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domingo, 11 de septiembre de 2022

Descontinentalizados

CHILE, EXCESO O CARENCIA DE ALFILES

Luis Barragán

“Tan pronto como el doctor B. observó que

su contrario tocaba el alfil para adelantarlo,

se encogió como un gato que se dispone a dar un salto”

Stefan Zweig (*)

Obviamente, el resultado de la reciente consulta constitucional de Chile ha suscitado la atención de la opinión pública venezolana, aunque no la ha inquietado políticamente lo suficiente. Cierto, se ha escrito sobre ella, pero tenemos la impresión que promedia una crónica que se desea aséptica, neutral y distante, como si tratásemos de un fenómeno ajeno, o muy ajeno, y normal, o muy normal, en el continente.

            Identificamos a un sector que celebra la moderación de una ciudadanía consciente de su condición, frente a otros que reparan en una diferencia de votos nada sustancial, pendiente la revancha. Los hay triunfalistas, porque predominó la división de poderes, desbocándose en la cátedra al explicar el principio de la supremacía constitucional, al lado de quienes suspiran por un permanente e inacabable proceso constituyente, caricaturizado Sieyès hasta la saciedad.

            Aquellos que antes aclamaban a Luis Almagro, nada dicen de sus desafortunados planteamientos  de coexistencia entre fórmulas radicalmente contrarias,  comprobada por la consulta que puede adquirir la jerarquía de todo un proyecto histórico concreto, según lo definía Maritain.  Sobre todo, si estamos lejos, cómodamente lejos del país donde tamaño experimento alquímico deviene nitroglicerina política.

            Se dice de la izquierda marxista de una irrefutable buena fe, como la encarna el presidente Boric, rayana en la candidez o pendejitud. Olvidan con prontitud que el triunfo presidencial resultó de una inescrupulosa estrategia insurreccional a la que poco le importó hacer del metro de Santiago un gran fogón, indiferente los más privilegiados con el aumento adicional de los costos directos e indirectos de transportación pública.

            Se regodean los chavistas del patio, porque estuvo exquisitamente trampeada la asamblea nacional constituyente de 1999, con sus “morochas” y el oficialismo sobrerrepresentado. Al MVR de entonces y sus aliados, no les hubiese ocurrido algo parecido luego de ganar referendariamente el derecho a redactar e imponer el texto constitucional.

ALFILAZGO

Considerada una pieza menor en el ajedrez, el alfil se desplaza diagonalmente en el tablero, pudiendo recorrerlo según le convenga para la captura del adversario, o la ruptura de una línea de defensa; incluso, pudiera asimilarse a la figura de un francotirador que espera silenciosamente su mejor oportunidad. Del habilidoso manejo de los alfiles, refieren los entendidos, depende en mucho la suerte del estado mayor, sus proyecciones, éxitos y fracasos.

            Lució demasiado obvia la necesidad de reformar la Constitución, y diferentes sectores coincidieron finalmente en un proceso constituyente que apostara por una actualización integral.  Unos, suponiendo sobradamente vencida la herencia pinochetista, movieron sus alfiles, creyendo despejar cualquier resistencia para alcanzar un texto definitivo, liberal – aunque no se reconociese como tal - y consensuado, mientras que otros, hicieron lo propio para catapultar una transformación social de impredecibles consecuencias, facilitado el movimiento de tablero por la extrema simplificación del debate político y la deplorable consagración del maniqueísmo que desde hace un buen tiempo arrastran: el mundo absolutamente se divide entre la izquierda y la derecha; al parecer, o muy al parecer, no hay otro centro que el de las bayonetas que las arbitran, según actúen los operadores políticos, o alfiles.

            Probablemente, el mayor ajuste que requiere la Constitución vigente es el referido al sector militar, por la naturaleza que adquirió para facilitar la transición hacia la democracia que, al afianzarla o avalarla, constituye su mejor defensa, toda una paradoja: si los hubo, no fueron tan estridentes los ruidos de sable ante los planificados acontecimientos insurreccionales de 2019, cuyo origen muy bien ha de conocer la entidad castrense. Teniendo las características de un partido, según la figura de la que solemos abusar, no es precisamente un centro moderador, explícito o implícito, sino toda una advertencia, una lidia, una posibilidad.

            Dauno Tótoro Taulis, en su “La cofradía blindada. Autonomía,  negocios e insubordinación de las Fuerzas Armadas chilenas”   [Planeta, Buenos Aires, 2017], refiere: “Durante el último año del gobierno dictatorial del general Pinochet, aumentó notablemente el nivel de contactos y discusión entre los mandos militares y dirigentes de la coalición de partidos que apoyaron la candidatura de Patricio Aylwin. Fue ese el año en que, mientras en círculos internos del gobierno se reformaban ciertos aspectos flojos de la Constitución y se elaboraba la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas, en términos de relaciones cupulares se dieron los primeros acuerdos de traspaso” [118]. Vale decir, hubo alfiles u operadores políticos que intensificaron su contactos, como – falta por comprobarlo a través de la prensa chilena – no ha ocurrido con el  gobierno de Boric, el que puede acudir y acudirá, tarde o temprano, a las viejas consignas, como pasó en Venezuela, llegando al disparate, pues, bien acotó el citado autor, que “desde el fin de la Guerra Fría, con el colapso de la Unión Soviética, el discurso antiimperialista de la izquierda latinoamericana y mundial quedó fuera del lenguaje políticamente sensato” [83].

            Acaso, el mayor trauma para sus opositores, ha sido el éxito económico de la dictadura de Pinochet que contrasta con los fracasos de sus pares en Argentina y Uruguay de semejante crueldad, incluyendo a los partidos históricos, receptores del látigo crítico de Alfredo Jocelyn-Holt, por ejemplo [https://lbarragan.blogspot.com/2019/12/l-enfant-terrible.html]. Esa izquierda inaudita, añadida la desconfiguradísima y extraviada Democracia Cristiana, universalizado el libre mercado, con testimonios como los que rinden nada más y nada menos que países como Vietnam, no es capaz de operar esa ventaja, la de ejercer un alfilazgo que permita adelantar un programa que no dé al traste     con una conquista, un avance, una ventaja que empinó a Chile por encima del desempeño económico de toda América Latina.

DESCONTINENTALIZADOS

Los sectores propulsores del proyecto constitucional (https://www.chileconvencion.cl/wp-content/uploads/2022/07/Texto-Definitivo-CPR-2022-Tapas.pdf), reflejaron muy bien la extraordinaria variedad de matices, propósitos e intenciones audaz y demencialmente simplificados en la propuesta.  Hubo un exceso de alfiles que no la pudieron diligenciar porque ellos mismos no la asumían con la claridad necesaria, confundidos conceptual y políticamente, o un sorprendente déficit que apunta a la posibilidad de un vacío de liderazgo a la que,  no cabe duda, anarquizada la situación con las protestas de 2019, pretende responder el Foro de São Paulo y sus derivados, fortaleciendo los mitos del pasado. Y, al respecto, Alfredo Jocelyn-Holt, en su “El Chile perplejo. Del avanzar sin transar al transar sin parar”  [Penguin Random House, Santiago, 2014], derrotada la Concertación en 2010, bien ilustra la interesante recuperación simbólica de entonces: “Declararon superstar a Allende (a quien hasta hace poco lo habían ninguneado). Chávez y Evo y los Kirchner les parecieron, de repente, «interesantes». De hecho, descubrieron que ellos mismos podían ser «latinoamericanos», tan argentino-peronistas, venezolano-chavistas, bolivianoindigenistas, ecuatoriano-correístas, cubano-castristas como chilenos, en una palabra: «bolivarianos». Arremetieron contra todo lo que oliera a «élite», aun cuando ellos fueran también élite (es viejo el cuento de la apostasía social en los grupos dirigentes). Se declararon «progresistas». Se dieron cuenta, de repente, de que el país era desigual (terrible «el modelo»), que la educación era pésima, que los bancos, AFP e Isapres, también las universidades privadas (¡no las públicas!), «lucraban». Captaron que los dos hitos calendáricos que se avecinaban (el Bicentenario y los cuarenta años del golpe) podían servir para, finalmente, contar «la firme», la verdadera «otra» historia (todas las demás, «oficiales» y falsas)” [354 s.].

            Debemos tomar nota de tres acertadas consideraciones hechas en torno al proyecto constitucional que, reiteramos, retrata fielmente a las fuerzas propulsoras. Citando al propio Jocelyn-Holt,  lo catalogó de manifiesto, de programa político, de un programa para el activismo político, en una entrevista hecha para la coincidencia y la discrepancia, en la que plantea, por cierto, que la República terminó con el suicidio de Allende, y la corrupción de los militares [04/08/2022:  https://www.youtube.com/watch?v=HE7CjnQYqQ4&t=2187s].  Antes, Gustavo Coronel sabiamente disertó sobre el “ladrillo constitucional”, tratándose de una propuesta de numerosísimos artículos con el reconocimiento de una gran plenitud de derechos y muy escasos deberes, en la misma y deliberada  órbita de las constituciones venezolana, boliviana y ecuatoriana  [3/06/2022: https://www.elnacional.com/opinion/la-constitucion-de-venezuela-y-la-propuesta-constitucional-chilena-herramientas-para-el-atraso/].

            Hermann Alvino, ingeniero egresado de la Universidad Central de Venezuela, atina con un texto en el que reivindica la propia existencia del derecho constitucional, pues, en su pormenorizado análisis de la situación chilena, entre varias de las conclusiones, arriba a una extremadamente dramática: en la práctica, el texto fue fruto de una masiva e ininteligible “tormenta de ideas” [07/09/2022: https://vivalapolitica.wordpress.com/2022/09/07/paquete-chileno/]. Y creo que esta acuciosa observación apunta a la irresponsabilidad de una dirigencia  que está consciente de la mera herramienta táctica que emplea para la estafa política, la negación del constitucionalismo o de cualquier otra disciplina académica que contribuya a darle orden y concierto a esta u otras  propuestas, y al evidente atraso de la sociología política que no ha reparado en más de veinte años respecto a una realidad de la que se sabe y padece, pero no se dice, o no sabe cómo decirse.

            El de Chile, es un asunto que les compete exclusivamente a él, porque – no faltaba más – Chile no es Venezuela. De modo que los aplausos no pasan del acto democrático de votación y conteo fiel, parecido a lo que ocurrió en la Venezuela de 1998 bajo el lema de Venezuela no es Cuba.

            Acaece acá, y seguramente en el resto de los países de la región: cada quien con sus asuntos, completamente descontinentalizados para facilitar así la ofensiva anti-occidental en marcha. Ojalá no se haga tarde para escuchar el tañido de las campanas, el trueno preventivo de las tormentas.

(*) “Novela de ajedez”, Editorial Sirmio, Barcelona, 2010: 50. 

Video: Diseñado por Emanuel Figueroa.

12/09/2022:

http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/37948-alfiles

13/09/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/chile-exceso-o-carencia-de-alfiles/

martes, 6 de septiembre de 2022

Inagotable tablero

ALFILES CHILENOS

Luis Barragán

Ya celebrado el plebiscito constitucional,  persiste la conmoción entre las fuerzas propulsoras de un texto que sensatamente rechazaron los chilenos luego de extremada una polarización innecesariamente prolongada que ojalá disipe la primavera austral que se avecina.  En 2020 hubo un elevadísimo consenso para reformar la Carta Magna, incluyendo a sectores políticamente encontrados, pero – esta vez – abusaron de la confianza de los ciudadanos con una disparatada propuesta orientada a la ruptura de una mínima unidad nacional que ahora se invoca, después de fracasada en las urnas – nada casual – más de medio siglo después de la votación obtenida por Salvador Allende en una consulta presidencial.

               Ha fallado la ya envejecida estrategia ideada e implementada por el Foro de São Paulo y sus derivados,  el apparatchik transnacional de una ultraizquierda decididamente anti-occidental, que convirtió la experiencia del llamado chavismo en una fórmula a replicar en todo el continente, añadida la convocatoria de sendas asambleas constituyentes, por las buenas y por las malas, que en nombre de los más caros y prolijos principios y valores actúan como prodigiosos alfiles para configurar toda una estafa política.  Pasa el tiempo y cada vez es más profunda la convicción de una cuidadosamente planificada táctica de desestabilización que tuvo éxito en Chile, el otro laboratorio latinoamericano, que fue más allá de la incineración del metro de Santiago, o el asalto y la profanación de las imágenes religiosas en la vía pública: acaso, necesitada de una respuesta terapéutica, pesa y estorba en el inconsciente la triunfal manipulación y liquidación de la constituyente por los bolcheviques, o la quema de los conventos de la Rusia y la España que juran olvidar tras muchas décadas.

               Un severo problema político plantea la fracasada fórmula constitucional, adicional al abuso de la confianza que invirtieron los chilenos, ya que Gabriel Boric apenas inicia su mandato presidencial y quizá en una consumada democracia liberal lo correcto sería que renunciara porque comprometió toda la suerte de su gobierno con una jugada fatal.  Sabemos que constituiría un inútil trauma institucional apenas plantearlo, pero no puede pretender evadir el costo político de una acción que resultó temeraria, por el contenido de todo un ladrillo constitucional, aunque reconozcamos que los regímenes parlamentarios facilitan mucho la tramitación de los errores, esguinces y percances adecuadamente subsanables.

               Lo ocurrido en el gran país del sur, no es cualquier cosa. Hogar de miles de venezolanos que pueden dar y dan testimonio viviente de lo que es el llamado socialismo del siglo XXI, valga acotar, arrojados a la calle como animales malditos desde la propia sede de la embajada madurista en la colonia Providencia de Santiago,  defendidos por la valiente alcalde Evelyn Matthei, quien también debe responder a sus electores, es teatro seguro de una confrontación que trasciende al hemisferio, y, por ello, persistirán con la fórmula que es la de una balcanización continental adelantada a pulso, con paciencia y precisión.

               Cuarenta y ocho horas después de la consulta constitucional en cuestión, nos vemos forzados a cambiar de tópico en nuestra entrega de hoy, martes, siendo inevitable preguntar:  ¿Convocarán a otra asamblea constituyente, aunque a alguien se le pueda ocurrir que la de 2020 es permanente para no arriesgar la correlación de fuerzas? ¿Hará la tarea un Congreso que responda adecuadamente a las reformas y actualizaciones de una sociedad que las demanda,  golpeada ya por los retrocesos de lo que fue una exitosa economía de libre mercado? ¿Qué harán consigo mismos los partidos históricos?

06/09/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/alfiles-chilenos/

sábado, 29 de enero de 2022

Democracia y economía, por ejemplo

PENDIENTE, CHILE

Luis Barragán

Marzo está a la vuelta de la esquina y Gabriel Boric ascenderá al poder en un Chile al que le costó muchísimo  recuperar la democracia y alcanzar la prosperidad.  Es necesario decirlo, una y otra están en franco peligro, aunque comprendemos y asumimos la necesidad de superar la escandalosa desigualdad social que es la que ha auspiciado – precisamente - el artero ascenso del Foro de São Paulo en la región.

            La institucionalidad, continuidad y estabilidad democrática del gran país del sur, no sólo fue convincente, sino ejemplar para el resto del continente hasta que irrumpió el proceso constituyente que, al igual que ocurrió en Venezuela, promete una radical e instantánea redención de todos los males.  Agotado el programa de la concertación, en lugar de proseguir su curso natural, los partidos que la componen, incluyendo la democracia cristiana, fuerzan otro en el que domina el vértigo de toda incertidumbre.

            Un fenómeno semejante ocurre en el ámbito económico,  profundamente lesionado por las desproporcionadas acciones callejeras que regaron toda suerte de bombas de tiempo para acabar con el optimismo y la desconfianza, aún pendientes de estallar. La legítima búsqueda de la equidad social, no puede suponer la quiebra de un exitoso modelo y estrategia de desarrollo tan contrastante en América Latina y el Caribe, obviando que la centenaria industria petrolera ha quebrado en Venezuela premeditada y alevosamente.

            Distintas voces advierten que Chile no es Venezuela, al igual que se dijo que ésta no era Cuba arribando al poder Chávez Frías en una fecha ya lejana.  Voces equivocadas, porque – entre nosotros – hubo mayores fortalezas que las expuestas ahora hacia el sur, pues, de un lado, concluimos el siglo XX con un importante cambio de fondo respecto a la descentralización  en el marco del multipartidismo que ameritaba de una actualización institucional, mediante la reforma constitucional trabajada por más de una década;  y, del otro, anunciada desde hace un buen tiempo la crisis estructural del rentismo, parecía inevitable una economía alternativa,  abierta y competitiva, con un sector petrolero que hoy hubiese garantizado una producción diaria de seis millones de barrilles, según lo cuidadosamente planificado.

            El socialismo de una perversa inspiración y tejido anti-occidental, tan emblematizado después  por el Foro de São Paulo, se llevó a la postre por el medio a la Venezuela que fue ejemplo de una democracia viva con un liderazgo pujante en trance del relevo marcado por la descentralización y de una fortísima opinión pública;  por cierto, un país de puertas francamente abiertas para la inmigración – además – masiva, por no señalar la prestancia de sus indicadores económicos. Ahora bien, ¿quién puede hoy constituirse en fiador de los chilenos para los próximos años? Y es que, importa aclararlo, nadie en su sano juicio pretende derribar a un gobierno que no ha arrancado, pero sí alertar a la dirigencia democrática sureña de la inmensa responsabilidad que tiene de salvar a su país a sabiendas de la experiencia venezolana, por lo que necesitará de una inmensa capacidad política, convicción, habilidad e imaginación. 

Fotografía: Paulo Slachevsky (CC BY-NC-SA)  [https://www.realinstitutoelcano.org/boric-la-izquierda-latinoamericana-y-los-equilibrios-regionales-de-poder] . 

30/01/2022: 

https://www.lapatilla.com/2022/01/30/luis-barragan-pendiente-chile/

https://yourarepas.com/2022/01/31/luis-barragn-pendiente-chile/

https://newstral.com/es/article/es/1213905010/luis-barrag%C3%A1n-pendiente-chile

https://noticias24venezuela.net/2022/01/30/pendiente-chile/

Atentos

BORIC, O EL IRREMEDIABLE ATAVISMO DE IZQUIERDA

Luis Barragán

Sencillo, no tenemos por qué creerle al presidente electo de Chile al referirse a Venezuela y a Nicaragua, además, tardíamente, como observa con acierto Daniel Radío, dirigente uruguayo de una extraordinaria solidaridad con nuestra causa por la libertad. Siendo muchísimos más que seis millones de personas botadas por el socialismo del siglo XXI de su propio país, es evidente que Gabriel Boric, apenas,  incurre en una concesión verbal para la comunidad de venezolanos que espera una firme respuesta humana y humanitaria del gobierno entrante.

            El disparo de arcabuz lo reserva para Maduro y Ortega, pudiendo interpretarse, a lo sumo, como una duda táctica, porque de repetir la declaración tendrá que asumir una  postura inequívoca de denuncia de sus reiteradas tropelías, en franca y comprobada violación de los derechos humanos. Obviada toda alusión a la Cuba, cuyo pueblo no ha parado de sufrir, suponemos que la  futura canciller, Antonia Urrejola, esperará instrucciones para no afectar a quienes, al fin y al cabo, pertenecen a la familia propulsora de un proyecto hemisférico, llámese Foro de São Paulo, Carmelitas Descalzos, Grupo de Puebla, Cotolengo de Santa Eduvigis, o cualesquiera otros eufemismos de ocasión.

            El misil festivo, certero y preciso lo ha lanzado para halagar al boliviano Arce en Bolivia, al colombiano Petro y al brasileño Lula, gesto éste que le da especial timbre a Odebrecht como una empresa tan particularmente promotora del socialismo continental que es sustancial, exacta, radical, y decididamente del mismo empuje en Chile, gracias a la auspiciosa y perversa alianza que orquestó Castro Ruz con Chávez Frías. Valga de nuevo la advertencia, en América Latina y el Caribe, se emplea el mismo libreto de la Venezuela que sirvió de magnífico laboratorio a los más obscuros intereses anti-occidentales, deseosos de experimentar con el resto de los países, como exitosamente lo hicieron hacia el sur más próspero, incinerándole el subterráneo y destrozando las imágenes sagradas, como si de la España de los treinta del veinte se tratase: irremediable atavismo de la izquierda inaudita.

            Todo indica el desarrollo cabal de una polarización política e ideológica que, acá, fue tan artificial y,  allá, sabrá de la correspondiente ingeniería social que la haga sustentable hasta confinar a los chilenos al falso dilema: socialismo o fascismo, intentando diluir toda fuerza o corriente alternativa, como la liberal, a sabiendas que la democracia cristiana ha sido prácticamente aniquilada o asimilada, todavía aquejada por el complejo allendista y, curiosamente, ahora,  fuera del gabinete. Por su origen y composición, queda pendiente de observar el manejo que Boric hará de unas Fuerzas Armadas que no son las venezolanas de inicios de esta centuria, pero que ayudarán a ensayar con las colombianas bajo la presunta victoria de Petro.

            Atentos al curso de los acontecimientos, mal haremos en banalizar el proceso político que repuntará hacia el sur, buscando resolverse cada vez más hacia el norte que le sea posible. Acotemos, esa banalidad deviene tabú respecto al temario socialista, gracias a la (auto) censura y represión aún en el reino de los bytes.

Gráfica:  Matías Delacroix / AP (https://www.dw.com/es/gabriel-boric-a-chile-la-esperanza-le-gan%C3%B3-al-miedo/a-60190339).

25/01/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/boric-o-el-irremediable-atavismo-de-izquierda/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY