Mostrando las entradas con la etiqueta Robert Prevost. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Robert Prevost. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de mayo de 2025

Dios+Dios = 4

¡UN PAPA PITAGÓRICO!

Iesus Markanus   

A muchos ha causado gran perplejidad que el nuevo Papa sea un matemático y, de hecho, es apenas el segundo Papa matemático en los más de dos mil años de cristianismo

(el primero fue el francés Silvestre II, de finales del siglo X).

 Predomina la idea de que el pensamiento matemático, por su rigurosa naturaleza lógica y su papel central en las ciencias naturales, es la antítesis de las creencias y  actitudes religiosas, más aún si nos referimos a las asociadas a la religión católica, apostólica y romana, tal vez la más dogmática y jerarquizada de todas las grandes religiones (sólo en ella hay un líder único universal, el Papa, que además es considerado literalmente infalible en todos sus juicios doctrinales).

Y, sin embargo, los estudios científicos interdisciplinarios en historia, arqueología y filología revelan un papel muy relevante y profundo del pensamiento matemático en el nacimiento y formación del cristianismo a través de la gran influencia del neoplatonismo sobre los llamados “Padres de la iIlesia”, los grandes pensadores que forjaron,  entre los siglos II al IV,  el núcleo doctrinal que hizo del cristianismo una religión independiente y sustancialmente diferente del judaismo del cual brotó.

Esta influencia fue especialmente marcada en Agustín de Hipona (354-430 d.C),  precisamente el fundador de la orden religiosa a la que pertenece Leon XIV, al igual que en Orígenes de Alejandría (185-253 d.C) y Pseudo-Dioniso Areopagita (que vivió entre los siglos V y VI d.C), de lejos los tres teólogos más influyentes en la conformación del cristianismo

La legendaria figura de Pitágoras (582-500 a.C.), uno de los fundadores de las tradiciones filosófica y matemática de la antigua Grecia, es el arquetipo de la potencial simbiosis entre el pensamiento matemático y el sentimiento y la especulación religiosa, pues de acuerdo a la leyenda enseñaba a sus discípulos doctrinas secretas que utilizaban el estudio y la investigación matemática como instrumento de comunicación con los dioses y con el más allá y postulaba que la realidad más profunda y verdadera del universo eran los números.

Siglos después, según afirma su pupilo Aristóteles (384-322 a.C), las intuiciones pitagóricas serían la inspiración de Platón (427-347 a.C), considerado el más grande filósofo de la historia, para formular su visión de la existencia de un “Mundo de las Ideas” rigurosamente y armoniosamente gobernado por la lógica, la belleza y el bien, del cual el mundo de los objetos y teoremas matemáticos es apenas un atisbo revelador y el mundo material, caótico y lleno de fealdad y maldad que perciben nuestros sentidos tan sólo un engañoso e ilusorio reflejo.

Pasadas unas centurias,  justo durante los siglos del Imperio Romano en que se gestó el nacimiento de la religión cristiana, los pensadores y sabios herederos de la tradición filosófica griega, hoy conocidos como neoplatónicos, con Plotino (205-270 d.C) como pionero y máximo exponente, tomaron el testigo de Platón extrayendo de su legado todas las consecuencias lógicas que este último no alcanzó o se atrevió a desarrollar, la principal de las cuales, y la más influyente en los padres de la iglesia cristiana, es la necesidad lógica de la existencia de una mente divina detrás del Mundo de las Ideas platónico,  de la cual además emanaría la mente humana, que como consecuencia tendría el potencial, a través de la adecuada práctica contemplativa, de refundirse con esta mente divina y de ese modo trascender el mundo ilusorio de los sentidos, fuente de toda insatisfacción e infelicidad.

12/05/2025:


LA VANGUARDIA, 12/05/25. 

domingo, 11 de mayo de 2025

Fumata de números

DE UN MATEMÁTICO EN EL SOLIO PAPAL

Luis Barragán

Las redes versan en torno a la sólida formación académica del novísimo pontífice, semejante a su extraordinario testimonio misionero. Ineludible, llama la atención que una de las disciplinas que ha cultivado sea las matemáticas de un justificado miedo en nuestro país.

La IA (o AI), hace dos importantes precisiones: la una, Roberto Francis Prevost se recibió de Bachelor of Science en matemáticas por la Universidad de Villanova, con dominio de áreas como la álgebra, cálculo, probabilidad, y estadística. Y, la otra, León XIV tuvo como papa antecesor a Silvestre II (999-1003), quien destacó con los números, amén de la astronomía y filosofía.

De modo que Su Santidad cuenta con un importante conocimiento técnico y una considerable habilidad analítica, factores que pesan a la hora de abordar las más difíciles coyunturas, situaciones y circunstancias, siendo tan fundamental la experiencia y las cualidades personales, así como la guiatura del Espíritu Santo. Una formación específica, ideal para una labor pastoral en la comunidad científica.

Esa otra faceta de Prevost, seguro que no tuvo ocasión de desarrollarla académicamente por su prioritaria vocación de servicio, pero es un dato importante a la hora de combatir el prejuicio contra la disciplina que tanto dolores de cabeza ha generado en la educación básica, en la superior y en todos los terrenos que ameriten de un mínimo ejercicio de abstracción. Y, no siendo un problema exclusivo de los venezolanos, lo cierto es que empeora la enseñanza de las matemáticas en Venezuela y, faltando poco, se las cree prescindibles por la tecnología disponible de forzada importación.

Toda la atención internacional estuvo centrada en la (s)elección vaticana, aunque cuajaran tercamente los más contrastantes escenarios de una ilimitada conflictividad en el resto del planeta. Una concurrencia de responsabilidades sintetizada por la fumata: trayectorias, perspectivas y expectativas por siempre perfectibles, lo suficientemente consensuadas para desembocar en el sucesor de Pedro.

Ilustraciones: Arcadio, tomado de la red; .e Iván Mata, ABC /25/05/25).

12/05/25:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/42873-de-un-matematico-en-el-solio-papal

Lázaro

CURA Y CONDUCTOR UNIVERSAL

Luis Barragán

Hubo una justificada emoción al conocerse del cardenal estadounidense y, al mismo tiempo, peruano, Robert Francis Prevost, en la asunción de la inmensa responsabilidad del papado con el significativo nombre de León XIV. Naturalmente, una emoción mayor entre los católicos practicantes y los que aún intentamos serlo.

La primera constatación que puede hacer toda persona, incluso, extraña o muy extraña a la fe, es el cumplimiento de las reglas de selección del sucesor de Pedro. Por lo demás, una importante acotación en una era en la que las instituciones no sólo están en crisis que ojalá fuesen regeneradoras, creadoras y audaces, sino tendientes a la quiebra e, increíblemente, a la pérdida de sentido en tanto vacío, sin alternativa seria alguna.

La chispa popular se hizo de las redes y, por ejemplo, Prevost apareció vistosamente con el uniforme de los Leones del Caracas y, en otro meme, aludiéndose jocosamente como el resultado de la política arancelaria del presidente Trump. El buen humor se convierte en una magnífica señal de confianza en el pastor universal, auspiciando el respeto hacia un liderazgo que, inevitable, va más allá de la feligresía que también sufre por la persecución y violencia en diferentes latitudes.

Celebramos el testimonio de vida y  la trayectoria pastoral de Su Santidad, convertido en un magnífico aporte a la credibilidad de la Iglesia comprometida con los que más sufren, los más vulnerables, los más pobres, los que no acceden a la riqueza, el poder y la cultura. No hay sido casualidad la elección del nombre que permite recordar a León XIII, cuya encíclica “Rerum Novarum” (1891), estudiamos desde la más temprana militancia política de una juventud otrora convincente, organizada, idealista, decidida, mística y eficaz.

Encíclica que respondió muy bien a aquellas condiciones y circunstancias que acuciosamente fueron diagnosticadas, aunque muy eurocéntricas,  respondiendo con acierto y estableciendo fronteras con las dictaduras totalitarias. Requerimos de una actualización capaz de contribuir a la defensa de los principios y valores occidentales, propulsando el compromiso de una Iglesia misionera que también – irremediable -  implica un desafío complejo y profundo de conducción ineludiblemente política, al considerar los regímenes que aspiran a su neutralización y literal liquidación en distintos continentes que no constituye  secreto absolutamente para nadie.

La salutación del novísimo papa ante la multitud congregada en la Plaza de San Pedro, convertida la fumata en una noticia constante, coincidió entre nosotros con la circulación masiva y gratuita de una versión digital de la novela “Lázaro” de Morris West (1990), en la que un cardenal conservador asume el timón de la nave con el nombre de León XIV. Valga la doble curiosidad por el  texto que nos ocupará recreativamente hoy, domingo 11, “predictivo”, “anticipador” o “adivinador” de acuerdo a la talentosa imaginación del afamado autor; e, igualmente, por el hecho de la inicial y anónima donación de un fenómeno digital de un alcance asombroso.

Dios inspire el buen desempeño de León XIV, además, pastor de pensamiento y acción.  No olvidemos, cura y conductor universal.

Captura de pantalla: https://www.youtube.com/watch?v=EQwkx_ktzRE, y memes citados. 

https://www.youtube.com/watch?v=EQwkx_ktzRE

11/05/25:

https://lapatilla.com/2025/05/11/luis-barragan-cura-y-conductor-universal/

Caza de citas

“ Nadie se dio cuenta de este robo cuando publiqué la novela, quizá porque nadie leía a Barker, de la misma manera que no leían a King. Solo...