David
Remnick
(“Reportero.
Los mejores artículos del director del New Yorker”, Debate, Barcelona, 2015: 395)
Ilustración: Tomada de las redes ("Artysty nie znalazłem").
David
Remnick
(“Reportero.
Los mejores artículos del director del New Yorker”, Debate, Barcelona, 2015: 395)
Ilustración: Tomada de las redes ("Artysty nie znalazłem").
- José Izquierdo. “Presunta cristiana muerte del Libertador”. Billiken, Caracas, N° 2066 del 01/05/65.
- Argenis Rodríguez. “Vigencia y pesadumbre: Violencia”. Últimas Noticias, Caracas, 18/10/69.
- Daniel Salas. “Bajo cifrado: Eva María Zuk”. El Nacional, Caracas, 10/04/86.
- A. de Armas Chitty. “Dos días ante el Orinoco”. El Nacional, 01/07/58.
Reproducción: Justo Molina para un reportaje de Ch. A.. "Lila Morillo: La más popular". Momento, Caracas, N° 758del 24/01/1971.
- Ilustración de Herranz para el cuento “Las torres de la esperanza” de Beatriz Céspedes Capriles. Élite, Caracas, N° 2058 del 06/03/65.
- “Allanan una casa de juegos donde estaban sesenta personas. Señalan al local, como el mismo en el que Luis Cabrera Sifontes perdió cien mil bolívares en apuestas”. El Nacional, Caracas, 19/12/60.
- Edonar Herriot, ex – presidente del Consejo de Ministros de Francia. “Simón Bolívar fue el verdadero precursor de la paz universal que se proclama hoy”. Billiken, Caracas, N° 51 del 27/10/28.
- Guillermo Rodríguez Eraso. “El imperio del petróleo en la economía nacional”. El Farol, Caracas, año XXIV, N° 209 de abril-junio de 1964.
Fotografía: Centro caraqueño, en 1954. Tomada del grupo facebookeano Caracas en Retrospectiva II.
OREMOS A SAN ROMERO
Luis Barragán
Aquella
noticia que corrió el lunes 24 de marzo de 1980, fue de un profundo impacto
personal para el joven militante socialcristiano, entusiasta de los círculos de
estudios en torno al Documento de Puebla, lector de la revista SIC que adquiría
con los ahorros desde mediados del bachillerato, novel cursante de la Católica
Andrés Bello. Todos sabíamos y seguíamos la palabra del valiente monseñor Óscar
Arnulfo Romero, pero – he acá la
particularidad – también del no menos valiente Napoleón Duarte, a quien tiempo
quizá muy atrás le escuchamos en una sentida conferencia en el viejo IFEDEC de
Los Chorros, vivenciando el drama centroamericano.
El Salvador
era el referente de una violencia indecible que confrontaba las viejas
dictaduras con las guerrillas comunistas, capaces ambas de ahogar en sangre a
la población. Se hizo cada vez más brutal la lucha, e, inevitable, se sintió la
voz de monseñor Romero y su inmenso coraje, ejemplificada por la última y
todavía conmovedora homilía (https://www.youtube.com/watch?v=KLwISDNVQHE).
Cierto, ya
obscurecido el continente por las dictaduras militares de viejo cuño, la
subversión armada todavía se resistía a ceder después de los fogonazos que la
deslumbraron desde Cuba, en el marco de la Guerra Fría. Muere el prelado en San Salvador, como tres o
cuatro días antes lo había hecho el jesuita Luis Espinal en Bolivía, tras un
cobarde atentado.
Cuarenta y
tres años más tarde, persisten las
versiones interesadas, los estereotipos harto mal intencionados, los prejuicios
miserables, ante el fenómeno de la inaudita violencia que padecimos en este
lado del mundo, olvidando sus amargas lecciones. Sobrevive una interpretación
interesada que es la que cultiva el presente régimen venezolano respecto a
décadas enteras que merecen una objetiva consideración, un serísimo balance,
una serena ponderación.
La sola
revisión de la prensa de aquellos días de 1980, transmite el ambiente de la
violencia centroamericana, e, incluso, la que pretendía abrir sus fauces en una
Venezuela que había conquistado la paz una década antes al vencer las
sistemáticas conspiraciones, golpes y guerrillas de derecha e izquierda.
Además, en la muestra que tomamos de la época, originada en un diario poco o
nada conservador, como El Nacional (https://apuntaje.blogspot.com/2024/03/san-romero-los-dias-de-una-inaudita.html),
es notable el carácter plural de las opiniones suscitadas por el vil asesinato
de Óscar Arnulfo, ahora, merecidamente en el santoral católico. Valga acotar,
pluralismo y libertad sin equivalente en el presente, gracias a una prensa
(auto)censurada y bloqueada.
La muestra
incluye, el atentado que sufrió la familia de Arístides Calvani, en su propio
domicilio de San Bernardino, reivindicado por una organización marxista. A la
vuelta de pocos años, el otrora canciller entregó su vida, junto a su esposa y
dos hijas, en un accidente aéreo en la Centroamérica en la que luchó con
sobrado denuedo por la libertad y la democracia.
El Salvador
vivió años muy duros y difíciles que incluyó la valiente postura de Napoleón
Duarte y el convencimiento de un exitoso proceso de paz que comprometió a las
fuerzas mismas del Farabundo Martí, imposibles de perder como experiencia y
lección histórica. El riesgo consiste en repetir inútilmente la historia,
tropezar con la idéntica piedra, y, por ello, nos permitimos elevar nuestras
oraciones a san Romero para que interceda por sus paisanos y por el resto de
Latinoamérica; y, sobre todo, por Venezuela en estas horas tan aciagas.
24/03/2024:
https://www.lapatilla.com/2024/03/24/luis-barragan-oremos-a-san-romero/
EL NACIONAL, Caracas, 25/03/1980.
EL NACIONAL, Caracas, 26/03/1980.
DE LA NIÑEZ PROPAGANDIZADA
Luis Barragán
Hay un régimen
legal de protección del niño y adolescente venezolano que viene del siglo
pasado, y, presumiendo de una pretendida perfección en el presente, el régimen
socialista los ha convertido en sus reos. El celebérrimo antecesor y el no
menos célebre sucesor, se aprovecharon y aprovechan hasta la saciedad de ambos
grupos para una demagogia populista que no tiene límites.
Ha sido tan
profundo el impacto que los más firmes partidarios del oficialismo tributan a
sus propios y menores hijos a la causa, disfrazándolos y exhibiéndolos de un
rojo-rojito vergonzoso. En los murales, como el que todavía se encuentra en la
avenida San Martín de Caracas, el niño ostenta nada más y nada menos que un
uniforme militar de combate para propagandizar la causa del continuismo
gubernamental.
Por muchísimo menos de lo difundido, visto y escuchado, la oposición ya estuviera tras las rejas, pero el poder arbitrario visa cualquier cosa. Poco importante que la deserción escolar, la desnutrición infantil, o el desamparo familiar, sean tan notables, porque lo ideal es que nuestros niños sean fervorosos soldados en defensa de ese poder tan privilegiado.
Transitamos la
hermosa ruta simbólica que partió de la Navidad hasta llegar al Día de Reyes,
en los que cada infante de un modo u otro, aún en el seno de una familia
descreída, espera un regalo del alma. Es el tramo o pasaje de una mayor niñez
en el año que nos impone de los abusos propagandísticos del socialismo, por
cierto, necesitados de la más amplia y masiva terapia de especialistas en el
ramo.
Los niños
pertenecen a la civilidad y a la civilización del amor que nos empeñamos en
construir y en concursar, decididamente. Y, eso, es necesario que lo
reinvindiquemos.
Fotografía: LB, CCS, sin fecha precisa.
01/01/2023:
https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/40532-de-la-ninez-propagandizada-politicamente
MAJADERÍA DE LA PAZ IRRISORIA
Luis Barragán
Sesenta años atrás, al país lo anegó una violencia inaudita e
injustificable. La rápida y eficaz construcción
de un imaginario social hazañoso y romántico desprendido de la llamada
revolución cubana, propio de la guerra fría en toda su peligrosa y muy atómica
plenitud con la consabida crisis de los cohetes, dificultaba una respuesta contundente del
gobierno de entonces. Y, no obstante, la dio con la convicción y el coraje
necesarios, camino a una convincente pacificación que un poco más tarde
reincorporó a los insurrectos a la vida republicana.
Intensificadas las acciones de
octubre-noviembre de 1960 de una autoría y responsabilidad negada ante la
opinión pública y el foro parlamentario,
después las redoblaron entre octubre-noviembre de 1963, alzada la
izquierda marxista nada más y nada menos que en armas, respaldada y financiada
por la dictadura habanera. Esta vez,
decidieron el sabotaje masivo de las elecciones generales de principios de
diciembre, plagando de tachuelas la ciudad capital y con un literal como
regular ametrallamiento público que también tuvo un saldo de muertos y heridos,
por no mencionar los consabidos sucesos e inevitables efectos de El Encanto.
Las ediciones de El Nacional de aquellos días,
dieron cuenta de los disturbios y del sorpresivo e indiscriminado tiroteo de
hora y tanto por la céntrica y concurridísima esquina de Miracielos, replicados
en otros lugares de Caracas y de las principales ciudades del país (https://lbarragan.blogspot.com/2013/04/las-otras-elecciones-luis-barragan-un.html).
Un sesudo reportaje de Víctor Manuel Reinoso para la revista Élite
(Caracas, N° 1992 del 30/11/63), daba también cuenta de los numerosos actos
subversivos desarrollados que incluyó la curiosa caravana fúnebre supuestamente
orientada hacia el Cementerio General del Sur, portadora de un ataúd sin
cadáver.
Jamás ha ocurrido algo equivalente en el curso
de los eventos plebiscitarios del presente siglo, pero el régimen exhibe a la oposición – subrayemos
– desarmada, como expresión de una ilimitada violencia, heredera de los lejanos
y represivos gobiernos
democrático-representativos que el ardid publicitario los convierte en muy
cercanos e inescrupulosos. Todavía tan rentable
aquél imaginario, aún huérfanos de un eficiente y unitario contradiscurso
opositor, actualizado y sustentable,
luego de los comicios primarios, las víctimas devienen victimarias por
el morbo de una fácil conversión propagandística.
Hay más de majadería y extorsión en la promoción de una paz que el poder establecido acepta sólo como circunstancial e irrisoria, exponiéndose como garante frente a la guerra civil y, ahora, la internacional que jura haber atajado y ataja a propósito del lenguaje empleado respecto a Guyana. Autoridad moral alguna tienen los socialistas de esta hora, obligada la oposición al desarrollo de una discursividad para la genuina, justísima y duradera paz reclamada por la Venezuela que sufre de la violencia dentro y fuera, explícita y también implícita a juzgar por el fallecimiento de una honesta e inocente familia que inhaló el gas doméstico carente del olor característico y preventivo de muy antes, mientras dormía; valga acotar, diciendo y mucho, la madre era ejecutiva de SenosAyuda, una institución voluntaria al servicio de las demás.
28/11/2023:
https://www.elnacional.com/opinion/majaderia-de-la-paz-irrisoria/
DE LA URBE DESAMURALLADA
Luis Barragán
Luego de los
duros acontecimientos conocidos como El Caracazo, la ciudad venezolana
incrementó progresiva y quizá rápidamente la instalación de puertas de acero
para los locales comerciales y la construcción de altos muros para las casas y
edificios residenciales, extendidos en el presente siglo hasta el más modesto
kiosco y referente de oficinas. Las
rejas se apoderaron de las terrazas, ventanales y portales, como nunca antes, aunque
habría que indagar cuán lejos llegó la adquisición de alarmas y otros
instrumentos electrónicos afines, como la multiplicación de los servicios privados
de vigilancia.
La nada
inocente violencia política se tradujo en cotas extraordinarias de los hechos
delictivos comunes, y, valga el dramático contraste con el presente, fue
posible conocer las estadísticas oficiales y suscitar el más amplio debate
público en la materia. Posiblemente,
fuimos una sociedad más ingenua en los tiempos de la inacabables bonanza
petroleras que, por una suerte de alquimia política, a la postre diseñó un
paisaje urbano de guerra extremado en los días que cursan.
El
amurallamiento de los sectores residenciales de un mayor poder adquisitivo,
permitió hablar de un radical y novedoso apartheid social, pero – relativamente
cierto – la izquierda marxista de la época jamás dio respuesta a una medida que
le dio alcance a todos los sectores populares, caracterizando la mirada
citadina. A tal extremo llega la
inseguridad personal que es una experiencia común el cierre de avenidas,
calles, veredas y callejuelas, aunque no siempre haya la alcabala de acceso con
el personal requerido por razones económicas.
A tal nivel ha
llegado el fenómeno que obras tan importantes e imponentes del brutalismo
arquitectónico, como la sede del Tribunal Supremo de Justicia y el Teatro
Teresa Carreño, traicionan el diseño original, amurallándose. E, incluso, por mucho que cuenten con la
vigilancia de la Guardia Nacional, no hay despacho oficial que no esté
blindado.
En días
recientes, irreconocible, encontramos una vieja gráfica del liceo Fermín Toro,
ubicado en el centro histórico de Caracas. La pieza, tomada de la revista
Momento (Caracas, nr. 902 del 28/10/73), al ejemplificar una enorme cola de
votantes para los exitosos comicios presidenciales de entonces, nos entrega la
versión de una institución educativa abierta, accesible y objeto de admiración
por los transeúntes, ahora, escondida en una infame camisa de fuerza que
entristece y angustia.
Quisiéramos
ver y disfrutar también de la ciudad arquitectónicamente liberada, limpia y
confiable en la que no se reconocen ya las nuevas generaciones, habituadas
también las más antiguas al deterioro y la obscenidad. Por supuesto, esto pasa
por una necesarísima transición democrática que reivindique a la ciudadanía, la
haga personalmente segura, pacificadas las relaciones urbanas.
Nada
extemporánea es la demanda de un hábitat realmente humano, digno y confiable
que, en última instancia, remite a la importancia de derrotar a Nicolás Maduro
para auspiciar una diferente etapa histórica para Venezuela. Y, esto, nos remite a los problemas
fundamentales del país que sufren el trauma de los socialistas de la hora que
los banalizan.
06/11/2023:
https://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/40267-de-la-urbe-desamurallada
DEL CAOS QUE NO SE IMPROVISA
Luis Barragán
El desorden
característico y cada vez más grave del tránsito vehicular y peatonal en
nuestras grandes y medianas ciudades, con el consentimiento sostenido de las
autoridades públicas, por ejemplo, guarda exacta correspondencia con el
desempeño y desinstitucionalización de todas las instancias de un poder
enfermizamente continuista, Aparentando libertad, noción crecientemente
corrompida, cualquier dislate y exabrupto contribuye a una predisposición o mentalidad totalitaria aún no consolidada.
Las primarias
constituyen un esfuerzo voluntario e involuntario de reordenamiento de las instituciones,
actores y espacios políticos y sociales sobrevivientes de la oposición. Empero,
fuerza también a una actualización de las camarillas indigestas del poder que suponemos, al menos, presionadas por los partidarios que pasan tanta hambre
como el resto de la población.
El propio objetivo
de seleccionar democrática y limpiamente al abanderado presidencial opositor, entraña
una mínima racionalidad que choca con la arbitrariedad desplegada desde el
Estado con todos sus recursos materiales y simbólicos. La normativa, los
procedimientos y la sobriedad demostrada por los integrantes de la Comisión
Nacional de Primarias, ofrecen un radical contraste con los altos funcionarios
del Estado que, a la vez, tienen importantes
responsabilidades partidistas y, faltando poco, incluye a oficiales de alta
graduación en la defensa de una causa incompatible con el artículo 328
constitucional.
Caos calculado,
nada mejor que rebarajar el Consejo Nacional Electoral para desconcertarnos en
torno a las condiciones y a la realización misma de los comicios de 2024,
consagrando a Maduro Moros como su único e imperturbable garante frente a
propios y extraños. Por sus consecuencias, equivale a la reciente detención e
incierta situación de la señora Yosida Vanegas, madre del prisionero político
Juan Carlos Monasterios; a las amenazas de muerte propinadas contra la diputada
Delsa Sólorzano, e inhabilitaciones y golpizas de otros precandidatos.
Porque
igualmente les afecta la enorme lección de civismo que arrojarán las primarias,
como un buen día de julio resultó exitosa la consulta de 2017, siendo la única
orden que literalmente arrojan a los suyos: la de sabotearlas a cambio de una mayor “comprensión”
de la calamidad personal y familiar que
atraviesan, apenas compensados con un bolsa de comida de mala calidad que no
se parece a aquella con productos abundantes y de buena marca que reparten en ministerios y
demás despachos, a favor de la rosca agraciada de los colectivos y afines.
Teóricamente, el asunto no se les irá de las manos mientras tengan poder de
fuego, por lo que no resulta descabellado imaginar una parálisis del país por
falta de gasolina justo el día de las primarias, la intimidación a propietarios
y directores para que no presten las escuelas privadas, la espontánea vocación
y demostración de violencia por los grupos de choque, la inundación de falsas
noticias, etc.
En el presente
siglo, el orden de los factores sí altera y suele divertirse con el producto,
aunque los socialistas de esta hora ya agotaron todas las posibilidades de
legitimación. Hastiados, en trance permanente de cargar los dados, ni siquiera
incurren en la temeridad de versionar el autoritarismo competitivo de acuerdo a
la literatura especializada, vitoreando desde ya el fraude electoral que tienen
pendiente como una bandera desvergonzadamente alzada por aquella consigna de quedarse
aún por las malas.
Fotografías: LB (Plaza Brión, Caracas, 28/06/2023).
22/08/2023:
https://www.elnacional.com/opinion/del-caos-que-no-se-improvisa/
- Arturo Uslar Pietri. "Pizarrón: La tentación de la violencia". El Nacional, Caracas, 29/03/92.
- Carlos Canache Mata. "¿Qué hacer?" (Partidos). El Nacional, 21/07/90.
- Alejandro García Maldonado. "Mirador de Piedra: La crítica fílmica". El Nacional, 07/01/56.
- Carlos Blanco. "¡Cuidado con el marxismo!". El Nacional, 13/07/80. Papel Literario.
Reproducción: Escandaliza a Caracas el desnudo de Héctor Myerston interpretando a Eduardo II en la obra de Antonio Constante, Ateneo de Caracas. Momento, Caracas, nr. 716 del 05/04/1970.
- Arturo Uslar Pietri. "Pizarrón: La tentación de la violencia". El Nacional, Caracas, 29/03/92.
- Carlos Canache Mata. "¿Qué hacer?" (Partidos). El Nacional, 21/07/90.
- Alejandro García Maldonado. "Mirador de Piedra: La crítica fílmica". El Nacional, 07/01/56.
- Carlos Blanco. "¡Cuidado con el marxismo!". El Nacional, 13/07/80. Papel Literario.
Reproducción: El Nacional, Caracas, 04/09/1948.
Paul Auster - Spencer Ostrander
("Un país bañado en sangre", Seix Barral, Barcelona, 2023: 83 s.)
Ilustración: Gunduz Aghayev.
Ilustración: Anna Startseva.
Cardenal Porras: https://www.youtube.com/watch?v=eYUJEFcTPyY
Padre Peraza: https://www.facebook.com/arperaza/videos/1237687173621446/