martes, 8 de septiembre de 2026

De uno a otro

DEL SOLDADO COMUNAL AL PROFESIONAL

Luis Barragán

En la década de todos los tormentos al culminar el siglo anterior, junto a la institución eclesiástica, la corporación castrense fue muy distinguida por la población, como ahora difícilmente se imagina para el lamento de propios y extraños. Difícilmente hoy habrá estudios de opinión que acerquen a la entidad armada a los antiguos peldaños que ostentó, respetada y admirada como una expresión convincente del Estado venezolano que congregaba a multitudes en sus vistosos y marciales desfiles, sin incurrir en consignas partidistas.

La doctrina de guerra popular prolongada trastocó en comunal al soldado que años antes había comenzado a hacerse decididamente anómico con el Plan Bolívar 2000 y sus equivalentes, cumpliendo funciones de una franca desespecialización para integrarse a sendos estados mayores de la electricidad, agroalimentación, o hidrocarburos. A partir de 2012, aproximadamente, sinceró la actividad económica comercial, deseándose también industrial, dejando la Fuerza Armada de lado el acto administrativo a favor del acto mercantil tal como lo señalamos en reiteradas ocasiones en el parlamento, añadida una televisora y un banco propio entre el repertorio de las firmas mercantiles alcanzadas, más tarde perfeccionado el propósito con las zonas económicas especiales asignadas.

Después, la comunalidad concibió o configuró las áreas suburbanas como el lógico teatro de operaciones frente a cualquier agresión del enemigo interno y externo. El dispositivo comunal convierte el heroísmo y sacrificio popular en una ventaja defensiva del régimen, haciendo de los sectores populares escudos humanos. Por consiguiente, el consabido 3-E sintetizó muy bien cuán lejos había llegado la desnaturalización de la Fuerza Armada Nacional en un contexto – más allá - geopolítico tan desfavorable, e, igualmente, en un contexto – más acá – excesivamente absurdo, pues le correspondía fortalecer su específica capacidad de defensa y seguridad de la nación en lugar de garantizar solamente la del poder político que subordinaba a su propio afán de supervivencia al resto de los poderes públicos.

Hubo jerarquías a las que irritaba cualquier cuestionamiento por la manifiesta opacidad en los programas de adquisición y desarrollo de sistemas de armas y en el apresto operacional; acotemos, jerarcas también deshonestos que jamás se hubiesen imaginado señalados en casos como el de las municiones yugoeslavas, los tanques AMX o cualesquiera otros escándalos que naturalmente motorizaban a la opinión pública, actualizando las investigaciones de decididos senadores y diputados en la centuria anterior. Huelga comentar el exceso de generales, la ultrapartidización de la Fuerza Armada y cualesquiera otros casos que la implican, como si bastara poco, en la violación de los DD.HH. que generó toda la atención de las Naciones Unidas y sus comisiones de determinación de los hechos en los últimos años.

El soldado tan inherente al Estado Comunal que, por definición,  pierde las capacidades fundamentales que no logra compensar un indigesto y feroz poder político, debe dar paso a la reivindicación del soldado profesional y especializado que, es justo reconocer, surgió con la creación de la Escuela Militar y Naval en el tránsito de Cipriano Castro a Juan Vicente Gómez, tratando el período puntofijista de entronizarlo definitivamente. El consabido bombardeo de Caracas y las consecuencias más importantes que incluyen las que todavía no se conocen apuntan a la responsabilidad de los mandos superiores que, desde entonces, guardan un silencio que no sabemos cuán sagaz será.

El soldado profesional tiene su principal soporte en el artículo 328 constitucional pacíficamente aprobado por el constituyente y ha de volver aquella norma deliberadamente omitida en 1999 en torno a las autoridades civil y militar que no deben recaer en una misma persona.  Importa y mucho una Ley de Ascensos Militares, vieja deuda con la Constitución, cuyo proyecto diligenciamos y aportamos a una sesión plenaria de la Asamblea Nacional en 2020 al igual que a la Comisión Permanente de Defensa, por lo que hay elementos suficientes, pasión y doctrina que recuperar para que la Fuerza Armada recobre el carácter institucional, profesional y especializado que alguna vez tuvo – es necesario decirlo con todas las fallas -  en la era democrática.

Importa entender que  reprofesionalización significa reinstitucionalización de la corporación castrense en el marco de la  reinstitucionalización misma del Estado, recuperada la noción indispensable y genuina del monopolio legítimo y lícito de la violencia.  Y ojalá, luego de la amarga experiencia de casi tres décadas, haya claridad respecto de la obvia, además de ventajosa, subordinación del poder militar al poder civil para evitar la militarización de la sociedad y la milicianización de la Fuerza Armada que la lleva a la autodestrucción cuando tiene por misión sistemática y casi existencial la de reprimir a la ciudadanía.

Fotografías tratadas con IA:  Juan Vicente y Vicentico Gómez en el Congreso Nacional. Élite, Caracas, N° 36 de 1926.

Referencia: 

https://www.elnacional.com/columnas/2021/11/del-soldado-anomico-al-comunal/

https://apuntaje.blogspot.com/2026/09/la-ya-vieja-sospecha.html

08/09/2026:

https://www.elnacional.com/columnas/2026/09/del-soldado-comunal-al-profesional/

lunes, 7 de septiembre de 2026

La ya vieja sospecha

DEL SOLDADO ANÓMICO AL COMUNAL

Luis Barragán

Mal que bien, realizamos al soldado profesional en el XX, como no pudimos hacerlo en el siglo anterior y aún luce imposible en el que está corriendo. El solo anuncio de la implementación de un sistema defensivo comunal, faceta y caricatura de la doctrina de resistencia popular prolongada, responde al hábito oficial de no detallar absolutamente nada para sorprender en todo a una ciudadanía capaz de incurrir en delitos que la hagan reo, como el de traición a la patria.

Doctrina que ensaya este régimen para sobrevivir a la inconformidad y el rechazo manifiestos de las más disímiles corrientes y movimientos sociales que lo padecen, en reclamo de libertad y democracia, y de la propia comunidad internacional en respaldo de los más caros principios y valores occidentales. Realizado el soldado anómico, con el desempeño de tareas distintas a las de su especialidad, lejanamente marcada una pauta que ahora luce timorata con el Plan Bolívar 2000, el fin del Estado Cuartel coincide con la repetida fórmula del llamado autoritarismo competitivo, cuyos excesos desmienten la tesis académica, dándole una obscena teatralidad al totalitarismo que fundamentalmente lo explica el delito común. Y, ahora,  emerge  el soldado comunal que ya no encontrará ocupación en los desolados centros electorales.

Paradójicamente, controlado un elevado porcentaje de nuestro territorio por fuerzas irregulares foráneas, el dispositivo comunal en cuestión tiene otros propósitos, como el de extremar el control social al que tanto ha contribuido el general COVID-19, y el de garantizarle un extraordinario escudo humano al régimen, sobre todo en los grandes centros urbanos. Recordemos, por ejemplo, tiempo atrás se habló de la instalación de sendas baterías anti-aéreas en los sectores populares a los que, suponemos, bastan pocos operadores militares para numerosas comunas e, incluso, ciudades comunales, excepto tratemos de actividades guerrilleras y terroristas.

Leyes como las del trabajo y el denominado poder popular, sólo explican el principio constitucional de corresponsabilidad del Estado y la sociedad civil en materia de seguridad y defensa, a través de la incorporación o reclutamiento efectivo del ciudadano por la Fuerza Armada, fuere o no miliciano. Muy poco o nada dicen los gremios afines con relación a las brigadas universitarias que establece el IV Convenio Colectivo, esbozado mejor el papel que desempeñará el soldado de una clara –deducimos– vocación metropolitana.

Junto con Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez echó las bases para unas Fuerzas Armadas profesionales con la ayuda inestimable del general Petróleo y, aunque reafirmaba su poder y poderío las veces que hizo falta, como lo revela la fotografía publicada por la revista Élite (Caracas, nr. 36 de 1926), exhibiéndose marcialmente con su hijo en la presidencia del Congreso Nacional, cada vez fue más prudente; incluimos a Eleazar López Contreras, cuyo hijo literalmente se sublevó alguna vez, y al resto de los mandatarios de la centuria, con un Pérez Jiménez que calzó su uniforme en el parlamento, pero cuidó muy bien de su personalísima vocación. Por lo pronto, el soldado comunal pone en entredicho a la corporación castrense, siendo interesante reconocer que ni de pretorianismo podrá acusársele.

30/11/2021:

https://www.elnacional.com/columnas/2021/11/del-soldado-anomico-al-comunal/

¿Una llamada de emergencia?

DE LA LLAMADA A MANDRAKE, EL PRESUNTO MAGO

Luis Barragán

Basta con enunciarlos y todo el mundo sabe que nos referimos automáticamente a los contratos petroleros de Trump y Rodríguez, por cierto. Para bien y para mal generan un escándalo del cual medio mundo es experto sobrevenido, pues, viniendo de la sismología, se encuentran ahora en la más profunda petrología venezolana. Sin embargo, contamos afortunadamente con voces experimentadas que incluye a periodistas y dirigentes políticos muy sensatos y prudentes, capaces de orientar a la opinión pública con responsabilidad.

En medio del marasmo, se abre una ventana de oportunidades quizá irrepetibles con el precontrato ya anunciado y asimismo se evidencian maniobras extraordinariamente absurdas como la selección de un empresario venezolano de dudosa reputación para liderar el proceso de recuperación de nuestra industria petrolera. Lumpemburguesía aparte,  resulta lógica la desconfianza y el pesimismo, porque – por una parte – nadie sabe con el detalle necesario de los contratos petroleros que están por suscribirse con toda la formalidad requerida; luego, es natural el festín de conjeturas también maliciosamente lanzadas para confundir.

Constatamos que el gobierno de facto ni se molesta en explicar la novedad como se merece, no hay nadie que pueda hacerle la pregunta directa y libremente a la encargada presidencial, y, menos, que haya un convincente  espacio institucional donde pueda darse un libérrimo debate. Además de los espacios legislativos, nacional y estadal, acotemos que las municipalidades no discuten los problemas nacionales o regionales al suponerlos fuera de sus competencias, por lo que jamás hubiese existido un pronunciamiento como el del 19 de abril de 1810 a juzgar por la cultura política actual.

Estamos afectados – por otra parte – cruelmente de una pérdida de realismo que todavía cuela en el imaginario colectivo; somos solamente petróleo tardando aún en llegar la noticia de la quiebra de la potencia petrolera que fuimos, y ya no somos, gracias a Hugo Chávez y sucesores. Emplearon casi tres décadas para la estocada final, abundando ahora ese lenguaje maniqueo y esa actitud enfermizamente plebiscitaria de los que gustan el test para cada ocasión con el objeto de ponderar el sentimiento nacionalista del vecino, el patriotismo existencial del otro y los otros, la disposición al sacrificio siempre y preferiblemente ajeno.

Hay un anti-imperialismo de re-uso que persigue la decapitación moral de todo disidente, esgrimido en cualquier conversación alrededor de una taza de café, en la programación digital de una polifonía que se convierte en un ruido estridente, en la conferencia que se presumía seria. Los más patrióticos de la hora, rasgándose sus vestiduras, jamás se quejaron de las incursiones iraníes, rusas, chinas y hasta cubanas en los campos petroleros que fundamentan el precontrato.

Esa moralina – finalmente – ocupa a los salvadores de la patria que esperan por siempre  ser llamados a un admirable acto de heroísmo de rápido trámite, en medio de la tragedia que incluye las consecuencias y evidencias que dejó el doble terremoto. Bastará con averiguar el número telefónico para llamarlos, porque en los momentos cruciales no aparecen y, cuando aparecen, descubrimos que ni siquiera Mandrake es mago, no tiene el tino de orientarse por uno que lo haya sido alguna vez, tropezando constantemente con una peña que es la de su propia e intransferible mitomanía.

Seguimos atentamente a expertos como Humberto Calderón Berti, Francisco Monaldi, José Manuel Puente o Willian Hernández, lamentando que no haya el amplio escenario de una polémica parlamentaria como lo hubo en el siglo XX para una materia de tanta trascendencia.  Agreguemos que la prensa local cubre hasta donde puede el asunto, teniendo mayores posibilidades aquellos que ofician en el exterior para las transmisiones  que no siempre cuenta con periodistas sobrios,  informados y muy sagaces.

Fotografías: LB, alguien dejó un viejo aparato telefónico en la avenida Páez de El Paraíso (CCS, 03/09/2026).

07/09/2026:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44911-de-la-llamada-a-mandrake-el-presunto-mago

https://www.eastwebside.com/luis-barragan-de-la-llamada-a-mandrake-el-presunto-mago.html

domingo, 6 de septiembre de 2026

Caza de citas


¿Por qué creen ustedes que desde la cultura y el arte hemos vuelto tan peligrosas, tan zorras, tan demoniacas, tan egoístamente sexualizadas a una pobre niña estadounidense con calcetines blancos, o a esa colegiala que cayó por el agujero de una madriguera, o a una bebecita de caperuza roja que se perdió en el bosque? Si ahora abrieran cualquiera de esos libros de la mal llamada literatura erótica, darían con infinidad de muchachas que claman por ser libres. La ausencia de Lolita en nuestra realidad no impide la presencia de tantas niñas vejadas en nuestra literatura”

Luna Miguel

("Incensurable”, Penguin Random House, Barcelona, 2025: 147) 

Reproducción: Mena Suvari en la pieza icónica de "American Beauty" de Sam Mendes (1999).

Noticiero retrospectivo


- Alberto Arteaga Sánchez. “Antejuicio de mérito, habeas corpus y lucha contra la corrupción”. El Diario de Caracas,  09/06/1984.

- Moisés Moleiro. “Los adecos y el poder”. El Globo, Caracas, 27/05/93.

- Ignacio Burk. “El universitario culto”. El Nacional, Caracas, 13/05/84.

- “Terremotos, la eterna amenaza mundial”. El Nacional, 16/03/81.

- Ignacio Iribarren Borges. “Crónica de la ciudad”. El Nacional, 06/03/80.

Reproducción: En la fotografía de Veneziano, el reportero Luis Arismendi conversa con Clarisa Sanoja, Juez Segundo de Menores del Distrito Federal. El Universal, Caracas, 21/01/1971.

Consecuente

LUIS ALMAGRO Y EL LIDERAZGO CONTINENTAL

Luis Barragán

En esta nueva etapa de una rigurosa vida académica, Luis Almagro, otrora secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), ha tenido a bien prologar una obra reciente de nuestro compatriota Luis Manuel Marcano Salazar: “El paradigma de disolución judicial: cómo la pérdida de la independencia judicial socava la estabilidad democrática” (El Jurista Ediciones Jurídicas, Santiago de Chile, 2026). Sin embargo, difusor digital de la reseña que nos permitimos hacer del libro, nuestro mayor agradecimiento es y siempre será por su apego y solidaridad militante con la causa venezolana de la libertad y la democracia y, particularmente, por la atención dispensada a la tesis de un venezolano injustamente exiliado, capaz de traducir su experiencia en un paradigma de análisis de alcance universal.

De “obra jurídica indispensable” calificó Almagro el libro, dando cuenta de la “realidad viva, dolorosa y persistente” que nos convirtió en un lamentable referente de la demolición institucional en el continente. Desde la más alta posición que ocupó en el organismo interamericano, supo demostrar toda su solidaridad con Venezuela con una búsqueda incesante de medios pacíficos para superar algo más que una coyuntura: el amargo autoritarismo del cual todavía no nos zafamos.

 Hablamos de un compromiso concreto y palpable: Almagro ha comprendido que toda reconstrucción democrática supone también reconstruir las categorías con las cuales se comprende la destrucción institucional, precisamente para poder superarla. La tesis de Marcano Salazar aporta una de esas categorías y el prólogo de Almagro contribuye a ampliar sus alcances, no solamente para comprender el fenómeno, sino también para prevenirlo.

El prólogo, por ello, no constituye una reseña circunstancial obligada por la amistad, pues en el mundo académico se conoce bien el rigor de quien lo suscribe, celoso custodio de las exigencias de la enseñanza superior a la que ha dedicado buena parte de su tiempo después de una extraordinaria carrera diplomática. Su intervención ha legitimado, desde una vasta experiencia político-institucional, la pertinencia y densidad de una obra que todo venezolano interesado en la reconstrucción democrática tiene razones para agradecer.

Defensor eximio de nuestra causa, Almagro tuvo que lidiar con una feroz y cínica dictadura que procuró descalificarlo y demoler su autoridad. Para la coincidencia y para la discrepancia, esa tozudez a favor de la democracia y de sus valores fundamentales lo convierte en un prototipo del líder continental que debe reaparecer y multiplicarse en los años venideros.

Luis Almagro pertenece a la estirpe de un liderazgo sin fronteras que décadas atrás despuntó no solamente por la voluntad y la destreza de un limpio desempeño político, sino también por el pensamiento cultivado y expuesto públicamente. Es, en ese sentido, un estadista que constituye una magnífica reserva moral y política de nuestra América.

Y acaso esa sea una de las mayores lecciones de su trayectoria: el liderazgo continental no consiste únicamente en ocupar una alta posición internacional, sino en conservar, desde ella y después de ella, la capacidad de defender principios, comprender las instituciones y acompañar a los pueblos en su lucha por recuperarlas.

Fotografía: https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Luis_Almagro.jpg

Cfr. https://x.com/Almagro_OEA2015/status/2095182860990759010

06/09/2026:

https://lapatilla.com/2026/09/06/luis-almagro-y-el-liderazgo-continental-por-luis-barragan/

¿La transición de León XIV?

CÓMO VIVIR LAS TENSIONES EN LOS GRUPOS

(San Mateo, 18: 15-20)

Enrique Martínez Lozano

El relato de Mateo parece recoger las “normas” que se fue dando aquella comunidad para regular la convivencia entre sus miembros, particularmente en casos de conflicto doctrinal.

Toda comunidad necesita normas o referencias, no solo para tratar de armonizar las relaciones entre las personas, sino para evitar arbitrariedades por parte de la autoridad. Aunque, con frecuencia, este segundo objetivo suele quedar en entredicho al reservarse la propia autoridad la interpretación de la norma.

Por ello, aun siendo necesaria, la regulación se convierte fácilmente en manipulación, en cuanto hay absolutización de la norma y apropiación de su interpretación por parte de algún grupo. Cuando eso ocurre, es ese grupo de poder quien maneja la norma en beneficio propio, juzgando y condenando fácilmente a quienes discrepan.

No solo eso. Cuando la norma –o una interpretación de la misma– se absolutiza, suele utilizarse como pretexto para juzgar y condenar al otro –que será “considerado como pagano o publicano”–, al mismo tiempo que para justificarse uno mismo, en cuanto “cumplidor” de la ley. Es la trampa del legalismo, tan frecuente en grupos rígidos, también religiosos.

En todo grupo o comunidad, las tensiones son inevitables. Son resultado de la diferencia de necesidades y de aspiraciones que vive cada uno de los miembros. La clave está en el modo de gestionarlas. Cuando su gestión no es adecuada, desembocan en conflicto abierto; cuando es acertada, se convierten en oportunidad de aprendizaje y de crecimiento para las personas y para la propia comunidad.

La gestión adecuada de las tensiones parece requerir la capacidad de conjugar con acierto la autenticidad con la flexibilidad: ser fiel a sí mismo –eso es ser auténtico–, al mismo tiempo que flexible ante las demandas de los otros. Lo cual a su vez implica un grado notable de humildad y de libertad interior, como condiciones de un diálogo honesto, en el que no se busca tener razón ni favorecer el propio interés, sino la verdad de la relación y el bien de las personas.

¿Cómo vivo las tensiones en cualquier grupo?

Reproducción: 

https://www.heqiart.com/store/p93/47__Jesus_Appears_to_the_Disciples_Artist_Proof_.html

 03/09/2020:

https://www.feadulta.com/como-vivir-las-tensiones-en-los-grupos/

Padre S. Martín: ¿El Papa imita a Trump?

https://www.youtube.com/watch?v=D2eY2b2st1Y

Papa León:

https://www.youtube.com/watch?v=VAXapU0CDa8

Padre Guzmán:

https://www.youtube.com/watch?v=H_hR5Zc8LX0

Cardenal Porras:

https://www.youtube.com/watch?v=XEE2SSOVedM

Padre S. Martín:

https://www.youtube.com/watch?v=bTVrHnbXMzo

Padre J. Martín:

https://www.youtube.com/watch?v=8S0YwcLDAFU

Monseñor Munilla:

https://www.youtube.com/watch?v=1shp7bXnclE

De uno a otro

DEL SOLDADO COMUNAL AL PROFESIONAL Luis Barragán En la década de todos los tormentos al culminar el siglo anterior, junto a la instituci...