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lunes, 25 de agosto de 2025

Millones de barriles atrás (I)

DE LA PALABRA NACIONALIZADORA

Luis Barragán

El venidero 29 de los corrientes, cumplirá medio siglo de promulgada la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos. Efectiva su aplicación a partir del primer día de enero de1976, hoy pocos imaginan el colosal nivel de discusión y de pasión públicas que suscitó la sola intención de nacionalizar la industria petrolera venezolana.

En los espacios más amplios, los partidos, los medios de comunicación social, las distintas expresiones de la sociedad civil, incluyendo a las más desorganizadas, intensificaron el debate que muy bien condensaron los senadores y diputados del extinto Congreso, y los múltiples aportes bibliográficos a los que obligó. Por supuesto, siendo necesario decirlo, que la dirigencia partidista estimuló y protagonizó una profunda polémica para la cual estuvo en buena medida preparada, añadida la academia que abría sus puertas para actualizar el más común de los sentidos.

En los espacios más restringidos, a mediados de nuestro bachillerato, el liceo público fue un referente inevitable para extender los más contrastantes planteamientos, a favor o en rechazo del artículo 5° y las empresas mixtas. La ultraizquierda actuaba con sus consabidas tesis anti-imperialistas, intentando  a todo trance la alteración del orden público.

Por entonces, al fin y al cabo, el adolescente ingenuo que fuimos, adquiría con frecuencia, sin entenderlas en demasía, las revistas Resumen y SIC, enterándose de nombres como los de Gustavo Coronel y Alberto Quirós Corradi, procurando asistir a distintos foros, añadido los febriles del regañón Domingo Alberto Rangel, en la UCV o en el gremio de los periodistas. Es el mismo adolescente que preguntó e intentó asistir al debate parlamentario en cualquiera de los hemiciclos, sin saber que se requería de algún nexo partidista para los limitados palcos públicos del Capitolio Federal. No obstante, leyó y escuchó las versiones radiales del debate de senadores y diputados, impresionándole la intervención de Abdón Vivas Terán de quién muy poco o nada sabía; sobre todo – si mal no recordamos -  escuchándolo personalmente, een un lugar cercano a la casa, llamado “La Lugareña”: al igual que los líderes sindicales, el novel parlamentario se había quitado el saco, aflojado la corbata, arremangada la camisa, para dar un encendido discurso nacionalizador.

Época lejana, remota, distante, pero se nos antoja que fue ayer

El venidero 29 de los corrientes, cumplirá medio siglo de promulgada la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos. Efectiva su aplicación a partir del primer día de enero de1976, hoy pocos imaginan el colosal nivel de discusión y de pasión públicas que suscitó la sola intención de nacionalizar la industria petrolera venezolana.

En los espacios más amplios, los partidos, los medios de comunicación social, las distintas expresiones de la sociedad civil, incluyendo a las más desorganizadas, intensificaron el debate que muy bien condensaron los senadores y diputados del extinto Congreso, y los múltiples aportes bibliográficos a los que obligó. Por supuesto, siendo necesario decirlo, que la dirigencia partidista estimuló y protagonizó una profunda polémica para la cual estuvo en buena medida preparada, añadida la academia que abría sus puertas para actualizar el más común de los sentidos.

En los espacios más restringidos, a mediados de nuestro bachillerato, el liceo público fue un referente inevitable para extender los más contrastantes planteamientos, a favor o en rechazo del artículo 5° y las empresas mixtas. La ultraizquierda actuaba con sus consabidas tesis anti-imperialistas, intentando  a todo trance la alteración del orden público.

Por entonces, al fin y al cabo, el adolescente ingenuo que fuimos, adquiría con frecuencia, sin entenderlas en demasía, las revistas Resumen y SIC, enterándose de nombres como los de Gustavo Coronel y Alberto Quirós Corradi, procurando asistir a distintos foros, añadido los febriles del regañón Domingo Alberto Rangel, en la UCV o en el gremio de los periodistas. Es el mismo adolescente que preguntó e intentó asistir al debate parlamentario en cualquiera de los hemiciclos, sin saber que se requería de algún nexo partidista para los limitados palcos públicos del Capitolio Federal. No obstante, leyó y escuchó las versiones radiales del debate de senadores y diputados, impresionándole la intervención de Abdón Vivas Terán de quién muy poco o nada sabía; sobre todo – si mal no recordamos -  escuchándolo personalmente, een un lugar cercano a la casa, llamado “La Lugareña”: al igual que los líderes sindicales, el novel parlamentario se había quitado el saco, aflojado la corbata, arremangada la camisa, para dar un encendido discurso nacionalizador.

Época lejana, remota, distante, pero se nos antoja que fue ayer

El venidero 29 de los corrientes, cumplirá medio siglo de promulgada la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos. Efectiva su aplicación a partir del primer día de enero de1976, hoy pocos imaginan el colosal nivel de discusión y de pasión públicas que suscitó la sola intención de nacionalizar la industria petrolera venezolana.

En los espacios más amplios, los partidos, los medios de comunicación social, las distintas expresiones de la sociedad civil, incluyendo a las más desorganizadas, intensificaron el debate que muy bien condensaron los senadores y diputados del extinto Congreso, y los múltiples aportes bibliográficos a los que obligó. Por supuesto, siendo necesario decirlo, que la dirigencia partidista estimuló y protagonizó una profunda polémica para la cual estuvo en buena medida preparada, añadida la academia que abría sus puertas para actualizar el más común de los sentidos.

En los espacios más restringidos, a mediados de nuestro bachillerato, el liceo público fue un referente inevitable para extender los más contrastantes planteamientos, a favor o en rechazo del artículo 5° y las empresas mixtas. La ultraizquierda actuaba con sus consabidas tesis anti-imperialistas, intentando  a todo trance la alteración del orden público.

Por entonces, al fin y al cabo, el adolescente ingenuo que fuimos, adquiría con frecuencia, sin entenderlas en demasía, las revistas Resumen y SIC, enterándose de nombres como los de Gustavo Coronel y Alberto Quirós Corradi, procurando asistir a distintos foros, añadido los febriles del regañón Domingo Alberto Rangel, en la UCV o en el gremio de los periodistas. Es el mismo adolescente que preguntó e intentó asistir al debate parlamentario en cualquiera de los hemiciclos, sin saber que se requería de algún nexo partidista para los limitados palcos públicos del Capitolio Federal. No obstante, leyó y escuchó las versiones radiales del debate de senadores y diputados, impresionándole la intervención de Abdón Vivas Terán de quién muy poco o nada sabía; sobre todo – si mal no recordamos -  escuchándolo personalmente, een un lugar cercano a la casa, llamado “La Lugareña”: al igual que los líderes sindicales, el novel parlamentario se había quitado el saco, aflojado la corbata, arremangada la camisa, para dar un encendido discurso nacionalizador.

Época lejana, remota, distante, pero se nos antoja que fue ayer

Reproducción: El Garol, Caracas, septiembre de 1946.

jueves, 8 de mayo de 2025

Dos notas esequibanas

NO ES DIPLOMACIA, ES DERECHO INTERNACIONAL: SOBRE LAS ELECCIONES EN EL TERRITORIO ESEUIBO

Luis Manuel Marcano

El fundamento judicial y doctrinal por el cual la Corte Internacional de Justicia (CIJ) puede ordenar que Venezuela no realice elecciones ni ejerza actos administrativos en el territorio Esequibo se basa en principios firmemente asentados en el derecho internacional público, particularmente en materia de disputas territoriales. El Esequibo es un territorio en disputa entre Guyana y Venezuela, bajo la competencia de la CIJ, lo que significa que hasta que haya una resolución definitiva ninguna de las partes puede ejercer actos de soberanía sobre ese territorio. Esto es central: no es solo que Venezuela no puede administrar el Esequibo, sino que tampoco Guyana puede realizar actos que consoliden unilateralmente su posición. El derecho internacional establece que, durante un proceso judicial pendiente sobre la titularidad de un territorio, las partes están obligadas a abstenerse de realizar actos que puedan agravar o extender la disputa. Este principio ha sido desarrollado y afirmado en múltiples ocasiones por la CIJ y por la doctrina internacional. El fundamento de esta regla es evitar que la parte en mejor posición de hecho (generalmente la que ya tiene control administrativo) consolide su posición, o que la parte reclamante trate de alterar el statu quo creando hechos consumados.

Las medidas provisionales, previstas en el artículo 41 del Estatuto de la CIJ, tienen como objetivo principal preservar los derechos de las partes mientras el tribunal se pronuncia sobre el fondo del asunto. Dichas medidas son vinculantes, y este punto fue claramente afirmado por la CIJ en el caso LaGrand (Alemania c. Estados Unidos, 2001). En ese asunto, Alemania alegó que Estados Unidos había violado sus obligaciones internacionales al no notificar a dos ciudadanos alemanes condenados a muerte sobre su derecho a asistencia consular bajo la Convención de Viena. Alemania solicitó medidas provisionales para detener la ejecución mientras se resolvía el fondo del litigio, y aunque Estados Unidos argumentó que dichas medidas eran solo recomendaciones, la CIJ estableció categóricamente que las medidas provisionales tienen carácter vinculante. Esta conclusión es crucial para entender que, si la Corte ordena a Venezuela abstenerse de realizar elecciones en el Esequibo, no se trata de un consejo diplomático, sino de una obligación jurídica que debe cumplirse para no incurrir en responsabilidad internacional.

La razón de ser de estas medidas es evitar un perjuicio irreparable y asegurar que la decisión final pueda ser aplicada de manera efectiva. En el caso concreto del Esequibo, si Venezuela organiza elecciones, actos censales, despliegue de fuerzas, concesión de licencias, entre otros, estaría ejerciendo actos soberanos sobre un territorio cuya soberanía aún no ha sido determinada, lo que contraviene el principio de no agravación del litigio (non-aggravation). Este principio busca que las partes no cambien unilateralmente la situación mientras el tribunal resuelve. Ninguna de las partes tiene derecho a administrar el territorio como si ya fuera suyo. Hacerlo violaría la igualdad procesal y la buena fe (bona fides), ya que alteraría las condiciones bajo las cuales el tribunal debe decidir. Incluso si Guyana, que actualmente administra el Esequibo, realiza actos que excedan una administración neutral y se conviertan en actos de soberanía no permitidos, también estaría violando estos principios.

Desde el punto de vista del derecho internacional de la responsabilidad estatal, cualquier acción unilateral que viole una obligación internacional (como las medidas provisionales de la CIJ o las obligaciones de abstención en territorios disputados) constituye un acto internacionalmente ilícito. Según los Artículos sobre Responsabilidad del Estado por Hechos Internacionalmente Ilícitos, elaborados por la Comisión de Derecho Internacional (CDI), este tipo de conducta da lugar a responsabilidad, sin necesidad de que haya daño material: basta con la infracción de la obligación. El acto ilícito internacional tiene ciertos elementos comunes que lo asemejan a un acto ilícito en derecho interno. Por ejemplo, si en un litigio sobre la titularidad de una propiedad privada una de las partes decide instalarse en la casa o alquilarla a terceros mientras el juez aún no decide, está violando el principio de respeto al proceso judicial y afectando los derechos potenciales de la contraparte. En términos de derecho internacional, es el equivalente a alterar el statu quo, lo cual es inadmisible mientras la CIJ delibera.

Mientras un territorio esté en disputa, ninguna de las partes puede ejercer actos de soberanía plena. Esto no significa que se suspendan automáticamente todos los actos administrativos de rutina (por ejemplo, actos necesarios para la vida cotidiana de los habitantes bajo la administración práctica del momento), pero sí significa que no se pueden realizar actos que impliquen afirmación de soberanía ni consolidación unilateral de derechos. La CIJ y la doctrina reconocen la diferencia entre actos meramente administrativos (para la gestión cotidiana del territorio) y actos soberanos (como realizar elecciones, aprobar leyes específicas para la región, desplegar fuerzas armadas, construir instalaciones gubernamentales, etc.). El primero puede tolerarse bajo el principio de administración neutral (neutral administration), mientras que el segundo está estrictamente prohibido porque cambia las condiciones de la disputa.

Otro aspecto que refuerza la prohibición de realizar actos soberanos en el Esequibo es la protección de la función jurisdiccional de la CIJ. Según la doctrina, las medidas provisionales no solo protegen los derechos de las partes, sino también la integridad del propio proceso judicial. Si durante el proceso Venezuela (o Guyana) realiza actos que tornen inefectiva o irrelevante la sentencia final, se estaría menoscabando el valor de la decisión judicial. La Corte ha afirmado que tiene competencia no solo para resolver la disputa, sino para asegurar que su sentencia tenga efecto práctico. El principio de efectividad de las decisiones judiciales internacionales es un componente esencial del sistema jurídico internacional, pues sin él las decisiones de los tribunales internacionales serían meramente simbólicas y carecerían de fuerza vinculante.

Para ilustrar mejor esta situación, puede compararse con el derecho interno, donde existe el principio de litigios pendentes nihil innovetur (no innovar mientras hay litigio pendiente). Si dos personas disputan un terreno ante un juez, ninguna de las partes puede realizar actos que impliquen apropiarse de hecho del bien, alterarlo, venderlo, arrendarlo, ni tomar decisiones que perjudiquen la posición de la otra parte. En derecho interno, estos actos suelen considerarse como violaciones al deber de lealtad procesal y pueden derivar en medidas cautelares, sanciones por desacato, o incluso acciones penales por usurpación. El objetivo es garantizar que el proceso judicial tenga sentido y que la sentencia pueda ejecutarse de manera efectiva. Del mismo modo, en derecho internacional, las partes deben abstenerse de realizar actos que puedan frustrar el objeto del litigio. Si Venezuela realiza elecciones en el Esequibo, estaría generando un cambio en la situación del territorio que, aunque pueda parecer administrativo, tiene claras implicaciones de soberanía. Esto constituiría un acto ilícito porque vulnera obligaciones internacionales específicas: la de respetar las medidas provisionales de la CIJ y la de abstenerse de agravar la disputa.

El fundamento judicial y doctrinal detrás de la prohibición a Venezuela de realizar elecciones en el territorio Esequibo se asienta en varios principios centrales del derecho internacional público: la preservación del statu quo durante los procesos judiciales internacionales, el principio de buena fe en la conducta de los Estados, la prohibición de crear hechos consumados que perjudiquen la solución judicial del conflicto, el carácter vinculante de las medidas provisionales dictadas por la CIJ, como fue afirmado en el caso LaGrand, y la protección de la efectividad de la decisión final del tribunal. Este enfoque evita que una parte se aproveche de la situación procesal para consolidar unilateralmente derechos sobre el territorio en disputa. El territorio Esequibo, al estar bajo controversia, no puede ser administrado políticamente ni por Venezuela ni por Guyana en términos de actos soberanos, aunque Guyana siga administrando aspectos cotidianos bajo el principio de neutralidad administrativa. Así, desde una perspectiva de derecho internacional, cualquier acto de Venezuela que implique una afirmación de soberanía sobre el Esequibo —incluyendo elecciones— constituye un acto internacionalmente ilícito y vulnera las obligaciones asumidas por Venezuela en el marco del proceso judicial.

05/05/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/no-es-diplomacia-es-derecho-internacional-sobre-las-elecciones-en-el-territorio-esequibo/

MI OPINIÓN SOBRE EL ESEQUIBO

Gustavo Coronel

Guyana pidió a la Corte Internacional de Justicia para impedir que Venezuela lleve a cabo elecciones en la región en disputa del Esequibo.

Tengo una opinión que reconozco minoritaria sobre los conflictos territoriales. Son aquellos conflictos entre naciones limítrofes generados por el deseo de uno o ambos países en pugna por adquirir nuevo territorio, es decir, ser más grande en dimensión geográfica, lo cual no es sinónimo de grandeza nacional. Si la extensión geográfica fuera determinante en el progreso, la felicidad y el máximo bienestar de sus habitantes, la India, China y Rusia serían los tres países más felices y de mayor calidad de vida en el planeta, mientras que Finlandia, Suiza, Noruega y Holanda estarían en la cola del atraso y serían cunas de sufrimiento para sus habitantes.

Y, sin embargo, es todo lo contrario. Es de una evidencia aplastante que el progreso y la calidad de vida en un país no son proporcionales a su tamaño. Sin embargo, millones de personas han muerto y han sido cruelmente desplazadas de sus hogares debido al deseo, la codicia de líderes políticos mundiales por lograr más territorios para sus países.

En este momento de nuestra historia se desarrollan varios ejemplos trágicos de esta insensatez. La India está expulsando a todos los pakistaníes por causa de un viejo conflicto territorial relacionado con la provincia de Kashmir. Cuando Inglaterra abandonó la India dividió de manera arbitraria el territorio para crear a Pakistán, dejando conflictos por zonas pobremente delineadas, los cuales se han visto aumentados por el deseo de control total de esas zonas. Esto ha sido la causa de innumerables conflictos, muertes y tragedias.

Entre Israel y Palestina existe desde hace mucho tiempo una situación de guerra permanente, la cual ha causado la muerte de niños, ancianos, gente inocente de lado y lado, un conflicto inhumano que debe avergonzar a sus protagonistas. Desde hace varios años Rusia desarrolla contra Ucrania una trágica invasión, perpetrada por las huestes de Putin, ayudadas por Corea del Norte. En otras regiones pueden verse múltiples casos latentes y activos, como si fueran volcanes, de tensión entre países limítrofes. Por alguna razón misteriosa los habitantes de estos países desconfían los unos de los otros y siempre están a punto de irse a las manos. Ese ha sido el caso de Chile y Argentina, de Bolivia y Chile o de Venezuela y Colombia.

En nuestro caso venezolano existe desde hace más de 100 años un conflicto con Guyana por el territorio del Esequibo, de unos 160.000 kilómetros cuadrados de tamaño. Tan grande es este territorio que representa casi la mitad de la república de Guyana. Este conflicto viene desde que un arbitraje le diera a Gran Bretaña el territorio que Venezuela alegaba le pertenecía, por ser territorio adscrito a la Capitanía General de Venezuela, antes de que Gran Bretaña y otros países europeos entraran a ocuparlo.

No es mi intención hablar de los méritos legales de nuestra posición en este litigio porque lo que opino sobre este conflicto no está basado en quien posee la verdad sobre el litigio. No tengo por qué dudar que seamos nosotros quienes tenemos la razón, aunque sí pienso que –si queremos ser puristas– quizás los verdaderos y únicos dueños de ese territorio son los descendientes de los nativos, los indígenas que lo habitaban antes de que España tomara posesión por la fuerza de su conquista.

Mi opinión, la cual –repito– es minoritaria y hasta arriesgada al ser expresada públicamente, dada la carga emocional que el conflicto representa para ambos países, generado en buena parte por el alto grado de politización que se le ha inyectado. Sin embargo, creo conveniente comentarla porque la situación geopolítica actual, la situación del ambiente en el planeta y la misma realidad venezolana, le confieren a este conflicto una fisonomía que va más allá de un simple conflicto legal sobre un territorio en disputa, para entrar en el campo de la geopolítica, de la energía y de la ética.

Opino lo siguiente.

1) Desde el punto de vista geopolítico considero imposible que Venezuela pueda hacer valer sus derechos sobre el Esequibo. Ello equivaldría a la cesión de casi la mitad de su territorio por parte de Guyana. Lo que fue cierto en una época ya no lo es. Venezuela lucía ante el mundo como el país débil, ante una potencia europea, Inglaterra. Hoy es al revés. Venezuela luce como una potencia, con actitudes agresivas, frente a un país pequeño y más débil. Estas consideraciones configuran un clima de opinión mundial casi unánimemente favorable a Guyana frente a nuestras demandas. La inmensa mayoría de los países del planeta, si no todos, apoya a Guyana.

2) Desde el punto de vista económico no me parece coherente que nuestras demandas, por muy largo tiempo adormecidas, solo se hayan reavivado debido al descubrimiento de yacimientos petrolíferos en la costa afuera de Guyana, en aguas que estarían parcialmente dentro de la zona en disputa. Estos descubrimientos han generado maniobras patrioteras del dictador Maduro, a fin de ganar simpatías con ejercicios en demagogia entre un pueblo que lo detesta. Lo cierto es que Venezuela tiene inmensas reservas probadas de petróleo, tanto livianas como pesadas y las tiene sin desarrollar, por lo cual mucho de ese petróleo probablemente se quedaría para siempre bajo tierra. En esta materia Venezuela es como un Romeo de pacotilla que no atiende a sus deberes conyugales pero que trata de conquistar a la vecina.

3) Desde el punto de vista ético pienso que nuestro país carece de autoridad moral para exigir mayores territorios por haber destruido el que tiene. En efecto, nuestros 912.000 kilómetros cuadrados de territorio venezolano están profundamente degradados, algunos más allá del rescate, debido a la negligencia de nuestro liderazgo político, tanto los dictatoriales como muchos de los democráticos. Nuestros dos lagos principales son un basurero, ya casi perdidos. El Sur del Orinoco parece una zona víctima de un bombardeo nuclear. En los años treinta del siglo pasado Henri Pittier hablaba ya de Venezuela como un deplorable caso de tragedia ambiental.

Hay mucho más que hablar sobre este grave asunto, incluidas posibles soluciones que le podrían dar prestigio moral a Venezuela y lograr hacer del territorio del Esequibo un ejemplo de responsabilidad ambiental/ecológica para todos los países. Incluso, creo posible negociar una solución que le dé a Venezuela parte del petróleo que pueda existir en la zona en disputa y que le dé autoridad conjunta con Guyana y organismos internacionales en el manejo racional de parte del territorio Esequibo para beneficio de la humanidad. Sé que no será fácil dejar la emoción patriótica a un lado para hablar del Esequibo en términos de un óptimo resultado para la humanidad y no para satisfacer nuestras ambiciones territoriales, pero creo sinceramente que este sería el camino correcto.

03/05/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/mi-opinion-sobre-el-esequibo/

martes, 30 de julio de 2024

Noticiero retrospectivo,

- Cruz Ramón Galíndez. “Venezolanos en la lucha por la libertad de otras naciones americanas (II) El grito de Lares de 1868 (Puerto Rico)”. El Impulso, Barquisimeto, 08/07/1987.

- Dossier: Orígen de la universidad y filosofía en Venezuela. Últimas Noticias, Caracas,  22 y 28/02/98. Suplemento Cultural. 

- Euro Fuemayor. “Ni un solo muerto en Caracas el 31 y el primero yapenas 33 ingresos en todos los hospitales”. El Nacional, Caracas, 02/01/68.

- Gustavo Coronel. “El posible valor didácrico de la nacionalización petrolera”. Resumen, Caracas, N° 143 del 01/08/76.

- “Semana política: El próximo gobierno y el alto mando militar”. Semana, Caracas, N° 51 del 20 al 27/02/69. 

Reproducción: Esquina de Las Monjas al sur de la Plaza Bolívar de Caracas; fuente: "Radiografía de Venezuela, Ensayo sobre la Evolución de un Pueblo". Autor: Jorge Newton.  Tomada de la cuenta facebookeana de: https://www.facebook.com/photo/?fbid=10226880156443489&set=gm.6380591698692714&idorvanity=3562399400511972

martes, 17 de enero de 2023

Fabricar ciudadanos

LA PROSTITUCIÓN DE LA VÍA CONSTITUYENTE EN AMÉRICA LATINA

Gustavo Coronel 

Cuando éramos adolescentes y nos entreteníamos con el beisbol de sabana, si el partido se tornaba aplastante a favor de un equipo, los del bando atropellado “echaban tierrita y no jugaban más”. Pedían “otra partida”.

En la política latinoamericana este enfoque utilizado por años en el beisbol sabanero se ha utilizado con alguna frecuencia con la excusa de “refundar” el país, lo que en inglés se llamaría un “reset”, mediante la instalación de una Asamblea Constituyente dotada de poderes supraconstitucionales, a fin de elaborar una nueva Constitución, que sería la base de una nueva sociedad, libre de las horribles verrugas del pasado.

Este enfoque, conceptualmente válido, ha sido utilizado con mala intención por el populismo que invade nuestra  región. La premisa es que la nueva Constitución limpiaría todas las imperfecciones de la Constitución anterior, dándole al país una sólida base para comenzar de nuevo por el camino de la luz, de la decencia, de la justicia y de la equidad. Quizás el mejor ejemplo realmente legítimo de este enfoque fue la Asamblea Constituyente de Venezuela en 1947, la cual produjo una constitución adecuada a la nueva Venezuela democrática. Seguramente habrá otros ejemplos de asambleas constituyentes en nuestra región que hayan generado productos dirigidos a mejorar la calidad de las instituciones del estado.

Pero, qué sucede cuando la figura de la Asamblea Constituyente es utilizada como arma para terminar el existente sistema político democrático, a fin de reemplazarlo con un sistema político autocrático, eventualmente, represivo y cruel?

Esto es precisamente lo que sucedió en Venezuela a partir de 1999, gracias a la combinación de un evento electoral genuino y limpio que llevó a la presidencia del país a Hugo Chávez Frías y a la puesta en marcha de un plan generado por su nuevo gobierno para terminar con la democracia venezolana, mediante una estrategia que tuvo como pilar central la convocatoria ilegal a una Asamblea Constituyente, cuyo objetivo era –al decir del nuevo presidente- refundar el Estado venezolano. No hay espacio en este escrito para describir en detalle cómo ello se llevó a cabo, basta leer a nuestros juristas más calificados como Brewer Carías, Duque Corredor, Ayala Corao y otros. Lo que sí podemos decir es que ese crimen se llevó a cabo en pleno día, gracias a la cobardía cívica del liderazgo político, social y militar del momento, el cual se arrodilló frente a Chávez y le permitió –en breves meses– crear el monstruo que terminaría con la democracia venezolana. Este proceso de traición está plenamente documentado.

Ello llevó a una nueva Constitución, donde la autoridad presidencial se robustecía y, eventualmente, sería “indefinida”, convirtiendo la democracia alternativa en una presidencia de por vida.  El éxito político de Hugo Chávez en Venezuela y la manera como había logrado en breve tiempo la transformación de una democracia sólida en una autocracia llenó de admiración a líderes de la izquierda latinoamericana, quienes comenzaron a pensar que esa vía de una constituyente para “refundar” el país era la vía rápida para aferrarse al poder. De allí que surgieran intentos de imitar el proceso venezolano en otros países latinoamericanos, a fin de lograr ese objetivo. En Bolivia, en Ecuador, en Honduras, en Perú, bastante después en Chile, los líderes del izquierdismo regional trataron de llevar a cabo esta estrategia constituyente.

En Bolivia se promulgó en 2006 la Ley Especial de Convocatoria a la Asamblea Constituyente. En 2008 el candidato a la presidencia de Ecuador Rafael Correa convocó a una Asamblea Constituyente, lo cual fue factor importante de su triunfo. Luego vendrían los intentos de Zelaya en Honduras (por lo cual fue expulsado de la presidencia por el Congreso), de Humala en Perú, de Gabriel Boric en Chile y de Pedro Castillo en Perú. Esfuerzos similares se han llevado a cabo en El Salvador, donde Bukele dice haber encontrado una vía más rápida para ser presidente eterno al someter a la Corte Suprema.

Una constante de esos esfuerzos es la búsqueda de permanencia indefinida en el poder por parte del líder populista de turno. Eso fue lo que hizo Chávez logrando su estadía en el poder por doce años, antes de ser vencido por una enfermedad que les mereció a sus médicos cubanos una condecoración de parte de Nicolás Maduro. En Bolivia, Evo Morales se hizo reelegir con base en estas maniobras, pero en el resto de los países ese ardid no funcionó.

¿Y por qué no funcionó, cuando en Venezuela sí lo hizo? Tres fueron las razones principales: una, el carisma de Chávez, quien logró captar el apoyo de una población cansada de la mediocridad AD-Copei y pensó que cualquier cambio radical sería preferible a lo que existía; dos, la cobardía ciudadana exhibida por el liderazgo político venezolano del momento, civil y militar, la cual se le arrodilló a Chávez, permitiéndole las arbitrariedades y violaciones de las leyes que apenas un solitario Olavarría denunció con firmeza, muy temprano, en julio de 1999, por lo cual fuera criticado por el alto mando militar y por el joven líder del congreso, Henrique Capriles; y tres, la montaña de dinero petrolero que Chávez tuvo en sus manos para pagar, sobornar, prostituir, endulzar, amarrar seguidores de todas los estratos sociales, desde el 23 de Enero hasta el Country Club, así como en toda la región y hasta en otras partes del planeta, lo cual le dio un apoyo que lo hizo políticamente inexpugnable.A su muerte Chávez nos dejó dos legados igualmente macabros e inútiles: uno, Nicolás Maduro; el otro, una Constitución de 350 artículos, un mamotreto exageradamente prescriptivo, regulatorio, obsesionado en otorgar derechos sin estipular deberes; llena de un lenguaje meloso, cursi y populista, hipócrita e imposible de cumplir.

Las Constituciones derivadas de estos procesos prostituyentes tienen multitud de artículos y pretenden regularlo todo, sin pensar que una constitución no es un reglamento sino una guía general para establecer los fundamentos de la vida en sociedad. Como resultado se tornan en letra muerta y nadie les hace caso. La Constitución de Bolivia muestra 411 artículos y 10 disposiciones transitorias. El proyecto rechazado en Chile en 2022 tenía 388 artículos y un cerro de disposiciones transitorias.

¿Recetas para todo tipo de aflicciones? ¿Chaquetas ideológicas de fuerza? ¿Ofertas demagógicas?  De todo eso abunda en las constituciones latinoamericanas derivadas de procesos constituyentes que nunca tuvieron otro objetivo que el de atornillar a los líderes de turno en el poder. La realidad nos muestra que lo realmente poderoso como agente transformador de una sociedad no es la proliferación de reglamentos, leyes y constituciones, sino la existencia de una masa crítica de ciudadanos dignos y ello solo es posible mediante una perseverante educación en valores.

Educación en valores

Ver: Fábrica de ciudadanos, mi más reciente libro. Puede encontrarse en Amazon (tapa blanda y e-book) y en las siguientes librerías de Caracas: El Buscón, Sopa de Letras, Kalathos y Vizcaya.

Grafica: La Asamblea Constituyente de Hugo Chávez, en rojo, produjo una prostituyente. 

17/01/2023:

https://www.elnacional.com/opinion/la-prostitucion-de-la-via-constituyente-en-america-latina

sábado, 17 de diciembre de 2022

La tragedia petrolera

LA ENTREVISTA A RAFAEL RAMÍREZ EN EL NACIONAL
Gustavo Coronel 

En la edición del 14 de diciembre pasado de El Nacional se incluye una muy extensa entrevista hecha por la periodista Karina Villarreal al Sr. Rafael Ramírez Carreño, quien fuera, simultáneamente, ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa durante unos diez años, bajo la autocrática presidencia de Hugo Chávez Frías. Creo pertinente comentarla, pues considero al Sr. Ramírez Carreño uno de los cuatro funcionarios principalmente responsables de la gran tragedia económica, política y social de Venezuela durante este siglo XXI, junto con Hugo Chávez, Nicolás Maduro y Vladimir Padrino López.
Lo primero que es de notar es que Ramírez Carreño trata de erigirse en un gran patriota venezolano, al criticar la licencia dada a Chevron por Estados Unidos, aceptada por el régimen de Nicolás Maduro, para producir petróleo en Venezuela. Esto es de una gran hipocresía puesto que este personaje, en nombre de un concepto equivocado de soberanía, generó la conversión de contratos de servicio dados a empresas extranjeras en la faja del Orinoco en empresas mixtas, en las cuales los socios extranjeros tenían la propiedad de hasta 40% de los activos y de la producción, por lo cual debía pagárseles dividendos que nunca se pagaron, generándose grandes deudas que hoy asfixian a la nación. La manera arbitraria como Ramírez y Chávez llevaron a cabo el cambio de política en la faja del Orinoco produjo demandas por parte de ExxonMobil y  ConocoPhilips, causando pérdidas a la nación de más de 12.000 millones de dólares.
Al criticar lo que ahora sucede con Chevron, Ramírez habla de cómo las empresas mixtas deben estar bajo el control gerencial y financiero de Pdvsa, con base en la Ley de Hidrocarburos que ellos promulgaron. La realidad es que en esas empresas mixtas, el empeño de Pdvsa de tener el control financiero y gerencial sin hacer los aportes de capital que debía hacer y sin tener gerencia idónea para controlar la actividad es lo que llevó a la faja del Orinoco al desastre, ahora rematado por la ignorancia de los funcionarios designados por Maduro.
Dice Ramírez en la entrevista que “el petróleo por ser tan importante para la economía nacional es un asunto de interés público y nadie puede firmar contratos escondidos”. Sin embargo, durante su larga y ruinosa estadía en Pdvsa y el ministerio del sector se llevaron a cabo numerosas transacciones ilícitas en este sector sin que la nación lo supiese. Se dieron contratos a dedo a Wilmer Ruperti y otros contratistas, a los bolichicos por equipos de segunda mano, a Petrosaudí por dos gabarras inservibles, a Petromarine por la gabarra Aban Pearl, a empresas fantasmas de perforación en tierra, se contrataron seguros a través de su primo Diego Salazar Carreño; la empresa trató de contratar una venta fraudulenta de petróleo venezolano a la compañía Free Market Petroleum, de un político estadounidense; se contrataron préstamos ruinosos y fraudulentos con empresas de corruptos banqueros venezolanos, se le regalaron a Cuba unos 30.000 millones de dólares en petróleo subsidiado, se importaron 2.000 contenedores con alimentos podridos a través de PDVAL, se manejó sin transparencia el dinero del Fondo Chino, fue acusado por el Wall Street Journal de tratar de extorsionar a empresas españolas, saquearon el fondo de los trabajadores de la empresa, en fin, toda una serie de fraudes y crímenes gerenciales contra la empresa petrolera de la nación. El detalle sobre estos desmanes puede verse en el libro Quién destruyó a Pdvsa, editado por el suscrito y Sergio Sáez.
En realidad, toda la discusión sobre la licencia de Chevron es solo una excusa que utiliza Ramírez para “sonar presidenciable”, pues aspira a ser presidente de Venezuela, como si los venezolanos no supiesen quién ha sido este personaje. Mucho de lo que dice sobre la licencia de Chevron es inútil puesto que quien paga dividendos, regalía, etc., en Venezuela no puede ser Chevron como empresa, sino que debe ser la empresa mixta en la cual Pdvsa tiene la mayoría de las acciones.
Dice Ramírez que lo grave de la licencia es que podría estimular reclamos de otras empresas como Crystallex, “que sienten que el gobierno les debe”. Se equivoca Ramírez. No es que sienten que el gobierno les debe, es que les deben mucho dinero, ya que ganaron los juicios y arbitrajes en tribunales internacionales.
Ramírez culpa a Maduro por haber endeudado a Pdvsa, lo cual es un descaro de su parte, puesto que durante su presidencia se endeudó Pdvsa en miles de millones de dólares de Japón, de Chevron, de China, de Rusia. Lo más criminal es que Pdvsa fue endeudada para entregarles a Cuba y a sus aliados ideológicos dinero en efectivo y petróleo altamente subsidiado, así como para financiar la candidatura del agonizante Hugo Chávez (como lo admitió Jorge Giordani).
En la entrevista Ramírez critica la crisis de los combustibles puesto que el sistema de refinación, dice, solo opera a 10% de su capacidad. Pero no dice que fue durante su presencia en la empresa que estalló la refinería de Amuay por falta de mantenimiento, que se comenzó a importar gasolina en volúmenes crecientes, que se olvidó el mantenimiento de los mejoradores en la faja, lo cual ha llevado a la necesidad de importar diésel del otro extremo del mundo, Irán, para mezclarlo con el crudo pesado de la faja. ¡Qué desfachatez tiene este personaje!
Mientras Ramírez acusa a Maduro de entregar a los iraníes la refinería de El Palito, olvida que, durante su presidencia, en 2009, contrató a la podrida empresa Odebrecht y a una empresa china para modernizar la refinería de Puerto La Cruz, empresa cuyo presidente estaba en la cárcel por corrupto. En Puerto La Cruz nada se hizo.
Con Ramírez la empresa comenzó a producir yuca y pollos, a hacer adoboncitos, a contratar viviendas que se caían a los días de ser entregadas y a contratar tanqueros en varios países del mundo, ninguno de los cuales navega hoy. En el informe de Pdvsa para 2010 se habla de 2.500 hectáreas dedicadas a sembrar yuca y una producción de 922 toneladas de pollo, ver: https://www.elcato.org/venezuela-el-curioso-informe-anual-de-pdvsa-para-2010. Ese año Pdvsa invirtió 9.000 millones de dólares en sus operaciones petroleras mientras que la competidora ExxonMobil invertía 30.000 millones de dólares. Ello nos da una idea del grado de desinversión de la empresa manejada por Ramírez. Claro, el dinero iba a Chávez. Se estaba ordeñando a Pdvsa y ello llevó a su colapso algunos años después.
Cuando se le pregunta a Ramírez qué haría si tuviese de nuevo en sus manos la industria petrolera, dice que “tomaría el control de la producción… porque el petróleo es un problema político, no técnico”. Añade que basaría el aumento de la producción “en la faja del Orinoco”. No ha aprendido nada si piensa que el petróleo no es un problema técnico, no es un problema de gerencia, no es un problema de capitales de gran volumen, sino puramente político. ¡Qué ignorancia! No ha aprendido nada si piensa que el incremento de nuestra producción debe basarse en la faja del Orinoco, petróleo altamente contaminante que tiene la desventaja de requerir grandes inversiones para su comercialización.
Ramírez nos advierte en contra de El Aissami, con lo cual concuerdo y nos recuerda que ese personaje está sancionado y buscado, pero olvida mencionar que él también está siendo investigado y que ya varios de los miembros de su entorno están presos o buscados activamente por la justicia internacional por lavadores de las grandes sumas de dinero sustraídas de sus fechorías en Pdvsa.
La entrevista sirve a Ramírez de vehículo para adelantar su posible candidatura presidencial. Se necesita mucha desvergüenza para pretender ser presidente de un país que ha contribuido a arruinar. Ramírez destruyó a Pdvsa, la convirtió en una quincalla, generó políticas ruinosas, sus decisiones llevaron a demandas que obligan a la nación a pagar miles de millones de dólares. Ramírez es candidato para ser enjuiciado, no para ser presidente. Busca el poder para vengarse de Maduro, como si la suerte de la nación venezolana dependiese de una riña entre dos reptiles del mismo pantano.
16/12/2022:

Rafael Ramírez 
NINGÚN GOBIERNO SERIO HABRÍA ACEPTADO LOS TÉRMINOS PARA QUE CHEVRON OPERE EN VENEZUELA

En entrevista con El Nacional, el exministro de Petróleo expuso las razones por las cuales la Licencia General 41 transgrede la ley. También se refirió a las elecciones de 2024, a lo que haría para recuperar Pdvsa y al conflicto que surgió con la hija de Hugo Chávez
Karina Villarreal @DeisyKarina8 
El 26 de noviembre, el mismo día en que se reanudaron las negociaciones entre el oficialismo y la oposición en México, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió la Licencia General 41, que autoriza las operaciones de Chevron en Venezuela. Sin embargo, la licencia establece una serie de términos dirigidos a evitar que el gobierno de Nicolás Maduro salga beneficiado de las operaciones de la petrolera estadounidense, por lo que se prohíbe expresamente cualquier tipo de pagos al Ejecutivo venezolano. En ese sentido, El Nacional entrevistó a Rafael Ramírez, exministro de Petróleo entre 2004 y 2013, uno de los personeros más cercanos a Hugo Chávez.
Ramírez repudió que el gobierno de Maduro, por medio del ministro de Petróleo, Tareck el Aissami, aceptara las condiciones de la Licencia General 41. Considera que por un lado se transgrede la Constitución, y por el otro la Ley Orgánica de Hidrocarburos.
«Yo pensé que el gobierno iba a decir que no. Cualquier gobierno serio no lo hubiera permitido. El de Chávez no lo hubiera permitido, ningún otro gobierno venezolano lo hubiese permitido. Cuando el gobierno de Maduro acepta esa licencia para Chevron producir petróleo en Venezuela, se está desconociendo la Constitución y las leyes», indicó.
El exministro enumeró las condiciones expuestas en la Licencia General 41 que configuran transgresiones a las leyes venezolanas.
EE UU autorizó a Chevron a reanudar operaciones de extracción en Venezuela
1. Un problema de soberanía
En primer lugar, Ramírez explicó que el hecho de que un país extranjero establezca la manera en que una compañía petrolera va a operar en Venezuela conforma una irregularidad.
«La licencia a Chevron es otorgada por un país extranjero para que opere en nuestro país. En Venezuela la producción de petróleo, siendo un tema vinculado a la soberanía, se  define por nuestras leyes. Y por ser tan importante para la nación, el documento central del tema petrolero es la misma Constitución. El artículo 302 reserva las actividades petroleras al Estado venezolano. Además establece que el petróleo es propiedad de los venezolanos y del Estado», expuso.
«Nosotros no vamos a Estados Unidos o a China ni a ningún lado y le decimos cómo vamos a sacar su petróleo ni ninguno de sus minerales», agregó.
La Licencia General 41 emitida por el Departamento del Tesoro prohíbe que Chevron pague impuestos al gobierno de Nicolás Maduro
2. Desconoce la figura de las empresas mixtas establecida en la Ley Orgánica de Hidrocarburos
«La licencia 41 dice que Chevron y las asociaciones de Chevron pueden producir y exportar petróleo por su cuenta. Eso es ilegal. Ninguna empresa puede ni producir ni exportar petróleo venezolano por su cuenta porque la Constitución reserva la actividad petrolera al Estado venezolano«, indicó el exministro.
Añadió que dada esa disposición constitucional, la Ley Orgánica de Hidrocarburos establece la figura de las empresas mixtas que, como dijo, «es la única forma en que un privado puede participar en la producción de petróleo en Venezuela».
«Y en las empresas mixtas la característica fundamental es que Pdvsa tiene el control y tiene la mayoría», destacó.
Enfatizó que debido a esas normativas Chevron participa en dos empresas mixtas. Se trata de Petropiar, en la Faja Petrolífera del Orinoco, donde Pdvsa tiene 70% de la propiedad; y Petroboscán, en el occidente, donde Pdvsa tiene 60% de la propiedad.
«Es decir, Chevron no puede producir por su cuenta en Venezuela. Nadie puede llegar en una empresa cualquiera, comenzar a producir petróleo y llevárselo al patio de su casa. No, eso no es así. Tiene que estar autorizado y conformado en una empresa mixta», recalcó Ramírez.
«Lo bonito de las empresas  mixtas, como están establecidas en nuestra ley, es que los contratos son públicos. El petróleo por ser tan importante para la economía nacional es un asunto de interés  público. Nadie puede firmar contratos escondidos. El Aissami no puede encerrarse con el gerente de la Chevron a firmar unos contratos sin que el país se entere», dijo.
El exministro aseguró que durante su gestión frente a la cartera petrolera se conformaron 31 empresas mixtas. Y destacó que todas ellas se constituyeron tras la respectiva discusión y aprobación en la Asamblea Nacional.
«Es decir, esa es una cuestión que se discute de cara a los venezolanos y los contratos son públicos. Entonces Chevron no puede venir aquí y llevarse el petróleo como Pedro por su casa y llevárselo a donde quiera. No, tiene que ser una empresa mixta donde Pdvsa tiene  el control», insistió.
3. Sin regalías
Por otra parte, el exministro consideró como «muy grave» el que la Licencia General 41 prohíbe el pago de cualquier impuesto. En ese sentido, Ramírez se refirió especialmente a las regalías.
«Es decir que Chevron se va a llevar el petróleo y no va a pagar regalías. Eso es muy grave. Las regalías se deben a que, insisto, nosotros, los venezolanos, somos los dueños del  petróleo. Así que cualquier barril que salga del país tiene que pagar una tasa, que  en nuestro caso es de 33,3%. No se puede producir petróleo sin pagar esa tasa. No se puede. Es ilegal», dijo tajantemente.
«Por eso no tiene sentido cuando dicen ‘no, es que Pdvsa le está pagando una deuda a Chevron’, no. Pdvsa puede tener las deudas que quiera con Chevron, pero del petróleo producido 33% es del Estado venezolano. ¿Para qué? Bueno para pagar salarios mínimos, para pagar educación,  para el funcionamiento del Estado», manifestó.
Ramírez indicó que en 10 años de su gestión se recibieron 450.000 millones de dólares en regalías.
«Es decir que eso es de lo que ha vivido el país siempre. Sin regalías, sin ingresos petroleros, el país está como está ahora: quebrado», expresó.
4. Sin ISLR
Y dado que se prohíben todos los impuestos, además del asunto de las regalías, Chevron tampoco pagará el impuesto sobre la renta (ISLR), que, como explicó Ramírez, es de 50% para las actividades petroleras.
«Es la tasa más alta que hay en el país porque se trata de petróleo. Entonces, la pregunta que yo hago es: ¿a cuenta de qué nosotros, los venezolanos, no vamos a participar de las ganancias del mejor negocio del mundo? Chevron en el último trimestre del año ha ganado más de 9.000 millones de dólares ¿Por qué van a ganar con nuestro petróleo sin pagar impuestos a los venezolanos? Es un tema de soberanía», cuestionó.
Recordó que la primera vez que se establecieron impuestos a la actividad petrolera fue en 1943 con la Ley de Hidrocarburos de Isaías Medina Angarita.
«Y estamos cobrando regalías desde Juan Vicente Gómez, que se las cobró a las trasnacionales. Es decir, esto de ahora nunca había pasado en Venezuela«, recalcó.
5. Sin dividendos para Pdvsa
«Para concluir, la licencia dice que no le puede dar dividendos a Pdvsa. Es decir, Pdvsa tiene la mayoría accionaria en Petropiar y en Petroboscán pero no puede recibir nada. Es decir, ellos (Chevron) operan en nuestro territorio, con nuestras instalaciones, con nuestro petróleo, pero no podemos recibir nada por esa operación. Es absolutamente ilegal», señaló.
Reiteró que pensaba que el gobierno de Maduro se negaría a aceptar esos términos.
«Pero no. La sorpresa es que El Aissami, que ha fracasado con sus objetivos como ministro de Petróleo, aceptó los términos y firmaron unos documentos secretos que nadie sabe qué significan ni qué quieren decir. Pero aquí el único que ha hablado claro es el Departamento del Tesoro, y dijo clarito que no van a pagar impuestos ni las regalías y que Chevron se lleva el petróleo de Venezuela. Y eso es un gran crimen contra el país», señaló Ramírez.
6. Un precedente
Al preguntarle si teme que ese tipo de acciones puedan sentar un precedente que incentive a otras compañías a ejercer acciones similares, Ramírez contestó que en efecto considera que esa es la intención detrás de la Licencia General 41.
“En términos de volumen no son más de 260.000 barriles diarios (lo que va a producir Chevron en Venezuela). Eso no es nada. Estados Unidos está por llegar a 13 millones de barriles de petróleo al día. No necesita eso que va a producir Chevron en Venezuela», dijo.
«Pero lo que sí necesita es que este gobierno, que está desesperado, siente un precedente que es horrible porque entonces todas las transnacionales van a venir a tocar la puerta y decir: ‘mira, Pdvsa, Venezuela, págame con tu petróleo’. Ahí estaría Crystallex y todas las empresas que sienten que el gobierno les debe y se llevarían todo el petróleo del país».
Aseguró que eso sería ilegal porque la Constitución establece que las reservas de petróleo son imprescriptibles e inalienables.
«O sea, nadie puede pagar deudas con unas reservas que son de todos los venezolanos. Nosotros no tenemos por qué pagar las consecuencia de unos malos tratos que hizo Maduro que endeudó a Pdvsa», dijo el exministro de Petróleo.
El Nacional también conversó con Ramírez acerca de la situación de Pdvsa, especialmente en el entorno de una marcada escasez de gasolina.
El exministro dijo que tiene reportes de grave escasez de combustible en todo el país, y afirmó que eso se debe a que el sistema de refinación está operando solamente a 10% de la capacidad.
«Nosotros tenemos una capacidad instalada de refinación, con el Complejo de Refinación Paraguaná, las refinerías de San Lorenzo, Puerto la Cruz y El Palito, de 1,2 millones de barriles diarios», indicó.
Y señaló que en 2013, su último año de gestión, se refinaban 1,1 millones de barriles diarios (bd). De esa cifra, 600.000 barriles de productos refinados se dirigían al mercado interno y el resto se exportó.
«Es decir que Venezuela era un país que satisfacía la demanda interna y todavía exportaba, sobre todo a Estados Unidos y el Caribe. Pero luego de nueve años de dirección de Pdvsa por parte de Maduro, ahora las refinerías están de a toque. Yo estimo que están a 10% de su capacidad. Se refina un máximo de 150.000 bd. Por eso es que cuando falla alguna de las unidades de Amuay, que es un gran productor de combustible, de inmediato se siente la escasez en todo el país», explicó Ramírez.
Y destacó que eso sucede pese a los envíos de gasolina de Irán a Venezuela.
«Todo pese a los innumerables  anuncios que ha hecho el gobierno de que ahora sí van a recuperar el sistema de refinación. Eso es una incapacidad. Eso no tiene nada que ver con las sanciones ni nada de eso», dijo.
Consideró que esa incapacidad queda evidenciada al contrastar con la reactivación de la industria tras el paro petrolero de 2002.
«Cuando el sabotaje petrolero en 2002, nuestras refinerías fueron  paralizadas y nosotros logramos restablecer las operaciones en apenas tres meses con tecnología propia. Este gobierno ha sido incapaz de manejar las refinerías», indicó.
«Ahora, de manera ilegal, han entregado la refinería de El Palito a los iraníes. Sacaron a todos los trabajadores de allí y metieron a puros técnicos y empresas iraníes. Pero eso no funciona porque nuestras refinerías son de tecnología estadounidense. Esta gente no pega una», agregó.
Ramírez consideró que cuando escasea la gasolina, el gobierno de Maduro sacrifica a los ciudadanos que pagan en bolívares a montos subsidiados, y no tanto a los que pagan a precios internacionales.
«Estos picos, estos sube y baja de escasez indican que el sistema no está estabilizado para nada, no solamente en la gasolina, sino en el gas y la producción de petróleo. El último reporte de la OPEP indica que Venezuela produce solamente 695.000 barriles de petróleo al día. Si a eso le quitamos 100.000 barriles de petróleo iraní, lo que hay es una producción de unos 590.000 bd, que eso es el nivel mínimo», expuso.
«Cuando yo llegué a Pdvsa veníamos del sabotaje petrolero. Producto del sabotaje en enero de 2003, la producción cayó a 23.000 bd de petróleo; no había refinación, todas las refinerías estaban paralizadas y no encontrábamos petróleo porque nuestros buques fueron bloqueados en el exterior», dijo Ramírez.
«Yo asumí Pdvsa en 2004. Desde allí hasta 2013, mi último año allí, nosotros produjimos 3 millones de bd, todos los días de todos esos años. Eso fueron más de 1.000 millones de barriles de petróleo cada año. Y eso se sentía en el país por los ingresos. Logramos ingresar cada año por las exportaciones petroleras 120.000 millones de dólares», aseguró.
Indicó además que en toda esa época el sistema de refinación estuvo funcionando el máximo.
«Dejamos una empresa muy sólida, una empresa de 285.000 millones de dólares de valores activos. Y el último año, el 2012, ingresamos al país 130.000 millones de dólares. Todos estos estados financieros se auditaron y se presentaron hasta que este gobierno paralizó publicaciones de Pdvsa en 2016», precisó.
«Cuando en Venezuela no hay petróleo de inmediato se siente»
Ramírez reiteró que siendo Venezuela un país de tradición petrolera, el estado de esta industria impacta de manera inmediata en la calidad de vida de los ciudadanos.
«Una cosa que yo siempre digo es que cuando en Venezuela hay petróleo todo está tranquilo; cuando no hay petróleo, se siente, la gente siente en la calle que no hay dinero, que no hay combustible, que no hay gas, porque desde los años 40 es nuestra principal fuente de ingresos», indicó.
«La mayor demanda de petróleo en la historia de la humanidad»
Señaló que el petróleo seguirá siendo por mucho tiempo el principal recurso energético del mundo, pese a las intenciones globales de generar un transición ecológica.
«Hay mucha gente que dice que el petróleo es malo. No, el petróleo no es malo, lo que es malo es el cambio climático pero el petróleo no lo es. En el mundo en este momento la demanda de petróleo está en 100 millones de bd. Es el nivel de petróleo más alto de la historia de la humanidad, así es que el petróleo va a seguir siendo usado por muchos años más. A pesar de la transición ecológica va a seguir siendo el petróleo el recurso más importante», dijo.
Afirmó que a los países petroleros que han tenido la habilidad de mantener su industria petrolera, como los árabes y los argelinos, les va muy bien actualmente.
«Venezuela, en este momento en que ha habido unos precios extraordinarios del petróleo, no ha podido ingresar esos recursos al país. Al contrario, estamos muy mal económicamente», lamentó.
Lo que haría Ramírez para recuperar la industria  petrolera venezolana
Preguntado sobre el hipotético caso de que volviera a estar a cargo de la industria petrolera venezolana, Ramírez contestó que lo primero que haría sería retomar el control de la producción y de a quién se le vende.
«En este momento nadie en el país sabe cuánto se vende ni a quién. Aquí un señor con una libretica es el que tiene una lista de a quién se le vende petróleo y a quién no. Eso no debe ser así. Lo primero que tiene qu e hacer un país es saber a quién le vende petróleo y a qué precio«, dijo.
El exministro de Petróleo durante el gobierno de Hugo Chávez estima que las refinerías trabajan solo a 10% de la capacidad instalada
«Si ahora nosotros producimos 500.000 bd, destinamos 100.000 al mercado interno, supongamos que exportamos 400.000 bd. Eso no está nada mal para los precios actuales. La muestra es que Ecopetrol más o menos produce esa cantidad de petróleo y ha recibido este año más de 30.000 millones de dólares en ingresos. Han sido ingresos extraordinarios. Así que no es una mala cantidad para empezar a trabajar. Entonces, lo primero que haría es ver a quién se le está vendiendo nuestro petróleo y retomar el control de los precios, es decir que se venda sin descuentos.  Actualmente se vende a 40% de descuento», explicó.
Afirmó que también haría que se lleve la cuenta de cuánto obtiene el país por impuestos y regalías.
Desmilitarizar Pdvsa
«Lo otro es que haría es poner en Pdvsa a gente que conozca del sector. Hay que desmilitarizar Pdvsa. Desde que pusieron a Manuel Quevedo (ministro del Petróleo entre 2017 y 2020) todo eso está lleno de militares. Funciona como una alcabala. Lo que le hacen a la gente en las alcabalas es lo mismo que están haciendo con el petróleo. Entonces, no: los militares a sus cuarteles, que nosotros tenemos bastantes ingenieros, bastante administradores capaces de dirigir la empresa. Hay que poner gente que sepa de petróleo en la junta directiva», expresó.
Recuperar la producción
Ramírez añadió que otra acción que emprendería de forma inmediata es elaborar un plan para recuperar la producción, basándose fundamentalmente en la Faja Petrolífera del Orinoco y el norte del estado Monagas.
«Tenemos la ventaja de que el petróleo esté allí, no se ha ido a ningún lado, no se ha agotado. Hay zonas del país como la Faja Petrolífera del Orinoco y el norte de Monagas que son fáciles de producir porque son zonas nuevas y que están en tierra. En el lago de Maracaibo también se puede producir, pero es un poco más complejo porque se necesitan embarcaciones y asuntos técnicos», dijo.
«El problema de la producción de petróleo en Venezuela no es un tema técnico, es un problema político. El problema de Pdvsa es que está en manos de un gobierno al que no le duele, que la ha convertido en su negocio particular, y los venezolanos son los que están sufriendo las consecuencias de esta mala dirección», señaló.
Ramírez: «El Aissami es un fracasado»
Rafael Ramírez se refirió a Tareck el Aissami, de quien dijo: «Hay que destituirlo de inmediato».
«El Aissami es un fracasado. Es que yo nunca pensé que iba a tener éxito. Lo conozco, él es un criminalista que no tiene ningún tipo de experiencia de trabajo sino que siempre ha estado en los ministerios. Lo pusieron al frente de Pdvsa no sé con qué propósito. Pero obviamente está fracasado porque desde que está prometiendo que iba a producir 2 millones de bd, más bien la producción ha retrocedido», critic
Destacó que sobre el actual ministro de Petróleo pesan sanciones internacionales y es buscado por la justicia estadounidense, que ofreció recompensas por él.
«No se puede reunir con nadie, está sancionado, tiene orden de captura, su cabeza tiene precio. Se necesita tener una dirección petrolera que tenga credibilidad y que tenga autoridad, en el sentido de que sepa de lo que está hablando. Yo me pongo a ver, por ejemplo, los mensajes de El Aissami en las reuniones de la OPEP y eso da risa. Nadie entiende lo que él está diciendo, puras frases comunes», expresó Ramírez.
OPEP
Respecto a la OPEP, Ramírez indicó que «Venezuela no importa nada en la organización. La invitan porque es miembro fundador».
Recordó que en 2008 Venezuela era el cuarto país productor de la OPEP, por lo que su opinión era considerada como importante.
«Ahora no le importa a nadie. Venezuela ha perdido su posicionamiento geoestratégico. Ahora somos un paria que no produce nada y que a nadie le importa y que no puede tomar ventaja de una situación petrolera extraordinaria. Todo este año los precios han estado por los 100 dólares el barril, y Venezuela está al margen de eso porque esta gente (Maduro) destruyó la empresa», dijo.
Elecciones presidenciales
Para el proceso electoral que corresponde efectuar en 2024 para elegir presidente, y ante las advertencias de que se podría adelantar según declaraciones de Diosdado Cabello y Maduro, Ramírez opinó que «ellos son unos fanfarrones».
Afirmó que los dos máximos dirigentes del PSUV se aprovechan del control que poseen del país para amenazar.
«Yo creo que en cualquier circunstancia en unas elecciones el gobierno será derrotado pero de calle. Le vamos a dar una goleada porque este es un gobierno que lo ha hecho muy mal. Ha sido el peor gobierno en la historia de Venezuela, peor que cualquiera, y ellos lo saben. Por eso es que van a hacer todo lo posible o para no hacer elecciones o hacer unas chucutas», dijo.
Ramírez como candidato presidencial
Se refirió a su intención de presentarse como candidato presidencial, tras lo cual detuvieron a su hermano Fidel Darío Ramírez en septiembre acusándolo de corrupción utilizando un banco de Andorra.
«No puede ser que yo exprese mi intención de candidatearme y entonces me acusen de todo, y que se lleven preso a mi hermano Fidel que no tiene nada que ver con política. Se lo llevaron preso en forma de represalia», dijo Ramírez al respecto.
Sin embargo, considera que se debe procurar que se efectúen las elecciones porque, cree, debido al descontento, de cualquier manera Maduro saldrá derrotado.
«No puede ser que cualquier líder de la oposición que diga que quiere ser presidente lo inhabiliten. Entonces, ¿qué elecciones son esas?  Ahora, yo estoy convencido de que si todos los venezolanos ponemos una opción unitaria para derrotar a Maduro, él no gana ni siquiera una junta de condominio. A Maduro nadie lo quiere, tienen que buscarse otro candidato a ver si tienen chance porque el gobierno tiene mucho rechazo. Es que acabaron con el país, destruyeron la industria petrolera, destruyeron la economía, acabaron con el bolívar, acabaron con la unidad de nuestro pueblo, siete millones de muchachos se fueron del país, los viejitos y los familiares que se quedaron viven de las remesas. Entonces, por Dios, ¿van a seguir gobernando?», expresó.
Afirmó que hay que exigir que se cumpla la Constitución. Y criticó la actitud de la delegación opositora que participa en la negociación en México.
«Yo no entiendo por qué esos grupos opositores que van a México están todos calladitos, no tienen iniciativa. Hay que exigir a Maduro que cumpla la Constitución, que haya elecciones.  No importa incluso que ellos tengan el control del CNE, tiene que haber un equilibrio, por supuesto, pero no hay que esperar condiciones perfectas porque van a ser tantos los votos en contra de Maduro que no lo van a poder ocultar», indicó.
Insistió en la necesidad de que se establezca un gobierno que incluya a todos los sectores.
«Hay que dejar atrás la peleadera de grupos. Lo importante es que el pueblo se movilice y sobre todo que los jóvenes se expresen. Ya Maduro tiene nueve  años en el poder. Hay jóvenes que tienen ahora alrededor de 20 años que van a votar; los de 18 años que por primera vez van a votar tenían 9 años cuando llegó Maduro. ¡Oye, ya, necesitan un cambio!», expresó.
Sobre si mantiene su intención de ser candidato pese a que el gobierno de Maduro solicita su extradición desde Italia, respondió: «Que yo pueda ser candidato o no va a depender de las condiciones reales. Pero yo voy a seguir siendo chavista. Y eso es lo que a ellos les da miedo porque ellos dicen ser chavistas y realmente son antichavistas. Siguen manipulando la figura de Chávez, pero si él estuviera vivo ya les hubiera dado un golpe de Estado, los hubiera metido presos porque han destruido el país. Yo que trabajé 12 años con Chávez he visto con dolor cómo todo lo que se hizo en favor de la gente, de las misiones sociales, del petróleo, de la economía, todo eso se vino abajo».
Respuesta de Rafael Ramírez a María Gabriela Chávez
En la entrevista se conversó sobre la polémica que surgió a finales de noviembre cuando María Gabriela Chávez criticó que se utilizara la imagen de su padre en forma de una caricatura de superhéroe. Tras lo cual Ramírez expresó su apoyo a la hija de Chávez y a lo que ella respondió acusando al exministro de delincuente.
María Gabriela Chávez a Rafael Ramírez: «No quiero el apoyo de un delincuente»
«Ese fue un mensaje horrible de parte de ella. Uno no sabe ni siquiera si ella lo escribió. Fue una cosa vulgar y baja», indicó Ramírez.
Y reiteró su rechazo por el uso de la imagen del presidente fallecido de forma caricaturesca.
«En todo caso, Chávez no es un muñequito de esos que está haciendo (Rafael) Lacava o Maduro o El Aissami, Chávez es un sentimiento que está en el seno del pueblo, le guste a alguna gente o no», dijo.
«El chavismo no es una franquicia, no le pertenece a nadie por mucho que lleve el apellido; el chavismo es una idea política. Yo estuve 12 años trabajando con el presidente Chávez, fui el ministro que más tiempo duró al lado del presidente. Y conozco mejor que nadie el legado de Chávez y por eso lo defiendo. Y por eso se me han venido encima todos los demonios. Pero no me importa, yo creo que un hombre debe ser leal  y honesto con sus ideas, sobre todo si esas ideas contribuyen al pueblo. Por eso yo no voy a levantar nunca mi voz ni mi mano contra la familia de Chávez, sus hijas. Lamento mucho lo que ha sucedido, pero yo respeto mucho a Chávez y no voy a caer en un show con María Gabriela ni con nadie», concluyó.
14/12/2022:

sábado, 4 de junio de 2022

Ladrillos constitucionales

LA CONSTITUCIÓN DE VENEZUELA Y LA PROPUESTA CONSTITUCIONAL CHILENA: HERRAMIENTAS PARA EL ATRASO

Gustavo Coronel  

Las constituciones latinoamericanas son de interminable longitud. La de Venezuela tiene 350 artículos, la de Bolivia 411 artículos, la de Ecuador 426 artículos y la propuesta para Chile tiene 499 artículos.

En febrero de 2003 la Asociación Internacional de Abogados, con más de 2 millones de miembros en 185 países, definió a la República Bolivariana de Venezuela como “no democrática, carente de Estado de Derecho y violatoria de los derechos humanos de su pueblo”. Para definirla así se basaron en la sistemática violación que hacía el régimen de la Constitución, la cual consideraban extremadamente prescriptiva y de imposible cumplimiento.

La Constitución chavista, de 1999, es la número 25 en la historia de Venezuela y está condenada a ser violada repetidamente, al establecer garantías del Estado que son de imposible cumplimiento, como es el caso de sus artículos 76,78, 80-89,99-101, 104, 108, 110-111 y 117.  Al poco tiempo de ser aprobada, el régimen de Hugo Chávez se había encargado de violar sus artículos 1, 6, 7, 15, 26, 44,47,48, 540, 51, 67, 68,71, 93,95, 107,112, 150, etc. (los detalles de estas y otras violaciones se mencionan en mi libro Venezuela: 1985-2015, una Memoria Ciudadana, páginas 109-110.

Esta Constitución de 1999 “garantiza” a los venezolanos una educación de calidad, un tratamiento igual ante las leyes, la plena salud y la autosuficiencia alimentaria.  Al establecer garantías del Estado que no pueden ser cumplidas, ya sea por insuficiencia financiera, por negligencia, por corrupción o por impotencia, lo que el régimen ha logrado es convertir la Constitución en un documento ridículo, condenándola a ser objeto de ridículo y de incredulidad.

Veamos, por ejemplo, el artículo 85, sobre la salud: “El financiamiento del sistema público nacional de salud es obligación del Estado, que integrará los recursos fiscales, las cotizaciones obligatorias de la seguridad social y cualquier otra fuente de financiamiento que determine la ley. El Estado garantizará un presupuesto para la salud que permita cumplir con los objetivos de la política sanitaria. (subrayado nuestro). La realidad de la salud en Venezuela es muy diferente y el notable contraste entre esa terrible realidad y el texto del documento hace de la Constitución letra muerta, lo cual promueve el irrespeto y la desconfianza de los habitantes en las instituciones.

La absurda Constitución chavista es de una extrema longitud, 350 artículos, una verdadera camisa de fuerza de corte estatista que ata las mejores iniciativas ciudadanas. Sin embargo, su estilo cursi y su obesidad han ganado adeptos entre los líderes ñángaras de la región, quienes miden la sabiduría en kilos.

La propuesta de Constitución para Chile 

Inspirada en los ladrillos constitucionales de Venezuela, Ecuador y Bolivia, Chile ha estructurado una propuesta de Constitución que, en varios aspectos, supera en insensatez a la Constitución chavista de 1999, aunque, al menos, se abstiene de “garantizar”, como lo hace la Constitución de Chávez, lo que el estrado no puede garantizar o cumplir. Con más cautela, la propuesta chilena apenas habla de promover y respaldar derechos, sin garantizarlos. En Venezuela el Estado garantiza plenas alimentación, salud, educación, empleo, atención especial a los ancianos y todo aquello que simplemente no existe en la Venezuela de hoy.

La propuesta chilena habla profusamente de derechos, pero no de deberes 

Aunque por definición una Constitución es un contrato social en el cual se estipulan derechos ciudadanos, pero también deberes, la propuesta chilena de 499 artículos es un océano de derechos y ni siquiera un pequeño arroyo de deberes, un inmenso tapiz en el cual se presentan dictados en yuxtaposición y de manera bastante atropellada sobre los aspectos más diversos de la vida nacional: tribunales, comunas, pueblos indígenas, sin sistema aparente.

Según esta propuesta chilena todos los órganos colegiados del Estado, los órganos autónomos constitucionales y los órganos superiores y directivos de la Administración, así como los directorios de las empresas públicas y semipúblicas, deberán tener una composición paritaria que asegure que, al menos, 50% de sus integrantes sean mujeres. Asimismo, el Estado adoptará medidas para la representación de diversidades y disidencias de género a través del mecanismo que establezca la ley. Los procesos de selección de los mejores quedan totalmente supeditados a rígidas cuotas de participación.

Según la propuesta Chile sería un Estado Plurinacional e Intercultural que reconoce la preexistencia y coexistencia de diversas naciones y pueblos en el marco de la unidad del Estado. Son pueblos y naciones indígenas preexistentes los Mapuche, Aimara, Rapa Nui, Lickanantay, Quechua, Colla, Diaguita, Chango, Kawashkar, Yaghan, Selk’nam y otros que puedan ser reconocidos en la forma que establezca la ley. Los pueblos y naciones indígenas preexistentes y sus miembros tienen derecho a su autonomía y autogobierno, a su propia cultura, a la identidad y cosmovisión, al patrimonio y la lengua, al reconocimiento de sus tierras, territorios, la protección del territorio marítimo, de la naturaleza en su dimensión material e inmaterial y al especial vínculo que mantienen con estos, a la cooperación e integración, al reconocimiento de sus instituciones, jurisdicciones y autoridades propias o tradicionales y a participar plenamente, si así lo desean, en la vida política, económica, social y cultural del Estado. Chile vendría a ser un agregado de mini-estados, más que una nación. Más que una nación pluricultural se convertiría en un pastiche de culturas que pueden coexistir en compartimientos estancos, sin fundirse en un concepto integrado de nación y sin que sus miembros tengan el deber de participar en la vida nacional.

El lenguaje utilizado en el documento es el muy cursi de género, llevado al extremo: diputados y diputadas… Presidentes y presidentas… Ministros y ministras, jueces y juezas, las y los, la y lo, etc…

Hay aspectos que parecen contradictorios. Mientras solo mediante una ley se pueden tomar importantes decisiones para la nación, se agrega que el presidente (o presidenta) podrá emitir decretos con fuerza de ley con la autorización del Congreso, el cual pudiera estar controlado por él (o ella), en cuyo caso estaríamos frente a una clara posibilidad de dictadura constitucional.

En algunos casos la propuesta chilena va tan lejos como la Constitución chavista, como cuando garantiza financiamiento suficiente para proveer de servicios públicos universales y de  calidad a todas las personas que habiten en su territorio, una garantía imposible de cumplir.

Comentar en detalle esta frondosa propuesta de 499 artículos tomaría demasiado espacio. Puede afirmarse, por lo que podemos ver, que ella se inscribe en la inflada tradición verbosa y retórica latinoamericana, deseosa de regular constitucionalmente los aspectos más nimios de la vida nacional.

Ello los convierte en documentos inservibles para servir de guías efectivas para la nación, cuando no claramente contraproducentes al desarrollo. El pueblo les ha perdido respeto y se burla de su carta magna.

Así ha sucedido con la Constitución chavista y así amenaza ocurrir con la propuesta chilena.

Reproducción: https://twitter.com/luisbarraganj/status/1532712478748049408

03/06/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/la-constitucion-de-venezuela-y-la-propuesta-constitucional-chilena-herramientas-para-el-atraso

sábado, 7 de mayo de 2022

Importante referente

GUSTAVO CORONEL

Luis Barragán

Cursábamos el bachillerato, cuando levantó vuelo la nacionalización de la industria petrolera. Nadie podía escapar de un encendido, extenso e intenso debate que le daba alcance al joven militante político, añadidos todos los estereotipos del mundo que varias veces llegaban a la procacidad, por cierto, harto conocida en el presente siglo.

            Ahorraba y compraba con alguna frecuencia las revistas SIC y Resumen, cuyos temas y abordajes  tan contrapuestos, desafiaban al muy inexperto lector. En el semanario dirigido por Jorge Olavarría, escribía religiosa, paciente y didácticamente Gustavo Coronel, especialista petrolero que varias veces desmontaba las creencias del ferviente partidario de la estatización integral, a propósito del - por entonces -  celebérrimo artículo 5to.

            El especialista, como también era natural que ocurriese con algunos de sus colegas, incursionaba decidido en la opinión pública, convirtiéndose en un referente respetado, aunque no siempre hubiere coincidencias con sus posturas sobre distintos tópicos de la vida nacional. Supimos de una libre polémica y, en propiedad, de polemistas que hoy estarían colgados del farol represivo y maniqueo.

            Cuatro o cinco años atrás, urgíamos de la orientación de un probado conocedor del mundo petrolero para precisar nuestra posición en el parlamento sobre las exploraciones y descubrimientos adelantados por Guyana en nuestra Fachada Atlántica. Y nos atrevimos a escribirle a Coronel, quien inmediatamente nos atendió, diligenciando en todo lo que le fuera posible, demostrando una enorme calidad ciudadana.

            Días atrás, leímos con afecto una de sus crónicas (https://www.lapatilla.com/2022/05/05/gustavo-coronel-mi-viaje-de-ida-y-vuelta-shell-cvp-shell) de clara reivindicación del valor trabajo y del amor por Venezuela; además, teniendo la suerte de recibir periódicamente sus correos, recomendamos el blog que ejercita incansablemente (http://lasarmasdecoronel.blogspot.com). Por cierto, anda por ahí alguien que salió a hablar tonterías de Gustavo, pero – nada importante – el autor seguirá en el anonimato de sus amarguras, mientras Coronel acrecienta el legado de quienes tanto contribuyeron a construir el país caracterizados por una ejemplar modestia.         

08/05/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/05/08/gustavo-coronel-por-luis-barragan/

jueves, 5 de mayo de 2022

Ida y vuelta

MI VIAJE DE IDA Y VUELTA SHELL-CVP-SHELL 

Gustavo Coronel 

Cuando regresé de mi asignación en Indonesia, en 1965, mi futuro en SHELL estaba esencialmente asegurado. Me había comportado bien y, en general, la actuación de  los miembros del grupo que había ido a mantener en operación al campo de Tandjung y la refinería de Balikpapan había excedido tanto las mejores expectativas de la empresa que nos habíamos convertido en casi una leyenda.

Regresé a Lagunillas trabajar en geología de producción y, en una de mis visitas a Maracaibo,  me encontré en el hotel del Lago a Fernando Delón, a quien había conocido en la universidad de Tulsa y por quien tenía mucho aprecio. Delón me dijo que era el director de Exploración y Producción de la empresa del estado venezolano, CVP y que le gustaría que yo los visitara en algún momento.

A los pocos días recibí una invitación formal para la visita y para un almuerzo con el Director General de la empresa, Rubén Sáder Pérez. Esta reunión fue una agradable sorpresa para mí porque, además de reunirme con Delón, por quien tenía mucho respeto profesional, conocí a Sáder Pérez y conversé largamente con él. Sáder Pérez resultó ser un hombre extremadamente inteligente, con un agudo sentido del humor y con excelentes conocimientos de gerencia. Su visión de la CVP estaba adornada de un entusiasmo contagioso. Hacia el final de la reunión me dijo;  “Coronel. Nosotros lo necesitamos aquí. Fernando y yo desearíamos que fuese nuestro Gerente de Exploración”.

Regresé a Lagunillas seducido por la idea de ser útil a la pequeña empresa venezolana y poder trabajar con hombres como estos. Colocado frente a una nueva encrucijada tomé, de nuevo, lo que Robert Frost llamó el camino menos transitado.

‘Seguramente esto lo diré entre suspiros

en algún momento dentro de años y años

dos caminos se abrían en un bosque, elegí…

elegí el menos transitado de ambos,

Y ello hizo toda la diferencia’

Decidí abandonar a SHELL, donde mi carrera ascendente estaba firmemente asegurada, para irme a trabajar con una empresa de pequeño tamaño, seguramente aquejada por los problemas propios de las empresas del estado.

Lógicamente mi decisión cayó muy mal en SHELL, empresa que ya me había identificado como un empleado en camino hacia niveles superiores de su pirámide gerencial. En particular, yo había sido “adoptado” por C.C. Pocock, quien ya era presidente de SHELL Venezuela y llegaría a ser, algunos años después, el Jefe mundial del grupo SHELL. Cuando yo hice conocer mi renuncia a SHELL para irme a CVP, me pidieron ir a Caracas a hablar con él y, en esa reunión, él me dijo que se sentía personalmente traicionado, ya que él había trazado personalmente mi trayectoria futura dentro de la empresa. Esta fue una difícil reunión para mí, porque yo no tenía sino motivos de agradecimiento para Shell y para Pocock  y entendía bien su posición. En la reunión Pocock fue bastante duro. Me dijo: “Espero que sepas lo que haces, abandonar un futuro en nuestra empresa por un futuro incierto”. Y agregó algo terrible: “Debes entender que cuando salgas de SHELL estas puertas estarán cerradas siempre para ti. No habrá regreso”, palabras que eran el producto de su gran decepción.

No recuerdo exactamente cuales fueron mis palabras pero sentí la necesidad de explicarle a Pocock las razones de mi decisión. Recuerdo su esencia así:

“SHELL es una gran y generosa empresa, a la cual le debo hoy todo lo que he podido aprender y todo lo que tengo. Es una empresa en la cual yo soy un gerente joven más,  como los hay otros, quienes forman parte del reservorio de jóvenes  que garantiza sus procesos de renovación gerencial. Un aspecto importante de la política de SHELL en Venezuela ha sido la de entrenar venezolanos para el eventual remplazo de los técnicos y gerentes extranjeros. Creo que ir a ayudar a CVP en este momento está en línea con esa política. Yo pienso que en SHELL, una gran empresa, soy una cifra más pero en CVP, aún en formación, mi aporte pudiera tener un mayor impacto”. Y, al final, dije algo que, no lo sé,  era posiblemente una estupidez: “Uno se debe a quien más lo necesite”.

Me fui a CVP y estuve allí más de dos años, batallando para hacer crecer una empresa pequeña que nunca logró ir más allá de ser un sueño nacionalista. Allí trabajábamos 20 horas diarias, con gran mística, pero nunca pudimos crecer satisfactoriamente, aún con ciertas políticas de protección por parte del estado. La empresa nunca produjo más de un  3 -4% de la producción petrolera total  del país. Tuvimos algunos éxitos de exploración, mantuvimos una pequeña refinería en Morón y una  presencia en el mercado interno, además de presentarnos ante el país como la empresa petrolera venezolana, un símbolo de nacionalismo petrolero.

Un día rompí con CVP porque se me pidió que perforase de inmediato un pozo exploratorio en el Lago de Maracaibo, a fin de mostrar la actividad de la empresa. Era un pedimento del ministro del sector del momento, José A. Mayobre. Yo argumenté que sería necesario seleccionar una localización y ello tomaría unos tres a cuatro meses de estudio. Sin embargo, se me enfatizó que debía comenzar a perforar en dos semanas. Respondí de mal talante: “Entonces, vamos al lago y arrojemos un sombrero al agua. Donde caiga, allí perforaremos”. Ya Delón no estaba allí, por lo cual no tenía un interlocutor conocedor de la materia. Mi posición fue considerada como una insubordinación y terminó con mi permanencia en la empresa.

Renuncié pues a SHELL para ir a CVP y renuncié a CVP. Además, nunca más podría regresar a SHELL. ¿Adónde iría? Sintiéndome derrotado, fui empleado por una empresa petrolera de USA en Venezuela pero fui enviado al Golfo de México, como ingeniero de producción, otro retroceso serio en mi carrera. Y allí estuve un año, cuando un día recibí una llamada de Venezuela,  ofreciéndome estar al frente de una campaña exploratoria en el Lago de Maracaibo, no ya como gerente sino Director de Exploración de la empresa. ¿Quién me llamó? José Rafael Domínguez, presidente de:  ¡SHELL SUR DEL LAGO!

Regresé a SHELL en Venezuela, donde continué mi carrera y allí me encontraba cuando fui nombrado, de manera totalmente inesperada para todos y también para mí,  miembro de la primera junta directiva de Petróleos de Venezuela.

A pesar de lo que Pocock me había dicho SHELL si me llamó de nuevo. Algún tiempo después, como director de PDVSA, formé parte del grupo que agasajó a C.C. Pocock en su visita a Venezuela, en su condición de nuevo chairman de SHELL a nivel mundial. Al verme, vino a mí, me abrazó y me dijo: “Gustavo, creo que tu tenías razón al atender el llamado de tu país”. Y agregó, sonriendo: “Todo nos salió bien, a ti y a mí”.

Tristemente, Pocock fallecería en posición de máximo líder de SHELL, aún muy joven, ver:  https://www.nytimes.com/1979/10/13/archives/carmichael-charles-pocock-59-head-of-dutchshell-since-1977-question.html. Su esposa, la bella Nina, fallecería años después en Inglaterra. Una pareja de mi especial afecto.

Nota adicional. C.C. Pocock fue miembro fundador del IESA. 

Fotografía copiada de la red: https://hrf.org/speakers/gustavo-coronel/

05/05/2022:

http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2022/05/mi-viaje-de-ida-y-vuelta-shell-cvp-shell.html

https://www.lapatilla.com/2022/05/05/gustavo-coronel-mi-viaje-de-ida-y-vuelta-shell-cvp-shell/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY