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jueves, 20 de marzo de 2025

... Un completo reconocido

LA VANIDAD DE DYLAN

Luis Barragán

La película “Un completo desconocido” de James Mangold (2024), ha traído nuevamente al cantautor por los predios de una audiencia que mayoritariamente lo desconoce, como la venezolana. Mucha agua ha pasado por debajo de los puentes y a las nuevas generaciones la seduce un Bad Bunny que, suponemos, ya deben superarlo sus más fieros competidores. Empero, ¿cómo podrían saber de Bob Dylan si ni siquiera fue a recibir el premio Nobel de Literatura de 2016?

Ciertamente, demasiados pocos sabrán del bardo y el cómo es en la actualidad, porque lo imaginamos aún vivo y en casa, encerrado, arrugado como una pasa y quizá conectado a algún aparato vital. Pareciera que la vejez le diera vergüenza aun siendo un hecho auténtica y radicalmente humano para quienes tienen la fortuna de alcanzarla.

El asunto no estriba en constatar la ausencia absoluta de Dylan de cualesquiera escenarios sociales y ni siquiera estrictamente digitales, sino de la inconsecuencia con una postura que corajudamente cultivó desde sus años mozos: la rebeldía. Y es que simplemente, aquél que rompió con un tabú al presentarse algún vez en el festival folk de Newport con una guitarra eléctrica, u ostentaba una apariencia punketa al intentar el éxito a finales del siglo XX, ahora, él y sus previsivos heredero, velan por toda una marca comercial.

En efecto, sobreviven escasos videos completos de sus interpretaciones en las redes, al igual que Apple hizo con los de Los Beatles, por ejemplo. Para apreciar a Bob u otros, hay que pagar – así de simple – por mucha densidad protestataria que derrochara en tiempos de la guerra de Vietnam.

Vaya ironía, porque hubo intérpretes nacionales e internacionales de desgarradas cuerdas vocales que hoy pasan agachados frente a las injusticias, aunque no todos con el realero del estadounidense que resultó excesivamente vanidoso. Y tanto, que no se deja o no lo dejan ver ni siquiera para recibir o agradecer por un video, aquel Nobel que, en su momento, rechazó Sartre.

Fotografías: La inicial, tomada de Wikipedia. Y, la siguiente, Festival de Newport de 1964,  tomada de: Douglas R. Gilbert - Dave Marsh, "Forever young. Photographs of Bob Dylan", Da Capo Press, 2005.

Referencia: Eduardo Jordá: https://www.elnacional.com/opinion/pero-donde-esta-bob-dylan/

20/03/2025:

https://guayoyoenletras.net/2025/03/20/la-vanidad-de-dylan/

lunes, 3 de marzo de 2025

La otra declaración

EL CODAZO DE DENUNCIA

Luis Barragán

Más allá del contenido, dar una rueda de prensa (RDP) tiene sus dificultades: tratándose de varios voceros, es preferible sentarlos ordenadamente, porque – de pie – todos procurarán adueñarse del micrófono, pestañándole a las cámaras y descompaginando la exposición central. E, incluso, si fuese una sola persona la protagonista, rodeada por los compañeros de causa, será rudo el torneo de codazos, ya que – por lo menos – en casa deben celebrar la aparición en los medios de comunicación.

Los codazos en el bosque de los acompañantes dibujan una terrible e incómoda situación, y, además, poco importa que simultáneamente hable el ponente, ya que todos se aprietan en el pódium real e imaginario, inconscientemente para minimizarlo.  Un errado movimiento, significará salir del encuadre con el consiguiente reemplazo del otro que pugnará por no moverse, pescuecear, y hasta sonreír aun cuando no sepa que la declaración corporativa – faltando poco, inconsulta -  pueda comprometerlo severamente.

A lo Warhol, los cinco minutos de fama se erigen como un derecho fundamental del pantallero que pugna por una RDP que también pudiera serle ajena, porque se ha hecho costumbre rellenar y abultar el escenario y, varias veces, el planteamiento.  Claro, excepto los días de censura y represión que convierte en una temeridad el solo asomarse a la calle.

El asunto viene al caso, porque se hizo viral recientemente un video del encuentro con la prensa de un conocido vocero oficialista donde dos damas incurrieron en una riña silenciosa por ocupar un sitial de honor frente a las cámaras, y, por supuesto, muchos pegaron el grito al cielo por el incidente que fue mejor que lo referido por el declarante. No obstante, a ambas debemos agradecerles la sinceridad de un conflicto que tuvo su mejor pasaje estético frente a todo el mundo, por una sencilla razón: es lo que recurrentemente sucede en toda RDP que se tenga por tal en estas latitudes tropicales, aunque por siempre procuren taparear la cosa.

Propio del oficio político, fue y es natural el encuentro con los medios, pero odiamos librar una batalla campal de cuarta generación por  ocupar  o compartir el momento estelar, y, aún declarantes, preferíamos tomar luego un extremo del escenario para observar el desenlace del acto. Por ello, al mencionar el video, le agradecemos a las damas en cuestión que declarasen corporal y efectivamente en torno a una realidad que suele evadirse, convertido el codazo en denuncia.

03/03/2025:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/42545-del-codazo-de-denuncia-

Gráficas: https://es.wikipedia.org/wiki/Radiografía / https://www.instagram.com/reel/DF_syW3p_Yb/ /  https://www.youtube.com/shorts/GiFnL8U9u3o

Una clara y coherente defensa de la justicia internacional

DE NUREMBERG A ROMA Y DE ABU GHRAIB A CARACAS Héctor Faúndez Hace siglo y medio, en medio de una guerra civil en los Estados Unidos, y a...