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domingo, 15 de febrero de 2026

Petróleo en gotas

DAÑO LABORAL E INDUSTRIA PETROLERA

Luis Barragán

En reciente texto publicado por El Nacional, William Anseume argumenta la necesidad de resarcir el daño laboral en Venezuela de acuerdo a una amplia y necesaria perspectiva social que ha de explicarse en el contexto de las condiciones que hagan propicia una transición democrática. Por ello, va más allá de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT), circunscrita a las consecuencias derivadas de los accidentes y enfermedades ocupacionales.

Recordemos, más de veinte mil empleados de la industria petrolera venezolana fueron despedidos por orden pública, expresa y espectacularizada de Hugo Chávez en 2002. La nefasta y desproporcionada medida produjo un daño irreparable a la nación (explicando la grave situación actual de PDVSA), a los empleados (lesionando la carrera profesional en distintas áreas del negocio), y al mercado laboral (agigantando el clientelismo en detrimento de la leal competencia). Luego, hubo un severo daño que no tuvo que ver con la exposición a agentes químicos altamente nocivos, explosiones sorpresivas, u otro de los aspectos similares atendidos por la citada ley, sino con el derecho constitucional, laboral y la normativa internacional correspondiente.

El regreso automático de todos los antiguos trabajadores sobrevivientes de PDVSA, no parece fácil de cambiar la situación y hasta lucirá contraproducente en detrimento de aquellos que pueden garantizar una mínima continuidad, formados técnica y profesionalmente por estos años, genuinamente comprometidos con la empresa, claro está, en contraste con las legiones que la partidizaron criminalmente. Sin embargo, es justo reconocer que aquellos, los veinte mil trabajadores despedidos tan injustamente, sufrieron un importante daño patrimonial (prestaciones sociales, despido injustificado, salarios caídos), moral (públicamente estigmatizados, pérdida de oportunidades laborales, desprestigio profesional), y colectivo (violación de la estabilidad laboral y del principio de progresividad de los derechos laborales), acarreando la responsabilidad del Estado.

Los ingresos extraordinarios del petróleo podrían invertirse en un programa de reparación patrimonial directa, social (créditos, salud, vivienda), productiva (actualización profesional, participación empresarial, títulos valores) y simbólica (pública reivindicación ciudadana y profesional). A modo de ilustración, reactivación de las cajas de ahorro, créditos hipotecarios, recuperación del capital humano calificado, pago indexado de prestaciones, compensación fiscal, recuperación de la industria de seguros, etc.

Ideas surgidas de un interesante intercambio de opiniones que tiene como escenario frecuente la sede de la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB), puede superar algunos aspectos técnicos importantes, como la prescripción de las acciones laborales, si efectivamente las hubiere, porque hay razones para alegar la interrupción por violación continua de los derechos humanos, por ejemplo.

Fotografía: Miguel Zambrano /AFP):

https://www.rfi.fr/es/am%C3%A9ricas/20240822-el-r%C3%A9gimen-venezolano-castiga-con-despido-a-opositores-empleados-en-empresas-estatales

15/02/26:

https://lapatilla.com/2026/02/15/luis-barragan-dano-laboral-e-industria-petrolera/

26/02/25:

https://www.costadelsolfm.org/2026/02/16/luis-barragan-dano-laboral-e-industria-petrolera/

jueves, 21 de diciembre de 2023

Criminalización de la política

DE LA INVENCIÓN DE DELITOS

Luis Barragán

Las redes digitales le hablan con contundencia y precisión al Fiscal General de la República. Por decir lo menos, las preguntas constantes y estelares son: ¿Dónde está el otro Tarek? ¿Cómo fue posible Tocorón, sumado el extraordinario sistema de túneles? ¿Y los presos políticos, agregado el retardo judicial?

Cierto, el país del siglo XX sabía de José Rafael Mendoza y Tulio Chiossone, entre otros insignes penalistas con los que estaba familiarizado a través de la prensa. Y, ahora, apenas reconocido Alberto Arteaga Sánchez, gracias a la enorme (auto)censura y bloqueo informativo, se le supone ignorante, inmensamente ignorante en la materia. Sin embargo, reaccionando airadamente por la investigación decidida en los círculos oficialistas sobre las consabidas primarias, realizadas tan exitosamente, demuestra muy bien que sabe distinguir entre el hecho delictivo y el que no lo es, dejando al descubierto los poderes salvajes en una sociedad que la desean profunda y tenazmente iliberal, intuyendo poderosamente las enseñanzas de Luigi Ferrajoli.

Sólo ha faltado el consabido latinazo para dejar claramente establecido que los hechos punibles deben estar previstos expresa y lo más exactamente posible en la ley formal, por lo que no pueden gritar fraude quienes tampoco gozan de legitimidad para la temeraria denuncia o acusación. El bien político para los prohombres del régimen,  mal para el resto de los mortales que los padecen,  es contrario, radicalmente contrario al bien jurídico de la normativa penal vigente, y también contrario a los principios esenciales del derecho penal moderno y garantista que desean hacer añicos tijereteándolo: se llevan por el medio una larga tradición jurídica que se les resiste, pero – igualmente – los argumentos, o, mejor, las consignas que pregonaron en el proceso constituyente de 1999.

Hicieron todo lo posible para que los comicios primarios fracasaran, e, incluso, trastocado completamente el directorio del CNE, los nuevos titulares cumplieron con el lineamiento miraflorino al dejar por sentado expresamente,  a última hora, intentando confundir a la oposición, que únicamente esa instancia tenía competencia para dirigir cualesquiera procesos electorales del país. Ocurre que no hubo un oficial, manifiesto e inequívoco pronunciamiento y suspensión por el organismo electoral, y, ahora, sorprendidos por lo que todo el mundo sabía, no otra cosa que la masiva concurrencia y la sufragada decisión ciudadana, tratan de inventar delitos donde no los hay.

Valga acotar, la Comisión Nacional de Primarias la encabezan dos distinguidos y  reconocidos juristas del país, y, específicamente, la vicepresidente es una destacada especialista en materia penal con una brillante carrera judicial, añadida las corajudísimas responsabilidades que cumplió para combatir el narcotráfico.  Siendo  ambos motivo de orgullo para los venezolanos al desempeñar con sobriedad y transparencia tan cara tarea ciudadana, constituye una temeridad denunciarlos o acusarlos de fraude u otro delito de caprichosa ocurrencia.

El caso está en que los altos círculos del poder deben explicarse ante sus más ciegos, fanáticos u obsesivos seguidores, fracasado el sabotaje de las primarias, requeridos de una mínima racionalidad y aventurada legitimidad que las buscan desesperadamente en el campo del derecho penal, como no la consiguen en el de la estrategia y la táctica políticas. Aceptemos que una cosa es lo que se dice y, muy otra, lo que se practica, siendo ésta – por su continuidad, persistencia y eficacia – la razón operativa, en los términos de Michel Foucault: la explicación para los suyos consiste en que sí no la ganan, la empatan o la arrebatan, siendo determinantes los efectos y usos foucaultianos que van más allá de los medios, estrategias y fines weberianos.

Desvirtuada, una disciplina tan exigente sufre los rigores de regímenes de una evidente vocación totalitaria. Llegará el momento de recuperar la limpia tradición del derecho penal en Venezuela.

Composiciones gráficas: LB. 

29/10/23:

https://www.lapatilla.com/2023/10/29/luis-barragan-de-la-invencion-de-delitos/

miércoles, 22 de noviembre de 2023

Abanderado

JOSÉ GREGORIO POP

Luis Barragán

Un par de semanas atrás, presenciamos una obra inspirada en una selección suscritas por José Gregorio Hernández.  Al aceptar la invitación hecha por amigos muy queridos, como Soraya Gross y Néstor Riera, volvimos al Teatro Nacional sorprendidos por las rejas que ahora caracterizan a la Iglesia de Santa Teresa, dando pista de los peligros que aumentaron en sus inmediaciones.

Loable idea la de representar al médico que está camino a la santidad, la concurrencia recibió a los artistas con grandes aplausos. Por lo demás, algo natural con la escasez de obras teatrales y musicales, excepto aquellos muy encarecidos espectáculos con cotizadas figuras extranjeras que ameritan de un mayor esfuerzo comercial y encanto oficialista.

Un popurrí de las más disímiles canciones que encuentran su mejor pretexto en los párrafos de las distintas misivas del médico de los pobres, libreto o apuntador para quienes únicamente cantaron los viejos éxitos, retan al numeroso elenco siguiendo la pista de fondo. Por lo menos, en esta oportunidad, salvo dos de las cantantes más llamativas, unos desafinaron más que otros, incluyendo al protagonista que lidió sin mucho éxito con “Granada” de Agustín Lara, por ejemplo.

Quizá al estrenarse la obra por el mes de agosto del presente año, hubo alguna folletería con información general y técnica, pero ahora no fue posible obtener mayor noticia, sino a través de los portales oficiales u oficiosos  (https://ultimasnoticias.com.ve/noticias/chevere/musical-las-cartas-jose-gregorio-regresa-al-teatro-nacional/). Remodelado el teatro, respiramos las limitaciones económicas de una obra que aparentemente pudiera lucir bien producida por el mobiliario, los adornos, o detalles como el del viejo reclinatorio: empero, la escenografía inconmovible, no dió mucho trabajo a los utileros que, al fin y al cabo, suponemos, emplearon lo que consiguieron en los depósitos, en consonancia con la ausente política cultural del Estado partidizado y holgadamente burocratizado.

Interesante la representación que hacen del trujillano que canta, aunque danza muy poco, con o sin saco, empuñando el maletín médico y el estetoscopio.  “New York, New York”, otro ejemplo, es la mundanal pieza que pudiera escandalizar al feligrés más conservador, pero – a estas alturas de la vida – resulta imposible, al remitirnos a la ya vieja cultura pop de los sesenta del veinte, por lo que concluimos, por una parte, que faltó un poco más de creatividad y de atrevimiento, víctimas los artistas de las caricaturizaciones que son las que se permite un régimen que desconfía de la cultura, negando oportunidades a la libre iniciativa.

Así, entendemos, por otra parte, ciertas licencias que rayan en la cursilería: terminando la presentación con todos los intérpretes en escena, como jamás ella lo hubiese imaginado y aceptado, la Madre María de la Candelaria cubre a José Gregorio Hernández con la bandera nacional, abriendo éste luego los brazos en un sincero gesto populista que, en lo personal, se nos antoja tragicómico.  Las hábiles fotografías tomadas por Soraya que, por cierto, tampoco es responsable con Néstor de lo acá apuntado, rubrican una gesta, la de un homenaje que fuese capaz de llenar con facilidad la sala.

Finalmente, en clave de Sábado Sensacional, o cualesquiera otros maratones televisivos afines, las dos animadoras o presentadoras, con una fotografía del beato en mano, agradecieron no sólo la presencia del cardenal Baltazar Porras, sino pidieron que la audiencia lo aplaudiera de pie en agradecimiento por sus gestiones eclesiales. Imaginamos que al prelado no le quedó más remedio que levantarse para agradecer los aplausos, marchándose – quizá con pena ajena – del sitio lo más rápidamente que pudo, mientras la audiencia hacía algo parecido por los riesgos de las adyacencias.

22/11/2023:

https://guayoyoenletras.net/2023/11/22/jose-gregorio-pop/

martes, 18 de julio de 2023

Reivindicación del voto

SOCIEDAD CIVIL Y PRIMARIAS

Luis Barragán

Más vale tarde que nunca, en contraste con los años anteriores, existe hoy un mínimo consenso sobre el carácter dictatorial de un régimen que se dijo la consagración de la democracia en Venezuela. La otra convicción generalizada apunta a una especie novedosa, la de los alacranes.

Todo un artefacto verbal de vieja procedencia norcoreana, reencauchado por los cubanos,  el llamado poder popular reniega de cualquier expresión democrático-representativa.  Y es que la  dedocracia activa rechaza el sufragio personal, directo, universal y secreto para renovar los órganos del Poder Público y la más modesta junta de condominio.

Desconocida la naturaleza misma de los partidos, impidieron tempranamente la renovación estatutaria del liderazgo político.  No hubo, ni habrá ocasión para un limpio proceso interno al extremar la judicialización con el empeño de liquidar y subastar varias tradiciones.

Algo semejante ha ocurrido con la sociedad civil organizada en todos sus ámbitos y niveles,  en un conflicto abierto con el esquema y el plebiscito comunales. Sindicatos, colegios profesionales y asociaciones vecinales, por ejemplo, ostentan la misma directiva de varios lustros, impedida la necesaria reoxigenación de sus dirigentes en claro desprecio y depreciación del voto.

Reciente, Maduro Moros mintió paladinamente al referirse a los años de la dictadura ucevista. Un sencillo vistazo a la situación universitaria nos impone de un siglo XXI repleto de ataques, presiones y agresiones a la autonomía demasiado antes defendida, como ocurría con el precio bajo de la gasolina.

Piso indispensable para su perfeccionamiento, es urgente reivindicar día por día las instituciones fundamentales de la democracia liberal. Por ello,  algo más que un contexto estratégico, creemos que la mejor contribución que la sociedad civil organizada puede hacer a las consabidas primarias presidenciales, además de aportar dignos nombres para la comisión que las conduce,  consiste en convocar inmediatamente a los comicios internos de actualización de sus entidades gremiales y territoriales.

Propiciando un oleaje democrático y democratizador,  las elecciones masivas y simultáneas en el marco de una auspiciosa rebelión cívica y, por supuesto, constitucional, marcando la pauta reivindicadora del sufragio, podrá desembocar en la selección definitiva del abanderado presidencial de la oposición. Esto es, invocando el auténtico espíritu del 23 de enero que no pudo tergiversar y ahogar el socialismo en curso.

Fotografía: LB.

18/07/2023:

https://www.elnacional.com/opinion/sociedad-civil-y-primarias/

lunes, 24 de abril de 2023

Fuera de toda medida

DEL PEOR DE LOS CONTEXTOS

Luis Barragán

Los especialistas podrán corregirnos: entendemos que las tuberías y el cableado cursen subterráneamente y, por ello,  las deseablemente frecuentes cirugías del asfalto para garantizar una mejor y más cómoda prestación de los servicios.  Obviamente, los antiguos e  inevitables dispositivos de medición (electricidad, gas, telefonía, etc.), se encuentran en la superficie, requeridos de los más adecuados protectores para evitar cualquier accidente.  Sin embargo, no ocurre así y, por arriba , o por abajo, la ciudad capital es víctima de la militante displicencia de sus autoridades que sólo responden, acaso,  cuando es demasiado tarde.

En efecto,  los medidores solían protegerse antes, a través de cajas metálicas o plásticas,  y, en las viejas urbanizaciones, con un diseño sencillo y a tono con el paisaje, en piedra, bloque y cemento.  Por cualquier sitio de la metrópoli que es la del deterioro, se pueden avistar al aire libre, expuestos a la intemperie, prestos para el hurto de ocio, en el caso de que no tenga valor alguno para los anticuarios: los medidores que ya no sabemos de qué: aparentemente,  ya no hacen falta y forman parte de los desechos de esta suerte de guerra de baja intensidad que hemos sufrido.

Hay cajas que pitan permanentemente, aunque el ruido del medio ambiente no permite apreciar esa suerte de bomba de tiempo de pequeño o gran impacto en ciernes. Es un silbido quizá propio de las distintas tensiones que hasta ahora tramita el cableado que esconde tras las puertecitas, o las deja al desnudo al alcance de un incauto.

Increíble es que haya protectores que pierdan pronto las rejillas o puertas, desmoronándose inadvertidamente los bloques.  Ya no sirven para esconder las cosas personales de los cada vez más escasos mendigos de las calles que, valga la acotación, la pandemia terminó de diezmar, olvidados por el régimen, teniendo la delincuencia retos superiores al del raterismo.

Por un chipazo de la memoria volvemos a los buzones de IPOSTEL regados por la urbe hasta bien entrado el presente siglo que desaparecieron, arrastrado el óxido por las aceras.Antes de que llegase  la era digital, a golpes y porrazos, a medias mientras que en otras  latitudes saben de sus magníficos esplendores, ya el Estado había pulverizado el servicio postal por un radical e indecible abandono.

Hay detalles de la ciudad que subestimamos y olímpicamente ignoramos, presumiéndonos muy modernos al transitar esquivando las fracturas del asfalto, por las ya viejas autopistas, avenidas y calles,  levantados muchas décadas atrás. El modelo urbano del socialismo del siglo XXI se encuentra en La Habana, cuya mínima reconstrucción está orientada hacia los más inocentes turistas ideológicos que la suponen víctima de la maldad imperialista,  pero llena de franqueza por sus ruinas que hacia el interior del país debe rayar en lo más grotesco.

Por muy llenos de detalles y aunque fuese modesta la reflexión sobre nuestro hábitat,  exasperantemente resignados,  la creemos militantemente inútil al punto que nos aterroriza dejar registro en la memoria colectiva misma. No hay mudanza alguna de la ciudad reencaminada al  ahora desprestigiado progreso, sino el tránsito tenido por irremediable hacia el peor de los contextos.

Fotografías: LB, diferentes fechas y lugares. La inicial, recientemente tomada, al lado de la Casa Amarilla, Caracas. 

24/04/2023:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/39208-del-peor-de-los-contextos

domingo, 26 de marzo de 2023

Autoritarismo

UN LLAMADO DE ALERTA

Luis Barragán

Quizá porque padecemos el régimen venezolano, las amenazas y peligros que sufre la democracia liberal en otras partes del globo terráqueo nos parece poca cosa. Más que negligencia, la verdad es que no llegan con facilidad y transparencia las noticias de otras latitudes, facilitando el espeso ambiente de (auto) censura y bloqueo de los portales informativos.

Varios textos de un medio español (La Lectura, nr. 59 del 24/03/23), muestra la cada vez más profunda preocupación por los casos de España, Polonia, Hungría e Israel, relacionados con la pérdida o inminente pérdida de independencia del Poder Judicial.  Sal Emergui, comenta que Israel no tiene Constitución y cuenta con un parlamento unicameral, restándole posibilidad al equilibrador juego de pesos y contrapesos de aprobarse la reforma judicial propulsada por el Likud y sus aliados.

El premier Benjamin Netanyahu ha intentado suavizar la propuesta de su ministro de Justicia, Yariv Levin, orientada a limitar al parlamento para nombrar a los integrantes del prestigioso Tribunal Supremo y, a la vez, permitir que la votación de  una minoría  simple desconozca y sea suficiente para que la Knéset anule cualquier fallo judicial. Ésta cláusula ha levantado la protesta masiva de amplios sectores israelíes,  preocupando a la opinión pública internacional y, por cierto, extrañando los viejos reportajes de José Levy  con los que nos familiarizamos en la televisión.

Impresiona que ocurra en Israel que, en medio de los consabidos, duros e inacabables conflictos, mantiene un régimen de libertades y democracia.  Por muy grave que fuere la situación venezolana, como la es, debemos atender las aquellas facetas autoritarias que adquieren, desautorizándolas, las democracias que suponemos aliadas de una oposición que acá defiende la causa de la libertad.

Cada vez más, se extiende la literatura especializada sobre las crisis democráticas del presente siglo (Applebaum, Levitsky/Way, Naím, etc.),  sin que tenga el dirigente político promedio y tan ciudadano común, como el que más, ocasión suficiente para estudiar a fondo el asunto, aunque sabemos de quienes se esfuerzan por comprender cabalmente el fenómeno. Sin embargo, nuestro llamado de atención es hacia la opinión pública opositora venezolana, aquella que depende de  radio-bemba y de los medios digitales: más allá de las fronteras, hay una difícil lucha por mantener los valores occidentales de la que también somos tributarios.

Fotografía: https://elpais.com/internacional/2023-02-20/la-polemica-reforma-judicial-en-israel-llega-al-parlamento-entre-protestas.html.

Referencias: https://quepasamedia.com/noticias/decenas-de-miles-de-personas-se-manifiestan-contra-reforma-judicial-en-israel; y https://cnnespanol.cnn.com/video/israel-protestas-netanyahu-descontento-social-jose-levy-pkg-panorama-cnn/.  Newpaper,, y The Week, ambos del 25/03/2023. 

26/03/2023:

https://guayoyoenletras.net/2023/03/26/un-llamado-de-alerta/

miércoles, 22 de marzo de 2023

4x4


 EL NACIONAL, Caracas,  año LIX,  n° 20.962 10/01/2002.                                                                                      

domingo, 18 de diciembre de 2022

De la palabra compartida

UN SERVICIO ESENCIAL DEL PARLAMENTO

Luis Barragán

El parlamento ha sido una institución ineludible en Venezuela, aunque las dictaduras se esmeraron demasiado por caricaturizarla. Por lo general, la simulaban así fuese el objeto de sus más sentidos desprecios junto al pluralismo político-partidista.

            Trazar la larga biografía de nuestra corporación legislativa, surgida con la misma vida republica e independiente, sugiere entrar en algunos detalles. Asociándola al objeto del derecho registral y notarial, por ejemplo, los transcriptores de cada sesión tienen una enorme responsabilidad en la perspectiva del Estado que debate los problemas del país.

            Por ello, el rol estelar que jugaron los taquígrafos de la bicameralidad al transcribir en el propio hemiciclo cualquier incidencia verbal, aún la más mínima, proveniente de la deliberación del cuerpo y hasta de las barras interventora, con la inmediata descripción de alguna actuación fuera de tono.  Valga acotar, nuestra impresión es que gozaron de respeto y estabilidad laboral, procurando no inmiscuirse o parcializarse, pues, observamos, a través de los diarios de debates, nombres constantes al pie de cada acta del período congresional  perezjimenista como del democrático, parecido cuando se dejó constancia de la transcripción del gomecista al lopecista, del medinista al parlamentarismo con el que finalizó el consabido trienio.

            Es en esta centuria que desaparece la labor del taquígrafo de cámara, sustituido por el transcriptor que cuenta con los correspondientes  medios tecnológicos, aunque fue expulsado del hemiciclo y, perdiendo los pormenores de  la transcripción que ha de ser fiel, observa los monitores desde un distinto espacio físico.  Esto significa que el camarógrafo y el director de la transmisión son los verdaderos transcriptores de la unicameralidad, versionando interesadamente la sesión, como muy bien lo pudimos sufrir y sufrimos durante el período legislativo 2011-2016.

           Quizá anecdóticamente, hubo otros servicios hoy resultan curiosos, como el de una barbería que funcionó al interior del Capitolio Federal, tal como lo revela una entrevista realizada a Gonzalo Barrios (El Nacional, Caracas, 30/06/1961), sin que sepamos por cuánto tiempo, o se trató de una prestación ocasional.  A falta de un inmueble complementario para tareas exclusivamente administrativas, la sede legislativa dio cabida a múltiples áreas de trabajo totalmente dependientes de la Secretaría, luciendo insuficiente aun cuando el Ejecutivo Nacional había cedido su último reducto hacia 1958, pues no olvidemos que la obra guzmancista estaba distribuida entre los tres órgano del Poder Público.

Reproducción: “El Diputado (SIC) Gonzalo Barrios, en el Salón de Barbería del Congreso, informó sobre su entrevista ayer con Luis Roque, funcionario de la OEA. Observan los diputados Rondón Lovera y Acevedo Berti (Foto Superman)”.  El Nacional, Caracas, 30/06/1961.

18/12/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/12/18/luis-barragan-un-servicio-esencial-del-parlamento/

sábado, 17 de diciembre de 2022

Ardid parlamentario

ORDEN JURÍDICO Y PRENSA ESPAÑOLA

Luis Barragán

La libre prensa española, en el transcurso del año, nos ha reportado las más sonadas polémicas. La baja menstrual, el gasto de defensa,  la memoria histórica, la ley del “solo sí es sí”, entre los más variados asuntos, generaron y generan una discusión a la que asistieron y asisten legos y entendidos, como muy antes ocurría con los periódicos venezolanos. No obstante, cursa una modificación del orden jurídico que ha de escandalizar más allá de las fronteras.

            Pedro Sánchez ha ideado y empleado una perversa ingeniería política para prolongarse en el gobierno, a un elevadísimo costo que compromete la integridad misma del Estado español dejándolo a la suerte de los más radicales independentistas, mediante una iniciativa de reforma legal aquejada de inconstitucionalidad formal y material. El pragmatismo lo ha llevado a transitar por los caminos inauditos de un acuerdo con la subversión catalana y vasca de espaldas a las mayorías del país.

Rebajar la pena del delito de malversación de caudales públicos y derogar el de sedición, afectando sendas leyes orgánicas, como las del Tribunal Constitucional y Poder Judicial, a través de una reforma puntual del Código Penal, le evita lidiar con una mayoría calificada. Y, así, por ahora, incurriendo en una tentativa de fraude a la Constitución,  con sobrada razón se habla de condiciones de indefensión parlamentaria.

Por supuesto, el parlamento ha de legislar, defendiendo tal derecho, sin que tenga que esperar la notificación oficial del órgano judicial ante recursos interpuestos, pero luce demasiado evidente la retorcida, inconstitucional y aviesa fórmula que lesionará profundamente al órgano deliberante, halando la punta de un nefasto hilo. Y, aunque nos separe el océano, luce importante un asunto que atañe al destino universal de las libertades, corriendo un inmenso riesgo la democracia ibérica, además, suficientemente advertido en los ámbitos políticos y de opinión pública (véase, por ejemplo, la confrontación parlamentaria del 15 de los corrientes: https://www.youtube.com/watch?v=36ZZnBtwTL0&t=1173s; y la respectivas reseñas periodísticas del día: https://apuntaje.blogspot.com/2022/12/dossier-espana-en-defensa-del-parlamento.html).

El jefe del Gobierno ha presumido de pasar a la historia por la sola orden de exhumación de los restos de Franco en el Valle de los Caídos, reavivando innecesaria e inútilmente el trauma que continua ocupando a los historiadores. Podemizado el PSOE,  sufre de un inexplicable complejo socialdemócrata, retrocediendo a los tiempos del Francisco Largo Caballero que no oyó a Indalecio Prieto.

Por lo menos, la grave materia jurídica no la despachan los ibéricos tan fácilmente y, además del hecho noticioso, hay empeño por ejercer la razón a fondo y, muestra de ello, son las ediciones del día 14 de diarios de orientaciones tan contrapuestas,  como ABC, El Mundo y El País de Madrid, apelando a la opinión de catedráticos activos y jubilados, como Carlos Vidal Prado, Manuel Aragón e Ignacio-Sánchez-Cuenca, respectivamente (https://apuntaje.blogspot.com/2022/12/catedra-y-gobierno.html).  En Venezuela, recordemos, ocurrió lo contrario: entronizaron progresiva, pero acelerada y eficazmente,  la (auto) censura y el bloqueo informativo para imponer las leyes comunales por inconstitucionales que fueren y adversos los resultados del referéndum de Chávez Frías.

Características que son propias del llamado socialismo del siglo XXI, contaminan la vida democrática de otros países que también acumularon una experiencia amarga, prolongándose por medios distintos. No es necesario que lo proclamen para atacar a toda representación popular, así fuere edilicia, desnaturalizándola, en la búsqueda incansable de ese tal poder popular que se adapte a los intereses más recónditos.

Ilustración: La Razón, Madrid, 16/12/2022.

19/12/2022:

https://guayoyoenletras.net/2022/12/19/orden-juridico-y-prensa-espanola/

domingo, 20 de noviembre de 2022

Cifrado

CIFRAS DELICTIVAS

Luis Barragán

Recientemente, el meritorísimo Observatorio Venezolano de la Violencia (OVV) ha reportado la comisión de 25.222 delitos para el primer semestre del presente año (https://www.lapatilla.com/2022/11/14/venezuela-registra-casi-11-mil-casos-de-hurto-en-primer-semestre-segun-ovv/).  El mayor porcentaje corresponde al hurto, seguido por robos y lesiones personales, ubicándose el homicidio entre los más bajos.

            El esfuerzo de detección de la criminalidad en nuestro país, lograda una metodología muy estricta por los cientistas sociales comprometidos en esta tarea, luce admirable. Consabido,  las cifras oficiales en materia delictiva, al igual que las macroeconómicas o educativas, las desea el régimen por siempre secretas, postergadas y olvidadas.

            Viejos textos de criminología, disciplina ahora tan confidencial como nunca antes se había visto, nos imponían de autores que apuntaban a los delitos contra la propiedad, como propios de los países del norte, más fríos, mientras que los de sangre eran el dato constante de los del sur, más calientes.  El solo vistazo del boletín del Observatorio desmiente el enfoque clásico y llama a reordenar la disciplina de cara al Estado Criminal en curso, seguramente de una profusa y tardíamente detectable delincuencia de cuello blanco, sobre todo respecto a los más complejos productos y operaciones financieras de un magnífico detergente en uso que contrasta con el país inmensamente miserable. Agreguemos, hasta el productor que trajo a Fito Páez a Caracas, ha quedado sorprendido en torno a la dolarización de los espectáculos que cuelan algunas presunciones y también indicios razonables. Empero, deseamos volver a un sencillo caso ocurrido aproximadamente más de un año atrás.

            En efecto, asaltada la camioneta por-puestos en la que se transportaba, al amigo y el resto de pasajeros les quitaron sus pertenencias personales, incluyendo el codiciado celular.  El conductor aseguró que había transcurrido cerca de dos años, sin saber de incidentes similares, permitiéndonos especular en torno a hechos, como los consabidos de la Cota 905 de Caracas que supuso una disminución de los secuestros y homicidios, y un aumento de lo que los venezolanos entendemos por “raterismo”.

            Es nuestra convicción, lo acontecido en la 905, no constituyó solución definitiva alguna para el drama de la delincuencia común, sino un reacomodo en el que el elemento político cuenta, asomándose apenas los delitos menores contra la propiedad, en directo contraste con los mayores: extorsión, manipulación del mercado inmobiliario, invasiones, encarecimiento de los impuestos registrales, y otras operaciones aun estrictamente no financieras que permiten multiplicar las conjeturas.  No puede vanagloriarse el régimen, por ejemplo, respecto a la disminución del número de homicidios, sin interrogarnos sobre la calidad y la prestación misma de la administración de justicia, incrementándose sustancialmente las “cifras negras de la delincuencia”, reinante la impunidad, y considerando que un elevadísimo porcentaje de la población se ha marchado al exterior, añadidas sendas bandas hamponiles que desprestigian inmensamente al país y contribuyen decisivamente a la xenofobia que tanto daño ha hecho a la mayoría inequívocamente honesta de nuestros paisanos.

            Invalorable el aporte que realiza el Observatorio, debemos resaltar dos circunstancias: la una, a duras penas la opinión pública lo conoce al lograr vencer la censura y el bloqueo informativo, a través de medios como La Patilla.  Y, la otra, a diferencia de un pasado en el normalmente exponían sus ideas, escasean los académicos que se atrevan a un planteamiento público  especializado y, faltando poco, habría que indagar en relación al descenso de los cursos de post-grado en materia penal, criminalística y criminológica.

            Valga la coletilla, creemos que la afición y adicción por las noticias y el cine de acción entre nosotros, no guarda correspondencia con el interés y la reflexión generalizada respecto al delito. Peor, hay niños que juegan al uso abusivo de la fuerza y al malandraje ante la indiferencia y también complacencia de los padres.

lunes, 17 de octubre de 2022

Brevísimo curso comparativo (o los pulmones de Betancourt)

EL FILOBETACURISMO DE CHÁVEZ FRÍAS

Luis Barragán

Desde principios de los ochenta del siglo pasado, los consabidos hechos del 18 y 19 de octubre de 1945 naturalmente ocuparon más a los historiadores que a los  polemistas de la prensa, presuntamente, agotadas o prescritas todas las facturas o contrafacturas políticas pendientes. Olvidados los acontecimientos, en la presente centuria, el régimen todavía hoy dominante saqueó el pasado para reforzar su legitimidad, tergiversándolo, aunque - quizá inadvertidamente - Chávez Frías hizo gala de un filobetancurismo que a nadie puede extrañar dado el batiburrillo ideológico que lo explicó, con la salvedad de su literal profesión de fe castrista.

No constituye exageración alguna, parangonar dos etapas históricas, como la de 1945-1948, y la que, muy luego, surgió de las urnas electorales para extremar el llamado autoritarismo competitivo con la fracasada reforma  constitucional, 1999-2007. Las coincidencias responden, en un caso, a las expectativas históricamente formadas, mientras que, en el otro, por decir lo menos, a la falta de formación e imaginación política del barinés, apenas compensado por los oportunos consejos de Miquilena y los viejos rencores de Uslar Pietri de una notable (SIC) difusión.

Demostrado por una profusa documentación anterior y posterior a los hechos citados, fruto de un permanente debate político,  Rómulo Betancourt levantó las banderas de la emergencia social, la despersonalización del poder, la moralización administrativa, el sufragio directo, universal y secreto para una democracia efectiva, como el freno de una inminente guerra civil. Chávez Frías sintetizó su prédica proclamando las urgencias sociales, la despartidización del poder, la lucha frontal contra la corrupción, propulsando una democracia verdadera, después denominada protagónica y participativa, y, no faltaba más, convirtiéndose en el muro de contención frente a toda guerra civil, como puede constatarse en sus mensajería anterior y posterior al ascenso del poder.

Por supuesto, esta faceta filobetancurista, inherente al fenómeno octubrista, encuentra su mejor auspicio en la renta petrolera, descubierta por los venezolanos de los cuarenta como un formidable y demandable elemento de redención, y, por los noventa, redescubierta como un derecho conculcado y una posibilidad de solventar absoluta y definitivamente todos nuestros problemas.  Hoy, comprobadamente insuficiente para cubrir el más modesto gasto corriente, jurará encontrar un equivalente con el arrendamiento territorial que, en última instancia, define las llamadas zonas económicas especiales.

El discurso presidencial repotencia los estigmas que pesan frente al elenco desplazado y Betancourt  lo ejemplificará concretamente a través de “una política suntuaria, ostentosa, la del hormigón y del cemento armado (que) fue grata al régimen (medinista), como lo ha sido a todo gobierno autocrático que en piedra de edificios ha querido siempre dejar escrito el testimonio de su gestión, no pudiendo estamparlo en el corazón y la conciencia del pueblo”  [octubre de 1945];  Chávez Frías, amenazante,  hará una mayor extensión simbólica, ya que “están todavía latiendo de manera muy peligrosa las mismas causas multiplicadas, no sé por cuántos factores, que aquí produjeron la explosión social del 27 de febrero de 1989”  [febrero de1999], ahora, retumbando entre los que se preguntan cómo llegamos a esto.  El uno, internalizándolo, desea administrar esa noción del pasado para inmediatamente gobernar, como no dejó nunca de hacerlo ni siquiera en su segunda presidencia, muy a pesar de las gravísimas circunstancias afrontadas, porque había programa que cumplir; el otro,  saturándolo, nos retrotrajo a décadas largamente superadas, sin que jamás gobernara, huérfano de un programa, excepto se tenga por tal la retórica populista que prometió convertirnos en toda una potencia en el decenio anterior, destruyendo la industria petrolera misma.

El guatireño de quien, por cierto, aficionado a la pipa, ya raras veces se le ve fotografiado con un cigarrillo o un puro, supo rectificar y madurar todo un proyecto histórico a partir de 1959, derivando en una era contrastante con la Venezuela atrasada y de intestinas luchas armadas; propuesta de un profundo impacto en nuestra cultura política,  recogida en “Venezuela, política y petróleo”, como bien lo calibró Omar Astorga en “El mito de la legitimación” [Caracas, 1995]. El sabaneteño de un adecaje que expiró en 2007, nos retrotrajo al país que creímos por siempre superado, cuyas obras más densas se encuentran en “Aló, presidente” y en “El libro azul” [Caracas, 2013], faltándole un coronel que la reescriba por tierras de Comala, más que de Macondo.

            La revolución luce como un mito poderoso a desgranar y, por ello, no puede pasar por alto una fecha como la de hoy que permite tender puentes entre el trienio y la veintena de años que tenemos soportando el presente régimen, siendo quizá muy útil la (re) lectura de François Furet y su “Pensar la revolución francesa” [Barcelona, 1980], Luis Ricardo Dávila y su “Imaginario político venezolano” [Caracas, 1992], o Sócrates Ramírez y su “Decir una revolución: Rómulo Betancourt y la peripecia octubrista” [Caracas, 2014]. Le es imposible al dirigente político y social de oficio eludir el asunto que no lo reclama  estricta o rigurosamente como historiador, sino  como un hacedor que está consciente y convencido de su actual rol histórico.

Reproducción: La inicial, medio y fecha imprecisa;  la segunda, Revista de las Fuerzas Armadas, Caracas, nr. 4 de 1947.  Luego, Élite, nr. 1047 de 1945.

18/10/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/el-filobetancurismo-de-chavez-frias/

lunes, 19 de septiembre de 2022

Jugar al fascismo

FASCISTAS

Luis Barragán

El viejo y meritorio  François Furet había advertido el sentido de “copertenencia” del comunismo y el fascismo, y así lo hemos sufrido en Venezuela: el uno realiza al otro con mayor facilidad que a la inversa, empleando propósitos, métodos y subterfugios semejantes que conducen a la aniquilación de la dignidad de la persona humana. Chávez Frías nos devolvió divertida y  estridentemente al pasado, reivindicando un bolivarianismo de utilitario nacionalismo, mientras que Maduro Moros intenta versionar un futuro, por cierto, balcanizador en el hemisferio, propicio a la guerra y, puede aseverarse, a la realización del socialismo termonuclear como una rifa siniestra.  Y, puede aseverarse, ello también ha sido posible debido al agotamiento doctrinario e ideológico de los sectores llamados a oponérsele, contaminados del disparate como sistema, capaces de celebrar a los fascistas que les ahorre el trabajo.

                  Muy lejos de los colosales planes quinquenales que adelantó Stalin al precio de muchísimas vidas, acá hemos padecido en la presente centuria un extraordinario proceso de desindustrialización no sólo en el sector privado de la economía, sino en el público que lo ha vanguardizado, anotemos, muy antes llamado, con la crisis estructural del modelo y estrategia rentista, a hacer realidad la sustitución de las importaciones. Desconocidas las grandes conquistas laborales que también y mejor asimiló la predominante actividad comercial y financiera, el obrero calificado no sólo entró en el circuito infernal del desempleo, sino que envejeció en las grandes áreas marginales en las que se imponen los antivalores desprendidos de la insólita alianza del Estado depredador con la delincuencia común.

                  Precisamente, el socialismo del siglo XXI que ha cobrado numerosísimas vidas y millones de expatriados, echó los cimientos del fascismo al lumpemproletarizar el país, un fenómeno que se veía venir desde principios de siglo, como modestamente lo apuntamos en un texto para la edición impresa de El Nacional, el 25 de febrero de 2002 (https://apuntaje.blogspot.com/2022/09/vieja-inquietud.html), llevándose ahora por delante a la clase media ilustrada a través de la derrota de la universidad autónoma, según nuestra nota para la edición digital de El Nacional, el 22 de febrero de 2022 (https://www.elnacional.com/opinion/universidad-clase-media-y-lumpemproletariado/). Paradójicamente, pretendiendo achacárselo a la oposición democrática en el tiempo en el que fue un notable del régimen, Juan Barreto trazó las características en el ámbito comunitario, militar y psicosocial del fascismo cursante (https://lbarragan.blogspot.com/2013/12/descomposicion.html). No obstante, su mejor realizador, el mismo régimen todavía intenta modelar una oposición fascista como única opción de acabarse la táctica de diversión constante de todas las fuerzas y corrientes, desde las más genuinas hasta las más alacranezcas, en el marco del denominado autoritarismo competitivo.

                  Atípico socialismo el nuestro, en lugar de la lucha de clases, el resentimiento ha sido el motor que todavía le permite andar, por  motivos étnicos y dinerarios que atizan los contrastes, añadidas los más banales como el de la obesidad o la vestimenta, caricaturizando las antiguas veleidades y resabios feudales de la godarria superviviente de Valencia, Carora, Mérida y Caracas, teñidas de una insólita convicción positivista que la actualizan sus herederos al realizar grandes negocios con la usurpación para engrosar la boliburguesía junto a los advenedizos de toda ralea.  A pesar de las dos décadas transcurridas, el actual régimen ha dejado intactos muchos de los elementos que Ricardo Sucre Heredia, en un libro injustamente olvidado, como “La amenaza social y el autoritarismo en Venezuela” (UCV, Caracas, 1998), señaló con tanta agudeza y sobriedad.

                  En lugar de la sensatez, el fascismo apela y cultiva los más inauditos prejuicios culpabilizadores de terceros, entre otras características, pero ha sobrepasado los límites en Venezuela no sólo por el evidente trato y la literal, como entera,  disposición física de sus prisioneros políticos, sino por el modo en el que los colectivos armados, desde lo precursores tiempos de los Guerreros de La Vega y los Círculos Bolivarianos, ejercen el terrorismo de Estado por delegación al humillar y prácticamente linchar a sus víctimas; la operación de los grupos formales de represión de siglas cambiantes, hasta el despojo de las pertenencias personales de los ciudadanos reprimidos, como fue tan frecuente hacia 2017  (https://www.lapatilla.com/2017/06/11/luis-barragan-lumpen-represion/), por no mencionar lo que todavía acaece en la selva del Darién que refuerza la insensibilidad de los más altos funcionarios del patio que fuerzan al destierro político, social y económico.

                  Sumemos el permanente desaprendizaje cívico, la enfermiza quejumbre de una dirigencia sólo alimentada por las consignas digitales, todavía incapaz la sociedad civil organizada de reemplazar a los cuestionados partidos para protagonizar una gesta parecida a Solidaridad en Polonia, impotente ante el crecimiento de una artificial y efímera clase media que invade los espacios que supuso exclusivos la más tradicional de factura petrolera, las vicisitudes y enseñanzas de una diáspora que todavía no sabe si los herederos de dos o tres generaciones más tarde serán los que puedan venir para conocer al país de sus orígenes. Debemos acotar que hay corrientes opositoras que se están dejando ganar por una respuesta como    el fascismo y, a tal efecto, en una ocasión, el suscrito recibió la llamada de un copartidario que propuso ese camino, aunque por 2015, en un hemiciclo totalmente adverso, advertimos que el régimen tenía interés en crear esa opción a la medida de sus conveniencias (https://www.youtube.com/watch?v=XQccTBfwrR8).

                  Por lo menos, es necesaria la cautela ante los partidos europeos que entusiasman por su firme y decidido rechazo a la usurpación madurista, pero que, al detallarlos un poco más, ofrecen un claro perfil fascista, como Vox de España (Miguel González, “VOX, S.A. El negocio del patriotismo español”, Península, Barcelona, 2022), o la alianza que encabeza Fratelli d'Italia (https://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/37865-fascismo).  En todo caso, además de los clásicos, en justo reclamo de la sensatez, importa una aproximación serena a los planteamientos teóricos de Roger Griffin, detenerse en la perspectiva netamente política de Madeleine Albright o revisar la popular tesis de Umberto Eco, apuntando más a los fascistas, conscientes o no, que al fascismo, pues, éste, al fin y al cabo, lo afectaría este reino del disparate en el que nos encontramos.

Fotografía: Colectivos armados en la sede de la Universidad Central de Venezuela, desnudaron a una persona, rodeándola. Fuente: Observatorio Hannah Arendt, 2016.

20/09/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/fascistas/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY