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domingo, 21 de julio de 2024

Agresión en Misa

JESÚS GONZÁLEZ DE ZÁRATE

Luis Barragán

La de una inminente guerra civil es el antiquísimo recurso de intimidación de los dictadores en curso, añadidos los que fueron o aspiran a serlo nuevamente, depreciadas otras amenazas.  Camino al poder, el propio Chávez Frías apeló a la fórmula, declarándose como el pacifista que nunca fue, pues, aquello de échenle gas del bueno a los inconformes,  ilustra y explica muy bien jornadas represivas como las de 2002, 2014 y 2017.

Después de 150 años de guerras, montoneras y escaramuzas civiles, supimos de una era democrática y de un sosiego republicano que realmente lo fueron de compararlo con lo ocurrido en el presente siglo.  Los expertos refieren que objetivamente estamos muy lejos de una guerra civil, por nuestro nivel de cohesión social y el único elemento armado, y de más de armado, es el gobierno, una minoría frente a las grandes mayorías pacíficas y desarmadas.

A la artificial polarización con la que ha fracasado, el oficialismo alimenta el odio hacia los disidentes, adversarios y opositores, al mismo tiempo que los penaliza de reaccionar o emitir alguna respuesta. Nada novedoso, porque el resentimiento aún el más huero y vulgar es el que explica el socialismo de esta centuria.

Tamaño contexto para un incidente inútil, innecesario y vergonzoso, porque efectivos de la Guardia Nacional interrumpieron la homilía del arzobispo saliente de Cumaná, próximo de Valencia, oficiada en la Iglesia de San Baltazar después de socorrer a las víctimas de las crecidas del río Manzanares, un día después de recorrer la Cumanacoa en desgracia.  Los militares no sólo insistieron en que el único que ayuda a los afectados por los desastres naturales, es el poder central, como ocurrió con el estado Vargas añales atrás, sin que rindiese cuentas, sino que incurrieron en la hazaña marcial de insultar a Jesús González de Zárate, el cumanés que mantuvo toda su serenidad, dando testimonio de un extraordinario temple; por supuesto, queda impune el atropello.

Pastor entregado a sus comunidades, González de Zárate ha cumplido fiel y cabalmente con sus responsabilidades y, ahora, los carabobeños contarán con un referente de claridad y coraje. Jamás él, ni las grandes mayorías de los venezolanos, sería y serían capaces de regar pólvora con odio, pues, la guerra civil es una mera extorsión que no tendrá éxito alguno.

21/07/2024:

https://www.lapatilla.com/2024/07/21/luis-barragan-jesus-gonzalez-de-zarate/

miércoles, 29 de mayo de 2024

Otro es el resentimiento

DEL RESENTIMIENTO (IN)FUNDADO

Guido Sosola

Aquella consigna de ser rico es malo, la ha olvidado la población.  Son dos poderosas las razones: la aparición de la boliburguesía y toda la casta del enchufadismo, ambos generados por el régimen socialista; y la existencia de gente que ha prosperado a punta de trabajo propio y sin fregarle la existencia a nadie.

En un caso, el propio gobierno ha reconocido lo ocurrido en PDVSA. Si bien es cierto que más de dos décadas atrás hubo corrupción y, desde que López Contreras premió con sendos bonos las exportaciones distintas a la del petróleo, alcanzó nuevos horizontes, no menos lo es que resulta pavorosa la demostración de este siglo, e insoportable la vanidad y el derroche de los nuevos-ricos, acá y en el resto del mundo.

En otro caso, los venezolanos aplaudimos a quienes han hecho sus reales fregándose a diario, demostrando talento, vocación, empeño. Siendo lealmente competitivos, nuestras grandes estrellas del béisbol profesional son admiradas, reconocidas y respetadas, sobre todo, cuando llevan una vida ordenada, sobria y honesta: se saben ejemplo de juventud, como nuestros grandes basquetbolistas y futbolistas, al igual que los grandes narradores y comentaristas deportivos.

Algo parecido ocurrió en el mundo del hipismo del cul no soy aficionado, por cierto. Narradores y comentaristas, desde tiempos remotos, hicieron mucho real por la enorme credibilidad que los caracterizaba, gozando de la confianza de las grandes agencias publicitarias en el caso de no disponer de la propia que captara la confianza, atención y el compromiso de las grandes empresas de bienes y servicios.

No precisamos bien, por ejemplo, desde cuándo la narración y el comentario de las carreras de caballos, tuvieron tan arrollador éxito, pero lo suponemos desde los orígenes de la radio en nuestro país y la invención del llamado 5 y 6 en los años cincuenta del veinte. Para 1942, José Mendoza (“Miralejos”), era un referente hípico y comercial tan legendario como después lo fueron Mr. Chip, Blas Federico Jiménez, Antonio del Nogal (igualmente conocido por la animación televisiva de la lucha libre o “Catch As Catch Can”, en los sesenta), o Virgilio Decán, el famoso Aly Khan (nombre tomado de un príncipe que visitó el país un par de veces, fallecido en un accidente de tránsito).

Del Nogal o Decán, por citar un par de casos, fueron abogados de profesión, pero descollaron en la industria radial y televisiva.  Anunciarse con ellos, seguramente fue un lujo como también hacerlo con varios presentadores o animadores de televisión, como Víctor Saume, Renny Ottolina, Gilberto Correa, Guillermo González, Amador Bendayán, etc.

El asunto es que la gente conocía sus trayectorias, supieron de sus ascensos, y aplaudían que la prosperidad personal fuese fruto inequívoco del trabajo honrado. Pero esto no pasaba con los políticos, empresarios, gremialistas y otros de esa estirpe legendaria: la del rentismo, fuente del resentimiento que manipularon los socialista de la hora.

Reproducción: El Tiempo, Caracas, 1942. 

30/05/2024:

https://www.lapatilla.com/2024/05/30/guido-sosola-del-infundado-resentimiento/

martes, 9 de abril de 2024

Lombrosianos

TRANSGREDIR EL LENGUAJE

Luis Barragán

Considerado un reduccionismo por la otrora intelectualidad podemista española, corroboramos que la lucha de clases no es el motor de la historia ni el partido leninista su principal propulsor.  Agravada exponencialmente la herencia venezolana de la centuria anterior,  no otra que la de un agotado rentismo petrolero que todavía no consigue una fuente alterna de supervivencia, real y concreta, todo lo explica o dirá explicarlo el más obsceno estereotipo fundado en el resentimiento social por motivos económicos, étnicos, corporales, partidistas,  o de cualquier otra invención que incluye la personificación caprichosa del victimario y el consiguiente e inapelable escarmiento.

El conflicto es el de los imaginarios sociales que ahora requieren de una atrevida actualización, según convenga al poder establecido urgido de evadir su responsabilidad sobre esta ya perpetua calamidad nacional, traspapelándose en medio de las circunstancias reales o artificiales, eso sí: armado y armamentista. No obstante, el asunto no está en las limitaciones o inexistencia de una normativa que, además, se dio tempranamente, añadida la práctica e interpretación forense correspondiente, sino en una narrativa capaz de validar todo planteamiento, estratagema y acción continuista.

Dos rutas conducen hacia la presunta renovación de un lenguaje de y del poder en las vísperas de unos comicios que desinhibida y directamente ha administrado, evitando en lo posible un error de cálculo semejante al de 2015. De un lado, reservado para sus adeptos más cercanos un apasionado sectarismo que apuesta a la simultánea salvación de todos, negando la posibilidad de que la haya selectiva o individualmente, deja para las masas o lo que queda  de las clases subalternas el lenguaje patriótico, encubridor del apoliticismo que, por cierto, les visó el ascenso a la dirección del Estado un cuarto de siglo atrás; y, de otro, la celeridad que el régimen le ha imprimido en su tránsito hacia una definitiva criminalización de la oposición, ideando tipos o subtipos penales que esperan también por la opinión de los especialistas, pues, no sólo a los dirigentes políticos o a los opinantes de oficio les concierne una materia que ha de prometer y escarbar en una distinta criminología y criminalística.

Hay quienes suponen que el llamado a una discusión semejante, con el concurso de los académicos,  nos distraerá de un modo contundente respecto a la muy específica coyuntura electoral que nos convoca, acaso, desconfiando del sentido común de la gente y aceptando la transgresión del lenguaje mismo que permite y permitirá increíblemente reglamentar el antifascismo desde actitudes o posturas que son fascistas. La sola lectura de un autor marxista de creadora flexibilidad, como Antonio Gramsci, por ejemplo, contribuye a una perspectiva de análisis cada vez más necesaria en torno a la amarga experiencia  suficientemente padecida, en lugar de las manías panfletarias que le restan profundidad al mensaje.

Ocho años atrás, dijimos del propósito oficial de forzar y modelar artificialmente una oposición fascista, como siempre ocurrió u ocurre con el socialismo real (https://www.youtube.com/watch?v=XQccTBfwrR8&t=325s), subestimada toda polémica. Hoy, el ensayo es el de una inaceptable caracterización lombrosiana que aspirará a hacerse el idioma político por excelencia en el paradójico esfuerzo de despolitización de los venezolanos.

Composiciones gráficas: LB.

09/04/2024:

https://www.elnacional.com/opinion/transgredir-el-lenguaje/

Caza de citas

“ Nadie se dio cuenta de este robo cuando publiqué la novela, quizá porque nadie leía a Barker, de la misma manera que no leían a King. Solo...