domingo, 23 de agosto de 2026

Una sobria propuesta desde la civilidad

LA FANB O SE FORMATEA PARA DESPOLITIZARSE O TERMINA DE DESAPARECER

Sebastiana Barráez

El ingeniero e investigador David Alberto Morán Bohórquez plantea que la FANB atraviesa una crisis estructural causada por la politización, la pérdida de meritocracia y el deterioro operativo. La misión fundamental de una Fuerza Armada en una república democrática no es sostener gobiernos, dice el análisis. Vladimir Padrino López (con sombrero panameño)  fue General en Jefe del Ejército Bolivariano ny Ministro de la Defensa y ahora es ministro para la Agricultura Productiva y Tierras.

La Fuerza Armada venezolana ante una encrucijada: despolitizarse o seguir perdiendo capacidad institucional

El ingeniero e investigador David Alberto Morán Bohórquez sostiene que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana no solo ha asumido en la última década espacios estratégicos de la economía venezolana, incluida una porción de la industria petrolera, sino que también enfrenta un proceso sostenido de deterioro institucional. Su diagnóstico apunta a una erosión multifactorial marcada por la politización, la pérdida de capacidades técnicas y la dispersión operativa.

En su trabajo De una Fuerza Armada politizada a una institución profesional, Morán traza una radiografía crítica de la institución castrense venezolana y plantea como prioridad su despolitización, modernización y retorno a una lógica profesional y meritocrática.

La misión fundamental de una Fuerza Armada en una república democrática no es sostener gobiernos, tutelar la voluntad popular ni actuar como el brazo armado de una parcialidad ideológica; su única misión es proteger la Constitución, garantizar la integridad territorial y defender a todos los ciudadanos sin distinción, afirma Morán.

A su juicio, el estado actual de la Fuerza Armada es consecuencia de un proceso continuo de fatiga institucional, en el que el mérito, la doctrina y el mantenimiento fueron desplazados por la lealtad política y la dispersión de funciones.

Morán es ingeniero industrial, ha sido profesor en la Maestría en Administración de la Universidad Metropolitana de Caracas y se ha especializado como investigador en planificación estratégica, energía, economía y desarrollo. También ha publicado artículos en distintos portales de comunicación.

Analiza aquel modelo que el Estado venezolano inició en 1958 dirigido a la profesionalización y la especialización técnica de la institución armada, “subordinada al poder civil democrático”, preparaba al militar para la gestión de la violencia legítima del Estado para la defensa de la soberanía y el territorio.

Su propuesta se basa en un modelo civil-ingeniero de la defensa: un sistema en el que las armas estén estrictamente subordinadas a la ley y al poder civil legítimamente electo. Para el investigador, la no beligerancia política de los cuarteles constituye una garantía esencial de estabilidad interna.

Despolitizar la institución y devolverla a su rol profesional, sostiene, permitiría blindar la democracia frente al pretorianismo y dignificar la carrera de las armas. En ese escenario, el soldado del futuro recuperaría el respeto y la confianza de la sociedad civil.

Según Morán, la defensa de Venezuela no dependerá únicamente del número de soldados, tanques o aviones, sino de la calidad de sus líderes, la preparación de su personal, la incorporación tecnológica, la fortaleza institucional y la confianza ciudadana. Reconstruir la Fuerza Armada será, en última instancia, reconstruir la República, resume.

El soldado del futuro

Uno de los ejes de la propuesta de Morán es la transformación del perfil humano de la Fuerza Armada. El investigador plantea una mutación tecnológica y organizativa para que el soldado venezolano del siglo XXI deje de ser concebido solo como combatiente tradicional y pase a ser un operador de conocimiento de alto rendimiento.

En ese nuevo paradigma, la disciplina y la aptitud física seguirían siendo necesarias, pero insuficientes. La defensa moderna exigiría competencias técnicas avanzadas y perfiles especializados.

Entre esas capacidades, Morán menciona ingenieros y programadores de combate, operadores de drones y pilotos remotos, analistas de datos e inteligencia de fuentes abiertas, especialistas en guerra electrónica y ciberdefensa, científicos de datos, lingüistas estratégicos y analistas geoespaciales.

El soldado del futuro no servirá por coerción ideológica, sino por un profundo sentido de vocación republicana, respaldado por un entorno profesional que estimule su crecimiento científico e intelectual, dice Morán.

No costosa, sino más inteligente

Morán insiste en que una Fuerza Armada moderna no tiene que ser necesariamente la más costosa, sino la más inteligente. Eso implica una gestión técnica, ética y transparente de la defensa, con una visión de la seguridad nacional como un problema de optimización bajo severas restricciones presupuestarias.

Cuando Venezuela supere su crisis económica, advierte, cada inversión en defensa deberá estar plenamente justificada por su retorno estratégico y su eficiencia operativa.

Su propuesta de financiamiento inteligente de la defensa nacional se apoya en criterios de ingeniería financiera, gerencia pública y control logístico anticorrupción. Entre las medidas plantea auditorías de activos, reducción de la carga burocrática y erradicación de la corrupción cuartelaria.

No se trata de solicitar mayor presupuesto sino de “eliminar la redundancia y la discrecionalidad”. Bajo ese esquema, las unidades de combate y de servicio no manejarían recursos financieros directos, sino que administrarían recursos logísticos conforme a planes operativos certificados por los niveles superiores de comando.

Morán también propone erradicar la improvisación, institucionalizar la figura del oficial intendente para la administración integral de fuertes y bases militares, y reducir macroestructuras mediante almacenes y cadenas de suministro unificadas.

Crisis en la Fuerza Armada

En el diagnóstico de Morán, la FANB se desnaturalizó al diluir la identidad operacional de sus componentes, es decir Ejército, Armada y Aviación Militar, dentro de una denominación homogénea que, según afirma, debilitó liderazgos, competitividad y especialización institucional.

Ese cambio impactó la estructura de mando y se profundizó con reformas legislativas que, a su juicio, alteraron la naturaleza de la institución. Morán sostiene que convertir a la FANB en militante de la revolución bolivariana violentó el principio constitucional de no beligerancia política.

Ese impacto en los mandos de la estructura piramidal fracturó el eje de la pirámide organizacional: el mérito profesional. Ascensos, designaciones y comandos pasaron a depender de la lealtad política, lo que habría provocado fuga de talento calificado y desestímulo de la excelencia técnica en academias y unidades de combate.

La ideologización “fracturó el eje de la pirámide organizacional: el mérito profesional”. Así, los ascensos, designaciones y comandos pasaron a depender de la lealtad y provocó “una fuga de talento calificado y desestimuló la excelencia técnica dentro de las academias y unidades de combate”.

Morán agrega que la politización asignó a los militares roles ajenos a la misión constitucional de defensa. Entre ellos menciona la presencia de oficiales en áreas de la administración pública, especialmente en empresas de alimentos y minería, lo que expuso a la institución a dinámicas de corrupción estructural.

Es entonces cuando se produce lo que Morán llama “la desnaturalización del soldado y la erosión de la confianza ciudadana”, un factor que considera crítico para cualquier estrategia de seguridad nacional.

No era el enemigo interno

Morán cuestiona que el régimen venezolano haya concentrado su enfoque en el enemigo interno y estructurado una organización territorial militar, fragmentada en REDI, ZODI y ADI, orientada, según su lectura, al control social y la gestión empresarial, en detrimento de amenazas históricas como la presencia de grupos irregulares en zonas fronterizas.

En ese contexto, describe a la Fuerza Armada como una estructura “hipertrofiada e hidrocefálica”, con un número desproporcionado de generales y almirantes, déficit de liderazgo crítico y pérdida de doctrina para el conflicto militar clásico. La alteración de la pirámide militar, sostiene, terminó subordinando la autoridad profesional a la alineación ideológica.

Morán, quien es ingeniero industrial, interpreta el colapso de la Fuerza Armada como parte de un patrón sistémico similar al observado en otras corporaciones estratégicas del Estado, como Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y la Corporación Venezolana de Guayana (CVG).

En esos casos, afirma, la sustitución de la meritocracia, la rigurosidad técnica y la planificación de largo plazo por la lealtad partidista y el control ideológico derivó en el colapso de la productividad.

La Fuerza Armada, según su análisis, siguió una trayectoria semejante: al reemplazar el mérito profesional por la militancia, perdió capacidad operativa y se convirtió en una estructura pesada, burocrática y técnicamente debilitada.

Morán concluye que la adquisición histórica de sistemas de armas pesadas se hizo sin un análisis integral de ciclo de vida, sin líneas sostenibles de suministro logístico ni transferencia tecnológica real. A ello se sumaron sanciones internacionales, restricciones presupuestarias y gestión ineficiente, factores que impactaron el inventario convencional y lo dejaron en estado de inmovilidad u obsolescencia por falta de mantenimiento mayor.

23/08/2026:

https://www.costadelsolfm.org/2026/08/la-fanb-o-se-formatea-para-despolitizarse-o-termina-de-desparecer/

Persistencia

CORRE EL PLAZO

Ya es tiempo para la implementación pública y técnica sobre el cambio del TSJ

“Es necesario advertir de nuevo que el caso del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) no se reduce solamente al cambio integral de sus magistrados, sino a los mecanismos que garanticen la designación de los venezolanos más idóneos, mejor formados y con probada experiencia académica y profesional para lo que debe ser el frenazo a la disolución judicial del país”, manifestó Luis Barragán, otrora diputado a la Asamblea Nacional electa en 2015.

“De muchos años – prosiguió – ha sido nuestra la preocupación en torno a la administración de justicia en Venezuela, reiterada en muchas ocasiones en la cámara, por lo que debemos insistir en que quedó pendiente una nueva reforma de la Ley Orgánica del TSJ para garantizar un proceso más transparente, meritocrático y de participación ciudadana en la selección de los futuros magistrados de acuerdo a lo decidido en la mesa de negociaciones”.

Puntualizó que la mesa de negociaciones ha sido diligente al acordar la materia, pero “importa iniciar el trámite correspondiente para implementar técnicamente el acuerdo con la reconfiguración definitiva del Comité de Postulaciones Judiciales, la verificación de las credenciales y la apertura formal de proceso como también lo señalan las legítimas organizaciones especializadas de la sociedad civil”, finalizó el dirigente político.


TSJ SIN IMPROVISACIONES

Piden credenciales y meritocracia para los nuevos magistrados

Redacción OyN  

El ex diputado Luis Barragán  declaró que “el caso del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) no se reduce solamente al cambio integral de sus magistrados, sino a los mecanismos que garanticen la designación de los venezolanos más idóneos, mejor formados y con probada experiencia académica y profesional para lo que debe ser el frenazo a la disolución judicial del país”.

“De muchos años – prosiguió – ha sido nuestra la preocupación en torno a la administración de justicia en Venezuela, reiterada en muchas ocasiones en la cámara, por lo que debemos insistir en que quedó pendiente una nueva reforma de la Ley Orgánica del TSJ para garantizar un proceso más transparente, meritocrático y de participación ciudadana en la selección de los futuros magistrados de acuerdo a lo decidido en la mesa de negociones”.

Puntualizó que la mesa de negociaciones ha sido diligente al acordar la materia, pero “importa iniciar el trámite correspondiente para implementar técnicamente el acuerdo con la reconfiguración definitiva del Comité de Postulaciones Judiciales, la verificación de las credenciales y la apertura formal de proceso como también lo señalan las legítimas organizaciones especializadas de la sociedad civil”, finalizó el dirigente político.

23/08/2025:

https://www.opinionynoticias.com/noticiasnacionalesyglobales/44836-tsj-sin-improvisaciones-piden-credenciales-y-meritocracia-para-los-nuevos-magistrados

Caza de citas

“Tengo mala conciencia: cuanto peor se siente ella, mejor me encuentro yo. Cada una sigue su camino. Yo hacia la planta baja para terminar de limpiar, ella hacia su habitación para revolcarse en su duelo. La puerta se cierra, la imagino en su cama, abatida por el sueño y la depresión. Ni siquiera se habrá molestado en quitarse el batín”

Sidonie Bonnec

(“El secreto de la niñera”, NdeNovela, Marid, 2026: 163)

Ilustración: Igor Morski.

Noticiero retrospectivo


- D.F. Maza Zavala. “La nueva política comercial conmueve a la economía”.  Bohemia, Caracas, N° 1346 del 12/06/1989.

- Discurso del ministro de la Defensa al inaugurar la sede. El Nacional, 08/06/81.

- José Pulido. “Xulio Formoso: De trovador de multitudes a ingeniero de sistmas”. El Nacional, Caracas, 4/06/84.

- La industria de la alimentación. Número, N° 65 el 20/08/81.

- M.B. “Aquí Oscar es competencia”. Summa, Caravas, N° 52 de 15/06/72.

Reproducción: Tte. Cnel. Carlos Delgado Chalbaud, encargado de la presidencia de la República, en los actos de fin de curso de la promoción "José Antonio Anzoátegui", Escuela Militar. Billiken, Caracas, 1ra. quincena 02/1948.

Desamurollar el centro histórico caraqueño

LA LIBERACIÓN DE LOS ESPACIOS FÍSICOS DEL PARLAMENTO

Luis Barragán

Es en este siglo cuando el Capitolio Federal y los espacios aledaños han sido vedados a la ciudadanía. Antes, hubo esmero en programar la visita de todo interesado al interior de lo que hoy se conoce como el Palacio Legislativo, especialmente los escolares, y en garantizar el tránsito vehicular y después peatonal por sus alrededores.

El derecho de acceder a la casa guzmancista y de merodearla para cualquier conversación ocasional, entrevistarse con los parlamentarios y el personal administrativo, o hacer toda diligencia de interés,  permitía incluso llevar la protesta hasta las propias rejas del siglo XIX que en ocasiones trataron de derribar. Vale decir que, de un modo u otro, se parlamentaba en el sitio que muy bien cubría la prensa libre.

En efecto, sobran los viejos testimonios de la prensa, ni siquiera en la época de las guerrillas se impidió que la gente visitara o se aproximara a un lugar que se hizo tan cotidiano al punto de bulevarizarse para que todo aquel que lo deseara, circulara libre y despreocupadamente aun cuando el centro histórico de la ciudad tenía el congestionamiento natural al servir de escenario principal de la Corte Suprema de Justicia y de todos los tribunales de la ciudad, así como de los ministerios, por no mencionar a las empresas privadas. No obstante, a partir de 2005 el Capitolio fue tragándose paulatinamente sus esquinas, avenidas y calles, a través de un enrejado insólito que acabó con el libre paso entre las esquinas de Monjas a San Francisco, por más que ahí esté la cámara municipal de Libertador; de Monjas a Padre Sierra, cuya anchura alguna vez prometió un hermoso paseo para entrar al Salón Elíptico; ahora, de Capitolio a Padre Sierra, obstaculizando una arteria alterna a la avenida Baralt y, por supuesto, respecto a la avenida Universidad, tiene un canal privativo y ocioso.

Historiadores y cronistas coinciden en caracterizar las décadas de los sesenta y setenta de la centuria anterior como de una desembozada violencia que no llevaron a amurallar las edificaciones de los diferentes órganos del Poder Público y despachos administrativos, como ha ocurrido por toda esta época. Incluso, obras de un estilo brutalista pierden toda vistosidad con rejas que desmienten a sus arquitectos, como ocurre con las sedes del Tribunal Supremo de Justicia y el Teatro Teresa Carreño, a pesar de estar bajo la custodia permanente de la Guardia Nacional.

Durante diez años asistimos a las sesiones parlamentarias y comisiones de trabajo,  apreciando la literal captura de esos espacios perimetrales de un oficialismo amurallador. Faltando poco, militarizado el parlamento en la casa que ha de ser de la civilidad, añadidos los servicios policiales ordinarios, por siempre nos expusimos a los consabidos colectivos armados con sendas patentes de corso.

Valga aclarar que, en la avenida Universidad y calles adyacentes, incluyendo la riesgosa sede administrativa de Pajaritos para todo diputado opositor, eran de antemano insuficientes para las multitudes que protestaban al gobierno. Por ello, tuvieron por natural domicilio las autopistas de entradas bien retiradas del parlamento.

Ya es tiempo que las fuerzas de seguridad despejen y liberen los espacios físicos de la corporación legislativa, igualmente ocupados para estacionar los vehículos oficiales, devolviéndolos a la ciudadanía para el ejercicio del derecho constitucional al libre tránsito. Por supuesto que entendemos la necesidad de un mínimo de seguridad, pero fueron peores las circunstancias que vivió muy antes el centro histórico de Caracas, garantizado el orden público por la vía ordinaria, prudente y convincente.

Ilustración y breve nota LB: Propuesta de ChatGPT no solicitada. Sin embargo, la acogemos a pesar de la curiosa interpretación que tiene del texto del paisaje de una plaza que creemos sea la Bolívar y sus paseadores con una versión del patio del Capitolio Federal. Toda una exageración sobre la liberación de los espacios físicos que significa la pérdida de la sede e institucionalidad del parlamento.  

23/08/26:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44842-de-la-liberacion-de-los-espacios-fisicos-del-parlamento

https://lapatilla.com/2026/08/24/luis-barragan-la-liberacion-de-los-espacios-fisicos-del-parlamento/

Modelo no dual de conocer

TODOS SOMOS JESÚS

(San Mateo, 16: 13-20)

Enrique Martínez Lozano

En los evangelios sinópticos, esta pregunta acerca de la identidad de Jesús ocupa un lugar destacado. Nos ofrecen las respuestas de la gente –que consideran a Jesús un maestro, en la línea de los grandes profetas de su pueblo- y de la comunidad de discípulos, personalizados en Pedro, para quienes Jesús es el “Mesías” (Cristo) esperado del judaísmo y el “Hijo de Dios”.

En realidad, la pregunta por la identidad es la más importante de todas las que podemos hacernos: ¿Quién soy yo? Hasta el punto de que, de la respuesta adecuada, depende que vivamos en la luz y libres de sufrimiento. Por el contrario, siempre que permanecemos en cualquier tipo de sufrimiento es señal de que estamos respondiendo de un modo equivocado –aunque sea inconsciente- a aquella cuestión.

La pregunta “¿quién soy yo?” puede ser respondida desde un doble plano: en el plano relativo, la respuesta es reductora, porque parte del supuesto erróneo de que somos individuos separados; en el plano absoluto, por el contrario, solo existe una respuesta idéntica para todos los seres, ya que –no puede ser de otro modo- todos compartimos el mismo y único Fondo o núcleo que constituye todo lo que es.

Si lo aplicamos a Jesús, las dos respuestas que aparecen en el texto se mantienen en el nivel relativo: para su pueblo, es un profeta; para Pedro, el Mesías e Hijo de Dios.

Parece claro que la respuesta de Pedro refleja la fe de la primera comunidad de Mateo. Y, en cualquier caso, para un judío, la expresión “Hijo de Dios” no tenía el significado que habría de adquirir posteriormente, a partir del Concilio de Nicea, en el siglo IV. Con esa expresión, los judíos se referían a alguien que, según ellos, gozaba de una particular intimidad con Dios.

Decía que ambas respuestas, por más que parezcan acertadas, se mueven en el plano relativo, en el que impera la mente y, en consecuencia, el modelo mental. Sabemos que la mente es esencial e inevitablemente separadora; tiende a creer que las cosas son tal como ella las percibe, sin advertir que su misma percepción constituye ya una interpretación. Por lo que bien puede decirse que –si nos situamos en el plano absoluto- la mente nos engaña.

¿Qué ocurre en este otro plano? Que la separación sobre la que se basa todo el discurso mental es solo aparente. Lo Real es una unidad sin costuras, en la que todo se halla inextricablemente interrelacionado. Y no podemos hablar de algo, sin que estemos hablando del “todo”. De la misma manera que, cuando fijas tu atención en el nudo de una red, estás viendo la red; y cuando observas una ola que sobresale del océano, estás viendo agua.

Vengamos a la cuestión de la identidad de Jesús. ¿Quién soy yo? Más allá de la forma concreta, que se percibe en el plano relativo, la respuesta solo puede ser una: el mismo y único Ser que a todos nos constituye.

En este plano profundo, únicamente opera el modelo no-dual de conocer, que requiere silenciar la mente para percibir, más allá de las formas que no se niegan, la Unidad mayor en la que todas son abrazadas. (A quien le interese profundizar en estos dos modos de conocer, que se corresponden con los dos planos de que hablaba, puedo sugerirle la lectura de “Otro modo de ver, otro modo de vivir. Invitación a la no-dualidad”, editado por Desclée De Brouwer).

La mente ve a Jesús como alguien separado y, según la confesión cristiana, divinizado. Desde el modelo no-dual, lo descubrimos como una forma exquisita que toma el Misterio o Ser único, que se manifiesta en todos los seres. Los cristianos lo reconocemos como un “espejo” nítido que refleja la verdadera identidad humana. Pero en ningún caso es un ser separado, ya que la separación es solo una creencia de nuestra mente. Por eso, en una expresión breve, puede afirmarse con verdad que todos  

21/08/2014:

https://www.feadulta.com/todos-somos-jesus/

Reproducción:

https://alecoutedesevangiles.art/2022/03/

Padre S. Martín: El Papa desactivador de las minas:

https://www.youtube.com/watch?v=XA4oDHHPyvY

Padre Guzmán:

Papa León:

Cardenal Porras:

Padre S. Martín:

Padre Javier:

Monseñor Munilla:

martes, 18 de agosto de 2026

De la orquestación cívica

EVOCACIÓN DEL LIDERAZGO DE ANTICIPACIÓN

Luis Barragán

Reconozcamos una habilidad frecuentemente inadvertida del régimen que conceptualmente lo es, a pesar de la irritación que suscita el término en el oficialismo: además de reprimir y excluir, desde principios del presente siglo promovió a determinadas individualidades y grupos de oposición, algunos noveles u otros ajenos al oficio, alcanzando una cierta selección artificial del liderazgo alternativo. Así, logró efectivamente neutralizar a aquellos de probada experiencia, a los que poco resistieron el nuevo orden de cosas, como muy pocos consiguieron sobrevivir al rudo modelo que se impuso para el desempeño público. Sin embargo, ahora, el agotamiento ha dado alcance a los tozudos elencos del poder, de obscuros intereses ya expuestos a la intemperie, y la perspectiva histórica apunta a la necesidad de fuerzas emergentes consecuentes con una tradición republicana, capaces de concebir, idear y hacer la política de un modo diferente.

Por ello, es necesario mirar aún más atrás para dar el salto más adelante todavía respecto a lo que podemos llamar el liderazgo de anticipación, pues lo hubo en reiteradas ocasiones en la centuria anterior: dirigentes políticos de pensamiento y acción —caras de una misma faceta— capaces de percibir el agotamiento o la insuficiencia de un orden cuando todavía no constituía una conciencia predominante, denunciarlo y esforzarse por implementar un proyecto histórico concreto para superarlo, llegasen o no a la dirección del Estado. Anticipaban, precisamente, porque no se limitaban a responder a la crisis una vez instalada: la advertían, procuraban darle sentido y se preparaban políticamente para el cambio que ella anunciaba, aun cuando no tuviesen asegurado el acompañamiento social ni la certeza de un desenlace inmediato.

La caída de la dictadura perezjimenista devolvió al escenario público a los actores políticos que hicieron posible una transición, evitando la regresión que constituye el riesgo inherente a todo proceso de cambio que se respete. Nos referimos a un liderazgo sistémico que produjo el relevo necesario, con una década y media de amargo aprendizaje que no cabría hoy en una pantalla, por inteligente que fuese el teléfono, incubado antes en liceos y universidades.

Solemos apreciar los sucesos de 1958, por ejemplo, desde una cómoda perspectiva histórica, como si aquella agitación tras agitación hubiera respondido a un libreto previo, libre de cualquier acertijo y angustia. Ni siquiera llegó al mes el consabido derrumbe dictatorial cuando volvieron al país para recorrerlo, salieron de la cárcel o de la clandestinidad para hacerse de la calle, los dirigentes partidistas que no tuvieron garantía alguna de su libertad, seguridad e integridad personal, afrontando un largo 1958 que produjo —hasta nuevo aviso— dos serísimos intentos de golpe de Estado, uno de ellos sangriento.

Aquella transición recaló en una crisis definitivamente existencial con la insurrección armada que, lejos del convencional desempeño como simples operadores, obligó a las —por entonces— nuevas generaciones de todo signo a realizar un intenso trabajo de articulación política con arraigo social, en defensa de una concepción de la persona, el mundo y las cosas que aportó a la consciencia ciudadana. Los hubo rebeldes aun tratándose  curiosamente del mismo espacio político e ideológico compartido con los más adultos, con clara vocación por el debate escenificado igualmente en el propio terreno social, con peso propio: líderes estudiantiles que multiplicaron a sus sucesores y, haciendo de la trinchera un aula (y viceversa), elevaron la capacidad sistémica al servicio de la libertad y de la democracia, así fuesen escasos los medios disponibles e incierto el desenlace de todos sus sacrificios.

Útil metáfora, la dirección de orquesta muestra la dimensión sistémica del liderazgo más allá de suscitar grandes emociones, colocar el acento personal y ponderar los límites de la ejecución. Décadas atrás, el conductor de una firme batuta reconocía el talento de los ejecutantes, no era celoso de su protagonismo, sabía que no había cupo para sus adulantes y sospechaba de toda crítica y de la audiencia, complacientes.

El liderazgo inconfundiblemente político, importa subrayarlo, consiguió la debida relación y correlación de espacios sociales, generacionales e ideológicos: anticipaba problemas, bregaba por respuestas, las defendía en cualquier terreno y rectificaba si era preciso. Le dio alcance un realismo capaz de generar confianza porque las convicciones eran demostradamente fuertes: una sabia orquestación política de la que las circunstancias actuales, si aspiran a un genuino e inequívoco cambio histórico, tienen todavía enormes lecciones que extraer.

Reproducciones procesadas por ChatGPT: 

Vicente Emilio Sojo, el Orfeón Lamas y la Orquesta Sinfónica Venezuela:

https://lbarragan.blogspot.com/2020/05/la-batuta-historica.html

Jóvito Villalba, Rómulo Betancourt y Rafael Caldera, llegando a la plaza aérea del Centro Simón Bolívar para un mítin unitario. El Universal, Caracas, 10/02/1958.

18/08/2026:

https://www.elnacional.com/columnas/2026/08/evocacion-del-liderazgo-de-anticipacion/

Una sobria propuesta desde la civilidad

LA FANB O SE FORMATEA PARA DESPOLITIZARSE O TERMINA DE DESAPARECER Sebastiana Barráez El ingeniero e investigador David Alberto Morán Bo...