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lunes, 4 de abril de 2022

Texturas

EL PAÍS, Madrid, 01 de Abril de 2012

LA CUARTA PÁGINA-LA SOCIALDEMOCRACIA EN CRISIS

LA RECUPERACIÓN DE LA POLÍTICA

Fernando Vallespín

En una entrevista conjunta que François Hollande y Sigmar Gabriel dieron al FAZ y a Libération el pasado 16 de marzo, encontramos algunas perlas que nos ponen sobre la pista del nuevo discurso socialdemócrata. Lo más reseñable puede que sea esta manifestación programática que refiere el político alemán: “Mientras que la Sra. Merkel dice que está a favor de una democracia acomodada al mercado, nosotros creemos que lo adecuado es justo lo contrario: debemos crear mercados que sean conformes a los dictados de la democracia”. O, lo que es lo mismo, no es la política la que debe adaptarse a la economía, sino ésta a aquélla. Y, añade Hollande, no una política cualquiera, sino una imbuida de valores como la justicia y la honestidad, y asentada sobre una nueva comprensión del crecimiento, que debe ser solidario y sostenible.

Hasta aquí bien, es difícil no compartir estos principios. No parece que la crisis de la socialdemocracia se explique, pues, porque sus ideales de siempre se hayan desvanecido y no encuentren ya el eco de antaño. Si hoy no se halla en una situación particularmente boyante no es ya tanto porque el individualismo rampante o el irreductible pluralismo de formas de vida hubieran subvertido su clásico discurso de la igualdad y la cohesión social, aunque sin duda lo hayan erosionado. La respuesta está más bien en otro lado, en no haber sabido articular un discurso coherente en torno a los medios adecuados para alcanzarlos. Es lo que Tony Judt, un socialdemócrata convencido, criticaba de ella al referirse a su “irresponsable grandiosidad retórica”, el perseguir grandes fines, pero sin una auténtica vocación para realizarlos. Y, en efecto, aunque su historia como partidos de gobierno ha dejado indudables logros sociales, no ha podido evitar el desgaste que significa su siempre directa participación en la gestión sistémica, su subordinación a dictados más pragmáticos que utópicos.

Al borrarse la dimensión utópica de sus propuestas e identificarse al sistema de la política establecida, los partidos socialdemócratas están mostrando una gran incapacidad para canalizar el nuevo activismo político. Esta es una de sus grandes diferencias respecto a lo que vimos con el fenómeno Obama inicial, que supo integrar en su curiosa coalition of the willing a una heterogénea masa de grupúsculos, desde el movimiento sindical, pasando por los verdes o las feministas. Es obvio que un partido político europeo lo tiene bastante más difícil que un novedoso candidato presidencial estadounidense, más capaz de generar la adhesión del nuevo pluralismo social a su proyecto. Luego muchos rectificarían, pero en un principio no lo vieron como parte del orden político establecido, mientras que un partido, por muy progresista que se presente, es, casi por definición, una parte de aquello frente a lo cual se movilizan. Lo hemos visto en movimientos como el 15-M o en toda la miríada de grupos que buscan refugio en ONGs o en una miscelánea de organizaciones más o menos laxas de acción política y social.

El futuro de la socialdemocracia pasa indefectiblemente por buscar formas de seducir a los representantes de estas nuevas sensibilidades políticas y ser capaces a la vez de recuperar los votos perdidos o idos a la abstención. El hecho que han de afrontar con urgencia es que ya no tienen la masa de votos cautivos de épocas anteriores. La volatilidad del voto está aquí para quedarse y no se puede contar ya con el voto identitario que sostenía a la socialdemocracia tradicional. Hoy más que nunca los votos han de ganarse, no darse por supuestos. Esto es lo que muchos de estos partidos no han sabido calibrar. Al convertirse en partidos atrápalo-todo consiguieron ir más allá de su grupo de referencia electoral, pero no fueron consecuentes a la hora de combinar la fidelización de los excautivos y la apertura a otros grupos sociales. Ahora se ven obligados a labrarse un espacio en sistemas de partidos cada vez más fraccionados y ante una dificultad creciente por morder en sectores sociales distintos.

Contrariamente a lo que ha ocurrido hasta ahora, puede que esta fase de la crisis se convierta, al fin y al cabo, en su gran oportunidad. Sobre todo si las medidas propiciadas por Merkel no producen el efecto esperado. Aquí, como hemos visto al comienzo, las bases de su discurso pivotan sobre la necesaria vuelta de la política y la recuperación de la capacidad de decisión ciudadana. “¿Quién decide sobre cómo hemos de vivir juntos en Europa? ¿Wall Street y la City de Londres, o ciudadanos con políticos electos?” (S. Gabriel). Obsérvese que el punto de referencia es Europa, la condición de posibilidad imprescindible para ese pretendido disciplinamiento de los mercados, el único horizonte a través del cual puede recuperarse la gobernabilidad perdida. Sólo a través de ella deviene factible la capacidad de acción necesaria para imponer medidas como los Eurobonos, el impuesto sobre las transacciones financieras, el control de las agencias de calificación o las restricciones al capital especulativo.

La elevación del foco nacional al supranacional permitiría así recobrar buena parte de la credibilidad perdida por la socialdemocracia en cada uno de los Estados aislados. No en vano, el punto más débil de su discurso se encontraba en la constatación del contraste entre lo que proclamaba como necesario y los medios disponibles para llevarlo a cabo. Con un Estado en retirada y anoréxico es difícil imaginar la implementación de reformas progresistas e incluso el mantenimiento de los logros sociales adquiridos. Frente a esta situación sólo caben dos salidas, o una estrategia de movilización de la sociedad civil en la línea de la Good society que propone el partido laborista británico, o el reforzamiento de la política que ofrecería una gobernanza europea digna de ese nombre. Y esto último sólo parece creíble desde la socialdemocracia, ya que es la única opción política europea que goza de una familia de partidos con capacidad para actuar de forma coordinada a nivel continental.

Paradójicamente, esta presunta fortaleza de la socialdemocracia se convierte también en su gran debilidad. Una cosa es tomar conciencia de cuáles son las condiciones para recobrar la gobernabilidad, y otra distinta es ser capaces de venderlas a electorados crecientemente escépticos hacia el proyecto europeo. Tanto se ha malogrado Europa en su continua deriva intergubernamental, que invertir esta tendencia se ha transformado en una tarea casi imposible. De ahí que sus grandes antagonistas sean hoy las predisposiciones populistas que se arraigan en la rehabilitación de los enfoques nacionalistas, la desconfianza hacia la integración europea y el desprecio de la política establecida. Y este último rasgo, el descrédito y la desconfianza casi generalizada hacia la política, puede que sea el mayor obstáculo que hayan de sortear. La cuestión que aquí se abre es si hay otra forma de hacer política que sea distinta de la habitual. Y esto parece tanto más necesario cuanto más se reivindica su vuelta en tiempos de crisis.

Puede que esto último sea lo que informe la actual insistencia de Hollande y otros por subrayar la dimensión de la honestidad. No sólo como un atributo de rectitud moral, que también, sino como un rasgo que limita la tendencia de los políticos a entrar en una subasta de promesas que saben que luego no pueden cumplir. Decir la verdad y proyectar el ideal de la “sociedad decente” empezando por el propio partido y sus propuestas; un partido mucho más abierto ahora a la participación e integración de sus simpatizantes y, en general, a cuantos comparten la necesidad de recuperar la dimensión de lo público como prerrequisito para encontrar la solución de los principales problemas sociales. En el fondo sigue latiendo la vieja aspiración socialdemócrata de convertirse en la casa común de la izquierda; o, al menos, de quienes no se resignan a aceptar que la política siga al arrastre de los mercados.

(*) Fernando Vallespín es catedrático de Ciencia Política. Universidad Autónoma de Madrid

CIUDAD CARACAS, 31 de Marzo de 2012

LETRA SUELTA/ LA ASQUEROSA POLÍTICA

Carola Chávez 

Pasó un amigo opositor por la Feria del Libro y solo supo decir con asquito: “Mucho libro de política.” Aquello, se suponía, era una descalificación.

Cuando hablan de política mis amigos opositores fruncen la cara con grima y aclaran que ellos −¡Líbrelos Dios!− no son políticos, sino simples ciudadanos ejerciendo su derecho a opinar. Y amanecen enchufados a Globovisión, buscando una tragedia nacional, una hecatombe siempre fallida, algo que les mantenga intacto el terror. Así desayunan, almuerzan y cenan hablando, con la boca llena, mal del gobierno… apolíticamente, claro.

La política, para la gente pensante de este país, es poco menos que una obscenidad. “La política es sucia, embarra todo lo que toca”, afirma cada ladrón juzgando por su condición.

Y es que, claro, si su punto de referencia son los adecos, copeyanos sus neo partidos derivados, UNT y Primero Justicia, no pueden menos que sentirse asqueados al punto de Alka Seltzer. Pero es que en este caso estamos hablando de la degradación de la política, de su uso retorcido en beneficio del poder económico, de esa minoría siempre beneficiada que acostumbra a ganarse el pan con el sudor de frentes ajenas.

Fueron ellos los que, convenientemente, nos condicionaron a repudiar la política. Mientras más asco nos diera menos nos íbamos a meter a curucutear e inevitablemente a descubrir que la política es la herramienta matriz para la construcción de la patria.

Hoy somos un país politizado, culpechavez, por supuesto. Unos lo asumimos orgullosos y otros, tiralapiedraescondelamanomente, se distancian, con fingido pudor, de la política de guarimbas, sabotaje, guerra sucia, mentiras globotizantes: hijos no te han quitado, bombillos espías que solo dan luz, agua tóxica que no intoxica. Y el odio que no respeta ni a los muertos, y el racismo, y las pruebas por llegar de un fraude que no fue, y “se van a tener que comer las alfombras”… la espoleta…

Así, apolíticamente, se oponen a todo lo que haga el gobierno quejándose, con especial esmero, de lo que ellos llaman paternalismo de Estado, “porque eso de darle casas, educación, salud a la gente solo fomenta la flojera, no crea ciudadanos sino mendigos, aunque mi papá me dio todo, hasta mi apartamento y mi camionetota, pero mi papá no es el Estado y yo ni tengo la culpa de tener un papá con billete, o sea…” En cambio, aplauden a los gobiernos que, cual padres desnaturalizados, rescatan bancos quebrados sacando el pan de la boca a sus pueblos para dárselo a los banqueros causantes del descalabro. Es decir que el Estado solo debe ayudar a quien no lo necesita. A los demás si no los ayuda su papá, que se jodan, nadie los mandó a ser pobres. Apolíticamente hablando, claro.

Con razón el asquito…

EL NACIONAL - Jueves 29 de Marzo de 2012     Opinión/10

CAMPAÑA ENCUESTORAL

Colette Capriles

En la campaña electoral de 1998, el candidato Chávez comienza a figurar en primer lugar de las encuestas para el mes de mayo. Cualquiera diría, a la luz de los resultados, que tal era una predicción "irreversible". Pero si se reconstruyen los hechos, y aconsejo el ejercicio mirando el archivo digital de los periódicos, lo que volvió exitosa a esa candidatura fueron los terribles errores políticos cometidos por sus adversarios desde entonces hasta pasadas las elecciones regionales, en noviembre del mismo año. No los recapitularé, pero sí diría que se resumen en que terminaron provocando un vacío político que fue desde luego llenado por quien estaba dispuesto a hacerlo.

Como hoy, lo que estaba en juego entonces era, cómo decirlo, un cansancio. Y una tensión tremenda entre continuidad y cambio. Sólo que el presente es como un espejo invertido del pasado.

Quien otrora quedó favorecido con tan sólo resultar consistente (en abierto contraste con ese valse de los adioses que ponía a bailar a los demás aspirantes a la Presidencia en una especie de carrusel que apenas daba vueltas sobre sí mismo), se ve ahora instalado en el más pastoso statu quo, inmovilizado, reducido a gobernar por voz y a experimentar espasmódicas tácticas que, vistas en conjunto, gritan la falta de estrategia, mientras la deriva del país pone en evidencia el vacío.

Y es la hora de las encuestas porque una de esas tácticas, por cierto repetitiva porque, como afirma Ricardo Sucre en su blog politicaconsentido.blogspot.com, la hemos visto aparecer en otras campañas, y consiste en una especie de "ciclo encuestoral" con perdón del idiolecto, que se inicia bastante antes del evento con sondeos que muestran paridad o equilibrio entre Gobierno y oposición, para dar lugar luego a una brusca "brecha" a favor del Gobierno (generalmente unos meses antes del lance electoral) que los resultados, en definitiva, desmienten.

Así ocurrió en 2007, 2008, 2010...

Remito al texto que ha escrito Ricardo Sucre para un análisis pormenorizado, pero a mi modo de ver lo crucial es esto: las encuestas miden algo pero sobre todo provocan ciertos efectos en el contexto de un metabolismo político muy particular que es el nuestro.

El régimen se empeña en crear una atmósfera de "irreversibilidad" que, junto con la promesa o amenaza de que la única estabilidad posible es la que ofrece 6 años más de esto, generaría una preferencia "por defecto" hacia el presidente-candidato. Que no hay nada irreversible a 180 días de esta o cualquier elección no necesita argumentación. Pero lo importante es que falta, esencialmente, la otra parte de la ecuación: ese vacío que permitiría la consolidación del clima que busca crear el Gobierno. Porque así como ocurrió en 2007, en 2008 y en 2010, cuando la voluntad unitaria ha ocupado el espacio político, la opción de cambio se impone. El vacío amenaza ahora, por el contrario, a aquel que invadía todos los espacios.

Mirar hacia atrás es una forma de inoculación ante las toxinas de esta campaña asimétrica. Hay lecciones y advertencias que sacar de aquel lejano 1998 (recomiendo especialmente la reseña del viaje del candidato Chávez al Reino Unido y sus declaraciones al asistir a una sesión del Parlamento en la que se hallaba presente Blair, donde vio funcionando por fin a una "verdadera democracia", entre otras curiosidades menos pintorescas) y de los éxitos de la alternativa democrática. Los números, que hablen de lo que es; lo que será depende de los aciertos de la unidad.

Fotografías:  

https://www.vtv.gob.ve/maraton-caracas-42k-venezuela/

https://www.acn.com.ve/municipios-libertador-baruta/

https://www.vtv.gob.ve/maraton-caracas-42k-28abr/

lunes, 14 de marzo de 2022

Texturas

EL UNIVERSAL, Caracas, domingo 11 de marzo de 2012  

ENTREVISTA COLETTE CAPRILES, PSICÓLOGA SOCIAL

"En lo estratégico, el Gobierno está desarticulado"

"A los precandidatos del chavismo les conviene el discurso radical"

Colette Capriles dice que el Gobierno apela a la vieja agenda de convertir a la víctima en victimario 

Reyes Theis

La precampaña electoral para la Presidencia de la República en Venezuela arrancó con violencia, pero la psicóloga social Colette Capriles cree que es una estrategia errada del oficialismo, ya que lo aleja del elector no chavista.

Afirma que este tipo de actos violentos podrían ser parte de la campaña de los "precandidatos" oficialistas que aspiran a suceder al actual mandatario y que pretenden incrementar su audiencia en el público radical.

-¿Cuál es su opinión sobre la estrategia de la violencia en la campaña electoral?

-Aunque durante el Gobierno de Chávez ha habido un incremento general de la violencia y un incremento específico de la violencia electoral, incidentes violentos, incluso con armas, no ha habido durante cada campaña. Creo que hay un error estratégico. Hoy (el viernes) estaba el vicepresidente (Elías Jaua) con Diosdado Cabello convirtiendo el tema de la violencia en una especie de marca de fábrica para el chavismo, construyendo el esquema que "el chavismo se va a defender de la presencia de la oposición", tratando de reeditar la situación, que ellos elaboran como épica, del 11 Abril. Entonces, construyen una situación en la cual "la relación con la oposición siempre va a ser violenta" y que "la violencia es la única respuesta posible para la diferencia política". Pero creo que esa es una estrategia inadecuada y creo que va a tener malos resultados desde el punto de vista electoral y de la afectación simbólica de la posición de la víctima que el Gobierno querría tener.

-¿Qué efectos puede tener esto para el público opositor y para el chavista?

-Hay que ver en que contexto narrativo se inserta el tema de la violencia. El sesgo que le está dando el Gobierno es doble porque se pretende asociar a la oposición a la violencia. Es decir, "la violencia política tiene que ver con que la oposición no es lo suficientemente mansa para admitir su minoría permanente", lo cuál es una ficción narrativa. ¿Funcionará eso? No sabría decirlo. Todo depende de cómo la gente, incluyendo el chavismo, construya su relación con la posibilidad de cambio político. Lo que se pretende es no dejar que prospere algo que a mi modo de ver ya está sembrado en el país, que es la idea de que puede haber un cambio de gobierno y que el actual Gobierno se está aproximando a un declive, a una salida del escenario.

-¿Cree que ese será el tono de la campaña del chavismo?

-Yo no creo que esa sea la línea de campaña permanente. El Gobierno estratégicamente está totalmente desorientado. No ve muy bien adónde apunta sus acciones y cuáles son las decisiones que va tener que tomar en términos de candidatura. Son cuestiones que tienen que dilucidarse más o menos rápido. Entonces, yo no veo que el tema de la violencia contra la oposición vaya a articularse de manera sólida durante lo que queda de campaña. Lo que no quiere decir que no haya episodios de violencia y llamados a la violencia, pero creo que en algún momento eso va cambiar y volveremos a ver el famoso discurso del amor, de la armonía y de la estabilidad como valores del Gobierno. Ellos tienen que apostarle al continuismo y a la estabilidad como valores fundamentales de la campaña.

-Cabello dice que el único que garantiza la estabilidad es Chávez y en forma paralela surgen hechos violentos como las invasiones o lo que ocurrió en Cotiza...

-El discurso de la estabilidad no es nuevo y empieza a perfilarse desde el año pasado en la campaña de las primarias. Hubo varias ocasiones que el presidente Chávez se refirió a la estabilidad. Específicamente dijo que "la derecha debería votar por mi, porque yo le garantizo la estabilidad", por eso insisto en que eso va ser un tema central. La idea es construir un discurso de estabilidad asociado al Gobierno y de violencia asociado a la irrupción de la oposición. Se pretende provocar situaciones de violencia para tratar de provocar una respuesta violenta de la oposición, que es ridículo, porque es conocer poco cuál es la propuesta de la oposición. La oposición de 2002 no es reeditable, ya no existe. Se trata de crear la violencia alrededor de la figura de la oposición, no solo porque la oposición "puede ser violenta", sino porque el discurso del Gobierno es que "la oposición provoca la violencia, porque el chavismo la detesta".

-Los medios del Gobierno han elaborado una narrativa para señalar a la oposición de los hechos en Cotiza. ¿Eso es aceptado por el público chavista?

-Sí, pero el público chavista no es el que gana elecciones. Al público chavista no necesitas convencerlo porque ya es chavista. El segmento clave para ganar elecciones es el no chavista. Ese es el dilema que el Gobierno tiene que entender. No entienden que ellos van a unas elecciones en minoría y tienen que conquistar electorado, no solo conservarlo. Van en una posición absolutamente distinta al que han llegado a elecciones en otras ocasiones. Ese es el punto clave en esta campaña, pero sus tácticas son las mismas: convertir a la víctima en victimario para justificar la violencia.

-¿Cómo se justifica la violencia?

-La justifica (el chavismo) de dos maneras: acusando a Capriles Radonski y a su gente de provocadores o de hacerse autoatentados, pero además Cabello dijo que lo de Cotiza se va a repetir "porque así reacciona el pueblo cuando ve al opositor". Eso es una contradicción, pero el miedo a la contradicción no caracteriza a los regímenes autoritarios, porque el efecto emotivo es lo importante, no lo racional. Eso no creo que tenga efectos positivos para el Gobierno. Si yo fuera Gobierno me apoyaría más bien en la emocionalidad positiva, lo que me hace pensar que probablemente cuando llegue el Presidente habrá una campaña de fervor popular. Pero me parece muy malo que los precandidatos del Gobierno jueguen esa carta. Me imagino que Cabello y Jaua están en su campaña de primarias, por así decirlo, entonces le hablan al chavismo y están tratando de radicalizar a su gente, pero son segmentos insignificantes desde el punto electoral, pero van creando identidad porque están en una campaña para primarias, y como se están dirigiendo al sector radicalmente chavista, les conviene un lenguaje radical.

Fotografía: Cierre campaña Chávez en 2012, rodeado de mujeres y niños (https://www.telesurtv.net/news/campana-hugo-chavez-lluvia-octubre-20181004-0016.html).

EL NACIONAL - Lunes 12 de Marzo de 2012     Opinión/7

ARGENTINA, SIGUIENDO NUESTROS PASOS

Se está estudiando una nueva política monetaria y se teme que con ella se pretenda utilizar las reservas internacionales para financiar gasto, de forma similar a lo sucedido en Venezuela

Pedro A. Palma

En una visita reciente a Buenos Aires noté entre los colegas, empresarios y académicos con los que conversé un gran interés por lo que sucedía en Venezuela. Ello se debía a una preocupación generalizada que los inquietaba por las múltiples similitudes en materia de políticas públicas entre los dos países, según las cuales el gobierno de la presidenta Kirchner estaba implantando, o intentaba aplicar, una serie de medidas muy parecidas a las tomadas por el Gobierno bolivariano. Adicionalmente, se habían materializado situaciones externas parecidas que se reflejaban en forma muy similar en ambas economías; destacaban el importante incremento de los precios de los productos básicos de exportación de ambas naciones durante los últimos años, el petróleo para nosotros y el maíz, el trigo, la soya y otros commodities agrícolas para ellos.

Como en nuestro caso, los notables incrementos de ingresos de exportación le permitieron al Gobierno argentino implantar políticas expansivas de gasto público, a través de las cuales se inyectaron a la economía los ingresos adicionales de la exportación, y se expandió así el dinero en poder del público, máxime cuando también se puso en marcha una política monetaria laxa.

Como resultado, la demanda interna experimentó un gran dinamismo, particularmente el consumo privado debido a la alta concentración de gastos en programas sociales dirigidos a personas de bajos ingresos y con alta propensión a consumir, el aumento del consumo se tradujo en estímulo productivo y alto crecimiento económico.

Tal fue el impulso del gasto público que rápidamente se obvió la necesidad de buscar recursos adicionales, y se echó mano de los fondos de pensiones de los trabajadores, que pasaron a ser controlados por el Gobierno; en la actualidad se está estudiando una nueva política monetaria y se teme que con ella se pretenda utilizar las reservas internacionales para financiar gasto, de forma similar a lo sucedido en Venezuela con la transferencia masiva de reservas del BCV al Fonden sin compensación alguna para el instituto emisor.

La implantación de aquellas políticas fiscal y monetaria francamente expansivas han contribuido a la materialización de fuertes presiones inflacionarias en Argentina, las cuales se han tratado de afrontar, al igual que en Venezuela, a través de controles de precios cada vez más estrictos, pero también ineficaces.

Incluso se ha intentado esconder la intensidad de la inflación a través de subestimaciones oficiales en las que ya nadie cree, y el convencimiento general es que ésta ya está por encima de 20%, y no por debajo de 10% como lo anuncia el Gobierno.

El tipo de cambio, por su parte, no ha mostrado un dinamismo cónsono con el diferencial inflacionario interno y externo, lo que hace que hoy el peso esté sobrevaluado, ya que lo que compra localmente el peso, que vale un dólar, es menos de lo que se puede adquirir con ese dólar fuera. En otras palabras, para el visitante extranjero Argentina está cara.

Esta situación, además de restarles capacidad competitiva a los productores argentinos, ha limitado la capacidad de compra de los trabajadores, pues sus salarios no suben al ritmo que lo hacen los precios, y ha estimulado la salida de capitales ante el convencimiento de que la corrección de aquella sobrevaluación de la moneda implicará una inevitable devaluación. Como respuesta a la fuga de divisas el Gobierno implantó recientemente un control cambiario que, se teme, podría seguir el mismo rumbo del que existe en Venezuela desde hace más de nueve años.

Ojalá los hermanos argentinos reaccionen y no sigan el ejemplo reciente de Venezuela, caracterizado, entre otras cosas, por las expropiaciones, el hostigamiento a la empresa privada, el desincentivo a la inversión, los controles irracionales y el financiamiento irrestricto de gasto público por el BCV, porque si siguen ese rumbo equivocado, a la larga los resultados les serán muy adversos.

Fotografía: Eraldo Peres / AP (https://www.theguardian.com/world/2010/oct/27/argentina-former-president-dies). 

EL NACIONAL - Lunes 12 de Marzo de 2012     Escenas/2

Buen síntoma

PALABRAS SOBRE PALABRAS

LETRAS

Francisco Javier Pérez

Es una verdad más que comprobada que la enfermedad de una sociedad se manifiesta siempre en su lenguaje. También, que su salud se mide por la atención que preste a la lengua en general y al funcionamiento que ella manifieste como reflejo de realidades y modos de divulgación de los intereses y las preocupaciones de los individuos.

Las épocas duras en la vida de los pueblos y el tiempo funesto que padecen en la consolidación de su madurez social y cultural (siempre una lucha por alcanzar la libertad o por preservarla) quedan retratadas por la lengua y por ello su estudio reporta no poca importancia para conocer los intereses constructores o las razones demoledoras que los hicieron triunfar o fenecer.

Aunque la lengua, lo sabemos, no es sólo un asunto de corrección gramatical, buena escritura o pulcra prosodia, es en estos aspectos, junto a la capacidad de construcción discursiva, donde se pueden observar con justicia los altos y bajos en la biografía ciudadana de cultura de una sociedad cualquiera. Las que se creen puras formalidades devienen en reportes conceptuales de poderosa hermenéutica.

El ejercicio literario acompaña con fertilidad elocuente la temperatura ascendente o no de los pueblos, los hombres y los tiempos. La medición de cuánto pueda suponer en la carrera por la perpetuidad está actuando como elemento de impostergable evaluación. El tópico no es numérico sino significativo. La gesta de los pueblos está evidenciada en muy pocos libros. Las naciones quedan inscritas en saldos literarios eximios. La producción nada tiene que ver con la acción que la estética ejerza en el panorama de los afectos humanos hacia el bien y la paz. La energía siempre está volcada en la denuncia de las interrupciones de un mundo mejor.

Encanta ver cómo en la Venezuela del presente la atención hacia la lengua y el auspicio hacia la literatura depone la inmovilidad de otro tiempo, que es una de las caras de la desidia, y supera la parálisis ante las adversidades materiales, que fue excusa para el no hacer nada y justificación cuando el talento escasea. La referencia no recae sobre la última hora literaria, en la que no creo, sino en el silencio de la creación permanente; fragua de la verdad en literatura.

La creciente presencia del tema lingüístico en los medios, muchas veces motivada por la pugna intestina de la politiquería, va apuntando hacia la dirección correcta, esa que nos obliga a no olvidarnos de cuánto debemos a la lengua como identidad fidedigna de nuestros anhelos y de nuestras necesidades.

Ajenos a toda didáctica del hecho lingüístico, averiguar lo que somos en la lengua y por qué la lengua que tenemos nos sirve para ser lo que somos, deviene en saldo precioso de las intenciones sobre esta cada vez más constante presencia de cuestiones de lengua en la prensa y en programas de radio y televisión. La atención prestada a lo que los ciudadanos oyen y a lo que hablan tanto los hombres públicos como las personas anónimas testimonia una vocación por la lengua que tuvimos en el pasado muy presente en nuestras vidas y que hoy intenta volver a ocupar el sillón perdido.

El ideal aún no se alcanza, pero siento, y espero que la ingenuidad no me arrastre, que comenzamos una travesía con viento favorable.

Ilustración: Guy Billout. 

EL UNIVERSAL, 12 de marzo de 2012

¿ES MÉRITO DE CHÁVEZ EL ALZA DEL PETRÓLEO?

Ángel García Banchs

Hay que estar ciego, babeado por el comandante o, al menos, disociado de la realidad, para pensar que Chávez ha sido verdaderamente el artífice del alza del precio del petróleo desde 1999 a la fecha. La verdad es que Chávez y también los venezolanos en general hemos sido beneficiarios de un alza de casi 1.400% del precio del crudo desde 1998, pero, ningún venezolano, incluido Chávez, es responsable de dicho aumento (de 8$/barril a unos 120$/barril).

Pensar que, en verdad, el incremento del precio del crudo es mérito de Chávez es ignorar el crecimiento de la demanda petrolera proveniente de Asia (China, India, etc.,) y los nuevos países avanzados. Implica también olvidar los problemas de oferta como los conflictos que han ocurrido en el medio oriente (e.g. la guerra de Iraq, la primavera árabe, la crisis en Libia, etc.,) entre otros factores. Pero, sobre todo, implica no comprender el rol fundamental que tiene hoy día la economía financiera y la política monetaria de los bancos centrales más importantes (la FED, y el BCE) en la sobrevaluación artificial del precio del crudo, que hoy más que una mercancía ha pasado a ser un activo financiero (e.g. los bancos de inversión del planeta compran petróleo a diario en papel; es decir, petróleo que nunca se despacha en físico, afectando, sin embargo, su precio).

En fin, al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Simplemente, Chávez, el Presidente de un país petrolero que cada vez produce menos petróleo no puede ser el responsable de lo que a nivel mundial ha ocurrido con el precio de esa mercancía/activo. Pero, para muestra un botón, si en 13 años no ha podido controlar los precios internos (i.e. la inflación), ¿cómo podría haber controlado el precio internacional del crudo?

En todo caso, la ignorancia es libre: si está ciego, o babeado por el comandante y, particularmente, si ello le hace dormir mejor, siga pensando que al presidente Chávez le debemos la bonanza petrolera.

Ya para cerrar, desde 1998 a 2011 el PIB de Venezuela creció en promedio anual 2,4%; es decir, menos que en las otras economías de la OPEP, salvo Libia cuyo PIB cayó 28% en 2011 por la guerra; menos que LA, que creció 3,0% en promedio anual en el período; y menos que el mundo 2,7%.

¿Es esta un revolución o una involución? ¿De qué ha servido el incremento del petróleo, si venimos rezagándonos respecto al resto del planeta?

Fotografía: http://www.minpet.gob.ve/index.php/es-es/comunicaciones/noticias-comunicaciones/29-noticias-2018/286-los-trabajadores-petroleros-reafirman-su-compromiso-en-la-defensa-de-nuestros-recursos

CORREO DEL ORINOCO, Caracas, 11 de Marzo de 2012

TEST MUD PARA GENTE DECENTE Y PENSANTE DE ESTE PAÍS

Carola Chávez

Pensando en usted, amigo amante de la libertad, el progreso, y los centros comerciales, y para evitar que algún chavista se colee en nuestras primarias y le de por votar por Pablo Medina, la MUD pone a su disposición este sencillo test que lo ayudará a confirmar, o no -¡líbrenos Dios!- si usted es digno de participa en esta gloriosa jornada cívica .

Respire hondo, conéctese con su odio interior y responda sí o no:

¿Tiene usted sintonizado Globovisión en este momento?

¿El tono de su celular es la musiquita de RCTV?… ¿Todavía?

¿Sigue a la espera de que le vengan a quitar a sus hijos para adoctrinarlos?

¿Se indigesta cada vez que ve un PDVAL?

¿Prefiere ser tratado por un veterinario a ponerse en manos de un médico cubano?

¿Cree y celebra las predicciones de Adriana Azzi y al año siguiente le vuelve a creer?

¿Añora la voz de Marta Colomina acompañando sus colas matutinas?

¿Cree en los gestos atormentados de Maricori?

¿Se hizo pipí de la emoción cuando Arria amenazó a Petrodictador con llevarlo a La Haya?

¿Mientras toma moccachino triple latte en el San Ignacio siente que el comunismo la está matando?

¿Está usted convencido de que el CNE siempre hace trampa a menos que gane la la oposición?

¿Expropiar es robar?

¿Los bombillos cubanos espían?

¿Dejó de subir al Ávila desde que se llama Guaraira Repano?

¿Viaja a la Guaira por la carretera vieja porque el viaducto no existe o se va a caer?

¿Los pollos de Mercal son radioactivos?

¿Quisiera un yerno como Ricardo Sánchez, Stalin González o Nixon Moreno?

¿El único control de precios bueno es el que ponga al petróleo a siete dólares el barril?

¿Los pobres son flojos?

¿La forma de hacer una visita de cortesía a una embajada es saltando el muro?

¿La Gente del Petróleo es buena gente?

¿Reza a la Virgen Dorada de Altamira para que nos invadan los marines?

¿Prefiere regalar el petróleo a los E.E.U.U antes que vendérselo a esos chinos comunistas?

¿Los chavistas son brutos?

¿No es no?

Si usted respondió afirmativamente a una o más preguntas, ¡felicitaciones!, usted es uno de nosotros: la gente decente y pensante de este país; así que ni lo piense, ¡vote ya!, por cualquiera, que da lo mismo, menos por Pablo Medina que nunca pagó.

Breve nota LB:  Tiempo atrás, Facebook tenía una sección de notas.  Desde marzo de 2008, si mal no recordamos, tenemos cuenta en esa red. Había una sección de notas a la que le conseguimos empleo, poco tiempo después. Aproximadamente, acumulamos dos mil notas en la sección hasta 2012 o un poco más: además de nuestros artículos (hasta 2011), quedó la variedad de textos publicados por El Nacional al que estuvimos suscritos, de El Universal que tenía señal libre, por un tiempo El Mundo que de vez en cuando abría sus ediciones digitales, El País que era de acceso gratuito, entre otras fuentes. Sin embargo, por estos años, la sección desapareció. Tragó esos dos mil textos, pero reapareció desde hace diez meses en la sección de recuerdos, sin abrir los archivos señalados. Quizá una semana, o semana y media atrás, nos sorprendió al mostrar el texto completo, sin motivos gráficos. De modo que, en lo posible, intentaremos recuperarlos por esta vía. Por cierto, mencionar a Blogspot es considerado una infracción en Facebook. 

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY