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domingo, 16 de noviembre de 2025

Aula y barbarie

LA  ANTIPOLÍTICA EN LA UNIVERSIDAD VENEZOLANA

Luis Barragán

La llamada antipolítica constituye una absurda práctica y una seria perspectiva de análisis para comprender la crisis y no sólo respecto a su actualidad, sino a los propios orígenes de finales del siglo XX. No debe extrañar que explique el problema universitario, presumiendo por siempre la asunción de responsabilidades de la comunidad a través de las autoridades, profesores, estudiantes, empleados, obreros y jubilados efectivamente agremiados.

La primera estupidez consiste en suponer que la solución del problemario (porque a estas alturas nadie nos asumirá en medio de una circunstancial anécdota), pasa acaso por la exclusiva concienciación, consideración y acción individuales, en lugar de la eficaz organización social de quienes hacen vida en nuestras casas d estudios. La segunda estupidez, obliga a creer a ciegas que la sola denuncia de esos complejos problemas, afecta la imagen corporativa de la institución que no importa que haya dejado de serla, suscitando las diligencias privadas de quienes se estiman o pueden estimarse como los notables de la entidad educativa, por supuesto, con un peregrino ruego por la atención de las autoridades, porque todo concierne a las élites del momento, las que tratan de una materia más de naturaleza estrictamente técnica, digna de negociación entre los aristócratas del aula y que, Dios nos libre, es absolutamente contraria a la política y quien dice política, dice partidos.  

Luego, la universidad deviene conglomerado de extraterrestres privilegiados por el sólo hecho de la matriculación que no agradecen, a cargo de los más iluminados y, así como no debería celebrarse elección alguna para las autoridades, son mal vistas las representaciones votadas de cada gremio y el gremio mismo. Esto es política y, quien dice política, con Ludwig Wittgenstein por delante, dice partidos.  Sin embargo, la fórmula no ha funcionado y, lo que es peor, ha reforzado las reglas impuestas en el presente siglo.

A título de ilustración, hubo un rectorado magnífico por muchos años en la Universidad de Carabobo y, ahora que hay un evidente conflicto en su seno, acumulada una amarga experiencia, no queda otro camino que convocar a las elecciones rectorales que, con todas sus fallas y defectos, se realizaron – por ejemplo - en la Universidad Central de Venezuela. O, en la Universidad Simón Bolívar, con la salvedad del profesorado, los diferentes y temerosos gremios han apostado a esas diligencias personales que los notables hicieron dizque para mantener el prestigio de la casa de estudios, sin que pudieran impedir la permanencia de cuatro años de las autoridades interventoras que estuvieron en el deber legal de realizar los comicios, enmudece ante la falta de presupuesto, e incurren en la confiscación práctica de la Casa del Profesor; por cierto, mientras que la representación de los egresados publicita los “hermosos jardines”, aunque el cromo-vegetal diseñado nada más y nada menos que por Carlos Cruz Diez está en ruina, jamás denunciado, como tampoco las terribles condiciones del Galpón de Biología. Necesario acotar, convocar a elecciones en una u otra casa de estudios es hacer política, e, inevitable, política partidista.

Ahora, se acercan las elecciones en la Universidad de Los Andes, promisorias, pero lucen como un secreto a voces: sería la mayor estupidez, esta vez, subestimar su impacto reivindicatorio de la sociedad civil organizada que claro, no faltaba más, es política de la más pura estirpe y, tal parece, querido Watson, están metidos los partidos, como si todos ellos gozaran de buena salud en el consabido e ineludible contexto actual por lo que respecta a la oposición.  Entonces, ¿qué se hace agotada la antipolítica, el antipartidismo, el contra-civismo? Suponemos que hacer política y de la buena, en la justa dimensión de la sociedad civil, de la civilidad y del patriotismo, porque los partidos (¡descubran América, infames!) tienen sus espacios muy específicos y especializados que luchan todavía por reivindicar.  

Ilustración: Tomada de la red.
16/11/2025:

domingo, 23 de junio de 2024

Merecido doctorado

YORDANO, EL ABANDERADO

Luis Barragán

Simple curiosidad, por estos días nos enteramos de la causa inmediata de la confrontación – por cierto, muy rentable para el programa - entre Alicia Machado y José Luis Rodríguez en uno de los torneos de la cocina televisada de moda. Por un instante, imaginamos cuán lejos hubiese llegado la versión del prolífico periodismo de farándula, ejercido legal e ilegalmente, quizá demasiado mayamero, en los años ochenta del veinte, declinante al finalizar el siglo hasta desaparecer entre nosotros en el presente con la absoluta dislocación de la industria privada del entretenimiento.

Imposible entender el país que fuimos, sin el concurso de los protagonistas del espectáculo que eran huéspedes permanentes en los hogares venezolanos, aunque muchas veces sometidos al escarnio público por la crítica que poco o nada abonaba al espectáculo mismo.  Hubo una manera de comprenderlos perversamente, con el uso y abuso de una vida privada de frecuente normalidad, siendo lo peor que el esquema de análisis con facilidad fue transferido al universo político, haciendo de sus actores – protagonistas, secundarios e incidentales – pasto de un insólito maniqueísmo y de grotescos estereotipos.

Nos contenta y mucho que a Yordano di Marzo le haya concedido la ULA el doctorado honoris causa, recibido en Mérida esta semana. Con enorme humildad, reporta Jesús Quintero, corresponsal de La Patilla, el venezolanísimo cantante refirió que “en lo profesional no soy músico, sino simplemente alguien que escribe canciones y las canta”, reivindicando los estudios superiores: “La universidad siempre me dio una perspectiva que nunca me había imaginado”.

Una larga e inspirada trayectoria de probado talento, autorizó el merecido doctorado que es necesario valorarlo aún más, cuando el medio artístico de cine, teatro, radio y televisión desde hace décadas no cuenta con el reconocimiento y tributo anual al desempeño profesional de un gremio tan extraordinario. En aquél país en el que desaparecieron destacadas, independientes y prestigiosas distinciones anuales (Guacaipuro de Oro, Mara de Oro, etc.), ya fallaba el sistema social de premios y castigos con las iniciales bonanzas petroleras.

Lejos del poder establecido, valga los contrastes actuales con un ídolo musical que despuntó desde los míticos ochenta de nuestras gracias y desgracias. Amerita de una mejor crónica que la nuestra como tributo, aunque – suya - nos permite levantar  una bandera de probidad, tesón, y abnegada vocación.

Referencia: https://www.lapatilla.com/2024/06/22/la-ula-confirio-doctorado-honoris-causa-en-arte-a-yordano-di-marzo/

Reproducción: El Nacional, Caracas, 07/12/1986. 
Fotografía: tomada de la cuenta facebookeana de Yordano di Marzo. 
23/06/2024:

domingo, 2 de junio de 2024

Noticiero retrospectivo

 - Orlando Albornoz. "AD: la revisión doctrinaria". El Globo, Caracas, 17/06/1997.

. Héctor Marcano Coello. "Luz para Carapita".Tribuna Popular, Caracas, 08/05/69.

- José García de la Concha. "Reminiscencias: Los Chorros". El Universal, Caracas,  20/11/60.

- "Universidad de Los Andes: La Escuela de dentistería". El Nuevo Diario, Caracas, 04/04/35.

- "El primer congreso universitario de Venezuela". La Esfera, Caracas, 12/06/46. 

Reproducción: Vieja sede del Banco Central de Venezuela. Tomada de la cuenta facebookeana de Gabriel Torrealba". Vid. https://www.facebook.com/photo/?fbid=10159056227809442&set=p.10159056227809442

domingo, 4 de diciembre de 2022

Evasiones

PRESUPUESTO UNIVERSITARIO Y CARIDAD PÚBLICA

Guido Sosola

Me ha sorprendido un Tweed publicado por el señor rector de la ULA saludando el telemaratón del núcleo Rafael Rangel del estado Trujillo (https://twitter.com/bonuccimario/status/1598838015702765568), pues, en otras circunstancias, hubiese sido un importante gesto de cortesía para la iniciativa de recaudación a favor de la casa de estudios, pero – ahora – constituye una evasión de las propias responsabilidades. Una cosa es la contribución espontánea de la ciudadanía que, por cierto, paga muy puntualmente los impuestos necesarios para mantener a la universidad en pie, y muy otra que las autoridades universitarias deban recurrir al expediente para mantenerse a flote sin antes dar la pelea necesaria.

            El asunto trae a colación las varias y agudas facetas de un mismo problema, por ejemplo, ¿para qué aportamos al fisco nacional?, ¿no existe un régimen presupuestario venezolano que cumplir?, dónde está la rendición de cuentas? Por supuesto, aportamos y demasiado, hay caros principios constitucionales y leyes que dicen del presupuesto público, y nadie ha dicho qué se ha hecho con los recursos que debieron ser destinados al núcleo universitario de la ULA en Trujillo.

            O tampoco se ha dicho que hay funciones y competencias de las autoridades rectorales que todavía no las han agotado, por lo que ninguna ha de dormir con tranquilidad cuando esos recursos no llegan. Y, aunque el estudiantado merideño ha respondido con creces (recordemos el caso de la dirigente estudiantil a la que le arrancaron las uñas por protestar), pasa ilesa la noticia en el referido núcleo.

            El problema está en que transitamos de la escasez e inexistencia de recursos a la apelación de la caridad pública, consumiéndola en rifas, con la desleal competencia de las necesidad de supervivencia familiar, como si eso fuese algo demasiado normal, sin formular convincente, amplia y también pedagógicamente denuncia alguna y, menos, intentar una movilización de la comunidad universitaria. Cuando esto ocurre, para qué tributos, presupuesto y rendición de cuentas, siendo lo importante recurrir a una constante caridad de quienes también la necesitan, quedando intacta la impunidad del régimen y la de los propios actores universitarios que poco o nada hacer, suplicando por siempre pasar agachados, como ocurre con la generalidad de los partidos.

            Sabemos muy bien que el nuestro es una dictadura, pero en lugar de evidenciarla, la reforzamos obviando realmente el asunto de fondo. Todo un drama, señor rector.

04/11/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/12/04/guido-sosola-presupuesto-universitario-y-caridad-publica/

https://boletindiario.net/2022/12/04/guido-sosola-presupuesto-universitario-y-caridad-publica/

https://newstral.com/es/article/es/1231460360/guido-sosola-presupuesto-universitario-y-caridad-p%C3%BAblica

martes, 8 de noviembre de 2022

Infinito y amargo rodaje del (auto) engaño

UNA FANTASÍA CINEMATOGRÁFICA: LA UNIVERSIDAD

Luis Barragán

La ofensiva pausada y sostenida, pero eficaz contra el aula superior en Venezuela únicamente puede sorprender a los más ingenuos, o los que se hacen tales, siendo los más peligrosos evasores de una realidad que a todos nos acongoja.  El profesorado de un más largo desempeño, a caballo entre un siglo que se fue y otro que no aún no llega, sabe muy bien de la histórica defensa de la universidad y de su autonomía, convertida en una tradición de luchas que visó la propia vida republicana y dio alcance a un régimen de libertades porque se bregaba a diario, por lo que luce incomprensible que no haya sido suficientemente dada la lección fundamental a las nuevas generaciones por estos tiempos, restándole fuerza y fortaleza moral a la enseñanza.

            Una mera táctica de supervivencia explica que el promedio de las autoridades universitarias y la dirigencia gremial de todo ámbito, sea tan indiferente ante lo que ocurre en las universidades públicas, añadidos los aspirantes a administrar los despojos que van quedando de una institución que dio testimonio de rebeldía creadora para fundar la democracia y aportar al liderazgo nacional. Poco ha importado que, so pretexto de las remodelaciones, el régimen socialista haya violentado el recinto y la autonomía universitaria y, lo que es peor, tenga uno que otro vocero estudiantil  la osadía de pedirle a la usurpación que haga las reparaciones que  faltaron en la ciudadela de Villanueva.

            En la Universidad de Los Andes (ULA), un grupo de muchachos tuvo el coraje de elevar un pendón de protesta contra la opresión, repudiando la visita de una figura emblemática del poder central, como lo ha hecho de un modo u otro con diferentes y afines  visitantes  a la región. Y la respuesta ha sido a la medida de la vocación usurpadora, atacando ferozmente los colectivos armados para arrancarle literalmente las uñas a las jóvenes que todavía siguen demostrando un sobrado ímpetu que no dudamos en calificar de histórico, ya que marca otro hito frente a los opresores y sus colaboracionistas.

           Las autoridades de la universidad merideña no han dicho nada a estas alturas hasta que sepamos, y los gremios estudiantiles y profesorales del resto del país guardan silencio ante un hecho que juzgan muy distante, entendiéndolo como toda una ficción cinematográfica, como lo es la cámara misma con la que dicen mirar la realidad tan falseada, urgida de redescubrir e interpretar. Significativo, jóvenes mujeres denuncian lo acaecido en la casa de estudios del occidente montañoso, o, creyendo dirigirse únicamente a los suyos, profesores y condiscípulos, lo hizo la graduando al país para denunciar en solemne acto académico la realidad de la Universidad Simón Bolívar (USB), cuya asociación profesoral también ha estado en pie de lucha.

            Por supuestísimo, el minpopo de Educación Superior nada dice ni dirá, porque lo suponemos pendiente de las elecciones en las principales universidades públicas del país: las estrictamente necesarias. Parece prácticamente inútil realizar la consulta en aquellas casas en las que, más o menos, recientemente designaron las autoridades vinculadas al oficialismo de un modo directo, arbitrario e incontestable.

            Incontables los problemas de la universidad venezolana, juzgamos decisivos dos de los más graves: de un lado, el cumplimiento del artículo 109 constitucional o, desmentido, el acatamiento a la sentencia 0324 del TSJ; y, del otro, afectada la calidad de la educación superior venezolana, ha de reflejarse en una suerte de geopolítica del saber en la región apuntando a un interesado y dramático  retroceso de nuestro país. En nuestras modestas intervenciones parlamentarias (puede verse el siguiente hilo: https://twitter.com/luisbarraganj/status/1589617870648266752),  hemos dado cuenta de una realidad que muchos aún no desean ver, añadidos los que gestionan una audiencia en Miraflores por obra de una dudosa habilidad política.

          El discurso autocontemplativo no tiene paradero alguno en estas horas tan obscuras, obedeciendo a un contexto del que la universidad no puede ni podrá escapar, minimizándose comunalmente de acuerdo al convenio colectivo que el régimen contrajo consigo mismo, contando con sus exclusivos sindicatos, convirtiendo en ornamental una posible ley oficialista para el sector. Por cierto, la universidad está hoy más cerca que el resto de la sociedad civil organizada para aproximarse al rol de “Solidaridad” en Polonia, complementando o superando a los partidos establecidos de la oposición, a menos predomine el reino de las fantasías diligenciando unas visitas palaciegas.

Fotografías: LB (Caracas, 1/06/2022), y actividad de la ULA (https://twitter.com/Angelica_Angelh/status/1589324435466907648).

08/11/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/una-fantasia-cinematografica-la-universidad/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY