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viernes, 8 de mayo de 2026

Atajos para un tablero eficaz

ALGUNAS SUGERENCIAS PARA ACORTAR EL TUTELAJE

Eddie Ramírez

Delcy Rodríguez fue impuesta por el presidente Trump, a pesar de ser corresponsable de los atropellos de Maduro y que su discurso antes del 3E siempre fue antiestadounidense, alineado con sus enemigos y, además, tolerante con el narcotráfico y con la guerrilla colombiana. Esta decisión de Trump debe cesar pronto, ya que los venezolanos presenciamos cómo continúan las violaciones a los derechos humanos y que cada día el régimen de Delcy toma acciones para afianzarse en Miraflores. Puede que a Trump no le interese nuestra democracia, sino los negocios, pero estamos en la obligación de preguntarnos si también puede ser que el tutor percibe que hay un vacío en la oposición que no garantiza la estabilidad. Si este es el caso, ¿qué debemos hacer?

Iniciativas recientes: el 12 de abril 2026, la Plataforma Unitaria Democrática, con participación por internet de María Corina, divulgó un documento titulado Hoja de ruta hacia la transición democrática. En el mismo plantea que debe ser mediante la realización de elecciones libres, verificables y competitivas, única vía legítima de cambio político. Para esto se requiere designación de nuevas autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE), garantías técnicas, auditorías y transparencia del sistema, observación internacional calificada, igualdad de condiciones para todos los actores políticos y restitución de derechos políticos, incluyendo habilitaciones. Además, respeto pleno a los derechos civiles y políticos, seguridad jurídica para ciudadanos y actores económicos. Como medidas políticas inmediatas, exige liberación de presos políticos, retorno de exiliados, devolución de partidos intervenidos, fin de la persecución política y funcionamiento autónomo de las instituciones públicas.

¿Es esto suficiente para inspirar confianza? No pareciera. Lo aprobado es lo mínimo que debe existir en un país civilizado y son derechos incluidos en nuestra Constitución. Es decir, son condiciones necesarias, pero no suficientes para garantizar estabilidad y reconstrucción económica. Debería complementarse con la adhesión de todos a un documento como el de Venezuela Tierra de Gracia, elaborado por distinguidos profesionales de diferentes ideologías. Desde luego, debe ser un compromiso que abarque por lo menos dos o tres períodos presidenciales. Eso es lo que daría confianza a los inversionistas y a los venezolanos en general.

Propuesta de 24 organizaciones de la sociedad civil: el 20 de abril, 24 organizaciones de la sociedad civil dirigieron una carta a Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, titulado Solo la transición democrática garantiza la estabilidad en Venezuela. Los firmantes aceptan el precio de que Venezuela siga, aun tutorada, en las manos de sus propios verdugos, pero no están conformes con que esta etapa inicial se prolongue más de lo necesario. Consignan la encuesta de Meganálisis que refleja que más de 70% de la población elegiría a María Corina Machado como presidenta, que Delcy Rodríguez tiene un respaldo de solo el 2.7 % de la población, que 88.1 % desea su salida inmediata y 73 % ve como urgente la celebración de una elección presidencial.

El comunicado añade que “la transición democrática en Venezuela representa el retorno a la justicia, al Estado de Derecho, a la estabilidad económica, al desarrollo y seguridad jurídica, lo que incorpora mejores condiciones, no solo para Venezuela, sino para América y el mundo, de manera particular para los Estados Unidos que tendría un socio confiable, honesto y respetuoso del Estado de Derecho”. Esta y otras ONG deben apoyar a los integrantes de la Plataforma Unitaria y contribuir a que los partidos políticos se fortalezcan.

¿Qué señales son negativas? Causa pésima impresión, no solo en el exterior, sino también entre muchos venezolanos, el hecho de que un día se aplauda a algunos de nuestros dirigentes y al poco tiempo se descalifiquen. Esto pareciera ser como en el deporte, ponemos por las nubes a quien mete un gol o batea un jonrón, pero cuando falla lo abucheamos. Recordemos algunos nombres, que sin duda muchos me reclamarán citarlos, pero que no aportan pruebas de que merecen ser satanizados. A Henry Ramos Allup, Rosales, Capriles, Guaidó y a Leopoldo López los aplaudimos por muchas de sus actuaciones, pero los descalificamos sin base. A veces solo por una declaración que no compartimos, por alguna falta o por una información, bien o mal intencionada, que nos llega incompleta o fuera de contexto. Se ha llegado a descalificar a dos distinguidos ciudadanos que lo han arriesgado todo sin buscar nada personal, como son Ramón Guillermo Aveledo y Gerardo Blyde. Lamentablemente, en nuestro equipo hay muchos destructores que descalifican, repitiendo lo que inventan seguidores del régimen, adversarios políticos de los citados o habladores de sandeces.

Conclusión:

Aplaudimos cualquier comunicado que exija elección presidencial, pero consideramos importante que nuestros partidos políticos firmen un acuerdo, comprometiéndose a ejecutar unos lineamientos básicos durante varios períodos presidenciales.

A los ciudadanos de a pie nos permitimos sugerirles que sean cuidadosos en no descalificar sin base a nuestros políticos. Los adversarios de la democracia son quienes están en el gobierno y aquellos que se dicen opositores como Timoteo, Bernabé Gutiérrez, Ecarri, Romero, José Brito, Pedro Veliz, José Gregorio Noriega, Miguel Salazar y Juan Carlos Alvarado, entre otros.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

Ilustración: Sandro DelPrete.

05/05/2026:

https://www.elnacional.com/columnas/2026/05/algunas-sugerencias-para-acortar-el-tutelaje/

domingo, 26 de abril de 2026

Noticiero retrospectivo

 

- Rogelio Illaramendy. “Un caso de daltonismo ideológico. De cómo ven nuestros marxistas al Libertador. Interpretación materialista de nuestra guerra de Independencia”. Élite, Caracas, N° 1161 del 03/01/48.

- Domingo Alberto Rangel. “Pobres bancos”. Últimas Noticias, Caracas, 16/03/89.

- Jason. “Los ´Cabeceñamas´”. El Nacional, Caracas, 02/09/77.

- Dossier: Socialismo en Cuba y en Europa Oriental. Últimas Noticias, 19/01/97. Suplemento Cultural.

- Ludovico Silva escribe sobre las declaraciones de Antonieta Madrid a Ramón Hernández. El Nacional, 02/05/82.

Reproducción: Reunión de la Comisión de petróleo del Congreso: "Una batalla contra la discriminación petrolera de Estados Unidos". Semana, Caracas, N° 66 del 5 al 12 de junio de 1969. Restauración en una versión a colores: ChatGPT. 

Breve nota LB: Consultando a Ramón Guillermo Aveledo, él identifica a Néstor Zavarce, Hens Silva Torres (URD), J. A. Pérez Díaz, Erwin Burguera, Radamés Larrazábal y, quizá de espaldas, Carlos D´Ascoli.

jueves, 5 de febrero de 2026

Gota densa

HISTORIA INOLVIDABLE

Ramón Guillermo Aveledo 

Hay una historia que no podemos olvidar. Venezuela, política y petróleo tituló Rómulo Betancourt su libro clásico de 1956.

Entretejido de contexto histórico-político y como cabe suponer, de argumentación partidaria, el libro es un largo y detallado relato del empeño venezolano en dominar la riqueza de su subsuelo, legalmente heredada por la República de la legislación que el pensamiento mercantilista aconsejaba a la monarquía española.

En 1992, el fraterno Diego Bautista Urbaneja publica Pueblo y Petróleo en la política venezolana del siglo XX un texto importante que aborda desde otro ángulo la misma cuestión. La noción de pueblo es una inquietud constante en sus y en las apremiantes llamadas de atención que nos hace sin subir la voz.

Desde que en diciembre pasado el Presidente de Estados Unidos se refirió a que los venezolanos habíamos “robado” su petróleo, estoy por escribir estas líneas sobre el proceso que llevó a la nacionalización de la industria y el comercio de los hidrocarburos venezolanos en 1976 durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez.

Sucesivos gobiernos y Congresos democráticos, fueron conduciendo a la nación hacia esa trascendente decisión. El tema se discutió amplia e intensamente, con la diversidad de posiciones que es propia de la pluralidad de visiones e intereses, hasta que fuimos aproximándonos a un consenso nacional. En esa ruta ministros eminentes y patriotas que empezaron con Pérez Alfonso tuvieron la responsabilidad de conducir con tino una política decisiva.

El camino había comenzado antes, con Medina. Su excelente Ley de Hidrocarburos sería reformada para los Contratos de Servicio, vinieron la Ley de Reversión, la de Nacionalización del Gas. En los comicios de 1973 todos los candidatos, salvo Pérez, prometieron nacionalizar la industria. Éste asumió la tarea con amplitud que puede verse en la Comisión Presidencial para la Reversión de la Industria Petrolera designada en marzo de 1974, al tomar posesión. La presidía su ministro del área y además de otros cuatro del alto gobierno, los presidentes de las comisiones de Minas e Hidrocarburos del Congreso. Representantes de todos los partidos, las organizaciones laborales y empresariales, Pro-Venezuela y el Consejo Bancario Nacional, las universidades, los colegios de Ingenieros, Abogados y Economistas escogidos por cada organización, más otros cinco designados por el propio presidente con un sentido pluralista que incluyó a distinguidos independientes.

Tras un debate nacional y parlamentario se sancionó la Ley, se creó PDVSA que sin ser perfecta, fue una empresa modelo. Después vinieron el cambio del patrón de refinación, la internacionalización y la apertura petrolera durante Caldera II. Todo sin traumas internos o externos, con respeto riguroso al Derecho. Los yerros de la superstición ideológica y la corrupción posteriores a 1999 son excepción y nunca regla en esa historia que en su esencia, es motivo de orgullo para los venezolanos.  

La discusión del proyecto de reforma a la Ley de Hidrocarburos comenzó en la Asamblea Nacional. Cuando escribo, no se ha publicado el proyecto anunciado. Supongo que al aparecer este artículo ya se conocerá, porque los diputados necesitan conocerlo y estudiarlo y el país entero, el pueblo que somos, estar informado y consciente de la importancia que para nosotros tiene.

26/01/2025:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/43935-historia-inolvidable 

miércoles, 21 de enero de 2026

Verdad, pena y vergüenza

INTELIGENCIA,GRANDEZA, HUMILDAD

Ramón Guillermo Aveledo

Asisto a los hechos inéditos que nos desafían con la misma perplejidad de la abrumadora mayoría, pero los días nos permiten irnos dando cuenta de la complejidad que los caracteriza.

Como en el razonamiento se atravesaron la sorpresa, la incertidumbre, la tristeza, la esperanza, era difícil que no vinieran a la mente antiguas lecturas. A muchos, como a Santos Luzardo harto de la arbitrariedad y la trampa en Doña Bárbara, se nos soltó el centauro. Al final, aterricé en la Biografía de un Cimarrón de Miguel Barnet que leí en una edición de Siglo XXI comprada en mis años estudiantiles en los pasillos de la UCV.

El “cimarrón” del libro es un viejo cubano que había sido esclavo y cuenta al narrador las terribles peripecias de su vida y cuando a cada episodio doloroso el entrevistador le dice “pero eso es muy triste”, respondía “No es triste, porque es verdad”.

Más de uno albergará íntimo alivio, otros sentirán tristeza, es su derecho. La mía ha sido una pena, en su doble acepción, española de tristeza y venezolana de vergüenza, porque no hayamos sido capaces los venezolanos, todos, aunque no sean simétricas las responsabilidades, de encontrar modos inteligentes de resolver nuestros problemas y ahora, por la acción de otro, nos veamos obligados a ver cómo hacemos con éste enredo peligrosísimo que tenemos entre manos. Pero dejo atrás mi pena porque la verdad es la verdad, con ella tenemos que vivir y ante ella tenemos que actuar.

Cuando la realidad supera la ficción, me siento obligado a declarar una obviedad: los zombies pertenecen a las novelas y al cine ¿Cómo aceptar que salga de su tumba el derecho de conquista por la fuerza? Y como ciudadano de mi país, tampoco trago que reproduzcamos en vivo y en el siglo XXI, la frase del Gatopardo en el XIX siciliano: “Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie”.

El status quo es insostenible. Una nueva realidad nos interpela a todos. A quienes están en el poder aquí, con públicos y notorios condicionamientos externos. A quienes desde la oposición propician un cambio, sea en el país o afuera, donde han sido forzados a vivir. Pero también a todos los venezolanos, cualquiera sea nuestra opinión, región, menester o condición social. De nada sirve repetir consignas, atrincherados en puntos de honor. La grave situación de la mayoría del país, puede ponerse peor, debe ocupar el centro de nuestras preocupaciones.

La transición no ha empezado porque han soltado un buen grupo de los muchísimos presos políticos, cómo no alegrarse, y los que mandan estén obligados a modificar sus políticas exterior, petrolera y económica. El camino a recorrer hacia la recuperación de la plena vigencia de la Constitución con sus derechos, garantías e institucionalidad al servicio de ellas, de verdad, es largo, oscuro, poblado de obstáculos, incierto. Transitarlo no será sencillo. Va a requerir tanta inteligencia y grandeza como humildad. En lo político – institucional debemos llegar tan pronto como sea posible, a unas elecciones confiables. No hay fórmula instantánea, requiere mucho trabajo en múltiples frentes. Mientras tanto, el país no se pone en pausa ni suspende sus necesidades hasta que otras personas nos gobiernen, la vida real tiene una agenda imperiosa que reclama atención.

Tenemos una oportunidad como sociedad. No la perdamos. 

Ilustración: John O'Brien.

21/01/2025:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/43905-inteligencia-grandeza-humildad

jueves, 21 de agosto de 2025

Ojalá, un esbozo de lo que vendrá

TESOROS DE LA MEMORIA

Ramón Guillermo Aveledo 

En 1968 presencié por primera vez una sesión de la Cámara de Diputados.

Debate sobre la invasión soviética a Checoeslovaquia. El discurso de Rodolfo José Cárdenas, una obra maestra de cultura, valores democráticos, buen humor y buen decir. A los dieciocho recién cumplidos estaba muy emocionado, soñaba con que ese hemiciclo llegara a ser algún día mi lugar de trabajo como representante de los larenses. Y así fue.

La vida me ha regalado pequeñas emociones que son muy grandes para mí. Hay las personales que son las más grandes: matrimonio, graduación en el Aula Magna o antes, el nacimiento de mis tres hijos.  Pero hablo aquí de otras emociones, más pequeñas agrandadas por mi vocación y mi formación personal.

La invasión soviética a Checoeslovaquia sacudió nuestras conciencias juveniles. La primera manifestación universitaria en la que participé fue un homenaje a Jan Palach en la Plaza Cubierta del Rectorado. La Juventud Comunista, que defendía la “solidaridad proletaria” del Ejército Rojo para aplastar la Primavera de Praga, vinieron a sabotear y la cosa desembocó en una pelea donde los estudiantes socialcristianos sacamos la peor parte. Mucho después pude visitar la bellísima Praga, creo que en 2008 y en la primera mañana salimos para ir al bulevar con la estatua de San Wenceslao, la clásica radiofoto de los tanques rusos, llegamos a la esquina de vista magnífica, el museo a nuestras espaldas, y cuando explicaba a mi esposa y a mi hija menor su significación, me doy cuenta que estoy parado exactamente donde Jan Palach se inmoló. Imaginen ustedes mi emoción.

Así han sido varias, todas muy poderosas para mí. Como cuando en abril de 1966 vi publicado en El Impulso mi primer artículo o mi primer viaje fuera del país, en 1959 a una Bogotá que le pareció muy fría y lloviznosa al niño barquisimetano que era. Otra emoción inolvidable fue mi primera vez en el Estadio Universitario. Papá me llevó a la final del Mundial Juvenil que Venezuela ganó a México. No imaginaba cómo sería un juego nocturno, tampoco sabía que el estadio era verde –en Barquisimeto era de tierra y la televisión era en blanco y negro- así que aquella imagen se quedaría para siempre en mi memoria y vuelve cada vez que voy a un encuentro. Fenway Park en Boston el ochenta y tres, entrar al dogout de los Medias Rojas, la foto con Yastrzsemski, pisar su grama, fue muy emocionante, pero no equivale a aquella primera en el Universitario.

20/08/2025:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/43363-tesoros-de-la-memoria

martes, 24 de junio de 2025

Discursante, compilador e intérprete

TRADICIÓN DE LA PALABRA EFICAZ

Luis Barragán

Acotación  preventiva, no entendemos nuestra accidentada vida republicana sin la bondad de alguna mínima formalidad parlamentaria alcanzada; por muy censitario e indirecto que haya sido el sufragio, la población supo también reconocerse en los extraordinarios tribunos que nos hicieron algo más que un dato geográfico en el XIX. No olvidemos, en las postrimerías del siguiente siglo, le da alcance al Congreso de la República una vasta, sostenida y dolosa campaña de satanización que hace del “calderazo” –  aquél eufemismo de Moisés Moleiro - una exigencia estelar de los sectores que hoy en nada refieren el desempeño de la unicameralidad con dos décadas y media a cuestas; la eventual reforma constitucional, esperando el oficialismo por el momento que más le convenga, parece apuntar a una instancia semejante a la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, contrariando toda una genuina tradición deliberativa en Venezuela.

Tradición que, en efecto, la tuvimos y holgadamente, dentro y fuera de las curules edilicias y parlamentarias, pues, por mucho que fuese el peso de una personalidad partidista, ésta debía responder a una dirección política de múltiples pareceres y sonoridades, llamada a consensuarse, por ejemplo. Convengamos que, después de 1958,  profundizamos en el debate libre y organizado como nunca antes, en los más disímiles quehaceres sociales, y, teniendo por natural domicilio el parlamento, significó una importante experiencia acumulada ahora francamente desconocida por las nuevas generaciones.

De reciente circulación, seleccionador e intérprete de un eficaz discurso de la civilidad, acierta Ramón Guillermo Aveledo con el segundo tomo de “Luis Herrera Campíns, vida parlamentaria” (Abediciones / KAS, Caracas), cubriendo los años del hemiciclo este (1964-1968, 1969-1973) y del oeste (1974-1978) del Capitolio Federal.  La obra constituye una prueba irrefutable de la sobriedad, respeto, profundidad, perspicacia, claridad, contundencia, decoro y humor que caracterizaron el verbo y la conducción política trastocada en escuela: no por casualidad, Herrera y Aveledo fueron magníficos oradores y jefaturaron la correspondiente bancada parlamentaria en las diferentes épocas de actuación en el palacio legislativo.

De una necesaria e inevitable complejidad estructural y organizativa, la dirección partidista encontró un extraordinario, confiable y mutuo soporte en la dirección parlamentaria, cuyo desarrollo institucional contó con sólidas bases echadas desde muy principios de los sesenta del veinte, estabilizada y perfeccionada en los noventa hasta consagrar reglamentariamente la objeción de conciencia como un derecho de los senadores y diputados adscritos a la bancada, a modo de ilustración. A través de sus discursos, Luis Herrera da cuenta de un extenso y variado temario, pero también de una orientación política disciplinada y congruente, discutida por los parlamentarios adscritos en consonancia con las líneas estratégicas del partido que generó, en varias ocasiones, un esfuerzo adicional de entendimiento y compromiso.

La deliberación, dato fundamental, es la consecuencia lógica de una irreprimible pluralidad que ha de saber de un liderazgo honesto, convincente y confiable, haciendo eficaz la palabra empeñada; por ello, la sola lectura y contextualización de un discurso suele revelar la templanza, convicción y visión del orador a pesar de las más graves y duras circunstancias que atraviesa, o marcar con respeto y cordialidad una determinada discrepancia. Al respecto, navegando a profundidad este segundo tomo, por una parte, ponderamos al jefe parlamentario que condujo la barca en el dificilísimo 1969 que dio cuenta de la actitud asumida por el general Pablo Flores, las sistemáticas protestas estudiantiles, el obstinado guerrillerismo, el paro magisterial, los secuestros políticos, el intento de asalto al Congreso por los perezjimenistas, las declaraciones del general García Villasmil; y, por otra, disfrutamos de una didáctica faceta, cuando el vocero apoya la candidatura de Guillermo Feo a la segunda vicepresidencia de la cámara, pero no deja de expresar inteligentemente sus sentimientos de aprecio por Abelardo Raidi, el otro aspirante por el que no votará la bancada, prometiéndole que su columna semanal de El Nacional, no perderá lector alguno.
24/06/2025:

martes, 29 de abril de 2025

Parlamentariedad

LCH, EXIMIO PARLAMENTARIO

Luis Barragán

Apartando toda adscripción partidista, con motivo del centenario de su nacimiento, el venidero 4 de mayo el país recordará con respeto y admiración a quien rindió un ejemplar testimonio de vida personal, familiar y política, cuya sola modestia se ofrece como un rápido y marcado contraste respecto a no pocos protagonistas de la presente centuria. Despuntó una temprana vocación de servicio e ideario que bien explica una larga y limpia trayectoria pública ahora ilustrada por un afortunado libro editado a finales de 2024.

De un prominente parlamentario, Luis Herrera Campíns (LHC), compila y escribe otro prominente parlamentario, Ramón Guillermo Aveledo (RGA), ocupantes en épocas distintas de la curul larense en el Congreso de la República. Ambos, aportaron a una historia republicana necesaria de reivindicar en los cauces de una dura, difícil y también riesgosa actividad, muchas veces, incomprendida, que logró hacerse tradición, actuando en una cámara altamente competitiva, como la de diputados, a lo cual hay que agregar las disciplinadas columnas semanales de opinión. Por ello, el acierto del primer tomo de  “Luis Herrera Campíns, vida parlamentaria” (Abediciones/KAS, Caracas).

Surgida la Venezuela independiente a través de sendos y apasionados actos de deliberación, una feliz circunstancia en la que escasamente reparamos, el parlamento no siempre contó con el prestigio esperado, recobrándolo después de 1958, mediante el ejercicio serio, sensato y riguroso de un cuerpo irreductiblemente plural y libérrimo que despidió el siglo víctima de una ladina y sostenida campaña de deslegitimación. Además de la distinción de los órganos del Poder Público, cuyo relacionamiento fue susceptible de fuertes tensiones, la exitosa experiencia deliberativa del puntofijismo, expresándolo sin esguinces, se debió a la calidad y capacidad de la representación popular, sabiendo “marcar diferencias tanto como acercar posiciones, siempre desde una postura principista”, expresa RGA respecto a LHC, convencido éste de que “los pueblos que tienen esperanza son los capaces del heroísmo de las grandes acciones y del heroísmo de las grandes reconstrucciones”, como lo señaló en la sesión conjunta de las cámaras a propósito del atentado contra el presidente Betancourt, el 29/06/60 (págs. 47, 161).

Aficionados a la lectura de los viejos diarios de debate, cautivan piezas que no conocíamos guiados muy bien por el compilador, por cierto, un sagaz intérprete de las vivencias del hemiciclo que igualmente conoció bien, cuando los taquígrafos dejaban constancia hasta del vuelo impertinente de una mosca. Desde los palcos, LHC hizo la crónica de la polémica constituyente de 1947 y de otras encendidas sesiones, preparándose pacientemente el líder universitario que también hizo un breve tránsito como legislador regional, atravesando la dictadura perezjimenista de la cárcel al exilio, hasta convertirse en el eximio vocero por varios períodos de un insigne parlamento que autoriza un término, condición y categoría: parlamentariedad.

Cubrirá una etapa repleta de dificultades de diversa índole, sumada la violencia inaudita de una década, como la de los sesenta del veinte, que, no por casualidad, reaparecerá versionada en los noventa para probar a fondo la consistencia del liderazgo. Una variedad de problemas y planteamientos concitan al orador en la cámara de control político, la de diputados que tan adecuadamente contextualiza RGA: tratamos de discursos de una trascendencia innegable, convertidos en escuela para los sucesores de la curul republicana que tan inadvertidamente forma, moldea, actualiza.

Múltiple e intenso, ha de ser el trabajo del parlamentario que, al mismo tiempo, representa, legisla, autoriza, investiga, controla, designa, presupuesta, delega, informa, habla; requiere de conocimiento, sobriedad, habilidad, templanza, buen humor, profundidad, destreza, coraje, don de negociación, compromiso, aunque la faceta más visible es la del verbo empleado, efectivo, espontáneo que, en LHC, es “oratoria parlamentaria flexible que con cuidado lenguaje podía ser, según la ocasión, densa, grave, simpática, punzante, cordial, agresiva”, mostrando “profundidad en la reflexión y en la visión, cultura sólida y siempre inconforme, curiosa por ensancharse” (47); y, ya como senador vitalicio, prudente, debido a la alta investidura que lo hace “asiduo, silencioso y leal” (42 s.).

LHC desempeñó la jefatura de la fracción parlamentaria de su partido en los complejos años sesenta, echando las bases de una apropiada institucionalización política y administrativa, luego perfeccionada en los no menos complejos noventa, dirigida también la bancada por RGA. Tiempos en los que la alternancia en el poder se hizo toda una conquista histórica, estimulando igualmente la renovación de los elencos legislativos, pues, bien lo expresó el líder portugueseño: “… La democracia debe ser una alternabilidad en el ganarse con empeño constante y continuo la voluntad mayoritaria del pueblo para que el traspaso del poder se realice, no con actos de violencia, no con actos de fuerzas reaccionarias insurreccionales, sino por los caminos civilizados de la alternabilidad democrática” (05/04/61: 219).

29/04/2025:
30/04/25:

domingo, 17 de marzo de 2024

Noticiero retrospectivo

Oswaldo Alvarez Paz señala al Juez Guillermo La Riva López, quien fue expulsado con el grado de teniente de las Fuerzas Armadas en el (primer) gobierno de Rafael Caldera. Caso detentención de Nicomedes Zuloaga. El Diario de Caracas, 02/06/1989.

- Terminal del Nuevo Circo, viacrucis para los temporadistas. Momento, Caracas, nr. 716 del 05/04/70.

- Carta del Comandante Huber Matos a Julio César Martínez, jefe de redacción. Elite, Caracas, nr.  1830 del 22/10/60.

- Reportaje de Yolanda Herrera sobre Oscar Martínez y su "Aquí Oscar, competencia de juventudes".  Momento, Caracas, nr. 776 del 30/05/71.

- Artículo de Analuisa LLovera sobre los sucesos del 14 de Febrero de 1936. Momento, Caracas, nr. 396 del 16/02/64.

Reproducción: Ramón Guillermo Aveledo. El Globo, Caracas,  07/10/1995.

domingo, 10 de septiembre de 2023

Enchufadía

¿EXISTE UNA "CLASE POLÍTICA"?

Ramón Guillermo Aveledo

Desde su planteamiento por Gaetano Mosca, en los finales del siglo XIX, la idea de “clase política” ha sufrido, como otras expresiones que pasan del uso académico al vulgar, mutaciones. A lo que se refería el científico social italiano era a la minoría dominante, lo que también se ha denominado élite. Pretendía en esencia refutar la idea marxista de “lucha de clases” asociada con las relaciones de producción. El intelectual era, recordemos, un político conservador de aquella Italia recién unificada, parlamentario en la monarquía constitucional y con dificultades comprensibles en las primeras etapas del fascismo por el que no sentía simpatías.

La Italia unida, la del Risorgimento, donde pensó, escribió y actuó Mosca, recordémoslo también, fue obra prolongada de considerable complejidad. La influencia decisiva en lograrla debe atribuirse a la confluencia entre la competente visión política de Camilo Benso Conde de Cavour y la lucha popular republicana y nacionalista de Mazzini y Garibaldi. Que se combinen la reivindicación desde el pueblo con la destreza política nunca es sobrante.

Pero sin que carezca de valor actual esa memoria, volvamos a lo que nos ocupa. La idea de Mosca no se refiere a legitimidad del poder, sino a lo que estima una constatación práctica acerca de quienes lo ejercen. En toda sociedad, observa, hay una minoría organizada que lo detenta. La legitimación vendrá como explicación formulada desde esa minoría dominante para justificar su predominio. En las democracias la teoría legitimadora es la soberanía popular, el poder reside en el pueblo todo. En los sistemas dictatoriales depende, puede ser la representación “mejor” de una raza, una historia o una clase social. En el caso de las inspiradas en el marxismo leninismo, la del proletariado. Nosotros mandamos porque mandan los trabajadores y nosotros somos los trabajadores.

La deformación más vulgar del término “clase política” es la de asociarla a quienes se dedican más o menos permanente o profesionalmente a la actividad política. Los dirigentes de los partidos políticos, estén o no en el poder. A eso se le suele agregar un adjetivo entre nosotros cargado de negatividad, también inmerecida que es “tradicional”. Ahí es donde los populismos beneficiarios del hartazgo gozan disparando adjetivos como si fueran nombres. “La Casta” la llamó en su etapa pre-ministerial aquel señor Iglesias del cuasi extinto partido Podemos español, subsumido ahora en Sumar y por cierto con añadidos procaces, lo he escuchado a este señor Milei que hoy puntea las preferencias electorales de los argentinos.

Los dirigentes políticos en una democracia o en una sociedad que aspira serlo, conjunto humano necesariamente permeable del que entran y salen personas constantemente, no son una clase social distinta a las demás. Como tampoco quienes se dedican a cualquier profesión. De los médicos nunca se habla como “clase médica”, ni de los abogados como “clase jurídica”, ni a los ahora en auge por la revolución tecnológica, los llamamos “clase informática”. Lo mismo podríamos decir de los industriales, los agricultores o los comerciantes, los plomeros o los músicos. Es, ni más ni menos, una mentira aceptada y tratada normalmente como si fuera verdad. Su único motivo que no razón, es que sirve para segregar y estigmatizar. Cuando señalo, automáticamente me excluyo y me libero. Ahí su diabólico encanto. Lo que llama la atención es su aceptación pacífica por los directamente afectados que incluso lo repiten con naturalidad. A algún ignorante le parece incluso distinguido.

Otra impropiedad típicamente anti-republicana es referirse a los militares como “el estamento militar”, como si esta fuera una sociedad estamental, al modo de las europeas antes de la Revolución Francesa o las americanas antes de la Independencia. El uso del término, como el de “clase política” es, por decir lo menos, un anacronismo.

Lo que a la chita callando sí que va surgiendo en tiempos sedicientemente revolucionarios, es una nueva “clase política” como la que pensó Mosca de minoría dominante, fuera de la cual el único derecho existente es el de calársela. Hablo de ese planeta rojo donde habitan el grupo en el poder y con residencia provisional, el círculo favorecido del “enchufadismo”.

Entonces ¿Existe una clase política en Venezuela? No, pero una aspira existir y no es precisamente el conjunto de los sospechosos habituales: dirigentes de los partidos políticos y aspirantes o aspirantas a liderar la oposición y gobernarnos. Es el sueño dorado de esos dos de cada diez de nosotros cuyo deseo es que el status quo se perpetúe, porque les va de maravillas. ¿Y los otros ocho? No importa que se la calen, quien los manda.

Fotografía: https://www.diariodenavarra.es/noticias/mas_actualidad/internacional/2013/03/12/maduro_capriles_formalizan_candidatura_para_las_elecciones_110566_1032.html

10/09/2023:

https://www.elnacional.com/opinion/existe-una-clase-politica/

martes, 27 de junio de 2023

Arboladura

LA POLÍTICA COMO NOVEDAD

Luis Barragán

Muy grata la realización de la Feria del Libro en el Jardín Botánico de la UCV, valga subrayar, hazañosamente recuperado. El reciente encuentro cultural de acceso gratuito, faltando poco,  extraordinariamente compaginado con un conjunto de conferencistas y de intérpretes del sano humor que públicamente extrañamos, fue una magnífica propuesta y mejor desempeño de Mauricio Krivoy,  Rosalexia Guerra, Albe Pérez y  Xariell Sarabia que tanto agradecemos.

El auditorio Tobías Lasser del edificio sede, inspiración y hechura de Carlos Raúl Villanueva, acogió – por ejemplo - un par de específicos encuentros relacionados con una galaxia de la que aparente y sólo aparentemente hemos sido expulsados en el presente siglo. Creyéndola el fenómeno solitario de una excéntrica y extrema simplicidad, delimitada por la consabida fórmula de amigo-enemigo, nos disponemos al redescubrimiento, al traumático redescubrimiento de un universo de matices y complejidades que reclama libertad, propio de la ciudadanía y de su cabal ejercicio que ha de fundarse en la dignidad de la persona humana para que lo sea: la política.

La presentación del libro “El poder y la justicia” de Rafael Tomás Caldera y los comentarios suscitados por el excelente panel, nos colocó en la órbita de la vocación de poder que ha de ser la de servicio,  la experiencia y la vivencia que la tejen igualmente con el compromiso y la trascendencia que la explican.  Nos reconfortó el ordenado comentario que hizo Ramón Guillermo Aveledo, también ordenadamente correspondido por Caldera y,  en el ínterin, apreciar el testimonio de un joven abogado que dista y muchísimo de los coetáneos que militan en la causa del sojuzgamiento hambreador del socialismo del siglo XXI; acotemos, también con sus equivalentes en la acera opuesta.

Más que editor, Sergio Dahbar fue el inteligente periodista que concibió la presentación del novísimo título de Michael Penfold, haciéndolo hablar con la soltura del  denso analista que se supo ante una audiencia que lucha por salir del canon de una opinión pública sometida a la persecución, (auto)censura y bloqueo informativo.  En todo momento, respiramos la preocupación en torno a una situación que exige de un limpio talento, habilidad e inspiración política que, toda una noticia para las más recientes generaciones, está fundada en principios y valores que requieren de la acción y del pensamiento para realizarse.

A la prolongada y poderosa versión del poder establecido, requerimos de una eficaz reflexión y decidida difusión de la otra dimensión de la política que lo es, en la misma medida que contraemos un compromiso honesto, real y palpable con una arboladura de principios de raíces firmes y profundas.  Estemos atentos a estos encuentros culturales que, en propiedad son de creadora resistencia frente al régimen del oprobio.

Fotografías: María F. Sigillo.

27/06/2023:

https://www.elnacional.com/opinion/la-politica-como-novedad/

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