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lunes, 20 de mayo de 2024

Resistencia

DELIVERY PANFLETARIO

Guido Sosola

Meses antes de caer Pérez Jiménez, acompañé a un tío a buscar tres medianos bloques de papel común impreso, muy bien alineados y envueltos en el tipo de papel que servía a las carnicerías para despachar sus cortes, por cierto, nada parafinados.  El carro tenía alguna ligera falla, pero – en lugar de subsanarla - prefirió él que fuésemos en autobús; en efecto, tomamos dos mastodontes para llegar finalmente a un costado de la Plaza Francia, como llamaban el generoso espacio de una Altamira tan fresca como la lejana Caracas.

Colocó cuidadosamente, los bloques en el fondo de un saco de tela de coleto, porque – comentó – aprovecharía el tránsito a pie por Chacao para comprar algunas cosas entre dos calles que tenían un piquete extendido de vendedores de verduras, cambures, latas de leche en polvo, y hasta ropa en oferta, entre las viejas casas, bajo la mirada indiferente de la policía uniformada con tela de caqui y botas altas.  En el lugar, noté que subrepticiamente mi tío entregó uno de esos paquetes y, a cambio, echaron en nuestra bolsa abundantes legumbres de un peso obviamente más bien ligero.

Anduvimos a pie, poco a poco, pendiente de las bolsas de caramelos que le encargaron y, finalmente, las compramos en el mismo local que le ofertaron los perros calientes como una novedad para la fiesta sorpresa del cumpleaños de mi primo que, además, se perdió de probar por adelantado una delicia. Y lo fue, pues, en lugar del tradicional corte del pan para colocar la salchicha con el chorrito de salsa de tomate, lo abrieron por encima, le pusieron una cucharadita de mayonesa, sal y una hojita de laurel. Empero, no pudo pactar el envío de unos veinte perros “frescos” para la tarde porque Puente Mohedano, en cuyas adyacencias vivía el cumpleañero, quedaba demasiado lejos para el repartidor en bicicleta, dañada como estaba la motocicleta del “compañero” que recibió los otros paquetes.

Por supuesto, el llamado “delivery” de hoy, masivo y rápido con fórmulas tan automáticas de pago, no se compara con el de ayer, aunque – más modesto – siempre lo hubo gracias a los abastos, bares, restaurantes y floristerías que arriesgaban con el reparto de los productos aún más delicados, como el de la cotidiana y madrugadora distribución del pan y la leche en una flamante botella de vidrio. Fueron muy pocas las novedades aportadas al perro caraqueño, apenas la mostaza y la cebolla cortadita desde los sesenta, pero es ahora que también se ofrece a domicilio con el mierdero de sabores que no saben a nada, gracias a las salsas, los quesos, las papitas, los brontosaurios y pterodáctilos que faltan para rellenarlos cilíndricamente.

Abriendo después paso a lo que sería después Parque Central, en la demolidísima casa de los abuelos, encontramos en una libreta que volvió a reaparecer por estos días, los datos telefónicos de la casa “delyverante” original de los perros calientes que en 1935 repartía entre las angostísimas calles de la inmensa e incómoda aldea caraqueña: 5281 y 5989, pues quizá alguien tenga interés.  El dueño se mudó después de local, y, al pasar el susto uno de sus hijos, mal herido en puesto asistencial de la esquina de salas en la mañana del 19 de octubre de 1945, decidió que no prestarían más el servicio a domicilio y no tanto por los peligros de la calle, sino porque la gente degustaba un poco más los sencillísimos perros calientes en el estadio de San Agustín, aventajado por las frituras de marrano, en medio de la mismísima calle: ¿a juzgar por el presente, todo un atavismo citadino?

El otro “delivery” fue el de la propaganda antidictatorial: viajar hasta los pueblos de Chacao, Altamira y Petare para llevar lo panfletos que apoyaban y exaltaban la Carta Pastoral de monseñor Rafael Arias Blanco, denunciando la situación de la clase obrera en Venezuela por aquellos días de mayo de 1957, no fue nada fácil. Por cierto, de un lado, arzobispo del cual ya nadie se acuerda (les recomiendo el texto de Manuel Adonís: https://biblat.unam.mx/hevila/BoletindelaAcademiaNacionaldelaHistoriaCaracas/2007/vol90/no357/8.pdf), tuvo una actitud firme y valiente;  y, por el otro,  bien difundida la Carta, era necesario interpretarla adecuadamente y resaltarla, como en efecto se hizo a través de los más atrevidos partidos en circunstancias harto difíciles y hasta crueles, todavía sin fundarse la Junta Patriótica.

Comencé a entender estas travesuras de mi tío, como supo también mamá que su hermano andaba en cosas riesgosas, pero todo bajo un pacto absolutamente tácito de silencio: ninguno se daba formalmente por enterado de estas y otras diligencias, aunque a veces pesaba demasiado la angustia.  Concluyendo el bachillerato, aprendí e hice mi propia ruta “delyverativa”   con varios compañeros del salón por lo que retaba de año.

Reproducción: El Universal, Caracas, 1935.

domingo, 10 de marzo de 2024

Caza de citas

 



"Y mientras me besaba, pensé en lo embriagadora que había sido mi vida en el movimiento de la resistencia. Cada día era diferente y nuevo, y la sensación de estar haciendo algo verdaderamente útil por los demás no tenía precio. Vivía en constante peligro, caminaba sobre el filo de la navaja, vivía en el fuego. Además, había construido una sólida escala de valores para guiarme”

Monika Zgustova

(“Soy Milena de Praga”, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2024: 176)

Ilustración: Franck Gerard.

miércoles, 2 de marzo de 2022

Animus defedendi

"LÍBIDO DOMINANDI" Y SOJUZGAMIENTO ACTUAL

José Antonio Rivas Leone  

Lo registrado a escala planetaria recientemente como ha sido la operación desproporcionada e invasión por parte de Rusia a Ucrania, bajo las ejecutorias de Vladimir Putin con costos humanos, materiales y demás no tienen antecedentes cercanos en pleno siglo XXI. No sólo se desconoció todo cause (SIC) elemental de convivencia, respeto a la autodeterminación de los pueblos, tolerancia, derecho internacional humanitario, sino además, queda claro la propensión del autoritarismo y totalitarismo sobre la democracia y el papel que debe jugar la política democrática en la actualidad tras la pandemia.

La “libido dominandi” o el placer de dominio es una pasión “perversa” que lleva a la desmesura, a rebasar todo cauce democrático y ciudadano, a una concepción corrompida y degradada del poder, paradójicamente en pleno siglo XXI, cuando la apuesta debería ser el consenso, la condición humana, el resguardo del medio ambiente, la promoción y defensa del Estado de Derecho, el pluralismo político, religioso y cultural, la democracia como forma de gobierno, diversas reivindicaciones y derechos emergentes  a través de la política, las instituciones y procedimientos centrados en la condición humana.

El afán de dominio, la obsesión y el sojuzgamiento en Ucrania por parte de Vladimir Putin es a todas luces inaceptable, deleznable y violatorio de todo derecho y orden mundial. Por cierto, actitudes y conductas registradas en otros tantos personajes que la historia cíclicamente repite y que representan el oprobio, la crueldad e ignominia. Nadie domestica a un animal salvaje sin encerrarlo antes en una jaula porque, mientras sea salvaje, puede matar al domador. La bestia ha terminado por devorar a la persona. Mucho puede decirse de lo visto en estos días siguen fallando no sólo las grandes instituciones mundiales, sus protocolos y procedimientos al no poder controlar las iras, los desmanes y abusos de populistas, dictadores y perros de guerra, son los perros de siempre con distinto collar pero perros al fin.

La política democrática en el vertiginoso siglo XXI atraviesa momentos inciertos que la trastocan y a veces la rebasan como ocurre en la actualidad, y en muchos casos la transforman como actividad noble y engrandecedora que debe ser. La democracia a nivel planetario asume una serie de desafíos mayúsculos. Lo registrado en Ucrania no puede pasar desapercibido o por debajo de la mesa. Parte de los extravíos actuales, es que la democracia al igual que la política también fue sometida a procesos diversos que la han socavado o vaciado, quedando reducirá das muchas veces a una rutinas electorales cada vez más vacías y que se presentan como rituales y pragmatismos muy alejados del verdadero sentido de la política y la democracia asechadas ambas por estos perros de guerra. El tejido ciudadano e institucional local, regional y mundial hay que recuperarlo y fortalecerlo frente a los desmanes vistos. Requerimos instituciones estables, fuertes e imbricadas en la sociedad.

Frente a los dilemas registrados donde la política se vacía, se instrumentaliza y se pragmatiza, requerimos formular algunas críticas por un lado, pero paralelo a esto urgen proponerse una serie de utopías que de alguna forma devuelvan las esperanzas a los ciudadanos, y más todavía, esas utopías y si se quiere ilusiones o sueños sirvan para la proyección y guía de una sociedad mundial mejor y más estable, con unas instituciones modernas y unos actores disciplinados que transfieran arraigo y certeza, e inviten por tanto a hacer política y a asumir una verdadera condición de ciudadanos en nuestras democracias, estas últimas hoy invernando y asechadas repito por militarismos, populismos de variado cuño y tono, nuevos autoritarismos, algunos más radicales otros más sofisticados, pero todos en común carentes de tolerancia, pluralismo y respeto a la condición humana.

La decadencia de las instituciones y del sentido de colectividad y comunidad en lo registrado en Ucrania poner a prueba a los gobiernos del mundo, a las grandes instituciones multilaterales y potencias. El mundo requiere tras la pandemia y lo registrado en Ucrania ser resituado, y cuando hablamos de pandemia no sólo nos referimos al coronavirus, sino precisamente a esclavitudes viejas y otras más nuevas y más sofisticadas, a autoritarismos y totalitarismos muy variopintos que niegan y representan una afrenta la condición humana, a la emergencia de radicalismos, fanatismos, talibanismos y sus semejantes, a un sinnúmero de fenómenos y hechos a todas luces regresivos a la condición humana.

Urge revisar las concepciones de poder, de democracia, soberanía, ciudadanía y demás. Tal vez se demandan la presencia de nuevas utopías o de una emancipación que persigan y se transformen en una recuperación del papel de las creencias, de las certezas y sentidos de pertenencia, arraigo, del espacio y espíritu público, y fundamentalmente del papel de nuestros ciudadanos, de los políticos y las autoridades a escala planetaria frente a la libido dominandi y el  sojuzgamiento actual.

Fotografía:  La Ley "Sobre los fundamentos de la resistencia nacional" entró en vigor el 1 de enero de 2022 en Ucrania. El documento regula la protección de Ucrania en caso de una guerra a gran escala © 2019 Agencia de noticias ASPI (https://aspi.com.ua/news/suspilstvo/osnovi-nacionalnogo-sprotivu-normi-ta-principi-zakonu-pro-vsenarodniy-zakhist#gsc.tab=0)

03/03/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/libido-dominandi-y-sojuzgamiento-actual

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY