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domingo, 23 de noviembre de 2025

Noticiero retrospectivo

- Idelfonso Leal. “Sucesos estudiantiles del siglo 19”. El Nacional, Caracas, 06/12/1969.

- Leopoldo Yáñez Betancourt y el boom de las exportaciones: la experiencia neoliberal de Chile. Economía Hoy, Caracas, 14/09/89.

- “Por los damnificados del Guárico. Un noble rasgo del Jefe del país. El Gobierno regional y la cooperación colectiva”. La Esfera, Caracas, 03/11/27.

- Rodolfo Quintero. “La revolución socialista de 1917 y el esarrollo de América Latina”. Teoría y Praxis. Revista Venezolana de Ciencias Sociales, Caracas, N° 2 de nero-marzo de 1968.

- R.J. Lovera de Sola y el centenario de La Delpinada. El Nacional, 07/01/85.

Reproducción: Puente de los Leones, oeste caraqueño. Tomada del grupo facebookeano de la Caracas Inolvidable, coloreada por IA. 

domingo, 3 de agosto de 2025

Noticiero retrospectivo

- Julio César Arreaza. “Cronología del proceso (LIX): 1980 y el primer lustro” (Nacionalización del petróleo). El Universal, Caracas, 19/01/1985.

- Leopoldo Puchi entrevistado por Antonio Núñez Aldazor. “El MAS debe redefinir su rol político en la sociedad”. El Globo, Caracas, 22/04/97.

-   Teodoro Petkoff. “¿Por qué América Latina se volvió neoliberal?”. Economía Hoy, Caracas, 10/10/89.

-  Francis Natera. “Un día con el presidente” (Carlos Andrés Pérez). El Nacional, Caracas, 03/08/74.

-  Ramón Hernández. “El país como oficio: Quienes se regodean en el pesimismo quieren lavarse de responsabilidades” (Joaquín Marta Sosa). El Nacional, 27/06/82.

Fotografía: Hacia la esquina de La Bolsa, avenida Universidad. Caracas, fecha imprecisa. Tomada de Caracas en Retrospectiva (Facebook).

domingo, 29 de enero de 2023

¿Y los nuevo aires?

DEL PARLAMENTARISMO DE ALLÁ Y EL DE ACÁ

Luis Barragán

A mediados del presente mes, Luis María Cazorla suscribió un texto para ABC de Madrid, con motivo de su jubilación como letrado de las Cortes Generales (https://apuntaje.blogspot.com/2023/01/agudo-observador-sereno-observante.html). El español con 46 años de servicio en el Congreso de Diputados, paciente observador, sereno observante, dejó el testimonio de su preocupación en torno al curso que ha tomado la institución, pudiendo derivar en una Asamblea de Diputados y Diputadas con sus más claras y exactas connotaciones.

            Al letrado seguramente le tentó un equilibrado balance, anotando como positivo el incremento de las mujeres que ocupan ahora las curules, aunque resultó inevitable manifestar su angustia al colocar el mayor acento en los aspectos negativos, siendo testigo y partícipe de un largo período que comenzó con la legislatura constituyente de 1977. Algunos términos empleados, radiografían a la actual corporación legislativa: mengua de nivel, empeoramiento del procedimiento parlamentario, accionismo, prisa, cortoplacismo, chabacanería e ignorancia de las facciones.

            Será necesario evaluar cuán lejos ha llegado el parlamentarismo latinoamericano, sospechando de un fenómeno generalizado que el caso venezolano ilustra muy bien.  Esta centuria ha sido terrible para la institucionalidad democrática, flaqueando el parlamento ante la ofensiva de quienes, aun integrándolo, lo combaten, menoscaban y lesionan para defender y apostar por  un  régimen del oprobio.

            Luego, por desgracia, puede aseverarse que sentamos pautas en este lado del mundo respecto a la destrucción del Estado Constitucional, y Cazorla, con honestidad y coraje, asoma los más graves indicios en relación a su país. Sin embargo, nos permite también apreciar otra faceta de su texto: la despedida responsable de un servidor público de tan larga trayectoria que ya no se ve en Venezuela, porque existe el bloqueo informativo y la (auto) censura;  además, la usurpación arrasó con los más meritorios y curtidos funcionarios que dedicaron sus mejores esfuerzos al Estado, en lugar de alguna parcialidad partidista.

            Recordamos el frecuente comentario de los empleados más antiguos de la Asamblea Nacional, proferido con extremada cautela entre 2011-2016 y, un poco más abiertamente, entre 2016 y alrededor de 2020, año éste en el que los diputados fuimos impedidos de acceder a  nuestra sede natural de trabajo: muy superior fue el desempeño y la membresía del Congreso de la República. Incluso, disculpándonos por la alusión personal, por entonces, conmoviéndonos, dos de los experimentados asistentes de cámara, recordaron nuestra época de juventud al asistir voluntariamente a las sesiones, o, más tarde, al laborar por un tiempo en la institución que tanto marcó al siglo XX.

Reproducción:  Luis Cazorla según Alberto Roldán. La Razón, Madrid,  27/12/2022.

30/01/2023:

http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/38729-del-parlamentarismo-de-alla-y-el-de-aca

Afasia anómica

LA AMARGA LECCIÓN VENEZOLANA

Luis Barragán

En las últimas semanas, hemos notado que las redes digitales también reportan un curioso survey entre los jóvenes españoles. Siendo tan obvia la respuesta, les preguntan si votaron efectivamente por la Constitución de 1978.

            Lo anterior significa que la Constitución de Estados Unidos está abiertamente deslegitimada, ya que tampoco fue consultada en forma directa a todas las generaciones surgidas después de 1787 hasta la presente fecha, y las enmiendas que la actualizaron; por consiguiente, carecen de toda validez. Vale decir,  nunca habrá poder constituido y principio de supremacía constitucional, ya que texto alguno puede ser objeto de reformas, sino que debe suplantarse por completo de generación en generación, añadidos los principios y valores constitucionales.

            Así las cosas, trastocada en una regla,  la convocatoria y prevalencia del poder constituyente dependerá de los factores que la impongan por la fuerza, según convenga.  La invocación de la democracia directa por siempre estará subordinada a la coyuntura y, en todo caso, imaginariamente equivaldrá al llamado poder popular que, en realidad, traduce una democracia cada vez más indirecta hasta hacerse tenebrosamente antidemocrático, como lo aleccionó Kim Il-sung numerosas décadas atrás al pregonar la fórmula, por ejemplo.

            Posiblemente, la carta española necesita de importantes y puntuales reformas, como ocurrió con la venezolana de 1961 y, para ello, trabajó intensamente una comisión de muy alto nivel presidida por Rafael Caldera que generó una propuesta de reconocida factura no sólo política, sino académica. Sin embargo, entre nosotros, prosperó la idea de una asamblea constituyente que produjo la carta de 1999, violentada por el régimen que la concibió e impuso mesiánicamente como fórmula para salvar al país de una horrible conspiración; y, fraudulentamente, hizo algo semejante con otra asamblea en 2017 que tuvo el descaro de no redactar carta alguna, reforzando “legislativamente” a la usurpación.

            Ilustrado recientemente por Chile, la elaboración de una Constitución no puede improvisarse, necesitando de los especialistas que minimicen o resuelvan toda suerte de contradicciones y entuertos.  Asimismo, luce indispensable contar con los oficiantes del derecho constitucional, una disciplina que, por incontables años, ha macerado aquellos principios, normas e instituciones orientados a la realización de valores fundamentales, como la libertad, aunque haya los voceadores de una aparente y radical espontaneidad que hacen de la democracia directa una vulgar coartada.

            La encuesta digital inicialmente comentada, guarda correspondencia con toda una campaña de pedestre manipulación de los más jóvenes entre los ibéricos. Y, faltando poco, la devaluación misma del derecho constitucional, como si fuese una creación exclusiva y excluyente de la academia en un  laboratorio absolutamente aislado y presurizado, sufre de una obscena estigmatización.

            En última instancia, el desconocimiento es con el derecho, con la ciencia jurídica, con el esfuerzo legislativo, con la razón, desembocando en una suerte de afasia anómica.  Y ha de mirar Europa a la América Latina entrampada en los abalorios y dislates constituyentistas de sectores que sólo desean imponer la sinrazón de la fuerza, el capricho, el revanchismo, ofreciendo Venezuela una de las más amargas y prolongadas lecciones.

Ilustración: "Afasia" de Ignasi Aballí .

29/01/2023:

https://guayoyoenletras.net/2023/01/29/la-amarga-leccion-venezolana/

martes, 17 de enero de 2023

Fabricar ciudadanos

LA PROSTITUCIÓN DE LA VÍA CONSTITUYENTE EN AMÉRICA LATINA

Gustavo Coronel 

Cuando éramos adolescentes y nos entreteníamos con el beisbol de sabana, si el partido se tornaba aplastante a favor de un equipo, los del bando atropellado “echaban tierrita y no jugaban más”. Pedían “otra partida”.

En la política latinoamericana este enfoque utilizado por años en el beisbol sabanero se ha utilizado con alguna frecuencia con la excusa de “refundar” el país, lo que en inglés se llamaría un “reset”, mediante la instalación de una Asamblea Constituyente dotada de poderes supraconstitucionales, a fin de elaborar una nueva Constitución, que sería la base de una nueva sociedad, libre de las horribles verrugas del pasado.

Este enfoque, conceptualmente válido, ha sido utilizado con mala intención por el populismo que invade nuestra  región. La premisa es que la nueva Constitución limpiaría todas las imperfecciones de la Constitución anterior, dándole al país una sólida base para comenzar de nuevo por el camino de la luz, de la decencia, de la justicia y de la equidad. Quizás el mejor ejemplo realmente legítimo de este enfoque fue la Asamblea Constituyente de Venezuela en 1947, la cual produjo una constitución adecuada a la nueva Venezuela democrática. Seguramente habrá otros ejemplos de asambleas constituyentes en nuestra región que hayan generado productos dirigidos a mejorar la calidad de las instituciones del estado.

Pero, qué sucede cuando la figura de la Asamblea Constituyente es utilizada como arma para terminar el existente sistema político democrático, a fin de reemplazarlo con un sistema político autocrático, eventualmente, represivo y cruel?

Esto es precisamente lo que sucedió en Venezuela a partir de 1999, gracias a la combinación de un evento electoral genuino y limpio que llevó a la presidencia del país a Hugo Chávez Frías y a la puesta en marcha de un plan generado por su nuevo gobierno para terminar con la democracia venezolana, mediante una estrategia que tuvo como pilar central la convocatoria ilegal a una Asamblea Constituyente, cuyo objetivo era –al decir del nuevo presidente- refundar el Estado venezolano. No hay espacio en este escrito para describir en detalle cómo ello se llevó a cabo, basta leer a nuestros juristas más calificados como Brewer Carías, Duque Corredor, Ayala Corao y otros. Lo que sí podemos decir es que ese crimen se llevó a cabo en pleno día, gracias a la cobardía cívica del liderazgo político, social y militar del momento, el cual se arrodilló frente a Chávez y le permitió –en breves meses– crear el monstruo que terminaría con la democracia venezolana. Este proceso de traición está plenamente documentado.

Ello llevó a una nueva Constitución, donde la autoridad presidencial se robustecía y, eventualmente, sería “indefinida”, convirtiendo la democracia alternativa en una presidencia de por vida.  El éxito político de Hugo Chávez en Venezuela y la manera como había logrado en breve tiempo la transformación de una democracia sólida en una autocracia llenó de admiración a líderes de la izquierda latinoamericana, quienes comenzaron a pensar que esa vía de una constituyente para “refundar” el país era la vía rápida para aferrarse al poder. De allí que surgieran intentos de imitar el proceso venezolano en otros países latinoamericanos, a fin de lograr ese objetivo. En Bolivia, en Ecuador, en Honduras, en Perú, bastante después en Chile, los líderes del izquierdismo regional trataron de llevar a cabo esta estrategia constituyente.

En Bolivia se promulgó en 2006 la Ley Especial de Convocatoria a la Asamblea Constituyente. En 2008 el candidato a la presidencia de Ecuador Rafael Correa convocó a una Asamblea Constituyente, lo cual fue factor importante de su triunfo. Luego vendrían los intentos de Zelaya en Honduras (por lo cual fue expulsado de la presidencia por el Congreso), de Humala en Perú, de Gabriel Boric en Chile y de Pedro Castillo en Perú. Esfuerzos similares se han llevado a cabo en El Salvador, donde Bukele dice haber encontrado una vía más rápida para ser presidente eterno al someter a la Corte Suprema.

Una constante de esos esfuerzos es la búsqueda de permanencia indefinida en el poder por parte del líder populista de turno. Eso fue lo que hizo Chávez logrando su estadía en el poder por doce años, antes de ser vencido por una enfermedad que les mereció a sus médicos cubanos una condecoración de parte de Nicolás Maduro. En Bolivia, Evo Morales se hizo reelegir con base en estas maniobras, pero en el resto de los países ese ardid no funcionó.

¿Y por qué no funcionó, cuando en Venezuela sí lo hizo? Tres fueron las razones principales: una, el carisma de Chávez, quien logró captar el apoyo de una población cansada de la mediocridad AD-Copei y pensó que cualquier cambio radical sería preferible a lo que existía; dos, la cobardía ciudadana exhibida por el liderazgo político venezolano del momento, civil y militar, la cual se le arrodilló a Chávez, permitiéndole las arbitrariedades y violaciones de las leyes que apenas un solitario Olavarría denunció con firmeza, muy temprano, en julio de 1999, por lo cual fuera criticado por el alto mando militar y por el joven líder del congreso, Henrique Capriles; y tres, la montaña de dinero petrolero que Chávez tuvo en sus manos para pagar, sobornar, prostituir, endulzar, amarrar seguidores de todas los estratos sociales, desde el 23 de Enero hasta el Country Club, así como en toda la región y hasta en otras partes del planeta, lo cual le dio un apoyo que lo hizo políticamente inexpugnable.A su muerte Chávez nos dejó dos legados igualmente macabros e inútiles: uno, Nicolás Maduro; el otro, una Constitución de 350 artículos, un mamotreto exageradamente prescriptivo, regulatorio, obsesionado en otorgar derechos sin estipular deberes; llena de un lenguaje meloso, cursi y populista, hipócrita e imposible de cumplir.

Las Constituciones derivadas de estos procesos prostituyentes tienen multitud de artículos y pretenden regularlo todo, sin pensar que una constitución no es un reglamento sino una guía general para establecer los fundamentos de la vida en sociedad. Como resultado se tornan en letra muerta y nadie les hace caso. La Constitución de Bolivia muestra 411 artículos y 10 disposiciones transitorias. El proyecto rechazado en Chile en 2022 tenía 388 artículos y un cerro de disposiciones transitorias.

¿Recetas para todo tipo de aflicciones? ¿Chaquetas ideológicas de fuerza? ¿Ofertas demagógicas?  De todo eso abunda en las constituciones latinoamericanas derivadas de procesos constituyentes que nunca tuvieron otro objetivo que el de atornillar a los líderes de turno en el poder. La realidad nos muestra que lo realmente poderoso como agente transformador de una sociedad no es la proliferación de reglamentos, leyes y constituciones, sino la existencia de una masa crítica de ciudadanos dignos y ello solo es posible mediante una perseverante educación en valores.

Educación en valores

Ver: Fábrica de ciudadanos, mi más reciente libro. Puede encontrarse en Amazon (tapa blanda y e-book) y en las siguientes librerías de Caracas: El Buscón, Sopa de Letras, Kalathos y Vizcaya.

Grafica: La Asamblea Constituyente de Hugo Chávez, en rojo, produjo una prostituyente. 

17/01/2023:

https://www.elnacional.com/opinion/la-prostitucion-de-la-via-constituyente-en-america-latina

viernes, 30 de diciembre de 2022

Proceso

LA CONSTRUCCIÓN DE LA NACIÓN EN AMÉRICA LATINA

Yoselin Fagundez S.  

Tras los procesos de emancipación en Latinoamérica, la literatura conservó todas las funciones públicas que había adquirido durante este periodo. En medio del conflicto y las guerras civiles, los hombres de letras se inclinaron por la justicia social y abogaron por la organización política. Las opiniones en literatura estaban gobernadas por el clasicismo académico, que luego encontró espacio para el debate con el recién llegado romanticismo europeo. 

La más famosa de estas disputas fue sobre la distinción literaria entre clasicismo y romanticismo, que involucraba el uso del lenguaje y reformas lingüísticas en un contexto post independentista. José Victorino Lastarria (1817-1888), quien se reputa como el origen de la controversia, dio un discurso en 1842 ante la Sociedad Literaria de Santiago para manifestar la necesidad de una emancipación literaria. Aunque no utilizó la palabra romanticismo, Lastarria elogió la literatura francesa.

Por su parte, Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888) atribuye la poca literatura chilena al respeto excesivo por el estilo literario clásico, lo que podría aludir a la influencia de Andrés Bello (1781-1865), un gran gramático que había comentado, publicado y traducido varias obras representativas de esta escuela, como Víctor Hugo, Walter Scott y Lord Byron. 

El romanticismo es considerado un movimiento cultural e ideológico. Sus impulsores fueron fundamentalmente literatos y pensadores franceses, ingleses y alemanes. En el caso de las letras, el romanticismo convirtió a la literatura en un paradigma de libertad y de creación, al promover ideas que permitieran la edificación de la nación y el sentido de pertenencia.

Sobre los usos del romanticismo, la posición de Bello se inclinaba hacia la preocupación de su aplicabilidad a la realidad de las nuevas naciones independientes hispanoamericanas. En el caso de Chile, donde la literatura era incipiente, se temía que el romanticismo aupara la imitación irreflexiva y azuzara el uso de vocablos superfluos, que se traducirían en una posible distorsión del lenguaje. Esta discusión dejó en evidencia, entre otras cosas, la importancia del idioma para la identidad de las nuevas repúblicas. 

En este apremio por construir los estados nacionales con una identidad propia y buscando determinadas respuestas culturales, las distintas formaciones discursivas se enmarcaron momentáneamente dentro del liberalismo radical, otras veces, americanista, y otras tantas se inclinaron hacia posiciones más conservadoras. En América Latina la transformación fue parcial. Se mantuvo una brecha entre las realidades económicas y sociales, y el mayor impacto fue en el cambio de las formas e instituciones políticas, organizadas por principios liberales. (González-Stephan, 2002)

Bajo la premisa de una identidad propia y de conquistar la emancipación intelectual, surgió el problema de una literatura nacional que robusteciese la unidad cultural y una identidad única. En este sentido, se impulsó un lenguaje historiográfico propio que favoreció la escritura de las historias nacionales para facilitar la consolidación de la nación.

Las historias nacionales no solo ejercieron una función estratégica para ofrecer una imagen ideológica alineada con determinados pensamientos políticos, sino también permitieron inspirar la idea de unidad y de una cultura auténtica. Las novelas ayudaron a imaginar la nación y a través de la producción literaria se contribuyó a la consolidación de las aspiraciones de integración racial, territorial y política de esa nación.

Urbaneja Achelpohl (1895), refiriéndose a esta emancipación cultural e intelectual, reconoce que “no era obra de los héroes la completa libertad del espíritu, sino de los pensadores” (p.88). Como resultado de la ruptura política con España, las élites latinoamericanas reconocieron la necesidad de esta emancipación a través de la literatura y la historia patria. No solo era definir la estructura del Estado y la forma de gobierno, sino que se requería precisar una nueva identidad como independientes en un sentido más amplio. Es allí donde la literatura y, en especial, las historias patrias tuvieron un rol importante en la configuración de la idea de nación.

Bibliografía

AAVV, Lectura crítica de la literatura americana. La formación de las culturas nacionales. Caracas, Fundación Ayacucho, 1996, tomo I, Volumen 194.

Cañizares, Jorge, “Entre el ocio y la feminización tropical: ciencia, élites y estado-nación en Latinoamérica, siglo XIX” en Asclepio, número 2, volumen 50, 1998, pp.11-31.

Cid, Gabriel, “La nación bajo examen” en Polis Revista Latinoamericana, número 32, 2012.

González Stephan, Beatriz, Fundaciones: Canon, Historia y Cultura Nacional. La historiografía del liberalismo hispanoamericano del siglo XIX. Madrid, Iberoamericana, Vervuert, 2002, pp. 287.

González Subías, José, “La extensión del Romanticismo en España” en Cuadernos de Ilustración y Romanticismo, número 15, 2011, pp.223–237.

Henríquez Ureña, Pedro, Las corrientes literarias en la América Hispánica. México, Fondo de Cultura Económica, 1954, pp.275.

Jaksic Andrade, Iván, Andrés Bello. La pasión por el orden. Santiago de Chile, Editorial Universitaria, 2001, pp.311.

Ossenbach Sauter, Gabriela, “Estado y Educación en América Latina a partir de su independencia (siglos XIX y XX)” en Revista Iberoamericana de Educación, número 1, 1993.

Palacios, Guillermo, Ensayos sobre la nueva historia política de América Latina, siglo XIX. México, Colegio de México AC, 2007, pp.314.

Smith, Anthony D., National Identity. London, Penguin, 1991, pp.226.

Sommer, Doris, Ficciones fundacionales: las novelas nacionales de América Latina. México, Fondo de Cultura Económica, 2009, pp.429. 

Torrejón, Alfredo, “Andrés Bello, Domingo Faustino Sarmiento y el Castellano Culto de Chile” en Centro Virtual Cervantes, tomo XLIV, número 3, 1989, pp.534-558.

Urbaneja Achelpohl, Luis, “Sobre Literatura Nacional” en Gabriel Jiménez Emán (compilador), El Ensayo Literario en Venezuela. Caracas, Ediciones La Casa de Bello, 1991, pp. 627; p.88.

Zermeño Padilla, Guillermo, “Apropiación del pasado, escritura de la historia y construcción de la nación en México” en Colegio de México, 2009, pp.81-112.

30/12/22: 

http://www.opinionynoticias.com/opinionhistoria/38576-2022-12-30-02-42-45

lunes, 26 de septiembre de 2022

Sol que obscurece

VAN CREVELD Y LA PAZ IRRISORIA       

Luis Barragán

Siendo tan evidentes sus excesos, tiende a desaparecer paulatinamente el mastodonte. Una de las mayores paradojas de la Venezuela contemporánea, es la del estatismo que desestatiza, restándole trascendencia al propio país sometido a las más variadas e inverosímiles circunstancias.

            La falsa noticia sembrada en las redes digitales, luce como el instrumento favorito del régimen socialista del siglo XXI que luego se toma el trabajo de desmentir y castigar a quienes demuestren algún disgusto, contrariedad e, incluso, indignación frente a ella. Hay un desgaste extraordinario de los servicios de contrainteligencia para la invención noticiosa, pero también para encubrir las realidades que lleva en el vientre la huera imaginación política que no sabe lidiar hábilmente con la verdad.

            La pérdida inexorable de la confianza en el  Estado, deja al desnudo a sus conductores de ocasión que no desdicen o tardan en desdecir las especies que corren o echan a correr, porque lucen ciertas o muy ciertas al pasar el tiempo. Esta vez, la embajada iraní en Caracas desmintió el beneficio de un millón de hectáreas cedidas por Venezuela, como no lo hizo oportunamente el gobierno usurpador, aunque semanas después el minpopo de Tierras ha ofertado internacionalmente una elevadísima cantidad de áreas cultivables; o, nunca fue difícil suponerlo, ha circulado un instructivo militar con toda la gala de sellos y firmas ordenando expresamente una tarea pre-electoral encaminada al incierto 2024 que, sepamos, jamás refutado por las autoridades correspondientes, ni procesado por alguna fiscalía. En fin, el secreto está en dejar en el aire, tupidos de una ambigüedad morbosa, los hechos así afecten elementos tan existenciales, vitales o intrínsecos del Estado, como su credibilidad, territorialidad y su propia defensa.

            Nada marcial se nos antoja aquello de buscar a los futuros sufraguistas de Maduro Moros, como escasamente convincente lo es que el territorio nacional se encuentre bajo el control de variados grupos de irregulares, terroristas y mercaderes que, faltando poco,  rivalizan entre sí bajo el eufemismo de la deserción de sus más estelares comandantes que pronto ingresan a la fantástica  órbita de la falsa noticia, moldeable y confusa, en permanente rotación.  E, intentando una explicación, apelamos a las ya viejas advertencias de Martin van Creveld, sobre la pérdida del monopolio de la violencia legítima por el Estado, al igual, como hemos deducido, de otras facetas que tienen en el socialismo venezolano su peor expresión.  Nada halagüeño resulta actualizar al citado autor, pues, un par de décadas atrás,  ejemplificándolo con América Latina, observaba al Estado que vegetaba en países de cierta estabilidad y nivel de vida, sin infligir un daño particular a la población, al lado de otros aquejados por el autoritarismo, la inestabilidad y la guerra civil; propicios para la lucha étnica y el fanatismo religioso, la guerrilla, el terrorismo o narco-terrorismo; yendo más lejos, capaces de levantar ejércitos privados, saquear libremente los recursos públicos y de transarse, incluso, con la delincuencia organizada y sus terribles actividades (*).

            Versamos sobre una dinámica perversa, proyectada hacia el continente que vive traumáticamente sus procesos electorales bajo la adicional  presión de los millones de desplazados y refugiados venezolanos que sirven para el discurso xenófobo de la ultraizquierda, como en Europa es útil para la ultraderecha, con olvido del sufrimiento ocasionado por la usurpación convertida en modelo. Profundamente desleales, con actores políticos que juran adversar la situación, usufructuándola o buscando usufructuarla.

           Una paz irrisoria que, por cualquier flanco, apuesta a la guerra como si fuese una humorada, aunque ella no será una falsa noticia más, un juego verbal para las redes, una acrobacia de oportunidad,  sino una extorsión permanente. En América Latina y el Caribe balcanizados, esa guerra – volviendo a van Creveld – reemplazará al Estado mismo, dándose organizaciones de otro tipo (**).

            En última instancia, es lo que debemos evitar: la desaparición del Estado que ampara, recuperando sus elementos existenciales, devolviéndole las dimensiones necesarias que permitan el libre ejercicio de la ciudadanía y, a la vez, lo blinden ante la variedad de las fuerzas de depredación y destrucción que pretenden rifárselo entre las huestes del crimen organizado, el fundamentalismo religioso y el terrorismo. Menudo problema el que nos ha reportado las otrora fuerzas progresistas del hemisferio, la más falsa noticia de los obscuros  intereses, hasta ahora, triangulados por Cuba, Venezuela y Nicaragua.

 (*)          “… This capacity they raised private armies in addition to the official ones; freely plundered the resources of the state; and not seldom engaged in an astonishing variety of legal and illegal transactions that ranged from racketeering and drug-trafficking all the way to operating prostitution rings. At best many of these countries continue to vegetate, maintaining some kind of stability and a more or less tolerable standard of living without inflicting any particular damage either on their own populations or on others. At worst they suffer from authoritarian government and/or chronic instability and civil war, ethnic strife, religious fanaticism, guerrilla terrorism, and narcoterrorism, which in turn reflect their governments’ inability to control the remote and backward countryside, the sprawling townships, the private armies of druglords and populist leaders, or all of these”. Vid. Martin van Creveld (1999) "The Rise and Decline of the State", Cambridge University Press, UK: 334.

(**)         “Over the long run, the place of the state will be taken by warmaking organizations of a different type”. Vid.  Martin van Creveld (1991) “The Transformatíon of War”, The Free Press, NY: 193. 

Fotografías: LB, Caracas (2022).

27/09/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/van-creveld-y-la-paz-irrisoria/

domingo, 25 de septiembre de 2022

Noticiero retrospectivo

 - La renuncia de José Muci Abraham  como Contralor General de la República.  Postura ante la carta del ministro Héctor Hurtado. Resumen, Caracas, nr. 149 del 11/07/1976.

- Domingo Alberto Rangel. "La droga y su capacidad de penetración". Últimas Noticias, Caracas, 11/12/84.  

- Arístides Bastidas. "En matemáticas no hay un camino para los reyes y otros para los vasallos, dijo el afable Euclides al soberbio Ptolomeo I". El Nacional, Caracas,  07/09/77.

- Pompeyo Márquez. "El Estado venezolano está al servicio del crecimiento capitalista". Punto, Caracas,  nr. 12 del 03/07/78. 

- Mijaíl Mayorov. "La nueva mentalidad política y América Latina". Índice (Nóvosti),  nr. 2 de 1989.

Reproducción: Carlos Raúl Villanueva. El Universal, Caracas, 1944.. 

domingo, 4 de septiembre de 2022

Ardores

¿DE UNA FUTURA BALCANIZACIÓN DE AMÉRICA LATINA?

Luis Barragán

Tenemos la convicción de una ultraizquierda que pasó del igualitarismo más burdo y banal a una diferenciación grotesca e, incluso, superficial en este lado del mundo.  En los remotos ochenta del veinte, descubrió la rentabilidad política de los movimientos sociales en un claro reemplazo de la lucha de clases que se supuso de un absolutamente previsible desenlace, ahora considerada como un reduccionismo al igual que la propia teoría del valor.

      Mientras no conquiste definitiva e inequívocamente el poder en buena parte del continente, reivindicará cualesquiera diferencias, inventará nacionalidades, hará del multiculturalismo un problema que sólo el Estado puede arbitrar, alentará las más diversas creencias mágico-religiosas, versará sobre sagrados territorios ancestrales, reportándose como la solución pacificadora, el factor de reconciliación por excelencia, dando una versión interesada de la solidaridad que garantice la fragmentación y la debilidad de las distintas fuerzas sociales y políticas. Quizá el mejor ejemplo sea la política adelantada en España, estimulando e impulsando los nacionalismos donde los hay y también no los hay, inventando distinciones, prefabricando particularidades, ensayando cualquier distancia.

            El ya viejo Estado Nacional aprendió que son varias las naciones que puede albergar, sin perder un ápice de su significación e importancia que lo equipe mejor para afrontar el reto de sus transformaciones en el proceso de la globalización genuina, real y espontánea. Empero, esa ultraizquierda, dando ocasión a un desarrollo inédito de la ultraderecha que reconquista el fervor popular, siendo o no fascista, tiene por empeño tamaña extorsión: la de dividirnos, o la de unirnos bajo su exclusiva conducción, amparo, orientación, patrocinio, sovietizando al continente con un impenetrable poder central.

            Generalizando la experiencia sufrida por la región desde finales del siglo XIX, la Rusia zarista auspició múltiples Estados balcánicos para una mayor influencia y control de la región, consagrándolo Brest-Litovsk en 1918. Ésta experiencia histórica posteriormente repetida en África, se convirtió en una perspectiva, en una categoría de análisis, en un programa político, teniendo por antónimo la polonización, partiendo de la Polonia descuartizada y desaparecida como Estado en 1795.

            El Foro de São Paulo y sus distintos derivados, transnacionalizada la ultraizquierda, por cierto, contando con los auspicios de Odebrecht y sus peores maneras, esboza muy tímidamente tamaña intención estratégica con las consideraciones y manipulaciones de las comunidades indígenas, aunque luego regímenes, como el venezolano, las desconozca y asesine impunemente a sus dirigentes.  Ello requiere con urgencia de una contrarrespuesta, además, en defensa de losvalores occidentales que se orientan hacia la libertad y la tolerancia.
Ilustración:  Hugo Neves, "Amerique Latin,  Amazonie brûle". 
05/09/2022:

sábado, 9 de julio de 2022

Libreto: "Vas bien Fidel"

CONSTITUCIONALISTAS DE AULA Y DE HECHO

Luis Barragán

Despedido el siglo XX, Venezuela se convirtió en un magnífico laboratorio para Fidel Castro y sus secuaces.  Marcó toda una pauta, ahora, actualizada en países como Chile y que seguramente seguirá Colombia: una constituyente a la medida de los intereses de la nueva oligarquía política que no tardará en hacerse económica.

            En nuestro país, ¿estuvo planteada real y urgentemente una  distinta Constitución? ¿Acaso,  no crearon una poderosísima ilusión en torno a la constituyente como solución ipso facto de todos nuestros problemas? ¿No es deudora la Carta de 1999 de las propuestas de reforma de principios de la década, respecto a sus aspectos más sobrios, coherentes y convincentes? ¿No ha sido persistentemente violentada en más de veinte años? ¿No lo hemos denunciado millones de veces, incluso, en las plenarias del parlamento enfrentado adicionalmente a los palcos (por ejemplo, https://www.youtube.com/watch?v=tnbWq-tA_pQ)?

            Pretendiendo reglar absolutamente toda la vida social, al sur del continente sobresale un proyecto constitucional de más de quinientos artículos que inutiliza la propia existencia del derecho constitucional. Mirando atentamente Castillo del Perú a Boric de Chile, nada, completamente nada, augura un camino diferente al de los venezolanos, cuya voluntad en un referéndum constitucional jamás fue respetada y el régimen implementó su fracasado proyecto en los próximos quince años, sin el menor rubor de quienes lo defienden dentro y fuera de la cátedra, dentro y fuera del país.

            A todas estas, la propia Cuba pasa ilesa y ahí si cabe respetar por completo la autonomía y soberanía de los pueblos para todo constitucionalista de aula o de hecho que, inseguro, cavila sobre el futuro latinoamericano (y caribeño). Desde su origen, la Constitución cubana fue una aberración al jurarse como fruto de la discusión de las organizaciones de base, como si éstas hubiesen existido plural y libremente junto a los medios de comunicación social igualmente libres y plurales;  al respecto, recomendamos un breve texto de opinión suscrito por Amalio Fiallo para El Nacional de Caracas (1976), desafiando la absurda posición asumida  por Luis Beltrán Prieto Figueroa  (https://apuntaje.blogspot.com/2022/07/cuba-la-olvidada.html).

            Todos nos convertimos en constitucionalistas con el simple enunciado de una constituyente, su realización y el parto de una propuesta, perdiendo los  datos fundamentales en torno a la realidad a la que se desea estafar.  A modo de ilustración, por cierto, el debate constituyente venezolano de 1999 estuvo muy lejos de ser ejemplar.   

Captura de pantalla: Plaza de la Revolución, La Habana:  https://www.youtube.com/watch?v=CMViQPGHSjU

10/07/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/07/10/luis-barragan-constitucionalistas-de-aula-y-de-hecho/

lunes, 20 de junio de 2022

Un universo de agencias y agentes

DEL AVIÓN VARADO EN ARGENTINA

Luis Barragán

Grandes son las mentiras y las verdades que trazan las veredas de América Latina (y el Caribe), pretendiéndola subastada entre las corrientes obscurantistas que bregan por desoccidentalizarla. Ocupada por una agenda inédita, la región deja atrás las urgencias suscitadas por los otrora autoritarismos militares y traumas del subdesarrollo para internarse en el inevitable conflicto con la criminalidad global y sus distintos departamentos (armas, drogas, órganos humanos, lavado de capitales, etc.),  el terrorismo y el fundamentalismo religioso de distintos e inverosímiles periplos.  

            Un avión de carga venezolano escandaliza a Argentina, levantando fundadas sospechas por su origen, las nacionalidades de su tripulación, la carga y el itinerario cumplido, apenas conmemorado el trigésimo aniversario del estremecedor atentado terrorista a la sede de la embajada de Israel, ubicada en el centro de Buenos Aires, y cercano a la treintena el de AMIA, una de las dos más importantes asociaciones judías del país sureño, concebidos y ejecutados por Hezbollah con el respaldo financiero y apoyo de Irán. Abiertas las investigaciones, retenidos los pasaportes correspondientes, sigue aparcada en el aeropuerto internacional de Ezeiza la nave de un historial nada envidiable, a juzgar por el Departamento del Tesoro estadounidense, adquirida por Conviasa a la señaladísima empresa iraní Mahan Air.  

           El nuestro fue un ámbito geográfico y político exclusivamente disputado por los servicios de inteligencia que hicieron la Guerra Fría de un modo distinto al de otras latitudes, por cierto, cotizadas por el género cinematográfico de suspenso. La CIA protagonizó toda la literatura crítica de nuestro continente, facilitada por la libertad de prensa, la autonomía de investigación del parlamento y la periódica desclasificación de los documentos oficiales del país de origen, en dramático contraste con la KGB y el G-2 de una sórdida biografía silenciada tercamente por Cuba y, ya parcialmente, por Rusia.

            La llamada posverdad es un importante recurso para el análisis que deriva inexorablemente en la mentira, aunque ésta no necesita de tantos fulgores académicos, complicándose innecesariamente, bastando con hurgar todo lo atinente a las falacias, por ejemplo, en el meritorio y clásico libro de introducción a la lógica de Irving Copi.  La satanización extrema de la agencia estadounidense ha sido inversamente proporcional a la beatificación de las otras favorecidas por el silencio, prácticamente imposible de indagarlas en Venezuela, siendo aún decisivas como soportes del régimen, invisibles las de procedencia oriental para una región que las reputará y dispensará como demasiado foráneas.    

            Colegimos, la posmentira es el otro y más modesto recurso que necesariamente desemboca en la verdad, valiéndose de indicios y evidencias, metonimias y parábolas, y – en definitiva – de la ficción narrativa para descubrir una hipótesis verdadera y comprobable entre varias falsas e improbables; o, a modo de ilustración, importando el resultado, traducida en la cortesía de alegar una pérdida de señal para no proseguir una conversación telefónica a deshora, empleado un subterfugio o eufemismo por el trasnochado.  Así, como Cuba se atrevió antaño a instalar secretamente unos cohetes de ojiva nuclear,  hoy, probablemente habrá otras iniciativas relativamente equivalentes, sin el menor recurso institucional para denunciarlas y verificarlas: por una parte,  Nicaragua mete en este lado del mundo a la flota misilística rusa que puede ir más allá de una provocación, so pretexto de combatir el delito común; o, por otra, después de intentar fugarse a través de Uruguay, el avión estacionado en Ezeiza, levanta las más legítimas suspicacias. Al respecto, se dice transportista de piezas automovilísticas y de cigarrillos, cuando no de aula para aspirantes a pilotarlo, aunque puede esconder propósitos hábilmente enmudecidos, actuando sendos agentes de las denominadas Fuerzas Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, o de otras organizaciones inimaginables que entran a campo abierto en nombre de una causa política, de los negocios o de la fe, en provecho de un imaginario social que quedó anclado en los tiempos de la Guerra Fría.

            Cumpliendo Maduro Moros con una gira aparentemente inútil por los predios iraníes, nada importante dijo en torno a un avión tan equívoco varado en Ezeiza, cuya tripulación no pudo ser rescatada por otro que desvió su curso a Bolivia. Una tripulación mayor a la acostumbrada en los vuelos de carga, con iraníes y venezolanos que incluyen a dos militares, requiere de una versión oficial de la usurpación, al menos, para guardar las formas y facilitar la versión del presidente Fernández que, por supuesto, inculpa a la oposición doméstica, a pesar de sus funcionarios que se adelantaron al asegurar que se trataba de un viaje de instrucción y de un gesto humanitario al permitirle el regreso al aeropuerto bonaerense.

            La sola diligencia de un juez federal para establecer los hechos, incluyendo el retiro de la caja negra y otras grabaciones, marca una diferencia con la administración de justicia de nuestro país, en el que sucumbe la verdad procesal. Por lo visto, cuando llegue a deshora el post-socialismo por estas comarcas, tendremos que lidiar con un universo de agencias y agentes muticolores, buscándoles el nombre preciso, al saberlos deseosos de hallar un nuevo  Dorado por estos predios.

Fotografía: Twitter / Cancillería.

Ilustraciones: Tomadas de la red. 

21/06/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/del-avion-varado-en-argentina/

domingo, 1 de mayo de 2022

Zona de ocupación

DEL LIDERAZGO CONTINENTAL

Luis Barragán

Convengamos, en décadas anteriores hubo líderes políticos y referentes morales que traspasaron las fronteras, como ahora no se conocen. Por cierto, no era necesario el tránsito por el poder en cada uno de los países de la región para la extraordinaria proyección internacional de un ideario y de una personalidad, a veces, involuntaria.

            Fundamentalmente, en el siglo XX las diferentes y prolongadas dictaduras militares que asolaron a América Latina forzaron el relacionamiento internacional de una dirigencia política que exploró y encontró afinidades importantes para la defensa de la libertad y de la democracia, como no lo había conseguido antes de las dos guerras mundiales. E, incluso, después del triunfo bolchevique en Rusia,  alentada una estrategia de definido y decidido carácter ideológico en el hemisferio, esas afinidades encontraron no sólo un cauce diferente al   proclamar determinados principios, sino diligenciar ante un Departamento de Estado (EE.UU.) que tardó en asumir los cambios generados en la época.

            Hubo tiranos con una vocación hasta cierto punto incomprensible de intromisión en otros países, como el dominicano Chapita Trujillo que tramó un bombardeo de Caracas para acabar con una experiencia de una accidentada vocación democrática, en 1948. Se hizo inevitable el protagonismo de Rómulo Betancourt al contener y derrotar las pretensiones expansionistas de Fidel Castro; o, empleando otro ejemplo ajeno al poder político, antes que la teología de la liberación fuese un novedoso  suceso – incluso -  editorial, el obispo brasileño Hélder Câmara ejercía una poderosa atracción en este lado del mundo.

            Sentimos que hoy son muy pocos los mensajeros de alcance latinoamericano, genuinos y respetados, marcando un rumbo en medio de los infinitos peligros para las libertades, conscientes que un aislamiento en los países  facilitará la tarea del Foro de São Paulo​ y sus derivados. Regímenes como el venezolano, se han encargado de minimizar esos referentes (recordemos, Chávez Frías temió un debate al que tuvo siempre dispuesto Vargas Llosa, descalificándolo), tratando de insuflar artificialmente figuras muy poco señeras, pero – además – aventajado por las torpezas y afanes turísticos que las consabidas internacionales políticas aportan.

            A las puertas de los comicios colombianos tan decisivos para el continente mismo, entre los pocos intérpretes de alcance continental que nos quedan, está Andrés Pastrana. Seguimos de cerca las vicisitudes del vecino país, pero también de las voces que entienden la enorme e inocultable trascendencia que los caracteriza.

01/05/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/05/01/luis-barragan-del-liderazgo-continental/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY