Mostrando las entradas con la etiqueta Neogremialismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Neogremialismo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de enero de 2025

Neogremialismo

UNIVERSIDAD VENEZOLANA Y FAPUV: EL CASO DE LA SIMÓN BOLÍVAR

Luis Barragán

Camino a concluir el año, la Universidad Simón Bolívar ilustra muy bien el proyecto y destino del aula comunal en Venezuela y las modalidades empleadas para alcanzarlo. Las autoridades interventoras ya de larga duración, no convocaron las elecciones que ordena la legislación vigente y, apostando por su prolongación, inventan ahora un cambio reglamentario evidentemente interesado, negando la palabra al gremio profesoral en un consejo directivo que inconsultamente lo aprobó, sin la menor discusión de la propuesta, estableciendo un nuevo precedente; por cierto, en contraste con el rechazo de los profesores, la representación estudiantil lo votó sin explicación alguna, en provecho del receso navideño.

La casa de estudios que tiene un importante déficit de profesores de matemáticas, advertidas las consecuencias hace más de un año, no permite la discusión de una idea y una propuesta que lesionan la autonomía universitaria de arrancada, por cierto, cónsona con el contrato colectivo que el gobierno acordó consigo mismo, a través de sus propias y exclusivas organizaciones sindicales. Dato éste, frecuente y deliberadamente olvidado por los atemorizados actores de una comunidad universitaria que, nos parece, ha perdido la credibilidad y prestancia de décadas atrás, aunque no faltan los ilusos que diligencian una cercanía con los sectores oficialistas que tienen muy claro algo: ellos son los originales que bregaron y obtuvieron el poder y ¿para qué las copias tardías que tienen más vocación de cortesanos que académicos?

La Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB), es la única expresión y entidad gremial que se ha opuesto frontal y expresamente a la pretensión nada participativa ni protagónica de las autoridades interventoras, sin que sintamos que la representación del estudiantado y de otros gremios digan algo. Demuestran los conductores de la referida asociación que tiene por empeño renovar prontamente su directiva,  el coraje, la convicción y la gallardía que lucen indispensables, pues, sólo a los que se les ha visto la cara, han fijado posturas, denunciado la situación y apuntado a soluciones, tendrán la suficiente autoridad moral para la sucesión. No obstante, es de observar que así como - hasta ahora – los profesores de la Universidad Simón Bolívar la han defendido de acuerdo a lo pautado en la Constitución de la República, también lo han hecho con el resto de las casas de estudios, con la ausencia de los legítimos directivos de la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV), por cierto, con la salvedad de la visita prodigada a un diálogo en el Palacio de Miraflores quela ha empañado.

Ningún vocero calificado de FAPUV se ha pronunciado en torno a la realidad de la Simón Bolívar, por extraordinario que fuese y lo es, el desempeño de sus profesores, y tampoco lo ha hecho respecto a otras casas de estudios. Es la verdad del tamaño de una catedral, olvidando la necesidad de una sociedad civil que ha de organizarse cada vez más, en lugar de las calculadas y recurrentes omisiones pretextadas por aquello de no meterse en política, comodidad que nunca impedirá el avance de la comunalidad en el aula superior, reñida con la Constitución de la República.

Gráfica: La sede de Sartenejas en otros tiempos, aulas. Tomado de :https://www.flickr.com/photos/junctions/3328064612/

22/12/2024: 

https://www.lapatilla.com/2024/12/22/universidad-venezolana-y-fapuv-el-caso-de-la-simon-bolivar-por-luis-barragan/

sábado, 7 de diciembre de 2024

Sociedad civil

RECIENTE TESTIMONIO Y LECCIÓN DEL AULA SUPERIOR

Luis Barragán

Dos circunstancias recientes, apuntan a una importante resistencia de la sociedad civil organizada frente a los antivalores y hechos del poder establecido. Es en el ámbito universitario, duramente golpeado, donde sabemos de notables testimonios y lecciones de coraje y sensatez, como se dan en otros que no cuentan siquiera con la suerte de una reseña digital.

Las elecciones estudiantiles de la Universidad Central de Venezuela (UCV) que, por cierto, asustaron a más de un muchacho aspirante a una “carrera política”, abandonándolas o evadiéndolas para comprobar una olímpica falta de vocación, tuvieron como protagonistas a otros que no sólo participaron y derrotaron al gobierno nacional, sino a sectores que dicen orbitar en la propia oposición. Y, para un mayor contraste, declarando ante las cámaras, reivindicaron la existencia y naturaleza del movimiento estudiantil que, dicho hasta la saciedad, tiene tradición y abolengo histórico entre los venezolanos.

Asediada hasta el cansancio e injustamente despojada, prácticamente la única entidad gremial del profesorado que exaltó el Día del Profesor Universitario, fue la de la Universidad Simón Bolívar. Esto es, yendo más allá de la fraseología electrónica de ocasión, por exaltación entendemos protesta, denuncia y propuesta activa de la APUSB, como no lo hizo la federación nacional de asociaciones del ramo (FAPUV), desaparecida de la noticia, cuando personas que dijeron representarla inconsultamente acudieron a Miraflores para un diálogo que no tardó en prescribir por su mudez.

Referido en una anterior ocasión, esa suerte de neogremialismo que busca entenderse a todo trance con el régimen, beneficiando eventualmente a sus ya escasos dirigentes, obviando los términos de la increíblemente vigente contratación colectiva universitaria, es rechazado por ambas partes del pupitre. Vale decir, enseñante y enseñado, rechazan el propósito de una alianza con el oficialismo dizque para transformar la universidad, aun cuando confesa y expresamente el poder establecido pretende un modelo comunal de la universidad que dejará de ser tal.

El pretexto de ese neogremialismo de nuevo derrotado, es que la universidad no se contamine con la “política” que, por una parte, esconde una subrepticia o abierta simpatía y conveniente aproximación con un oficialismo ya de elencos completos, que no admiten copia alguna teniendo tantos originales, a recién llegados que dirán reemplazar a los fundadores; y, por la otra, confunde interesada y deliberadamente la política con partidismo, porque la prefieren como lobistas, diligenciantes y adulantes, antes que arriegarse a la más mínima incomodidad.  Empero, los más jóvenes de la Central y los más adultos de la Bolívar, no callaron y nos dieron una mayor esperanza y empuje al resto de los venezolanos que confiamos en el vigor y la fortaleza de la sociedad civil.

Fotografía: https://www.instagram.com/p/DCcZnrqO_U_/

08/11/204:

sábado, 23 de noviembre de 2024

Cazando güiro ...

NEOGREMIALISMO

Luis Barragán

Desde hace un cierto tiempo, luce algo notable una tendencia con aspiraciones a crecer en el ámbito gremial de las universidades, susceptible de extenderse a otros: la de procurar el gratuito y resignado, abierto o encubierto, contacto y entendimiento con el gobierno, reclamándole solo un incremento del salario. Una suerte de neogremialismo, en contraste con el resultado de los últimos comicios estudiantiles, surgido entre los profesores de la Universidad Central que parece extenderse a la Simón Bolívar, ha incluido la visitación correspondiente a Miraflores.

Nadie niega la posibilidad de un diálogo con el oficialismo, pero luce demasiado obvio que éste requiere de las mínimas condiciones de eficacia, respeto mutuo, sobriedad y de las concreciones que autoricen la propia negociación, más allá de la espontánea y arbitraria disposición a concurrirlo. Vale decir, de una amplia política de reivindicaciones que tiene por obligadísimo contexto la realidad dura, difícil y múltiple del país, en lugar de la peregrina y solitaria solicitud de un aumento nominal de los ingresos, dejando de lado el inocultable problemario de la universidad misma.

El neogremialismo, circunscrito al instante, transeúnte de las meras circunstancias, además, no constituye una legítima expresión de la llamada, afamada y tan manoseada resiliencia. Inconfundible, la comparecencia a las reuniones de palacio, luego, diluida inexorablemente la noticia, ilustra el más burdo oportunismo.

Agreguemos, por ejemplo, dado el consabido déficit presupuestario que impide atender inmediatamente las exigencias salariales, la inclinación por protestar exclusivamente a las autoridades universitarias, evitando ni siquiera mencionar a las del ejecutivo nacional. U, otro ejemplo, el arribo a última hora de aspirantes a dirigir el gremio, asombrosa y absolutamente callados por todos estos años: simplemente, andan cazando güiro, para decirlo a lo venezolano.

 Acotemos, deseado evitar todo riesgo, el neogremialismo en cuestión, a falta de mejor denominación, aunque sobren los eufemismos, opta por acomodarse directa e indirectamente a las esferas de poder so pretexto de evitar la desaparición de la institución e institucionalidad educativa, creyendo que la “transformarán” junto a los sectores oficialistas. Dudamos que haya ingenuidad de propósitos, pasando por alto el contrato colectivo vigente de las universidades que, valga el detalle, nunca refirieron para bien o para mal los transidos de prudencia por siempre: por ello, los neogremiales buscan literalmente asociarse a los oficialistas en la gestión de nuestras casas de estudios superiores: ¿para qué la copia, si basta el original?

Fotografía: LB, pasillo de Ingeniería, UCV (CCS, 15/03/2023). 

24/11/2024:

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY