Mostrando las entradas con la etiqueta Diáspora. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Diáspora. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de abril de 2026

Secar nuestros trapos al sol

DE LA DIÁSPORA REFLEXIVA

Luis Barragán

Que sepamos, Tomás Páez es el venezolano que ha estudiado y sistematizado mejor a la diáspora que muy antes no era tan obviamente venezolana: constituye un fenómeno completamente inédito del presente y atascado siglo, aunque no lo crean las nuevas generaciones.  Tomás, por cierto, ha publicado sendos títulos que no se encuentran en las librerías de nuestro país porque las librerías mismas prácticamente han desaparecido.

Cabe agradecer al autor en cuestión el extraordinario esfuerzo que realiza, porque bien se quejó don Mario Torrealba Lossi de la desatención o desinterés suscitado por las más antiguas diásporas, en El Nacional de Caracas (27/10/1979: https://apuntaje.blogspot.com/2026/04/y-ahora.html). En efecto, fundado en la sutil distinción entre la nostalgia y la melancolía, citó varios testimonios de paisanos que nos miraron desde un lejano o cercano destierro, sin que sospechara don Mario absolutamente nada de la sorpresa que nos depararía la presente centuria.

Hoy, el promedio de nuestros compatriotas tienen una versión de lo que ocurre acá, según sus familiares, amigos, portales noticiosos y redes. De un modo u otro, con cierto retraso, siguen los eventos del patio, tienen pocas o grandes expectativas, pero siempre los signa una inmensa emoción, aunque los haya – es necesario advertirlo – ya desarraigados, espontánea o calculadamente, ora para sobrevivir, ora para renunciar definitivamente al gentilicio.

Sería interesante que los tesistas desocupados, los que no encuentran un tema definitivo en el posgrado, exploraran la versión que sustentan nuestros compatriotas fuera de las fronteras: sobre el país que los vio nacer y también respecto a aquellos países en los que han ganado una grata e ingrata experiencia.  Digamos que más allá del testimonio, la opinión o el gesto circunstanciales, narradores y ensayistas tienen más letra impresa o digital que la dirigencia política con no pocos años ya alejados de la patria, circunscritos solamente a la columna o la entrevista esporádica.

Hay un número importantes de obras que ponderar en los terrenos de la novela, y el cuento, la crónica y el ensayo, como los títulos de Gisela Kozak, Israel Centeno, Karina Sainz Borgo, Rodrigo Blanco Calderón, Raquel Abend van Dalen, Alberto Barrera Tiszka, Keyla Vall de la Ville, Juan Carlos Méndez, Gustavo Valle, Rafael Osío Cabrices, Alejandro Bravo, entre otros nombres más y menos conocidos por nuestra escasa prensa cultural. Además, agregaría a formados e informados, insignes y perspicaces blogueros como Hermann Alvino y Gustavo Coronel.

Ilustración: Nico Kok.

19/04/2026:

https://lapatilla.com/2026/04/19/luis-barragan-de-la-diaspora-reflexiva/

lunes, 16 de febrero de 2026

Pedalear la transición

DE LA POLÍTICA INTERNACIONAL DE LA OPOSICIÓN VENEZOLANA

Luis Barragán

Por muy locales que fuesen, los partidos políticos tienen una correspondencia con el ámbito regional y el de un más allá absolutamente terrenal que tiende a fortalecerlos. Obviamente, no se explican los partidos de alcance nacional sin la transnacionalidad, los vínculos con las organizaciones política e ideológicamente afines y las entidades de la sociedad civil internacional que los entrenan de un modo u otro para promover y respaldar una determinada política exterior al acceder al poder.

Así, las relaciones internacionales competen a todo partido con serias aspiraciones de trascender y la política exterior al elenco de funcionarios del Estado que tengan a bien respaldar y defender en el parlamento y en la opinión pública. Sugiere una sostenida promoción y estable asociación con otros partidos similares y sus fundaciones, medios de comunicación, foros, think tanks y centros académicos, consultoras y servicios de una variada índole, y hasta órganos gubernamentales allende las fronteras, siendo naturalmente distinta la relación y el compromiso adquiridos con otros Estados.

En nuestro país, desde muy antes, existen estrechos vínculos partidistas con el extranjero varias veces debilitados en el presente siglo por las características del régimen – por decir lo menos – híbrido que ostentamos, o la competencia a ratos desleal entre los partidos por alcanzarlos. Lo cierto es que tal relacionamiento ha permitido compensar en buena o alguna medida la tenaz alianza del socialismo de esta centuria con otras potencias e intereses que son históricamente ajenos a nuestra nación, aportándole a la oposición legitimidad externa (visibilidad, relativa capacidad negociadora), solidaridad (activación de los mecanismos jurídicos internacionales, elevación de los costos represivos), y aprendizaje (sentido estratégico en la esfera internacional, experiencia de las transiciones ajenas).

Con todas las fallas y errores cometidos, ponderando nuestra ubicación geopolítica y geoestratégica, la oposición ha impedido el aislamiento definitivo del país y ha sabido gestionar la incidencia del entorno internacional en los asuntos domésticos. Esta dinámica puede entenderse por analogía con el efecto boomerang, descrito por Risse, Sikkink y Ropp: actores internos bloqueados por su propio sistema buscan aliados internacionales que, desde afuera, ejercen presión para influir en la situación interna. El patrón puede ampliarse a través del modelo en espiral: la presión externa alcanzó niveles que antes parecían impensables desde el 3 de enero del presente año y, aunque impuso un costo reputacional y estratégico para el gobierno, amplificó los efectos sobre la dinámica política.

Cabe destacar que a la oposición no le corresponde desarrollar una política exterior, sino mantener relaciones estratégicas que le permitan convertir el capital político internacional en capacidad organizativa interna, reforzar su arraigo social acorde a una efectiva articulación política, y dar cauce institucional al reconocimiento de otros gobiernos y actores de poder en el marco adecuado de esas relaciones internacionales. Marco que apunta a un consenso básico en torno a las orientaciones, tácticas y estrategias de una oposición irreductiblemente plural y que, faltando poco, ha de atender también a la diáspora ayudándola en todo lo posible a conseguir mejores condiciones de vida en los países donde la ineludible paisanidad reside o aspira a residir. Valga acotar, nuestros hermanos que se encuentran en el exterior requieren de la atención, sensibilidad y solidaridad de una dirigencia en el exilio que ha de contribuir a organizarla social y políticamente, a pesar de las severas limitaciones comunes.

Importa establecer una coordinación internacional que le conceda legitimidad, eficacia y trascendencia a las posturas de una oposición – reiteramos - irreductiblemente plural que tiene por lógico porvenir un gobierno democrático de unidad nacional.  Los principales partidos de una inequívoca vocación democrática, disponen de sendos departamentos, secretarías o coordinaciones de asuntos exteriores y pueden concertar líneas y directrices, iniciativas y eventos, actos y pronunciamientos, con el rigor de una asesoría especializada, el resultado de un frecuente debate político y la sobriedad de un compromiso estratégico tan indispensable.

De acuerdo a las actuales circunstancias, todo indica que la meta a alcanzar es la de una transición libre, pacífica, democrática e independiente, obligados a afrontar creadora y serenamente otros desafíos externos subordinados a los internos, superiores y fundamentales. No tratamos de una desesperada carrera de cien metros planos, sino de un largo maratón que apenas comenzamos a las puertas de la otra etapa de la vida republicana: la de una reconfiguración interna del poder. Solo así, compartiendo responsabilidades, podremos convertir la oportunidad histórica de la transición en una genuina reintegración nacional.

Ilustración: Nikola Ioa Hendrickx.

Fotografías: Meta final del maratón de la CAF en Caracas (08/02/2025).

17/02/2026:

https://www.elnacional.com/2026/02/de-la-politica-internacional-de-la-oposicion-venezolana/

https://americanuestra.com/barragan-de-la-politica-internacional-de-la-oposicion-venezolana/

lunes, 9 de febrero de 2026

Responder al momento histórico

RETORNO A CASA

Luis Barragán

Una de las mayores evidencias del nefasto resultado socialista del siglo XXI, es la consabida diáspora de crecientes y asombrosos contingentes en los últimos años. Entre las varias contribuciones que hicimos sobre el tema, recordamos la llamada de atención en torno a la organización social de la paisanidad más allá de nuestras fronteras (https://www.elnacional.com/2025/03/de-la-organizacion-social-de-la-diaspora-venezolana/), todavía planteada como una necesidad que ciertamente requiere de un ineludible sentido y dirección política, sobre todo, ante la inminencia, probabilidad o franca aspiración a un cambio histórico en nuestro país.

Por supuesto, fenómeno de una superior complejidad y trascendencia que contrasta con la habitual mirada simplista y convencional, demanda todavía apoyo y solidaridad de aquellos que, en gran medida, se vieron forzados al exilio por razones estrictamente políticas y, lo que es todo un desafío, implica también el reingreso al país para asumir tareas esenciales de conducción política y de orientación de la opinión pública junto a los que permanecieron con sacrificios dentro de las fronteras. Desde esta específica perspectiva interpretamos el anuncio de un pronto regreso de Miguel Henrique Otero, director de El Nacional, al que le seguirán otros anuncios de la dirigencia propiamente partidista que puede poner a prueba el cumplimiento de los compromisos adquiridos por la encargaduría presidencial con Washington.

El retorno a casa no es un asunto de mero trámite, porque se trata de un acto político que va más allá de la decisión personal para generar la necesaria confianza en el esfuerzo común por alcanzar una transición sustentable. Luego de los numerosos y fallidos diálogos asumidos con el oficialismo, los consabidos hechos del tres de enero lo obligan a: ofrecer garantías jurídicas efectivas que no puede diluir en promesas de oportunidad; aceptar la libertad sostenida de acción y expresión que ya no puede simular institucionalmente; y consentir el desarrollo de las capacidades de (auto)organización social y política, sin represalias directas e indirectas.

Hemos acumulado una importante experiencia republicana al respecto y, aunque tendamos a creer lo contrario, los líderes políticos que regresaron al país a los pocos días de los acontecimientos del 23 de enero de 1958, compartieron un extenso período de severos peligros y amenazas que incluyó dos intentonas de golpe de Estado que pudieron – sencillamente -  triunfar con las consecuencias del caso. Nadie le niega originalidad a la actual coyuntura, pero, convengamos, es necesario invocar la memoria y tradición política venezolana interesadamente intervenida en la presente centuria.

Compartido un mismo historial dentro o fuera del país, el llamado a la reintegración nacional no se limita a un gesto simbólico: representa la oportunidad concreta para reforzar nuestra identidad, afianzar el bien común, reivindicar el derecho al optimismo y, en definitiva, dar continuidad a la libre vida republicana. Frente a la flexibilidad solo táctica del oficialismo para el reacomodo, debemos bregar todos por una transición sustentable que permite al mismo tiempo compartir jornadas anuales como la del proverbial maratón de la CAF con el testimonio de lucha por la liberación de los presos políticos, constatado el domingo próximo pasado en Caracas.

Fotografía: LB, maratón de la CAF en Caracas en las cercanías de la meta /08/02/2025).

10/02/2025:

https://www.elnacional.com/2026/02/retorno-a-casa/

https://americanuestra.com/retorno-a-casa/

domingo, 11 de enero de 2026

El túnel

MUCHOS MESES DE SOLEDAD

Luis Barragán

Absolutamente inesperado el presente siglo, cada uno los acontecimientos que lo definen amerita de una necesaria y, en todo lo posible, profunda reflexión. Y esa reflexión a la que nos referimos, nos lleva a reivindicar la política y lo político en la búsqueda de los intérpretes más capaces de expresar ese liderazgo que nunca saldrá de una caja de detergentes.

Demandar la densidad de un pensamiento para la acción correspondiente, es fácil, demasiado fácil, pues, lo difícil es lograrlo sin la extensión e intensidad de un debate que acá es hoy difícil de dar libérrima y públicamente. Es de suponer que, fuera del país, sin la presión y tensión inmediata de las circunstancias de cualquier ralea, hay condiciones para ello, sobretodo, sintiéndose muy firme el compromiso con el país en medio de las labores personales de supervivencia.

Más allá de las fronteras, luce natural la multiplicidad de aplicaciones, programas, podcasts, testimoniales, entrevistas y reseñas de venezolanos con inmensos deseos de comunicar la realidad del país. Y, suele ocurrir, por decir lo menos, los hay de personas bien y mal intencionadas, sinceras y tramoyeras, curiosas y profesionales del periodismo, honestas y palangristas, bregadoras y oportunistas, orientadoras y agitadoras, líderes y asomados, entre una variedad inmensa que solo las redes digitales son capaces de dispensar.

Aquellos caracterizados por la sobriedad, sindéresis y prudencia en sus transmisiones cotidianas, tienen en la acera del frente a los atorrantes, malabaristas, piratas y megalómenos que, en todos los casos, ya se ven con un regreso al país que nunca antes supo de ellos, aspirando a grandes responsabilidades de conducción como derecho adquirido. Esta especie o subespecie de sujetos, por general, huérfanos de predicado,  es la que cuenta los pollitos antes de nacer, y nos remite a aquella anécdota clásica del que grita jubiloso porque se ve una luz al final del túnel ignorando sí realmente lo es, o se trata de un ferrocarril que se nos viene encima.

Serán muchos los meses que tendremos para encarar acá la realidad desmaquillada y cruda, importándoles un bledo nuestra soledad a los que vociferan las miles de victorias a siderales kilómetros de Venezuela, mientras otros están atentos, moderados, pendientes, ocupados de nuestra suerte, sabiendo que se hace camino al andar (¿no es así, don Antonio?). Por lo visto, hasta ahora, presentimos, y es solo eso, que ya echamos a andar.

Ilustración: Luigi Russolo. 

11/01/26:

https://lapatilla.com/2026/01/11/luis-barragan-muchos-meses-de-soledad/

domingo, 21 de diciembre de 2025

Familiaridades

ANDREA BAJANI Y LOS ACTOS IMPRONUNCIABLES

Luis Barragán

Nos hemos quejado con frecuencia sobre un impresionante fenómeno de orfandad literaria, pues, hasta nuevo aviso, no tenemos una obra narrativa o poética, menos cinematográfica y musical, capaz de expresar la presente centuria con todo lo que consabidamente significa, significó y significará. Obviamente, importa asumir toda la culpa personal, ora porque no tenemos el conocimiento indispensable para para intuirla y descubrirla, ora porque carecemos del talento necesario para producirla.

Lo cierto es que hoy no existe equivalente alguno de aquellos títulos que fueron ampliamente reconocidos como fieles representaciones de las varias etapas históricas que hemos atravesado, cuales “Venezuela heroica” de Eduardo Blanco, “Doña Bárbara” de Rómulo Gallegos, “País portátil” de Adriano González León y, agregaríamos, “50 vacas gordas” de Isaac Chocrón. Por lo general, a través de ellos, supimos o juramos saber de nosotros mismos en la inmediata posterioridad de la violencia independentista, en el curso de la violencia rural y caudillista, en el territorio de la violencia urbana e insurreccional, en medio de la todavía inadmisible y violenta ruindad del rentismo.

El planteamiento viene a nuestro espíritu después de leer a Andrea Bajani y su más reciente obra, la única que hemos visto: “El aniversario” (Anagrama, Barcelona), la cual no hace ni tiene que hacer referencia a Venezuela para comentarla. El protagonista de la novela rompe toda relación con sus padres, diez años atrás, sintiendo el asunto como una superación del poderoso mito de la unidad familiar a toda costa, generador de tabúes, experimentado como una gesta de liberación personal frente al totalitarismo hogareño. Y, tamaño detalle, lo fuerza a una reconstrucción de su infancia bajo la violencia del padre y la sumisión resignada de la madre, que ahora le permite renacer sin caer en el dilema de la absolución o la condena.

En este lado del mundo, la más recia de las rupturas que hemos experimentado es el de la familia por la gracia de sus apasionadas discordias políticas al principio, y, luego, por una asfixia política, social y económica que le dio soporte a la diáspora. Todavía parece indicar que no hemos ponderado suficientemente sus consecuencias, por cierto, despuntando la otra realidad legitimada por esta tan prolongada coyuntura: la de una radical supervivencia que incluye el abandono práctico de los padres y abuelos en el país para salvar a los niños y jóvenes procurándoles otro futuro en el extranjero.

Ha operado otra violencia y les tocará a muchos reconstruir su propia historia a raíz del rompimiento involuntario que ya no es fácil de atribuir a un determinado modelo occidental que solía entenderse como el de la familia burguesa, según aprecia una cierta izquierda cómoda, facilona y confortable (no incluimos necesariamente a Bajani), que no se ocupa ni le preocupa las experiencias acumuladas en aquellas latitudes sometidas a regímenes de fuerza. Sin embargo, faltará una vasta representación social de la tragedia que permita trenzarnos más allá del ámbito estrictamente doméstico: “No volver a ver a mis padres no fue algo realmente premeditado, y tampoco había concebido que pudiera ocurrir. ¿Por qué? No es que no lo quisiera, creo. Es más bien que ese pensamiento, que expuesto así se presenta como un abandono, pertenecía a la categoría de los actos impronunciables, a los despropósitos de la razón incluso antes que a los de la moral. ¿Es posible abandonar a los padres?” (pág. 89).

21/12/2025:

https://lapatilla.com/2025/12/21/luis-barragan-andrea-bajani-y-los-actos-impronunciables/

domingo, 5 de octubre de 2025

¿Sombras nada más?

EL DEBER DE HABLAR A LA DIÁSPORA
Luis Barragán

La decisión adoptada por la Suprema Corte estadounidense de fecha 3 de los corrientes, dejando sin efecto la protección temporal de los venezolanos, apunta a una caracterización incontrovertible de la diáspora: su dispersión y vulnerabilidad, por ejemplo. E, igualmente, a la necesidad de una respuesta sensata, participada y coherente de nuestras comunidades necesitadas de una creciente organización y compactación; en todo caso, es lo que modestamente aspiramos para los coterráneos que se encuentran físicamente más allá de nuestras fronteras.

Por supuesto, obliga a un constante examen de conciencia nacional, consabidos los orígenes fundamentales del fenómeno migratorio de tan marcadas e inéditas dimensiones. Empero, conocidas las causas iniciales del desplazamiento y la búsqueda de refugio, importan ahora más los planteamientos y las iniciativas que se puedan adoptar para disminuir en lo posible aquellas debilidades que tanto fatigan a los nuestros (allá) y angustian muchísimo en casa (acá).

Ciertamente, tribunal extranjero alguno está llamado a reemplazar al Estado venezolano para proteger a los nuestros, aunque – conocida la situación hasta la saciedad – parece inevitable diligenciar alternativas que ayuden a nuestra gente: al menos, a tener una noción precisa y disponer de una herramienta eficaz y oportuna para responder a las circunstancias. Por ello, insistimos en la necesidad de una organización social de la diáspora venezolana.

Por lo demás, nadie cuestiona que Estados Unidos vele por y ejerza su soberanía, pero necesitamos convencer a sus autoridades competentes, comenzando por el primer magistrado nacional, en torno a la importante comprensión y paciencia sobe las realidades que condujeron a la desesperada fuga de centenares de miles de compatriotas hacia el norte. Sería una locura desconocer que hay delincuentes que deshonran nuestro gentilicio y hasta personas que procuran el asilo sobre mentiras a veces descaradas, pero la contundente mayoría de los venezolanos es gente honesta, esforzada, calificada y trabajadora que procura un mejor destino para síes y para los suyos.

El fallo judicial que tampoco significó la previa movilización de los nuestros, apunta a la necesidad de una representación y conducción política en el exilio, cuyo primer e insoslayable deber es el de hablar para evitar la desmoralización inmediata y profunda que lleva a la angustia y desesperación de compatriotas inocentes. Ningún favor hace que soportemos resignados esa suerte de estigmatización universal de los venezolanos, antes impensable, como mecanismo político de aglutinación propiciado o promovido desde Washington, DC.

Ilustración: Brandon Kudwell.

05/10/2025:

https://lapatilla.com/2025/10/05/el-deber-de-hablar-a-la-diaspora-por-luis-barragan/

sábado, 16 de agosto de 2025

Puertas afuera, puertas adentro

CUANDO REGRESEN NUESTROS HERMANOS

William Anseume

Se fueron. Es verdad. Con la calamidad encima. Aventurando vidas. Buscándolas. ¿Volverán todos? Parece imposible. Muchos crearán raigambre con su situación actual fuera, como es natural, como hicieron aquellos que se quedaron acá a partir de los años cincuenta y más. Construyendo sus porvenires, sus familias, sus labores, sus sueños.

Pero también es verdad que muchos tienen planificado un regreso, así sea tentativo. A ellos apelaremos. No basta con internacionalizar nuestra gastronomía, nuestra medicina y todo lo que podamos buenamente  internacionalizar de lo bueno de aquí. Se precisa un regreso más o menos inmediato. Nueve millones, o una cifra cercana a ello son muchos de nuestros hermanos sin estar en su tierra. Nos hacen falta ahora. Nos harán falta. El reencuentro será fenomenal. Los abrazos. Las risas.

Los delincuentes no. Esos, como todos los delincuentes, los de verdad, deben ser procesados y pagar por sus fechorías, como corresponde, como ellos saben muy bien que les corresponde. Aquí no queremos violencia de ningún tipo, ahora ni después. No la necesitamos. No la queremos más. Esa sí debe ser desterrada para siempre. Para la reconstrucción del país soñado. ¿Utópico? Seguramente. Pero esa nueva situación, la situación deseada, ha de venir.

¿Cómo? Vendrán en su mayoría. Un buen porcentaje al menos. Y los recibiremos del mejor modo posible. No vendrán obligados. No vendrán a trancas y barrancas. Vendrán, porque sabrán que habrá un país de libertades, de reconstrucción social, económica, política, sin perseguideras, sin atropellos. Porque la justicia tendrá que ser justicia. Y las libertades económicas deberán serlo así. Para producir, para generar empleo digno, para abrir el pensamiento plural y la democracia, alternativa. La reconstrucción. Es lo que necesariamente vendrá. Labrada por todos. Con nuestras diferencias. Pero todos. Unidos en la divergencia.

Libertad para todos los presos políticos. Y nunca más esa figura. Los delincuentes juzgados, procesados, con sus garantías cubiertas. Regreso de todos nuestros compatriotas que quieran regresar, de buen modo. Y a trabajar dignamente, a producir todos, dignamente. A cubrir la educación y el trabajo, como debe garantizarse. A respetar celosamente los derechos humanos. A ser ejemplo democrático, con nuestros verdaderos aliados internacionales, para América Latina y el mundo.

Cuando regresen nuestros hermanos habrá una nación por reconstruir, con muchas ganas, en paz, en libertad, en democracia. ¿Regresarán? Sí.

16/08/2025:

https://www.elnacional.com/2025/08/cuando-regresen-nuestros-hermanos

domingo, 22 de junio de 2025

Del tablero demográfico

BREVE CONJETURA MIGRATORIA

Luis Barragán

En medio de tantas y complicadas vicisitudes, es necesario reflexionar, aceptar y asumir la diáspora venezolana como un fenómeno nada circunstancial.  Creímos en el desplazamiento y refugio de los coterráneos como algo efímero y cuya respuesta política consistió en la simple espera de un regreso triunfal por nuestro principal aeropuerto, simbolizando casi por decreto la reunificación de la familia venezolana. Sin embargo,  no se leyó a tiempo una temprana tendencia que ahora parece desalentar o desfigurar una potencial expansión de la guerra originada en el Medio Oriente.

En efecto, incrementada la diáspora, denominación más amable, todo apuntaba a una prolongación y estructuración que la sola existencia de un significativo flujo de migrantes académicamente calificados, autorizaba. Por ello, quizá sentimos distante la necesidad de (auto)organizarnos socialmente lejos de Venezuela y, faltando poco, confiamos en la facilidad de las remesas de montos considerables y de envíos regulares.

Ahora bien, en el caso de una guerra extendida en el frágil mundo occidental, capaz de adquirir dimensiones semejantes a las de las dos conflagraciones mundiales del siglo XX, por supuesto que podrá generar otros masivos desplazamientos de … los que ya están en el exterior, en procura de la paz y de la estabilidad económica.  Desde acá, la sola perspectiva de un grave conflicto bélico, naturalmente desalentará la emigración, aunque simultáneamente la gravedad del conflicto dará cuenta de una determinada corriente inmigratoria incluyendo a otras nacionalidades del norte planetario.

En el supuesto negado de que haya guerra, no es difícil de imaginar la movilidad de los venezolanos en el contexto de una mayor y más poderosa movilización Y no será precisamente hacia Estados Unidos que trata de administrar (in)adecuadamente las migraciones, ni China que ha de ser de las más rigurosas y tozudamente estrictas del globo terráqueo; por cierto, poco o nada se habla de los venezolanos que viven en el gigante asiático y que suponemos difícil de equipararse al resto de los paisanos regados por el mundo.

La muy indeseada guerra, aunque fuera de corta duración, puede alterar el tablero demográfico intercontinental. Y, aceptemos, nada ocioso es conjeturar al respecto. 

Captura de pantalla: "2001: A Space Odyssey" de Stanley Kubrick (1968).

2001: A Space Odyssey

22/06/2’25:

https://lapatilla.com/2025/06/22/luis-barragan-breve-conjetura-migratoria/

martes, 17 de junio de 2025

El constante rehacer de maletas

LOS PRISIONEROS DE MÁS ALLÁ

Luis Barragán

Por supuesto, duelen los de más acá, pero – también -  han de doler los de más allá, pues, los delincuentes - por iniciativa propia o por encargo - constituyen una minoría de los centenares de aprehendidos. La mayoría de los venezolanos que llegaron a Estados Unidos, muchos como protagonistas de una travesía épica de la que suelen hablar con atinada prudencia, no lo hicieron por aventura, gusto y deleite, cuales viajeros de Indias que convierten el desarraigo en un oficio y una apuesta; menos, un significativo porcentaje de coterráneos que salieron de nuestro país exactamente por su desempeño político, recalquemos, no otro que político.

Casos como el de Leonardo Gómez y Gregory Sanabria, por ejemplo, ilustran la amarga ironía del exilio forzado que nunca quisieron. Ambos perseguidos, el uno, por cierto, militante de Encuentro Ciudadano, hubo de abandonar el estado Apure, pasando de Guayaquil a Dallas tras un duro periplo semejante al del otro, cuyas luchas cívicas lo condujeron a la cárcel y, luego, prohibida la salida del país, logró alcanzar los predios de Houston.

En distintas circunstancias, arribaron a Texas y todavía en trámites del respectivo asilo político de una muy holgada probanza, fueron detenidos por las autoridades del país de una reconocida y prolongada vocación democrática. País soberano que tiene y decide sobre el complejo problema migratorio que sufre, pero que, al mismo tiempo, debe reparar que dos ciudadanos de limpios antecedentes, bregadores por la libertad, entre otros, merecen la comprensión y el consiguiente amparo humanitario.

Leonardo y Gregory, finalmente, pueden ser deportados a El Salvador o a Venezuela, sin que sepamos cuál alternativa es peor. Quizá lo es la desorganización social de la diáspora venezolana y la negligencia de sus más importantes dirigentes, con las excepciones del caso, que no hacen posible siquiera respaldar moralmente y ayudar a sufragar en lo posible los gastos judiciales a que hubiera lugar, pareciendo impensable alguna diligencia ante las autoridades del país centroamericano o las que suponemos naturales ante las gubernamentales de Washington.

Imposible perder la fe en medio de las peores circunstancias atravesadas, añadidos los forzados a incursionar en territorio extranjero, reiterando: realmente forzados, en contraste con los muchos de los que literalmente inventan historietas. Por lo demás, ¿cómo la administración Trump puede convertir a los dos paisanos en cuestión en sus propios presos políticos al confundirse y mal interpretar lo que ocurre en este lado del mundo?

Ilustración:  Jan Robert Duennweller

17/06/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/los-prisioneros-de-mas-alla/

martes, 10 de junio de 2025

Fugasterio

¿LOS VENEZOLANOS DEBEMOS LARGARNOS DE  ESTE PLANETA?

Luis Barragán

Pasadas las bonanzas petroleras de las que queda poca memoria, añadida la asombrosamente malbaratada en la presente centuria, parece que los venezolanos – ahora, despreciados por malandros - ya no cabemos en este planeta, en las propias ni en las más ajenas latitudes. El país que asimiló la masiva y continua inmigración como un hecho natural y necesario, acreditado como liberador del continente que sacrificó a sus llaneros en las cumbres andinas y tendió más tarde un cordón sanitario contra las dictaduras; el país que hoy debe salir de sí mismo proyectado al espacio sideral para que otros vivan sus normalidades, a todas luces estorba.

Lo peor de esta tan radical, insólita e inmerecida  extranjería, es que no la podemos remediar yéndonos a la Luna ya copada de bienhechurías de dudoso título y, mucho menos, recalando en Marte ya que los chinos compraron el planeta en planos al igual que los derechos de aquél famoso chachachá compuesto por Rosendo Ruíz, quien nunca sospecharía de una intergaláctica promoción (https://www.youtube.com/watch?v=7L4mG3_LxaA). Unos, hablarán entusiasmados de las piedras fotografiadas por el Curiosity en los predios marcianos, quejumbrosos por la falta de cauchos a quemar bulliciosamente en las vías no asfaltadas, pretendiendo una hazaña de la sola ocurrencia de protestar más allá del horizonte; mientras que, otros, harán de la autosuficiencia, soberbia y manifiesta inexperiencia política, un acto heroico en torno al despilfarro de las voluntades, condiciones y oportunidades que hemos tenido por todos estos últimos meses en este rincón del mundo conocido.

Por supuesto que la diáspora venezolana que no se interroga sobre la naturaleza y los alcances que ha adquirido, y tampoco lo hace respecto a la dirección política que tan presuntamente ostenta, está condenada a la estéril simplicidad y al tóxico maniqueísmo de siempre, como a una fuga perpetua arriesgando la mismísima identidad. Por cierto, presumida una dirigencia que no afronta resueltamente el discurso de la antipolítica para gravitar eternamente en la constelación de los problemas existenciales de una república proclive a desaparecer, como … la nuestra, no otra que la nuestra.

El más abultado defecto urgidos de superar en relación a la diáspora alienígena en la que nos convirtieron, es el de la propensión a un hiperindividualismo cada vez más militante que explica el principio del sálvese quien pueda, dentro y fuera de Venezuela, y muy bien lo ilustra Carmen al responder a Bonino en un programa radial recogido por la curiosa y exitosa novela intitulada “Ovni 78” de reciente publicación en español por Anagrama, suscrita por Wu Ming, un colectivo de narradores italianos. Y es que, en efecto, ella refiere que “hay quien piensa que, para hacer política, basta con que cada cual se ocupe de sus cosas”, al mismo tiempo que otros entienden que “mis cosas nunca son solo mías y por tanto hay que ocuparse de las cosas de todas y todos y que eso es la política”; y, para que no quede ninguna duda, la pedagógica Carmen añade: “Si tú tienes tos y me hablas media hora de tu tos, pues te ocupas de tus cosas. Pero si tienes tos y esa media hora me hablas de la contaminación que te la provoca, de la fábrica que te la empeora y del médico que no te la cura porque tiene demasiados pacientes, te ocupas de tus cosas y de las de todas y todos”.

El exilio externo y, ¿quién dice que no?, interno, se ha resignado a una fuga perenne para definitivamente habitarla, impidiéndole bregar por hacerse – al menos -  respetable, como efectivamente lo lidiaron y lidian las diásporas judía, irlandesa, china, africana, armenia, palestina, entre otras contemporáneas que lucharon y luchan por preservar su identidad cultural, contribuir profesional y económicamente en los países de acogida, expresarse a través de vigorosas comunidades, adaptarse creadoramente para derrotar las adversidades, desarrollar una narrativa de justicia y solidaridad realmente inspiradora, a modo de ejemplo. La venezolana precisamente ha de fugarse, salir, abandonar el fugasterio, porque no cabrá siquiera en otra galaxia, camino a edificarse como una diáspora promisoria que, al volver más tempano que tarde a casa, nunca dejará al venezolano universal que le corresponde construir para salvar el XXI que tiene en suerte.

Fotografía de fondo: Marte, tomada de: https://revista.iaa.es/content/el-imaginario-del-planeta-rojo-trav%C3%A9s-del-arte

10/06/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/los-venezolanos-debemos-largarnos-de-este-planeta/

lunes, 2 de junio de 2025

Fugasterio

¿A DÓNDE IREMOS A PARAR?

Luis Barragán

Entonces, ¿nos arrojarán a la Luna, esperando sentados que Stanley Kubrick venga del aún más allá para relatar nuestra odisea del siglo XXI? Los ta´baratistas de ayer no más, incluso, los hijos de la última y desperdiciada bonanza de esta centuria, se vieron forzados a la fuga política, los menos, social y económica, los más, que muy poco o casi nada tiene que ver con la existencia y condición de prófugos de la justicia. No obstante, condición asombrosa e inmerecidamente generalizada que consterna también a los ta´baratistas de acá, cada vez más relegados a un exilio interno, preocupa el todavía alto nivel de desorganización social de la diáspora venezolana.

Por supuesto, con las honrosas excepciones de siempre, tendemos a una cierta indolencia frente al mal ajeno, creyendo que jamás nos dará alcance. Específicamente, en Estados Unidos, ha sido la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), la que ha demandado y, además, recurrido a la Suprema Corte en el caso de las deportaciones de los venezolanos, cubanos, haitianos y nicaragüenses, añadido el último pronunciamiento en torno al llamado parole.

Comprensible, aunque injustificado (y, a la inversa, justificado e incomprensible), hay sectores dirigentes que allá guardan silencio en la materia, respecto a la suerte de los venezolanos que igualmente se vieron forzados a salir del país. Quizá no desean arriesgar o comprometer el propio estatus, pero – sentimos – es necesario que asuman una ineludible responsabilidad política de estructuración, organización y orientación de la paisanidad sumergida en una radical incertidumbre de su presente y futuro.

Por aquellos predios, algunos hablan de la inmortalidad del cangrejo y de sus reiteradas proezas, olvidando hacerlo con la suerte de miles de coterráneos que se fueron a Nueva York, en busca de unos centavos, siendo el norte una quimera, según el hit parade a lo Clemente Vargas Jr., de décadas remotas. Valga la falacia, entonces tutirimundachi es del Tren de Aragua, excepto los olvidadizos habladores.

Demostrado, la sentencia moral ocasiona un daño superior, expansivo e irreparable al lado de la efectivamente judicial necesaria de afrontar reconociendo que no debemos ingresar ilegalmente a otro país y, al mismo tiempo, impulsando iniciativas para una mínima institucionalización del esfuerzo de los venezolanos que claman por un urgido amparo humanitario. De lo contrario, iremos a parar al fugasterio selenita porque – simplemente – estorbamos.

Gráfica: Captura de pantalla del filme "2001: Una odisea del espacio" de Stanley Kubrick (1968). 

03/06/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/literalmente-adonde-iremos-a-parar/

miércoles, 14 de mayo de 2025

Pensum

¿PENSANDO ENEMIGRAR? ESTUDIA MIGRANTOLOGÍA

Reuben Morales  

Una carrera universitaria diseñada por la ADLQYMYNQQPLRQNP (no, no es otra minoría, sino la “Asociación De Los Que Ya Migramos Y No Queremos Que Pases La Roncha Que Nosotros Pasamos”).

Para cursar esta carrera, no te pedimos título de bachiller, ni resultados de pruebas nacionales de aptitud académica. El único requisito es que tengas un pasaporte al que le pidan visa hasta para entrar en la gaveta donde lo guardas. ¿Qué esperas? Éstas son algunas de las materias que verás:

Mevoydestavergología: con los siguientes temas:

Cómo reconocer al único gestor honesto.

Apostilla tus papeles en tres fáciles pasos (si ya le pagaste al gestor).

Detecta si un “Vente, que yo te recibo en mi casa” no acabará contigo durmiendo en una plaza.

Todamividaenunamaletología: con tópicos como:

Empacando un año de medicinas baratas sin parecer narcotraficante.

Evita sospechas convirtiendo tu título universitario en una pieza de origami.

Los chocolates de tu país llegarán derretidos.

Una botella de ron sí cabe en un zapato.

¿Qué llevarme de mi biblioteca? ¿Doña Bárbara o Condorito? Obviamente Condorito.

Metiendo en la maleta mi televisión de sesenta pulgadas.

Oficialdeinmigracionología: en donde encontrarás:

Rasgos faciales de ese oficial de inmigración que friega menos.

Cómo mentirle a un oficial de inmigración con técnicas aplicadas por famosos presidentes de la historia.

Finge faltas como un futbolista para que no te metan al cuartico.

Miprimerapartamentología: en donde se tocan aspectos como:

Fisioterapia de la columna vertebral que duerme sobre un colchón inflable.

No eres un inmigrante sin dinero. Eres minimalista.

Feng Shui de mi bandera nacional. ¿En cuál pared la guindo?

Sí puedo encontrar las cosas en el clóset como lo hacía mi mamá.

Rentología: materia filtro en donde se ve:

Mis mejores amigos imaginarios: los codeudores y fiadores de mi apartamento.

Dominando la tentación de gastarte el dinero de la renta.

Dominando la tentación de gastarte el dinero del crédito que te aprobó el banco en la renta.

Los caseros son de Marte. Los inquilinos son de Venus.

Xenofobología: materia impartida por profesores conservadores de ultraderecha que te enseñaran esto:

La xenofobia existe. La senofobia no.

Pronunciación de palabras clave para que crean que eres local.

Celebrar las fiestas patrias de tu nuevo país cuando no celebrabas las del tuyo propio.

La xenofobia sí desaparece (cobra menos).

Networkinología:

Sí se puede conversar sin decir “En mi país era mejor”.

Los buenos emprendimientos se hacen con tu gente (o “Tenían razón los chinos y los judíos”).

No le digas “Matrimonio por papeles”. Dile “Alianza Estratégica de Personas Naturales para la Legalización del Estatus Migratorio”.

Superpoderología:

Trabajar 12 horas no es nada (y agarrar horas extras menos).

Cómo llorar en el baño del trabajo sin que se note.

Estrategias eficaces para hacer todo con tus hijos porque no hay quien te los cuide.

Amando a tus hijos, aunque ya tengan otro acento.

¡Y esto es solo la punta del iceberg de la Migrantología! Una carrera totalmente hecha para que te gradúes en tiempo récord. Garantizamos que te adaptarás rapidísimo a tu nuevo país. Si no, te devolvemos tu dinero.

(Una garantía que aplica para cualquier caso excepto uno: que en tu nuevo país se instale un gobierno de extrema derecha o de extrema izquierda. En ese caso, te toca repetir toda la carrera).

10/05/2025:

https://guayoyoenletras.net/2025/05/10/pensando-en-emigrar-estudia-migrantologia/

Ilustración: Lucas Levitán. 

martes, 13 de mayo de 2025

Derrota del ta´baratismo

LA VENEZOLANIZACIÓN DE LA DIÁSPORA ... VENEZOLANA

Luis Barragán

Antes señalado, cada vez es menos circunstancial el masivo desplazamiento y establecimiento de los venezolanos en el exterior. La esperada y también desesperada supervivencia personal coloca la noción, unidad e identidad de la familia y del gentilicio mismo, en un muy severo y quizá inadvertido peligro.

Necesario discernimiento, la sola superación de las causas que inmediatamente produjeron el fenómeno y el consiguiente e impreciso período de reconstrucción nacional que advendrá, no significará el regreso de toda la paisanidad y, al mismo tiempo, la recuperación automática de los niveles de vida ostentados al finalizar el siglo pasado. Quizá, la mayor constatación que podríamos hacer es la de una importante derrota de la mentalidad ta´baratista que se hizo fórmula política, a favor de una cultura convincente, palpable y sonante de la libertad, el trabajo, la disciplina y la solidaridad de una paz eficaz y fundada en la dignidad de la persona humana.

El reto fundamental es el de recuperar el sentido de comunidad ciudadana de los coterráneos que, volviendo o no a residir en nuestro país, mejorarán aún más su nexo vital con la buena tradición común que simultáneamente nos hará universales. Consabido, por distintas y fuertes razones, asistimos a la continua y forzada exportación de un calificado capital humano, no sólo por su formación académica y experiencia laboral acumulada, sino por las juventudes deseosas de oportunidades, aunque castigadas por las políticas de la llamada secutirización y, asimismo, por una diferenciación o estratificación social entre los venezolanos mismos que responde a un esquema acá liquidado.

Reafirmemos la venezolanidad a través de una impecable conducta cívica, organizados socialmente más allá de las fronteras y de las remesas que explican el exilio (in)voluntario, frente a los más hirientes e interesados estereotipos en boga. Porque – además – debemos retribuir a los países que nos han dado acogida, seamos portadores de la solidaridad y el desprendimiento, la resiliencia integradora, el desempeño honesto y leal, el profesionalismo y la integridad laboral, el compromiso y la participación desprejuiciadamente política respecto a una Venezuela que la espera y necesita a pesar de las distancias geográficas y en medio de las inevitables cercanías emocionales.

¿Cómo y en qué medida nuestra diáspora va desvenezolanizándose?, ¿por qué no multiplicar y estabilizar las entidades que breguen desde el justo estatus migratorio hasta el logro de las indispensables alternativas recreacionales?, ¿cuál influencia a alcanzar en la opinión pública y el impulso de la denominada diplomacia humanitaria?, ¿qué responsabilidad cabe a la élite política y la de los líderes de opinión que se vieron realmente forzados a huir del país?; o, peor, ¿se puede hablar de un futuro demográfico para Venezuela? Preocupados, son algunas de las preguntas que nos hacemos interminablemente.

13/05/2025;

https://www.elnacional.com/opinion/la-venezolanizacion-de-la-diaspora-venezolana/

sábado, 26 de abril de 2025

Persecución judicial

QUERELLAS DE JUAN VICENTE GÓMEZ CONTRA RUFINO LANCO FOMBONA EN MADRID

Carlos Cruz

Rufino Blanco Fombona fue un escritor, poeta y político venezolano que nació en la ciudad de Caracas el 17 de junio de 1874. Sus padres fueron Rufino Julián de Nuestra Señora de la Merced Blanco Rodríguez del Toro e Isabel Fombona Palacio; era tataranieto del III Marqués del Toro y sobrino político del escritor venezolano Eduardo Blanco Planas Espinoza autor de la obra “Venezuela Heroica”, quien había contraído nupcias con Trinidad Modesta Blanco Rodríguez del Toro (tía paterna de Rufino) y a través de la familia Rodríguez del Toro también estaba emparentado con el Presidente de la República Antonio Guzmán Blanco y la familia Bolívar.

Blanco Fombona fue uno de los intelectuales que se opuso al ascenso del Gral. Juan Vicente Gómez a la presidencia de Venezuela y por ello estuvo en prisión entre 1909 y 1910 y en ese mismo año es desterrado y  viaja a España permaneciendo fuera de su terruño por espacio de 26 años.

Sin embargo, la distancia no le amilanó y desde la “Madre Patria” no sólo desarrolló una intensa actividad intelectual y editorial, sino que mantuvo de forma inquebrantable su oposición a la dictadura gomecista lo que le trajo como consecuencia la realización de 3 juicios en la ciudad de Madrid.

El primer caso data del año 1923 cuando publica su libro titulado “La máscara heroica” de la casa editorial “Mundo Latino”, el cual es ventilado en el Juzgado de Instrucción del Distrito del Hospicio de Madrid, donde el Ministerio Fiscal inicia el 6 de junio de 1923 un proceso de querella bajo el cargo de “Injurias al excelentísimo General Juan Vicente Gómez” y en donde entregan como evidencia las copias de lo que aparece escrito en las páginas: 10,12,15,16,18,23,28,89 y 235 haciendo cita (como ejemplo) de lo que se dice en la página 12 y que transcribimos a continuación:

“Iba con una mezcla de temor y esperanza, con más esperanza que temor, a entrevistarme con el monstruo, a departir el último bandido que detenta el poder y ejerce de gobernador.

Con el último tirano que aún queda en pie sobre todo el haz de la tierra, Juan Vicente Gómez “Juan Bisonte” de aspecto, de espíritu y de nombres vulgares.”

Este juicio se prolongó hasta el año siguiente y en marzo de 1924 Rufino Blanco Fombona le escribe una carta al tribunal donde dice lo siguiente:

“Don Rufino Blanco Fombona, escritor, mayor de edad, en la causa que se le sigue, por supuesto delito de imprenta, ante la sala parezco y que como mejor proceda DIGO: Que para mi defensa y representación designo Abogado a don Alvaro  de Albornoz y Procurador a don Manuel de la Llave y Sierra, de los respectivos Colegios de esta Corte, los cuales en prueba de aceptación firman conmigo este escrito.

SUPLICO A LA SALA que habiendo por presentado este escrito y por hecha la anterior manifestación se sirva tener designados para mi defensa y representación al Letrado don Álvaro de Albornoz y al Procurador don Manuel de la Llave y Sierra, por ser así Justicia que pido en Madrid a diez y siete de marzo de mil novecientos veinticuatro.

Aparecen la tres firmas en el documento.”

Posteriormente el abogado don Manuel de la Llave y Sierra hace un escrito dirigido a la corte donde establece que si bien es cierto que el autor menciona al Gral. Gómez,  todos deben tomar en cuenta de que en primer lugar es una “novela” y en segundo lugar que el párrafo al que se hace alusión la parte acusadora lo saca de contexto y que no es el fin del autor injuriar al presidente de Venezuela, por lo que rechaza que se le acuse por lo establecido en el artículo 269 en relación con el 482 del Código Penal y presentando pruebas exige la absolución del procesado.

Este caso duró hasta finales del año 1924 y podríamos decir que para Blanco Fombona fue un triunfo “parcial” ya que si bien es cierto  que fue absuelto, los platos rotos los pagó el libro en cuestión ya que se ordenó la destrucción de los mismos y en el folio D257513 del juicio aparece la siguiente comunicación:

“Ilmo. Señor.

“Tengo el honor de poner en conocimiento de V.I. que en el día de ayer y según se acredita en diligencia levantada al efecto se ha procedido a la destrucción de los ejemplares de la edición de la obra titulada la Máscara Heroica, conforme a lo ordenado en comunicación de 16 de octubre último, en la causa seguida por injurias contra Rufino Blanco Fombona y cuya inutilización se ha verificado quemando los ejemplares en las calderas de calefacción del Palacio de Justicia.

Dios guarde a V.I. muchos alas.

Madrid 21 de noviembre de 1924”

Firma ilegible.

Curiosamente, (9 años después) este procedimiento de quemar el intelecto humano plasmado en los libros, se repite con creces en mayo de 1933 en la Alemania Nazi. Y es precisamente en ese año cuando Blanco Fombona nuevamente es protagonista en los tribunales de Madrid.

En esta ocasión, una vez más es demandado por “injurias” al Gral. Juan Vicente Gómez pero no por un nuevo libro, sino que ahora  se trata de un artículo publicado en el periódico madrileño La Voz del día 19 de diciembre de 1932 titulado «La tiranía venezolana” y este nuevo juicio se inicia el 5 de enero de 1933 en la Audiencia Provincial de Madrid.

El artículo en cuestión es un análisis histórico y social de la situación de Venezuela tras 24 años de dictadura, donde no sólo revela que para la fecha ya habían unos 100.000 venezolanos en el exilio, sino que también menciona una gran manifestación de estudiantes  que se realizó en países como Inglaterra, Alemania, Francia, Italia, España y también en América Hispana quienes protestaron por la situación venezolana.

En su escrito, Blanco Fombona también relata la realidad que viven los presos en las cárceles venezolanas y la forma de cómo llegó Gómez al poder por lo que a continuación vamos a citar tres párrafos de dicha publicación:

1-“El Barbarócrata de aquella infeliz Barabarocracia es un analfabeta vulgar, sin nociones claras de nada, que apenas sabe leer, escribir y contar. Contar es lo que sabe mejor. Su avaricia no tiene límites. Astuto, ha descubierto por instinto que los hombres no le temen sino al dolor y la muerte y no les seducen sino el dinero y la vanidad. Así para él sólo existen dos medios: El cohecho y la muerte.”

2-“En todo el pueblo, aún en el más degradado hay hombres que prefieren la felicidad y el sufrimiento a la prostitución; en Venezuela todos esos hombres han muerto o yacen en las cárceles cargando grillos de 70 libras, sin poder salir de un calabozo de tres metros cuadrados, torturados física y mentalmente, a menudo envenenados.”

Y concluye dicha entrega expresando lo siguiente: “Un grupo de señoras fue a pedir la libertad de los estudiantes presos; se les atropelló e hirió. A los huelguistas y a los estudiantes se les condena a trabajos forzados en las carreteras.

Juan Vicente Gómez está sostenido por los Estados Unidos. R. Blanco-Fombona.”

En este juicio RBF tiene que hacer cara a dos asuntos: El primero de ellos es el  pago de una fianza por el juicio y luego la acusación por injuria. En el primer punto el escritor venezolano alega que no es contribuyente y queda demostrado que no aparece en el “Registro del Tesoro Público” y que su insolvencia está acompañada por los relatos de los señores (Don Apolonia Villa Ramón, y Don Julián Montes Maure) quienes testifican que nuestro paisano no tiene “bienes ni rentas”.

Con respecto al juicio, RBF optó por establecer la misma defensa que en el caso de su libro en 1923 y alega que su artículo es “Una crítica serena y exacta incompatible con la intención de injuriar por injuriar”, y en realidad lo que él estaba diciendo era totalmente cierto, pues en ese artículo quedaba plasmada la realidad que vivía Venezuela en ese momento y como en el primer caso, el resultado final fue que RBF resultó libre de culpas (pero) su artículo fue retirado de circulación y por ello  el 5 de enero de 1933 a las 10:30 am, los agentes de la “Brigada Social” , Don Florencio Andrés y Don Benito Mutiva acudieron a la sede del periódico La Voz ubicado en la calle de Larra, Número 8, para hacer una inspección que le fue notificada a Don  Enrique Fajardo, director del periódico donde se informó de la orden siguiente:

“Se decreta el secuestro original de dicho artículo, de los moldes que han servido para hacer la impresión, y de todos los ejemplares, librándose al respecto el correspondiente mandamiento al exmo. Director General de Seguridad, al que se da comisión en forma de que se constituya en la imprenta y en la administración del citado periódico y proceda  a la destrucción de los moldes y a la ocupación y de cuantos ejemplares correspondientes al referido día se encuentran en las indicadas dependencias, presentándolos en este juzgado o en el de la institución de uno de los de esta Capital, trascurridas las horas de guardia.”

En dicha inspección se incautaron los 71 ejemplares que allí se encontraban más las placas no pudieron ser destruidas porque supuestamente “se perdieron” lo cual nos imaginamos que fue porque tuvieron el chance de esconderlas y que gracias a ello hoy en día es posible revisar la cuestionada edición.

No obstante, nuestro apasionado escritor mantuvo en alto el “hacha de la guerra “ en contra de J. V. Gómez y  prácticamente un año después vuelve a tener problemas con la justicia  por un artículo titulado “El último tirano” publicado esta vez en el periódico El Sol de Madrid en su edición del 20 de diciembre de 1934, donde en esta ocasión sus ataques al presidente de Venezuela son más intensos y además utiliza en dicho escrito los siguientes epítetos: (Sádico, bárbaro, monstruo, destructor de Venezuela) y en algunos de sus párrafos dice lo siguiente:

1-“En Europa hoy, no parece fácil concebir al explicarse el caso de Venezuela y su destructor. Ni Mussolini, ni Stalin, ni Salazar, ni Hitler, ni Primo de Rivera pueden dar idea del azote que ha sido Juan Vicente Gómez.”

2-“Los tiranos pagan a su pueblo con la moneda del diablo. Después de todas las lágrimas que cuesta al país de Gómez el no habérselo sacudido, hoy Venezuela se está muriendo materialmente de hambre a pesar del petróleo. De las minas de oro.”

3-En el extranjero ya nadie hace caso a los diplomáticos del tirano, que continúan espiando y amenazando a los connacionales para no perder la costumbre ni el puesto. Esa es la situación. Esa es la situación después de veintiséis años de gobernar Venezuela el peor de sus hijos”.

En esta ocasión la querella va en contra de Blanco Fombona y el periódico porque al principio en el tribunal se pensaba que el escritor venezolano era empleado de El Sol y en la visita que hicieron los funcionarios a la sede del mismo, evidenciaron de que solamente era columnista colaborador y además, en dicha inspección determinaron que no habían ejemplares de la edición del 20 de diciembre de 1934, que los moldes habían sido fundidos hace tiempo y que tampoco se encontraba el artículo original en los archivos del periódico.

A su vez la defensa de RBF volvió a presentarse el argumento que el artículo “El último tirano” no era injurioso en contra del presidente de Venezuela y que allí se revelan problemas importantes de lo que sucede en el país, pero siendo tantos los epítetos emitidos  el tribunal sentenció en contra de RBF imponiendo una multa de 125 pesetas lo cual fue muy y tuvo casa por cárcel por un tiempo haciendo la salvedad que se le permitía salir para realizar algunas diligencias personales.

A manera de conclusión podemos decir que Rufino Blanco Fombona fue un escritor venezolano que luchó de manera permanente y sin miedo en contra de la dictadura del Gral. Juan Vicente Gómez y que en la ciudad de Madrid fue protagonista de tres contiendas judiciales entre la representación diplomática de la dictadura gomecista  y nuestro personaje, cuyos resultados fueron bastante favorables para el escritor.

Llama la atención que entre las decisiones está la de la quema de libros, el secuestro de los ejemplares de los periódicos de las ediciones donde aparecieron los artículos cuestionados, la destrucción de los moldes de dicha edición y otra cosa que llama mucho la atención es que se haya certificado que RFB no tenía “ni bienes ni rentas”.

Hay otros dos aspectos interesantes en este episodio de la vida de Blanco Fombona y es que da noticia de un movimiento de protesta estudiantil internacional en contra del gobierno de Gómez en países muy importantes de Europa y en Argentina y por otro lado a través de estos juicios se pudo determinar que RFB tuvo entre 1923 y 1934 dos direcciones de habitación diferentes: La primera fue en la “Calle Apodaca, Número 9” y la segunda en el “Pueblo de Chamartín de la Rosa, calle Padilla, Número 1”.

Bibliografía:

1. Archivo Histórico Nacional, Madrid: Rollo Número 1062/1923, Sumario instruido por el Juzgado del distrito del Hospicio de Madrid contra Rufino Blanco Fombona.

CR: ES.28079.AHN//FC-AUDIENCIA_T_MADRID_Criminal.47,Exp.21.

2. Archivo Histórico Nacional, Madrid: Rollo 723/1933, Sumario 3/1933 Incoado por el Juzgado de Instrucción Número 20 de Madrid por injurias a la autoridad contra Rufino Blanco Fombona.

Archivo Histórico Nacional, Madrid, CR: ES.28079. AHN//FC-AUDIENCIA_T_MADRID_CRIMINAL,47.Exp. 21.

3. Archivo Histórico Nacional, Madrid: Sumario 60/1935, Incoado por el Juzgado de instrucción Número 15 de Madrid a instancia del Ministerio Fiscal por injurias al Jefe de Estado de la República de Venezuela (delito de imprenta) contra Rufino Blanco Fombona por su artículo aparecido en el periódico El Sol del 20 de diciembre de 1934.

CR: ES.28079.AHN//FCAUDIENCIA_T:MADRID_CRIMINAL,59,Exp.23

4. Archivo Histórico Nacional, Madrid: Recurso Número 159/1935 contra Rufino Blanco Fombona sobre injurias a la autoridad.

CR: ES.28079.AHN//FC-TRIBUNAL_SUPREMO_RECURSOS,140Exp. 159.

5. Blanco F., Rufino. La Máscara Heroica, Editorial Mundo latino, Madrid, 1923. Pago. 10, 12, 15, 16, 18, 23,28,89 y 235.

6. Periódico La Voz del día 19 de diciembre de 1932, artículo titulado “La tiranía venezolana” de Rufino Blanco Fombona. Hemeroteca Digital, Biblioteca Nacional de España: https://hemerotecadigital.bne.es

7. Periódico El Sol del día 20 de diciembre de 1934, artículo titulado “La tiranía venezolana” de Rufino Blanco Fombona. Hemeroteca Digital, Biblioteca Nacional de España: https://hemerotecadigital.bne.es

26/04/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/querellas-de-juan-vicente-gomez-contra-rufino-blanco-fombona-en-madrid/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY