Es nuestra la insistencia en plantear el problema de la universidad venezolana a lo largo del presente siglo y de inscribirla en un proceso histórico que llamamos transición democrática.
lunes, 30 de marzo de 2026
Nadar las aguas turbias
DE LA MEMORIA UNIVERSITARIA
Cualquier aprendiz dirá que es demasiado pública,
notoria y comunicacional, la asfixia presupuestaria de las universidades en
Venezuela en el curso del presente siglo. Lo peor es que no hay un foro
pluralista, serio y responsable que acepte el oficialismo para debatir estas y
otras materias relacionadas con el aula superior en Venezuela.
Pocos días atrás, en la UCV, la novel ministro de Educación Superior negó
la precariedad presupuestaria de todos estos años y el viceministro que le
acompañó, alegó los límites impuestos por el bloqueo estadounidense (https://www.elnacional.com/2026/03/presidente-de-la-fcu-ucv-confronto-a-la-nueva-ministra-de-educacion-universitaria/).
Valga acotar, la alta funcionaria es profesora de la citada casa de estudios y
sabe muy del nivel de los ingresos reales y las condiciones socioeconómicas que
incentivan la deserción de profesores y estudiantes.
Presumiendo la buena fe de la titular del despacho en
cuestión, por lo visto, requiere de un diagnóstico sincero de todo lo que ha
ocurrido y ocurre, sin predisposición alguna. En las actuales circunstancias
históricas, es necesario reiterar que salvar a la universidad, es salvar a
Venezuela y viceversa.
E, incluso, importa ejercitar la memoria, actualizándola
radicalmente, porque – a modo de ilustración - persiste un fraudulento imaginario
social emblematizado por el antiguo y célebre cromo-vegetal de la sede de Sartenejas de la
Universidad Simón Bolívar que, desde hace muchos años, está en ruinas al igual
que la piscina olímpica y el galpón de biología seguramente contaminados. Importa
reconocer la tragedia universitaria para superarla con creces, corrigiendo las directrices
políticas que la llevaron a una situación antes impensable.
El sábado próximo pasado, un amigo me envió la dirección de una intervención que tuvimos once años atrás en el dificilísimo y arriesgado marco de la Asamblea Nacional electa en 2010 (https://www.youtube.com/watch?v=faHOSuI0NPc). Recordamos nuestra insistencia en conceder a la universidad venezolana los recursos que tanto necesitaba, pero la maniobra política del oficialismo ocultaba su predilección por el aula militar ante la civil, no aceptaba el cuestionamiento de los créditos adicionales que deliberadamente desordenaban el régimen presupuestario, y jamás comprobaron las irregularidades que achacaba a otros.
Fotografías: William Anseume, galpón de biología y piscina olímpica (Sartenejas, marzo de 2026).
30/03/2026:
https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44175-de-la-memoria-universitaria
sábado, 13 de diciembre de 2025
Constituyente universitaria
¿QUÉ DICE LA FAPUV DE LA UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR?, O, MEJOR, ¿EXISTE LA FAPUV?
Consabido, la Universidad Simón Bolívar fue intervenida
y, en lugar de convocar las elecciones rectorales en el plazo perentorio de los
180 días que establece la normativa vigente, el equipo rectoral interventor
lleva algo más de cuatro años en funciones. Una gestión que ha profundizado la
crisis de la casa de estudios, despojando de la Casa del Profesor a quienes
precariamente acuden a dictar clases, y
está pendiente de hacerlo con el Instituto de Previsión Social del
Profesorado (IPP), entre otros atropellos oportunamente denunciados por las
víctimas.
Consecutivos los señalamientos, peticiones y diligencias
para que el equipo en cuestión rectifique, indignando a toda la comunidad
universitaria y a sus gremios, esta semana ocurrió un hecho que sintetiza el
drama: el vicerrector académico respondió con un portazo en la cara del
presidente de la Asociación de Profesores (https://x.com/APUSB/status/1998752540993740847), por cierto, quien ha sido real y efectivamente
elegido por el gremio, cuyas gestiones han sido evidentemente pacíficas y
apegadas a las leyes y reglamentos que rigen la vida universitaria y,
particularmente, la de la Universidad Simón Bolívar. Acotemos, incluida las
apelaciones ejercidas por los profesores que, acertadas, han desconocido
descarada e impunemente las autoridades universitarias que ni siquiera guardan
las apariencias.
Con suficiente antelación al día cinco de los
corrientes, sin la Casa del Profesor que fue el tradicional y propicio espacio
para su tradicional acto decembrino, la APUSB solicitó el complejo de auditorios que ese día, casualmente, se ocupó con una sesión de algo que
denominan la constituyente universitaria con participación de otras entidades
de educación superior. Revelador, careciendo el estudiantado de la casa de medios
semejantes de transportación, el lugar se llenó de los grandes y vistosos
autobuses que llevó y devolvió a militancia oficialista que no ocultó tampoco las
siglas del principal partido de gobierno en su vestimenta.
Luego, es fácil de colegir que la conducta asumida y
desplegada por las autoridades con sede en Sartenejas, es consecuente con ese
proceso constituyente que nos coloca en el curso de una feudalización de la educación
superior en Venezuela. Proceso que también implica a aquellos actores que se
presumen ajenos, como la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios
de Venezuela (FAPUV), apenas balbuceada una pequeña declaración mucho tiempo
atrás: la directiva no sólo guarda un denso silencio frente a todo lo acaecido
y lo que acaece en las sedes de Sartenejas y del litoral central, añadido el
portazo propinado al profesor Omar Pérez Avendaño, presidente de la APUSB, sino
que ostenta más de veinte largos años sin que sepa de la debida, reglamentaria
y confiable renovación de su representación y liderazgo, por lo que es válido
peguntarse: ¿existe la FAPUV y su vocería tan legítima como legitimada
nacionalmente?
La inacción de la FAPUV que cuenta con suficientes
recursos propios para hacerse sentir y movilizarse, deja mal parada a la sociedad
civil organizada de la cual es expresión. No tiene en su haber el más modesto testimonio
de una necesaria y personal solidaridad con el gremio de la Bolívar, aunque su
agenda principal debe ocupase de las urgencias de sus asociaciones afiliadas,
al menos.
Los gremios de la Simón Bolívar, siguen firmes aunque
sorprendidos de las tantas y consecutivas torpezas del equipo rectoral con sede
en Sartenejas que también – suponemos - llamará la atención de las instancias
superiores del Estado en la materia. Por
lo visto, la FAPUV es parte de la constituyente en cuestión.
Fotografías: LB (Sartenejas, 05/12/25).
14/12/2025:
Tomado de: https://vm.tiktok.com/ZMDdGqRed
lunes, 17 de noviembre de 2025
Vargas y Carujo
EL RECTOR GIANNETTO Y SU TESTIMONO HISTÓRICO
A mediados de los noventa del siglo pasado,
descubrimos aquella noción de la antipolítica que se hizo creativa y provechosa
con la propulsión de un seminario internacional que lideró Nelson Chitty La Roche.
A tal efecto, profundizamos nuestra preocupación en torno a los tristemente
célebres encapuchados, mejores lanzadores de piedras que el mismísimo Nolan Ryan
con la redondez de sus más de 100 mph, y el regular afán de paralizar las actividades
de la universidad, meterle candela a los autobuses de conductores incautos y a
los cauchos realengos de muy buenas marcas que ya el país no conoce.
Finalizando la década, la Universidad Central de
Venezuela celebró sensatamente un referéndum que resultó en un estrepitoso rechazo
de la comunidad a los apedreadores de oficio que, por una ironía de la
historia, enganchados del carro chavista, accedieron al poder a la vuelta de
pocos años. Por entonces, vicerrector académico, Giuseppe Giannetto fue el más
firme y persistente promotor de la iniciativa plebiscitaria como una solución racional
y pacífica, aunque – otra ironía – será secuestrado en 2001 por activistas y
militantes del oficialismo, ya como rector electo por la comunidad universitaria
en libres e inequívocos comicios.
Numerosos y apabullantes, solemos olvidar con prontitud
los acontecimientos de la actual centuria que explican las orillas en las que
nos encontramos, particularmente los relacionados con la suerte del aula
superior en Venezuela. Así, con un atinado prólogo de Gloria Cuenca,
responsablemente, el rector Giannetto acierta al publicar recientemente un
título de lectura indispensable: “Y la casa venció a las sombras. Toma de la
Universidad Central de Venezuela en 2001” (Kálathos, Madrid), cuyos ocho
capítulos retratan la naturaleza y características que adquirió acelerada y
crecientemente el particularísimo socialismo en curso.
Los viejos predicadores de la autonomía universitaria
y de la libertad de cátedra que antes demostraban una inusual sensibilidad,
incluso, por una inspección ocular que realizara el juez instructor de acuerdo
al antiguo código, dictaron cátedra sobre la violación del recinto
universitario y el desconocimiento de la autonomía universitaria, equivalentes
al desprecio a lo pautado por la constitución bolivariana misma. Hoy, el
problema registra importantes novedades y todavía luce insuficiente la
literatura acumulada en torno a un fenómeno inédito, sin precedentes en nuestro
historial republicano, representado en el largo itinerario cumplido por
nuestras casas de estudios que amerita de una muy pronta rectificación a favor
de sus misiones ética, académica y socio-política.
Reducido a su despacho por largas horas de secuestro,
el rector tuvo el aplomo y la claridad tan esenciales, como el coraje de no
doblegarse por duras que fuesen las circunstancias, pues, como él mismo ha
escrito, “hay que entender, aunque pueda parecer cursi, que la institución está
por encima de todo, aun a costa de nuestra propia integridad física”. Ucevista
de entero linaje, tuvo a bien defender el legado de Vargas ante la osadía
manifiesta de los Carujo envanecidos por el poder, dejando un serísimo testimonio
que las nuevas generaciones sabrán valorar, hartas de los melodramas
artificiosos y digitales.
En la Venezuela de élites políticas prácticamente
colapsadas, el rector Giannetto constituye también una de sus mejores reservas
morales. Sobre todo, porque aporta un registro histórico necesario en lugar del
manido ejercicio narcisista que ha anegado las aceras de los días que corren.
18/11/2025:
https://www.elnacional.com/2025/11/el-rector-giannetto-y-su-testimonio-historico
domingo, 16 de noviembre de 2025
Aula y barbarie
LA ANTIPOLÍTICA EN LA UNIVERSIDAD VENEZOLANA
La llamada antipolítica constituye una absurda práctica
y una seria perspectiva de análisis para comprender la crisis y no sólo
respecto a su actualidad, sino a los propios orígenes de finales del siglo XX.
No debe extrañar que explique el problema universitario, presumiendo por siempre
la asunción de responsabilidades de la comunidad a través de las autoridades, profesores,
estudiantes, empleados, obreros y jubilados efectivamente agremiados.
La primera estupidez consiste en suponer que la
solución del problemario (porque a estas alturas nadie nos asumirá en medio de
una circunstancial anécdota), pasa acaso por la exclusiva concienciación,
consideración y acción individuales, en lugar de la eficaz organización social de
quienes hacen vida en nuestras casas d estudios. La segunda estupidez, obliga a
creer a ciegas que la sola denuncia de esos complejos problemas, afecta la
imagen corporativa de la institución que no importa que haya dejado de serla,
suscitando las diligencias privadas de quienes se estiman o pueden estimarse
como los notables de la entidad educativa, por supuesto, con un peregrino ruego
por la atención de las autoridades, porque todo concierne a las élites del
momento, las que tratan de una materia más de naturaleza estrictamente técnica,
digna de negociación entre los aristócratas del aula y que, Dios nos libre, es
absolutamente contraria a la política y quien dice política, dice partidos.
Luego, la universidad deviene conglomerado de
extraterrestres privilegiados por el sólo hecho de la matriculación que no
agradecen, a cargo de los más iluminados y, así como no debería celebrarse
elección alguna para las autoridades, son mal vistas las representaciones
votadas de cada gremio y el gremio mismo. Esto es política y, quien dice
política, con Ludwig Wittgenstein por delante, dice partidos. Sin embargo, la fórmula no ha funcionado y,
lo que es peor, ha reforzado las reglas impuestas en el presente siglo.
A título de ilustración, hubo un rectorado magnífico
por muchos años en la Universidad de Carabobo y, ahora que hay un evidente
conflicto en su seno, acumulada una amarga experiencia, no queda otro camino
que convocar a las elecciones rectorales que, con todas sus fallas y defectos,
se realizaron – por ejemplo - en la Universidad Central de Venezuela. O, en la
Universidad Simón Bolívar, con la salvedad del profesorado, los diferentes y
temerosos gremios han apostado a esas diligencias personales que los notables
hicieron dizque para mantener el prestigio de la casa de estudios, sin que
pudieran impedir la permanencia de cuatro años de las autoridades interventoras
que estuvieron en el deber legal de realizar los comicios, enmudece ante la
falta de presupuesto, e incurren en la confiscación práctica de la Casa del Profesor; por cierto, mientras que la representación de los egresados publicita
los “hermosos jardines”, aunque el cromo-vegetal diseñado nada más y nada menos
que por Carlos Cruz Diez está en ruina, jamás denunciado, como tampoco las
terribles condiciones del Galpón de Biología. Necesario acotar, convocar a
elecciones en una u otra casa de estudios es hacer política, e, inevitable,
política partidista.
Ahora, se acercan las elecciones en la Universidad de
Los Andes, promisorias, pero lucen como un secreto a voces: sería la mayor
estupidez, esta vez, subestimar su impacto reivindicatorio de la sociedad civil
organizada que claro, no faltaba más, es política de la más pura estirpe y, tal
parece, querido Watson, están metidos los partidos, como si todos ellos gozaran
de buena salud en el consabido e ineludible contexto actual por lo que respecta
a la oposición. Entonces, ¿qué se hace
agotada la antipolítica, el antipartidismo, el contra-civismo? Suponemos que
hacer política y de la buena, en la justa dimensión de la sociedad civil, de la
civilidad y del patriotismo, porque los partidos (¡descubran América, infames!)
tienen sus espacios muy específicos y especializados que luchan todavía por
reivindicar.
domingo, 5 de octubre de 2025
Noticiero retrospectivo
- Pedro Berroeta. “El chiste premonitorio”. El
Nacional, Caracas, 01/10/89.
- Juan Nuño. “La fama y la lana”. El Nacional,
11/05/94.
- J. F. Reyes Baena. “Perfil de la universidad
contemporánea”. El Nacional, 14/12/69.
- Gobernador Rodolfo José Cárdenas: “No he renunciado
ni renunciaré” (Caso Olavarría). El Diario de Caracas, 24/03/83.
Fotografía de 1947.
De izquierda a derecha:Subteniente Manuel Ojeda Guía (uniforme de diario), Teniente
Coronel Oscar Mazzei Carta (1927, uniforme de faena), Mayor Balda Cantisani,
Germán. (1947, uniforme de diario), Capitán Tomás Pérez Tenreiro (1940,
uniforme social), Dr. José Giacopini Zárraga (sentado al centro). Tomada de la cuenta
facebookeana de Ramón Alberto Rivero Blanco.
Breve nota LB: Nunca antes había visto esta gráfica que, no es de extrañar, publica nuestro amigo Ramón Alberto Rivero Blanco. Todavía José Giacopini espera por un ensayo histórico que pondere muy bien se experticia en las relaciones con el medio castrense de las cuales queda constancia en la fotografía. Empero, susceptible del adecuado tratamiento académico, es válido preguntarse hasta qué punto fue un mito, yendo más allá de sus roles de negociador. Muy bien por RARB, cuyo archivo debo conocer algún día (la visita decembrina a su casa, tiene años de postergación). Por supuesto, abierta, confesa y descaradamente, con o sin armas, me robo la fotografía, aunque nótese que hay una mínima ética del latrocinio digital, pues, en mi blog daré el crédito merecido al curador.
domingo, 28 de septiembre de 2025
Profesar a Venezuela
EL RETROCESO DE LA SOCIEDAD CIVIL ORGANIZADA: FAPUV
Luis Barragán
Desde hace muchísimos años atrás, las grandes
centrales obreras, las universidades y los colegios profesionales, no han
podido renovar sus autoridades gracias a sendas decisiones de la más alta
instancia judicial; y, otro dato, el comunalismo ha impedido la actualización
de las asociaciones vecinales que, en una buena proporción, ya había perdido el
hábito de celebrar sus elecciones regularmente. No obstante, arrojando
importantes lecciones de habilidad, de civismo y de coraje, la Universidad
Central de Venezuela realizó sus comicios rectorales y profesorales, al igual
que lo hizo la asociación profesoral de la Universidad Simón Bolívar que ha
planteado desde hace cuatro años el reemplazo de las autoridades hoy interventoras,
por otras producto del sufragio.
Dentro y fuera del ámbito parlamentario, por más de
una década, nos ha sensibilizado, preocupado y ocupado el problema de la
educación superior en Venezuela, siendo infinidades las veces que planteamos la
materia desde una perspectiva del necesario oleaje democratizador, a través del
ejercicio del sufragio en todas las casas de estudios orientado a la
legitimación del liderazgo social. Nos consta que el presidente de la
Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB), William
Anseume, reelecto en una ocasión, tuvo por empeño la directa, secreta y
universal consulta de los agremiados para la innovación de todo el cuadro
directivo, incluyéndose por voluntad propia, a pesar de la postura
anti-electoral de las autoridades rectorales y de las consabidas condiciones
imperantes en el país.
Lo acontecido en las referidas universidades, no ha ocurrido
en el resto de todo el país, quedando pendiente en la agenda, aunque lo peor es
que tampoco en la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de
Venezuela (FAPUV), desde hace más de veinte años. Situación asombrosa y
bochornosa de una entidad de la sociedad civil que debe ser ejemplo real,
constante y sonante de las demandas de transparencia y democracia en nuestro
país, está en el más elemental deber de convocar y realizar sus elecciones a la
mayor brevedad posible; sobre todo, contando con dos décadas a cuestas bajo la
misma directiva, cuya presidente tiene varios años en exilio voluntario y el
gremio nacionalmente ha estado representado por personas jamás electas por sus
colegas, añadido el diálogo inconsulto que sostuvieron en Miraflores.
Lo más grave es que ese elenco de personas que se
resisten a una consulta electoral, tratando de impedirlas o postergarlas
indefinidamente, tienen la osadía de proponer nada más y nada menos que una
transición para FAPUV, exactamente con ellos: vale, decir, no realizar los
comicios a los que están estatutariamente obligados, autonombrándose para
diferirlos por otros años más. Esto, evidentemente, no es ni puede catalogarse
de democracia, sino representa un increíble e irresponsable retroceso de la
mismísima sociedad civil organizada, contraproducente y definitivamente suicida.
El testimonio de la Central de Venezuela, como la
Bolívar de Sartenejas y el Litoral, habla suficientemente de la posibilidad de
poner al día a la FAPUV, relanzándola definitivamente. Y, esto, equivale al
indispensable relanzamiento de la sociedad civil organizada en Venezuela.
Cosas que se ven, Sancho: digamos que hace falta
talento para la ironía. Y, cuando no se tiene, la morisqueta se impone.
Fotografía: LB,
paisaje de la USB (Sartenejas, 23/05/23). Captura de pantalla: Tuit en cuestión.
28/09/2025:
domingo, 31 de agosto de 2025
Líderazgo
PROFESOR VÍCTOR MÁRQUEZ
Luis Barragán
Naturalmente, lo conocimos en el común esfuerzo de
defender la autonomía y la propia noción de universidad en la Venezuela de todos
estos años, desde aceras diferentes. Empero, no sostuvimos una amistad
personal, algo que le agrega un poco más de valor agregado a esta nota.
El profesor Víctor Márquez, fue un luchador insigne
dentro y fuera de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela
(APUCV), cuya presidencia cedió realizados los correspondientes comicios. Por
cierto, son pocos los gremios profesorales que se han actualizado en nuestro
país, y, uno de ellos, desafiando a las propias autoridades interventoras que
no lo deseaban, fue la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar
(APUSB).
El supuesto ladrón de siete suelas, como Márquez,
según la campaña hecha por sus más enconados adversarios, tuvo que recurrir a
la caridad pública para sufragar los gastos del tratamiento del cáncer y, cuando
ya parecía recuperado, días atrás recibimos la noticia de su desaparición
física para conmover a todo el mundo universitario. Para nadie es un secreto el
nivel de los ingresos reales del profesorado, dramáticamente contrastante con
el nivel ostentado tiempo atrás.
Una tercera referencia, el profesor Márquez se comprometió
valiente y decididamente y a fondo con la causa democrática, activando enérgicamente,
incluida la aceptación y efectiva participación en la consabida, meritoria y
arriegada Comisión Nacional de Primarias. Este aspecto, el del compromiso
cívico que inevitablemente se hace político, manteniendo la independencia de
las organizaciones de la sociedad civil, constituye una magnífica lección y
legado.
31/08/2025:
https://lapatilla.com/2025/08/31/luis-barragan-profesor-victor-marquez/
Fotografías: LB (UCV, 2023).
sábado, 30 de agosto de 2025
Luto en el aula superior
ADIÓS AL AMIGO VÍCTOR MÁRQUEZ
William Anseume
Despedidas dolorosas hay en varias facetas de la vida.
Víctor enfermó, pero uno nunca cree en el desenlace final, percibe todo como un
proceso natural y reversible. Conocí al luchador social en esos eventos
normales del gremio. Discusiones, resoluciones, acuerdos y desacuerdos. Pero
con los años fue solidificándose una relación signada por la política y los
derechos laborales, en las calles, las oficinas o las redes.
Nos respetábamos ambos mucho en nuestras labores. Más
yo a él, quien tenía una vida ampliamente recorrida cuando llegué a las
intervenciones públicas o privadas sobre la vida gremial. Me cuidaba, además.
Ante cada artículo altisonante o declaración, un llamado de atención seguro:
"Mejor libre que preso; ayudas más". Intraficable ante sus
convicciones fundamentales. Pregunten en la Fapuv, por ejemplo, y el tema
electoral, entre muchos otros, que ya va para largos veinte años. Uno de los
asuntos en los que siempre coincidimos. En uno de sus últimos mensajes, los que
no se borraron, dice, luego de unas críticas generales impublicables: "De
los pocos que veo luchando y corriendo riesgos es a ti". Exceso
seguramente, por aprecio.
No fue solo profesor, dirigente de asociación o de
asociaciones en el comité respectivo de Fapuv, fue guía gremial nacional,
permanente. Arriesgó vida y familia en tiempos muy turbulentos. Su gremio supo
pulirlo como quien más. Pero no podemos soslayar sus participaciones políticas inolvidables:
la agrupación gremial sindical donde me invitó a participar habló permanentemente
de su amplitud. Para nada sorprendió su concurrencia a la Comisión Nacional de
Primarias, después de su excelente trabajo en el Frente Amplio. Fue testigo de
mis molestias políticas y gremiales y yo de las suyas. En oportunidades
múltiples compartíamos ideas y
estrategias. Algunas de las mías le provocaban cierto espanto.
Afortunadamente, coincidimos también respecto al
rectorado de la Universidad Central de Venezuela, él con su autoridad de
profesor y yo con mi carácter de egresado. Me sorprendía su edad, para alguien
jovial y fuerte, al menos hasta la última vez que lo vi.
El mejor homenaje que puede hacerle la universidad y
la política venezolana, cuando ya no podremos contar desafortunadamente más con
él, es recuperar la libertad, la democracia, traer a la vida normal a los
presos políticos, al país, a nuestras instituciones universitarias.
Para que su lucha nuestra, que seguirá permanente en
nosotros como una seguidilla de pensamiento y acción, haya tenido algún sentido
real, para que no quede en el viento y la tierrita que tapa.
Siento mucho la partida definitiva de Víctor. En ese sentido, comparto las opiniones
expresadas por otro amigo de la UCV, también luchador de voz y hechos:
https://talcualdigital.com/adios-victor-gracias-por-todo-por-tulio-ramirez/.
Hasta el triunfo definitivo. Sino, no habrá valido la pena. Triunfaremos y su
nombre será guardado con el cariño que merece quien hizo todo lo que estuvo a
su alcance para lograrlo.
30/08/2025
https://www.elnacional.com/2025/08/adios-al-amigo-victor-marquez/
Fotografía: LB (UCV, 2023).
martes, 29 de julio de 2025
Momento maquiavélico
LA UNIVERSIDAD REPUBLICANA
Luis Barragán
En las
postrimerías del siglo pasado, el término desregulación gozó de un
extraordinario auge en el ámbito económico, proyectado – no mentado -
abusivamente en el político para buscar la mínima formalidad posible de sus
procederes y procedimientos; esto es, la promoción e imposición de aquellas
conductas derivadas de un liderazgo personal, afortunado y quizá
circunstancial, en detrimento de toda expresión institucional, estable y
perfectible. En un sentido, pareció fácil confundir el modelo de desarrollo
abierto y competitivo que pugnaba por consensuarse, con una total y absurda
ausencia del Estado, mientras que, en el otro, la antipolítica arremetió fundamentalmente
contra los partidos y cualesquiera otras instancias colegiadas de conducción
política y social en clara apuesta por el mesianismo de ocasión.
Jurando
combatirlo, la paradoja estuvo en la entronización de un populismo de izquierda,
como pudo serlo de derecha, según el canon, consagrando la anomia en la
presente centuria, pues, la desregulación se ha cumplido a plenitud por la
interesada abstracción y manipulación de las normativa vigente, la conveniente
y oportuna interpretación judicial, y, constituyendo una mayor ventaja, la
pérdida generalizada, creciente, distraída o inadvertida del sentido y del
sentimiento republicanos. Metidos en un gigantesco berenjenal que J. G. A. Pocock
denominó el “momento maquiavélico” de más de prolongado, todo apunta a la
reconstrucción de la sociedad civil desde abajo para reivindicar y darle
soporte a una distinta experiencia política, aunque parezca una osada utopía de acuerdo a
las circunstancias actuales: división y
equilibrio efectivo de los órganos del Poder Público, ejercicio real de las
virtudes cívicas a las que conducen los principios y valores constitucionales,
y una libre, limpia y transparente participación y competencia ciudadana.
En principio,
significa el reaprendizaje de la convivencia social, la autorregulación del genuino comportamiento ciudadano, el redescubrimiento de la política fuera de los
cauces de la fulanización extrema y
mesiánica, al encuentro de la sanción moral eficaz, como algún remoto día lo demostró la ejemplar disciplina de los
usuarios del metro de Caracas, igualmente atendidos por las fallas del servicio que pudieran sufrir.
Agreguemos el acatamiento voluntario de los peatones y automotores frente a las
señales del semáforo, el respeto al orden de una cola que se haga frente a toda
taquilla, la moderación del volumen de los equipos de sonido en vehículos e
inmuebles, como indicio de una cultura cívica alternativa en gestación, añadida
la realización de los comicios que las legítimas organizaciones de la sociedad
civil tienen pendientes para volver a la más amplia y promisoria acepción de la
política.
En poco
tiempo, la Universidad Simón Bolívar cumplirá cuatro años bajo la dirección de
las autoridades interventoras designadas por el Ejecutivo Nacional, las cuales –
en su momento – tuvieron un plazo de 180 días para convocar las elecciones
rectorales de conformidad con la normativa vigente. Siendo un caso particular de desregulación
política, importa reivindicar la vida
institucional de la casa de estudios como dato fundamental de su recuperación,
propulsando – como lo ha hecho decididamente el gremio profesoral – las elecciones
en mora y ventilando abiertamente los problemas; vale decir, reinscribiéndose
en una tradición republicana que les es tan indispensable para cumplir la misión
ética, académica y sociopolítica que la inspiró al fundarse.
Acotemos, las
sedes de Sartenejas y del Litoral Central exponen sendos problemas que son los
estructuralmente propios de la universidad venezolana, por lo que la deseada
excelencia y prestigio no dependen de una absurda ocultación, sino de la reemergencia
de una cultura cívica capaz de ventilarlos y de solventarlos por los medios
institucionales, por lo además, actualizadores. Incluso, aún las entidades de
una expresa vocación científica y tecnológica, son y deben ser compatibles, por
una parte, con los valores republicanos como la libertad, la igualdad, la
participación, el compromiso con el bien común; y, por otra, nociones tan
angulares como la autonomía universitaria y la libertad de cátedra,
constitucionalmente establecidas, nos orientan a la autorregulación, necesariamente
democrática, que ha de fundamentar la indispensable vida institucional, hoy,
urgidos frente al populismo obviamente mesiánico de cualquier signo.
Composición gráfica: Steph Goralnick.
Fotografía: LB, Universidad Simón Bolívar (Sartenejas, 08/05/2023).
29/07/2025:
https://www.elnacional.com/2025/07/la-universidad-republicana/
sábado, 19 de julio de 2025
Una firme defensa de la universidad venezolana
USB Y ELECCIONES
William Anseume
Raúl Leoni fue el presidente que firmó el decreto de creación de la Universidad Simón Bolívar el 18 de julio de 1967
Ayer se conmemoraron 58 años de aquel maravilloso decreto de creación de nuestra Universidad Simón Bolívar, que tuvo como primer nombre Universidad de Caracas. La firma de ese hermoso documento correspondió al demócrata presidente Raúl Leoni.
Sería extenso exponer aquí la cantidad de beneficios educativos, académicos, sociales, científicos, humanísticos, y pare de contar, que ha traído al país, y más allá, la Universidad Simón Bolívar. Son prácticamente invaluables. Sin embargo, a nuestra institución le ha caído la mavita del poder central. No podía pasar agachada, no podía quedar incólume, como a todos sus miembros actuales nos habría gustado.
En la segunda quincena de septiembre, el 16 para ser exactos, se cumplirán ya cuatro años de una gestión nefasta para la USB y la educación en Venezuela. En esa fecha fueron designadas de muy mal modo tres de las cuatro autoridades por parte del Consejo Nacional de Universidades, ente al que le corresponde legalmente tal designación, pero no así, como ocurrió, con los votos salvados de varias universidades, incluyendo la propia USB, extendiendo su mano en esa designación más allá de lo establecido, sin evaluación detenida previa de los currículos presentados, con una sola intención... Legalmente las designaciones de autoridades ocurren por 180 días y no por 4 años. 180 días en los que los impuestos han debido convocar elecciones, casi como por única función de su gestión. Nada de eso. Extienden y extienden un mandato indeseado por la comunidad de la USB, por el mundo académico nacional, por el país.
Ayer mismo los tres gremios, de estudiantes, egresados y profesores, que en 2023 entregamos al Consejo Directivo una propuesta de reglamento transitorio, como exigió el Tribunal Supremo de Justicia y aplicó la Universidad Central de Venezuela e ignoraron olímpicamente, divulgamos y entregamos un comunicado exigiendo elecciones rectorales inmediatas. A sabiendas de que la USB está tomada, intervenida de este modo por el poder que así se la apropia insanamente. En la USB exigimos elecciones. Insistiremos cuanto sea indispensable en ello.
Todo esto es una muestra más del deterioro de la educación y de las universidades, ocasionado por un poder al que la educación le importa menos de un bledo. Razón por la cual se distancian cada vez más de la ciudadanía, como no se ha cansado esta de demostrarlo. Y como seguimos demostrando día a día, hasta liberar no solo a la universidad.
19/07/2025:
lunes, 19 de mayo de 2025
Breve ensayo radiográfico
EL VENIDERO 22 DE MAYO DE 1969
Luis Barragán
A Elías López Latorre,
in memoriam
Hay hechos que maceran lentamente para adquirir su más genuino sentido hasta hacerse definitivamente históricos, aunque el impacto original haya sido de una distinta significación, como los acaecidos en la Universidad Central de Venezuela (UCV) en las postrimerías de los sesenta del veinte: la izquierda entusiastamente castroguevarista de entonces, que hizo de la casa de estudios su mejor y más segura trinchera con la absoluta aquiescencia del rector Jesús María Bianco, trató de impedir una legítima y masiva marcha de los sectores estudiantiles socialcristianos, repeliéndola con violencia. Nuevamente, forzada la unidad de los militantes de la Juventud Comunista de Venezuela (JCV) y del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) para rivalizar con la acreciente Juventud Revolucionaria Copeyana (JRC), perfilándose la candidatura de Elías López Latorre a la presidencia de la Federación de Centros Universitarios (FCU-UCV), la ocasión fue propicia para profundizar en el aspirado clima de desestabilización del país que evidencia la prensa escrita desde el inicio mismo del primer gobierno de Rafael Caldera, más allá de los muy específicos sucesos locales.
A aquella izquierda la ocupó el presupuesto universitario, haciéndose del poder cultural y, tras el fracaso insurreccional, militarizando el marxismo, tuvo por el mejor aporte a su particular leninismo el de la infiltración de las Fuerzas Armadas a largo plazo que valoró el diputado Héctor Mujica en el debate de la cámara a propósito de las declaraciones emitidas por el general Martín García Villasmil, terminando el agitadísimo año. Y es otra y desacostumbrada la radiografía que ensayamos del 22 de mayo de 1969, la de una suerte de antropología política de bien ganada y densa perspectiva histórica.
20/12/2025:
https://www.elnacional.com/opinion/el-venidero-22-de-mayo-de-1969/
Cfr.
https://apuntaje.blogspot.com/2025/05/el-22-convencional-de-mayo.html
lunes, 24 de marzo de 2025
Anacronismo
DE UN ATRASADO IMAGINARIO SOCIAL DE LA UNIVERSIDAD VENEZOLANA
Luis Barragán
Asociado
también a la libertad de prensa, los medios solían actualizar sus repertorios
fotográficos en la Venezuela del siglo pasado. Por emblemáticas que fuesen las
imágenes que reforzaban la identidad del paisaje, o la de una personalidad
determinada, se imponía la renovación de los archivos.
En la era
digital y sus mil facilidades para el fotografiado instantáneo, la cuestión no
luce tan obvia. Por lo menos, en nuestro país, hay portales que exhiben viejas
gráficas, aunque diga de una novedad
noticiosa, en contraste con otras latitudes en las que procuran captaciones más
recientes para su publicación.
Nuestra
impresión es que el remozamiento gráfico en el mundo de hoy, es propio de las
sociedades y democracias más liberales, en franco contraste con las que tienen
un marcado sesgo autoritario, por decir lo menos. Sociedades atemorizadas, en constante riesgo,
que asumen y hasta comprenden una
versión que avisa, pero no precisa la realidad.
A modo de
ejemplo, en días pasados, circuló la noticia de las exitosas elecciones
profesorales de la Universidad Simón Bolívar. El detalle estuvo en la
fotografía que acompañó la nota: una de los tiempos en los que existía intacto
y deslumbrante el cromovegetal de Carlos Cruz Diez, mostrándose toda Sartenejas
pulcra, impecable y convincente.
Tiempos muy
remotos que no se compadecen con los de ahora para una universidad sumergida en
una crisis profunda, apenas esbozada por sus deterioros a la vista, la ruindad
del cromovegetal como la de toda la planta física, la precariedad de la
enseñanza. A la increíble escasez de docentes en el área de matemáticas tan
esencial para la casa de estudios, se suma las condiciones en las que se encuentra
el galpón de la división de biología, sin que las autoridades interventoras
digan nada.
¿Cómo
representar a la universidad que se va quedando atrás de compararla con el
siglo en la que fue creada?; ¿desfasado el imaginario social, no percibimos en
su más exacta dimensión la trágica crisis de nuestras casas de estudios?; ¿acaso,
es suficiente el artificio de una cultura corporativa de la excelencia que no
existe, ni tiene condiciones para que lo haga? Lo sabemos y estamos conscientes
de su situación, pero ¿lo olvidamos al quedar atascada en el inconsciente las
gráficas de sus antiguos y mejores esplendores?
Referencia: https://apuntaje.blogspot.com/2025/03/inspeccion-ocular-sartenejas.html.
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