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domingo, 29 de marzo de 2026

Noticiero retrospectivo

- Joaquín Marta Sosa. “Adentro está el exterior”. El Diario de Caracas, 17/10/1986.

-Manuel Quintana Castillo. “El derecho a la ignorancia”. El Universal, Caracas, 13/02/84.

- Víctor Vidal. “Tiempo de espera: ¿Crisis parlamentaria?”. El Nacional, Caracas, 22/08/79.

- C.R. Chávez. “Petróleo y política en los 80 años de El Universal”. El Universal,  26/03/89.

- Edith Guzmán entrevista a Billo Frómeta. El Nacional, 31/08/77.

Ilustración: Gabriel García Márquez, según Ugo. El Diario de Caracas,  03/02/1986.

Reconstruir el futuro

EL DAÑO LABORAL Y CALDERÓN BERTI

Luis Barragán

Puede decirse, protesta y media en las calles de la ciudad capital ha prendido en reclamo del aumento general de sueldos y salarios. Quince días atrás, la primera actividad consistió en una modesta concentración en la Plaza Morelos, saboteada por una inmensa tarima oficialista de estridentes equipos de sonido en la avenida México que no impidieron que un grupo de reclamantes partiera y llegase a las inmediaciones del Capitolio Federal; y, recientemente, otro grupo semejante de peticionarios quisieron reeditar la escena, amedrentados y disueltos tranquilamente por la policía y los colectivos motorizados.

Obviamente, la situación no habla precisamente del inicio de una transición, revelando la falta de coordinación de las fuerzas sociales y políticas para demandar mejoras al gobierno que esperará a finales de abril para anunciar la elevación insignificante de los consabidos bonos. Y es, faltando poco, no se evidencia la existencia y ampliación de un debate en una materia necesaria de contextualizar en términos sociales y económicos.

Dicho en anteriores ocasiones, somos partidarios del reconocimiento del daño laboral en Venezuela, con la consiguiente reparación social e indemnización económica de los trabajadores, en lugar del exclusivo e inmediato aumento salarial. No habrá mejor oportunidad que los ingresos extraordinarios del petróleo para generar las palancas indispensables a objeto de saldar la colosal deuda con las cajas de ahorro del sector público y reactivar el crédito, lograr la participación accionaria de los trabajadores en las empresas a reprivatizar gracias un modelo económico alternativo, entre otros varios ejemplos.

Grata sorpresa la de esta semana, cuando la periodista Goizeder Azúa entrevistó al reconocido experto petrolero Humberto Calderón Berti (https://www.youtube.com/watch?v=GnMaATCDzII), quien hizo un responsable señalamiento en torno a la situación de los miles de empleados de PDVSA otrora despedidos por Hugo Chávez y esbozó al mismo tiempo – entusiasta – una solución necesaria. Por una parte, con sentido realista, señaló que no habrá los recursos indispensables a corto plazo para resarcir a la asombrosa cantidad de personas que el barinés botó de la industria con un par de prepotentes pitazos televisivos; y, por otra, planteó la posibilidad de que los venezolanos que se encuentran en el exterior, ingenieros que trabajan en el área petrolera en diferentes latitudes, así como los obreros calificados, regresen a nuestro país ya no como empleados, sino como empresarios privados capaces de motorizar la industria en todos sus ámbitos.

Nadie pretende afirmar que el exministro Calderón Berti expresamente está de acuerdo con la tesis del daño laboral, aunque luce obvio que coincide implícitamente. Significa la inversión de ahorros y la reinserción en el proceso productivo de aquellos que no sólo despidieron de PDVSA, sino que perdieron oportunidades laborales, justos salarios, la debida actualización, etc.

Ilustración: Gerardo Feldstein.

29/03/2026:

https://lapatilla.com/2026/03/29/luis-barragan-el-dano-laboral-y-calderon-berti/

Referencia: https://www.youtube.com/watch?v=GnMaATCDzII

domingo, 22 de marzo de 2026

Noticiero retrospectivo

- Ramón Hernández con fotografía de Tom Grillo. “El país como oficio. Juan Antonio Yanes (Yanesito): Arrebato de mística”. El Nacional, Caracas, 09/12/1984.

- Sanín. “Cultura política”. Bohemia, Caracas, N° 793 del 05 al 11/06/78.

- Félix Rossi Guerrero. “Temas políticos-petroleros: La solución ideal”. Economía Hoy, Caracas, 24/10/90.

- José Luis Vethencourt. “Los jueces: críticos del sistema penal”. El Nacional, 11/09/79.

- Martín Cayaunare. “Memoria de un lector: Literatura comprometida de Rufino Blanco Fombona”. Últimas Noticias, 30/12/73. Suplemento Cultural.

Reproducción: Juan Antonio Yanes (Yanesito). Élite, Caracas, N° 1164 del 24/01/1948.

jueves, 5 de febrero de 2026

Gota densa

HISTORIA INOLVIDABLE

Ramón Guillermo Aveledo 

Hay una historia que no podemos olvidar. Venezuela, política y petróleo tituló Rómulo Betancourt su libro clásico de 1956.

Entretejido de contexto histórico-político y como cabe suponer, de argumentación partidaria, el libro es un largo y detallado relato del empeño venezolano en dominar la riqueza de su subsuelo, legalmente heredada por la República de la legislación que el pensamiento mercantilista aconsejaba a la monarquía española.

En 1992, el fraterno Diego Bautista Urbaneja publica Pueblo y Petróleo en la política venezolana del siglo XX un texto importante que aborda desde otro ángulo la misma cuestión. La noción de pueblo es una inquietud constante en sus y en las apremiantes llamadas de atención que nos hace sin subir la voz.

Desde que en diciembre pasado el Presidente de Estados Unidos se refirió a que los venezolanos habíamos “robado” su petróleo, estoy por escribir estas líneas sobre el proceso que llevó a la nacionalización de la industria y el comercio de los hidrocarburos venezolanos en 1976 durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez.

Sucesivos gobiernos y Congresos democráticos, fueron conduciendo a la nación hacia esa trascendente decisión. El tema se discutió amplia e intensamente, con la diversidad de posiciones que es propia de la pluralidad de visiones e intereses, hasta que fuimos aproximándonos a un consenso nacional. En esa ruta ministros eminentes y patriotas que empezaron con Pérez Alfonso tuvieron la responsabilidad de conducir con tino una política decisiva.

El camino había comenzado antes, con Medina. Su excelente Ley de Hidrocarburos sería reformada para los Contratos de Servicio, vinieron la Ley de Reversión, la de Nacionalización del Gas. En los comicios de 1973 todos los candidatos, salvo Pérez, prometieron nacionalizar la industria. Éste asumió la tarea con amplitud que puede verse en la Comisión Presidencial para la Reversión de la Industria Petrolera designada en marzo de 1974, al tomar posesión. La presidía su ministro del área y además de otros cuatro del alto gobierno, los presidentes de las comisiones de Minas e Hidrocarburos del Congreso. Representantes de todos los partidos, las organizaciones laborales y empresariales, Pro-Venezuela y el Consejo Bancario Nacional, las universidades, los colegios de Ingenieros, Abogados y Economistas escogidos por cada organización, más otros cinco designados por el propio presidente con un sentido pluralista que incluyó a distinguidos independientes.

Tras un debate nacional y parlamentario se sancionó la Ley, se creó PDVSA que sin ser perfecta, fue una empresa modelo. Después vinieron el cambio del patrón de refinación, la internacionalización y la apertura petrolera durante Caldera II. Todo sin traumas internos o externos, con respeto riguroso al Derecho. Los yerros de la superstición ideológica y la corrupción posteriores a 1999 son excepción y nunca regla en esa historia que en su esencia, es motivo de orgullo para los venezolanos.  

La discusión del proyecto de reforma a la Ley de Hidrocarburos comenzó en la Asamblea Nacional. Cuando escribo, no se ha publicado el proyecto anunciado. Supongo que al aparecer este artículo ya se conocerá, porque los diputados necesitan conocerlo y estudiarlo y el país entero, el pueblo que somos, estar informado y consciente de la importancia que para nosotros tiene.

26/01/2025:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/43935-historia-inolvidable 

domingo, 25 de enero de 2026

Noticiero retropespectivo

- José Vicente Rangel.”¿Hay polarización?”. Semana, Caracas, N° 526 del 27/08/1977.

- Eduardo Fernández y el caso Sierra Nevada. El Nacional, 21/03/80.

- Ibsen Martínez. “Matos Azócar: El novato del año”. El Nacional, 23/01/85.

- Mazhar Al-Sheridah. “Hormuz y la versatilidad del petróleo árabe”. El Diario de Caracas, 04/11/81.

- Luis Alberto Machado renunció a COPEI. El Universal, Caracas, 30/09/90.

Reproducción: Tomada de la red, Universidad Central de Venezuela, presuntamente tomada en 1892.

domingo, 28 de diciembre de 2025

Noticiero retrospectivo

- David Morales Bello. “Política: Complicaciones en el Esequibo”. El Universal, Caracas, 01/06/1978.

- “Por orden del MRI detendrán a los acaparadores de sencillo” (Moneda). Economía Hoy, Caracas, 04/09/89.

- César Rondón Lovera. “CAP y la delimitación en el Golfo de Venezuela”. 2001. Caracas, 18/03/77.

- José Curiel. “La cogestión obrera”. El Nacional, 21/07/80.       

- C. R. Chávez. “Edgar Romero Nava (presidente de la Cámara Petrolera): El sector privado puede participar en áreas petroleras”. El Universal, 03/01/85.

Fotografía: Scotto, Arístides Beaujón en "Frente a la prensa". Modera Rafael Velásquez, jefe de Prensa de Venevisión. Panel conformado por los periodistas Lyón Pérez, Miguel Conde y Humberto Múñoz. Al Cierre, Caracas, 1975.

Noticiero retrospectivo 1

Noticiero retrospectivo 2

domingo, 28 de septiembre de 2025

Noticiero retrospectivo

- Graciela Schael Martínez. “En El Guaire se bañaban grupos nudistas”. El Universal, Caracas, 31/07/1983. Estampas.

- Aníbal R. Martínez y los 60 años de la primera Ley de Hidrocarburos. El Nacional, Caracas, 22/06/80.

- Enrique Ochoa Antich. “El 18 de octubre, ¿golpe democrático?”. El Nacional, 22/10/79.

Rodolfo Quintero. “Marxismo y antimarxismo” (China). El Nacional, 04/01/85.

- José M. Serna. “Ciudadanía y pacto fiscal” (IVA). Economía Hoy, Caracas, 28/09/89.

Reproducción: Jesús Olivo Monteverde, secretario de Organización, y Nerio Nery Mago muestran los archivos del Frente Democrático Nacional (FDN), según Carlos Flores para un reportaje de Luis Eloy Gámez sobre el partido. Elite, Caracas, N° 2208 del 20/01/68.

domingo, 21 de septiembre de 2025

Noticiero retrospectivo



- Héctor Mujica. “Las nuevas formas de dominación capitalista”. Índice, Novosti, N° 15 de 1985.

- Gilberto Alcalá. “La información y el valor estratégico del petróleo”. Reporte, Caracas, 10/08/90.

- Augusto Germán Orihuela. “Encuentro imaginario con Guzmán Blanco, en POarís, julio de 1895”. El Nacional, 22/06/80.

- Arístides Calvani. “Reflexiones en torno a la política internacional”. El Nacional, Caracas, 03/08/74.

- Angel Gracia. “Del rock a los clásicos”. El Nacional, 05/05/83.        

Reproducción: Jesús Faría. Momento, Caracas, nr. 393 del 26/01/1964.

domingo, 14 de septiembre de 2025

Noticiero retrospectivo

- Gloria Rodrígue-Valdés entrevista a Jacinto Convit para quien “vale más el afecto de sus pacientes que el Nobel”. El Diario de Caracas, 28/08/85.

- Enzo del Bufalo. “Keynes y la fe de los economistas”. Economía Hoy. Caracas, 11/10/89.

- J. J. “La adulación política”. El Nacional, Caracas,09/08/74.

- Eva Layi. “El por qué de los dirvorcios” (Alirio Abreu Burelli). Élite, Caracaa, N°2062 del 03/04/65.

- Félix Rossi Guerrero. “El petróleo en la década de los años 90”. Economía Hoy, 10/05/90.

Reprodución: Ángel Cervini, presidente de Pro-Venezuela, en el foro de Lorenzo Fernández con el empresariado venezolano. Momento, Caracas, N° 900 del 14/10/1973.

martes, 26 de agosto de 2025

Millones de barriles atrás (II)

MEDIO SIGLO DE LA NACIONALIZACIÓN PETROLERA

Luis Barragán

Todo parece indicar que fue tardía la toma de conciencia del venezolano promedio en torno al petróleo y su trascendencia en la vida del país, a pesar del creciente peso adquirido en las estadísticas oficiales. Además, siendo una mentalidad de mayor antigüedad, el rentismo adquiría nuevos e inadvertidos bríos en un paisaje social de irreprimible transformación al galope de las exportaciones de un rubro inesperado.

Cincuenta años después de sancionada y promulgada la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos, hay un retroceso significativo y preocupante en relación al interés, el seguimiento y la discusión públicas de una materia que será ineludible - por varios años más y ojalá que décadas -  entre nosotros. Amén de la (auto)censura y el bloqueo informativo, diferentes sectores vivos del país no le prestan una visible atención ni demuestran la suficiente vocación por estudiarla, y un primer contraste apunta al viejo y provechoso afán de la élite política por aproximarse, dominar y adoptar las soluciones correspondientes, frente a la negligencia de aquellos que, por estos días,  la creen un asunto de política pública harto consumado, exhaustivamente tratado, y fastidiosamente reiterado.

Muy antes, supusimos que el crudo repentinamente se agotaría para velar solamente por el celoso ahorro del recurso y la defensa de sus precios internacionales, aunque muy ahora sospechamos que la venidera década será la del definitivo reemplazo del combustible fósil en los grandes países consumidores, por lo que nuestra será la condena a un inútil subsuelo inundado de un crudo pesado y extrapesado. Ayer, muchos lo aseguraron, las inversiones extranjeras fueron una maldición bien ejemplificada por los dependentólogos en el campo energético, mientras que los fuerzan a bendecir a aquellos que ahora las atraigan aún bajo el esquema de las zonas económicas especiales, olvidadas las tercas banderas de una estridente nacionalización sin ninguna fórmula de indemnización, otrora proclamada y vitoreada la gasolina barata.

No digamos de los antiguos elencos políticos y ejecutivos de la industria, diferenciado el papel del tren ministerial con el de la empresa de un vital,  necesario e irrebatible desempeño mercantil. La sola mención de los estupendos equipos gerenciales que hicieron carrera en la industria (como igualmente comenzamos a apreciar el equivalente habido en el metro de Caracas y en el Seniat),  conviniendo en dirigentes y voceros partidistas de fuste, nos releva de un comentario adicional respecto al presente siglo.

Manía alguna de historicistas que le niegan originalidad a la actual coyuntura, recordamos aquella época de una extendida, sostenida y vibrante deliberación de la que nadie, absolutamente nadie, estuvo eximido de pronunciarse sobre la nacionalización del petróleo. Importa y mucho decirlo para extrañeza de las nuevas generaciones, tomando un ámbito más amplio, como el debate de profundidad que estupendamente lo ilustraron los senadores (destacando los llamados vitalicios), y los diputados, la cámara política por excelencia, por cierto, ambos hemiciclos irreductible y libremente plurales; y, en otro más restringido, a mediados de nuestro bachillerato, entre los partidarios o los adversarios de las empresas mixtas y el famoso y decisivo artículo 5 del proyecto de ley en cuestión, reducidas las fuerzas minoritarias de la ultraizquierda a las cajas sonoras y sus panfletos, recordamos la remota pasión por temas nada banales.

Reproducción: Volante, 1975.

Collage: LB, con gráficas tomadas de Resumen (Caracas, 1975 y 1976), El Universal (1981), y una pieza de Rolando Peña.

26/08/2025:

https://www.elnacional.com/2025/08/medio-siglo-de-la-nacionalizacion-petrolera/

lunes, 25 de agosto de 2025

Millones de barriles atrás (I)

DE LA PALABRA NACIONALIZADORA

Luis Barragán

El venidero 29 de los corrientes, cumplirá medio siglo de promulgada la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos. Efectiva su aplicación a partir del primer día de enero de1976, hoy pocos imaginan el colosal nivel de discusión y de pasión públicas que suscitó la sola intención de nacionalizar la industria petrolera venezolana.

En los espacios más amplios, los partidos, los medios de comunicación social, las distintas expresiones de la sociedad civil, incluyendo a las más desorganizadas, intensificaron el debate que muy bien condensaron los senadores y diputados del extinto Congreso, y los múltiples aportes bibliográficos a los que obligó. Por supuesto, siendo necesario decirlo, que la dirigencia partidista estimuló y protagonizó una profunda polémica para la cual estuvo en buena medida preparada, añadida la academia que abría sus puertas para actualizar el más común de los sentidos.

En los espacios más restringidos, a mediados de nuestro bachillerato, el liceo público fue un referente inevitable para extender los más contrastantes planteamientos, a favor o en rechazo del artículo 5° y las empresas mixtas. La ultraizquierda actuaba con sus consabidas tesis anti-imperialistas, intentando  a todo trance la alteración del orden público.

Por entonces, al fin y al cabo, el adolescente ingenuo que fuimos, adquiría con frecuencia, sin entenderlas en demasía, las revistas Resumen y SIC, enterándose de nombres como los de Gustavo Coronel y Alberto Quirós Corradi, procurando asistir a distintos foros, añadido los febriles del regañón Domingo Alberto Rangel, en la UCV o en el gremio de los periodistas. Es el mismo adolescente que preguntó e intentó asistir al debate parlamentario en cualquiera de los hemiciclos, sin saber que se requería de algún nexo partidista para los limitados palcos públicos del Capitolio Federal. No obstante, leyó y escuchó las versiones radiales del debate de senadores y diputados, impresionándole la intervención de Abdón Vivas Terán de quién muy poco o nada sabía; sobre todo – si mal no recordamos -  escuchándolo personalmente, een un lugar cercano a la casa, llamado “La Lugareña”: al igual que los líderes sindicales, el novel parlamentario se había quitado el saco, aflojado la corbata, arremangada la camisa, para dar un encendido discurso nacionalizador.

Época lejana, remota, distante, pero se nos antoja que fue ayer

El venidero 29 de los corrientes, cumplirá medio siglo de promulgada la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos. Efectiva su aplicación a partir del primer día de enero de1976, hoy pocos imaginan el colosal nivel de discusión y de pasión públicas que suscitó la sola intención de nacionalizar la industria petrolera venezolana.

En los espacios más amplios, los partidos, los medios de comunicación social, las distintas expresiones de la sociedad civil, incluyendo a las más desorganizadas, intensificaron el debate que muy bien condensaron los senadores y diputados del extinto Congreso, y los múltiples aportes bibliográficos a los que obligó. Por supuesto, siendo necesario decirlo, que la dirigencia partidista estimuló y protagonizó una profunda polémica para la cual estuvo en buena medida preparada, añadida la academia que abría sus puertas para actualizar el más común de los sentidos.

En los espacios más restringidos, a mediados de nuestro bachillerato, el liceo público fue un referente inevitable para extender los más contrastantes planteamientos, a favor o en rechazo del artículo 5° y las empresas mixtas. La ultraizquierda actuaba con sus consabidas tesis anti-imperialistas, intentando  a todo trance la alteración del orden público.

Por entonces, al fin y al cabo, el adolescente ingenuo que fuimos, adquiría con frecuencia, sin entenderlas en demasía, las revistas Resumen y SIC, enterándose de nombres como los de Gustavo Coronel y Alberto Quirós Corradi, procurando asistir a distintos foros, añadido los febriles del regañón Domingo Alberto Rangel, en la UCV o en el gremio de los periodistas. Es el mismo adolescente que preguntó e intentó asistir al debate parlamentario en cualquiera de los hemiciclos, sin saber que se requería de algún nexo partidista para los limitados palcos públicos del Capitolio Federal. No obstante, leyó y escuchó las versiones radiales del debate de senadores y diputados, impresionándole la intervención de Abdón Vivas Terán de quién muy poco o nada sabía; sobre todo – si mal no recordamos -  escuchándolo personalmente, een un lugar cercano a la casa, llamado “La Lugareña”: al igual que los líderes sindicales, el novel parlamentario se había quitado el saco, aflojado la corbata, arremangada la camisa, para dar un encendido discurso nacionalizador.

Época lejana, remota, distante, pero se nos antoja que fue ayer

El venidero 29 de los corrientes, cumplirá medio siglo de promulgada la Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos. Efectiva su aplicación a partir del primer día de enero de1976, hoy pocos imaginan el colosal nivel de discusión y de pasión públicas que suscitó la sola intención de nacionalizar la industria petrolera venezolana.

En los espacios más amplios, los partidos, los medios de comunicación social, las distintas expresiones de la sociedad civil, incluyendo a las más desorganizadas, intensificaron el debate que muy bien condensaron los senadores y diputados del extinto Congreso, y los múltiples aportes bibliográficos a los que obligó. Por supuesto, siendo necesario decirlo, que la dirigencia partidista estimuló y protagonizó una profunda polémica para la cual estuvo en buena medida preparada, añadida la academia que abría sus puertas para actualizar el más común de los sentidos.

En los espacios más restringidos, a mediados de nuestro bachillerato, el liceo público fue un referente inevitable para extender los más contrastantes planteamientos, a favor o en rechazo del artículo 5° y las empresas mixtas. La ultraizquierda actuaba con sus consabidas tesis anti-imperialistas, intentando  a todo trance la alteración del orden público.

Por entonces, al fin y al cabo, el adolescente ingenuo que fuimos, adquiría con frecuencia, sin entenderlas en demasía, las revistas Resumen y SIC, enterándose de nombres como los de Gustavo Coronel y Alberto Quirós Corradi, procurando asistir a distintos foros, añadido los febriles del regañón Domingo Alberto Rangel, en la UCV o en el gremio de los periodistas. Es el mismo adolescente que preguntó e intentó asistir al debate parlamentario en cualquiera de los hemiciclos, sin saber que se requería de algún nexo partidista para los limitados palcos públicos del Capitolio Federal. No obstante, leyó y escuchó las versiones radiales del debate de senadores y diputados, impresionándole la intervención de Abdón Vivas Terán de quién muy poco o nada sabía; sobre todo – si mal no recordamos -  escuchándolo personalmente, een un lugar cercano a la casa, llamado “La Lugareña”: al igual que los líderes sindicales, el novel parlamentario se había quitado el saco, aflojado la corbata, arremangada la camisa, para dar un encendido discurso nacionalizador.

Época lejana, remota, distante, pero se nos antoja que fue ayer

Reproducción: El Garol, Caracas, septiembre de 1946.

domingo, 3 de agosto de 2025

Noticiero retrospectivo

- Julio César Arreaza. “Cronología del proceso (LIX): 1980 y el primer lustro” (Nacionalización del petróleo). El Universal, Caracas, 19/01/1985.

- Leopoldo Puchi entrevistado por Antonio Núñez Aldazor. “El MAS debe redefinir su rol político en la sociedad”. El Globo, Caracas, 22/04/97.

-   Teodoro Petkoff. “¿Por qué América Latina se volvió neoliberal?”. Economía Hoy, Caracas, 10/10/89.

-  Francis Natera. “Un día con el presidente” (Carlos Andrés Pérez). El Nacional, Caracas, 03/08/74.

-  Ramón Hernández. “El país como oficio: Quienes se regodean en el pesimismo quieren lavarse de responsabilidades” (Joaquín Marta Sosa). El Nacional, 27/06/82.

Fotografía: Hacia la esquina de La Bolsa, avenida Universidad. Caracas, fecha imprecisa. Tomada de Caracas en Retrospectiva (Facebook).

miércoles, 15 de enero de 2025

De un aleccionador reto petrolero

EL DUELO PETROLERO DE LEONI Y JOHNSON

Luis Barragán

Importa y mucho, la historia lo más contemporáneamente petrolera posible del país, incluyendo los extraordinarios bombardeos dinerarios que nos estremecieron desde principios de los años setenta del siglo XX, reapareciendo en el país socialista del XXI; en todas las ocasiones, hubo una radical alteración o pérdida de valores que auspició nuestro más evidente y todavía imparable retroceso. Insospechado asunto que reivindica una etapa asombrosamente satanizada de la vida republicana, Guillermo Guzmán Mirabal ha entregado un título referido a la crisis generada por el programa obligatorio de restricción de las importaciones petroleras y el tratamiento dispensado por los mandatarios de Venezuela y Estados Unidos, país que lo decidió alegando razones de seguridad nacional: “El duelo petrolero entre Raúl Leoni y Lyndon B. Johnson”, prologado por Edgardo Mondolfi Gudat (Abediciones, Caracas, 2024); por cierto, significativa etapa en la que fuimos considerados un país rico, según una lista en la que no figuraba Japón (pág. 267).

En el marco de la Guerra Fría, nuestra alineación política y estratégica con los intereses occidentales y, particularmente, estadounidenses, no supuso privilegio alguno respecto a la superpotencia del norte con la cual – inevitable – había que lidiar, aunque ésta – sobre todo, bajo la administración Kennedy – contribuyó a evitar el descenso de la inestabilidad política al caos que no obsto para la reducción de las compras del crudo venezolano (86); imposible de simplificar y hasta de caricaturizar tan extraordinaria dinámica económica y hasta democrática, el autor nos hace partícipes de una lidia con las presiones y contradicciones de los productores independientes de petróleo, la industria local del carbón, los lobbyes, los traficantes de las licencias de importación, las individualidades y grupos parlamentarios de Washington (“una verdadera maraña de favores mutuos”, diferente al legítimo proteccionismo, juzgó el embajador Enrique Tejera París: 257), como las restricciones medioambientales, la pugna de los departamentos de Estado e Interior, incluyendo una poderosa opinión pública y al propio Johnson, proveniente de una entidad federal petrolera con las vinculaciones del caso, naturalmente evasivo para tratar personalmente un problema que podía causarle y le causó, un “gran malestar” al momento que acá aumentamos los impuestos a las transnacionales al mismo tiempo que allá subieron las cuotas para nuestro fueoil, aunque – finalizando su gobierno – el texano hizo un “reconocimiento explícito del concepto hemisférico más favorable para Venezuela” y suspendió la autorización a una determinada empresa que afectaba inmediatamente nuestros intereses (113 s.,168, 279). Planteamos y demostramos la posibilidad y conveniencia de un trato similar al recibido por Canadá y México, favorecidos en relación a las restricciones programadas, formulando escenarios y propuestas alternativas, conscientes del intento de varios congresistas en arrebatarle a la Casa Blanca las facultades para decidir el programa (65, 102 ss., 141, 144, 256); argumentaba el gobierno demócrata que las medidas restrictivas tendían a fortalecer el mercado internacional y la exención favorable a Canadá, nos permitía preservar el mercado de la costa este, pero – importante énfasis – reconoce que el “tema se ha convertido en el asunto político más importante para el gobierno de Venezuela, para los partidos políticos y para la opinión pública venezolana” (132).

Transcurrido el tiempo, los hechos apuntalan el nada estridente liderazgo del presidente Leoni de una extraordinaria sencillez, austeridad y honradez con la espontánea proyección de genuinos valores familiares, cuyo gobierno fue objeto del perdurable vilipendio de los    insurrectos de entonces, reacios a aceptar el evidente fracaso de la aventura castrista; subrayemos, expresión de un sobrio y fiable modo de gobernar con las indispensables formalidades que ameritaba, a través de algunos rasgos que Guzmán Mirabal esboza: capacidad de trabajo, concentración en el asunto petrolero al relacionarse con la embajada estadounidense en Caracas, atrevimiento (SIC) de sugerirle a Johnson una solución definitiva al problema que, faltando poco, expone a través de un texto publicado por una prestigiosa revista del norte, al igual que pondera correctamente la necesidad e importancia del conocimiento personal con el presidente que nació y representó fielmente a Texas (122 s, 136, 195). El guayanés encabeza un equipo de comprobado profesionalismo, sagacidad, capacidad negociadora, notable habilidad al propulsar simultáneamente a la OPEP que ya provocaba  expectativas distintas a la subestimación original en el mundo desarrollado; sobresalientes colaboradores que impresionaban a los norteamericanos, por ejemplo, Andrés Germán Otero (72 s., 295 s.), igualmente se debe al incentivo de un Leoni que “estuviera tan metido en su trabajo, conociendo los temas importantes y teniendo una visión práctica de la política en lugar de la teórica”, según testimoniara - en 1965 - Maurice Bernbaum, embajador norteamericano en Caracas (cit., 123).

La acuciosa investigación histórica en cuestión, contradice el imaginario que cultivó y consolidó por décadas la izquierda perdedora, tercamente guevarista, voluntarista y afanosa del lenguaje anti-imperialista, en torno al gobierno de un adeco laboralista de la vieja guardia, como Leoni, por lo demás, indolente lacayo de los más altos intereses de las transnacionales, y, apuntemos, cuya gestión supo de los recurrentes sabotajes a los oleoductos por un guerrillerismo pertinaz; gobierno que interpretó adecuadamente el embargo petrolero a raíz de los acontecimientos del Medio Oriente en 1967, aumentando la producción a tono con el correspondiente Plan de la Nación (214, 217), implementó exitosamente los reparos fiscales a las compañías petroleras, estableció los precios de referencia, intentó una reforma tributaria, y logró el reconocimiento explícito del concepto hemisférico más favorable. Agreguemos, constatable en la prensa de la época, reforma tributaria que soportó una implacable contracampaña, paralizó las actividades parlamentarias, forzó al gobierno a una profunda rendición de cuentas, con el protagonismo de un interesado sector de la clase media luego abandonado por los más altos estratos de la economía privada que los financiaban, descolocados al acordarse las principales compañías petrolera con el gobierno (183, 185); así las cosas, por una parte, la tentativa de la reforma todavía está pendiente de un estudio más pormenorizado a propósito de su impacto y dimensión política, y, por otra, tampoco es de imaginar que un hipotético gobierno de aquella izquierda pudiera soportar estoicamente tamaña presión, dándole continuidad a un régimen de libertades y, al mismo, tiempo gobernando en su más amplia y generosa acepción.

La obra de Guzmán Mirabal es de indispensable lectura para detallar el itinerario de una provechosa experiencia política que corrió el gravísimo riesgo del olvido, a pesar de sus magníficas lecciones, las que todavía desprecian aquellos creyentes en la política y la vida que la explica, acunan una vulgar simplicidad y tanto que cualquiera puede gobernar con un poco del sex-appeal que, convencidos estamos, no tuvo ni lo requirió Leoni, cuyos esfuerzos se orientaron a una defensa de nuestros mercados en lugar de arriesgarlos y cederlos; el hábil investigador accede a inéditas fuentes extranjeras, añadidas las curiosas transcripciones telefónicas, una bibliografía confiable,  y al archivo del presidente Leoni que exigen de personas expertas y capaces para armar el magnífico rompecabezas que ha entregado Abediciones; somos portadores de una tradición política de gran valía, borrada o pretendidamente borrada por oficialistas y hasta opositores que, en el presente siglo, imponen una sesgada versión de la política misma, y, por ello, siempre es bueno tener a un historiador a la mano.

Ejercicios pendientes

Guzmán Mirabal escribe bien, algo que agradecemos inmensamente los aficionados a la historia, como también que suscite inquietudes, interrogantes y, en definitiva, misterios que suma a los que nos pueblan y hemos tardado en despejar respecto a acontecimientos, situaciones y actores de la vida pública que ejercitamos consciente o inconscientemente, como – a título de ilustración – Juan Pablo Pérez Alfonzo, un poderoso mito en el buen y en el mal sentido que pervive en las nuevas generaciones; éstas, desconocen su nombre, pero hay una moralina de derecha e izquierda que lo invoca, generalizando un poderoso e inexplicado sentimiento de culpa a propósito de la renta petrolera como elemento existencial. Varias veces, perdemos de vista al protagonista político, al enfant terrible de los años sesenta y setenta del XX que profesaba y profetizaba desde su casa de Los Chorros, leal amigo y compañero de causa que fue capaz de inventar o aceptar la invención de una consulta médica para no asistir a la reunión de los presidentes Betancourt y Kennedy en Caracas, por muy ministerial que fuese el fundador de la OPEP, previendo así cualquier malentendido por su consabida y vehemente postura, o evita viajar a Washington con el guatireño, se apersona a una reunión del secretario de Estado norteamericano Dean Rusk con el presidente Leoni, a quien asesora por una relación de “sincera camaradería” (59, 66, 142 ss., 237, 240).

Demasiado evidente, el texto en cuestión reporta un elenco virtuoso de servidores públicos formados bajo un ideario partidista, e, incluso, con un anterior y ya lejano tránsito por el poder, cuya honestidad no ha desmentido la historia: algunos se vieron obligados a incursionar en el área petrolera con una estupenda solvencia y, otros, se especializaron gustosamente en ella; por citar dos nombres, está el consabido Pérez Alfonzo, y el de Manuel Pérez Guerrero de una brillante hoja de servicios, como otros citados por Guzmán Mirabal y, luce lógico, en la oposición había otros tan dirigentes políticos como estudiosos de las políticas públicas, sumada la específicamente petrolera, que bregaban desde el parlamento o los medios de comunicación por alcanzar el poder. Un elemental ejercicio de sociología política respecto a aquellas distantes décadas, revelan un fenómeno inherente a una sana dinámica institucional, a través de connotados y reconocidos expertos petroleros de diferentes banderías,  comprometidos políticamente, como Leonardo Montiel Ortega, Rafael Tudela, Arturo Hernández Grisanti, Celestino Armas, Humberto Calderón Berti, Andrés Sosa Pietri, Alvaro Silva Calderón, Alí Rodríguez Araque, Bernardo Alvarez; en los días que cursan, respecto a la oposición, únicamente conocemos a Elías Mata de Un Nuevo Tiempo y a William Hernández, líder regional emergente de Encuentro Ciudadano.

Finalmente, el trabajo en cuestión, nos tienta para otros ejercicios, como el que realizó Mondolfi Gudat, admitido en su prólogo (por cierto, la presentación que hizo del libro en la UCAB constituyó toda una cátedra): revalidó la tesis de Graham Allison y su clásico traducido al español como “La esencia de la decisión” (1962); probablemente, la paciente y detallada investigación de Guzmán Mirabal en un aspecto tan particular de la política petrolera,  encaja en los supuestos ofrecidos por Yehezkel Dror en “La capacidad de gobernar. Informe para el Club de Roma” (1994). O indagar en qué medida aquellas arduas gestiones de los gobiernos democráticos, antes de la era de las bonanzas petroleras, cupieron o no en el imaginario social, remitiéndonos a “Petróleo, cultura y poder en Venezuela” de María Sol Pérez Schael (1993); y, a sabiendas del caprichoso imaginario político de la otrora ultraizquierda, todavía es pertinente calibrar el tema con Vladimir Lenin y “El imperialismo, fase superior del capitalismo” (1916), contraviniéndolo.

Post-data

Un mensaje a nuestros amables lectores: nos tomaremos un breve receso vacacional, pues, ya son muchos los años consecutivos en los que, incluso, nos ocupamos del generoso espacio concedido por Opinión y Noticias, en estas fechas. Les deseamos a todos que 2025 sea escenario seguro de fructíferas realizaciones.

Post-data

Un mensaje a nuestros amables lectores: nos tomaremos un breve receso vacacional, pues, ya son varios los años consecutivos en los que, incluso, nos ocupamos del generoso espacio concedido por El Nacional, en estas fechas. Les deseamos a todos que 2025 sea escenario seguro de fructíferas realizaciones.

Composiciones gráficas: LB.

30/12/24: https://www.opinionynoticias.com/opinionhistoria/42294-de-un-aleccionador-reto-petrolero

31/12/24:      https://www.elnacional.com/opinion/el-duelo-petrolero-de-leoni-y-johnson/

sábado, 23 de noviembre de 2024

Noticiero retrospectivo

 -        Angel Ignacio Ríos. "Platea musical: Concierto Dominical" (Martha Argerich y Charles Dutoit en Caracas). El Mundo, Caracas, 09/04/1973. 

-    "Venezuela, emporio petrolero". La Esfera, Caracas, 13/10/27. 
-    Edith Guzmán entrevista a Eva María Zuk. El Nacional, Caracas, 26/08/84.
-     Guillermo José Schael. "Brújula: Un acto parcial de piratería a E. B. N." (Enrique Bernardo Núñez, cronista de Caracas; piratería intelectual). El Universal, Caracas, 29/05/47. 
-    Rafael del Naranço, "El Mundo Internacional: Militares internacionales". El Mundo, 01/12/92.
Reproducción: Sofía Ímber y Renny Ottolina. No hay más datos. 

lunes, 23 de septiembre de 2024

Pero los socava

El Nacional, lunes 5 de septiembre de 2011, C-3

El foro del lunes 

IBSEN MARTÍNEZ: LAS TELENOVELAS NO TUMBAN GOBIERNOS

«Carlos Andrés Pérez no fue una mezcla de Lincoln con Gandhi»

El escritor cree que la crisis política ha dado pie para exculpar los errores del ex presidente. Asegura que Petroleros suicidas no es una obra concebida para desprestigiar a la antigua Pdvsa

Carmen V. Méndez 

Cuando en México se desató la crisis del PRI, una televisora contactó a Ibsen Martínez, pues en ese país había llegado el momento de poner al aire la receta infalible que el autor de Por estas calles tenía para influir en política. Otro tanto sucedió en 2001, en Argentina, a raíz de la salida de Fernando de La Rúa de la Presidencia. El dramaturgo y articulista aún se pregunta cómo un producto cultural que considera vacuo puede suscitar tales expectativas en quienes aspiran a lograr un cambio político. Sin embargo, su sello sigue siendo el mismo: bien sea en la televisión, la prensa o el teatro, su tema más consistente es el retrato que hace de una sociedad a la que parecieran perseguirla los malos gobiernos. Las piezas Como vaya viniendo y Petroleros suicidas dan fe de ello. 

Como vaya viniendo ha agotado las funciones, y el libro La rebelión de los náufragos de Mirtha Rivero va por la quinta edición. ¿Revisionismo o pura nostalgia? ¬Empecemos con el libro de Mirtha Rivero. A mí, en lo particular, me irritó mucho el epígrafe que dice: ¿de qué se quejan? También me llama la atención el tono exculpador que tiene con respecto a la figura de Carlos Andrés Pérez. 

Los protagonistas de ese libro llegan al extremo de decir que Por estas calles formaba parte de una conspiración deliberada. En el texto hay una entrevista de la que no me retracto un ápice, pero cuando estaba escribiendo el espectáculo de Eudomar, que en principio iba a ser un monólogo, me sentí movido a responderle a la autora. Me parece muy característico del período que estamos viviendo el hecho de que un libro sea objeto de un comentario en el teatro. 

Ahora, no podría asegurar que sea nostalgia por una época. Sí hay mucha gente que piensa que vivíamos mejor en los años noventa. Creo que hay una salvedad que hacer: el tema de las libertades públicas. 

Hay que resaltar, por ejemplo, que con toda la irritación que produjo. Por estas calles en la clase política y en ciertos sectores del empresariado, a nadie se le ocurrió sacarla del aire y cerrar un canal. Es lo que puedo decir en abono del pasado. 

¿La telenovela no tenía una intención política? ¬Las telenovelas no tumban gobiernos. Afirmar lo contrario sería caer en las pendejadas marxistas que se repiten tanto ahora. Lo que pasa es que la rabia y el desconcierto que produce el actual estado de las cosas lleva a mucha gente a interpretar, con la frivolidad característica de los venezolanos, un programa de televisión. Mientras la oposición, la clase media venezolana, sea tan comemierda (te ruego que pongas "comemierda") seguirá habiendo sospechosos habituales como Ibsen Martínez, que acabó con esa mezcla de Abraham Lincoln con Gandhi que era Carlos Andrés Pérez, una víctima de los intolerantes venezolanos que no lo supimos comprender. ¡Cómo si no hubieran existido Cecilia Matos, Vinicio Carrera ni Blanca Ibáñez! 

Pero ese mismo razonamiento debe rondar la cabeza de quienes han agotado las funciones de Como va- ya viniendo... Y usted no ha cambiado de tema. 

Como vaya viniendo es, estrictamente hablando, una operación de empresariado teatral. Dos amigos que trabajaron juntos en una telenovela deciden hacer un espectáculo, entre otras cosas porque no hay un canal que pueda emitir de nuevo la telenovela y tienen cosas que decir. 

¿Se despidió para siempre de la televisión? ¬No tengo el menor interés en el medio, ni siquiera tengo televisor en mi casa, pero sé que actualmente hay al aire apenas dos producciones nacionales. En el caso de Venevisión (cualquiera que trabaje allí lo puede atestiguar, aunque seguramente bajo condición de anonimato), la telenovela no sólo se ve vulnerada por la reducción de la producción sino también por la autocensura. Se torpedean ideas muy creativas que podrían tener mucho futuro en un ambiente menos polarizado. 

Esa es su fórmula. ¬Eso fue más o menos lo que hicimos en Por estas calles. En una boda,un miembro de la Federación Médica me decía que al poner a un médico corrupto en la telenovela yo estaba desacreditando a todo el gremio. Eso suele ocurrir. Igual sucede ahora con Petroleros suicidas: la Gente del Petróleo cree que yo escribí una pieza para denigrar de un colectivo político. Todo lo contrario, si la vieran se darían cuenta de que no. 

Hay dos tabúes en Petroleros suicidas: el primero es el petróleo, y el segundo es la idea de que el venezolano no se suicida. ¬Hay varios planos para entender la pieza. Uno: el desconocimiento que el venezolano medio tiene de cómo funciona esa industria que le da de comer y suscita el clientelismo político. Dos: el venezolano se conforma con fórmulas vacuas. Ni siquiera la academia está atenta ni tiene claro qué significa el petroestado para Venezuela. Creo que el teatro no es el medio para discurrir sobre ello, pero lo que sí puede aportar, como lo ha hecho desde Shakespeare para acá, es preguntas. Y en eso, pues lo lamento, soy mejor dramaturgo que Horacio Medina y Juan Fernández. Con respecto al suicidio, siempre me ha llamado la atención que en el país las crisis bancarias terminan con un banquero fugado en Miami; es curioso que en el extranjero no es raro que el banquero expuesto a la deshonra pública se pegue un tiro, se tire de un puente... Eso no ocurre entre nosotros, y es algo que vinculo mucho con la ambigüedad moral del venezolano. 

Eso también está presente en la figura del "radical libre", que ahora controla Pdvsa pero hace negocios con los que participaron en el paro. Volviendo al teatro, lo más importante para mí es el espaldarazo del público. Como decía Ibsen "el Bueno": si un autor teatral no está dispuesto a decir cosas impopulares no vale la pena.

domingo, 1 de septiembre de 2024

Noticiero retrospectivo

- Almazán. “Claroscuro: Mudanza de mobiliario”. El Nacional, Caracas, 14/02/80.

- Pierre Godia, presidente del Concejo Municipal de París, junto a otras autoridades, inaugura las avenidas Simón Bolívar, General San Martín y Jacques de Liniers. La Esfera, Caracas, 13/05/27. 

- “El Presidente (Lusinchi) y el refinanciamiento: Nuestros acreedores saben que la botija está llena”. El Nacional, 23/02/86. 

- Jesús Paz Galarraga. “Petróleo y soberanía”. El Nacional, 03/02/72.

- Ilka Pacheco. Francisco Arias Cárdenas en Aragua. “Es necesario un plan de reconstrucción nacional”. Economía Hoy, Caracas, 13/07/2000. 

Reproducción: Últimas Noticias, 1969. 

martes, 30 de julio de 2024

Noticiero retrospectivo,

- Cruz Ramón Galíndez. “Venezolanos en la lucha por la libertad de otras naciones americanas (II) El grito de Lares de 1868 (Puerto Rico)”. El Impulso, Barquisimeto, 08/07/1987.

- Dossier: Orígen de la universidad y filosofía en Venezuela. Últimas Noticias, Caracas,  22 y 28/02/98. Suplemento Cultural. 

- Euro Fuemayor. “Ni un solo muerto en Caracas el 31 y el primero yapenas 33 ingresos en todos los hospitales”. El Nacional, Caracas, 02/01/68.

- Gustavo Coronel. “El posible valor didácrico de la nacionalización petrolera”. Resumen, Caracas, N° 143 del 01/08/76.

- “Semana política: El próximo gobierno y el alto mando militar”. Semana, Caracas, N° 51 del 20 al 27/02/69. 

Reproducción: Esquina de Las Monjas al sur de la Plaza Bolívar de Caracas; fuente: "Radiografía de Venezuela, Ensayo sobre la Evolución de un Pueblo". Autor: Jorge Newton.  Tomada de la cuenta facebookeana de: https://www.facebook.com/photo/?fbid=10226880156443489&set=gm.6380591698692714&idorvanity=3562399400511972

martes, 16 de julio de 2024

Noticiero retrospectivo

 -    "El petróleo en Maracaibo". La Esfera, Caracas, 20/03/1927. 

-    Graciela Beltrán Carías, con fotografías de Pedro Garrido. "Gualberto Ibarreto: Jamás me aparté de la música folclórica". El Nacional, Caracas, 

-     "Arístides Calvani responde ampliamente a cinco preguntas de Resumen". Resumen, Caracas, N° 63 del 19/01/75.

-    Paola Badaracco, con fotografías de Giorgio Lombardi y Luis Vallenilla. "Juramentado Ramón J. Velásquez presidente de la República". El Globo, Caracas,  06/06/93. 

-    "Jorge Giordani se reunió con inversionistas en Londres.  Gobierno llamará a calificadoras para mejorar nuestro riesgo-país". Economía Hoy, Caracas,  25/02/2000.

Reproducción: Rodolfo José Cárdenas. Semana, Caracas, N° 47 del 2 al 9/01/1969. 

martes, 9 de julio de 2024

Oteando el futuro

COMPRENSIÓN O ASFIXIA DEL CENTRO POLÍTICO

Luis Barragán

En contraste con el sempiterno y habilísimo despotismo oriental, el mundo occidental ensaya una pretendida transformación antropológica que va más allá de la convencional superación del orden social y económico, corrompido cada vez más el lenguaje político en el marco de una deliberada estrategia de confusión.  Hipótesis ésta, actualizada por el dramático y sonoro proceso político experimentado por los europeos, y, si se quiere, imperceptible entre los latinoamericanos, en claro desafío a los más conocidos teóricos que versan sobre la derecha, la izquierda y el centro, dificultada la interpretación de lo acontecido y de lo que está por acontecer en Francia y España; ineludible, el caso venezolano constituye un magnífico laboratorio que sigue trajinando el siglo a pesar de sus trágicos costos.

Discurso topográfico mediante, hoy, la izquierda levanta banderas de derecha, y la derecha alza las de izquierda con absoluta impunidad, y, rebarajadas constantemente, una y otra se acusan mutuamente de extremistas, ahorcando al centro: groseramente simplificadas las posiciones, perdida la pluralidad, no admiten matiz alguno en la correlación de las fuerzas que inexorablemente conforman el escenario público. Absurda polarización, unos pactan con el invasivo fundamentalismo religioso al mismo tiempo que el género atraviesa fronteras indecibles y contranaturales, mientras que, otros, caen en la tentación de un nacionalismo contaminado de aquél viejo e intolerable racismo.

A falta de términos precisos y convincentes, apelamos a la cómoda referencia topográfica, aunque – entre otros autores – el italiano Norberto Bobbio hizo un notable esfuerzo de sistematización apuntando a los valores de la libertad e igualdad, advirtiendo que la díada ha perdido la originalidad que alguna vez ostentó, gracias a las luchas, o, mejor, reyertas políticas. Añadiendo al meritorio mexicano Octavio Rodríguez que, valga observar, no oculta su compromiso ideológico, podemos concluir, inventando el agua tibia, que son y serán de izquierda y derecha los que se tengan por tales. Sin embargo, resulta indispensable reivindicar el centro, la honestísima aproximación de posturas, el apuntalamiento del consenso, la búsqueda de las coincidencias, la justísima reconciliación de posiciones, pero también es necesario desconfiar de los radicales del centro mismo que, en nuestro país, han dictado cátedra de oportunismo, doblez y complacencia frente al régimen, incapaces por siempre de protestarlo con el vigor y la vehemencia necesaria.

Por estas latitudes, hubo experiencias y aportes importantes que muy bien lo ejemplificamos con una polémica, entre muchas de las sostenidas con intensidad desde principios de los sesenta del veinte: los textos de Arturo Uslar Pietri (“¿Somos, o no, un país petrolero?”, El Nacional, Caracas: 30/03/1960) y Juan Nuño (“La voz de su amo: No somos un país petrolero”, Crítica Contemporánea, Caracas, N° 1 de mayo-junio/60) [https://apuntaje.blogspot.com/2024/07/un-asunto-polemico.html], demuestran con claridad el curso de los elementos de una política de centro que muy bien identificó y calibró el venezolano Juan Carlos Rey.  Podemos considerar como una postura de derecha, la de Uslar Pietri al proponer el otorgamiento de nuevas concesiones que reafirme nuestra condición de país petrolero, siendo la de Nuño de izquierda al plantear la inmediata nacionalización de la industria, permitiéndonos catalogar de centro la política (de Estado), decidida por el presidente Betancourt e implementada por el ministro Pérez Alfonzo de no más concesiones, el impulso de una comisión coordinadora de las actividades del sector, una mayor participación en las ganancias, la creación de la CVP y OPEP, ampliamente conocidas sus exitosas consecuencias.

Paradójicamente, en la presente centuria, la izquierda que hizo de la gasolina barata una bandera histórica, no sólo la dolarizó y aumentó de precio en el mercado interno, sino que literalmente quebró a una de las empresas transnacionales más importantes del mundo, arrasó con una gerencia especializada de larga formación, entregó la Faja del Orinoco y convirtió a PDVSA en un fantasma – para más señas – constitucionalizado.  Es el régimen el que crea la ultraderecha de todos sus antojos, metiendo a la más variada y legítima oposición en el mismo saco, por más pacífica y desarmada que sea, al mismo tiempo que quema incienso por aquella vieja izquierda violenta, terrorista y asociada a la dictadura habanera; vale decir, a punta de propaganda, ha dislocado los más elementales parámetros del análisis proclamándose cínicamente de una honradez frívola e ilimitada.

La venidera transición democrática que la aspiramos iniciada por Edmundo González, sugiere la asunción de un centro dinámico, realista e imaginativo a la vez, pero jamás de la pueril neutralidad que encubrió el apoyo directo e indirecto del aún vigente desorden establecido,  ¿Para qué un centro que, siempre afanosamente, consigo mismo, carece de todo valor, utilidad y pertinencia?

Incluyendo a los actores que la propulsan desde hace no poco tiempo, será otro el liderazgo de la transición, entendido como misión y servicio, equilibrado, comunicativo, realizador de valores, encaramado en las más insólitas cumbres para no perder la perspectiva del camino, pero con los pies hundidos en la realidad andada.  Y, esperamos, que insobornable, humilde, transparente, profundamente comprometidos con los principios y valores que sólo se realizan – exactamente – a punta de realidades.

Fotografías: LB. Avenida Francisco de Miranda, marcha de inicio e la campaña electoral (CCS, 04/07/24). 

09/07/2024:

https://www.elnacional.com/opinion/comprension-o-asfixia-del-centro-politico/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY