Valeria Luiselli
("Desierto sonoro", Sexto Piso, México, 2019: 65)
Ilustración: Gunduz Agayev.
Valeria Luiselli
("Desierto sonoro", Sexto Piso, México, 2019: 65)
Ilustración: Gunduz Agayev.
EL MATRIMONIO ES EL ÁMBITO IDEAL PARA EL DESARROLLO HUMANO
(San Marcos, 10: 2-16)
Fray Marcos (Rodríguez)
Sigue el evangelio en el contesto de la subida a Jerusalén y la instrucción a los discípulos. La pregunta de los fariseos, no es verosímil, ya que el divorcio estaba admitido por todos. Lo que se discutía acaloradamente eran los motivos que podían justificar un divorcio.
En el texto paralelo de Mateo dice: ¿Es lícito repudiar... por cualquier motivo? Esto sí tiene sentido, porque lo que buscaban los fariseos es meter a Jesús en las discusiones de escuela. Al simplificar la pregunta, Marcos está preparando la respuesta, que no entra en las discusiones de los rabinos sino que da pautas para la comunidad en la que se escribió.
Explicación
Los fariseos saben que la enseñanza de Jesús está en contra de toda arbitrariedad que suponga opresión a la persona. La permisividad de Moisés en esta materia, favorecía un machismo que denigraba a la mujer, y conculcaba sus más elementales derechos; por eso, podían sospechar que su respuesta no iba a estar de acuerdo con él.
Marcos habla para un mundo romano, por eso se desmarca del ambiente judío y al final, habla de la posibilidad de que la mujer se divorcie de su marido, cosa impensable en el ámbito judío.
Al remitir al "principio", Jesús está manifestando que la Ley no tiene valor absoluto. Lo único absoluto es la persona y su desarrollo como tal. Toda norma, todo precepto, todo mandamiento, aunque se promulgue en nombre de Dios, solo es un intento de hacer visible esa voluntad de Dios.
Jesús va directamente a la esencia del problema, tratando de descubrir las exigencias más profundas del ser humano (voluntad de Dios). Dios manifiesta su "voluntad", al crear cada cosa, no imponiendo después obligaciones o restricciones.
En casa, La respuesta es para los cristianos, y manifiesta la doctrina de la comunidad: Repudio, divorcio y adulterio son la misma cosa. Esta doctrina está a años luz del pensamiento judío y nos advierte a nosotros del verdadero problema de las relaciones matrimoniales.
Jesús va más allá de toda ley y trata de descubrir la raíz antropológica del matrimonio (el proyecto de Dios) para potenciar lo verdaderamente humano. El ser humano solo puede desplegar su humanidad en compañía, y una estable relación de pareja alcanza el grado más profundo posible de relación humana.
Aplicación
No se puede hablar de matrimonio sin hablar de sexualidad; y no se puede hablar de sexualidad sin hablar del amor y de la familia. Tenemos así los fundamentos, los cuatro pilares sobre los que se construye la verdadera humanidad.
Es decepcionante que en las materias que más pueden afectar a la plenitud humana, la doctrina oficial no haya avanzado ni un milímetro en los últimos siglos. Seguimos proponiendo como "evangelio" lo que no es más que pura ideología farisaica. La inmensa mayoría no hace ya caso a las enseñanzas oficiales, pero los que hacen caso, caen en una esquizofrenia deshumanizadora.
Los evangelios no nos dan la oportunidad de hablar de la sexualidad porque no hablan nunca de ella. Hoy sería un tema de primera magnitud, porque debería ser uno de los pilares del equilibrio psicológico de todo ser humano. No tenemos más que recordar las torturas que hemos padecido todos por causa de enseñanzas exclusivamente represivas que se nos han inculcado.
Bien encauzada se convierte en instrumento de humanidad. Pero como el agua, si nos limitamos a retenerla con un dique, terminará sobrepasándolo y haciendo estragos.
El matrimonio es el estado natural de un ser humano adulto. En el matrimonio se despliega el instinto más potente y envolvente de todo ser humano.
Todo ser humano es por su misma naturaleza sexuado. Bien entendido que la sexualidad es algo mucho más profundo que unos atributos biológicos. Cuánto sufrimiento se hubiera evitado y se puede evitar todavía hoy si se tiene esto en cuenta. La sexualidad es una actitud vital instintiva que lleva al individuo a sentirse hombre o mujer, a veces en contradicción con los mismos órganos.
Para desenmascarar la ideología y mitología que sigue condicionando todo discurso sobre el tema, el mejor camino sería compararlo con otro de los instintos más fuertes, el comer. Los instintos consiguieron asegurar sus objetivos por medio de mecanismos biológicos que producen placer o dolor. Tanto el placer como el dolor no son los objetivos últimos del instinto sino los medios más poderosos para garantizar el objetivo del instinto.
El ser humano tiene dos opciones: o pone toda su capacidad cerebral al servicio de placer, deshumanizando el instinto; o pone su capacidad intelectiva al servicio del objetivo del instinto, humanizándolo y sublimándolo.
A quién se le ocurriría decir que cocinar un alimento para que sea más agradable es pecado. Pues exactamente eso es lo que hemos hecho con la sexualidad. Mientras más agradable sea una comida, más a gusto se encontrarán los comensales y más capacidad tendrá de potenciar la relación humana.
Un verdadero matrimonio debe sacar todo el jugo posible de la sexualidad humanizándola al máximo. Esa humanización solo es posible cuando en la relación los seres humanos potencian la capacidad de darse al otro y ayudarle a ser más humano.
En esta posibilidad de humanización no hay límites. Pero tampoco lo hay en la capacidad de utilizar la sexualidad para deshumanizar y deshumanizarse. La línea divisoria es tan sutil que la inmensa mayoría de los seres humanos no llegan a percibirla con claridad.
La diferencia está en la actitud de cada persona. Siempre que se busca por encima de todo el bien del otro, la relación es positiva. Siempre que se busca en primer lugar el placer personal, incluso a costa del otro, la relación es deshumanizadora.
El matrimonio no es una patente de corso, dentro del cual todo está permitido. Yo he tenido que dejar de decir en las bodas que había más abusos sexuales dentro del matrimonio que fuera de él. Y sin embargo estoy convencido de que es verdad.
Si no viviéramos en sociedad, bastaría con que dos personas se amasen para desplegar su sexualidad. Pero como vivimos en sociedad, es preciso acomodarse a las normas que hacen posible una convivencia verdaderamente humana.
Cuando dos jóvenes deciden ir a vivir juntos sin más explicaciones y sin tener en cuenta su entorno, están haciendo un verdadero disparate antropológico. Antes o después la sociedad les negará la acogida indispensable para poder desarrollar una vida social. Es contradictorio que se salten a la torera las normas más elementales y después exijan derechos que renunciaron de antemano.
El mayor enemigo del matrimonio es el hedonismo que invade todas las parcelas de las relaciones humanas. Este afán de buscar en todo lo agradable, lo que me apetece, lo que me da más placer, lo que menos me cuesta, etc., es lo que nos incapacita para unas relaciones verdaderamente humanas. Esta búsqueda de placer a cualquier precio, arruina toda posibilidad de una relación de pareja.
Desde la perspectiva hedonista, la pareja estará fundamentada en lo que el otro me aporta, nunca en lo que yo puedo darle. La consecuencia es nefasta: las parejas se mantienen mientras se consiga del otro lo que me beneficia a mí.
Esta es la razón por la que más de la mitad de los matrimonios se rompen, sin contar los que ni siquiera se plantean la unión estable sino que se conforman con sacar en cada instante el mayor provecho de cualquier relación personal.
Si una relación de pareja no está fundamentada en el verdadero amor, no tiene nada de humana. Las primeras comunidades cristianas supieron descubrir el riquísimo contenido de una relación de pareja, por eso se le dio a esa unión el rango de sacramento.
El sacramento añade al verdadero amor los signos externos de la presencia de Dios que lo hace posible. Para que haya sacramento, no basta con ser creyente, es imprescindible el mutuo y auténtico amor. Con esas tres palabras, que he subrayado, estamos acotando hasta extremos increíbles la posibilidad real del sacramento.
Un verdadero amor es algo que no debemos dar por supuesto. El amor solo surge en la persona desarrollada como humana. No es puro instinto, no es pasión, no es interés, no es simple amistad, no es el deseo de que otro me quiera.
Todas esas realidades son positivas, pero no son suficientes para el logro de más humanidad. Amar es la capacidad de ir al otro y encontrarme con él como persona para ayudarle a ser más humana, experimentando en el don mi crecimiento en humanidad.
Cuando decimos que el matrimonio es indisoluble, nos estamos refiriendo a una unión fundamentada en un amor auténtico, que puede darse entre creyentes o entre no creyentes. Creer que la indisolubilidad es exclusiva de la Iglesia, es demostrar una supina ignorancia antropológica o pensar en la magia de un rito. Puede haber verdadero amor humano-divino aunque no se crea explícitamente en Dios, o no se pertenezca a una religión.
Es absolutamente impensable un auténtico amor condicionado a un limitado espacio de tiempo. Fíjate bien que hablamos de un amor auténtico, no de un amor perfecto. Una de las cualidades más bonitas del amor, es que puede estar creciendo toda la vida.
El divorcio, entendido como ruptura del sacramento, es una palabra vacía de contenido para el creyente. La Iglesia hace muy bien en no darle cabida en su vocabulario. Solo si hay verdadero amor hay sacramento. Pero el verdadero amor hemos dicho que es indestructi¬ble. La mejor prueba de que no existió auténtico amor, es que en un momento determinado se termina.
Después del rito del sacramento, la liturgia repite las palabras que recuerda hoy el evangelio: "lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre". Pero yo digo: la mejor prueba de que Dios no ha tenido arte ni parte, es que se separa. Es frecuente oír hablar de un amor que termina. Ese amor, que ha terminado, ha sido siempre un falso amor.
Dicho esto, hay que tener en cuenta que los seres humanos nos podemos equivocar, incluso en materia tan importante como esta. ¿Qué pasa, cuando dos personas creyeron que había verdadero amor y en el fondo no había más que egoísmo? Hay que reconocer, sin ambages, que no hubo sacramento. Por eso la Iglesia solo reconoce la nulidad, es decir, una declaración de que no hubo verdadero sacramento. Y no hace falta un proceso judicial para demostrarlo.
Si en un momento determinado no hay amor, nunca hubo verdadero amor y no hubo sacramento. Si se trata solo de un contrato entre dos seres humanos, debemos aplicar la ley que regula los contratos; y todo contrato admite la posibilidad de rescisión.
Es muy corriente que se confunda el sacramento con el rito. Un sacramento es el resultado de la unión de un signo con una realidad significada. En este sacramento, el signo son las palabras que se dicen mutuamente los contrayentes (a veces olvidamos que son ellos los ministros del sacramente, no el sacerdote). Lo significado es el verdadero amor. Un signo que no significa nada no es más que un garabato sin sentido.
No tiene importancia decisiva el lugar donde el rito se realice. Que una boda se realice en la Iglesia, o en el ayuntamiento, no afecta a lo esencial. Durante siglos no hubo ninguna ceremonia religiosa específica para el matrimonio entre cristianos. Los trámites que había que realizar ante las instancias civiles, eran la única forma externa (signo) del sacramento para dos personas creyentes.
También aquí existe una ignorancia supina cuando se dice: "me caso por lo civil porque por la Iglesia tendría que ser para toda la vida".
Esto no quiere decir que el rito del sacramento no tenga importancia. Los sacramentos son una necesidad humana, no una exigencia de Dios. La realidad material nos entra por los sentidos, sea directamente sea a través de signos. Las realidades trascendentes solo pueden llegar a la mente a través de los signos.
Los sacramentos ni son magia ni son milagros. En el signo del sacramento se hace presente la realidad significada, que no es otra que el AMOR que es Dios. Al hacer presente esa realidad, facilitamos el poder vivir esa realidad trascendente que de otro modo se nos podría escapar.
Meditación-contemplación
El matrimonio es la verdadera escuela del amor.
Pero es también la prueba de fuego para aquilatarlo.
Ninguna otra relación humana llega a tal grado de profundidad.
En ningún otro ámbito se puede expresar mejor el don total.
..................
Las ensoñaciones místicas pueden ser engañosas,
pero no hay nada más auténtico
que una relación verdaderamente humana de pareja,
donde se despliegue la capacidad de darse.
....................
La clave de un verdadero amor no es el equilibrio de intereses,
Sino el descubrimiento del verdadero ser del hombre,
que consiste en darse sin límites al otro
y encontrar en ese don plenitud y felicidad total.
Fuente:
Ilustración: Grace Carol Bomer, "Guardian angels".
Padre Peraza: https://www.facebook.com/871245462/videos/461433833598148
P. S. Martín. Actualidad Católica: https://www.youtube.com/watch?v=1Py4cm5lSGk
(El Papa Francisco en Bélgica)
COMPETITIVIDAD SISTÉMICA
Luis Barragán
Por
curiosidad, prolongamos nuestros ejercicios físicos rutinarios en la
universidad. Vimos un inusual movimiento de personas, añadidos un pódium de
ganadores y toldos en la pista; por supuesto, preguntamos.
Supusimos una competencia
de las que regularmente deben hacerse entre el estudiantado veinteañero, pero
nos sorprendió que fuese con niños y adolescentes. Realmente, los grandes
olvidados de la era.
Recordamos la
remota infancia en la que supimos de los inmensos campos deportivos, gracias a
la escuela, aunque – en casa – nos llevaban de vez en cuando a sendas jornadas
de fútbol, porque dos de los hermanos mayores lo practicaban. Por cierto,
entrada libre, lucía normal llevar a los muchachitos del vecindario a apreciar
las carreras de cien y más metros planos o maratones, posiblemente, con una
deriva hípica posterior; salto largo y alto, una disciplina también buena,
bonita y barata; o lanzamiento de disco y jabalina, siendo logísticamente más
exigente el salto con garrocha; acotemos, con heladeros, raspaderos y algodoneros en las adyacencias.
Nuestro
respeto y admiración hacia los profesores extraordinariamente pacientes y
diligentes, abnegados y optimistas, bajo un sol picante y un calor extremo.
Apenas, alcanzamos a ver una que otra premiación, y, a falta de un buen equipo
de sonido, anunciaban los ganadores con un megáfono y la entrega de un diploma,
cuyo papel y tinta parece no tan caro como una medalla de hojalata pintada.
Quizá un fenómeno marginal por las consabidas condiciones y circunstancias en las que se encuentran las instituciones e instalaciones escolares, el encuentro deportivo nos reconcilió con el futuro de un país. E, igualmente, nos permite una breve reflexión sobre la competencia y la competitividad que, de un modo u otro, se aprende desde la más temprana edad y ha de tener efectos sistémicos en una sociedad que lucha por su revitalización.
Las
tradiciones deportivas sobrevivientes,
nos remiten a nociones como el arbitraje imparcial, reglas claras y
transparentes, igualdad de oportunidades, premiación del talento que se
esfuerza, incluyendo el reconocimiento moral que no tiene precio. Por ello, son
muy reducidos los casos en los que deportivamente se trampea, o, mejor,
aquellos que quedan impunes.
Fotografías: LB (UPEL, 06/09/2024).
10/09/2024:
https://www.elnacional.com/opinion/competitividad-sistemica/
DE LA NIÑEZ PROPAGANDIZADA
Luis Barragán
Hay un régimen
legal de protección del niño y adolescente venezolano que viene del siglo
pasado, y, presumiendo de una pretendida perfección en el presente, el régimen
socialista los ha convertido en sus reos. El celebérrimo antecesor y el no
menos célebre sucesor, se aprovecharon y aprovechan hasta la saciedad de ambos
grupos para una demagogia populista que no tiene límites.
Ha sido tan
profundo el impacto que los más firmes partidarios del oficialismo tributan a
sus propios y menores hijos a la causa, disfrazándolos y exhibiéndolos de un
rojo-rojito vergonzoso. En los murales, como el que todavía se encuentra en la
avenida San Martín de Caracas, el niño ostenta nada más y nada menos que un
uniforme militar de combate para propagandizar la causa del continuismo
gubernamental.
Por muchísimo menos de lo difundido, visto y escuchado, la oposición ya estuviera tras las rejas, pero el poder arbitrario visa cualquier cosa. Poco importante que la deserción escolar, la desnutrición infantil, o el desamparo familiar, sean tan notables, porque lo ideal es que nuestros niños sean fervorosos soldados en defensa de ese poder tan privilegiado.
Transitamos la
hermosa ruta simbólica que partió de la Navidad hasta llegar al Día de Reyes,
en los que cada infante de un modo u otro, aún en el seno de una familia
descreída, espera un regalo del alma. Es el tramo o pasaje de una mayor niñez
en el año que nos impone de los abusos propagandísticos del socialismo, por
cierto, necesitados de la más amplia y masiva terapia de especialistas en el
ramo.
Los niños
pertenecen a la civilidad y a la civilización del amor que nos empeñamos en
construir y en concursar, decididamente. Y, eso, es necesario que lo
reinvindiquemos.
Fotografía: LB, CCS, sin fecha precisa.
01/01/2023:
https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/40532-de-la-ninez-propagandizada-politicamente
- Nelson Rodríguez A. entrevista a Luis Beltrán Prieto Figueroa: "Robo de votos afecta a los partidos pequeños". El Nacional, Caracas, 11/12/88.
- Héctor Mujica. "20 años del Vaticano II". El Nacional, 19/08/85.
- Pablo Herrera Campíns y la salud de los niños. El Universal, Caracas, 15/07/87.
- Ramón Hernández. "El país como oficio: Gustavo Cisneros". El Nacional, 12/05/85.
Fotografía: Rómulo Gallegos y Rómulo Betancourt. Tomada de la cuenta facebookeana de Milagros Socorro.
Luis Barragán
Pasando por un
tecnicismo de ocasión, la crisis humanitaria compleja lamentablemente existe en
la Venezuela que todavía es petrolera, aunque produzca muchísimo menos de lo
oficialmente reportado. No tratamos de
una ocurrencia verbal de la oposición, sino de una realidad que sigue
insobornablemente su curso en demanda de la claridad y franqueza que ha perdido
muy a pesar de sus profundas y demenciales laceraciones.
Literalmente, las grandes mayorías
no tenemos lo suficiente para comer ni para la medicación, prohibidas
cualesquiera intervenciones quirúrgicas por los costos que acarrean, e, imposibles
de cubrir con la venta de una casa o apartamento que alguna lejana vez nos ató
a un crédito hipotecario, ya no es motivo de vergüenza, ni tiene que serlo, el
empleo de las redes digitales para pedir ayuda a quienes tampoco conocemos de
vista, trato o comunicación. La diaria protesta social que busca el inevitable
abanderamiento político que la haga eficaz, no la apaga un bono irrisorio tan
estridentemente anunciado por Maduro Moros que no cuenta con los grandes
recursos para neutralizarla, ahorrando lo indispensable para soltarlos con el
espectáculo electoral que trama para el año venidero, el que podemos convertir
hábilmente en un episodio esencial para su desplazamiento, o esperando consumar
la extorsión frente a la comunidad internacional que nos sabe rehenes de su
régimen.
De esa desgraciada realidad, pocas
veces, o quizá nunca, hablan los críticos más acerbos de la oposición a la que
acierto y bondad alguna le consiguen, entendida como una radicalísima
experiencia de falsedad y falsificación, con todos los justos y pecadores bien
adentro y revueltos. Convertida la
simulación a ultranza en materia de fe, no atisban ninguna solución táctica o
estratégica en sus peroratas, algo imperdonable para todo general que mira la
guerra allende la mar y juzga toda refriega de la que es completamente
ajeno, convertido en falsólogo
de oportunidad y oficio.
Todavía estamos en el curso de una
catástrofe humanitaria, cuyas consecuencias más nefastas se agigantarán de continuar el actual orden de
cosas emponzoñado en una infancia a la que también tributarán los terapeutas, si es que tiene la fortuna del
diván dentro de dos o tres décadas. En
diciembre próximo pasado, los vecinos de El Junquito fueron sorprendidos con el
descubrimiento de una caja abandonada y contentiva de un recién nacido,
asegurando la prensa que más de veinte han corrido igual suerte desde 2020,
cifra admitida por las autoridades, para no abundar sobre los neonatos
fallecidos en varios centros hospitalarios en un serial de los últimos tiempos
que no debemos olvidar.
Niños que han sido confiados a los
abuelos por padres que trabajan en el exterior, incluyendo a los caídos en la
selva del Darién, por ejemplo, constituyen un tormento para los jueces
especializados que identifican muy bien al culpable por excelencia del drama,
pero callan intentando sortear la propia situación personal. Nuestros expertos
advierten que la desnutrición crónica es un problema va más allá de la pobre
alimentación, mientras que las agencias y socios humanitarios de las Naciones
Unidas ya no actualizan las cifras de los infantes venezolanos hambrientos y
desnutridos, como lo acostumbraba bimestralmente, además, reseñando
postreramente la atención de 274.850 menores de cinco años de edad por la
Oficina para Asuntos Humanitarios en Venezuela, entre enero y octubre de 2022.
Otra faceta de la catástrofe que atravesamos
y nos atraviesa, remite a los padres que prefirieron suicidarse
acá, por añadidura, ultimando a la prole, con o sin pandemia, según las
noticias que lograron perforar el espeso muro del bloqueo informativo y la
(auto) censura. Huelga un mayor comentario en torno al incremento mismo de los
suicidios tentados, frustrados o consumados entre los jóvenes que no encuentran
alternativas para administrarse entre la desesperación y la exasperación,
imposibilitados de costear la ruta hacia el exterior, acaso, con una prematura
y extrapesada carga familiar.
De imposible falsificación, la
realidad adquiere plena manifestación a través de una niñez que sufre con un
escandaloso silencio, duramente siniestrada por el régimen del socialismo
bolivariano que ha hecho de la propaganda y de la publicidad literalmente un
negocio muy rentable para sus propulsores y contratistas de insospechado
soporte, pues, se le tiene como rutina
lógica en la trama de todo poder. Empero, no depende únicamente del
mandamás, sino se explica a través del concurso de sujetos e intereses en un
constante ejercicio de simulación que entraña, por una parte, “una conducta
mañosa, caracterizada por la astucia y no por la violencia, e integrada por una
serie de actos intelectuales, generalmente documentarios, de límpida apariencia
y cómoda perpetración”, siguiendo al maestro Luis Muñoz Sabaté (“La prueba de
la simulación. Semiótica de los negocios jurídicos simulados”, Bogotá, 1980:
151); por otra, en razón de sus perniciosos efectos, ya no versamos sobre una
natural tarea de (auto) promoción gubernamental, internándonos en el peligroso
y movedizo terreno de la guerra psicológica; y, finalmente, al fallar el
esfuerzo de dislocación de la realidad, la usurpación de nuevo se sincera pretendiendo
reprimir violentamente la legítima protesta de la población que desespera y
exaspera.
Fotografía: María Cecilia Peña.
17/01/2023:
https://www.elnacional.com/opinion/una-realidad-desenmascarada-por-la-ninez/
DEL NECESARIO DEBATE PÚBLICO SOBRE LA EDUCACIÓN BÁSICA
Luis Barragán
Apelando a la
muy remota distinción con el país nacional, el llamado país político no suele
referirse a los problemas fundamentales, beneficiando así al régimen que dice
entretenernos con los más cosméticos, mientras hay un deslave en Las Tejerías o
se inundan los barrios de Baruta y, al mismo tiempo, la ruindad es
característica inocultable de toda institución educativa venezolana. Por ello, valoramos y mucho que, en lugar de
los convencionales actos proselitistas de consignas deslumbrantes, Delsa
Solórzano y Encuentro Ciudadano propicien un debate franco, directo y profundo
con la ciudadanía que siempre ha deseado ser escuchada en un área que la golpea
sensiblemente.
La educación y, particularmente, la
básica, ha sido una constante de la discusión que la diputada Solórzano ha
sostenido y sostiene con varias comunidades que, por escrito y verbalmente,
tienen ocasión de expresarse al respecto. Sobre todo en los estados Táchira,
Miranda y Distrito Capital, vísperas al inicio de las clases regulares y
presenciales, hay aspectos que llaman poderosamente la atención del suscrito.
Obviamente, resultan elevadísimos
los costos para equipar al niño o adolescente, a fin de reencontrarse con el mayor número posible de los compañeros
y con el pedagogo que no cubre los gastos del transporte con un salario tan
miserable. La deserción es un fenómeno recurrente entre los maestros,
profesores y alumnos, alimentados deficientemente en casa, si hay algo para comer, con las
extremadamente lógicas consecuencias para la Venezuela que la desea el
socialismo del siglo XXI, definitivamente hundida en la miseria y la
ignorancia. No obstante, hay aspectos de los que sabe medianamente la opinión
pública, elude el promedio de la dirigencia política y social, pero angustia a
Delsa y a todos quienes la respaldamos, en la tarea de encontrar específicas y
eficaces soluciones.
La reactivación inmediata del
sistema y del aparato educativo, una vez superado el régimen, no sólo ha de
contar con los extraordinarios y urgidos recursos económicos y financieros
requeridos, como de los especialistas con los que todavía contamos, dentro y
fuera del país, en la materia, sino adicionalmente con expertos en materias conexas, agreguemos, muy graves
materias conexas. Se ha citado un ejemplo, como el de la muerte violenta del
jefe de una de las más importantes bandas criminales de las Minas de Baruta que
ha dejado a numerosos grupos de menores adscritos, armados y, a los cuales, no se les debe literalmente cazar, cayendo
justos y pecadores, en una de esas razzias
que agravan el problema; y la recluta misma de nuestros niños a lo largo de
nuestras fronteras, por las guerrillas neogranadinas y demás grupos terroristas, forzados a actividades
letales, a cambio de unos mendrugos.
Luego, importa abrir la polémica de
profundidad sobre la educación básica, más allá de esta temporada del aparente
regreso a clases, considerados los elementos propios y sistémicos de un asunto
que estremece completamente a la nación,
excepto al régimen obscurantista que la sojuzga. Hay voces imposibles de silenciar que
denuncian la situación y esperan respuestas convincentes del país político, muy
consciente Delsa Solórzano que lo lleva a la tribuna pública, con o sin cámaras
de televisión.
- Lya Ímber de Coronil. " ´Para´ y ´a expensas´ del niño". El Nacional, Caracas, 20/11/58.
- "Editorial: Ganancias y pérdidas de un debate" (Reforma tributaria en el parlamento). Momento, Caracas, nr. 530 del 11/09/66.
- "Boby (SIC) Capó demandará a Billo por grabar arreglos orquestales". El Nacional, 09/08/53.
- Mario Szichman, con fotografías de Molina. "¡Soledad Bravo!". Momento, nr. 619 del 26/05/68.
- Palacio de Miraflores, en 1902. Tomado de las redes.
Lorenzo Silva
("Nadie por delante", Ediciones Destino, Barcelona, 2022: 160).
Ilustración: Ganduz Aghayev.