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domingo, 30 de junio de 2024

Frente al maniqueísmo político

DE LOS COMICIOS FRANCESES (O LA CLAVE DE BÓVEDA)

Luis Barragán

Hoy, domingo, cursa la primera vuelta de las elecciones legislativas propiciadas por el presidente Macron al interpretar una realidad que es la de una exitosa incursión de la ultraderecha francesa en las más recientes elecciones europeas. Presagio de los futuros comicios presidenciales, luce obvio el esfuerzo de detener el avance de un sector político e  ideológico de una innegable influencia continental.

Un escenario probable, será el de la victoria de Reagrupación Nacional y sus aliados, lo que significará el ascenso del joven Jordan Bardella, estrecho colaborador de Marine Le Pen, al premierato, confrontándose con el actual titular y contemporáneo Gabriel Attal; la (quizá ultra) izquierda, postulará a Jean-Luc Mélenchon y a Raphaël Glucksmann, aunque algunos cuidan de no confundirlos;  François Ruffin y Lara Sutil, representantes de sectores políticos resueltamente atípicos, completan la terna de los más importantes aspirantes. Pasarán a la segunda vuelta, aquellos que superen el 12,5% de los sufragios, aunque pudiera fragmentarse a posteriori y de tal manera que la distribución de los 577 escaños, escenario nada sorpresivo, pudiera desafiar a los partidos que son esenciales a los tres bloques (el oficialista Renacimiento, el derechista Reagrupación Nacional, y el  izquierdista Francia Insumisa).

Lejos estamos de una experticia en el ámbito internacional, pero nadie puede omitir un hecho que reporta y reportará importantes consecuencias para todo el occidente. De un lado, permítanos la referencia, celebramos que haya unos comicios libres, pulcros y confiables como hemos pretendido que haya en Venezuela, cuyo régimen es aliado de países que son, además, orgullosamente totalitarios y abiertamente teocráticos, constituyendo un dato importante y decisivo.

Del otro, en el fondo, Francia se ha convertido en un escenario seguro del huntingtoniano choque de las civilizaciones, y, según nuestro modesto entender, es necesario constatar no sólo la alarmante desaparición de un centro político a favor de la polarización ideológica y social, a veces artificiosa, sino también la incomprensión de una indispensable defensa de los principios y valores occidentales.  Estos, parcialmente los ha asumido la derecha plagada de ultraísmos, y, en nombre de un progresismo ilimitado que ha desprestigiado el término mismo, la izquierda ha incurrido en un oportunismo feroz renegando de sus ilustrados orígenes.

Finalmente, es en el campo literario donde el alerta ha cobrado mayor fuerza con la debida anticipación, por lo menos, en el caso del amado y, a la vez,  odiado Michel Houellebecq, con las novelas “Sumisión” (2015), en la que imagina la victoria presidencial de un musulmán moderado o dizque moderado, y “Aniquilación” (2022), en la que hay serias perspectivas que apuntalan de la triunfo de la ultraderecha. Y, aunque nos sabemos en latitudes con graves problemas y conflictos de carácter existencial, mal haríamos respondiendo con una militante indiferencia ante lo que acaece y acaecerá allende los mares.

Valga la acotación, la doble consulta popular precede por días a la inauguración de los Juegos Olímpicos de París. Será muy probablemente demostración de los niveles de organización, sobriedad y eficiencia para la celebración de un evento tan exigente y continuo  en diferentes ámbitos, incluyendo el de seguridad, sin que lo empañen los comicios; baremo suficiente para saber de los gobiernos francamente iliberales que no pueden acometer tamaña empresa, excepto concluyan en una severa represión de la población y, a la larga, protagonicen sendos escándalos de corrupción.

Clave de bóveda, asentar y consolidar por mucho tiempo la polarización y, en definitiva, el maniqueísmo político, se hará sentir en el mundo que es libre o lucha día tras día por su libertad. De esto, están pendientes los grandes intereses anti-occidentales.  

Referencia principal: https://cadenaser.com/nacional/2024/06/29/quienes-son-los-posibles-candidatos-a-primer-ministro-en-las-elecciones-legislativas-de-francia-de-este-domingo-cadena-ser/

Gráfica: Detalle de una bóveda sobre una fotografía tomada de la red.

Collage: LB, prensa de la segunda quincena de junio de 2024. 
30/06/2024:

miércoles, 24 de enero de 2024

La otra sucesión presidencial

LA SUCESIÓN DE MACRON

Luis Barragán

Valga la conjetura, quizá por una cultura cinematográfica que rinde culto a piezas de una extraordinaria acción y efectos especiales, las noticias más atractivas están pintadas por el drama y la tragedia.  Suficientemente impactante, la violencia escenificada en Ecuador, incluyendo el secuestro de las personas que conducían un programa de televisión, recientemente, conmovió al mundo entero y, seguida, nos condujo a la crisis de Estado que sufrimos en América Latina que no guarda mucha distancia con las de los países catalogados del primer mundo, como Francia, objeto de diferentes atentados terroristas, frustrados o consumados. Sin embargo,  los hechos, mal que bien, dado de un modo u otro, suscitan el debate de fondo, de algún fondo, en el norte al mismo tiempo que, en el sur, pasamos la página con el “amanecerá y veremos”.

Algunas veces, lectores de Michel Houellebecq, estamos pendientes de la afinación de los escenarios que le depara el porvenir a los franceses. Juzgando por el novelista, al menor descuido, puede alcanzar el poder un musulmán que pasará por moderado, o le tocará a la sempiterna representante de la ultraderecha, aunque nada de esto lo percibimos desde un país crecientemente aislado, como Venezuela, atrapado en el violento batiburrillo del rentismo petrolero que ya no es ni siquiera modelo.

Semanas atrás, Emanuel Macron despidió como primer ministro a la delgada mujer de entrados años filtrados por los lentes, Élisabeth Borne, y, en su lugar, designó a Gabriel Attal, con apenas 34 años de edad y, naturalmente, portador de una corta experiencia burocrática. Éste ya se ha hecho acreedor de la crítica opositora, siendo la más lapidaria la de Jean-Luc Melénchon al considerar que recupera su cargo de vocero gubernamental desapareciendo simultáneamente el de premier.

Inevitable pensar en el futuro del país galo, una potencia nuclear sometida a la más dura prueba por el oleaje migratorio sobre todo de origen islámico que solivianta los extremos. No por casualidad, la conocida Marine Le Penn está experimentando una ruta hacia el centro político que le convierta en la mandataria nacional, como jamás lo imaginó su padre.

Attal funge ahora como el delfín presidencial y, a menos que sea un genio de las artes políticas, no será fácil ni pronta su maceración para la sucesión de Macron, quien ha de pensar en los venideros comicios y esos extremos ya aludidos. Por cierto,  parece que no llama la atención su condición de homosexual en el exterior, y entre los venezolanos tampoco, excepto una diferencia, apreciada desde nuestra perspectiva heterosexual: los hay en las profundidades del closet que, aún desempeñando el oficio político, autocensurándose, les niegan representación a sectores también importantes de la sociedad.

Composición gráfica: LB. 

24/01/2023:

https://guayoyoenletras.net/2024/01/24/la-sucesion-de-macron/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY