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domingo, 11 de agosto de 2024

Noticiero retrospectivo

- José Jesús Salcedo Figueroa. “Filtros del lenguaje: Estudio de las palabras borracho y ebrio”. El Universal, Caracas, 17/11/1963.

- Pedro Díaz Seijas. “El legado de las generaciones”. El Nacional, Caracas, 19/06/61.

- “Aumenta nuestra mendicidad”. La Esfera, Caracas, 24/04/37. 

- Carlos Canache Mata. “AD: Elecciones y Unidad”. El Nacional,  01/03/75.

- Argenis Rodríguez. “Rómulo Betancourt”. El Nacional, 03/03/78.

Reproducción: "En libertad procesados civiles y militares". Fotografía de Quijano,  "el Teniente (R) Héctor Fleming Mendoza, abandona el Cuartel San Carlos, donde se encontraba detenido.  Lo acompaña su madre y una tía".  El Nacional,  Caracas, 26/12/1969.

martes, 25 de junio de 2024

... Nadie a la mano

NOS FALTAN VIEJOS

Guido Sosola

El sector social que condujo por excelencia a las antiguas sociedades, sin duda alguna, fue el de los más viejos entre los viejos. Y no tanto por el testimonio de supervivencia, siendo tan precarias las condiciones de vida,  como por la experiencia acumulada. Un hecho tan universalmente dado, corrobora aquella sentencia popular de que más sabe el diablo por viejo que por diablo.

Es en los míticos sesenta del siglo veinte que insurge y compite el sector juvenil o más juvenil,  con el resto de los grupos etarios: así, la revolución de los prósperos países occidentales se hizo generacional, mientras que, en Venezuela, por ejemplo, fue decididamente democrática para abrir un ciclo inédito en nuestra historia, no sin lidiar con ese colosal fracaso en el que se convirtió Cuba. Las superestrellas del rock de veintitantos años, hoy octogenarias y que nunca dejaron la tarima por sabios (esto es, por viejos), como Miguelito Jagger,  representaron una pretendida quiebra político e histórico a la postre falaz.

Las aguas volvieron a su nivel, por lo menos, en este país, hasta que saltó el siglo XXI. Los treintañeros de inicio de la centuria decretaron que todo cuarentón debía retirarse ipso facto de la política (el resto de la sociedad civil que siga con sus “pures”), para - luego y muy luego -  redondear una paradoja: ahora, con firme rumbo a los sesenta años de edad, aquellos que fracasaron donde el cuarentón Hugo Chávez ganó, no aceptan siquiera la derrota.

Grosso modo, este es el preámbulo cultural a una situación como la actual: por estos años ha habido un cambio demográfico dramático en Venezuela. Yéndose del país, nos están faltando jóvenes; quedándose en el país, nos están faltando viejos.

Esta otra paradoja, referida a los vejucones, excepto las brillantes y tercas excepciones, apunta a una ausencia en la opinión pública que, bajo dictadura, es fundamentalmente digital, como al predominio de los más muchachos que saben más por muchachos que por … muchachos.  Eran otros los tiempos en los que, quienes fuimos jóvenes, aunque no lo crean, por mucha que haya sido la distancia política e ideológica, igualmente contamos con la orientación pública de venerables ancianos como Luis Beltrán Prieto Figueroa, Eleazar López Contreras y la inspiración de Fernando Paz Castillo.

Fotografía: Presuntamente, Últimas Noticias, Caracas. 

25/06/2024:

https://www.lapatilla.com/2024/06/25/guido-sosola-nos-faltan-viejos/

lunes, 17 de junio de 2024

Todos somos inexorablemente contemporáneos

DE LA VULGATA GENERACIONAL

Luis Barragán

El cada vez mayor ensanchamiento de la brecha generacional, constituyó – antaño - el discurso   militante y agitador por excelencia en los países desarrollados.  Estado de bienestar mediante, autorizado por el definitivo triunfo y desenlace de la segunda contienda mundial, convirtió al occidente más próspero en vanguardia de una protesta rápidamente industrializada y que arrojó uno de sus mejores frutos, por ejemplo, con la industria discográfica aportante a la contracultura.

Una poderosa ilusión de inmortalidad,  anegó a las más recientes generaciones de entonces. Teniendo por epicentro al París estremecido por la rebelión de mayo de 1968, tendió a banalizar profundamente los dramas propios y ajenos: sin lugar a dudas, contribuyó a la más amplia legitimación de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos al mismo tiempo que facilitó en su decisiva opinión pública, el triunfo político de las fuerzas comunistas en Viet-Nam, prometida la multiplicación de una guerra similar en América Latina por el Che, como si la de Cuba castrista hubiese sido una gesta limpia en su pretendida expansión continental.

Esos afanes generacionales, llegaron a nuestras costas y la realidad se impuso frente al etéreo, generoso y voluntarista mensaje de entidades más o menos espontáneas, surgidas al calor de nuestras más específicas y concretas circunstancias.  El llamado Poder Joven y entidades semejantes, apartando la buena intención de sus propulsores, no lograron sobrevivir a los retos y desafíos de un sistema político todavía existencialmente amenazado por la subversión armada reacia a aceptar la derrota política y militar infringida desde años anteriores, catalizado por el despliegue de las juventudes políticamente organizadas de signos contrapuestos, o después devorado lentamente por los antivalores de las irresistibles bonanzas petroleras, entre los años ´60 y´70 del ´XX.

Eso de darle un chance a la paz, justificadísima consigna que tuvo un alcance planetario al proferirla John Lennon, no era suficiente y ameritaba de una vocación, un esfuerzo, un talento y una persistencia extraordinaria para hacerla posible. Los Beatles pasaron, apuntalaron magníficamente a la industria del entretenimiento, pero fue en el terreno netamente político en el que dirimimos nuestra suerte común: unos problemas fueron solventados ante los muchos que se agravaron, y, en fin, la dictadura cubana todavía muestra su gigantesco desacierto y la civilización occidental y sus valores, confronta a temibles enemigos que se aprovechan de la democracia liberal misma.

Por aquellos años, la percepción imperante en Venezuela fue la de una población predominantemente joven que convirtió el relevo en una demanda groseramente común y silvestre. Ahora, los demógrafos dirán, porque – cuestión de pocos años – envejecimos repentinamente, gracias a la diáspora, y tendemos  no sólo a un predominio de la población demasiado adulta, sino a la igualación de las generaciones in situ por todas nuestras precariedades y desdichas convertidas en una cultura de la resignación a la que nos resistimos tercamente.  

Herencia segura de los ´60, la vulgata generacional poco o nada abona a las tesis más firmes como  la de un José Ortega y Gasset, en mucho ya superada, aún en pie las consideraciones que hizo Mario Torrealba Lossi sobre nuestros muchachos de 1928, aplicables a los de 1810 o 1958. Claro está, duradera la consigna, tras una modesta y puntual conferencia que dictamos a los alumnos del amigo profesor de un disminuido curso de postgrado (o del curso de un disminuido postgrado),  nos causó mucha gracia y desinhibida sonrisa que una persona de treinta y tantos años, reclamara - a través de una pregunta - el urgente relevo generacional en todos los ámbitos, comenzando – no faltaba más – por el político.

De atender la fórmula de renovación de los ciclos, cada treinta años, además, visada en la prensa por José Giacopini Zárraga en muchas oportunidades, falta poco para cumplir con el nuestro en un idéntico siglo XXI. Sin embargo, forzados todos a la misma y ya perpetua contemporaneidad, como los cubanos, se anuncian otros ciclos de un signo distinto como la tarea pendiente desde hace añales: la transición política.

Composición gráfica: Tomada de la red. 

18/06/2024.

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/41416-de-la-vulgata-generacional

martes, 30 de abril de 2024

Caza de citas



“Por la simple y sencilla razón de que cada generación escribe su propia versión del pasado y lo hace desde prismas y perspectivas cambiantes, con una retícula axiológica que también lo es y con instrumentos heurísticos que varían en el tiempo. En este sentido, ni lo que he escrito ni lo mucho que he leído representan otra cosa que lo que puede afirmarse en un momento determinado en el flujo del tiempo (…) ¿Relativismo?, sí. Pero ninguna generación puede renunciar a enfrentarse con el pasado desde sus atalayas respectivas”

Ángel Viñas

(“La forja de un historiador”, Editorial Planeta, Barcelona, 2024: 364)

Ilustración: Franck Gerard.

martes, 22 de noviembre de 2022

Generacional

VENEZUELA ES UN COMPROMISO PARA TODA LA VIDA

En una directa, espontánea y breve intervención en la sesión de la Comisión Delegada de la legítima Asamblea Nacional, el diputado Luis Barragán hizo referencia a la conmemoración del Día del Estudiante. Al respecto, desde la sede de la Universidad Central de Venezuela, aludió a la fecha, resaltando que los liceístas y universitarios de entonces dieron al traste con una dictadura que se creyó “fuerte y blindada”, resultando  luego “decadente y en sus capítulos postreros” (https://twitter.com/AsambleaVE/status/1595082593199788032).

            Manifestó que las generaciones actuales “no son menos que las de 1928, 1936, 1958 y, aunque todavía se espera el veredicto histórico, 2007”, por lo que deben redoblar sus esfuerzos para superar el presente régimen.

            Indicó enfáticamente el diputado Barragán, integrante de la Fracción Legislativa de Encuentro Ciudadano: “Necesariamente, deben comprometerse con el destino del país para fundar un porvenir diferente, y esto significa hacer de Venezuela, como creemos fervientemente que lo hacen, un compromiso vital, un compromiso existencial, un compromiso para toda la vida”.

            Llamó la atención la brevedad de la intervención del parlamentario, por lo que señaló posteriormente que “hemos fijado postura en más de diecisiete debates asamblearios, profundizando en el diagnóstico que tratan de distorsionar los colaboracionistas del régimen, por cierto, combatidos por una genuina dirigencia estudiantil y profesoral que bien conoce el país frente a otra que suele caricaturizar el propio Día del Estudiante y del Profesor Universitario”. 

22/11/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/11/22/luis-barragan-venezuela-es-un-compromiso-para-toda-la-vida/

https://twitter.com/AsambleaVE/status/1595082593199788032

https://twitter.com/luisbarraganj/status/1595096001634762753/photo/1

Vid. nota general: https://www.lapatilla.com/2022/11/22/legitima-an-conmemora-el-dia-del-estudiante-universitario-a-pesar-de-la-crisis-causada-por-el-chavismo-por-mas-de-20-anos/

domingo, 23 de octubre de 2022

Noticiero retrospectivo


- Gustavo Morales. "Severo Sardy: Estoy harto de ser un autor difícil". El Nacional, 26/09/1984. Papel Literario. El Nacional, Caracas, 26/09/1984. Papel Literario. 

- Luis Beltrán Prieto Figueroa. "Pido la palabra: Se fue la sal del salero" (ENSAL).  El Nacional, Caracas, 04/04/89. 

- Jesús Marrero Carpio. "Liderazgo generacional". El Universal, Caracas, 08/07/87.

- Creado en Caracas el Comité de Lucha y Defensa de la Moral. Élite, Caracas, 09/06/79.

- Roberto Montero Castro. "El doble fondo de la literatura de Salvador Garmendia".  Resumen, Caracas, nr. 123 del 14/03/76.

Reproducción: Militza Correa, amazona del Club Hípico de Caracas. Momento, Caracas, nr. 390 del 05/01/64.

domingo, 5 de junio de 2022

Generacionalmente, golpeados

UN DEBER IMPOSTERGABLE

Luis Barragán

Desde mucho antes de la pandemia, se evidenció una continua y masiva deserción escolar y magisterial. Todavía es demasiado temprano para sentir en toda su extensión y profundidad, el golpe propinado por el régimen socialista a distintas generaciones condenadas a una trágica desigualdad de rápido y dramático contraste con el tan denostado siglo XX.

            Abandonando el cargo, maestros y profesores ni siquiera se toman la molestia de renunciar, porque sencillamente no les alcanza el dinero para hacerlo, transportándose y apersonándose a objeto de  tramitar unas prestaciones sociales de ridículos montos que nunca cancelarán. Extraordinariamente competidas, procuran una plaza en el sector privado de la enseñanza, o en otro ámbito laboral, por lo menos, para pagar la educación de la prole.

            Sobre todo en los sectores populosos y populares, es casi imposible enviar a la escuela a los muchachos absolutamente desequipados (útiles, vestimenta, calzados, alimentación), y en caso de lograrlo, tropezarán con el  ausentismo profesoral en materias decisivas, siéndoles francamente prohibitivos el acceso a equipos y servicios digitales, por modestos que fueran. En otros estratos sociales, luchan  incansablemente por mantener a la muchachada en el aula, resignados a la cada vez más relativa calidad de la educación que tampoco constituye un factor legítimo de movilidad, acaso, a la espera de una mayoría de edad para emprender la huida del país.

            En diferentes barriadas y urbanizaciones, surgen alternativas privadas, ora para reforzarla como complemento de la escuela, ora para reemplazarla así no se obtenga un reconocimiento y una certificación oficial de los estudios realizados, siendo importante y crucial que alcanzar los conocimientos indispensables, como el de las operaciones aritméticas básicas. Del precursor esfuerzo  de las llamadas tareas dirigidas que, además, de cumplir con las encomendadas, incluyó el cuidado de los niños, se pasa a la sustitución del aula oficial gracias al empeño de docentes desempleados que cubren – precisamente – una tarea que el exhausto Estado no puede ya afrontar, por cierto, anuncio seguro de lo que será la sociedad educativa en tiempos del post-socialismo.

            Ya no es una la generación, sino varias las golpeadas y, cuando alcancen la mayoría de edad, acusarán la ausencia no sólo de un vaso diario de leche, como gratuitamente se distribuía antes de aparecer Chávez Frías aireándose en las terrazas hedonistas del poder, sino de los conocimiento fundamentales y necesarios, añadidos principios y valores que precariamente se aprenden en casa. Y serán tiempos extremadamente difíciles los que vendrán para atajar y revertir las consecuencia, un deber impostergable que involucra y ha de involucrar a todo el país después de defenestrar al régimen excesivamente culpable del crimen.

Fotografía: Lihue Althabe, Marbelis Padrón de 49 años y madre una niña de tercer grado de la escuela Virgen Niña, se ha hecho cargo del cuarto grado ante la falta de maestros ( 29/06/2019: https://www.infobae.com/america/venezuela/2019/06/29/venezuela-se-queda-sin-maestros-y-las-mamas-comienzan-a-dar-clases-en-las-escuelas).

05/06/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/06/05/luis-barragan-un-deber-impostergable/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY