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lunes, 8 de julio de 2024

Personalísimo hallazgo

DEL IMPREDECIBLE PASADO

Luis Barragán

Días atrás, por fin, tuve tiempo para ir a la hemeroteca.  Decidí revisar de nuevo algunas revistas de un claro carácter político, presumiendo haber visto Semana por vez primera a mediados o finales de los ochenta del veinte, ya que he traspapelado las notas de entonces.

Hubo magazines de variedades que abordaban el tema político muy bien y puntualmente, al lado de otras que evolucionaban un poco más a la frivolidad y a una mayor profusión de fotografías – digamos – estándares. Empero, entre los años sesenta y setenta, a mi juicio, surgieron algunas revistas semanales o quincenales muy  significativas de corta, mediana y en algo prolongada duración, como Vea y Lea, Semana, Summa, siendo efímera Cambio por su escasa vocación comercial y un poco más extendida la militante y sectaria Reventón, entre otras.

Esta vez, ya no es necesario el cuaderno y dinero sencillo para las fotocopias, sino la cámara del móvil celular para luego ponderar en casa los apuntes, repleta la memoria del perol electrónico. Intuyendo profundidades, es necesario leer lo indispensable y ganar tiempo clickeando, porque ya los horarios de atención al público no son los de antes; ganar tiempo, así lo exigen las tres definidas líneas de investigación que explican ahora nuestra afición por la vieja prensa.

Frente a mí, la revista Semana, fundada en febrero de 1968, con una junta directiva presidida por Blas Russo Cisneros, dueño de Yukery; Ciro Urdaneta Bravo, como jefe de redacción; encabezada la empresa editorial por Leonardo Montiel Ortega, sonoro director de Industrias del ministerio de Fomento, electo al finalizar el año como diputado por URD.  Los columnistas son Franklin E. Whaite y Aníbal Nazoa, contando con las excelentes gráficas de César Aldana B. y Heberto Villalobos, teniendo a un magnífico ilustrador como G. Tosa.

En el período inicial, los redactores fueron René Quevedo Pachano, Moris J. Simón, Carlos Chávez, Ludovico Silva, Carmen Irene Rivero, Mario Szichman, Rafael Schwart, Gilberto Agüero y Adel Muhamad Tineo, dirigente socialcristiano, quien logra establecer un noticiero universitario en el preámbulo de la llamada renovación, alternativo frente al dominio de la versión marxista de otros medios.  Excelente impresión, tinta de buena calidad y un papel posiblemente de mediano costo, excepto la rutilante portada.

Avanzo en la revisión, acuciosa y rápida al mismo tiempo en contraste con aquella remota vez en la que todo era novedad: naturalmente, hoy, soy otro lector. Y también otro el pasado, frecuentemente impredecible por las perspectivas que surgen y la presunta inocencia de muchos de los hechos que, en su momento,  pasaron inadvertidos.

Avanzo y va ganando mi respeto la publicación, no sólo por el reportaje central y los distintos comentarios de las más variadas expectativas dada la campaña electoral o el nombramiento del gabinete del triunfal Caldera, sino por la calidad que traslucen las reseñas actualizadas de las breves secciones de libros, cine y teatro. En esta etapa se equipara a la mejor de la revista Resumen, fundada en1973 y dirigida por Jorge Olavarría.

Avanzo y encuentro dos papeles marcadores pequeños y amarillentos, garabateados por mí y, hablando a solas, deseo que aparezca alguna fecha: el camino a la fotocopiadora obligaba a indicar las piezas a escanear (por entonces, término desconocido), y hacer la cola en la que se confundían los más respetables investigadores y los adolescentes de bachillerato desesperados por salir pronto de la tediosa tarea. Repentinamente, apareció el otro marcador con una fecha (26/01/1981) y demás señas personales, y, aunque al suscrito se le olvidan recurrentemente situaciones, nombres de personas y calles,   le emocionó recordar que ese día pasó muy temprano por la biblioteca, fracasó al intentar un material sobre las elecciones estudiantiles de enero de 1968 en la UCV, optando por ir a la antigua pista de hielo de Mucubají, otrora sede  ubicada en el Nuevo Circo de Caracas, como inmediatamente lo corroboro con Eleazar Cárdenas, el flamante jefe de los servicios hemerográficos, en etapa de jubilación, por supuesto que amigo de todos estos largos años, conocedor pormenorizado del patrimonio periodístico que sobrevive en el Foro Libertador.

Esta emoción tan particular que me lleva a escribir en la desacostumbrada primera persona del singular, permite una curiosa y muy probable hipótesis, porque el estelar marcador permaneció aparentemente inamovible a juzgar por la ligerísima sombra proyectada en la página del tomo que no la dejó deslizarse por tanto tiempo. Vale decir, sin que existan otros ejemplares similares en la colección, por importante que haya sido como referente noticioso y de opinión, durante 43 años, nadie más abrió la revista desde que el otrora muchacho la consultó: increíble.

Gráficas: LB (CCS, 13/06/2024).

10/07/2024:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/41532-del-impredecible-pasado

domingo, 17 de diciembre de 2023

Pericia política del petróleo y gas

BITÁCORA ENERGÉTICA

Luis Barragán

Percatándonos ahora que las necesitamos, perdimos en el disco duro  unas notas de la vieja prensa referida a los distintos aportes periodísticos realizados en materia petrolera. De no recordar mal, por ejemplo, para finales de los cincuenta del veinte, Leonardo Montiel Ortega escribía sobre la compleja materia con vocación para el debate público en uno de los periódicos de alcance masivo, y, aunque no contó con las afortunadas circunstancias de otros para acceder al poder y ejercer funciones ejecutivas en un ámbito tan concreto y específico, desde el parlamento, o a través de sendas declaraciones y artículos, contribuyó y mucho a perfilar lo que fue una  exitosa política de Estado.

Echamos de menos que el petróleo y sus más modestas o dramáticas vicisitudes,  estén fuera del alcance de la opinión pública excepto en algunos portales, como La Patilla, donde la dirección del medio está en manos de un especialista en el oro negro y sus más disímiles proyecciones. Referido en anteriores ocasiones, una polémica tan pueril, superficial y efímera, como la inducida por el régimen, no permite abordar los problemas fundamentales, al menos, como ocurría antes, y celebrar la propia existencia de dirigentes políticos versados en el principalísimo recurso que también nos modeló como venezolanos, ilustrado por el llamado senador rebelde.

William Hernández, ingeniero petrolero de una destacada trayectoria profesional, a la vez,  presidente de Encuentro Ciudadano en el estado Anzoátegui, ha publicado recientemente “Bitácora energética” (El Tigre, 2023). La selección de sus textos semanales, nos pone en una sintonía evidentemente crítica con la suerte del petróleo y gas en nuestro país, demostrando igualmente que hay representantes de las generaciones políticas más recientes que, en última instancia, tienen una inmensa y apasionada vocación por el presente y el futuro de la industria, en el marco de una lucha sostenida y gallarda por reconquistar las libertades públicas en este lado del mundo: no por casualidad, PDVSA fue una de las transnacionales más importantes del mundo en la era democrática.

De lenguaje accesible, pero bien fundado y preciso,  el autor nos impone de una variedad de problemas que aquejan a la industria, no sin sugerir respuestas técnicas, además de las políticas. Al diario desempeño laboral y el desarrollo inevitable del compromiso político que no es otro que el del servicio público, se suma la reflexión responsable que le concede valor agregado al combate cívico y pacífico que desplegamos ante el socialismo del siglo XXI que hizo el contramilagro de la insólita escasez de combustible en todo el territorio nacional.

Particularmente, agradecemos la mención de la cuarta sesión de la Cátedra Libre Edgard Sanabria en la que José Toro Hardy dibujó con extraordinaria solvencia la realidad petrolera y gasífera del país, pero aún más nos satisface que William Hernández contribuya a darle una mayor trascendencia al oficio político que sufre los embates interesadísimos de los más vulgares y también sofisticados estereotipos que lidian por desprestigiarlo. “Bitácora energética”, editado con grandes sacrificios personales, es fiel testimonio de una inquietud que no cesa.

17/12/2023:

https://www.lapatilla.com/2023/12/17/luis-barragan-bitacora-energetica/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY