lunes, 12 de mayo de 2025
miércoles, 21 de febrero de 2024
Atril
DE LA MERA PROPAGANDA POLÍTICA
Luis
Barragán
Por
su ubicación y constante remodelación, el privilegiado inmueble ocupado por uno
de los más destacados colectivos armados en el centro histórico de Caracas, le
sirve igualmente de atril para señalar a sus particulares héroes, e, incluso,
oficiosamente, indicar a las personalidades extranjeras que le sirven de
inspiración. Casualmente, transitando por el lugar, nos percatamos de los
nuevos aportes al muralismo oficial.
En
efecto, dejan el testimonio psuvista de admiración hacia el norcoreano Kim
Jong-un, el chino Xi Jinping, y el ruso Vladimir Putin. Raro, ha faltado el
cubano Fidel Castro, a quien creemos – al menos – el geográficamente más
cercano de los inspiradores, cuya corrección no tardará, buscándole un vistoso
espacio pictórico que aparentemente la casa ya no tiene.
Respecto
a los líderes extranjeros, se evidencia, de un lado, la vocación
anti-occidental de la muestra Hay un palpable convencimiento ideológico,
teniendo por tal la aceptación inmediata de la intensa propaganda gubernamental
a favor de los aliados del madurato.
Por
lo demás, semejante a una muestra que tributa a Irán en la cercanía de la Plaza
Bolívar y la Catedral de la ciudad capital, esa convicción ideológica luce
largamente acrítica, y, así como no imaginamos a los homenajeadores del patio
viviendo bajo un régimen islámico, tampoco los vemos felices bajo la dinastía
de los Kim, laborando y no precisamente en Pekín, o Beijing (en chino, 北京,), o en los cauces belicistas del
heredero de todos los zares.
Luego,
esos regímenes son válidos para todo el mundo, menos para quienes los invocan y
festejan. Mera propaganda, no más.
Fotografía: LB (CCS, 15/02/24).
21/02/2023:
https://guayoyoenletras.net/2024/02/21/de-la-mera-propaganda-politica/
jueves, 23 de marzo de 2023
¿Oteando cuál horizonte?
EL LABERINTO DE PUTIN
Luis Velásquez
Los jueces de la Corte Penal Internacional (CPI), con sede en La Haya, emitieron el viernes 17 de marzo una orden de arresto contra el presidente de Rusia, Vladimir Putin, acusado de crímenes de guerra en el marco de la invasión que lanzó contra Ucrania hace más de un año. Más exactamente se le acusa de responsabilidad directa en la deportación forzosa de menores ucranianos desde los territorios de Ucrania ocupados por Rusia.
Siendo este un crimen de guerra también se acusa a María Lvova-Belova, comisionada rusa para los Derechos de los Niños, por el rapto masivo de menores. Esa funcionaria es la cara visible del traslado masivo de 16.221 menores, desde pequeños hasta adolescentes, que según las investigaciones de la CPI han sido enviados a campos de reeducación y convertidos en ciudadanos rusos.
No obstante lo anterior, dado que Rusia no es miembro del CPI y tampoco reconoce su jurisdicción, los jueces del tribunal han pedido el apoyo de la comunidad internacional para llevar a cabo ambas detenciones, lo cual no va a ser fácil ya que todo depende de dos supuestos importantes:
1.- Que los acusados viajen a un país que forme parte de esta corte y que estuviera dispuesto a detenerlos.
2.- Que hubiera un cambio de régimen en Rusia que permitiera la extradición de Putin y de Belova.
Es decir, si no se cumplen alguno de estos supuestos, es poco probable que alguno de los dos sea extraditado. Más aún, si los detienen va a ser imposible que sean juzgados en el CPI, debido a la limitante jurídica que establece la no adhesión de Rusia al Tratado de Roma, por lo que se deberá concretar la propuesta de crear un tribunal internacional especial que cubra ese vacío legal.
La comunidad internacional estima que este es sólo el comienzo del proceso de hacer que Rusia y su líder rindan cuentas por los crímenes y atrocidades que están cometiendo en Ucrania, es decir, que no puede haber impunidad.
La CPI juzga solo a los máximos responsables de los mayores delitos ante la justicia internacional, no dispone de una fuerza policial para detener a las personas que acusa y depende por lo tanto, de que sus 123 Estados miembros se presten a hacerlo. En este caso, al tratarse del presidente de Rusia, la cooperación internacional cobra especial relevancia: si Putin viaja al extranjero se expone a una detención a partir de ahora. Con lo cual se ha convertido en un paria internacional, en un mundo cada vez más pequeño para él y a la otra persona indiciada.
Es importante mencionar que si bien Rusia no es miembro de ese tribunal ello no impide que su presidente sea detenido ya que la CPI no reconoce la inmunidad de los jefes de Estado y, los 123 países que firmaron el Estatuto de Roma están obligados a ejecutar los mandatos de detención contra Putin y María Lvova-Belova.
De esos 123 países, 33 son Estados africanos, 19 son Estados de Asia y el Pacífico, 18 son de Europa oriental, 28 de América Latina y el Caribe, y 25 de Europa occidental y otros Estados.
La emisión de la orden de detención es muy significativa entre otras cosas porque envía una señal a los altos cargos rusos militares y civiles de que pueden ser objeto, también, de enjuiciamiento ahora o en el futuro, y limitaría aún más no solo su capacidad de movimiento fuera de su país sino que los obligaría a pensar sobre su participación en la guerra contra Ucrania.
En la historia reciente se encuentra un buen ejemplo: el caso Slobodan Milosevic, expresidente de Yugoslavia, acusado de una serie de crímenes de guerra por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia en plena guerra de Kosovo en 1999.
En el 2001, en medio de una pugna entre figuras clave de la oposición en Serbia tras la caída de Milosevic, el primer ministro, Zoran Djindjic, hizo caso omiso de una sentencia judicial que prohibía la extradición y ordenó el traslado de Milosevic a La Haya, afirmando: “Cualquier otra solución que no fuera la cooperación con La Haya llevaría al país al desastre”.
La detención de Milosevic que precedió a su traslado se produjo (como todas las cosas en el mundo de hoy), tras las presiones ejercidas sobre el Gobierno yugoslavo para que detuviera al expresidente o se arriesgaría a perder importantes ayudas económicas estadounidenses, préstamos del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. HABIA QUE PENSARLO.
Quien escribe estas líneas ejercía como Encargado de Negocios en la Embajada de Venezuela en Bulgaria en 1999.
La gran pregunta es: ¿Acabará Putin detenido por la Corte Penal Internacional?, la respuesta es: dependerá de los dos supuestos que mencioné anteriormente.
La forma virulenta con que Putin manifiesta su rechazo al orden liberal internacional tiene que ver con la posición adoptada en la Conferencia de Seguridad de Múnich en 2007, en donde anticipó que “Rusia siempre ha desarrollado una política exterior independiente y tiene la intención de continuar siguiéndola” y “la expansión de la OTAN tiene un carácter provocativo y reduce el nivel de confianza mutua”.
Con lo cual dejó claro que su paradigma de las relaciones internacionales es Yalta, donde las grandes potencias se “repartieron” el mundo por áreas de influencia, y no la cooperación con Europa dentro del marco de la Organización de Cooperación Europea (OSCE). Es decir, según Putin, el uso de la fuerza para alcanzar objetivos geopolíticos es, legítimo y la violación flagrante del Derecho Internacional no es importante.
Rusia se ha saltado todos los acuerdos firmados en pos de un mundo más seguro, desde la Carta de la ONU, siendo miembro permanente del Consejo de Seguridad, órgano principal de las Naciones Unidas, al Memorándum de Budapest sobre Garantías de Seguridad, firmado en Budapest, Hungría, el 5 de diciembre de 1994, que ofrece garantías de seguridad por parte de sus signatarios, con respecto a la adhesión de Ucrania al Tratado de No Proliferación Nuclear. El memorándum fue originalmente suscrito por tres potencias nucleares y Ucrania: Rusia, Estados Unidos y Reino Unido es decir fue firmado por Leonid Kuchma, Borís Yeltsin, John Major y Bill Clinton. China y Francia más tarde consignaron declaraciones individuales de garantía.
El memorándum incluye garantías de seguridad frente a las amenazas o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de Ucrania, así como la de Bielorrusia y Kazajistán, siempre que no fuesen casos de defensa propia (artículo 2 del Memorándum). Como resultado, entre 1994 y 1996, Ucrania cedió a Rusia el tercer mayor arsenal nuclear del mundo, a cambio de «garantías de seguridad»
Para finalizar me pregunto: ¿para cuál de los mundos nos encaminamos?
domingo, 18 de septiembre de 2022
Mosaico inconcluso
DE UNA COALICIÓN INTERNACIONAL A FAVOR DE PUTIN
Luis Barragán
Atribuyen a Vladimir Solovyov, conductor de un programa de
opinión de la televisora estatal rusa, la propuesta de una coalición
internacional para detener la contraofensiva ucraniana, conformada por Siria,
Irán, Corea del Norte, Cuba, Nicaragua y Venezuela. Luce evidente el
incumplimiento de los inmediatos objetivos políticos y militares que trazó
Putin para semejante invasión que, al parecer, internamente complica su
supervivencia en el poder cada día más.
Igualmente, fuentes internacionales
reseñan la incursión del oligarca (SIC) Yevgueni Prigozhin, líder del llamado
Grupo Wagner (ejército ruso de mercenarios), en una cárcel de Mordovia, como en
otras en las que intenta reclutar a presos comunes para que combatan en
Ucrania. En este lado del mundo, por lo menos, asombra el reconocimiento de una
empresa dedicada a hacer la guerra como actividad lucrativa, así como la
captación de la delincuencia para luchar allende las fronteras, aunque – acá - sabemos
del empleo de reclusos que disfrazaron de agentes policiales o de guardias
nacionales para reprimir la protesta ciudadana contra el régimen
chavo-madurista.
Lo cierto es que ya se filtra la
desesperación en torno a la Rusia que no
logró aplastar rápidamente a los ucranianos, desencantando a sus admiradores.
Y, si bien es cierto que hay elementos propios de la propaganda de guerra que
dan versiones interesadas, no menos lo es que una derrota militar de Rusia y la
misma caída de Putin, como una de sus consecuencias, también las tendrá en los
países que apoyaron sin esguinces la invasión, por mucha que haya sido o sea la distancia geográfica y la cercanía retórica.
Apoyo político que no tuvo otra
materialización militar que la inclusión de los rusos en los ejercicios
militares realizados hace poco por Venezuela y Nicaragua, en tiempos y
circunstancias diferentes, en nuestro hemisferio, pero que moralmente ya se les
emplaza en demanda de una específica y contundente demostración de lealtad que puede
reforzar, acabándolos, las debilidades
económicas que ya caracterizan a ambos países, siendo innecesario hacer la más
obvia consideración política del caso. Ni siquiera Cuba está en condiciones
para exportar a sus soldados, como en los tiempos de la guerra de Angola, pues,
en lugar de liberar la presión intenta, como lo ensayaron los Castro en su
momento, aumentará terriblemente para el grupo Díaz-Canel.
Acaso, una humorada con mucho de
verdad, el Tren de Aragua parece más apto para ir a pelear a Ucrania, aunque el
riesgo es que sus soldados roben a propios y extraños, estableciendo una
sucursal con la que más adelante tendrá que lidiar y competir, por ejemplo, el
mismo Prigozhin. Apartando a la Fuerza Armada Nacional que no está en
condiciones para garantizar la integridad territorial venezolana, tampoco los
consabidos colectivos armados librarían una lucha extracontinental de tamaño calibre,
pues, tienen sólo por hábito entrenamiento
constante el de agredir a ciudadanos pacíficos y desarmados.
Mosaico de Daria
Marchenko, Moscú, contra la guerra, hecho con casquillos de bala.
Referencias:
Gabriela Moreno
(15/09/22) “Plantean en Rusia coalición con Cuba, Venezuela y Nicaragua para
frenar avance de Ucrania”, en: https://panampost.com/gabriela-moreno/2022/09/15/plantean-en-rusia-coalicion-con-cuba-venezuela-y-nicaragua-para-frenar-avance-de-ucrania/.
Panampost.
Marina Meseguer (16/09/22) “El líder del Grupo Wagner de mercenarios recluta a presos para luchar en ucrania”. La Vanguardia, Madrid
18/09/2022:
martes, 10 de mayo de 2022
sábado, 9 de abril de 2022
Sobreactuación canonizada
UCRANIA Y EL SUICIDIO DE EUROPA
Asombroso: el presidente de uno de los países más corruptos del mundo da lecciones a parlamentarios occidentales y éstos le ovacionan puestos en pie.
Fernando del Pino Calvo-Sotelo
Asombroso: el presidente de uno de los países más corruptos del mundo da lecciones a parlamentarios occidentales y éstos le ovacionan puestos en pie. Incluso para los estándares de mentira actuales, no deja de causar estupefacción la canonización como campeón de la libertad de quien manda arrestar al jefe de la oposición democrática de su país [1], cierra sus medios de comunicación y prohíbe las actividades de once partidos opositores [2].
No podemos olvidar que el irresponsable gobierno ucraniano pudo evitar este conflicto y no lo hizo: una semana antes de la brutal invasión rusa el canciller alemán pidió a Zelensky que declarara la neutralidad de su país y renunciara a entrar a la OTAN, condiciones razonables a las que el líder ucraniano (o sea, EEUU) se negó [3]. Dado que tras el conflicto Ucrania tendrá que aceptar ambas, el sacrificio del pueblo ucraniano habrá sido estéril. Mientras el presidente ucraniano intenta arrastrarnos a la Tercera Guerra Mundial y, con sus sobreactuaciones y su cuidada puesta en escena (barba de tres días y camiseta verde), se dedica full-time a ganar la batalla de la propagada de la opinión pública occidental (algo irrelevante para Putin, que ya la tenía perdida de antemano sin invadir a nadie), los rusos se dedican a lograr la mayor parte de sus objetivos militares y estratégicos.
Escepticismo
El escepticismo es la castidad del intelecto, decía Santayana, especialmente ante una guerra en la que quizá no podamos conocer la verdad, pero sí aplicar la lógica. Por ejemplo, EEUU afirma que un Putin “arrinconado” puede usar armas químicas o nucleares (entonces, ¿por qué le arrinconan?). Sin embargo, la lógica nos dicta que las armas sucias las utiliza el contendiente que va perdiendo (y Rusia va ganando) y que antes de utilizarlas habría agotado otros modos de destrucción que no han tenido lugar, como cerrar el gas a Ucrania, arrasar sus campos de cereales, destruir sus infraestructuras, dejar a Kiev sin electricidad ni agua corriente o reducirla a escombros mediante bombardeos de alfombra (por cierto, un invento anglosajón). De hecho, la prensa norteamericana ha desvelado hace pocos días que la supuesta amenaza de guerra química fue sólo una campaña de desinformación del gobierno de EEUU y que no existía evidencia alguna de inteligencia de que Rusia fuera a utilizarlas [4]. Según la misma fuente, lo mismo aplicaría al relato de un Putin supuestamente mal informado por su entorno.
Un sano escepticismo también nos lleva a no sacar conclusiones precipitadas ante los horribles hechos de Bucha, que deben ser investigados hasta el final. No parece lógico que Rusia, que dominaba la zona y la ha abandonado con toda tranquilidad anunciándolo con antelación, deje pruebas de una matanza de civiles con todos los cadáveres ordenados en una calle. Naturalmente que los rusos son capaces de semejante carnicería y, de hecho, HRW ha acusado a Rusia de crímenes de guerra (una violación y siete civiles ejecutados sumariamente hasta el 14 de marzo [5]), pero también puede ser una operación de falsa bandera (otra más) de los ucranianos, acusados de torturar a prisioneros de guerra rusos, según HRW [6], o incluso ejecutarlos [7]. Que un vídeo y unas fotos aportadas por uno de los contendientes basten para sacar conclusiones indica lo fácil que es manipularnos. ¿Primero sancionamos y luego investigamos? No sabemos cuántos civiles han muerto, ni quién los ha matado, ni cuándo, ni cómo. La guerra es un horror siempre, pero no es lo mismo que mueran civiles como daño colateral en enfrentamientos armados a que sean ejecutados a sangre fría por soldados rusos. Si la investigación sigue su curso sabremos quién es el culpable, y si no se investiga, también.
Asimismo, podríamos aplicar la lógica para averiguar quién obstruye los corredores humanitarios en las ciudades sitiadas. ¿Cui prodest? ¿Quién se beneficia de ello? Los rusos rodean y atacan las ciudades porque los combatientes ucranianos se han refugiado en ellas evitando enfrentamientos en campo abierto y utilizando de facto a su población como escudo humano. Entonces, ¿quién está interesado en impedir que los civiles abandonen el área, los sitiadores, que no pueden bombardear a discreción, o los sitiados, que se benefician de ello? ¿Quién impide que los rehenes de un atraco salgan del banco, los atracadores o la policía que los tiene rodeados? Son los débiles los que cogen rehenes, y creo significativo que Ucrania acuse a la Cruz Roja Internacional de “trabajar para el enemigo” por facilitar la evacuación voluntaria de civiles desde Mariupol (ciudad del Donetsk de mayoría rusófila) hacia Rusia [8].
Visión global
La guerra sobre suelo ucraniano es un conflicto entre EEUU (el provocador) y Rusia (el agresor). Un factor que añade complejidad y suele ser obviado es que Ucrania, enfrascada en un enfrentamiento civil de intensidad variable e independiente sólo desde 1991, es una no-nación dentro de un Estado creado de una forma más o menos artificial. No son inventos de Putin: el poco sospechoso Premio Nobel Alexander Solzhenitsyn, férreo anticomunista superviviente del Gulag soviético, denunciaba en 1994 “las falsas fronteras leninistas de Ucrania, con Crimea como dote ofrecida por el déspota Kruschev [9]”.
La causa próxima de la guerra ha sido la innecesaria expansión de la OTAN hacia el Este a pesar de las constantes advertencias de Rusia y de expertos occidentales de que una Ucrania perteneciente a la OTAN suponía una “amenaza existencial” para Rusia. Quizá los rusos sean unos paranoicos, pero no son los únicos: la Agencia de Inteligencia de Defensa norteamericana considera al ejército ruso (aunque no salga de Rusia) “una amenaza existencial para EEUU [10]”.
EEUU no sólo defiende su hegemonía sino sus intereses económicos, pues casi todas las guerras de EEUU desde 1991 han tenido un componente religioso en nombre del dios dinero. Así, uno de los objetivos de EEUU al empujar a Rusia a la guerra era descarrilar el proyecto de gaseoducto Nord Stream 2, que permitía a Rusia proveer de gas a Europa sin pasar por Ucrania y unía más estrechamente los lazos comerciales pacíficos de Eurasia. Recordemos que EEUU ve a Europa con condescendencia, como a un familiar lejano venido a menos, pero también como a un competidor, como a Rusia. Biden primero nos mete en el lío y luego nos vende gas licuado norteamericano, mucho más caro que el ruso ¿y nadie se pregunta nada?
La fina diplomacia occidental
Bajo la batuta de EEUU, Occidente se empeña en alargar la guerra con una escalada retórica sin precedentes. El ministro de Economía francés declara la “guerra económica total a Rusia [11]”, un senador norteamericano y el ministro de Exteriores de Luxemburgo piden el asesinato de Putin [12] y Biden llama al autócrata ruso asesino[13], criminal de guerra[14] y carnicero. Esto contrasta con una entrevista a Trump en 2017. Cuando un periodista le espetó que Putin era un “asesino”, el expresidente no se arredró: “Hay muchos asesinos… ¿Por qué cree usted que nuestro país es tan inocente? Eche una ojeada a lo que hemos hecho…recuerde la guerra de Irak…murió mucha gente, así que, créame, hay muchos asesinos a nuestro alrededor[15]”. Naturalmente, ningún periodista le pregunta a Biden si cree que el príncipe heredero de Arabia Saudí es un “asesino” a pesar de que la CIA le acusa abiertamente[16] de haber aprobado el “atroz asesinato”[17] del periodista del Washington Post Jamal Khashoggi, exiliado por denunciar las acciones del dictador saudí y asesinado dentro del consulado saudí en Estambul. Su cuerpo fue aserrado y desmembrado in situ, pero el caso no se toca porque “el riesgo de dañar los intereses norteamericanos es demasiado grande”, según el New York Times[18]. La política exterior no va de defender valores sino intereses, y Ucrania no es una excepción.
La retórica belicista es incompatible con la desescalada que necesitamos y nos conduce a una nueva Guerra Fría que no enfrentará a la OTAN con un opresivo Pacto de Varsovia, sino a un crepuscular Occidente (15% de la población mundial) con a un Oriente renaciente (el 85% restante), y será Occidente quien quedará paulatinamente aislado del resto del mundo. De la globalización a la autarquía.
¿Alguien en Occidente está tomando nota de lo que ocurre? El gobierno de la India, tras anunciar que seguirá comprando petróleo ruso y que quizá lo haga en rublos, cancela la visita de un grupo de parlamentarios británicos que iban a presionarle con Ucrania[19] pero recibe ese mismo día al ministro de Exteriores chino. Turquía y Brasil dicen públicamente que no sancionarán a Rusia, Arabia Saudí anuncia que aceptará yuan en vez de dólares por parte del petróleo que vende a China, y ésta afirma que “todo el mundo sabe” quién provocó la guerra en Ucrania, en referencia directa a EEUU. Países que representan más de la mitad de la población del planeta no apoyan las sanciones a Rusia.
La manía de las sanciones
Los gobiernos culparon “al covid” de la recesión del 2020, pero no era verdad: la recesión no la había provocado el virus, sino las absurdas, ilegales, dañinas y estériles medidas tomadas en estampida por los distintos gobiernos. De igual forma, el agravamiento de la inflación y la crisis económica en ciernes no es principalmente responsabilidad de la invasión rusa, sino de las sanciones tomadas sin ton ni son por EEUU y sus obedientes “socios” europeos a pesar de que el historial de sanciones (Cuba, Venezuela o Irán) muestra que son un estrepitoso fracaso: los regímenes no caen, los pueblos sufren injustamente y el equilibrio mundial se resiente.
Simpatizo con quienes defienden que la flagrante violación de la legislación internacional mediante el uso de la violencia que ha supuesto la invasión rusa no puede quedar impune, pero las reacciones deben ser proporcionadas, ajustadas a Derecho, eficaces y quirúrgicas, y en ningún caso autolesivas. Como veremos, han sido justo lo contrario.
En primer lugar, la limitación a la importación de materias primas de uno de los principales exportadores del mundo ha agravado el pertinaz problema de inflación preexistente y disparado el coste de los combustibles, la electricidad, los fertilizantes y los alimentos. La inflación es tanto más peligrosa cuanto los bancos centrales no pueden subir los tipos de interés como debieran, encerrados en su propia trampa. No olviden que para los países ricos el aumento del precio del pan es un inconveniente, pero en los países pobres puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte, no en balde organismos internacionales han alertado sobre una posible hambruna.
En segundo lugar, los belicistas del Departamento de Estado que juegan a Napoleón no comprenden que en un mundo globalizado cualquier sanción tiene un efecto bumerán. Jugar a hundir el rublo (algo en lo que por ahora han fracasado, pues la divisa rusa ha recuperado todo lo perdido) es peligroso, como quedó demostrado con LTCM y el default de 1998 de una Rusia entonces mucho más irrelevante y que estuvo a punto de hundir al sistema financiero mundial.
Por otro lado, la “congelación” de activos decidida por un gobierno sin sentencia judicial y sin que el acusado haya podido defenderse es un claro atentado contra el Estado de Derecho y contra la propiedad privada y crea un peligroso precedente. La congelación de reservas rusas en el extranjero supone la defunción del sistema financiero internacional basado en la confianza y, entre otros efectos perniciosos, vaciará Occidente de reservas de países de Oriente, particularmente de China, y contribuirá a la pérdida del dólar como moneda de reserva, pues Oriente ha tomado nota de que en Occidente ya no se respetan las reglas ni la propiedad privada. Igualmente graves son las sanciones a personas físicas que no han sido acusadas de ningún delito, aunque se trate de oligarcas ciertamente siniestros. Que un gobierno pueda impedir arbitrariamente que un ciudadano disponga de sus bienes por pertenecer a una determinada nacionalidad o por sus relaciones de amistad resulta inadmisible. Este abuso de acciones ejecutivas sin amparo judicial supone una muestra más del nuevo totalitarismo que se está imponiendo en Occidente sin que nadie proteste.
El suicidio de Europa
Pero la gran perdedora será Europa, que comprenderá demasiado tarde que no puede obedecer a EEUU con fidelidad perruna cuando sus intereses divergen. China e India tienen mucha densidad de población y pocos recursos y Rusia tiene poca densidad de población y muchos recursos, por lo que su acuerdo sería muy natural. Así, en un mundo de recursos escasos que a Europa no le sobran, lo que estamos logrando es arrojar a la principal reserva de recursos naturales de Eurasia, que estaba deseando comerciar con nosotros, en brazos de Oriente. A EEUU le da igual, pero para nosotros es un auténtico suicidio. ¿Tan difícil es comprender que el deber del gobierno alemán era defender los intereses del pueblo alemán, que evidentemente pasaban por obtener gas ruso barato a través del gaseoducto y no adoptar una actitud agresiva con un importante socio comercial con el que no tenía conflicto alguno? El extraño giro de 180 grados por el que Alemania pasó de echar a Rusia de Eurovisión a anunciar que enviaría misiles para matar soldados rusos ha supuesto el suicidio económico de Alemania, su tercera derrota a manos de EEUU y la triste constatación de que, a pesar de las apariencias, sigue siendo un país ocupado. De igual modo, el deber del gobierno de España era defender los intereses de los españoles, pero también ha decidido sacrificarnos para suicidarnos con Alemania y defender los intereses norteamericanos, con Ucrania y con el Sahara.
La insensata escalada de Occidente puede provocar una crisis económica, financiera y humanitaria de imprevisibles consecuencias. Nos conducen al abismo, una vez más.[1] Inside the Power Struggle Breaking up Russia and Ukraine | Time
[2] Zelensky suspends 11 Ukrainian political parties with Russian ties | The Times of Israel
[3] Vladimir Putin’s 20-Year March to War in Ukraine—and How the West Mishandled It – WSJ
[4] The U.S. is using declassified intel to fight an info war with Russia, even when the intel isn’t rock solid (nbcnews.com)
[5] Ukraine: Apparent War Crimes in Russia-Controlled Areas | Human Rights Watch (hrw.org)
[6] Ukraine: Apparent POW Abuse Would Be War Crime | Human Rights Watch (hrw.org)
[7] Video appears to show Ukrainian soldiers executing Russian soldier captured in an ambush outside Kyiv, New York Times reports (yahoo.com)
[8] Vereschuk acusó a la Cruz Roja de cooperar con Rusia (strana.today)
[9] El Problema Ruso al Final del s. XX, Alexander Solzhenitsyn, Ed. Tusquets, 1995.
[10] Statement for the Record: Worldwide Threat Assessment – 2021 > Defense Intelligence Agency > Speeches and Testimonies (dia.mil)
[11] «Faut-il mener une “guerre économique” à la Russie ?» (lefigaro.fr)
[12] Luxembourg Foreign Minister Calls Putin «Physical Elimination» Remarks A Mistake (chronicle.lu)
[13] Biden says ‘killer’ Putin will ‘pay a price’ for election meddling – YouTube
[14] President Biden slams Putin calling him a ‘war criminal’ – YouTube
[15] Republicans slam Trump for suggesting US as bad as ‘killer’ Putin – YouTube
[16] Saudi Prince Approved Khashoggi’s Death, U.S. Report Says – The New York Times (nytimes.com
[17] The Third Anniversary of the Murder of Jamal Khashoggi – United States Department of State
[18] Saudi Prince Approved Khashoggi’s Death, U.S. Report Says – The New York Times (nytimes.com)
[19] Trending news: UK PM Talks To Modi: Modi refuses to bow down to British pressure! UK delegation’s visit to India canceled amid Ukraine war – Hindustan News Hub
Fotografías:
https://www.bbc.com/pidgin/world-60522576
http://4liberty.eu/ukraine-before-second-round-of-presidential-elections/
07/04/2022:
miércoles, 23 de marzo de 2022
Túnel sin ventilación
LA DEBILIDAD DEL DÉSPOTA
Jonathan Benavides
Hemos estado escuchando voces tanto del pasado como del presente que dicen que la razón de lo que ha sucedido es, como dijo George Kennan , el error estratégico de la expansión hacia el este de la OTAN. Así mismo el gran teórico de la gran de la escuela realista John Mearsheimer insiste en que gran parte de la culpa de lo que estamos presenciando debe recaer en los Estados Unidos.
En lo personal siento el mayor respeto por George Kennan, y pienso que John Mearsheimer es un erudito gigante. Pero discrepo respetuosamente, pues creo que sus argumentos son ciertos en un 50 o 60%. El problema con su argumento es que asumen que, si la OTAN no se hubiera expandido, Rusia no sería lo mismo o muy probablemente cerca de lo que es hoy. Lo que tenemos hoy en Rusia no es una especie de sorpresa, no es algún tipo de desviación de un patrón histórico. Mucho antes de la OTAN existía (en el siglo XVIII y XIX) Rusia, la Rusia de Pedro el Grande, de Catalina la Grande, de Alejandro I, la del Congreso de Viena y se veía así: tenía un autócrata, tuvo represión, tenía militarismo; sentía sospechas de los extranjeros y de Occidente. Esta es una Rusia que conocemos, y no es una Rusia que llegó ayer o en los años noventa. No es una respuesta a las acciones de Occidente, hay procesos internos en Rusia que dan cuenta de dónde estamos hoy.
Incluso iría más allá. Diría que la expansión de la OTAN nos ha colocado en un mejor lugar para lidiar con este patrón histórico en Rusia que estamos viendo nuevamente hoy. ¿Dónde estaríamos ahora si Polonia o los países bálticos no estuvieran en la OTAN?. Estarían en el mismo limbo, en el mismo mundo en el que se encuentra Ucrania; de hecho, la pertenencia de Polonia a la OTAN endureció la columna vertebral de la alianza atlántica. A diferencia de algunos de los otros países OTAN, Polonia ha disputado a Rusia muchas veces. De hecho, se puede argumentar que Rusia se rompió los dientes dos veces con Polonia; primero en el siglo XIX, y nuevamente al final de la Unión Soviética, con Solidaridad. Entonces, George Kennan fue hasta su fallecimiento en 2005 un erudito y practicante increíblemente importante, el mayor experto en Rusia que jamás haya existido, pero no creo que culpar únicamente a Occidente sea el análisis correcto de dónde estamos.Durante medio milenio, la política exterior rusa se ha caracterizado por ambiciones altísimas que han excedido las capacidades reales del país. Comenzando con el reinado de Iván IV el Terrible en el siglo XVI, Rusia logró expandirse a una tasa promedio de cincuenta millas cuadradas por día durante cientos de años, cubriendo eventualmente una sexta parte de la masa terrestre de la tierra. Luego encontramos tres momentos fugaces de ascendencia rusa: primero durante el reinado de Pedro el Grande, luego la victoria de Alejandro I sobre Napoleón y luego, por supuesto, la victoria de Stalin sobre Hitler; sin embargo, aparte de estas marcas de agua, Rusia casi siempre ha sido una gran potencia relativamente débil.
Rusia es por sí misma una civilización notable: en las artes, la música, la literatura, la danza, el cine. En todas las esferas, es un lugar profundo y extraordinario, toda una civilización, más que un país. Al mismo tiempo, Rusia siente que tiene un “lugar especial” en el mundo, una misión especial. Es ortodoxo oriental, no occidental, y quiere destacarse como una gran potencia. Su problema siempre ha sido no este sentido de sí mismo o identidad, sino el hecho de que sus capacidades nunca han estado a la altura de sus aspiraciones. Siempre está luchando por estar a la altura de estas aspiraciones, pero no puede, porque Occidente siempre ha sido más poderoso.Rusia es una gran potencia, pero no la gran potencia, excepto por esos pocos momentos de la historia que acabamos de enumerar. Al tratar de igualar a Occidente o al menos gestionar la diferencia entre Rusia y Occidente, recurren a la coerción. Utilizan un enfoque centrado en el Estado muy fuerte para tratar de hacer avanzar al país hacia adelante y hacia arriba para, militar y económicamente, igualar o competir con Occidente. Y eso funciona durante un tiempo, pero muy superficialmente. Rusia tiene un crecimiento económico acelerado, fortalece su ejército y luego, por supuesto, choca contra un muro. Luego tiene un largo período de estancamiento donde el problema se agrava; el mismo intento de resolver el problema lo empeora y la brecha con Occidente se ensancha. Occidente tiene la tecnología, el crecimiento económico y las fuerzas armadas más fuertes.
La peor parte de esta dinámica en la historia rusa es la fusión del Estado ruso con un gobernante personal. En lugar de obtener el Estado fuerte que quieren, para manejar el abismo con Occidente y empujar y forzar a Rusia al nivel más alto, obtienen un régimen personalista. Obtienen una dictadura, que por lo general se convierte en un despotismo. Han estado en este aprieto por un tiempo porque no pueden renunciar a ese sentido de excepcionalismo, esa aspiración a ser el mayor poder, pero no pueden igualar eso en realidad. Eurasia es mucho más débil que el modelo de poder angloamericano. Irán, Rusia y China, con modelos muy similares, están tratando de atrapar a Occidente, tratando de manejar a Occidente y esta diferencia de poder.
En ocasiones la guerra suele ser un error de cálculo. Se basa en suposiciones que no funcionan, cosas que crees que son ciertas o quieres que sean ciertas. Por supuesto, este tampoco es el mismo régimen que el de Stalin o el de los zares. Ha habido un cambio tremendo: urbanización, mayores niveles de educación. El mundo exterior se ha transformado, y ese es el susto. El impacto es que tanto ha cambiado y, sin embargo, todavía estamos viendo este patrón del que no pueden escapar.
Tienes un autócrata en el poder, o incluso un déspota, que toma decisiones completamente por sí mismo. ¿Recibe información de los demás?, quizás. No sabemos cómo es el interior; ¿él presta atención? no lo sabemos; ¿le traen información que no quiere escuchar?, eso parece poco probable; ¿cree que sabe más que los demás?, eso parece muy probable. ¿Cree en su propia propaganda o en su propia visión conspirativa del mundo?, eso también parece probable. Estas son conjeturas, muy pocas personas hablan con Putin, ya sean rusos de adentro o extranjeros.
Entonces pensamos, pero no sabemos, que no está recibiendo toda la gama de información; está consiguiendo lo que quiere oír. En cualquier caso, cree que es superior y más inteligente; este es el problema del despotismo. Es por eso que el despotismo, o simplemente el autoritarismo, es todopoderoso y frágil al mismo tiempo. El despotismo crea las circunstancias de su propio socavamiento. La información empeora, los aduladores aumentan en número, los mecanismos correctivos se vuelven menos, y los errores se vuelven mucho más importantes.
Putin creía, al parecer, que Ucrania no es un país real, y que el pueblo ucraniano no es un pueblo real, que son un solo pueblo con los rusos. Creía que el gobierno ucraniano era pusilánime; creía lo que le decían o quería creer acerca de su propio ejército, que se había modernizado hasta el punto en que podía organizar no una invasión militar sino un golpe relámpago, para tomar Kiev en unos pocos días e instalar un gobierno títere u obligar al actual gobierno y al presidente a firmar unos trámites.
Pero pensemos en la Primavera de Praga , en agosto de 1968. Leonid Brezhnev envió los tanques del Pacto de Varsovia para detener el “socialismo con rostro humano”, el movimiento de reforma comunista de Alexander Dubček. Brezhnev seguía diciéndole a Dubček, basta, no hagas eso, estás arruinando el comunismo; Y, si no se detiene, entraremos. Entra Brezhnev, y se llevan a Dubček y a los otros líderes de Checoslovaquia a Moscú. Ellos no tenían un régimen títere para instalar. En el Kremlin, Brezhnev le pregunta a Dubček, después de haber enviado los tanques y capturarlo, ¿qué deben hacer ahora?, parece ridículo, y fue ridículo. Pero, por supuesto, se basó en errores de cálculo y malentendidos. Y entonces enviaron a Dubček de regreso a Checoslovaquia, y permaneció en el poder (hasta abril de 1969), después de que los tanques llegaron para aplastar la Primavera de Praga.
Otro ejemplo es lo que pasó en Afganistán, en 1979. La Unión Soviética no invadió Afganistán. Dio un golpe de Estado en Afganistán, enviando fuerzas especiales a la capital Kabul. Asesinó a los líderes afganos e instaló a un títere, Babrak Karmal, que se había estado escondiendo en el exilio en Checoslovaquia. Fue un éxito total porque las fuerzas especiales soviéticas eran realmente buenas. Pero, por supuesto, decidieron que podrían necesitar algo de seguridad en Afganistán para el nuevo régimen. Entonces enviaron todo tipo de regimientos del Ejército para brindar seguridad y terminaron con una insurgencia y con una guerra de desgaste de diez años que perdieron; su propio Vietnam.Con Ucrania, asumimos que podría ser una versión exitosa de Afganistán, y no lo fue. Resultó que el pueblo ucraniano es obstinado; están dispuestos a resistir y morir por su país. Evidentemente, Putin no creía eso. Pero resultó que “el presidente de la televisión”, Zelensky , que antes de la guerra tenía un 25% de aprobación (que se lo merecía plenamente, porque no podía ni sabía gobernar) ahora resulta que tiene un 90%. Resultó que tiene coraje, además, tener una productora de televisión dirigiendo un país no es una buena idea en tiempos de paz, pero en tiempos de guerra, cuando la guerra de la información es uno de tus objetivos, es algo fabuloso de tener.
Occidente es una serie de instituciones y valores, no es un lugar geográfico. Rusia es europea, pero no occidental; Japón se ha convertido en cierto sentido en occidental, pero no europeo. “Occidental” significa estado de derecho, democracia, propiedad privada, mercados abiertos, respeto por el individuo, diversidad, pluralismo de opinión y todas las demás libertades que disfrutamos, que a veces damos por sentadas. A veces olvidamos de dónde vienen, pero eso es lo que es Occidente. Y ese Occidente, que ampliamos en los noventa, a mi juicio propiamente, a través de la ampliación de la Unión Europea y la OTAN, debe revivir ahora, y ha plantar cara a Vladimir Putin de una forma que ni él ni Xi Jinping esperaban.
Si asumieras que Occidente simplemente se va a plegar, porque se piense que está en declive y huyó de Afganistán; si asumiera que el pueblo ucraniano no era real, no era una nación; si asumes que Zelensky era solo un actor de televisión, un comediante, un judío de habla rusa del este de Ucrania, si asumes todo eso, entonces tal vez pienses que podrías tomar Kiev en dos o cuatro días. Pero esas suposiciones estaban equivocadas.
Discutamos la naturaleza del régimen ruso. Putin llegó hace veintitrés años, y había figuras llamadas los oligarcas de los años de Yeltsin, ocho o nueve de ellos; Putin les leyó la ley antidisturbios y les dijo: Pueden conservar sus riquezas, pero manténganse alejados de la política. Los que mantenían la nariz en la política, como Mikhail Khodorkovsky , fueron castigados, enviados a prisión. Otros abandonaron el país con la mayor parte posible de su fortuna. Pero seguimos hablando de oligarcas. ¿Cuál es la naturaleza del régimen y de las personas que le son leales?, ¿quién es importante?.
Es una autocracia militar-policial. Esas son las personas que están en el poder; además, cuenta con un grupo brillante de personas que se ocupan de la macroeconomía. El banco central, el ministerio de finanzas, están todos dirigidos al más alto nivel profesional. Es por eso que Rusia tiene esta fortaleza macroeconómica, estas reservas de moneda extranjera, el fondo de "día lluvioso". Tiene una inflación razonable, un presupuesto muy equilibrado, una deuda estatal muy baja: el veinte por ciento del PIB, la más baja de cualquier economía importante. Tuvo la mejor gestión macroeconómica.Así que tienes esta autocracia militar-policial a cargo, con un equipo macroeconómico dirigiendo tu estado fiscal y militar. Esas personas están compitiendo sobre quién lleva la delantera. Para la estabilidad macroeconómica, para el crecimiento económico, se necesitan relaciones decentes con Occidente. Pero, para la parte de seguridad militar del régimen, que es la parte dominante, Occidente es tu enemigo, Occidente está tratando de socavarte, está tratando de derrocar tu régimen en algún tipo de la llamada revolución de color. Lo que sucedió es que el equilibrio entre esos grupos se inclinó más a favor de la gente de seguridad militar, llamémoslo la parte pendenciera del régimen. Y, por supuesto, de ahí viene el propio Putin.
Los oligarcas nunca estuvieron en el poder bajo Putin, les cortó las alas; trabajaron para él. Si no trabajaban para él, podrían perder su dinero. Reorganizó las tumbonas, dio el dinero. Permitió la expropiación por parte de sus propios oligarcas, gente que creció con él, que hizo judo con él, que veraneó con él. Las personas que estaban en la KGB con él en Leningrado en el pasado, o en el San Petersburgo postsoviético, esas personas se convirtieron en oligarcas y expropiaron la propiedad para vivir la gran vida. Algunas de las primeras personas de la era de Yeltsin fueron expropiadas, huyeron o fueron expulsadas. Putin construyó un régimen en el que la propiedad privada, una vez más, dependía del gobernante. Todo el mundo sabía esto. Si no lo sabían, aprendieron la lección de la manera más difícil.
Lamentablemente, esto animó a la gente de todo el régimen a comenzar a robar los negocios y las propiedades de otras personas. Se convirtió en una especie de todos contra todos. Si fue lo suficientemente bueno para Putin y sus amigos, es lo suficientemente bueno para mí como gobernador de la provincia de Podunk, Krasnodar, Vorónezh o Yaroslavl. El régimen se volvió cada vez más corrupto, menos sofisticado, menos confiable, menos popular. Se ahuecó. Eso es lo que pasa con las autocracias. Pero tal gente y tal régimen, me parece, se preocuparían sobre todo por la riqueza, por la buena vida, por el poder. ¿Por qué se preocuparían por Ucrania?
No está claro que lo hagan. Estamos hablando, como máximo, de seis personas, y ciertamente una persona como quien toma las decisiones. Esto es lo que pasa con los regímenes autoritarios: son terribles en todo. No pueden alimentar a su gente, no pueden proporcionar seguridad a su gente, no pueden educar a su gente; pero solo tienen que ser buenos en una cosa para sobrevivir. Si pueden negar las alternativas políticas, si pueden forzar a toda la oposición al exilio o a la prisión, pueden sobrevivir, sin importar cuán incompetentes, corruptos o terribles sean.
Tienes la negación de alternativas, la supresión de cualquier oposición, el arresto, el exilio, y luego puedes prosperar como una élite, no con crecimiento económico sino solo con el latrocinio. Y, en Rusia, la riqueza surge directamente de la tierra. El problema de los regímenes autoritarios no es el crecimiento económico, el problema es cómo pagar el patrocinio de sus élites, cómo mantener la lealtad de las élites, especialmente los servicios de seguridad y los niveles superiores del cuerpo de oficiales. Si el dinero simplemente brota de la tierra en forma de hidrocarburos, diamantes, oro u otros minerales, los opresores pueden emanciparse de los oprimidos. Los opresores pueden decir, no te necesitamos. No necesitamos sus impuestos. No necesitamos que votes. No confiamos en ti para nada, porque tenemos petróleo y gas, paladio y titanio. Pueden tener un crecimiento económico cero y aún así vivir muy bien.
Nunca hay un contrato social en un régimen autoritario, por el cual la gente dice, está bien, aceptaremos el crecimiento económico y un nivel de vida más alto, y les entregaremos nuestra libertad. No hay contrato. El régimen no proporciona el crecimiento económico y no dice, estamos violando nuestra promesa. Prometimos crecimiento económico a cambio de libertad, entonces vamos a renunciar ahora porque no cumplimos el contrato.
Occidente ha decidido, por razones obvias, no ir a la guerra con Rusia, no tener una zona de exclusión aérea. Las sanciones económicas han demostrado ser más amplias y poderosas de lo que la gente había anticipado hace unas semanas. Pero parece que las personas a las que están dirigidos más directamente podrán absorberlos. Las sanciones son un arma que usas cuando no quieres pelear una guerra caliente porque te enfrentas a una potencia nuclear. Una cosa es bombardear países en el Medio Oriente que no tienen armas nucleares; otra cosa es contemplar bombardear Rusia o China en la era nuclear. Es comprensible que las sanciones económicas, incluidas las realmente poderosas, sean las herramientas que se necesitan.
Todavía no sabemos cómo van a funcionar las sanciones. Las sanciones a menudo infligen el mayor dolor a la población civil. Los regímenes a veces pueden sobrevivir a las sanciones porque simplemente pueden robar más internamente; si expropias la cuenta bancaria de alguien en Londres, Frankfurt o Nueva York, hay una fuente de donde provino originalmente, y desafortunadamente pueden regresar a Rusia y acceder a esa fuente nuevamente. Putin no tiene dinero en el extranjero que se pueda sancionar o expropiar. El dinero de Putin es toda la economía rusa. No necesita tener una cuenta bancaria separada, y ciertamente no la mantendría vulnerable en algún país occidental.
Las sanciones más grandes y más importantes siempre tienen que ver con la transferencia de tecnología. Es cuestión de privarlos de alta tecnología. Si, con el tiempo, a través del Departamento de Comercio, les niega software, equipos y productos fabricados en Estados Unidos, lo que afecta a casi todas las tecnologías importantes del mundo, y tiene un objetivo y un mecanismo exigible para hacerlo, puede perjudicar este régimen y crear un desierto tecnológico.
Mientras tanto, sin embargo, vimos lo que las fuerzas rusas le hicieron a Grozny en 1999-2000; vimos lo que le hicieron a Alepo. Para Rusia, si la precisión no funciona, diezmarán las ciudades. Eso es lo que estamos viendo ahora en Kharkiv y en otras partes de Ucrania. Y esto recién comienza, potencialmente.
Rusia tiene muchas armas que aún no ha usado, pero aquí hay un par de factores. En primer lugar, Ucrania está ganando esta guerra solo en Twitter, no en el campo de batalla. No están ganando esta guerra; Rusia avanza muy bien en el sur, que es un lugar sumamente valioso por el litoral del Mar Negro y los puertos. Están avanzando en el este. Si los avances del sur y del este se encuentran, rodearán y aislarán a las principales fuerzas del ejército ucraniano. Lo que ha fallado hasta ahora es el intento ruso de tomar Kiev en un avance relámpago. De lo contrario, su guerra se está desarrollando bien.
Pero estas son algunas de las consideraciones: después de tres o cuatro semanas de guerra, necesitas una pausa estratégica. Tienes que reacondicionar tu armadura, reabastecer tus depósitos de munición y combustible, reparar tus aviones. Tienes que traer reservas. Siempre hay una pausa planificada después de unas tres o cuatro semanas.
Si Kiev puede aguantar esa pausa, entonces potencialmente podría aguantar más tiempo, porque se puede reabastecer mientras los rusos se reabastecen durante su pausa. Además, la consideración más grande e importante es que Rusia no puede ocupar Ucrania con éxito. No tienen la escala de fuerzas. No tienen el número de administradores que necesitarían ni la cooperación de la población. Ni siquiera tienen un Vidkun Quisling todavía.
Llevemos la historia a Moscú. Conocemos la historia de cómo el zar Pablo I fue asesinado por personas de su entorno. Kruschev fue derrocado y eventualmente reemplazado por Brezhnev. Bajo Putin, ¿existe alguna posibilidad de un golpe palaciego?.
Siempre existe la posibilidad de un golpe de palacio. Hay un par de problemas aquí. Una es que Occidente está trabajando horas extras para atraer una deserción; quieren que un oficial de seguridad de alto nivel o un oficial militar se suba a un avión y vuele a Helsinki, Bruselas o Varsovia, celebre una conferencia de prensa y diga: "Soy el general Fulano de Tal y trabajé en el régimen de Putin y me opongo a esta guerra, me opongo a este régimen, y así es como se ve el interior de ese régimen”.Al mismo tiempo, Putin está trabajando horas extra para evitar tal deserción, mientras que los servicios de inteligencia occidentales están trabajando horas extra para atraer esa deserción, no de figuras culturales, ni de expolíticos, sino de funcionarios militares y de seguridad actuales dentro del régimen. Esto sucedió bajo Stalin, cuando el general Genrikh Lyushkov de la policía secreta se pasó a los japoneses en 1938, con los planes militares y de seguridad de Stalin.
Así que ahora estamos viendo Moscú. ¿Cuál es la dinámica allí con el régimen? Debe recordar que estos regímenes practican algo llamado "selección negativa". Vas a promover a la gente para que sean editores, y vas a contratar escritores, porque tienen talento; no tienes miedo si son genios. Pero, en un régimen autoritario, eso no es lo que hacen. Contratan gente que es un poco, como se dice en ruso, tupoi, no muy lista. Los contratan precisamente porque no serán demasiado competentes, demasiado inteligentes, para organizar un golpe contra ellos. Putin se rodea de personas que quizás no sean las herramientas más afiladas del cajón a propósito.
Sun Tzu, el teórico chino de la guerra, escribió que siempre debes construirle a tu oponente un "puente dorado" para que pueda encontrar una manera de retirarse. ¿Pueden los Estados Unidos y la OTAN ayudar a construir una manera para que Rusia ponga fin a esta horrible y asesina invasión antes de que empeore aún más?Tenemos algunas opciones aquí. Una opción es que destruya Ucrania: si yo no puedo tenerla, nadie puede tenerla, y le hace a Ucrania lo que le hizo a Grozny o Siria. Ese sería un resultado increíble y trágico. Ese es el camino en el que estamos ahora. Incluso si los ucranianos tienen éxito en su insurgencia, en su resistencia, habrá innumerables muertes y destrucción. Necesitamos una manera de evitar ese tipo de resultado. Eso significaría catalizar un proceso para involucrar a Putin en una discusión con, digamos, el presidente de Finlandia, a quien respeta y conoce bien, o el primer ministro israelí, que ha estado en contacto con él; menos probablemente, con el liderazgo chino, con Xi Jinping. Alguien que lo involucre en algún tipo de proceso en el que no tiene demandas maximalistas y se detiene el tiempo, para que sucedan cosas sobre el terreno, que reorganizan la imagen de lo que puede hacer.
No es como si no se estuviera intentando. Los finlandeses conocen Rusia mejor que cualquier otro país del mundo. Israel es otra buena opción, potencialmente, dependiendo de qué tan hábil demuestre ser Naftali Bennett. Y luego China, la posibilidad remota, donde están pagando un alto precio y sus élites por debajo de Xi Jinping lo entienden. Ahora hay mucha preocupación dentro de las élites chinas, pero Xi Jinping está a cargo y tiene una relación personal con Putin. Xi se ha aliado con Putin. Pero el tiempo que dure eso depende de si los europeos comienzan a castigar a los chinos, ya que los europeos son su mayor socio comercial.
El problema ahora no es que la Administración Biden haya cometido errores; es que es difícil descifrar cómo desescalar, cómo salir de la espiral del maximalismo mutuo. Se continúa subiendo la apuesta con más y más sanciones y cancelaciones. Hay presión desde Occidente para “hacer algo” porque los ucranianos están muriendo todos los días mientras estamos sentados al margen, militarmente, de alguna manera. Aún cuando se les está suministrando armas y se está haciendo mucho en cibernética. La presión para ser maximalistas está del lado occidental, pero cuanto más los acorralas, menos hay que hacer para Putin, más puede subir las apuestas, desafortunadamente. Tiene muchas herramientas que no ha usado y que pueden hacer daño. Necesitamos una desescalada de la espiral maximalista, y necesitamos un poco de suerte y buena fortuna, tal vez en Moscú.Fotografías: Guerra civil en Ucrania (https://rossaprimavera.ru/news/80ee22fc). Negociaciones ucraniano-rusas, Región de Gomel, Bielorrusia. 28/02/2022 (https://www.golosameriki.com/a/ukraine-russia-2nd-talks-preview/6467137.html). Getty Image (https://24tv.ua/zhandarm-yevraziyi-putin-povtoryuye-rosiyski-praktiki-hih-stolittya_n1839903). En el Día de las Fuerzas Armadas de Ucrania, el presidente Zelenski visitó las posiciones de liderazgo del ejército ucraniano en Donbass (https://www.president.gov.ua/news/u-den-zbrojnih-sil-ukrayini-glava-derzhavi-vidvidav-peredovi-71885). Alexander Nemenov /Agence France-Presse: Ucrania ya enfrenta la ocupación rusa de partes de Donetsk (en la foto) y Lugansk (https://www.ledevoir.com/monde/europe/661323/conflit-la-russie-evacue-une-partie-de-son-personnel-diplomatique-en-ukraine). Esta imagen publicada por el Ministerio de Defensa ruso el 4 de marzo de 2022 muestra un tanque ucraniano destruido en el barrio de Gnutovo, en las afueras de Mariupol. (Folleto/Ministerio de Defensa de Rusia/AFP: https://www.epochtimes.com/b5/22/3/5/n13624087.htm). Los ucranianos huyen mientras los rusos intensifican el ataque a Mariupol (http://wsj.com/public/resources/documents/Ukraine-Crisis-ct.html). La gente se refugió en la estación de metro Dorohozhychi en Kiev. 24 de febrero (https://www.gazeta.uz/ru/2022/02/24/stories-ukraine/).
23/03/2022:
sábado, 19 de marzo de 2022
Papel mojado
GUERRA Y PAZ: el martirio de Kiev
Putin podría ser el protagonista de ese fructífero género que es la novela de dictadores. Posee todos los rasgos del déspota: opaco, misterioso, frío, narcisista y despiadado
Rafael Narbona
Lev Tolstói fue un novelista extraordinario y un pensador mediocre. En el epílogo de Guerra y paz, reflexiona sobre las fuerzas que intervienen en la historia, determinando su curso. El escritor ruso afirma que las grandes personalidades como Napoleón desempeñen un papel marginal. El devenir histórico obedece a leyes ocultas. Aunque se resiste a negar la libertad, acaba sosteniendo que la necesidad es el verdadero motor de los hechos. Yo no creo que la historia sea fruto de la necesidad, sino de las acciones humanas y pienso que las grandes personalidades ejercen una influencia determinante.
Hay una gran diferencia entre Gorbachov, Boris Yeltsin y Vladímir Putin. Gorbachov se movía por consideraciones pragmáticas. Yeltsin era un oportunista. Putin es un ideólogo. Su visión política coincide en muchos aspectos con el mesianismo de Dostoievski. Al igual que el autor de Crimen y castigo, piensa que Occidente es una civilización decadente y que Rusia no debe dejarse contaminar por sus valores. No debe desviarse de la espiritualidad ortodoxa y ha de preservar un Estado fuerte y sólido, capaz de garantizar el orden y la estabilidad. La identidad de Rusia es inequívocamente cristina y no liberal. Sus pilares son la familia, la tierra y la tradición.
Se ha dicho que las predicciones de George Orwell en 1984 no se cumplieron, pero lo cierto es que el mundo está dividido en tres superpotencias enfrentadas: Estados Unidos, Rusia y China. Las tres manipulan la historia para conservar y extender su poder. Evidentemente, Rusia y China no son homologables a Estados Unidos, pues no son democracias, pero lo cierto es que la política exterior norteamericana no se guía por principios democráticos, sino por intereses geoestratégicos. No le ha importado derrocar gobiernos legítimos. En 1953, promovió un golpe de estado contra Mohammad Mosaddegh, el primer presidente elegido democráticamente en Irán. De ese modo evitó que nacionalizara el petróleo. En 1954 acabó con el gobierno de Jacobo Arbenz para frustrar su reforma agraria.
Mario Vargas Llosa relata la operación en Tiempos recios, mostrando la connivencia del gobierno estadounidense con la United Fruit Company, cuyos intereses resultaban perjudicados por las reformas de Arbenz. Tiempos recios no es la mejor novela de Vargas Llosa, pero es una obra que reflexiona certeramente sobre los problemas de América Latina para implantar y preservar la democracia. En 1973, EEUU volvió a organizar un golpe de Estado. Esta vez en Chile, pero con un resultado más trágico, pues Salvador Allende perdió la vida durante el asalto al Palacio de la Moneda. José Donoso publicó en 1978 Casa de campo, una novela magistral que narra de forma metafórica las iniquidades de la dictadura de Pinochet. Las grandes tragedias de la historia suelen inspirar obras maestras en el terreno de la ficción, quizás porque el dolor colectivo es una de las experiencias que deja una huella más perdurable en la posteridad.
Rusia y China han intervenido en países extranjeros siempre que lo han considerado conveniente para sus intereses. China invadió y anexionó el Tíbet en 1950 y nunca ha dejado de amenazar a Taiwán. La Unión Soviética envió sus tanques a Praga, Budapest, Afganistán. En el caso de Hungría, además torturó y asesinó al Primer Ministro Imre Nagy. John Le Carré nos contó la Guerra Fría con enorme elocuencia, recreando en novelas como El espía que surgió del frío (1963) la inhumanidad del otro lado del telón de acero. Le Carré no es un simple autor de novelas de espías, sino un escritor que destripó las entrañas del poder político, un monstruo que únicamente nos enseña parcialmente su faz.
Ya en la época de Putin, Rusia reprimió con dureza a los independentistas chechenos, instalando en el poder a Ajmat Kadýrov, que murió en un atentado y fue sustituido por su hijo Ramzán. Putin ha condecorado a Ramzán con la medalla de Héroe de la Federación Rusa, sin importarle las acusaciones de corrupción y violación sistemática de los derechos humanos. No debe causar extrañeza, pues la sombra de la corrupción también acompaña a Putin y nunca le ha quitado el sueño recurrir a métodos ilícitos para eliminar a sus adversarios. Se le acusa de estar involucrado en los asesinatos de la periodista Anna Politkóvskaya y ex oficial del KGB Aleksandr Litvinenko, si bien no ha podido probarse y, en el caso de Politkóvskaya, parece que la orden partió de Ramzán Kadýrov. En otras ocasiones, Putin ha encarcelado a sus oponentes, como el oligarca Mijaíl Jodorkovski y el abogado Alekséi Navalni, envenenado con un gas o agente nervioso y actualmente en prisión.
Putin podría ser el protagonista de ese fructífero género que es la novela de dictadores. Posee todos los rasgos del déspota: opaco, misterioso, frío, narcisista, despiadado. Vargas Llosa, García Márquez o Alejo Carpentier podrían haber compuesto un espléndido retrato de un personaje a medio camino entre Yago y Ricardo III. Al margen de eso, no me parece justo responsabilizarle de todo lo que está sucediendo. Rusia carece de fronteras naturales y ha sido invadida desde la vasta planicie ucraniana en dos ocasiones. En los años 90, Estados Unidos prometió a Gorbachov que la OTAN y la UE no se extenderían hasta las fronteras rusas. Algunos dicen que no es cierto, pero en un artículo valiente y clarificador Araceli Mangas Martín, catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid y vicepresidenta de la Real Academia de Ciencias Morales y Públicas, escribe: “Esos acuerdos constan en numerosos documentos desclasificados por EEUU en 2017 y son accesibles por internet (National Security Archive, Universidad de Washington)”.
Desde el Euromaidán, promovido por Estados Unidos en 2013, Putin no ha dejado de estar alerta, sintiendo que la seguridad de Rusia se hallaba amenazada. Se ha especulado que pretende restaurar las antiguas fronteras de la URSS, pero no es probable, pues sabe que eso le costaría una guerra nuclear. Siguiendo la política de los zares, su propósito es controlar los territorios limítrofes mediante gobiernos títeres como el de Chechenia, Bielorrusia o Kazajistán. Su ideología está perfectamente definida, pero no incluye una guerra contra la OTAN y la UE. Su actitud es similar a la de Estados Unidos cuando invadió Granada en 1983 o durante la crisis de los misiles en Cuba en 1962. Ambos eran países soberanos con derecho a elegir sus a aliados, pero la presencia militar rusa comprometía la seguridad estadounidense y no se consintió.
Algunos analistas han apuntado la necesidad de “finlandización” de Ucrania. En 1948, Finlandia se comprometió con la URSS a no ingresar en la OTAN y a practicar la neutralidad. Es cierto que en 1991 Ucrania entregó su arsenal (1.9000 ojivas, silos estratégicos y aviones) a Rusia a cambio de que se comprometiera a respetar sus fronteras, pero el acuerdo se convirtió en el papel mojado con el Euromaidán, los disturbios protagonizados por nacionalistas ucranianos a favor del ingreso en la UE. A estas alturas, no se me ocurre otra alternativa que negociar. Me resisto a creer que Putin pretenda atacar otros países. Si invadiera las repúblicas bálticas, que pertenecen a la OTAN, desataría la tercera guerra mundial. Se cumpliría la famosa profecía de Einstein: la próxima guerra sería con piedras y palos. Negociar y garantizar la seguridad de Rusia parece la única salida razonable. No es realista comparar Ucrania con los Sudetes, señalando que su cesión a Alemania no aplacó a Hitler. Putin no pretende invadir Europa y crear un Nuevo Orden. Solo quiere controlar los países limítrofes para crear un perímetro de seguridad.
Emmanuel Macron ha afirmado que la guerra de Ucrania durará. Aparentemente, Putin había planeado una Blitzkrieg (guerra relámpago), pero la resistencia de los ucranianos lo ha impedido. ¿Se convertirá Kiev en un nuevo Sarajevo? Es inevitable pensar en Vida y destino, de Vasili Grossman, donde se recrea el sufrimiento de los civiles atrapados en la batalla de Stalingrado. ¿Kiev será una nueva ciudad mártir, como Alepo o Grozni? No creo que una fatalidad ineluctable gobierne la historia, llámese necesidad o destino. Por eso espero que prevalezca la razón y se abran vías para la paz. La humanidad se está paseando por el filo de un abismo. Ya solo le queda retroceder. Según la paradoja de Fermi, las civilizaciones con un alto desarrollo tecnológico acaban autodestruyéndose. Espero que nuestra especie no avance en esa dirección.
Fotografía: Vasili Grossman, en las ruinas de Schwerin, en Alemania, en 1945; en: https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2020/09/25/5f6cd083fc6c8384288b45c7.html
01/03/2022:
jueves, 24 de febrero de 2022
De una jugada estratégica
NOTAS SOBRE PUTIN Y UCRANIA
Jonathan Benavides
¿Putin gano o perdió la partida en Ucrania?, ¿está terminado el juego?. Vamos a tratar de explicar la situación y aprender de una jugada estratégica magistral del líder ruso. De paso evaluemos los riesgos de la situación y la posibilidad de una guerra por el Donbas.
La crisis entró en una fase más peligrosa. Putin ya no puede decir que se trata de maniobras de entrenamiento como sostuvo hasta ahora. Hay una ocupación militar de hecho que desafía a occidente. Pero, siempre hay un pero, su objetivo en Ucrania todavía no está logrado. La mitad de Donetsk y Lugansk siguen bajo control ucraniano, de manera que para hacer efectiva la independencia, debe terminar de invadir o apoyar una ofensiva rebelde e ir a la guerra abierta con Ucrania, lo que dispararía una escalada de consecuencias imprevisibles. Es decir que Putin acaba de abrir un conflicto más serio con la Unión Europea y la OTAN que le habían advertido que una invasión motivaría sanciones económicas, militares y financieras. Mostró que debe ser tomado en serio cuando pide que Rusia sea reconocida como potencia
Pero como buen ajedrecista, hizo una jugada magistral distrayendo el verdadero objetivo, que logró sin que occidente reparara en que el balance de costos y beneficios de Putin obedecía a una lógica muy diferente a la de un improvisado que jugaba a la guerra. Veamos la jugada:
Mientras maniobraba por los 20.000 km2 del Donbas, se aseguró el control sobre los 207.600 km2 de Bielorrusia. Luego de los intentos de acercamiento de Lukashenko a occidente, forzó al dictador a ponerse del lado ruso y permitir el despliegue de su ejército en el norte de Ucrania. El líder bielorruso actuaba con cautela con Putin porque Rusia le estaba escatimando el petróleo que es vital para su industria petroquímica y por ende para su entrada de divisas. Ahora, Bielorrusia tiene el petróleo, pero también 70.000 tropas rusas estacionadas dentro de su territorio. Putin logró además que los reclamos por la anexión de Crimea en 2014 sean corridos a un segundo plano para que la OTAN se concentre en el conflicto en Donbas, en reforzar a Ucrania y sus vecinos y calcular que sucederá mañana con las tropas rusas cerca de sus fronteras. La jugada larga fue continental. En medio de la tensión, consiguió que China blanquera su alianza con Rusia, materializada en su apoyo diplomático y en un gasoducto para suplir lo que Europa deje de comprar por el asunto ucraniano. Beijing venia esquivando definirse, hasta ahora.
En una sola jugada, Putin colocó tropas frente a Polonia, Lituania y Letonia, todos ellos miembros de la OTAN y se ganó el apoyo Chino. Pedía que Ucrania no entrara en la alianza porque se sentía amenazado. Dió vuelta la amenaza, ahora es él quien amenaza y habla muy en serio. Pero ante la agresividad de Rusia, Suecia y Finlandia iniciaron contactos para integrarse a la OTAN. La demanda de Putin para que la alianza no aceptara más miembros le salió mal y ahora quizás tendrá nuevos vecinos de la OTAN en el flanco norte que eran neutrales desde 1949.
El tiempo, es ahora el factor que decidirá todo. Decía el filósofo chino Sun Tsu en el siglo 5 AC que “cuando no tienes tiempo, gana terreno. Cuando no puedas ganar terreno, gana tiempo”. Y ese es el dilema crucial de Putin y de sus adversarios en toda esta crisis.
Putin preparó a Rusia para esta situación. Reforzó sus arsenales, pero también acumuló 630.000 millones de dólares en reservas para hacerle frente a las sanciones que previsiblemente vendrían con su decisión de avanzar sobre Donbas, como sucedió luego de la toma de Crimea en 2014. Ya le demostró a Europa en 2021 que también puede presionar económicamente cuando disminuyó el flujo de gas hacia el oeste y provocó un aumento de hasta el 200% en su precio. Putin tiene armas económicas también y causó pérdidas por 600.000 millones a Europa con esa maniobra.
Pero también es débil. Su economía no está ni siquiera entre las 10 mayores del mundo. Su alianza con China es una buena jugada, pero incluso el gasoducto hacia ese país demandará dos años y hasta entonces no podrá suplir la entrada de divisas que se cierra desde Europa. Pero además está forzando a Europa a reemplazar proveedores de gas y acudir a los yacimientos del Mar del Norte, de Argelia y a la provisión de GNL de EE.UU. Y empuja a sus vecinos a una dependencia económica, militar y política de Washington. Ensambló una coalición en su contra.
Esta situación obliga a Europa a acelerar la transformación de su matriz energética a fuentes renovables y quizás a regresar a las usinas nucleares para evitar el chantaje ruso. Con eso Putin perderá capacidad de presión, aunque tenga muchas tropas y aparatos militares modernos. Rusia se alejó de la tercera economía global, Europa, y se acercó a la segunda, China; pero empujó a la primera, EE.UU., a unirse a la tercera en un bloque que le impondrá sanciones a su sistema productivo, ya muy debilitado por las sanciones impuestas desde 2014 y el Covid.
El 25% de las divisas de Rusia entran por ventas militares. Sin dudas el rol agresivo de Putin promoverá las armas rusas, que demostraron ser temidas por Occidente. En una carrera armamentística originada por la inestabilidad, Rusia es promotora y tomadora de ganancias. Pero para fabricarlas depende de componentes europeos y financiamiento. Las sanciones y la carrera de alianzas que despierta la crisis ucraniana en el resto del mundo ya afectó ventas a por lo menos cinco naciones, entre ellas India y Egipto. Esa partida termina en tablas. Además, en su alianza con China no queda claro cómo se repartirán los territorios en el "tercer mundo" que ambos aspiran controlar, venderles sus productos civiles y militares y alinearlos a sus estrategias. Los dos necesitan los mercados y no hay suficiente para repartir.
Es el caso de América Latina, en donde rusos y chinos ofertan plantas nucleares y aviones de combate. No se trata solo de vender la central o armas, sino de hacerse con el resultado de la venta de energía y, en un panorama más amplio, ser la potencia regente sobre los gobiernos locales. En la medida que Putin se convierta en paria, China aprovechará esa debilidad para avanzar sobre países en la periferia en donde compite con Rusia y Occidente. La proyección estratégica de Moscú se convertirá en regional. Cambiará Bielorrusia y Donbas por África y América Latina.
Ese avance en la periferia trajo la reacción de las diplomacias de EE.UU. y Europa, que al fin salieron del letargo. El otro problema que ganó Putin es político y es interno. Desde que asumió el poder, fortaleció a un grupo de empresarios de su confianza a los que le fue entregando negocios con el exterior. El entramado del gas y el petróleo es manejado por una casta empresarial cada vez más poderosa. Europa y EEUU amenazaron con obstruir el ingreso de las empresas rusas a los mercados y sistemas financieros. Luego, con cortar lazos comerciales y promover que otros Estados se sumen al boicot. Eso le va a doler más a las compañías que al Estado ruso. Las balas les pegan a ellos.
Las sanciones contra Rusia van a afectar más a esas empresas que al Estado ruso, que después de todo tiene reservas en dólares y negocios como la venta de armas y vacunas, por ejemplo. Pero el círculo que sustenta a Putin, saldrá más perjudicado cuanto más se extienda la crisis. El otro apoyo de Putin es el estamento militar que presiona en el sentido contrario. Necesitan una demostración tangible de fuerza imperial, motivados por la necesidad de recuperar el orgullo nacional perdido con el fin de la era soviética. Putin precisa a ambos para sostenerse.
Y en una sucesión de hechos, todas las previsiones de Putin pueden volverse en su contra en la medida que la crisis se extienda y el costo de mantener desplegadas sus tropas en Donbas o en Bielorrusia vaya comiendo reservas, recursos y la paciencia de sus amigos empresarios. El tiempo, nuevamente, entra en juego. Si Putin decide alargar la crisis o profundizarla, el deterioro económico será mayor y más concesiones deberá hacer a sus aliados internos y externos para compensar las pérdidas que trajeron esas ganancias estratégicas que obtuvo.
En esa carrera por equilibrar factores, Putin sabe que quedó prisionero de su jugada magistral. Demostró que Rusia es una potencia, ocupo tierras y ganó peso estratégico. Pero se expuso a una situación de crisis política y económica que se agudizará con el correr de las semanas. El riesgo, y volvemos a Sun Tzu que es parte de las lecturas de Putin, es que ante el dilema y las presiones el premier ruso decida ganar más terreno en Ucrania porque el tiempo no le es favorable y las presiones en su contra se van a acentuar a medida que transcurran los días.
Putin logró su objetivo estratégico y se paró frente a la OTAN, se aseguró el colchón bielorruso y que todos entiendan que es una potencia militar dispuesta a hacerse valer. Desde el otro lado esperan que eso sea todo, y que el tiempo lo obligue a no ir más allá o que lo derrote. Putin sabe que Rusia no está en condiciones de enfrentar una crisis eterna y que con una economía similar a la de Brasil y 160 millones de habitantes, no puede sostener una guerra con occidente por más poderoso que sea su ejército. Las guerras se ganan con recursos y aliados.
Rusia es gigante, pero el avance en Ucrania logró poner a 400 millones de europeos y 330 millones de norteamericanos en la trinchera opuesta y a ejércitos que sumados lo superan en número y tecnología. Y del otro lado hay una economía que unida es 27 veces más grande que la suya. Y no, la opción nuclear es una fantasía. Las doctrinas y protocolos no permiten que Putin se despierte un día con ganas de volar todo y lo haga con apretar un botón. Los rusos son mucho más sofisticados que los Iván Drago, grandes y brutos que venden las series y películas de Hollywood.
Putin sabe que China es su primer socio comercial y que hay coincidencias y adversarios comunes, pero también que Europa es el principal mercado de Beijing. Y que ante un error de cálculo, fortalecerá a su adversario en Asia y se atará a su carro por muchos años. Putin no es tonto.
Como buen lector de la historia, recuerda que Nicolás II cayó por no poder sostener su participación en la Primera Guerra Mundial al agotarse su economía. Que Japón y Alemania cayeron por falta de recursos. Que la URSS se desplomó exhausta por el largo esfuerzo de la Guerra Fría. Y lejos de ser un ignorante, conoce la debilidad de la Rusia actual, que pese a sus aviones, tanques, misiles y buques, no podría sostener esta tensión que ya viene del 2014 y que en caso de entrar en Ucrania, puede convertirse en un dolor de cabeza similar al de Afganistán y Chechenia.
Occidente no envió a Ucrania armamento pesado. Entregó misiles antiaéreos, antitanques y comunicaciones para fortalecer a la resistencia por parte de los 400.000 reservistas preparados para una larga guerra de guerrillas. Le propuso a Putin un pantano militar como advertencia.
Volvimos al principio. En esa franja que cruza como una cicatriz al Donbas, se juega el futuro de Putin. Ya dió un paso firme con el reconocimiento de las repúblicas separatistas, ahora debe demostrar hasta donde está dispuesto a llegar. Desde arriba de ese nuevo Muro que otra vez divide oriente y occidente, la observan aliados y adversarios. Putin no puede frenarse ahora. Si lo hace, occidente buscará debilitarlo hasta que retroceda. Si avanza será el líder que prometió, pero en una realidad sangrante. Si se retira y deja que Ucrania recupere lo perdido, será parte de la historia. Tiempo o territorio, esa es la cuestión.
Irónicamente Putin también juega con el tiempo. Busca que se acepte el nuevo status quo y que su exhibición bélica haga entender a Occidente el papel que juega junto China en la estabilidad del este europeo y en el Pacífico sur. Y que las sanciones, se diluyan de a poco.
EE.UU. afronta una inflación récord y Europa necesita el gas ruso para recuperarse tras dos años patéticos. A la larga, supone Putin, la lógica económica los atravesará a todos y el Donbas no valdrá una guerra ruinosa y una guerra armamentista. Apostó fuerte sin certeza alguna. La situación en Ucrania está lejos de resolverse. Europa y EE.UU. entendieron que la tregua de 1989 se acabó. Ya refuerzan sus presupuestos de defensa y su diplomacia para asegurar aliados y mercados. En Donbas se juega el primer partido de un nuevo torneo por el control del mundo, por un nuevo orden mundial.
Desde 1989 se especuló con un mundo unipolar con EE.UU. como potencia dominante. Ahora estamos ante cuatro jugadores poderosos que se disputan el liderazgo global y tejen alianzas mentirosas: EE.UU., China, Europa y Rusia. Es el turno de Putin.
23/02/2022:
martes, 22 de febrero de 2022
Texturas
BENZO Y LA VIDA CIVIL
Nicomedes Febres Luces
Creo que Juan José Benzo fue el más importante fotógrafo caraqueño del siglo XIX, y quizás de toda Venezuela, pero para no entrar en divergencias innecesarias diría que él y Henrique Avril son la pareja más destacada de fotógrafos del país en ese siglo y en la única confrontación por un premio entre ellos la ganó Benzo. Fue en ocasión de arribar a las costas venezolanas el barco de guerra norteamericano Wilmington poco antes de la Revolución Libertadora de Manuel Antonio Matos y el mensaje a las potencias europeas fue que de allí en adelante el Caribe era como un mar interior de Norteamérica y su zona de influencia exclusiva. Por eso salieron espantados los barcos alemanes, franceses e italianos del Caribe durante el bloqueo a nuestras costas y el general Gómez aprendió quien era el toro que más mugía nuestras costas y por eso trato con manos de seda a los yanquis. La razón por la que Benzo no es tan conocido es porque teniendo dinero de familia y farmaceuta, no tenía la urgencia de ganar dinero como fotógrafo ni tuvo un foto estudio como negocio, pero hizo muchas fotos famosas transformadas en postales anónimas pues era también masón, por lo que no las identificaba como de su autoría, como era la costumbre de la época, incluso los dueños de tiendas promotoras de las postales eran usualmente los propios fotógrafos de ellas. Era gente muy austera como el catalán Pujol, el alemán Gathmann o el judío Levy o el criollo J. M. Chirinos que como aficionado a la fiesta brava fotografió muchas corridas de toros en el Circo Metropolitano. Benzo fue además presidente de la Logia Masónica de Venezuela como se publicó en el obituario a su muerte en 1924 acaecida por enfermedad pulmonar obstructiva crónica por ser un fumador empedernido.
Los editores de postales se apropiaron de sus imágenes y las reprodujeron como postales anónimas. Afortunadamente sus fotos son incopiables porque sus originales se hicieron en un fino papel ocre ya desaparecido. Diría incluso que salvo Lessmann hacia 1863, que para entonces y a solicitud del doctor Adolfo Ernst realizó una veintena de fotos estereoscópicas para la Feria Mundial de París, Benzo fue el primer fotógrafo que retrató apropiadamente a la capital. Casi calle por calle y esquina por esquina y muchas de las viejas fotos famosas de la ciudad son de su autoría. En materia de investigación histórica las afirmaciones con frecuencia deben ser corregidas por cuanto pueden aparecer otros autores anteriores, pero hasta ahora esto es lo que hay.La foto del día es una foto emblemática de Juan José Benzo sobre el carnaval de Caracas a finales del siglo XIX que fue repetida muchas veces como postal coloreada.
Fuente:
https://www.facebook.com/photo?fbid=10226159206267391&set=a.2324650196458
EL AMOR DE ANTES
Nicomedes Febres Luces
Ayer en la Feria de Antigüedades dominical del Museo del Transporte al salir y casi por accidente encontré un libro que estaba buscando desde hace tiempo. Es una suerte de misal amatorio de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX titulado El Lenguaje simbólico de las Flores y escrito por la Baronesa de Fresne. El subtítulo dice lo que es el nuevo lenguaje de las frutas, del abanico, de las piedras preciosas, de los colores y de las manos, cada uno con un capítulo, y fue editado en Madrid en 1876. Tenía tiempo buscándolo sin tener a mano nada más que el título. Pretende ser un libro amable y breve lleno de sentencias y un poco derivado del Manual de Buena Conducta de Carreño, que fue el primero en Lengua Castellana y quizás el más exitoso de todos, siendo el libro más editado en el continente en su época. Mal puedo comentar un libro que no he leído aun. Luego vendrían el libro titulado El Trato Social de la mexicana Condesa de Tramar muy largo y latoso y después uno titulado Labores de Señora escrito por la señora Th. De Dillmont, que parece una guía telefónica, que he hojeado pero aun no leído, pero se ve latoso como el solo, pues describe hasta como se debe ayudar a las damas a subir en los carruajes y solo el protocolo en la mesa llena decenas de páginas. Este libro de la Baronesa de Fresne fue antes propiedad del señor Ramón F. Matos y de Petra M. Ruiz en 1917 según sus firmas asentadas. Con este libro completo la tetralogía de los libros ya citados de las buenas maneras, que parece que no aprendo bien, y dejo el Diccionario de las Supersticiones en lengua española de Francisco Sánchez Arroyuelo para los asuntos de amor y brujería cuyo libro mayor es el Tratado y La última palabra de la Magia y del Ocultismo de Emilio Fabregat editado en México. En Venezuela lo más cercano al tema son las obras de Teresa de la Parra y su personaje María Eugenia Alonso y los consejos de una revista femenina que se publicó en Caracas entre 1915 y 1923 llamada Actualidades de la que tengo algunos números y allí se narran muchas de las costumbres caraqueñas de la “gente de Trato Social” de entonces, donde se informa quien recibiría en su casa en la semana siguiente, pues su publicación era semanal y recetas de comida y consejos de belleza entre otros temas. Contabilizaba algunas tertulias vespertinas donde se hablaba de temas determinados de interés común entre los habituales contertulios, como casa de los Carreño donde se tocaba música clásica para los amigos una vez por semana y se hablaba de música y para asistir una persona debía ser introducida y presentada por un participante habitual y respetando el protocolo y las buenas maneras.
En la foto el Libro de las Flores editado por Saturnino Calleja en Madrid, casa fundada en 1876 y comienza en orden alfabético con el tema del Abeto seguido de la Acacia Robinia y el Acanto. Ver menos
Fuente:
https://www.facebook.com/photo?fbid=10226153800892260&set=a.2324650196458
UN DÍA AGITADO
Nicomedes Febres Luces
Ayer en la mañana amanecí releyendo por última vez mi libro sobre la Historia de los gallos de pelea titulado El Último Rito Feudal antes de mandarlo al editor. No se trata de una apología ni una crítica feroz contra la pelea de gallos en Venezuela, evento que de ser eliminado causaría la desaparición de esa especie famosa por su belleza y su coraje. Más bien es el uso de ese espectáculo como una explicación sociológica de nuestro país para desentrañar el paralelismo entre los usos sociales en ese ambiente y la estratificación social de nuestra nación, la existencia del machismo, la importancia de la palabra de honor, el coraje varonil como virtud cardinal. Luego de releerlo y corregir algún detalle que siempre descubrimos al final, fue enviado al editor, Por supuesto tendrá su público y sus detractores, pero espero que unos y otros lo lean. Luego me fui a caminar mis tres kilómetros y luego a la frutería para comprar los productos y preparar mi ensalada de frutas semanal. Me instale luego a revisar las obras de la próxima exposición de D’Museo que tiene que ver con los cambios de apreciación del arte en un sentido amplio.
Veo con preocupación el aplanamiento de la crítica frente al régimen de maduro lo cual puede ir desde el acostumbramiento al régimen, lo cual es grave, o el fracaso del liderazgo opositor en construir una mayoría con poder para cambiar a la vida política. Mientras tanto, el hambre y la miseria se apoderan de la nación. Cómo están los hospitales? Cómo están las escuelas? Cómo están las universidades? Cómo está la represión? Cómo están los presos políticos? Que dicen Henry Ramos? Que dice Leopoldo López? Qué dice Julio Borges o Henrique Capriles? A los únicos que veo bien es a los enchufados porque la miseria campea en este país.
Trato de tener imágenes viejas de Caracas y sería sensacional hacer un plano visual con fotos de la antigua ciudad y los cambios urbanos y arquitectónicos sucedidos, pues Caracas cambió radicalmente a partir de la planificación de la ciudad del futuro hecha en base al Proyecto Rotival de 1939 y luego por la aceleración constructora del régimen de Pérez Jiménez y la expansión urbana hacia el este del gran valle de Caracas, sin embargo hay imágenes que me desconciertan como estas fotos de 1937 tituladas estación de policía que no logro identificar. Fue tomada por algún turista desprevenido de ese año.
Fuente:
https://www.facebook.com/photo?fbid=10226148900889763&set=a.2324650196458
AMERICO Y CHELIQUE
Nicomedes Febres Luces
Venezuela debe estar de luto por la partida de estos venezolanos valiosos. A Chelique no lo conocí porque mi roce con el mundo de la música ha sido ínfimo pero recuerdo una revolución musical cuando surgió la canción Ansiedad que se ha vuelto una suerte de segundo himno nacional, tanto que hasta recuerdo que estaba yo en la avenida Casanova cuando la oí por primera vez en la voz de María Teresa o Rosa Virginia Chacín y en aquellos años junto a Chelique y las hermanas Chacín surgió una brillante generación de músicos al igual cuando fueron los años ochenta con Yordano y compañía. Tan buen recuerdo mantengo, pese a que Chelique fue el creador del pegajoso jingle de Ese Hombre si Camina que catapultó a CAP la primera vez y vino luego la tragedia de la Gran Venezuela y dejamos de ser un país serio y nos volvimos faramalleros y nuevo ricos y de allá aquí todo ha sido penuria. Como digo lo uno digo lo otro: CAP fue un soberbio ministro del interior cuando batimos a la insurrección comunista. Creo que la desgracia de Venezuela fue la vanidad de CAP frente al halago, que no sufrieron los otros presidentes democráticos hasta entonces. Un buen político debe ser permeable a la crítica e impermeable ante el halago y ese rasgo lo da la Cultura más allá de la Política y en materia de cultura CAP era bastante ignorante. A Américo si lo conocí y hablé con él varias veces y realmente era un tipo encantador, un excelente orador y fue una víctima de los cantos de sirena socialista de los malandros castro de Cuba. Fue parte de la generación más preparada de Acción Democrática que fue sacrificada en el altar de las vanidades de los sátrapas cubanos. La última vez que lo vi fue con motivo de la película de mi amigo Carlos Oteyza sobre el presidente Betancourt donde reflexionó sobre el disparate que había sido la lucha guerrillera. Una generación brillante de jóvenes de lado y lado fue aquella de los años sesenta. Vaya pues a los familiares y amigos de Chelique y de Américo mis condolencias y mi respeto por su desaparición física, especialmente a mi hermano en el afecto Carlos Martín La Riva primo de Américo y gran antropólogo, director de la Escuela de Antropología de la UCV.
La publicidad de los medicamentos antes de la aparición de la penicilina es totalmente distinta a toda la medicina de la era post antibiótica. Entre la publicidad de los productos farmacéuticos encontré esta de Esparrurine el cual junto a unos rezos era selectivo contra el dolor de muelas. Como lo informa la publicidad de entonces.
Fuente:
https://www.facebook.com/photo?fbid=10226138167461434&set=a.2324650196458
HIJO DE PUTIN
Nicomedes Febres
No sé en que va a terminar el affaire de Ucrania, viejo miembro de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas liberada luego del desmembramiento de la URSS comunista y durante la época de Boris Yeltsin y del inmenso Mijail Gorbachov, acaso después de Churchill el político más importante del siglo XX. Eso de desmembrar a la Unión Soviética sin ser derrotado y sin perder el glamour es posible solo con grandes políticos. Pero las naciones muy grandes en territorio y con millones de habitantes solo pueden funcionar bajo el despotismo como lo comentaban los viejos pensadores políticos antes del siglo XIX y siendo la excepción Estados Unidos donde el poder y la riqueza reside en el pueblo, pues todos están obligados a ganarse la vida y no a esperar que le den, que es la dura verdad sobre el capitalismo. El señor Putin es un militar que viene de la escuela de la NKVD famosa por el entrenamiento de sus cuadros políticos y fue abriéndose paso entre la burocracia militar del viejo partido comunista pese a que dicen de él que es cristiano ortodoxo ruso y hombre de derechas que alcanzó su mayor influencia después de reprimir salvajemente a los rebeldes chechenos. Todo parece indicar que el señor Putin posee la virtud, repito, la virtud de no mascar a la orden de ordenar la muerte de sus enemigos. Pero los problemas del señor Putin son varios y uno de ellos es que depende financiera y económicamente de la economía norteamericana y segundo, del petróleo del Mar Negro y se vio cuando los sucesos del surgimiento de la OPEP en los años setenta que Rusia se dedicó a vender petróleo a diestra y siniestra. Dicen que Rusia exporta primero petróleo a Europa y segundo caviar y pieles de animales del Ártico, siendo gigantesca la brecha entre ambos comercios. Todo este incidente de Ucrania fue una jugada de poder del señor Putin a ver si los europeos se quedaban tranquilos mientras él adquiría más poder. Recordó el asunto de Hitler cuando se anexo a parte de Checoeslovaquia y los franceses e ingleses se quedaron tranquilos esperando calmar a Hitler. Como me gustaría ver a sus seguidores socialistas en América Latina bajo su régimen siendo mandados a Siberia para que traten de sobrevivir en el frío siberiano. Esto de Ucrania solo es el rugido de un león, pero es león al fin y al cabo, y afortunadamente por primera vez que recuerde los gobiernos europeos actuaron con diligencia y no bajo la presión y demagogia de los pacifistas y sus aliados que deberían ser mandados a Siberia para que se les quite el apendejamiento mental y los excesos morales porque siempre el cambur verde mancha y a verraco no lo capan dos veces.
Por razones que ignoro tengo entre las fotografías de la colección muchas fotos de novias con novias bonitas y no tanto, desde las formales de pareja, o del matrimonio de gemelas el mismo día con sus esposos hasta fotos matrimoniales donde el novio falta en la foto porque es el fotógrafo y dejo la silla vacía. Entre todas esta curiosa donde la novia carga en la mano una rosa oscura, no sé si es vinotinto o negra.
Fuente:
https://www.facebook.com/photo/?fbid=10226133600027251&set=a.2324650196458
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