NI
IZQUIERDA NI DERECHA
Alexis
Márquez Rodríguez
Nunca
he creído que los conceptos de izquierda y derecha están hoy superados, y que
no existen tales posiciones en el mundo contemporáneo. Me parece que es una coartada
para no comprometerse. Y en la declaración de que no se es ni de izquierda ni
de derecha creo percibir un tufillo a oportunismo, pues tal confesión permite
colocarse cada vez en la posición que más convenga.
Por
supuesto que la polarización entre izquierda y derecha no opera hoy igual que
en el pasado. Los cambios ocurridos han hecho que en los asuntos políticos
existan hoy variantes que no se daban antes. Además, en las posiciones
políticas hay un elemento más importante de lo que a primera vista pareciera,
que es el estilo con que se ejercen las posiciones que puedan adoptarse. Ser de
derecha o de izquierda supone un estilo, que no es lo único que define la
posición que se tenga, pero que tiene gran importancia.
Sin
embargo, hay circunstancias en que el esquema derecha-izquierda debe dejarse
provisionalmente a un lado. Y eso es justo lo que actualmente tenemos planteado
en Venezuela. La actividad política siempre se desarrolla en función de ciertas
prioridades. Y son estas las que determinan el curso que deben seguir los
acontecimientos.
La
prioridad absoluta que en estos momentos tenemos los venezolanos es de tal
naturaleza, que la misma se presenta como una sola para izquierda y derecha, lo
mismo que para quienes se mueven al margen de estas posiciones. Se trata de
restaurar la democracia, rescatando las instituciones del secuestro a que hoy
se hallan sometidas por un régimen autoritario, personalista y militarista, que
de continuar unos años más nos llevarán a la aniquilación total. El desastre actual
convoca a todas las fuerzas interesadas en la salvación del país, sean de
izquierda o de derecha.
Esa
suspensión provisional de la pugna natural entre izquierda y derecha con los
matices, por supuesto, de centro, centro-derecha y centro-izquierda, esencia
todo ello del sistema democrático, es lo que da sentido y oportunidad a la
unidad democrática tal como se ha logrado de cara a las elecciones del 7 de
octubre.
Aunque
tímidamente, en los meses previos a las primarias del 12 de febrero apuntó un poco
la oposición entre izquierda y derecha. Afortunadamente no pasó de ser un
amago, y una vez conocido el resultado de esas elecciones imperó el sentimiento
de unidad, por encima de las diferencias ideológicas. Hoy lo menos importante
es si el candidato de la unidad es de izquierda, de centro o de derecha. Lo
importante es que la prioridad absoluta del pueblo venezolano es hoy derrotar
el chavismo en todas sus formas reales o posibles.
Viernes,
30 de Marzo de 2012 06:39