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martes, 27 de mayo de 2025

El 22 convencional de mayo

22 DE MAYO

Raúl Fuentes

Hay escribidores capaces de enfrentarse a una página en blanco con el arrojo de un piloto de Fórmula 1 y, en tiempo récord, redactar una página completa de un periódico standard. Según Adriano González León, Carlos González lo hacía con regularidad y espíritu deportivo en Meridiano, periódico de su propiedad (de Carlos, no de Adriano), y también Rodolfo Terragno en los inicios del Diario de Caracas al mando de Diego Arria. Estoy muy lejos de emular semejantes hazañas: acometo el teclado con dos dedos y no siempre tengo encendido el bombillo. A fin de verle el queso a la tostada, suelo valerme de una frase célebre —una «cita citable», la llamaría la centenaria revista Selecciones del Reader’s  Digest—, la sinopsis de un cuento o de una película y, la más de las veces, tal he dejado constancia en entregas anteriores, de una efeméride: toda fecha es ocasión para evocar  algún evento feliz o una deplorable tragedia, y conmemorar uno de los muchos «días internacionales» dedicados por la Organización de las Naciones Unidas a crear conciencia sobre variados aconteceres, grupos etarios, instituciones (el Día de los Museos fue celebrado el pasado miércoles), y, en general, a  diferentes manifestaciones y expresiones del patrimonio material e inmaterial de la humanidad: el plenilunio de mayo (Vesack budista), los vuelos espaciales tripulados, el Novruz (Año Nuevo persa),  las remesas, la  felicidad y un abultado etcétera.

Mientras definía peso y contenido de la presente travesura, leí sobre el alivio de algunas de las sanciones de Estados Unidos a los regímenes de Cuba y Venezuela, y me sedujo la idea de referirme al impacto de tales concesiones en el reinicio y curso subsiguiente de las negociaciones en suspense, ahora con la vista de los potenciales dialogantes puesta en las elecciones de 2024, ansiadas con inusitada vehemencia  hasta por algunos de sus más intransigentes adversarios, víctimas, conjeturo, del «síndrome de estar quemado», al cual alude la psiquiatra y especialista en neuroinmunología y medicina cuántica Rebeca Jiménez (Al venezolano lo han desmontado emocionalmente. El Nacional, 22/09/2021). María Corina, como siempre, dijo ¡no!, y Felipe González, a su modo, la avala: «Uno no puede negociar con la violación sistemática de derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad». La merced de Biden apunta a serenar ánimos y aplacar arrogancias, generando un ambiente propicio al contraste de posturas y al logro de acuerdos orientados a solucionar la crisis de gobernanza y el clima de intolerancia imperantes en el país. Ello, alegan opositores contumaces, comporta un tácito reconocimiento del mandato madurista. Acaso sea cierto, pero vamos a dejarnos de pendejadas: quien corta el bacalao en palacio y es tenido como comandante en jefe de la fuerza armada nacional es el bigotón —¡no, las minúsculas no son un error!—. Juan Guaidó, a quien es de justicia reconocer su proyección internacional y su tenacidad, es arte y parte del rifirrafe a ventilarse nuevamente en México y debe necesariamente estar representado en esa conversa, cuya continuidad está en veremos, dado el empeño del loquero Rodríguez en exigir, en nombre de su jefe, la presencia en ella de Alex Saab, condición imposible de satisfacer porque ese sujeto es reo de la justicia norteamericana.

Cuando esto escribo  —jueves 18— se cumplen 28 años del encarcelamiento de Carlos Andrés Pérez, acusado de malversación de fondos públicos, mediante una abominable sentencia inducida por la acusación vindicativa de un fiscal rencoroso y el influjo de los denominados  «notables» —tal vez porque se hacían notar a diario en los medios de comunicación, sustitutos a su entender de los partidos políticos—, un avispado  grupete de ordeñadores de las ubres estatales, auténticos parásitos de una democracia defectuosa, aunque perfectible, sepultada por ellos mismos con el  ejercicio interesado de la antipolítica. La fecha es aciaga y digna quizás del adjetivo infame, como el 4 de febrero o el 27 de noviembre; empero, de aquí en adelante volcaremos nuestra atención al 22 de mayo, cuando se recuerdan la fundación, en 1764, de Santo Tomás de la Nueva Guayana de la Angostura del Orinoco, hoy Ciudad Bolívar; y, en 1863, la firma de Tratado de Coche, poniendo fin a la Guerra Federal. Mas, en favor de estas líneas, viene a cuento al remembrar lo acaecido en la Universidad Central de Venezuela, un 22 de mayo, pero del año 1969 y no domingo, sino jueves.

Al día antedicho había transcurrido un año del fallido intento de la juventud francesa de asaltar el cielo e instaurar la imaginación en el poder; sí, hacía un año de la revuelta del Mayo francés de 1968, cuando multitudinarias manifestaciones estudiantiles con adhesión de los trabajadores pusieron en jaque a la V República de Charles de Gaulle y sacudieron las buenas conciencias de la bien pensante sociedad burguesa; un año, sí, pero las imaginativas consignas de los jóvenes parisinos —¡Prohibido prohibir!, ¡Seamos realistas, pidamos lo imposible!— insuflaron en nuestras universidades un gran aliento al movimiento de renovación académica. Recuerdo muy bien aquellas jornadas de acalorados debates e irracionales tomas, cual la de la Dirección de Cultura, pues acababa de entregar mi tesis y, aguardando el acto de graduación —esperé dos años para recibir el título en un acto deleznable bajo la rectoría espuria del ingeniero Oswaldo de Sola, en la torre Lincoln de Sabana Grande—, colaboraba con Jacobo Borges en la producción y dirección de cortos cinematográficos de agitación y propaganda —Cine Urgente llamábamos al colectivo integrado por Pedro Laya, Emilio Ramos, Josefina Jordán, Jacobo y yo—. Con cámaras de 16 milímetros y grabadoras al hombro nos encontrábamos en la Ciudad Universitaria al momento de producirse una violenta trifulca: militantes de la juventud copeyana,  envalentonados con el triunfo de Caldera en las elecciones de diciembre del año anterior, organizaron, para consternación del chichero, una marcha hasta el emblemático reloj de la Universidad Central de Venezuela, «en defensa de la pacificación» y, aunque el rector Jesús María Bianco se opuso, los verdes en sus trece porfiaron en llegar hasta donde se habían propuesto; sin embargo, activistas de la ultrazurda y zarrapastrosos pobladores de la Tierra de Nadie, hoy enchufados de alto coturno, decidieron detenerles. El presidente de la FCU, Alexis Adams (†) procuró poner orden en el despelote, a fin de evitar una reyerta de impredecibles consecuencias, pero fue herido gravemente de un balazo en el hígado. Se acusó sin pruebas a Gustavo Tarre Briceño, pero este pudo demostrar su inocencia y al día de hoy la identidad del gatillo alegre sigue siendo una incógnita. Nosotros logramos rodar un buen pietaje de lo acaecido, incluyendo una toma de Alexis al caer por efectos del disparo. Con ese material conseguimos editar un documental (un tanto sesgado ideológicamente) de 40 minutos de duración. En él, lo ocurrido en el campus de la Central es parte de la cadena de percepciones de un individuo pegado a una radio portátil. Cuñas y noticias eran el fundamento de la banda sonora. Y se llamó, lógicamente, 22 de mayo.

El 31 de octubre de 1969, 5 meses y algunos días más tarde de los sucesos narrados, se dio inicio a la «operación Canguro». Por órdenes del presidente Rafael Caldera, 23 tanques de combate, 100 vehículos de usos varios y unos 3.000 efectivos policiales y militares comandados por el general Homero Leal Torres, ingresaron a la Ciudad Universitaria de Caracas y causaron destrozos en el Rectorado, laboratorios, bibliotecas, escuelas, facultades y residencias estudiantiles con saldo de no se sabe con exactitud cuántos muertos, heridos, detenidos y desaparecidos. Se trató del «allanamiento más desproporcionado y brutal de los realizados a la UCV». Caldera, profesor en la Facultad de Derecho de la casa de estudios por él ultrajada, defenestró al rector Jesús María Bianco y reformó a placer la Ley de Universidades, a fin de darle un barniz de legalidad a su política antiautonómica —le hubiese gustado una legión de bachilleres disciplinados al modo de seminaristas y cadetes—. Estas acciones fueron secuela de aquel 22 de mayo de 1969 aquí reseñado. Constituyeron una de las muchas manchas de la democracia, y apuntalaron las incumplidas promesas y el demagógico discurso de Hugo Chávez.

Bertrand Russell era tan jodedor como filósofo.  Sustento esta falta de respeto en un alegato suyo según el cual «No hay ninguna imposibilidad lógica en la idea de que el mundo haya aparecido hace cinco minutos, exactamente como está y con una población que ‘recuerde’ un pasado completamente irreal». Pues bien, con base en esa hipótesis lo contado por mí pudo no haber sucedido y ser mero producto de mi imaginación; de igual manera el chavismo y su cola de pajamaduristas serían apenas fugaces alucinaciones; pero, infortunadamente, la tierra de cinco minutos del sabio británico no pasa de ser un «argumento escéptico». La realidad es otra. Alexis Adam fue herido un 22 de mayo hace 53 años, Caldera intervino la UCV y, el 13 de febrero de 1994, le facilitó a Chávez el ascenso a las alturas del poder. Gracias a una indulgencia derivada del rencor o de la envidia, llevamos 23 años aguantando los abusos de una panda de facinerosos, destructora de instituciones, pervertidora de  leyes y confiscadora del espacio y el tiempo ciudadanos con un par de claros objetivos: lucrarse y gobernar per sæcula sæculorum. Y mañana, 23 de mayo, Día Mundial de las Tortugas, inicia su andadura la nueva estructura de la Plataforma Unitaria. Ojalá no lo haga al ritmo de los quelonios. 

22/05/2022:


Cfr. Carlos Blanco entrevistado por José Rafael Herrera y Jonathan Alzurú (1/2):


Mensaje de WhatsApp:

Hoy quiero recordar el día en que casi asesinaron a mi papá. 
Esto me lo trae a la memoria este artículo de Raúl Fuentes de El Nacional quien explica mejor el marco político de los sucesos del 22 de MAYO de 1969 -> https://www.elnacional.com/opinion/22-de-mayo/
Estaba en mi salón de clase en un día normal, tenía 6 años y cursaba primer grado en el Grupo Escolar Caricuao. A mitad de la mañana, aparece en el salón mi abuelo, habla con la maestra al oído y a continuación se dirige a mi pupitre, me toma la mano y salimos de la clase. Yo me sentía feliz. ¡Vino mi abuelo a buscarme! Recuerdo despedirme la mar de contenta, saludando como una miss Venezuela cualquiera. ¡Adiós, me voy con mi abuelo! No sabía la razón por la que eso sucediera, pero estaba contenta. A mi hermano y a mi nos llevaron donde los abuelos, en Cerro Grande, un super bloque de esos que hizo Pérez Jiménez en El Valle, al lado de los túneles que van a El Cementerio. A partir de allí mis recuerdos son borrosos, a nosotros no nos decían nada, todo eran susurros y tensión. Ese día a mi padre, a la sazón presidente de los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela, le habían pegado un tiro casi mortal en su abdomen, entre el hígado y el pulmón en los enfrentamientos entre estudiantes de la universidad. No se murió de milagro, había perdido 3 litros de sangre (de 5 que tiene el cuerpo) y se salvó porque estaba cerca del Hospital Universitario. De lo que recuerdo que me cuentan, lo operó el de urgencias el doctor Bello, tenía que detener la hemorragia y le extirparon un pedazo de hígado y otro de pulmón. Se mantuvo muy grave como una semana, según mi tío Maldonado “lo mataron” varias veces en Notirumbos (Radio Rumbos): "Acaba de fallecer Alexis Adam". Cuenta que tuvo que ir a la redacción y agarró por el pecho a uno de los de la radio y le amenazó: "La próxima vez que mates a Alexis, vamos a tener un problema". La tensión en la Caracas amenazaba al recién entronado presidente Rafael Caldera, pues si moría mi papá, ardería Troya porque los  indiciados del intento de homicidio de Alexis eran correligionarios de su partido político (Copei).
Finalmente mi papá se salvó y la bala que casi lo mata estuvo en su cuerpo 4 meses más porque requería de otra operación para extraerla y había que esperar que tuviera mejores condiciones físicas para ello.  La historia se repite y como a muchos personajes valiosos, es mejor eliminarlos, quitarlos de en medio.  No es la primera vez que ocurre. Mi padre era un gran líder que arrastraba masas y eso es peligroso, mucho más en esa época de ebullición con el mayo francés un año atrás.  Si alguien de la tribu quiere aportar algún detalle más o dónde estaban en ese momento, se los agradecería.
Tengo muchos recuerdos de la época ñangara, de mi padre en el Aula Magna de la UCV dando arengas,,  del gallo rojo, de mi ropa moscovita, etc. Ya les contaré más de mi revolución, si dicen AMÉN. Un abrazo a todos.
P.D. Recién en Caracas me dijeron quién fue el que disparó contra mi padre. Sus iniciales N.S.F.
Otro enlace por si El Nacional no les abre https://lefoudusavoir.com/22-de-mayo/

Ni tan breve nota LB.- A principios de los años ’80 del ´XX escribimos sobre los hechos del 22, y, desde entonces, no retomamos el tema como siempre aspirábamos en el contexto de una reflexión sobre las juventudes políticas en Venezuela. Fallecido recientemente Elías López, gravitó la importancia del remoto evento y, nos lo confirmó Naudy Suárez, ha tratado de contactar a los sobrevivientes de aquellos hechos para redondear un texto alusivo. A mediados de mayo del presente año, Herrera y Alzurú entrevistaron a Carlos Blanco y, en la primera parte del interviú, dio una versión interesada y, acaso, natural de un actor de la época con la cual no concordamos en sus trazos esenciales, como esto de Segovia como autor del disparo (pues, es la única gráfica fortuitamente tomada a un machista armado desde el suelo), el impedimento mismo a otras fuerzas políticas de entrar a la universidad, o, a tono con el deplorado bipartidismo de siempre, como si lo hubiesen consagrado para la fecha, el acuerdo adecopeyano para legislar sobre la univsersidad. Sin embargo, reconoce que se les fue la mano con la radicalización y provocaron lo ya consabido. Cercana la fecha aniversaria, me animó a escribir sobre el asunto. Después recibí un amable mensaje de Marcos Fuenmayor, anexándome el texto de Raúl Fuentes, a quien he leído con frecuencia. Igualmente comprensible la postura de la hija de Alexis Adam, pero creo que ha de indagar y todos debemos indagar más en torno a aquellos acontecimientos, porque el discurso es de una extrema victimización y acusa recibo de los estigmas, incluso, señalando a NSF. Respeto su postura profundamente, aunque no la comparta. Ya es tiempo que la historia ocupe el terreno al que todavía abona o jura abonar la política. Por cierto, en la era digital, no es fácil obtener una gráfica del suceso en cuestión y, quizá, por ello, El Nacional empleo una gráfica del mayo francés del ´68.

Cfr. https://apuntaje.blogspot.com/2025/05/breve-ensayo-radiografico.html

lunes, 19 de mayo de 2025

Breve ensayo radiográfico

EL VENIDERO 22 DE MAYO DE 1969

Luis Barragán

A Elías López Latorre,

in memoriam

Hay hechos que maceran lentamente para adquirir su más genuino sentido hasta hacerse definitivamente históricos,  aunque el impacto original haya sido de una distinta significación, como los acaecidos en la Universidad Central de Venezuela (UCV) en las postrimerías de los sesenta del veinte: la izquierda entusiastamente castroguevarista de entonces, que hizo de la casa de estudios su mejor y más segura trinchera con la absoluta aquiescencia del rector Jesús María Bianco, trató de impedir una legítima y masiva marcha de los sectores estudiantiles socialcristianos, repeliéndola con violencia.  Nuevamente, forzada la unidad de los militantes de la Juventud Comunista de Venezuela (JCV) y del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) para rivalizar con la acreciente Juventud Revolucionaria Copeyana (JRC), perfilándose la candidatura de Elías López Latorre a la presidencia de la Federación de Centros Universitarios (FCU-UCV), la ocasión fue propicia para profundizar en el aspirado clima de desestabilización del país que evidencia la prensa escrita desde el inicio mismo del primer gobierno de Rafael Caldera, más allá de los muy específicos sucesos locales.  

Desde el anuncio mismo de la marcha, la febril contracampaña procura consagrarla como un acto de violación del recinto universitario y de agresión a la autonomía universitaria, tratando de reafirmar como patrimonio político exclusivo de esa izquierda a la universidad en la que ejercía un extraordinario dominio también administrativo y de imprenta; esto es, sometida a un pensamiento único en el marco de la derrota insurreccional que todavía no aceptaba. Desde temprana fecha, dirigentes jotarrecistas como Julio César Moreno, Delfín Sánchez y Orlando López, acusan al MIR de provocar los disturbios universitarios de Mérida con el propósito de extenderlos al resto del país para frustrar la política de pacificación, y, no por casualidad, en el curso de mayo de 1969, por una parte, se llama al paro de las universidades, liceos, escuelas técnicas e institutos de comercio; por otra, Valencia, Mérida, Maracaibo, Barinas, Puerto Cabello, Margarita, Cabimas, Carora, El Tigre, Los Teques, Coro, Barquisimeto, sufren de una orquestada alteración del orden público, por supuesto, añadida Caracas, donde el Palacio Legislativo es pintorreteado de consignas suscritas por el “FLN”; luego, el ministro de la Defensa refiere que todo coincide con la “interrupción de las actividades de los cuerpos armados irregulares”.

La marcha que tiene por los más decididos organizadores y propulsores a Elías López, Delfín Sánchez, Naudy Suárez, Gustavo Tarre, José Graterol, entre otros, fue esperada literalmente a tiros, concitando la presencia de una dirigencia que interpretaba el hastío y rechazo por el abusivo control de esa izquierda que mal interpretó y apostó por la coyuntura, pretendiendo débil y confundido al novísimo gobierno, pues, entre otros motivos, siempre fue un secreto a voces el arsenal y el personal guerilleros resguardados en el extenso territorio de las inmunidades en el que se convirtió la ciudadela de Villanueva. No obstante, aun siendo evidente el sabotaje de la actividad, la demoledora contrapropaganda victimizó al presidente en ejercicio de la FCU, Alexis Adam, quien recibió un disparo de muchísima gravedad, asegurando que fue “un intento de asesinato dirigido contra mí”, sospechosamente cerca de él, ya que fue a quemarropa; y, en medio de la refriega, gracias a una fortuita gráfica tomada a Gerardo Segovia, cuadro medio socialcristiano, en la que apela a un arma de fuego personal para encarar desde el suelo los centenares de disparos que llueven contra los marchistas, fue muy fácil estigmatizar al gobierno y a sus partidarios; además, el discurso pronunciado en las inmediaciones de la UCV por José Ramón Solano, secretario general de la JRC, pecó  de una ambigüedad que aprovechó esa izquierda para explotar los naturales matices ideológicos y las diferencias políticas entre los demócrata-cristianos, moldeando y apuntando a una facción que señaló, marcó y estereotipó como fascista, aunque resultaron todos detenidos por los hechos – en una jefatura caraqueña – así fuesen araguatos, astronautas, avanzados y auténticos de acuerdo a la jerga de entonces.

Desde “Deslinde”, órgano informativo del Partido Comunista, tienden a imponer una versión que es la del reinvento de una épica y un heroísmo que muy bien pudieron reclamar los agraviados, brutalmente atacados el jueves 22 de mayo; por cierto, épica y heroísmo como fórmula característica del foquismo a lo Régis Debray. Y es que Edgar Paredes y otros malheridos marchistas, no encontraron fácil cupo en las matrices de opinión que abrieron las puertas a la felizmente denominada renovación universitaria, descartada la expresión  revolución universitaria, que dio pie a la toma – claro está, por la fuerza – de la dirección de Cultura y la de la escuela de Filosofía para irradiar las ideas surgidas desde la escuela de Letras de la UCV, desenfundando el arma contra la reforma universitaria que acordaron principalmente Acción Democrática y COPEI en el archipiélago parlamentario, recordemos, por la fragmentación de las bancadas todavía lejano el bipartidismo.

La sola referencia y contextualización de aquél 22 de mayo, lo hace contrario al mentado e interesado 22 de mayo del poder ahora establecido en Venezuela: defensa de la universidad ante el enfermizo guerrillerismo que la hizo rehén, la posterior intervención que implicó su devolución a la vuelta de poco tiempo para que eligiese libremente a sus autoridades, la puntual asignación presupuestaria que permitía las exigencias de un aumento recurrente, la copiosa matriculación de los estudiantes de todo nivel y la estabilidad social del profesorado, entre otros elementos, contrastante con la idea de una burda gesta antifascista, tercamente preelaborada. Algo incomparable con la naturaleza y los alcances que hoy adquiere la defensa del recinto, la libertad de cátedra y la autonomía universitaria, agreguemos que la otrora dictadura puntofijista, hacia mayo de 1969, toleró la convocatoria a elecciones del Colegio de Farmacéuticos y de la Asociación Venezolana de Periodistas, la libertad de prensa y los correspondientes debates parlamentarios, el bautizo público de un libro del líder comunista Pedro Ortega Díaz,  los ataques de un vigoroso perejimenismo; comenzó a investigar el secuestro de la hija de una reconocida actriz de televisión, el tiroteo de la asociación de griegos en Venezuela luego de la visita del canciller Calvani, el dopaje de caballos de carrea; promovió la bienal internacional de pintura, inauguró el tramo de la autopista entre Antímano y Caricuao, lidió con el problema de la nacionalidad de un connotado dirigente del oficialismo, atestiguó la protesta de jóvenes judíos venezolanos frente a la sede de la embajada de Polonia, aceptó la postergación de la visita de Nelson Rockefeller al país.

¿Acaso, en la presente centuria, pueden expresarse libremente las organizaciones partidistas y de la sociedad civil?, ¿algún gremio universitario y colegio profesional pueden disponer de recursos para pagar avisos y remitidos efectivamente publicados?, ¿protestar vivamente desde el asfalto? Antes, a todo evento, hubo la recurrente celebración de sendas ruedas de prensa cubiertas por los especialistas de la fuente respectiva, con cronistas y reporteros capaces de escudriñar lo impensable, como corresponsales en el Palacio de Miraflores que detallaban la diaria agenda presidencial, dando cuenta aún de los más modestos visitantes.

A aquella izquierda la ocupó el presupuesto universitario, haciéndose del poder cultural y, tras el fracaso insurreccional, militarizando el marxismo, tuvo por el mejor aporte a su particular leninismo el de la infiltración de las Fuerzas Armadas a largo plazo que valoró el diputado Héctor Mujica en el debate de la cámara a propósito de las declaraciones emitidas por el general Martín García Villasmil, terminando el agitadísimo año. Y es otra y desacostumbrada la radiografía que ensayamos del 22 de mayo de 1969, la de una suerte de antropología política de bien ganada y densa perspectiva histórica.

20/12/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/el-venidero-22-de-mayo-de-1969/

Cfr.

https://apuntaje.blogspot.com/2025/05/el-22-convencional-de-mayo.html

domingo, 18 de mayo de 2025

Noticiero retrospectivo

- José Fabbiani Ruíz. "Clásicos castellanos: Cumbre y síntesis: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha". El Universal, Caracas, 16/07/1944.

- Alejadro Otero."Monocromos". El Nacional, Caracas, 11/03/90. 

- Rodolfo José Cárdenas. "El libro de Carlos Rangel". Resumen, Caracas, M° 143 del01/08/76.

- Andrés Jiménez Ollarves y el 57° aniversario de la Orquesta Sinfónica de Venezuela. El Universal, 14/07/87.

- A. J. Moreno Cova. "Ventanas de Venezuela: El viejo Melesio, caudillo y general machetero". El Universal, Caracas, El Universal,  19/04/67.

Reproducción:  Fotografía de Grillo: "Los dirigentes de la juventud de COPEI en la UCV, Naudy Suárez y Edgar Palacios (con vendaje en la cara), y otro miembro de la JDC, declaran en la redacción de ´El Nacional'". Acusan al PCV y al MIR de intento de aterrorizar a COPEI en la UCV. El Nacional, Caracas, 27/05/1969.   Brevísima nota LB: Silvia Schanely refiere que la persona no identificada en la gráfica, es Rafael Martínez, ya fallecido. 

martes, 18 de febrero de 2025

Anómicos

CIUDADANÍA E (IN)COMPETENCIA POLÍTICA

Luis Barragán

“Como no hay suceso sin hecho, a la historia pertenece

también (cómo no le va a pertenecer) la realidad,

pero en tanto que principio de posibilidades,

esto es, en tanto que principio de suceder”

Xavier Zubiri

Distintos los modos de pensar y estar en la realidad por siempre susceptible de toda transformación, en anteriores ocasiones hemos optado por la anomia social como principal diagnóstico que puede hacerse estratégico, y, por consiguiente, obligarnos a actuar lo más atinadamente posible respecto a la prolongada crisis política que padecemos. Y, en plazos razonables, concebir, concertar, implementar y, si fuese menester, enmendar la estrategia correspondiente que jamás ha de sacrificarse a favor del juego táctico, por cierto, frecuentemente abierto con pretensiones – nos permitimos la expresión - maniaco-sensacionalistas en el terreno de la oposición.  

Solemos apreciar en las redes digitales, voces todavía minoritarias que juzgan la coyuntura con un criterio un poco más elaborado académicamente en el intento de combatir la banalización política que las consume, quizá por aquello de la propensión a farandulizar la vida en común a la espera de un siniestro cuales crónicas rojas, prensa del corazón, y calumnias e intrigas de vecindario. Sin embargo, el intenso deseo de promover una política de ciudadanos no luce suficiente para resolver los retos inmediatos de un desempeño opositor tan trenzado a las circunstancias en curso, porque – por una parte – contrarrestar la anomia significa hacer política, ponderar, integrar, organizar, racionalizar, ordenar, canalizar, concordar, darle sentido, procurar los recursos, compaginar el liderazgo; reconocer – por otra – la inmensa necesidad de reactivar a las organizaciones de la sociedad civil, actualizándolas con un proceso electoral y un vivo debate interno, como ocurrió con los comicios estudiantiles en la Universidad Central y, ahora,  transcurre con el profesorado de la Bolívar de Sartenejas y su núcleo litoralense que renueva la directiva gremial; y – luego – reivindicar el carácter político y el caro valor estratégico de los partidos en el seno de una sociedad movilizada y dinamizadora, como alguna vez lo planteó Fernando Vallespín.

En definitiva, auspiciar una cultura ciudadana alternativa como la que permitió a la postre la creación histórica de lo que se conoce como el parlamento libre y democrático, por ejemplo: una deuda contraída absolutamente por todos los gremios, añadidos hasta los clubes recreativos, que supere la moralina y propicie que los partidos – una aparente perogrullada – hagan política. Sobre todo, a la luz de los mayores peligros anómicos en ciernes como el planteamiento y la realización de una reforma constitucional  de interesado propósito (cuasi)constituyente que, precisamente, nos alerta en torno a la apuesta ventajista por hechos que impidan la recuperación de una tradición política que consiste efectivamente en hacerla, para una oposición llamada a trascender, según deducimos de Xavier Zubiri y su obra intitulada "Tres dimensiones del ser humano: individual, social, histórica".

En alguna oportunidad lo aludimos, hubo el fracaso de connotados generales en el desarrollo de la II Guerra Mundial, a pesar de haber gozado de extraordinarias condiciones para alcanzar la victoria y bien podría consultarse a Goffrey Regan o Norman Dixon para ilustrarnos respecto a la historia y la psicología de la incompetencia militar. Y, aunque Gonzalo Adán Micó lo circunscribió al uso y abuso del poder en libro publicado el año pasado, no es necesario que determinadas individualidades y sectores asuman la dirección del Estado para exponer aquellos casos concretos y específicos de una manifiesta incompetencia política y descarada improvisación.

Recientemente, la valiente dirigencia estudiantil de la Ucevé al documentarlo en el asfalto, rindió un magnífico tributo a las víctimas de la represión de todos estos años, y, al mismo tiempo, se hizo de una inmensa capacidad simbólica de la que debe (re)aprender la dirigencia partidista de oposición. Ésta ha de hacerse competente para prever y reconocer – incluso – los fracasos, empinándose con un realismo que también se haga de lo imposible por encima del sentimentalismo barato que no, genuino sentimiento.

Gráficas: Collage LB con fotografías tomadas de La Patilla.

18/02/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/ciudadania-e-incompetencia-politica/

domingo, 16 de febrero de 2025

Noticiero retrospectivo

- S/a. “La India del (SIC) Paraíso”. El Farol, Caracas, N° XXXVIII de 07/1942.

- José Mendoza Angulo.”Relaciones universidad-gobierno: Los estilos socialdemócrata y socialcristiano”. El Globo, Caracas, 12/04/97.

- Rector Rafael José Nery. Entrevista: “Se ha deformado la imagen de la UCV”. Resumen, Caracas, N° 65 del 03/02/75.

- Alexis Márquez Rodríguez. “El drama universitario”. El Nacional, Caracas, 01/02/74.

- Con fotografías de Ramón García, Ramón Hernández entrevista a Vladimir Bukovsky de visita en Caracas. El Nacional, 19/10/80.

Fotografía: Escalinatas de El Calvario a principios del siglo XX,  Tomada de la cuenta facebookeana de Pedro Rafael:

https://www.facebook.com/photo/?fbid=10232709635216626&set=gm.2941769582665228&idorvanity=1554213468087520

sábado, 7 de diciembre de 2024

Sociedad civil

RECIENTE TESTIMONIO Y LECCIÓN DEL AULA SUPERIOR

Luis Barragán

Dos circunstancias recientes, apuntan a una importante resistencia de la sociedad civil organizada frente a los antivalores y hechos del poder establecido. Es en el ámbito universitario, duramente golpeado, donde sabemos de notables testimonios y lecciones de coraje y sensatez, como se dan en otros que no cuentan siquiera con la suerte de una reseña digital.

Las elecciones estudiantiles de la Universidad Central de Venezuela (UCV) que, por cierto, asustaron a más de un muchacho aspirante a una “carrera política”, abandonándolas o evadiéndolas para comprobar una olímpica falta de vocación, tuvieron como protagonistas a otros que no sólo participaron y derrotaron al gobierno nacional, sino a sectores que dicen orbitar en la propia oposición. Y, para un mayor contraste, declarando ante las cámaras, reivindicaron la existencia y naturaleza del movimiento estudiantil que, dicho hasta la saciedad, tiene tradición y abolengo histórico entre los venezolanos.

Asediada hasta el cansancio e injustamente despojada, prácticamente la única entidad gremial del profesorado que exaltó el Día del Profesor Universitario, fue la de la Universidad Simón Bolívar. Esto es, yendo más allá de la fraseología electrónica de ocasión, por exaltación entendemos protesta, denuncia y propuesta activa de la APUSB, como no lo hizo la federación nacional de asociaciones del ramo (FAPUV), desaparecida de la noticia, cuando personas que dijeron representarla inconsultamente acudieron a Miraflores para un diálogo que no tardó en prescribir por su mudez.

Referido en una anterior ocasión, esa suerte de neogremialismo que busca entenderse a todo trance con el régimen, beneficiando eventualmente a sus ya escasos dirigentes, obviando los términos de la increíblemente vigente contratación colectiva universitaria, es rechazado por ambas partes del pupitre. Vale decir, enseñante y enseñado, rechazan el propósito de una alianza con el oficialismo dizque para transformar la universidad, aun cuando confesa y expresamente el poder establecido pretende un modelo comunal de la universidad que dejará de ser tal.

El pretexto de ese neogremialismo de nuevo derrotado, es que la universidad no se contamine con la “política” que, por una parte, esconde una subrepticia o abierta simpatía y conveniente aproximación con un oficialismo ya de elencos completos, que no admiten copia alguna teniendo tantos originales, a recién llegados que dirán reemplazar a los fundadores; y, por la otra, confunde interesada y deliberadamente la política con partidismo, porque la prefieren como lobistas, diligenciantes y adulantes, antes que arriegarse a la más mínima incomodidad.  Empero, los más jóvenes de la Central y los más adultos de la Bolívar, no callaron y nos dieron una mayor esperanza y empuje al resto de los venezolanos que confiamos en el vigor y la fortaleza de la sociedad civil.

Fotografía: https://www.instagram.com/p/DCcZnrqO_U_/

08/11/204:

sábado, 23 de noviembre de 2024

Cazando güiro ...

NEOGREMIALISMO

Luis Barragán

Desde hace un cierto tiempo, luce algo notable una tendencia con aspiraciones a crecer en el ámbito gremial de las universidades, susceptible de extenderse a otros: la de procurar el gratuito y resignado, abierto o encubierto, contacto y entendimiento con el gobierno, reclamándole solo un incremento del salario. Una suerte de neogremialismo, en contraste con el resultado de los últimos comicios estudiantiles, surgido entre los profesores de la Universidad Central que parece extenderse a la Simón Bolívar, ha incluido la visitación correspondiente a Miraflores.

Nadie niega la posibilidad de un diálogo con el oficialismo, pero luce demasiado obvio que éste requiere de las mínimas condiciones de eficacia, respeto mutuo, sobriedad y de las concreciones que autoricen la propia negociación, más allá de la espontánea y arbitraria disposición a concurrirlo. Vale decir, de una amplia política de reivindicaciones que tiene por obligadísimo contexto la realidad dura, difícil y múltiple del país, en lugar de la peregrina y solitaria solicitud de un aumento nominal de los ingresos, dejando de lado el inocultable problemario de la universidad misma.

El neogremialismo, circunscrito al instante, transeúnte de las meras circunstancias, además, no constituye una legítima expresión de la llamada, afamada y tan manoseada resiliencia. Inconfundible, la comparecencia a las reuniones de palacio, luego, diluida inexorablemente la noticia, ilustra el más burdo oportunismo.

Agreguemos, por ejemplo, dado el consabido déficit presupuestario que impide atender inmediatamente las exigencias salariales, la inclinación por protestar exclusivamente a las autoridades universitarias, evitando ni siquiera mencionar a las del ejecutivo nacional. U, otro ejemplo, el arribo a última hora de aspirantes a dirigir el gremio, asombrosa y absolutamente callados por todos estos años: simplemente, andan cazando güiro, para decirlo a lo venezolano.

 Acotemos, deseado evitar todo riesgo, el neogremialismo en cuestión, a falta de mejor denominación, aunque sobren los eufemismos, opta por acomodarse directa e indirectamente a las esferas de poder so pretexto de evitar la desaparición de la institución e institucionalidad educativa, creyendo que la “transformarán” junto a los sectores oficialistas. Dudamos que haya ingenuidad de propósitos, pasando por alto el contrato colectivo vigente de las universidades que, valga el detalle, nunca refirieron para bien o para mal los transidos de prudencia por siempre: por ello, los neogremiales buscan literalmente asociarse a los oficialistas en la gestión de nuestras casas de estudios superiores: ¿para qué la copia, si basta el original?

Fotografía: LB, pasillo de Ingeniería, UCV (CCS, 15/03/2023). 

24/11/2024:

viernes, 19 de julio de 2024

Aula abierta

BARRAGÁN: "EDMUNDO HA SINCERADO EL DRAMA UNIVERSITRIO EN TODASU PROFUNDIDAD"

A juicio de Luis Barragán, reconocido defensor de la universidad venezolana, dentro y fuera del parlamento, el consabido evento protagonizado por Edmundo González, María Corina Machado y Delsa Solórzano en la sede de la Universidad Central de Venezuela, actualizó el problema del aula superior en nuestro país que, por mucho tiempo, estuvo silenciado. 

“En efecto, por distintas circunstancias, el gravísimo desconocimiento de la libertad de cátedra y de la autonomía universitarias estuvo por ya largo tiempo silenciado a favor del mero y evasivo planteamiento del problema salarial de los profesores que movilizó a algunos actores a un supuesto y fracasado diálogo en Miraflores, por lo que el extraordinario acto encabezado por Edmundo González, el candidato del consenso nacional, el domingo 14 de los corrientes, ha sincerado y actualizado el drama universitario en toda su profundidad, estremeciendo a la opinión pública”.

Aseguró que el mundo universitario está “conmovido y comprometido con una candidatura, como la de Edmundo, a quien le corresponderá iniciar un proceso de transición en libertad y democracia para atender los problemas fundamentales del país, entre ellos, el universitario que ha de significar – además   impulsar limpiamente las movilidades sociales, abriendo un  legítimo  y convincente camino para el desarrollo socio-económico truncado bajo esta amarga era socialista”. 

Desde los espacios de la UCV, Barragán, dirigente nacional de Encuentro Ciudadano, comentó que “el régimen no se ha atrevido a tocar por la calle del medio el fondo del problema, sabiéndose un arbitrario interventor de la universidad venezolana a la que le niega el debido y justo presupuesto, y su independencia: únicamente la oposición auténtica e irrefutable es capaz de plantear y de plantarse en la sede universitaria, evidentemente temida por el gobierno y también por sus colaboradores”. 

Finalmente, destacó: “Proveniente del aula superior, es natural que Edmundo González haya personalmente dirigido su mensaje al estudiantado venezolano, sin que el candidato oficialista diga algo al respecto”. 

19/07/2024:

https://www.opinionynoticias.com/noticiasnacionalesyglobales/41576-barragan-edmundo-ha-sincerado-el-drama-universitario-en-toda-su-profundidad

miércoles, 17 de julio de 2024

¿Issue electoral?

UNIVERSIDAD Y CIUDADANÍA

Luis Barragán

En las sociedades libres, toda campaña electoral de la oposición es actualizadora.  Obliga al gobierno a explicar una realidad problematizada, aunque haya olvidos y manipulaciones.

La universidad venezolana ha sufrido y mucho en el presente siglo, caricaturizada por el régimen. Ha sido difícil, duro y arriesgado, denunciar sus realidades.

El régimen implementó distintas estrategias de neutralización que no significó necesariamente la persecución, exilio o aprehensión de sus más destacados dirigentes que, por supuesto,  hubo. Contó también con el silencio, el oportunismo, la complicidad de muchos actores que todavía guardan un extraordinario silencio, o procuran que obviemos las idas para dialogar a Miraflores, demostrando – por lo demás – el fracaso ya previsto de una fórmula tan manida.

El domingo próximo pasado, la plaza cubierta de la Universidad Central de Venezuela fue escenario de un formidable, nutrido y entusiasta encuentro del estudiantado con el candidato del consenso nacional, Edmundo González.  Así, la casa de estudios, violentada por todos estos años, incluyendo una gama de detonaciones que dañaron la estructura misma de sus instalaciones, o la incursión directa de los llamados colectivos armados, supo recientemente de un hermoso acto de civismo que significa el despertar de una promoción generacional que exige libertad y democracia.

Por cierto, dirigentes de la federación de centros, luego de tomar todas las previsiones del caso, informaron responsablemente a la opinión pública que el patrimonio arquitectónico fue escrupulosamente respetado, contrariando así la versión de una supuesta afectación que corrió con una intención nada inocente. Voces éstas, igualmente silentes ante la precariedad de la planta física de dos décadas y tantas, por la falta del debido presupuesto que auspició y sigue auspiciando el desinhibido intervencionismo gubernamental para la remodelación masiva de los espacios; o ante el robo confeso de una monumental pieza artística en tributo de María Lionza, por citar apenas un caso.

Además, surgieron aquellos que interpretaron absurdamente el acto, como lesivo a la autonomía universitaria,  forzando el recuerdo en las redes digitales de los eventos que protagonizó Hugo Chávez en la ciudadela de Villanueva, al igual que en la sede de la Universidad Simón Bolívar.  Peor, confundida la autonomía con el principio de inviolabilidad del recinto universitario, improvisando un alegato pretendidamente jurídico, sectores oficiales y oficiosos que cuestionaron y condenaron el acto en cuestión con una conveniente timidez, en el fondo, insisten en que el problema de la universidad es estricta y eminentemente universitario y sus soluciones pueden arribar con independencia del gravísimo contexto nacional. Vale decir, que no se percatan o juran no percatarse de la depreciación de la universidad como valor, el terrible y dramático empobrecimiento del profesorado y del estudiantado mismo que incentiva la deserción, y el papel que le asigna un contrato colectivo que no involucró realmente a comunidad universitaria alguna, ignorados sus legítimos gremios.

Por consiguiente, en su sentido más amplio y auténtico, niegan la política, el ejercicio ciudadano y la política universitaria, pasando por gremialistas aquellos que, apenas, cual calendario de evasiones, recuerdan que sus agremiados no ganan un salario suficiente y listo.  Procuraron no decir nada y nada dijeron, a raíz de los acontecimientos suscitados en Caracas el domingo 14 de los corrientes, aunque seguramente prevén un reacomodo que exigirá de otras tácticas y estilos cuando Edmundo González inicie la transición democrática en Venezuela.

Demasiado grave entre otros tanto o más graves aún, el problema universitario en Venezuela  había pasado por debajo de la mesa hasta que el acto en cuestión puso sobre el tapete sus múltiples facetas, aristas y empeños. Ganarle al oficialismo significa, no hay otro modo, hacerle una verdadera oposición y ésta, en el curso de la atípica campaña electoral, inevitablemente nos actualiza, aunque haya los que desean urgentemente apaciguar el asunto, añadido el gobierno mismo que sabe que tiene todas las de perder; empero, y todo es posible, remodelada la ucevé, nada extrañará que Nicolás Maduro visite la sede antes del 28 de julio y ponga  en tres y dos al actual rector.

Hubo y habrá universidad en Venezuela, victorioso Edmundo González. Hubo y habrá futuro, con una generación que no ha de temerle a su definitiva ciudadanización. Vale decir, a la política que es, por definición, política democrática.

Fotografías: LB (CCS, 14/07/24) y Pedro Rances Mattey / Anadolu / Getty Images (https://www.cnn.com/2024/07/16/americas/arbitrary-detentions-venezuela-election-ngo-intl-latam/index.html)

17/07/2024:

https://guayoyoenletras.net/2024/07/17/universidad-y-ciudadania/

domingo, 25 de febrero de 2024

Noticiero retrospectivo

 



-    Magdalena Sánchez, artista exclusiva de Industrias Pampero. Momento, Caracas, nr. 65 del 11/10/1957.

-  Sucesos del 14 de Febrero de 1936. Momento, Caracas, nr. 552 del 12/02/67

-    Eleazar López Contreras, según RAS, para un texto de Luis Cordero Velásquez: "Ahora se revela lo que Gómez ordenó a López Contreras". Elite, Caracas, nr. 1811 del 11/06/60.

-    Eloy J. Quintero sobre la crisis de la UCV. Elite, Caracas, nr. 2206 del 06/01/68.

-    José Suárez Núñez sobre la "estafa legal" de las loterías. Elite, Caracas, nr. 2036 del 03/10/64.

Fotografía: Elba Escobar y Orlando Urdaneta, coprotagonistas de "Macho y hembra" (Mauricio Walerstein,  1984).

martes, 13 de febrero de 2024

- ¡Y Ajá! ¡Y Ajá! ¡Y Sacalapatalajá!

LOS FABULOSOS CARNAVALES DE 1928

Luis Barragán

Hoy, es martes de carnaval. Un referente de forzado asueto a favor del régimen que no tuvo que esperar a la consabida pandemia para intentar y realizar al país del inmovilismo perpetuo.

Un día después de la fecha aniversaria de la batalla de La Victoria, y antes del otro de las banalidades extremas que únicamente conjura Joaquín Sabina con una de sus canciones sobre los amores que matan y nunca mueren.  A las puertas de la Cuaresma, unos gritan la urgencia de romper el tedio al mismo tiempo que otros gozan del privilegio de recrearse al vaciar demasiadas veces sus bolsillos de enmudecido origen, en medio de la tragedia humanitaria de hondo calado. No obstante, luce pertinente recordar las carnestolendas de 95 largos años atrás, advertidos por algunos que empava su sola invocación.

Finalizando la primera semana de febrero de 1928, la coronación de Beatriz I (Peña Arreaza) en el Teatro Municipal, parte de la programación ucevista de la Semana del Estudiante, constituyó todo un acontecimiento en la Caracas de entonces, siendo notable la invitación cursada por El Nuevo Diario, órgano oficioso y marcador de la espeluznante dictadura.  En una crónica  tardía y más bien fotográfica, ya impresa y juzgada de inofensiva distribución por su director, el cauto Lucas Manzano, la edición de fecha 11 de mes de la revista Billiken, orientada al entretenimiento hogareño de un sector agradecido y cosmopolitano del gomecismo, reseñó la elección de la reina de los carnavales estudiantiles, quizá dándole un sello particular a la emergente clase media petrolera.

Epígono de la Asociación General de Estudiantes (AGE), cancelada como la universidad misma años atrás, la sagaz iniciativa correspondió a la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV), presidida por el estudiante del último año de derecho, Raúl Leoni, completando la faena con una inusitada movilización hacia el Panteón Nacional, cuyo acto también trascendió como el otro realizado en el Teatro Rivolí, repletos de un ya inocultable mensaje de indignación y rebeldía.  El país pretendidamente rendido y adormecido, se enteró de la existencia de Jóvito Villalba, Rómulo Betancourt, Pío Tamayo, Joaquín Gabaldón Márquez, Guillermo Prince Lara que, entre otros, prontamente fueron detenidos y enviados a La Rotunda, y, con la entrega voluntaria de muchísimos otros estudiantes, sumaron más de 200 las personas destinadas al Castillo de Puerto Cabello, a trabajar en las carreteras, al exilio y a la muerte, como Pío.

Los eventos planteados igualmente como una fórmula para recoger fondos para el gremio estudiantil, adquirieron prontamente una radical significación política que no sólo expresó el alzamiento del Cuartel San Carlos a la vuelta de pocos meses, sino que facilitó su interpretación como el acabado fenómeno generacional de una prolongadísima influencia, la que no tuvieron los muchos coetáneos de 1810 al sucumbir la llamada primera república, ni los de 1958, aunque se les reconoce la enormidad de su peso histórico tampoco igualado por los relevos más o menos recientes del presente siglo, con las excepciones de rigor. En todo caso, recordemos en la presente nota escolar sobre los fabulosos carnavales de 1928, el ciclo ortegueano de las generaciones preparatoria, histórica y delincuente  de hacer caso al mecánico esquema en boga por bastante tiempo en estas comarcas.

Sentida tímidamente la primera bonanza petrolera al iniciarse 1974, la versión teatral de Fiebre, la novela de Miguel Otero Silva alusiva a los sucesos de 1928, montada en la vieja sede del Ateneo de Caracas, causó un extraordinario impacto en el suscrito, otrora principiante del bachillerato. Cuatro años más tarde, supimos de la polémica cincuentenaria que impediría  a Betancourt pisar la Ciudad Universitaria para el magno aniversario, por el militante sectarismo de los supuestos defensores de la autonomía que, una vez en el poder, pasados veinte años, aún son quienes feroz y mórbidamente la conculcan.   

Paulatinamente, fuimos olvidando aquellas jornadas históricas, como cualesquiera otras del XX que todavía no caben en el imaginario artificioso y artificial del XXI, añadida la mismísima noción del liderazgo estudiantil y el necesarísimo testimonio histórico al que está obligado. Hecha añicos una tradición de luchas, ni siquiera por curiosidad nos asomamos a aquellos eventos, contaminados los actuales de un sentido vacuo, anodino, alegremente efímero, como ocurrió en aquél acto del 21 de noviembre de 2022, en un distante auditorio  al cual también fuimos invitados para escuchar al quinteto directivo de la Federación de Centros de la UCV, mientras el gobierno era dueño del acceso principal de la Ciudad de Villanueva gracias a una estridente tarima.

El quinteto se declaró ajeno a lo acaecido en 1928 y 1958, clamando por una capitulación frente al actual régimen, deseoso de la atención que pudiera dispensarle la llamada AN de 2020 que los sabe muy bien de los  abnegados diligenciantes y hasta tribunos de la AN de 2015. Ahora, pendientes por meses los comicios estudiantiles, la bulliciosa protesta es por lo servido en el comedor, como jamás lo hicieron con el precario presupuesto universitario y, mucho menos, por la violación del recinto y la autonomía por Nicolás Maduro y su gente, pero – eso, sí – el camión de las cerveza llega puntual a los federalísimos.

Posiblemente, los días más sobrios del año serán los de este carnaval. Demasiadas piruetas nos esperan del enmascarado gobierno que querrá postergar las presidenciales, porque ni con trampa ha de ganar.

13/02/2024:

https://www.elnacional.com/opinion/los-fabulosos-carnavales-de-1928/

https://newstral.com/es/article/es/1249598394/los-fabulosos-carnavales-de-1928

14/02/24:

https://eastwebside.com/luis-barragan-los-fabulosos-carnavales-de-1928.html

martes, 2 de enero de 2024

De la imposible degustación

LA REBELIÓN DEL PALADAR

Luis Barragán

Frecuentemente reducidas al modesto testimonio hogareño, culminan las festividades decembrinas con las consabidas limitaciones que harán de los días de enero ocasión para los más obvios y terribles presagios económicos. La inflación y el correlativo desahorro, cual plaga de langostas, se ha enseñoreado en un país forzado al vil libreto de los bienestares públicos llevando todos, la procesión por dentro.

Sobran los comentarios en torno a la cruel imposibilidad de cubrir la canasta básica de los alimentos (y medicamentos), al mismo tiempo que inadvertidamente sufrimos la pérdida de viejos y gratos sabores.  Como niños resignados a la cucharada sopera del indisimulado aceite de hígado de bacalao, por una lejana época tan común entre nosotros, tragamos grueso  importando más llenar el estómago que calibrar la alcabala gustativa de la que no va quedando  memoria alguna.

El paladar de los venezolanos ha cambiado paulatina e imperceptiblemente en más de una década, entre otros motivos, gracias a la muy dudosa calidad de los productos de consumo masivo que hacen la ilusión de una sana alimentación. La amplia comercialización de numerosos rubros lícita y, sobre todo, ilícitamente importados, reporta el desconocimiento de sus valores nutricionales, controles  de calidad, composición y peso real.

De macerado gesto anti-imperialista, quienes se quejaban de la comida-chatarra de franquicias de conocido origen y abundante publicidad,  aceptan y celebran la literal chatarrización de ahora, masiva y obscena, anegando las calles de colesterol, bacterias y parásitos. La oferta de los emblemáticos carros hamburgueseros y de perro-calientes, con sus mesas invasoras de  los espacios públicos, entre el polvo y los gases de la urbe, tiende a habituarnos a la inexistencia de sabores con una copiosa y variada textura que repleta la boca: además de acostumbrarnos a comer en la calle, prefiriendo a hacerlo vez de un adecuado lugar cerrado con agua y servicio sanitario, confrontamos un problema gastroenterológico que es algo un poco más que gastronómico.

Jurándose expresión de nuestra identidad urbana y símbolo de una venezolanidad por siempre reminiscente,  las hamburguesas, perro-calientes, pepitos, enrollados, cachapas y cualesquiera otras ocurrencias pendientes con harina de trigo o maíz,  tienen tan de todo que no saben exactamente a nada, y constituyen  - siendo indispensable y oportuno el término – un mierdero para la lengua esa miniatura de proteína hundida en un tremedal de vegetales mal lavados, las contrastantes salsas confundidas para un temerario sabor de abundante aceite de motor, con papas diminutas y tostadas, un queso rayado con la misma mano enguantada que cobra y limpia los restos de la parrilla, trasegada la bebida gaseosa de marca incierta.  Un cheff del patio que goza de una bien justificada fama en las redes digitales, Andrés de Oliveira,  recientemente imitó, preparó y probó la llamada hallaca operada, festejada como otro gran hallazgo de nuestra mesa callejera, propinando la justísima sentencia: “!Una cagada!”, dijo (https://www.tiktok.com/@andrescooking/video/7308900688598240543).

De lo poco que hay o queda, cobra un inmenso valor los aliños en el esfuerzo inaudito de darle una mínima dignidad al plato. Las especias increíblemente encarecidas y los más variados modos de preparación, adquieren una extraordinaria importancia cotizándose las recetas ya clásicas que aguzan el ingenio de no pocos cocineros que hacen resistencia a la coyuntura demasiado prolongada.

Todavía recordamos la magnífica degustación de inicios del mes pasado, añadido el grato contexto artístico, en apoyo económico a las empobrecidas escuelas de matemáticas y de comunicación social de la UCV. Nos impuso de una rebelión necesaria frente al socialismo de los desmanes: la del paladar, por pésimas que sean las circunstancias actuales,  recuperando la intimidad de sanos sabores que, en verdad,  lo sean.

Composiciones fotográficas: LB.

02/01/2024:

https://www.elnacional.com/opinion/la-rebelion-del-paladar/

miércoles, 20 de diciembre de 2023

Razones que se intuyen

CASO ESEQUIBO, OPORTUNIDAD Y OPORTUNISMO

Luis Barragán

La consabida controversia territorial es portadora de severas amenazas y peligros en manos de un régimen, cuya prioridad es su supervivencia a cualquier precio. Consideración ésta última que resulta irrefutable, visto todo lo que ha hecho y no ha hecho a lo largo del presente siglo en la materia.

En contraste con las ya lejanas décadas anteriores, la opinión pública – aún la más especializada – ha sido castigada con una versión prácticamente escolar del asunto, a pesar de las profundidades alcanzadas por el drama. Todavía insistimos en las líneas de Robert Schomburgk, sin atrevernos a las novedades históricas, o el Acuerdo de Ginebra, cuya vigencia luce indiscutible, adquiere un cierto e interesado sentido fetichista, incursos y actualizados forzosamente por un litigio en tiempo real como el de La Haya.

Pretende el oficialismo solventar el problema, andando por una línea recta entre las sólidas razones que nos asisten y a las que les falta uso y habilidad,  y un referéndum consultivo evidentemente inconstitucional que le ayude a la preservación del poder, economizando esfuerzos.  El camino de la Corte Internacional de Justicia lo hizo el mismo régimen ineludible, y exige militantemente otro sentido: una profunda y acerada convicción, responsabilidad histórica, experticia y destreza procesal, apreciada las escasas e irrepetibles oportunidades planteadas a las que nos redujo y condujo una política que patentemente no ha sido de Estado por estas dos décadas.

Diríamos que la sola moción del referéndum consultivo ha generado varios aportes de opinión valederos, aunque escasos de compararlos con la vieja prensa escrita que todavía sobrevive. Hoy, son demasiados los chorros de tinta vertidos en arengas, Schomburgk infinitamente repetido, la quejumbre de columnistas que parecieran diligenciar un favor burocrático, entre otros de los oportunismos que, vaya el detalle, supo de frustrados negocitos so pretexto del problema. E, incluso, recordamos la promoción de un congreso sobre el Esequibo que pretendió realizarse en una capital del lejano oriente del país, exhibiendo a patrocinadores que nunca autorizaron tal condición, y, en definitiva, esperando por el generoso aporte de una gobernación que tampoco llegó a los pocos promotores que desenmascaramos con dos o tres tuits de denuncia algunos años ha.  Empero, hay individualidades, sectores, grupos e instituciones que se hacen la vista gorda frente al problema, evitando apenas rozar el ánimo de los elencos en el poder.

Se dirá de riesgos, pero también de fatiga a la que nos encamina la enfermiza publicidad oficial que nunca ha honrado el repetido eslogan con los hechos. Luce como un objetivo el de relegar el asunto, subestimarlo, agotarlo con dos latigazos emocionales en la opinión pública y proseguir el camino tortuoso de la rutina socialista.

En contraste con otras universidades, el Consejo Universitario de la UCV se ha pronunciado y, en buena medida, la motivación del acuerdo aprobado coincide con el adoptado esta misma semana por la legítima Asamblea Nacional, electa en 2015, aunque las autoridades de la casa de estudios reconocen expresamente a los asamblearios de 2020. E, igualmente, en la ciudad de Villlanueva recomiendan la solicitud de dos medidas provisionales por ante la Corte Internacional de Justicia, un poco más conocidas en los perseguidos portales noticiosos, comprobado el carácter inconsulto e improvisado de la convocatoria a un referéndum inconstitucional, respaldado – es necesario subrayarlo – unánimemente por los usurpadores del Palacio Legislativo.

David Morán denunció también esta misma semana, el inocultable reconocimiento chino del Esequibo como parte integrante de Guyana, a través del mapa elaborado por SinoMaps Press, entidad dependiente de la Oficina de Topografía y Cartografía de China, por cierto, único editor de mapas en ese país. Del exitoso tuit no dan cuenta los lisonjeros habituales de un gobierno que no les da cabida en los medios que directa e indirectamente controla, consiguiendo aquellos ocasión en los independientes que se resisten diariamente a la censura y el bloqueo conatelero.

Hasta hace tres o cinco años atrás, los activistas pro-esequibanos de pronunciaban con frecuencia. Ya no lo hacen, e intuimos las razones.

De modo que la puerilización del tema debe mucho a aquellos que suelen mitinear por escrito, volviendo una y otra vez al texto de historia del bachillerato de muy antes, pues, los de ahora, tergiversan groseramente los simplificados hechos históricos, si es que aparecen.  Además, tenemos la impresión de un determinado flujo de información estratégica hasta mediados de 2001 en la prensa libre, negado por el resto de la centuria a pesar de la trascendencia del problema, reforzando toda puerilidad.

Ilustración: Angeles Spinoza. 

01/10/23:

https://www.lapatilla.com/2023/10/01/luis-barragan-caso-esequibo-oportunidad-y-oportunismo/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY