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domingo, 29 de marzo de 2026

Noticiero retrospectivo

- Joaquín Marta Sosa. “Adentro está el exterior”. El Diario de Caracas, 17/10/1986.

-Manuel Quintana Castillo. “El derecho a la ignorancia”. El Universal, Caracas, 13/02/84.

- Víctor Vidal. “Tiempo de espera: ¿Crisis parlamentaria?”. El Nacional, Caracas, 22/08/79.

- C.R. Chávez. “Petróleo y política en los 80 años de El Universal”. El Universal,  26/03/89.

- Edith Guzmán entrevista a Billo Frómeta. El Nacional, 31/08/77.

Ilustración: Gabriel García Márquez, según Ugo. El Diario de Caracas,  03/02/1986.

sábado, 11 de marzo de 2023

¿Radio Caracas TV?

EL NACIONAL - Domingo 11 de Marzo de 2012     Opinión/10

EL ALUDIDO MANUEL HEINZ AZPÚRUA

Milagros Socorro

Heinz Azpúrua, que era jefe de la Disip, estuvo detrás de mí como cinco años. Y cada vez que terminaba el interrogatorio, me decía: "Puedes irte, Chávez, un día cometerás un pecadillo. Yo te agarro algún día". Después del 4 de febrero, Heinz me dijo: "Lo felicito, Chávez, no pudimos detener esto". "Es que no lo iban a detener, mi general --le dije yo-- ni que me hubieran arrestado a mí o a Arias o al otro. Esto no lo paraba nadie".

Este es un fragmento de la cadena audiovisual que hizo el presidente Chávez el pasado 23 de febrero, antes de viajar a Cuba. Con la transcripción, pedí al general de división (Ej.) Manuel Heinz Azpúrua que comentara las afirmaciones del Presidente.

­Transcurridos veinte años --dijo el Gral. Heinz--, Chávez cuenta una historia diferente de lo que realmente fue su relación conmigo. En verdad, no estuve cinco años siguiéndolo (esta actividad hubiera correspondido al DIM) y la única vez que le interrogué informalmente no proferí esa amenaza cursi, que parece extraída de una novelita policial barata, ni mucho menos usé esa palabra, de muy poco uso en nuestra manera criolla de expresarnos: "pecadillo".

Tal como recuerda el aludido, la primera vez que tuvo conocimiento de la existencia de Chávez fue en octubre de 1986 (cuando Heinz era director de Inteligencia del Ejército) y se comprobó la actividad conspirativa del llanero, al frente de un pequeño grupo de oficiales subalternos en Guárico y Apure. En esa oportunidad, informado el presidente Lusinchi de la grave irregularidad, éste instruyó a la DIM, a cargo del almirante Rodríguez Citraro, para que realizara las investigaciones del caso. Tal como cuenta el general Heinz, Chávez fue removido del cargo de comandante del Escamoto Farfán, en Elorza, y destinado al de director de la Granja Militar Santa Rosa, en el Alto Apure, donde permaneció un año, hasta que en agosto de 1987 el comandante del Ejército, general Ítalo Alliegro, lo envió a San Juan de los Morros como ayudante del general Rodríguez Ochoa, funciones que ejerció hasta que en diciembre de 1989 se detectó una nueva conspiración, esta vez de mayores, para neutralizar al Cuerpo de Generales del Ejército en su reunión mensual.

Por instrucciones del ministro de Defensa, general Filmo López, Chávez y los otros oficiales fueron convocados a una entrevista individual con el general Heinz, entonces inspector general del Ejército. "Hice preguntas --recuerda el aludido-- pero no fue formalmente un interrogatorio". En esta ocasión, Chávez fue pasado a auxiliar de Asuntos Civiles en la Brigada de Cazadores en Maturín. "En verdad, Chávez nunca fue sometido a una medida restrictiva de libertad antes del 4 de febrero de 1992, cuando fue detenido y confinado en la DIM".

Al preguntarle qué pasó después del 4 de febrero, cuando, según dijo Chávez, el general Heinz Azpúrua lo felicitó por el golpe de Estado, el aludido niega de manera tajante que haya formulado semejante expresión. Lo que en verdad ocurrió, según el entonces director de la Disip, en el encuentro de dos horas con Chávez, a lo largo del cual los dos hombres se fumaron una caja de cigarrillos, fue que Chávez mostró "repetidamente y con mucho énfasis, su gran admiración por Arturo Uslar Pietri. Para Chávez, Uslar podía ser el líder moral, intelectual y político que condujera las riendas del nuevo poder instalado".

A partir de ese encuentro con Chávez, el general Heinz Azpúrua asoció la veneración del golpista por Uslar con el protagonismo que el escritor había desplegado al frente de los llamados Notables, "la mayoría de cuyas exigencias al presidente Carlos Andrés Pérez fueron incorporadas al proyecto de decretos, coordinado por Kléber Ramírez y Douglas Bravo, entre otros, que emanarían de la Junta de Gobierno a ser instalada de haber tenido éxito la intentona golpista de febrero de 1992, cuyo probable jefe sería Uslar".

­Mi firme sospecha --remata el general Heinz Azpúrua-- se vio reforzada por el hecho de que, en la madrugada del 4 de febrero, el único equipo televisivo que se encontraba apostado frente al Palacio de Miraflores era el de RCTV, que captó las primeras imágenes del frustrado intento de toma del Palacio. ¿Casualidad? No lo creo.

Además, fue en RCTV donde los sublevados difundieron el video, previamente grabado en un estudio propiedad de un hijo del "flaco" Prada Barazarte, entonces militante en el movimiento político de Douglas Bravo, Tercer Camino, por cierto, vinculado con los movimientos Bandera Roja de Gabriel Puerta y el Frente Patriótico de los Notables.

Ilustración: Ugo.

jueves, 7 de julio de 2022

Fallido gambito

EL NACIONAL - Domingo 07 de Julio de 2013 Opinión/9

LA VIDA DE NOSOTROS

Raúl Fuentes

Antes de que el director Florian Henckel von Donnersmarck nos asombrara y estremeciera con La vida de los otros (Das Leben der Anderen, Alemania, 2006), y comenzáramos a cobrar conciencia de que el espionaje nada tiene que ver con el romántico mundo de aventuras que Hollywood y las novelas de intriga, inspirados en la Guerra Fría, crearon para solaz de los aficionados al género, un cineasta cubano, Eduardo del Llano, retrataba, en clave satírica, la omnipresencia de los servicios secretos en la vida cotidiana de los isleños que se apañan para sobrevivir bajo la asfixiante dictadura de los hermanos Castro.
El sórdido proceder del capitán de la Stasi (Ministerio para la Seguridad del Estado de la extinta RDA) encargado de escudriñar la conducta de un dramaturgo cuya novia está en la mira del ministro de cultura contrasta con la desfachatez de los dos pícaros agentes de inteligencia que invaden la intimidad de Nicanor O’Donnell, el personaje central de Mounte Rouge, cortometraje que, en 2005, causó furor en la isla y, por supuesto, en Miami y Caracas. Ambos casos tienen, sin embargo, un vértice de convergencia, pues el G2 cubano fue asesorado por la Stasi y, también como ésta, por la tenebrosa KGB de la desaparecida Unión Soviética.
La intervención de teléfonos, las grabaciones ilegales de audio y video, la implantación de artilugios para el registro de conversaciones y su posterior manipulación y edición como instrumentos de chantaje y propaganda, el acoso y persecución a periodistas y dirigentes de oposición, en fin, los métodos y procedimientos utilizados por los fisgones antillanos que son ya de uso frecuente en Venezuela revelan que el gobierno de Maduro, como antes lo hizo el de Chávez, ha puesto bajo el mando de los cubanos la gestión de los organismos de inteligencia encargados de la seguridad nacional.
"Seguridad Nacional" se llamaba, por cierto, la temible policía política de Pérez Jiménez y de ella los servicios secretos venezolanos, antes y después de Chávez, adoptaron la tortura como sistema de investigación, porque seguimos siendo un país tercermundista donde los derechos humanos son para la retórica discursiva de quienes no diferencian entre la Constitución y el papel tualé. Pero, también somos, o creíamos ser, un país rico; por ello nos podemos dar el lujo de comprar sofisticados equipos de apoyo a operaciones de inteligencia equiparables a las que conduce Ethan Hunt en Misión imposible, tal como lo quería Chávez cuando contrató con China la adquisición del satélite Simón Bolívar, destinado a lograr un "manejo absoluto y seguro de la información".
Con los cubanos bien dispuestos, con tecnología de punta a su merced y con un ministerio de información dado al sensacionalismo, se montó un dispositivo de escucha en la residencia de un ilustre venezolano, Germán Carrera Damas, cuyo talento y el hecho de haber sido profesor de una destacada mujer de la oposición, María Corina Machado, lo señalaban como sospechoso de subversivo y autorizaban su seguimiento.
El ilícito monitoreo de una conversación que se prolongó más de dos horas fue transformado por los editores al mando del ministro Villegas en nueve minutos de diálogo descontextualizado, el cual fue difundido por "el canal de todos los venezolanos" a fin de desacreditar a la MUD. La jugada dejó mal parados a Ernesto Villegas y a Jorge Rodríguez, quienes en virtud del fallido gambito se desacreditaron ellos mismos.
Lo acontecido podría pasar al anecdotario nacional como una torpeza más de un gobierno genéticamente incompetente, pero el asunto tiene otras implicaciones porque desnuda la doble moral del régimen, por lo menos es lo que queda al descubierto cuando el impugnado presidente Maduro salió de safrisco a prender su vela en el entierro, perdón, el asilo Edward Snowden.
"Nadie puede espiar a nadie, nadie puede perseguir a nadie", afirmó Maduro al referirse al ex agente norteamericano cuya extradición pretende Estados Unidos. Por eso dijo estar dispuesto a ofrecer la hospitalidad venezolana a quien, según su limitado entender, podía ser capturado y asesinado por el imperialismo yanqui.
Esta postura oficial en materia de espionaje y contraespionaje podría mover a la risa, como el ofrecimiento de una antena parabólica que le hicieran los agentes del G2 a Nicanor O’Donnell al final de Mounte Rouge, o el desconsuelo que nos invadió cuando vimos al capitán Wiesler convertido en humilde repartidor al término de Das Leben der Anderen. Pero, no. Ni lo uno ni lo otro. Y, mucho menos, todo lo contrario: hay que estar alerta ante esta abusiva, continua y, sobre todo, ilegal intromisión en la vida de nosotros.
Ilustración: Ugo. 

domingo, 27 de marzo de 2022

El doble de sí mismo

UNA CONJETURA PSICOLÓGICA

Luis Barragán

El hegemón de Corea del Norte no pierde ocasión para exhibirse al compás de su nuevo misil balístico intercontinental, en medio de las circunstancias sanitarias y bélicas de un mundo que teme por su probada mitomanía.  Muy posiblemente, saturados por la propaganda, sus connacionales lo verán como salvador de la paz mundial, además de garante de la nacional; valga acotar, entendiendo por paz la que Kim Jong-un concibe e impone.

       Cual mesías que hará y hace realidad los mejores sueños, esos connacionales, salvados del amargo trance, al igual que los cubanos, creerán y creen efectiva y fervientemente que el resto del planeta vive en  peores e indecibles condiciones, gracias a la intrínseca maldad del imperio. Bloqueados y censurados, no cuentan con datos y noticias varaces,  y la misma posibilidad de una interpretación alterna para asegurar lo contrario, fruto del tenebroso aislamiento de largas décadas.

        Antes, parecía una estrella del rock jubilada y, ahora, como lo comentan las agencias internacionales de noticias, el video lo reporta como si fuese un celebérrimo actor de Hollywood. En breve tiempo, las escenas lo exaltan como el jefe que personalmente vela por la seguridad de los suyos y, sin perder el glamour, ejemplifica la superioridad que está alcanzando frente a Estados Unidos y cualesquiera superpotencias, por lo que todo sacrificio está legitimado para un pueblo que agradece su propia existencia a la dinastía.

       La hazaña va pareja al cambio de look que lo ha rejuvenecido, convertido Kim Jong-un – además – en un referente de la sensualidad, cuya imitación de vestimenta, cabellera y peso no tardará en los estratos medios de la nomenclatura, claro está, si él lo permite.  Un video-click tan particular, convencerá al norcoreano promedio de la sorpresa e impotencia que sentirán los países rivales ante la avasallante demostración del dictador que compartió por su infinita generosidad, la escena con el director de la Academia Nacional de Ciencias de la Defensa y el vicedirector del Departamento de Maquinaria, quienes seguramente están conscientes de las propias y ajenas realidades armamentísticas, y la más adecuada limitación que su uso acarrea.

        Nadie subestima al hegemón, pero obviamente juega con candela siendo muy diferente concebir, estudiar hasta el más psicológico de los detalles, producir y difundir un video, que propiciar un conflicto que puede significar su propia caída después del segundo o cuarto lanzamiento de sus misiles, actuando como el díscolo malandrín del sector o azote de barrio que sus aliados dejarán solo. Kim Jong-un llegó al generalato antes de los 28 años de edad (junto a la tía paterna, su esposo y tres notables más), previsivo el padre ante el menor de sus hijos (*), tratando de sortear la difícil sucesión que la dinastía ha confrontado ya en tres oportunidades; nos atrevemos a conjeturar que puede traicionarlos y seguramente lo ha hecho, jugando sus mentores militares cada vez más a radicalizarse para complacer los caprichos de quien se siente más una superestrella hollywoodense que conductor real de la guerra deseada tan galáctica como la vieja y consabida película de George Lucas.

(*) Heonik Kwon / Byung-Ho Chung (2012) “North Korea. Beyond Charismatic Politics”, Rowman & Littlefield Publishers, Inc., UK: 186.

Ilustración:  Ugo (El Nacional).

Referencias:

https://www.youtube.com/watch?v=ZbMkh9_N4WU // https://www.youtube.com/watch?v=E_VxNbd2g7s

01/04/2022:

https://guayoyoenletras.net/2022/04/01/una-conjetura-psicologica/

Caza de citas

“ Nadie se dio cuenta de este robo cuando publiqué la novela, quizá porque nadie leía a Barker, de la misma manera que no leían a King. Solo...