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domingo, 15 de febrero de 2026

Noticiero retrospectivo

- Petra Josefina Moreno. “Venezuela 1928-1935”. Semestre Histórico, Caracas, N° 1, enero-junio de 1975.

- Lorenzo Batallán. “Más allá de la muerte”. El Nacional, Caracas, 18/04/73.

- Juan Nuño. “El bárbaro y las pompas de jabón”. El Nacional, 21/08/83. Papel Literario.

- Mentes Nassi. “El 18 de Octubre, ¿golpe de Estado o revolución?”. Semestre Histórico, N° 3 de 1976.

- Sanín. “Yo, espía”. El Nacional, Caracas, 19/08/83.   

Reproducción:   Ángel E. Zambrano, presidente de la Federación Venezolana de Béisbol Amateur, recibirá Diploma de Honor del Instituto Nacional de Deportes. El Nacional, Caracas, 01/02/1958.

domingo, 5 de octubre de 2025

Noticiero retrospectivo

 - Federico Brito Figueroa. “El aula en la calle: Los pobres y el actual gobierno”. Últimas Noticias, Caracas, 08/08/1978.

- Pedro Berroeta. “El chiste premonitorio”. El Nacional, Caracas, 01/10/89.

- Juan Nuño. “La fama y la lana”. El Nacional, 11/05/94.

- J. F. Reyes Baena. “Perfil de la universidad contemporánea”. El Nacional, 14/12/69.

- Gobernador Rodolfo José Cárdenas: “No he renunciado ni renunciaré” (Caso Olavarría). El Diario de Caracas, 24/03/83.

Fotografía de 1947. De izquierda a derecha:Subteniente Manuel Ojeda Guía (uniforme de diario), Teniente Coronel Oscar Mazzei Carta (1927, uniforme de faena), Mayor Balda Cantisani, Germán. (1947, uniforme de diario), Capitán Tomás Pérez Tenreiro (1940, uniforme social), Dr. José Giacopini Zárraga (sentado al centro). Tomada de la cuenta facebookeana de Ramón Alberto Rivero Blanco.     

Breve nota LB: Nunca antes había visto esta gráfica que, no es de extrañar, publica nuestro amigo Ramón Alberto Rivero Blanco. Todavía José Giacopini espera por un ensayo histórico que pondere muy bien se experticia en las relaciones con el medio castrense de las cuales queda constancia en la fotografía. Empero, susceptible del adecuado tratamiento académico, es válido preguntarse hasta qué punto fue un mito, yendo más allá de sus roles de negociador.  Muy bien por RARB, cuyo archivo debo conocer algún día (la visita decembrina a su casa, tiene años de postergación). Por supuesto, abierta, confesa y descaradamente, con o sin armas, me robo la fotografía, aunque nótese que hay una mínima ética del latrocinio digital, pues, en mi blog daré el crédito merecido al curador.

lunes, 12 de agosto de 2024

Lección olvidada

INCISO NUÑO, O...QUERIDOS CAMARADAS

Luis Barragán

A veces, sorprende realmente la oferta filmográfica de las televisoras por suscripción. Días atrás, un canal europeo espetó a la medianoche una obra cargada de significaciones obviamente insoportables para la (auto)censura prevaleciente en Venezuela: “¡Queridos camaradas!”, un filme de Andrei Konchalovsky (2020), reporta las protestas acaecidas hacia 1962 en la localidad soviética de Novocherkassk, culminando en una masacre y, por supuesto,  en el espeso silencio del miedo y su legado de infinitos años.

Reunido el partido ante tamaña novedad, después de pedir la inmediata aprehensión o ejecución de los contrarrevolucionarios, le corresponderá a Lyudmila, la abnegada dirigente municipal, buscar intensa y subrepticiamente a su hija, Svetka, entre los heridos y muertos. Superviviente del implacable y prolongado tiroteo, la protagonista no se permite sucumbir emocionalmente, e, incluso, asiste brevemente a una sesión con la dirigencia superior partidista que incluye a los mandos militares subordinados, reiniciando la búsqueda con la ayuda de un amigo a la vez oficial de inteligencia.

Caído el muro de Berlín, supusimos que jamás volverían regímenes parecidos y, muchísimo menos, por los predios de la potencia petrolera, satisfecha y presumida que fuimos, pero tuvo razón Juan Nuño al advertir que la historia no es lineal y progresiva, admitiendo retrocesos, codos o recovecos, por sorprendentes que fuesen, como lo apuntó para El Nacional en 1986 (https://apuntaje.blogspot.com/2024/06/recoveco-historico.html).  Oportuno inciso, lo hemos sentido y aprendido con una densa amargura los venezolanos de un siglo que nos ha asaltado a mano armada, demasiado armada, olvidando el cielo de sus antiguos afanes.

De modo que nadie está a salvo de una experiencia similar, por más que empine la mirada sobre el hombro.  Ocultando la tragedia, la fiesta olímpica de París luce insuficiente.

 Dirimiendo la solicitud de un crédito adicional en el parlamento de finales de 2012 que benefició a cuatro específicos y concretos directores de cine y televisión, nos permitimos discrepar recordando una vieja película de Konchalovsky en torno a la afición cinematográfica de Stalin, por cierto, vista en el Ateneo de Caracas en tiempos en los que hubo cine alternativo en la metrópoli múltiple (https://lbarragan.blogspot.com/search?q=+Andrei+Konchalovsky).  Concluida la sesión, recordamos, camino al estacionamiento, nos preguntó con subrepción un diputado oficialista si podía prestarle la película que, le aclaramos,  no teníamos;  y, mirando a los lados, dijo: “el que te conté va por el mismo camino del ruso, pero uno no puede ni insinuarlo a los camaradas que no dejo de querer”.

Capturas de pantalla y collage: LB. .

Referencias: 

https://es.wikipedia.org/wiki/¡Queridos_camaradas!

https://www.youtube.com/watch?v=Zk9evK9uYO4

https://www.youtube.com/watch?v=y0MmBX-yjHA

https://lbarragan.blogspot.com/search?q=+Andrei+Konchalovsky.

13/08/2024:

https://www.elnacional.com/opinion/inciso-nuno-o-queridos-camaradas/

martes, 9 de julio de 2024

Oteando el futuro

COMPRENSIÓN O ASFIXIA DEL CENTRO POLÍTICO

Luis Barragán

En contraste con el sempiterno y habilísimo despotismo oriental, el mundo occidental ensaya una pretendida transformación antropológica que va más allá de la convencional superación del orden social y económico, corrompido cada vez más el lenguaje político en el marco de una deliberada estrategia de confusión.  Hipótesis ésta, actualizada por el dramático y sonoro proceso político experimentado por los europeos, y, si se quiere, imperceptible entre los latinoamericanos, en claro desafío a los más conocidos teóricos que versan sobre la derecha, la izquierda y el centro, dificultada la interpretación de lo acontecido y de lo que está por acontecer en Francia y España; ineludible, el caso venezolano constituye un magnífico laboratorio que sigue trajinando el siglo a pesar de sus trágicos costos.

Discurso topográfico mediante, hoy, la izquierda levanta banderas de derecha, y la derecha alza las de izquierda con absoluta impunidad, y, rebarajadas constantemente, una y otra se acusan mutuamente de extremistas, ahorcando al centro: groseramente simplificadas las posiciones, perdida la pluralidad, no admiten matiz alguno en la correlación de las fuerzas que inexorablemente conforman el escenario público. Absurda polarización, unos pactan con el invasivo fundamentalismo religioso al mismo tiempo que el género atraviesa fronteras indecibles y contranaturales, mientras que, otros, caen en la tentación de un nacionalismo contaminado de aquél viejo e intolerable racismo.

A falta de términos precisos y convincentes, apelamos a la cómoda referencia topográfica, aunque – entre otros autores – el italiano Norberto Bobbio hizo un notable esfuerzo de sistematización apuntando a los valores de la libertad e igualdad, advirtiendo que la díada ha perdido la originalidad que alguna vez ostentó, gracias a las luchas, o, mejor, reyertas políticas. Añadiendo al meritorio mexicano Octavio Rodríguez que, valga observar, no oculta su compromiso ideológico, podemos concluir, inventando el agua tibia, que son y serán de izquierda y derecha los que se tengan por tales. Sin embargo, resulta indispensable reivindicar el centro, la honestísima aproximación de posturas, el apuntalamiento del consenso, la búsqueda de las coincidencias, la justísima reconciliación de posiciones, pero también es necesario desconfiar de los radicales del centro mismo que, en nuestro país, han dictado cátedra de oportunismo, doblez y complacencia frente al régimen, incapaces por siempre de protestarlo con el vigor y la vehemencia necesaria.

Por estas latitudes, hubo experiencias y aportes importantes que muy bien lo ejemplificamos con una polémica, entre muchas de las sostenidas con intensidad desde principios de los sesenta del veinte: los textos de Arturo Uslar Pietri (“¿Somos, o no, un país petrolero?”, El Nacional, Caracas: 30/03/1960) y Juan Nuño (“La voz de su amo: No somos un país petrolero”, Crítica Contemporánea, Caracas, N° 1 de mayo-junio/60) [https://apuntaje.blogspot.com/2024/07/un-asunto-polemico.html], demuestran con claridad el curso de los elementos de una política de centro que muy bien identificó y calibró el venezolano Juan Carlos Rey.  Podemos considerar como una postura de derecha, la de Uslar Pietri al proponer el otorgamiento de nuevas concesiones que reafirme nuestra condición de país petrolero, siendo la de Nuño de izquierda al plantear la inmediata nacionalización de la industria, permitiéndonos catalogar de centro la política (de Estado), decidida por el presidente Betancourt e implementada por el ministro Pérez Alfonzo de no más concesiones, el impulso de una comisión coordinadora de las actividades del sector, una mayor participación en las ganancias, la creación de la CVP y OPEP, ampliamente conocidas sus exitosas consecuencias.

Paradójicamente, en la presente centuria, la izquierda que hizo de la gasolina barata una bandera histórica, no sólo la dolarizó y aumentó de precio en el mercado interno, sino que literalmente quebró a una de las empresas transnacionales más importantes del mundo, arrasó con una gerencia especializada de larga formación, entregó la Faja del Orinoco y convirtió a PDVSA en un fantasma – para más señas – constitucionalizado.  Es el régimen el que crea la ultraderecha de todos sus antojos, metiendo a la más variada y legítima oposición en el mismo saco, por más pacífica y desarmada que sea, al mismo tiempo que quema incienso por aquella vieja izquierda violenta, terrorista y asociada a la dictadura habanera; vale decir, a punta de propaganda, ha dislocado los más elementales parámetros del análisis proclamándose cínicamente de una honradez frívola e ilimitada.

La venidera transición democrática que la aspiramos iniciada por Edmundo González, sugiere la asunción de un centro dinámico, realista e imaginativo a la vez, pero jamás de la pueril neutralidad que encubrió el apoyo directo e indirecto del aún vigente desorden establecido,  ¿Para qué un centro que, siempre afanosamente, consigo mismo, carece de todo valor, utilidad y pertinencia?

Incluyendo a los actores que la propulsan desde hace no poco tiempo, será otro el liderazgo de la transición, entendido como misión y servicio, equilibrado, comunicativo, realizador de valores, encaramado en las más insólitas cumbres para no perder la perspectiva del camino, pero con los pies hundidos en la realidad andada.  Y, esperamos, que insobornable, humilde, transparente, profundamente comprometidos con los principios y valores que sólo se realizan – exactamente – a punta de realidades.

Fotografías: LB. Avenida Francisco de Miranda, marcha de inicio e la campaña electoral (CCS, 04/07/24). 

09/07/2024:

https://www.elnacional.com/opinion/comprension-o-asfixia-del-centro-politico/

martes, 21 de mayo de 2024

La otra balsa de piedra

PARTIDOS PARA LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA

Luis Barragán

Cursando todavía un proceso de descomposición o desintegración, el llamado es a la urgente reintegración social bajo la conducción de un liderazgo convincentemente político capaz de generar la confianza en un distinto consenso histórico. Realmente son pocos los preocupados y los expertos en transición que ahora soportan la desleal rivalidad de transitólogos de ocasión, harto convencionales en la propia tarea de reflexionar la coyuntura.

El modelo partidista del presente siglo ha fracasado, escudado en un eufemismo de escasa imaginación: asociación con fines políticos, según el artículo 67 constitucional. Empero, ha prestado un enorme servicio al continuismo gubernamental, ostentándolo, como no lo imaginó ingeniero alguno de las más prolongadas dictaduras continentales.

Únicamente es viable el principal partido de gobierno y los secundarios que subsidia al confundirse con el Estado mismo, respecto a su dirigencia y los recursos políticos, materiales y simbólicos que lo privilegian, convirtiéndolo en un departamento más que en un partido, por lo menos, en términos rigurosamente conceptuales.  Un breve ejercicio sociológico dará cuenta de las entidades genuinamente opositoras, cuya interesadísima judicialización abre un prolongado y muy bien administrado suspenso respecto a su existencia, reaparición, desaparición, o toda una alquímica conversión a favor del oficialismo.

Impedida la renovación de sus autoridades por más de una década, procurando el anquilosamiento y asfixia de las instituciones, peor les ha ocurrido a los partidos que a los sindicatos, colegios profesionales y universidades públicas, vedado – sin excepción – el ejercicio de la democracia y discusión interna, por cierto, en beneficio de los reducidos grupos que creen controlarlos por siempre.  Y es que tan fácil y también trágica constatación, fuerza a todo partido de, en y para la transición, a reivindicar su entera y legítima naturaleza, muy alerta ante la anquilosis heredada que pueda afectar el inevitable oleaje democratizador, hundiéndolo cual embarcación de concreto armado, inamovible, como creemos ver en un viejo detalle arquitectónico.

Por lo pronto, inmediatamente después de superado parcial o completamente el actual orden de cosas, tres características esenciales pueden explicar al fundamental partido para la transición, apartando el hecho de que efectivamente logre insertarse o jugar un papel estelar en ella, emblematizándola.  De un lado, en el marco de una irreductible pluralidad que ha de esperar un buen tiempo para decantar e institucionalizar las nuevas fuerzas sociales y corrientes políticas más estables y persistentes, todas deben comprometerse en un esfuerzo y unas tareas comunes muy concretas que solamente admiten los conflictos agonales entre los diferentes factores comprometidos, auspiciando un liderazgo sobrio, convincente y competitivo, toda una perogrullada que evite el canibalismo político y tenga por empeño un urgentísimo y muy didáctico testimonio ético.

Frente al trillado y enfermizo antipartidismo que paradójicamente nos trajo al monopartidismo de la presente centuria, por otro lado, es necesario recuperar y actualizar una mínima cultura partidista que habló de actores, reglas, procedimientos, hábitos y otros elementos que ayudaron a compensar, equilibrar y resolver los efectos de la élite fundadora, cuyo natural y considerable sobrepeso ejercido, estuvo muy distante de la megalomanía de Chávez Frías que contaminó, reconozcámoslo, a importantes individualidades opositoras por todos estos años. Y, luego,  importa la redefinición de un programa común equivalente al desarrollo de un eficaz y dinámico centro político que autorice la modernización de las diferentes escuelas ideológicas capaces de darle una continuidad creadora a la experiencia democrática reinstalada en la presente centuria.

Encontrar una adecuada fórmula (multi)partidista y (multi)partidaria, obliga a una clara vocación dirigencial por el debate que demanda método y precisiones, concluyendo espontáneamente en certezas, exactitudes y aciertos: por ejemplo, principiando la década de los sesenta del veinte,  en un extremo, desde las páginas de “El Nacional”, Arturo Uslar Pietri insistió y defendió una política de más concesiones petroleras al mismo tiempo que, en el otro extremo, refutándolo, desde “Crítica Contemporánea”, Juan Nuño reiteró e igualmente argumentó la inmediata nacionalización de la industria. Ocurrió luego que la concertación puntofijista, maceró la política de no más concesiones que derivó en iniciativas, como la de la OPEP, a la vuelta de dos o tres esquinas indispensable y cónsona para las más específicas y sobrevenidas circunstancias, o la de  PDVSA, otrora experiencia exitosa.

Fotografías: LB, detalles al sur del Palacio de las Academias (CCS, 10/05/2024).

21/05/2024:

https://www.elnacional.com/opinion/partidos-para-la-transicion-democratica/

21/05/24:

https://morfema.press/destacada/partidos-para-la-transicion-democratica-por-luisbarraganj/

22/05/2024:

https://www.costadelsolfm.org/2024/05/22/luis-barragan-partidos-para-la-transicion-democratica/

domingo, 5 de mayo de 2024

Noticiero retrospectivo

 

- Rafael Ramón Castellanos. "Numa Quevedo". El Nacional, Caracas, 05/02/1982.

- Fernando Paz Castillo. "Reflexiones del atardecer: Miguel Eduardo Pardo a través de su obra". El Nacional,  19/12/60. 

- Arturo Uslar Pietri. "Pizarrón: Un mundo de no adversarios". El Nacional, 22/07/90.

- Miriam Cupello, 50 años. "Una trotamundos que fue Miss y ahora escritora". El Nacional,24/01/83. 

- Juan Nuño. "Las malas palabras". El Nacional, 23/08/85. 

Reproducción: Avenida Urdaneta en los años 50. Tomada de la cuenta facebookeana de Gilberto Osino. Vid. https://www.facebook.com/photo?fbid=10230880620214541&set=gm.930361558734741&idorvanity=255794949524742

domingo, 9 de julio de 2023

Noticiero retrospectivo






 - Juan Nuño. "El perverso mundo de los ´comics´". El Nacional, Caracas, 06/06/93. Papel Literario. 

- Ignacio Burk. "Interpretación termodinámica de la historia". El Nacional, 22/02/84.

- Dossier: 18 de Octubre de 1945. Últimas Noticias, Caracas, 20/10/96. Suplemento Cultural. 

- Judith de Arocena (CENDES). "La informática refuerza la condición de independencia". El Nacional, 24/09/82. 

- Florencio Trujillo. "90 años de Enrique Tejera". El Nacional, 05/09/79. 

Reproducción: Pedro León Zapata. El Nacional, Caracas, 16/10/1965.

domingo, 11 de junio de 2023

Noticiero retrospectivo




- Manuel Abrizo entrevista a Manuel Caballero. El Diario de Caracas, 10/12/1988.

- Juan Nuño. "Contraste: Malas palabras". El Nacional, Caracas, 23/08/85. 

- Diego Bautista Urbaneja. "El nuevo gatopardismo": El Nacional, 26/10/90. 

- Marta Salazar. "Opinan los penalistas: Indulto es inapelable e irrevocable". El Universal, Caracas, 13/01/84. 

- Dr. Reinaldo Escalá Zerpa: "El humorismo no tiene sanción" (Caso  Aníbal Nazoa). Últimas Noticias, Caracas,  07/11/65. 

Fotografía: Marcos Pérez Jiménez. Tomada de la cuenta facebookeana de Milagros Socorro. 

domingo, 12 de febrero de 2023

Noticiero retrospectivo






- Oscar Rojas Jiménez. "La historia viva: Los sudacas". El Universal, Caracas, 20/10/1990. 

- Jesús Sanoja Hernández. "Los andinos en el poder". El Globo, Caracas, 09/07/93.

- Juan Nuño. "Contraste: Sin cine". El Nacional, Caracas,  31/12/88.

- Luis Esteban Rey y Las Malvinas. El Universal,  09/09/83.

- Oscar Perdomo Marín entrevista a Alberto Müller Rojas: "No existe posibilidad de intervención militar norteamericana en Venezuela". Últimas Noticias, Caracas, 28/03/2004. 

Fotografía: Miriam Makeba en Venezuela.  Tomada de la cuenta facebookeana de Milagros Socorro.

domingo, 22 de enero de 2023

Noticiero retrospectivo


- Aníbal Romero. "Las voces del silencio: La justicia y las FAN". El Diario de Caracas, 27/12/1988.

- Pedro Ortega Díaz. "Hevensa", El Nacional, Caracas, 22/08/85. 

- Eduardo Fernández. "El ´paquete´: mentiras y verdades". El Nacional, 26/10/90.

- Radamés Larrazábal: "Los monopolios hicieron más ricos a costa de mayor pobreza de los trabajadores". Tribuna Popular, Caracas,  17/02/84.

- Alfredo Sánchez, con fotografía de Sandra. Diálogo con Juan Nuño: La historia se aguanta con los codos". El Nacional, 18/03/90.

Reproducción: Cincuenta años del matrimonio de Fabricio y Gerónima de Larrazábal, padres de Wolfgang. Elite, Caracas,  nr. 1807 del 14/05/1960.

domingo, 13 de noviembre de 2022

Noticiero retrospectivo

- Juan Nuño. "Garcia Bacca: de la muerte y otras inmortalidades". El Nacional, Cararacas, 09/10/1983. Papel Literaro.

- Julio Febres Cordero. "El voto militar". El Nacional,  10/01/82.

- Kalinina Ortega. Decisión de la Corte Suprema de Justicia revitalizó el artícul 69. Desde 1937, periodistas eran juzgados por los tribunales militares por interpretar informaciones referidasa las Fuerzas Armadas. El Nacional,,  24/12/81.

- Gloria Stolk. "Hundiéndonos en el excremento del dialo".  Resumen, Caracas,  nr. 139 del 04/07/76.

- Ramón Escovar Salom. "El mito agrario". El Nacional, 12/03/90.

Reproducción: Últimas Noticias, Caracas, 07/09/1953.

miércoles, 27 de julio de 2022

Noticiero retrospectivo

- "El Presidente Medina condena cualquier acto que enturbie el proceso electoral". El Universal, Caracas, 01/07/1944.

- Angel Rosenblat. "Italianismos en Venezuela". El Nacional, Caracas, 09/07/58.

- Carlos Andrés Pérez. "El pleito de Castro con el PCV no garantiza que los comunistas abandonen la línea guerrerista". El Nacional, 17/03/67.

- Simón Sáez Mérida. "Conspiración: Peligro y chantaje". El Nacional, 06/10/60.

- Juan Nuño. "Los franceses y Heidegger".  El Nacional, 25/08/85.

Fotografía:  "José María Velaz y Renny Ottolina, en un set a mediados de los 60s. Me imagino que en alguna campaña recopilando fondos para Fe y Alegría". Tomada de la cuenta facebookeana de Tomás Straka (https://www.facebook.com/photo/?fbid=10159183291139296&set=a.10150173486024296). 

martes, 3 de mayo de 2022

Texturas

El Nacional - Jueves 29 de Diciembre de 2005     A/6
RESPUESTA A DOS PREGUNTAS
Eleazar Narváez

A dos preguntas que me formulara la periodista Maribel Dam en una entrevista para la revista Visión Ucevista, publicación editada por el Rectorado y la Dirección de Información y Comunicaciones de la UCV, me permití responder en los siguientes términos.
¿Es posible una universidad ajena a un proyecto de país?
¿Encaja la universidad en un proyecto socialista?
Si estamos hablando de la universidad venezolana es pertinente la pregunta: ¿De qué proyecto socialista se trata? Yo aún no sé cuál es el perfil y el contenido de eso que el Gobierno llama socialismo del siglo XXI. En todo caso permítame decir lo siguiente: Cualquier proyecto de país no puede prescindir de la institución universitaria, si en verdad quiere alimentarse y apoyarse en los avances del conocimiento y en un pensamiento y una acción independiente, reflexiva, plural y crítica. Y si es un proyecto de país concebido en la democracia y para la profundización de la democracia como modo de vida, entonces, más aún, sería un contrasentido y una grave equivocación apartar a un lado a una institución que busca precisamente afianzar los valores trascendentales del hombre y se inspira, como lo expresa la Ley de Universidades, en un “definido espíritu de democracia, de justicia social y de solidaridad humana”. Y viceversa, la universidad no puede colocarse al margen de la responsabilidad que tiene el Estado de diseñar y desarrollar las políticas públicas mediante mecanismos de concertación democrática con los distintos sectores de nuestra sociedad.
Lo que no podemos permitir es que la universidad sea secuestrada para apuntalar un determinado proyecto político ideológico, sea bolivariano o de otro signo. Eso es otra cosa.
¿Hasta qué punto el sector universitario ha establecido un diálogo con el Gobierno nacional para definir puntos de encuentro en materia de formación y actividad profesional en programas sociales como, por ejemplo, Barrio Adentro?
El diálogo es un elemento fundamental para solucionar los conflictos y un ingrediente siempre presente en todas las situaciones donde existe una verdadera comunicación humana. Nuestro equipo rectoral, en un poco más de un año de gestión, con el liderazgo del rector Antonio París, ha dado muestras inequívocas de que cree firmemente en el diálogo para afrontar los retos de la universidad. Hemos dicho que estos desafíos son tan grandes y complejos que exigen un permanente y sostenido esfuerzo para establecer vínculos estrechos con todos los sectores de la sociedad. En esta línea de comportamiento hemos conversado con diversos representantes del Ejecutivo Nacional y de otras instancias gubernamentales en la búsqueda de acuerdos para la solución de distintos problemas de interés público: en salud, en educación, en seguridad, etcétera. Algunas respuestas favorables se han obtenido por la vía de varios convenios firmados.
Sin embargo, en lo que respecta específicamente a Barrio Adentro, al Programa Samuel Robinson, a la Misión Sucre, por ejemplo, si bien ambas partes hemos mantenido una actitud seria y respetuosa en las conversaciones, desafortunadamente, los resultados no han estado a la altura de nuestras expectativas.
Fotografía: LB (Caracas, 08/02/2022). 

EL NACIONAL - LUNES 23 DE MARZO DE 2009 NACIÓN/11
LIBROS: HENRY JAMES
Nelson Rivera

Venecia nos deja impotentes. Quien la ame, quien se reconozca en su obsesión, entiende a qué me refiero: se llega a su estremecedor espectáculo un día, y ese momento queda incrustado para siempre en los recuerdos: una especie de impaciente júbilo que se remueve dentro de nosotros cada vez que escuchamos su nombre. No importa lo mucho que hayamos visto y leído en la expectación del primer viaje, ni el tiempo ansioso que hayamos invertido en disponernos a su encuentro, Venecia nos deja mudos.
La revuelta interior, la desaforada vibración de todos los sentidos a un mismo tiempo, el mar de fondo que ella pone en movimiento atasca las palabras: en algún lugar de la garganta ellas se enredan, se interceptan y se desvanecen.
Si se llega a Venecia por agua, abrumado por la enormidad de su belleza, es posible que uno logre emitir un balbuceo, pero ello no es más que una irrecuperable declaración de imposibilidad.
Haré una confesión: he admirado y admiro a escritores como Joseph Brodsky y Predrag Matvejevic, sólo porque han sido capaces de medirse con Venecia. Sobreponerse y escribir sobre la que tantos entienden como la más bella ciudad, me parece una aspiración tan alta como la pretensión de plasmar en papel la experiencia de escuchar música: ese exquisito coraje que esconden los espíritus más refinados, tal es la experiencia de lectura que nos obsequian los cinco ensayos reunidos en Horas venecianas (Abada Editores, España, 2008), que por primera vez pueden leerse en nuestra lengua española.
Henry James amó y temió a Venecia. La amó y la padeció. Entre 1869 y 1907, regresó una y otra vez, en algunos casos, en estancias de dos o tres meses. Tres años después de su primera estadía escribe Venecia: primeras impresiones (1872) en el que sigue las huellas de sus propias emociones. Como si ese fuese finalmente el destino signado, a partir de cierto momento el ensayo de James se entrega a la admiración por Tintoretto, como si el hecho de que Venecia haya sido el lugar del pintor fuese la mayor constancia de su grandeza.
Diez años más tarde, en 1882, escribe Venecia. Luego, una década más adelante, en 1892, produce El gran canal, ambos registros de su insoslayable sentido para observar a su alrededor, pero sobre todo, para extender sobre el esplendor y el deterioro de la ciudad la misma sutileza para inmiscuirse en el carácter de sus personajes que es el cautivante secreto que esconden Retrato de una dama u Otra vuelta de tuerca. La Venecia del norteamericano Henry James (1843-1916) es esa que tanto cuesta nombrar, la que es talante y complexión, luces y vocación, propensión y temperamento. La Venecia que nos reclama regresar. La Venecia a la que añadirle apenas una palabra es casi una insolencia. 

EL NACIONAL - LUNES 16 DE MARZO DE 2009 ESCENAS/2
Palabras sobre palabras 
HERENCIA DE MARIANO PICÓN-SALAS
Francisco Javier Pérez
 
Tres días antes de su fallecimiento, Delia Picón de Morles bautizaba la nueva edición de las Obras selectas (Universidad Católica Andrés Bello/ Americana de Reaseguro, 2008), de Mariano PicónS alas, su padre. Acto privado de inusual significación, tendría Delia, este último 24 de diciembre, una de sus mayores alegrías: sostener en sus manos la mejor selección de los escritos de don Mariano y poder disfrutar de ellos ¬releerlos amorosamente una vez más y la última¬, durante los tres días que la vida le ofrecería para dialogar con el padre ido hacía tanto tiempo. 
Delia fue la única hija que tuvo el escritor y por ello entre los dos se estableció un vínculo indestructible, mucho más fuerte que el que establecen los padres que tienen muchos hijos. Al morir Picón-Salas, tan vital aún y en un momento tan promisorio de su vida, Delia contraería el mayor de los compromisos: preservar la memoria, estudiar la obra y divulgar el pensamiento de su padre. Lo cumpliría puntual e impecablemente con su propia tarea de estudiosa de la faceta diplomática de Picón-Salas, con su labor de multiplicación de entusiasmos en muchos estudiosos del ensayista (entre los que destacan Cristian Álvarez y Gregory Zambrano) y, notablemente, con su gestión de promoción editorial de los escritos del luminoso merideño (así, la integral de sus obras por Monte Ávila Editores, aún inconclusa). 
Esto último ha venido desarrollándose como un auténtico y sistemático proyecto de difusión con la publicación por parte de la Universidad Católica Andrés Bello y la Universidad de los Andes de los tres volúmenes con la correspondencia de Picón-Salas, cuidados por Delia y titulados: Mariano Picón-Salas y sus amigos. Asimismo, la UCAB había ya editado los ensayos sobre arte, con prólogo de Juan Carlos Palenzuela. 
Pero hay más. No otra cosa que el venturoso convenido de cesión de los derechos de autor de Picón-Salas a la UCAB, quien a partir de ahora será custodia dignísima y fiel del portentoso legado intelectual, espiritual y de pensamiento que supone lo escrito por este grande del ensayo en Venezuela y América y por este grande de la espiritualidad en lengua española. En todo ello, resultan factores protagónicos el doctor Alfredo Morles Hernández, esposo de Delia, y el profesor Emilio Píriz Pérez, director de publicaciones de la UCAB, quien con dotes mayores ha sabido hacer honor a la herencia enorme que recibe. 
Muestra de esta venturosa hermandad entre la universidad de los jesuitas de Caracas y la familia del escritor es esta primera entrega de sus Obras selectas. Son muchos los calificativos que acuden para definirla, pero los que más resaltan son su pulcritud y encanto. Lo primero queda claro por el demorado esmero que se ha tenido para hacer revivir los textos del maestro y para hacerlos lucir con finura y belleza. Lo segundo, por lo que aporta el contenido en los nobles escritos que se reúnen, muestra de lo mejor que Picón-Salas pudo finiquitar para hacernos comprender a Venezuela y, más, para hacerla propagar en dimensión americana e hispánica; siempre la triple entidad que nos marca como viaje y regreso de los tres mundos que nos definen. 
Un reconocimiento a la gratitud y una alegría por los alumbramientos que vendrán. 
Fotografía: Tomada de la red. 

domingo, 24 de abril de 2022

Noticiero retrospectivo


- Eduardo Delpretti y el estreno de la película "Fiebre" de Juan Santana. El Nacional, Caracas, 12/10/1976.

- Antonio Reyes. "De la diligencia al avión", ilustración de Carlos Cruz Diez. El Farol, Caracas,  nr. IC de 08/47.

- Salvador de la Plaza. "Resultado de las elecciones". Clarín, Caracas, 09/12/63. 

- Marlene Tupano Z.  "La apertura petrolera: ¿El regreso de las siete hermanas a Venezuela?". Reporte, Caracas, 10/07/95. 

- Juan Nuño. "El camino del oro". El Nacional, 19/03/89.

Reproducción: Isabel Carmona de Serra, en: "Apuntes para la historia de la izquierda (1948-1953)". Izquierda, año I, nr. 1 del 13/05/1960. 

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY