martes, 31 de marzo de 2026
Hay que pedalear para alcanzar una distinta mayoría
El todavía llamado socialismo del siglo XXI jamás fue
objeto de una polémica seria y profunda en el país, tal como lo calcularon sus
promotores. Algo insólito, incluso, respecto a sectores de la oposición que no
tienen la reflexión precisamente por divisa y, mucho menos, saben de la útil
perspectiva de análisis del marxismo que se debe ejercitar así no profesemos la
escuela.
Aquella vieja y emblemática alianza bolchevique de
obreros y campesinos, dio paso en Venezuela a una yunta cívico-militar a la que
hoy suman las fuerzas policiales y los colectivos armados, reducida la fórmula
a las castas burocráticas del Estado. A pesar de evidenciarse cada vez más lo
contrario, toda la maquinaria gubernamental juró contar con el respaldo de una
mayoría apabulladora de la población y hasta un ministro del despacho ejecutivo
distinguió y proclamó a los cuatro vientos la existencia de una distinta vida
republicana inspirada por un célebre autor italiano, nacido en Cerdeña, mentado
Antonio Gramsci, el supuesto fiador teórico de la experiencia.
En efecto, el ilustre autor sardo apuntó a dos
nociones fundamentales como la hegemonía social y el bloque histórico: la
primera, refiere a la dirección cultural, moral y política irradiada por una
clase sobre otras, como el arraigo
profundo de una sensibilidad política compartida; y, la segunda, versa en torno
a la unidad orgánica de clases sostenida por un largo período, en nuestro caso,
también sustentada por la renta petrolera. Agreguemos que ambas facetas responden a una
relación recíproca, compleja y dinámica entre la superestructura, esto es, el
Estado, sus instituciones y la conciencia social, y el soporte material en modo
y correlación, o (infra)estructura, si se la identifica particularmente con la
producción y exportación del crudo que ya no sufre ninguna transformación
industrial significativa por la ruina de PDVSA.
Fundados en tales premisas, tiempo atrás, apelamos al
antiguo secretario general del Partido Comunista Italiano para replantear el
problema de las mayorías adeptas al chavismo, apreciando los carteles y pendones,
hoy desparecidos, colgados en lo que fue el edificio “Gustavo Zingg &
Asociados” y en “Galerías Qta. Crespo”, adyacentes al popular mercado de
víveres de la ciudad capital. Vistosos inmuebles de una privilegiada ubicación
(uno de ellos, enarboló por muchos años una muda bandera que el viento hizo
harapos), fueron objetos de la invasión y el establecimiento de grupos de
buhoneros bajo el amparo y la protección oficiales, y, a raíz de un incendio,
quizá ocurrido en 2013, por expresa recomendación de los bomberos, fue
completamente desalojado el comercio informal del lugar.
Pudimos observar la persistente demanda de
remodelación y generosa concesión o “liberación” de los edificios, o, al menos,
uno de ellos, para el regreso triunfal del mercado de los corotos, como fue
conocido, aduciendo los peticionarios que eran “326 hijos de Chávez” en
representación de dos mil votos, recurriendo en consecuencia a Nicolás Maduro
para solucionar el problema, no sin dictaminar en última instancia que ”Tenemos
derecho al trabajo” [*]. Cuales elefantes blancos, excepto la instalación de un
organismo policial en un pequeño local, los edificios en cuestión lucen aún
abandonados, desperdiciando el espacio de un sector de la metrópoli también
caracterizado por numerosas invasiones residenciales, permitiéndonos deducir
que los buhoneros fracasaron totalmente en sus reclamos, lograron colocarse en
otros ámbitos urbanos, abandonaron por razones de edad el oficio, se marcharon
de la ciudad o del país, y sufragaron inexorablemente por Edmundo González.
Así las cosas, tendemos a confundir la pretendida
hegemonía social con el obsceno monopolio de los medios públicos y de los
recursos simbólicos del Estado, la (auto)censura y la represión, aprovechándose
de las masas desclasadas que penosamente orbitan en la burocracia o, muy simple,
esperan concesiones de ella para sobrevivir, bajo un ya insufrible
sentimentalismo populista. Y, en reemplazo del bloque histórico desde muy antes
agotado, teniendo por eje el presupuesto público nacional, el régimen ha
propiciado un descomunal clientelismo que únicamente autorizaba la
sobreabundancia y la disposición discrecional de la renta.
Es demasiado obvio que los grupos sociales que
operaban en Quinta Crespo, por voluntariosos que fueren, no obraron como
agentes de ninguna transformación, sino dejaron notariado el resultado de un
fracaso histórico para explicarse como las pulgas
liberadoras según la ironía gramsciana: las pulgas no se mueven, porque
solo lo hace el asno que ellas cabalgan. Cabe preguntarse si hay grupos
sociales realmente estratégicos en esta hora venezolana, capaces de darle
soporte a una nueva, espontánea y consecuente mayoría, una hegemonía y un bloque
diferentes, distinguiendo lo orgánico de lo episódico, la suerte personal y la
del país, lo importante de lo urgente.
[*] https://apuntaje.blogspot.com/2023/11/demandas-maduristas-que-envejecen.html.
Ilustración: Sarah Jacoby.
Fotografías: LB, Quinta Crespo, Caracas (domingo, 09/07/2023), añadida la intervenida gracias a ChatGPT.
31/03/2026:
https://www.elnacional.com/2026/03/gramsci-y-las-pulgas-de-quinta-crespo/
lunes, 30 de marzo de 2026
Universidad y transición
Es nuestra la insistencia en plantear el problema de la universidad venezolana a lo largo del presente siglo y de inscribirla en un proceso histórico que llamamos transición democrática.
Nadar las aguas turbias
DE LA MEMORIA UNIVERSITARIA
Cualquier aprendiz dirá que es demasiado pública,
notoria y comunicacional, la asfixia presupuestaria de las universidades en
Venezuela en el curso del presente siglo. Lo peor es que no hay un foro
pluralista, serio y responsable que acepte el oficialismo para debatir estas y
otras materias relacionadas con el aula superior en Venezuela.
Pocos días atrás, en la UCV, la novel ministro de Educación Superior negó
la precariedad presupuestaria de todos estos años y el viceministro que le
acompañó, alegó los límites impuestos por el bloqueo estadounidense (https://www.elnacional.com/2026/03/presidente-de-la-fcu-ucv-confronto-a-la-nueva-ministra-de-educacion-universitaria/).
Valga acotar, la alta funcionaria es profesora de la citada casa de estudios y
sabe muy del nivel de los ingresos reales y las condiciones socioeconómicas que
incentivan la deserción de profesores y estudiantes.
Presumiendo la buena fe de la titular del despacho en
cuestión, por lo visto, requiere de un diagnóstico sincero de todo lo que ha
ocurrido y ocurre, sin predisposición alguna. En las actuales circunstancias
históricas, es necesario reiterar que salvar a la universidad, es salvar a
Venezuela y viceversa.
E, incluso, importa ejercitar la memoria, actualizándola
radicalmente, porque – a modo de ilustración - persiste un fraudulento imaginario
social emblematizado por el antiguo y célebre cromo-vegetal de la sede de Sartenejas de la
Universidad Simón Bolívar que, desde hace muchos años, está en ruinas al igual
que la piscina olímpica y el galpón de biología seguramente contaminados. Importa
reconocer la tragedia universitaria para superarla con creces, corrigiendo las directrices
políticas que la llevaron a una situación antes impensable.
El sábado próximo pasado, un amigo me envió la dirección de una intervención que tuvimos once años atrás en el dificilísimo y arriesgado marco de la Asamblea Nacional electa en 2010 (https://www.youtube.com/watch?v=faHOSuI0NPc). Recordamos nuestra insistencia en conceder a la universidad venezolana los recursos que tanto necesitaba, pero la maniobra política del oficialismo ocultaba su predilección por el aula militar ante la civil, no aceptaba el cuestionamiento de los créditos adicionales que deliberadamente desordenaban el régimen presupuestario, y jamás comprobaron las irregularidades que achacaba a otros.
Fotografías: William Anseume, galpón de biología y piscina olímpica (Sartenejas, marzo de 2026).
30/03/2026:
https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44175-de-la-memoria-universitaria
domingo, 29 de marzo de 2026
Caza de citas
“No existe una clase
independiente de intelectuales, sino que todo grupo social tiene su propio
sector intelectual o tiende a formarlo pero intelectuales de la clase
históricamente (y de manera real) progresiva, en condiciones dadas, ejercitan
un poder tal que termina, en último análisis, subordinando a los intelectuales
de otros grupos sociales y creando, por ende, un sistema de solidaridad entre
todos los intelectuales con vínculos de orden psicológico (vanidad, etc.) y, a
menudo, de casta (técnico-jurídico, corporativo, etc.)”
Antonio Gramsci
(“El ´Risorgimento´”,
Granica Editor, Buenos Aires, 1974: 98)
Ilustración: ChatGPT.
Noticiero retrospectivo
- Joaquín Marta Sosa. “Adentro está el exterior”. El
Diario de Caracas, 17/10/1986.
-Manuel Quintana Castillo. “El derecho a la
ignorancia”. El Universal, Caracas, 13/02/84.
- Víctor Vidal. “Tiempo de espera: ¿Crisis
parlamentaria?”. El Nacional, Caracas, 22/08/79.
- C.R. Chávez. “Petróleo y política en los 80 años de
El Universal”. El Universal, 26/03/89.
- Edith Guzmán entrevista a Billo Frómeta. El
Nacional, 31/08/77.
Ilustración: Gabriel García Márquez, según Ugo. El Diario de Caracas, 03/02/1986.
Reconstruir el futuro
EL DAÑO LABORAL Y CALDERÓN BERTI
Puede decirse, protesta y media en las calles de la ciudad
capital ha prendido en reclamo del aumento general de sueldos y salarios. Quince
días atrás, la primera actividad consistió en una modesta concentración en la
Plaza Morelos, saboteada por una inmensa tarima oficialista de estridentes
equipos de sonido en la avenida México que no impidieron que un grupo de reclamantes
partiera y llegase a las inmediaciones del Capitolio Federal; y, recientemente,
otro grupo semejante de peticionarios quisieron reeditar la escena, amedrentados
y disueltos tranquilamente por la policía y los colectivos motorizados.
Obviamente, la situación no habla precisamente del
inicio de una transición, revelando la falta de coordinación de las fuerzas
sociales y políticas para demandar mejoras al gobierno que esperará a finales
de abril para anunciar la elevación insignificante de los consabidos bonos. Y
es, faltando poco, no se evidencia la existencia y ampliación de un debate en
una materia necesaria de contextualizar en términos sociales y económicos.
Dicho en anteriores ocasiones, somos partidarios del
reconocimiento del daño laboral en Venezuela, con la consiguiente reparación
social e indemnización económica de los trabajadores, en lugar del exclusivo e
inmediato aumento salarial. No habrá mejor oportunidad que los ingresos
extraordinarios del petróleo para generar las palancas indispensables a objeto
de saldar la colosal deuda con las cajas de ahorro del sector público y reactivar
el crédito, lograr la participación accionaria de los trabajadores en las empresas
a reprivatizar gracias un modelo económico alternativo, entre otros varios
ejemplos.
Grata sorpresa la de esta semana, cuando la periodista
Goizeder Azúa entrevistó al reconocido experto petrolero Humberto Calderón
Berti (https://www.youtube.com/watch?v=GnMaATCDzII), quien hizo un responsable señalamiento en torno a la
situación de los miles de empleados de PDVSA otrora despedidos por Hugo Chávez
y esbozó al mismo tiempo – entusiasta – una solución necesaria. Por una parte,
con sentido realista, señaló que no habrá los recursos indispensables a corto
plazo para resarcir a la asombrosa cantidad de personas que el barinés botó de
la industria con un par de prepotentes pitazos televisivos; y, por otra,
planteó la posibilidad de que los venezolanos que se encuentran en el exterior,
ingenieros que trabajan en el área petrolera en diferentes latitudes, así como
los obreros calificados, regresen a nuestro país ya no como empleados, sino
como empresarios privados capaces de motorizar la industria en todos sus
ámbitos.
Nadie pretende afirmar que el exministro Calderón
Berti expresamente está de acuerdo con la tesis del daño laboral, aunque luce
obvio que coincide implícitamente. Significa la inversión de ahorros y la reinserción
en el proceso productivo de aquellos que no sólo despidieron de PDVSA, sino que
perdieron oportunidades laborales, justos salarios, la debida actualización,
etc.
Ilustración: Gerardo Feldstein.
29/03/2026:
https://lapatilla.com/2026/03/29/luis-barragan-el-dano-laboral-y-calderon-berti/
Referencia: https://www.youtube.com/watch?v=GnMaATCDzII
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