SOLIDARIDAD EDIFICADA SOBRE LA DIGNIDAD HUMANA
Podemos aseverar la existencia de un patrón recurrente
de irregularidades en torno al manejo de la ayuda humanitaria en nuestro país,
sobre todo a la luz del tristemente célebre deslave del estado Vargas a finales
de 1999. Ahora, está generalizada la sospecha a propósito de las consecuencias
del poderoso impacto del doble sismo que enlutó a la ciudad capital y al
litoral central semanas atrás.
El nefasto precedente de casi tres décadas en la
costa, naturalmente contribuye a la desconfianza hacia el Estado y, específicamente,
a su dirección política. Por entonces, fue masivo el auxilio internacional,
llegaron millones de dólares en donaciones, ayuda material y equipos
rescatistas, pero jamás hubo una rendición convincente de cuentas y Hugo Chávez
decididamente partidizó la tragedia convirtiéndose en el benefactor de todos
los benefactores para adjudicarse – junto a su sucesor – la aparente
reconstrucción de una entidad federal que desgraciadamente se vino abajo otra
vez.
De nuevo hay descontento con la actuación del sector
oficial, incluyendo la tardía de la Fuerza Armada Bolivariana. La encargada
presidencial aseguró la existencia de una campaña de desprestigio, palabras
más, palabras menos, que olvida el dato del otro y no menos célebre sismo del 3
de enero del presente año que sorprendió al país entero: ni una pedrada le
lanzaron a los drones como respuesta. Sin embargo, ojalá no desaparezcan las
imágenes, las redes digitales están colmadas por el video testimonial de
quienes afrontaron inmediatamente la realidad varguense, lamentaron la ausencia
del funcionariado y reprocharon con coraje la conducta asumida por las
autoridades públicas.
Hacia el estado
Monagas llegó injustificadamente el cargamento de ayuda para Vargas enviado por
Mayer Mizrachi, alcalde panameño, quien ordenó la colocación de un pequeño
dispositivo de rastreo para asegurarse del éxito de la operación de
solidaridad. Y, entre otros señalamientos más, como el saqueo selectivo de los
llamados colectivos, se ha dicho de las bolsas de agua potable de distribución
gratuita en Vargas, ahora vendidas en Caracas.
El gobierno debe
saber que la reconciliación, la concordia, la armonía entre los venezolanos
pasa por el respeto a la verdad, la radical honestidad, la solidaridad construida sobre la dignidad
de la persona humana. Los varguenses fueron muy claros en cada instante de la
tragedia sísmica, denunciando con coraje los hechos que desmientieron a la
encargada presidencial (https://x.com/la_patilla/status/2073748770819285379), el descarado robo de los bienes de las familias afectadas (https://x.com/_Provea/status/2072834656307995049), el reclamo encendido de una
ciudadanía activa, esforzada y muy firme, ante los impasibles efectivos armados
que ni balbucearon (https://x.com/AlertaMundoNews/status/2071373596757315634).
Reproducción: Reclamo a Nicolás Maduro Guerra:
https://x.com/contrapuntovzla/status/2075626741742059852/photo/1
Cfr.
https://x.com/ImpactoVE/status/2075593156507394087
https://x.com/InformeOrwell/status/2075573536782209240
https://x.com/la_patilla/status/2076292944626151832
12/07/2026:
https://lapatilla.com/2026/07/12/luis-barragan-solidaridad-edificada-sobre-la-dignidad-humana/

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