Rómulo Gallegos
("Canaima", Espasa-Calpe, Buenos Aires, 1977: 258)
Ilustración: Ghee Beom Kim.
Rómulo Gallegos
("Canaima", Espasa-Calpe, Buenos Aires, 1977: 258)
Ilustración: Ghee Beom Kim.
"... El momento transformador que vivimos nos muestra que la tipología de los delitos cambia, y cada vez más deprisa, y que surgen nuevas modalidades, hasta hace poco desconocidas. El mundo virtual se caracteriza por evolucionar más rápidamente que el marco normativo, lo que está facilitando nuevos tipos de delitos y dificultando su control. No cabe duda de que en el ciberespacio también se pueden cometer graves crueldades, con un potente efecto, en ocasiones devastador, sobre la vida de las personas afectadas"
Pedro Baños
("El poder. Un estratega lee a Maquiavelo", Rosamerón, Barcelona, 2022: 79)
Ilustración: Ghee Beom Kim.
BORRÓN Y CUENTA NUEVA
Luis Barragán
Quizá ocurra
en el resto del mundo, en Venezuela las personas actúan como si el Covid-19
hubiese desaparecido definitivamente de todos los espacios públicos. E,
incluso, al colocar recientemente una gráfica del suscrito con tapabocas en una
cuenta digital, una persona amiga preguntó si he enfermado, demostrando el
rompimiento con cualquier previsión
sanitaria.
Más aún en nuestro país,
desconfiados por la situación sanitaria, una de las múltiples de una catástrofe
humanitaria todavía en pie, intentamos una mínima disciplina y cautela, porque
nunca se sabe. Sencillamente, el tiempo dirá. No obstante, origen del huésped
peligroso, en China todavía arrecia una campaña denominada “Covid-0”,
igualmente denunciada como un asfixiante mecanismo de control social.
Mientras se habla de Li Quiang, el
número dos del partido y cercano colaborador de Xi Jinping, como probable primer
ministro, la ciudad capital es azotada por el virus. Implementada una vacuna
inhalable, atracción del reciente
reportaje de Guillermo Abril para el diario El País (Madrid, 24/11/2022), el
esfuerzo está orientado a reforzar la dosis quedando los octogenarios de Pekin
rezagados en un elevado porcentaje, en el contexto de alrededor de 1400
individuos diariamente afectados, sumado la muerte de tres personas por el
flagelo.
Ahora bien, así como existen dudas
sobre las estadísticas asiáticas, legítimamente las tenemos en relación a las
nuestras. Excepto los comunicados oficiales de prensa que sustituyeron los por siempre esperados boletines epidemiológicos,
valorada las distancias entre unos y otros, no existen cifras confiables y, menos
aún, un balance de la postpandemia en términos de salubridad y de políticas
públicas, y, en definitiva, políticos, económicos y sociales.
Abriremos el 2023, cada vez más
cercano, con un poderoso borrón y cuenta nueva, relegados a una cultura de la
negligencia en el país donde “todo se arregló”. La pieza artística de Ghee Beom
Kim, nos recuerda que el examen aún no lo hemos pasado, antojada como un retrato artísticamente hablado del corona-virus.
26/11/2022:
https://guayoyoenletras.net/2022/11/26/borron-y-cuenta-nueva/
LABORATORIO FILIPINO
Luis Barragán
Para nuestro asombro,
versamos sobre un país cercano a los 300 mil Kms2, conformado por más de siete
mil islas, para más de cien millones de habitantes también bajo el asedio del narcotráfico que,
por cierto, sirvió de pretexto al ex - presidente Duterte para incurrir en
delitos de lesa humanidad bajo investigación de la Corte Penal Internacional. Acotemos, afectando la vanidad petrolera de
los venezolanos, según una fuente de libre acceso como Wikipedia, Filipinas
tiene un PBI nominal de USD 402.638 millones (2021), con un ingreso per cápita
de USD 3.646, mientras Venezuela tiene un PBI nominal de USD 44.893 millones
(2021), con un ingreso per cápita de USD 1.627.
The Washington Post, recibido regularmente por la generosidad de
nuestro amigo Luis Velásquez, ha dedicado importantes reseñas a la situación
que afecta al país del sudeste asiático, incluyendo el regreso de toda la
familia Marcos que ha provocado un profundo impacto, dividiendo a los
filipinos. Añadida la corrupción administrativa y el despilfarro extravagante
de las élites del poder, fueron demasiados
los crímenes impunes.
El asunto debe llamar
nuestra atención, porque toda reconciliación nacional que no consigamos por
virtud de la justicia realizada, es y será un artificio que contaminará y
agravará una convivencia sostenida, además, por escasos alfileres. Creemos en
el arrepentimiento y en la inmensa bondad del perdón, mas no en el craso olvido
que más temprano que tarde pasará factura, con notales y crecientes abscesos del
proceso político.
Hay herederos de perseguidos,
torturados y asesinados por el dictador Marcos, ahora entusiastas ante ese
aparente reencuentro de los filipinos. Y también los que, poco a poco, ya no
podrán siquiera reclamar, pues, era de suponer, la familia Marcos cuenta con una
celosa protección oficial.
La noticia nos tienta a
indagar sobre el regreso de los herederos de muchos dictadores latinoamericanos
al país que arteramente sojuzgaron y saquearon, aunque – en el caso venezolano –
creemos que jamás suscitó escándalo alguno. Recordamos sólo haber visto, por
ejemplo, una que otra nota de curiosidad con la visita a Venezuela de las hijas
de Pérez Jiménez y, suponemos, la estancia anónima de familiares directos y
contemporáneos, acaso, posiblemente con alguien de la tercera o quinta
generación deseoso de conocer brevemente
al país de sus orígenes; posiblemente, ocurrió algo semejante en el resto de
América Latina, aunque debamos observar el fenómeno tan peculiar del peronismo
que, faltando poco, encontró expresión en un sector de la izquierda subversiva.
Lo cierto es que, Filipinas, es un importante e
interesante laboratorio político y social al que debemos prestarle atención,
camino a convertirse en un satélite chino cuando lo fue de Estados Unidos. Pudiera
convertirse en una suerte de región especial dependiente de Pekín (todavía nos
cuesta escribir Beijing), cual Puerto Rico en versión
mejorada, o desoccidentalizarse a largo plazo, bajo influencia musulmana, pero
importa no perderla de vista.
Ilustración: Ghee Beom Kim.
26/06/22:
https://guayoyoenletras.net/2022/06/26/laboratorio-filipino/