacia el gazatí que ha tenido por exclusiva comprensión de las personas, el mundo y las cosas, la recibida de una dirigencia que hizo caso omiso de las severas advertencias de Jerusalén.

Gráficas: The Wall Street Journal, 20/05/2025 y Financial Times, 22/05/25.

21/05/2025:

https://guayoyoenletras.net/2025/05/21/israel-en-gaza/

viernes, 10 de noviembre de 2023

Guerra

UNA GUERRA EN OTROS ESCENARIOS

Luis Velásquez

Un mes después de que los militantes de Hamas llevaran a cabo su brutal ataque, la represalia militar de Israel continúa con una ofensiva terrestre cada vez más intensa sobre Gaza. Esta crisis geopolítica, tiene tanto alcance, en su impacto global, como la guerra por la invasión de Rusia a Ucrania.

Independientemente del resultado de esa ofensiva, Israel tendrá que hacer un examen serio, reconsiderando por completo su estrategia hacia el moribundo proceso de paz en Medio Oriente. Es que solo con observar la postura de Arabia Saudita, que estaba a punto de normalizar sus relaciones con Israel, es probable que partir de ahora exigirá algunas concesiones para los palestinos antes de seguir adelante. 

No cabe la menor duda que Israel tiene el derecho indiscutible a la legítima defensa. Pero existe el riesgo de que su desesperación por recuperar el control de la narrativa y preservar su posición política conduzca a mayores pérdidas en vidas inocentes. Pero más allá de lo que acontece en el campo de batalla, se puede observar que esa misma guerra, entre Israel y Hamas, se está desarrollando en otros escenarios, tan peligrosos como ese campo de batalla mismo: Naciones Unidas, el Derecho Internacional Humanitario y la opinión pública que no cesa de construir una narrativa que no favorece a Israel. 

El Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, denunció ante el Consejo de Seguridad las “violaciones claras del derecho humanitario» en Gaza y recordó que la brutalidad de los atentados perpetrados por Hamas el 7 de octubre, no justifica el castigo colectivo contra el pueblo palestino. Lo que nos podría indicar un giro de la posición complaciente que históricamente ha venido manteniendo las Naciones Unidas y no solo con el tema de la guerra, sino para con otras emergencias que se han presentado después de la posguerra. La importancia de esto radica en que esas palabras fueron pronunciadas por el funcionario de mayor jerarquía de esa institución. 

En esa intervención, el sr. Guterres también señalo que “en los últimos 56 años los palestinos han visto cómo su tierra era devorada sin cesar por los asentamientos y asolada por la violencia; su economía asfixiada; su población desplazada, y sus hogares demolidos”. “Sus esperanzas de una solución política a su difícil situación se han ido desvaneciendo”. 

Por supuesto que generaría una respuesta aireada de parte de Israel por intermedio de su representante permanente ante las Naciones Unidas, en la que solicito la renuncia del Secretario General de la ONU, e inmediatamente se suspendió los visados a aquellos funcionarios de la ONU que participarían en actividades de ayuda humanitaria en la region en conflicto.

Vale señalar que el Secretario General Guterres solo expreso el panorama pasado, presente y futuro de esa region de Medio Oriente. Tengo la impresión de que la narrativa de Israel está perdiendo espacio en el mundo y eso se nota no solo en las manifestaciones en contra que diariamente se producen en casi todo el mundo, sino también en la enorme cantidad de artículos que diariamente publica la prensa internacional. 

Reitero, que no estamos a favor del atroz y criminal acto perpetrado por Hamas contra Israel. Entendemos el derecho a la defensa que tiene Israel para proteger, no solo la población, sino proteger al Estado de Israel, creado en 1948. También tenemos claro que Hamas no representa a los palestinos, ese grupo terrorista representa, mas, los intereses vinculados con el régimen de los ayatolas en Irán. 

El Derecho Internacional brinda un marco para analizar lo que está sucediendo, desde las atrocidades cometidas por Hamas hasta los devastadores ataques aéreos de Israel sobre la Franja de Gaza, así como la escases de alimentos, agua y combustibles, lo cual se está documentando. Así mismo se ocupa de limitar la guerra con las Convenciones de Ginebra, tratados cuyo contenido se encuentra en cuatro convenios y sus protocolos adicionales, para regular los conflictos armados por la vía del derecho humanitario, con el propósito de proteger a las víctimas. 

Originalmente fueron pensados para ejércitos regulares, pero hoy se considera que también incluye a los grupos armados irregulares y los grupos terroristas, ya que de otra manera los Derechos Humanos no podrían tener aplicación universal. 

En tal sentido, los cuatro convenios pactados en Suiza, en 1949 establecen que los civiles, los heridos y los prisioneros deben recibir un trato humano en tiempo de guerra. Prohíben el asesinato, la tortura, la toma de rehenes y los “tratos humillantes y degradantes”, y obligan a los combatientes a tratar a los enfermos y heridos del bando contrario. Las normas se aplican tanto a las guerras entre naciones como a los conflictos, como al tipo de conflictos que enfrenta a Israel y Hamás, en los que una de las partes no es un Estado. 

Es así como, de acuerdo con estos convenios y protocolos, Hamas también debe ser considerado el primer responsable de las muertes civiles en Gaza, toda vez que viola los convenios de Ginebra, ya que este grupo al ser gobierno en esa zona tiene el deber de proteger y remover a la población civil bajo su control, y siempre evitar localizar objetivos militares dentro de áreas densamente pobladas. 

Llama la atención otro deber que proviene de la cuarta convención que en su artículo 29 hace responsable a todas las partes de un conflicto en lo que al tratamiento de “personas protegidas “se refiere, es decir a los civiles. En otras palabras, el hecho de que los combatientes se refugien en túneles debajo de las casas, pero sin preocuparse de las personas que habitan esas casas, es también considerado como una violación de esa disposición. 

El creciente número de civiles muertos en Gaza, la toma de rehenes por parte de Hamas y la aparente incapacidad de los líderes mundiales para ponerse de acuerdo y desplegar alguna medida para proteger a los civiles plantean dos preguntas preocupantes: ¿en realidad sirve de algo el Derecho Internacional? o ¿es tan difícil aplicarlo? .

Ciertamente las leyes de la guerra no están diseñadas para impedir ataques, ni siquiera para prohibir todas las muertes de civiles. Más bien, establecen requisitos mínimos para una situación en la cual las normas morales de costumbre como por ejemplo: “No matar a otros seres humanos” ya se han suspendido y nuestras maneras habituales de resolver las desavenencias ya han fracasado. En términos prácticos, aunque sea muy triste decir, eso significa que los actos de guerra podrían ser horripilantes sin que necesariamente sean ilegales. 

Las leyes internacionales sí tienen importancia, pese a que, como todas las leyes, no siempre se respetan. Los crímenes de guerra pueden dañar la reputación internacional de un país y poner en peligro las alianzas a pesar de que los gobiernos sean asesorados en asuntos como la proporcionalidad. Aunque las reglas sean mínimas, estas son universales y se mantienen vigentes sin importar lo sucio que se torne una guerra. 

Las transgresiones de un bando no justifican las transgresiones del otro. Por ejemplo, es un crimen de guerra usar la presencia de civiles para proteger a un objetivo militar en particular de los ataques. Sin embargo, al parecer, Hamas actúa desde el interior de hospitales y de otros edificios de civiles como una manera de protegerse. No obstante lo anterior me surge otra pregunta: ¿independientemente de si uno de los involucrados en el conflicto bélico utiliza o no a los civiles como escudo, permanecería intacta la responsabilidad legal del otro Estado beligerante de proteger a esos civiles sigue siendo la misma? Que Hamás no sea Palestina ni representa a todos los palestinos, es una presunción asumida por la comunidad internacional. Sin embargo el castigo colectivo al que está sometido los 2,2 millones de palestinos que viven en Gaza va más allá del derecho a la legítima defensa. 

Su respuesta a los salvajes ataques de Hamas del 7 de octubre resulta desproporcionada. Vale señalar que en las últimas semanas, los palestinos no han recibido agua, electricidad, alimentos o medicinas. Una medida de asedio que no distingue entre culpables e inocentes. Los camiones con ayuda humanitaria que han conseguido entrar en Gaza desde Egipto suponen apenas una gota de agua en un océano de necesidades. Lo que está sucediendo con los civiles palestinos de Gaza no forma parte del derecho de Israel a defenderse tras el bárbaro ataque de Hamás. 

La condena de los actos terroristas que acabaron brutalmente con tantos civiles israelíes y la solidaridad con sus familiares y vecinos, en comprensible estado de shock, no permite cerrar los ojos sobre lo que está ocurriendo desde aquel día en la Franja. Me surge una nueva pregunta ¿en manos de quien está la responsabilidad de poner fin a esta situación? 

En lo que respecta a la proporcionalidad y, contrario a lo que algunos creen, la proporcionalidad no es igual a la ley del talión, aquella disposición bíblica del ojo por ojo y diente por diente, su significado es diametralmente distinto, ya que si se tratara de infligir el mismo daño que se recibió el 7 de octubre, se caería en el absurdo de pedir violaciones, desmembramiento de cadáveres y descabezamiento de niños, además de rehenes. Tan ilegítimo es el ataque de Hamás como la respuesta de Israel al ataque terrorista. La ayuda a la población civil afectada no es ni un arma de guerra ni un medio de negociación, facilitar el acceso a la ayuda humanitaria es obligatorio. 

Los dos bandos están acusados de crímenes de guerra. Y es que tanto los ataques de Hamás contra Israel del 7 de octubre como los bombardeos del ejército israelí sobre Gaza han causado ya miles de muertos, así como el traslado forzoso de población palestina y una vasta destrucción en la Franja. Las acusaciones de crímenes de guerra planean sobre ambos bandos: Hamás es considerado un grupo terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos y su asalto se centró en los civiles; contra Israel se acumulan las denuncias de que incumple las obligaciones previstas por el derecho internacional durante una guerra, con una respuesta desproporcionada en Gaza y muerte de civiles. 

Por lo pronto las Naciones Unidas Nueva York ya registra una víctima colateral de la guerra, el sr. Craig Mokhiber, Director de la oficina de Nueva York del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien renuncio debido a lo que él considera “el fracaso” de la organización para detener lo que calificó de “genocidio” contra la población palestina. Según él, la ONU no impidió el genocidio contra los tutsis, en Rwanda; los musulmanes bosnios; los yazidíes en el Kurdistán iraquí y los rohingyas en Myanmar. En su renuncia expreso: «Señor Alto Comisionado, estamos fracasando de nuevo». 

Esta dimisión de Mokhiber no solo revela, una vez más, las fisuras que atraviesan a la comunidad internacional sino también el papel secundario que juegan las organizaciones internacionales creadas en posguerra, en la toma decisiones en momentos como el que está atravesando una parte del mundo. El ex jurista del TPI, Garrido Muñoz indico: “EL Derecho Internacional Humanitario no impide una respuesta de Israel al ataque de Hamás, pero no puede ser desproporcionada y que mueran decenas o centenares de civiles”, así mismo añade: “Este es, seguramente, el conflicto más difícil del mundo, que plantea las preguntas más difíciles, pero eso no significa que no haya respuestas”. 

Lo que he querido dejar constancia es que esta guerra no es solo entre Israel y Hamas, sino que involucra a otros participantes: la ONU, el Derecho Internacional Humanitario, la opinión pública y por supuesto a los gobiernos de los países occidentales. 

Fuente:

https://americanuestra.com/una-guerra-en-otros-escenarios/

martes, 7 de noviembre de 2023

Deconstrucción de una tragedia

EL MÁS ELEMENTAL RAZONAMIENTO

Luis Barragán

Conjurada una importante variedad de problemas de un más exacto origen internacional que local, luce inevitable volver a aquellos asuntos sobre los cuales hemos fijado nuestras posturas. Las novedades así lo imponen, por lo que, a instancias de una persona amiga, conscientes que las fuerzas terroristas que campean por el mundo cuentan con un lugar privilegiado por estas comarcas, deseamos consignar una nota complementaria en torno a los acontecimientos que enlutan a Gaza e Israel.

Por supuesto que nos duele en lo más profundo de alma todas y cada una de las escenas de guerra real, constante y sonante, incluyendo el bombardeo de un principalísimo hospital que devoró a inocentes gazatíes. Impensable que alguien pueda aceptar tamaña situación, al igual que el masivo y sorpresivo ataque contra los israelíes, añadido el detalle en nada desechable del secuestro de familias judías, ejecutada ya una joven partícipe de una fiesta en un lugar cercano a la frontera.

Hay una intensa propaganda que obviamente es de guerra, al desatarse un conflicto de consecuencias todavía impredecibles.  Sin embargo,  no menos obvio es el elemental razonamiento que nos conduce o puede conducirnos a la verdad.

Nada extraña que el hospital en cuestión alojara en el subsuelo a militantes, activistas y soldados muy decididos de Hamás, porque es demasiado patente que ha empleado a los palestinos como un enorme escudo humano, victimizándose después de semejante ataque propinado al vecino del que se espera, acaso, ¿qué no se defienda? Además, alegadas las humillaciones de incontables décadas, inaudito, ¿es el mejor modo de reivindicar los derechos? Y, en última instancia, conjugando el fundamentalismo religioso, ¿aspiran a una conflagración mundial para asegurarse un lugar en el paraíso a costa, incluso, de quienes no creen en él?

Existe una enorme diferencia en la región afectada, a propósito de un Netanyahu justificadamente cuestionado por sus afanes autoritarios: en Israel también se puede protestar contra la respuesta dada a los vecinos y, además, ventilado el caso públicamente, abrir una investigación en torno a la versión oficial del bombardeo del hospital, pero en la Gaza desestatizada, con una autoridad a la merced de las organizaciones terroristas de las más temibles del mundo, absolutamente nadie puede protestar por el acto de provocación, y muchísimo menos contrariar al régimen de fuerza que impera en la Franja. Y, faltando poco, no debemos fiarnos de los terroristas que mantienen una excelente relación e intereses  obscuros  con el único gobierno que los venezolanos hemos tenido en el presente siglo.

Collage: LB, prensa del exterior.

05/11/2023:

https://www.lapatilla.com/2023/11/05/luis-barragan-el-mas-elemental-razonamiento/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY