domingo, 12 de julio de 2026

Caza de citas


  Se oyó cómo unas lágrimas caían sobre el tatami. Era un sonido extrañamente exagerado. Por un momento, Junpei creyó que era él quien estaba llorando sin darse cuenta. Pero era Sayoko quien lloraba. Tenía el rostro sepultado entre las rodillas, sus hombros se estremecían en silencio”

Haruki Murakami

(“Después del terremoto”, Tusquets, Barcelona, 1999: 113)

Ilustración: Zalas Anderzak.

Noticiero retrospectivo

- Martha Fuentes, Florencia Tovar y Txomin las Heras. Foro con Chi-Yin Chin (decano de Economía UCAB): “En el país no hay lugar para un nuevo ajuste”. Economía Hoy, Caracas, 31/05/1993.

- Juan Herrera. “Es incierto que seamos psivos en el gobierno y beligerantes en la oposición”. AD, Caracas, 21/10/82.

- Luis Herrera Campíns. “Al momento: Carter y el nuevo estilo de política d EUA”. El Universal, Caracas 20/03/77.

- Joaquín Marta Sosa entrevista a Atahualpa Yupanqui. El Nacional, Caracas, 10/09/72.

- Luis Herrera Campíns analiza el caso de Chile. Resumen, Caracas, 24/03/74.

Reproducción: “Opina Eduardo Machado: Los marcusianos son una legión de contrabandistas ideológicos”. Deslinde, Caracas, 15 al 21/08/1969.

Reciedumbre

SOLIDARIDAD EDIFICADA SOBRE LA DIGNIDAD HUMANA

Luis Barragán

Podemos aseverar la existencia de un patrón recurrente de irregularidades en torno al manejo de la ayuda humanitaria en nuestro país, sobre todo a la luz del tristemente célebre deslave del estado Vargas a finales de 1999. Ahora, está generalizada la sospecha a propósito de las consecuencias del poderoso impacto del doble sismo que enlutó a la ciudad capital y al litoral central semanas atrás.

El nefasto precedente de casi tres décadas en la costa, naturalmente contribuye a la desconfianza hacia el Estado y, específicamente, a su dirección política. Por entonces, fue masivo el auxilio internacional, llegaron millones de dólares en donaciones, ayuda material y equipos rescatistas, pero jamás hubo una rendición convincente de cuentas y Hugo Chávez decididamente partidizó la tragedia convirtiéndose en el benefactor de todos los benefactores para adjudicarse – junto a su sucesor – la aparente reconstrucción de una entidad federal que desgraciadamente se vino abajo otra vez.

De nuevo hay descontento con la actuación del sector oficial, incluyendo la tardía de la Fuerza Armada Bolivariana. La encargada presidencial aseguró la existencia de una campaña de desprestigio, palabras más, palabras menos, que olvida el dato del otro y no menos célebre sismo del 3 de enero del presente año que sorprendió al país entero: ni una pedrada le lanzaron a los drones como respuesta. Sin embargo, ojalá no desaparezcan las imágenes, las redes digitales están colmadas por el video testimonial de quienes afrontaron inmediatamente la realidad varguense, lamentaron la ausencia del funcionariado y reprocharon con coraje la conducta asumida por las autoridades públicas.

Hacia el estado Monagas llegó injustificadamente el cargamento de ayuda para Vargas enviado por Mayer Mizrachi, alcalde panameño, quien ordenó la colocación de un pequeño dispositivo de rastreo para asegurarse del éxito de la operación de solidaridad. Y, entre otros señalamientos más, como el saqueo selectivo de los llamados colectivos, se ha dicho de las bolsas de agua potable de distribución gratuita en Vargas, ahora vendidas en Caracas.

El gobierno debe saber que la reconciliación, la concordia, la armonía entre los venezolanos pasa por el respeto a la verdad, la radical honestidad,  la solidaridad construida sobre la dignidad de la persona humana. Los varguenses fueron muy claros en cada instante de la tragedia sísmica, denunciando con coraje los hechos que desmientieron a la encargada presidencial (https://x.com/la_patilla/status/2073748770819285379), el descarado robo de los bienes de las familias afectadas (https://x.com/_Provea/status/2072834656307995049),  el reclamo encendido de una ciudadanía activa, esforzada y muy firme, ante los impasibles efectivos armados que ni balbucearon (https://x.com/AlertaMundoNews/status/2071373596757315634).

Reproducción: Reclamo a Nicolás Maduro Guerra:

https://x.com/contrapuntovzla/status/2075626741742059852/photo/1 

Cfr.

https://x.com/ImpactoVE/status/2075593156507394087

https://x.com/InformeOrwell/status/2075573536782209240

https://x.com/la_patilla/status/2076292944626151832

12/07/2026:

https://lapatilla.com/2026/07/12/luis-barragan-solidaridad-edificada-sobre-la-dignidad-humana/

La mirada

 DIOS ES ASÍ

(San Mateo, 13: 1-23)

Enrique Martínez Lozano

De los cinco grandes discursos en los que Mateo condensa el mensaje de Jesús, el tercero ocupa el capítulo 13 de su evangelio y es conocido como el "discurso parabólico", porque en él se han reunido las parábolas del Maestro.

Se trata de siete narraciones, tomadas de la tradición y agrupadas en un solo bloque: el sembrador, la cizaña en el trigo, la mostaza, la levadura, el tesoro en el campo, el mercader de perlas y la red.

El objetivo que pretende el evangelista, en este tercer discurso, es mostrar a Jesús como maestro: de hecho, empieza el mismo insistiendo –por dos veces- en que "Jesús se sentó": sentarse equivale a enseñar (o, en otros contextos, a juzgar: quien se "sienta" es el maestro o el juez).

Tal como ha llegado a nosotros, en el relato completo pueden distinguirse claramente tres partes: una parábola breve, una explicación más extensa y un "intermedio" en el que se intenta explicar por qué el mensaje se Jesús, el maestro, no fue acogido por el pueblo judío.

Una lectura atenta, que observa fácilmente la diferencia de estilo y de acentos, busca dar razón de cada una de esas tres partes.

De toda la narración, habría que atribuir al propio Jesús probablemente la parábola original (13,3-9), sin más explicaciones. La parábola es un relato provocativo y abierto, que espera una respuesta del propio oyente o lector.

Lo característico de la parábola parece ser un doble mensaje: el derroche del sembrador y la certeza de una cosecha sobreabundante. Por una parte, el relato muestra un interés manifiesto por subrayar el comportamiento del sembrador que, sin importarle el resultado, siembra por doquier, incluso en lugares donde se sabe que la semilla no podrá germinar, como los caminos o las zarzas...

La parábola original habla, antes que nada, de Dios como Gratuidad, Exceso y Derroche... Podemos adivinar, entre líneas, el gesto de Jesús diciendo: "Dios es así". ¡Tantas veces lo hemos empequeñecido, al hacerlo "de los nuestros", reduciéndolo a un gran Legislador o pervirtiéndolo con rasgos amenazadores o incluso crueles...!

Dios es Donación permanente y gratuita: sólo sabe y sólo puede dar. Eso es lo que "constituye" su ser: no es un "Individuo" separado, creado a nuestra imagen; es un "Darse" permanentemente –más verbo que sustantivo-, que en todo se manifiesta.

Me gusta contar una anécdota entrañable y sabia. En una ocasión, en el grupo de catequesis, una niña preguntó a la catequista: "Señorita, ¿por qué Dios es siempre Dios, y no podemos serlo una cada semana?". (Cuando uno ha crecido con una imagen antropomórfica de Dios, y lo imagina como un "Ser separado", es inevitable que aparezcan interrogantes como los que plantean los adolescentes en clase de religión: "¿Y a Dios quién lo creó?; ¿cómo nació?; ¿quién le puso ese nombre?; ¿por qué lo llamamos así?...").

Pues bien, aquella catequista, tras el "susto" inicial, contestó a la niña: "El día en que tú seas amor, y nada más que amor, serás Dios". No podía haber dado una respuesta mejor. Dios es "ser-donación" –todos nuestros conceptos y palabras se quedan irremediablemente muy pobres-, Dinamismo sabio, luminoso y amoroso, Fuente de todo lo que es y en quien somos, sin ninguna distancia, separación ni costura.

Este es, a mi parecer, el Dios del que habla Jesús. Un Dios que es "siembra" permanente: ésta es la Buena Noticia, el "evangelio" del Maestro de Nazaret.

El segundo rasgo que acentúa la parábola es sólo una consecuencia: el fruto terminará siendo también un exceso. Para una tierra como Palestina, en la que, por entonces, una cosecha del siete por uno era considerada excelente, hablar de un rendimiento del treinta, sesenta o cien, equivalía a desbordar la previsión más optimista, una "exageración" conscientemente provocativa.

Para que eso se dé –parece concluir la parábola-, sólo hace falta "oír": "el que tenga oídos, que oiga". Hace falta abrir los ojos, caer en la cuenta... Tomar un poco de distancia de nuestra mente, venir al presente... y reconocer la Quietud y el Misterio de todo lo que es.

Es indudable que, dentro de cada uno de nosotros, sigue habiendo "caminos" endurecidos, "terrenos pedregosos" con apenas fondo, "zarzas" asfixiantes y reductoras... Empecemos por reconocerlo y aceptarlo, reconciliémonos con toda nuestra realidad interior, abrazándola con humildad. De ese modo, al crecer en unificación –integrando también los aspectos más oscuros y vulnerables de nuestra propia sombra-, se estará disponiendo un buen "humus", la "tierra buena" –que no está hecha de perfeccionismos, sino de humildad-, en la que la semilla brotará por sí misma.

En la tercera parte de su relato (13,18-23), lo que hace Mateo es "aplicar" la parábola a la situación de su propia comunidad. De este modo, se modifica en cierto sentido el acento: de ser prioritariamente "buena noticia", anuncio gozoso de la Realidad de Dios y afirmación de confianza incondicional, se transforma en "exhortación moral" dirigida a cada discípulo.

Este modo de hacer, no sólo es legítimo, sino que resulta imprescindible cuando una persona o comunidad trata de "aplicarse" a sí misma una determinada enseñanza. Pero me parece importante no olvidar que eso tiene un "coste": la parábola se transforma en alegoría, desplazando el sentido original, que nunca deberíamos olvidar.

Finalmente, la segunda parte (13,10-17) constituye una especie de "intermedio", en el que se aborda una cuestión candente para una comunidad judeocristiana, como la de Mateo: ¿Cómo es posible que nuestro propio pueblo, el "pueblo elegido", pueblo de las promesas de Dios, no haya aceptado a Jesús? Sin duda, fue uno de los mayores enigmas para aquellas primeras comunidades.

En búsqueda de una respuesta, encontraron, entre otros, el texto de Isaías 6,9-10, que cita expresamente Mateo. Usando un recurso familiar en toda la tradición bíblica –"miran y no ven; oyen y no entienden; tienen el corazón endurecido"-, se achaca al "endurecimiento" del propio pueblo su incapacidad para acoger el evangelio.

Y ahí se introduce un dicho usual en la época: "Al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene". Más allá del significado original de esas palabras, en una cultura diferente a la nuestra, para nosotros encierran una sabiduría, que se convierte en invitación a estar atentos.

El "Exceso" o "Derroche" de todo lo que es nos alcanzará en la medida en que nos abramos a él. En tanto en cuando nos abrimos a la verdad de quienes somos, más allá de las "etiquetas" y "sueños" de nuestra mente, percibiremos la sobreabundancia del Misterio ("tendremos de sobra"). Si, por el contrario, permanecemos recluidos en la identificación con nuestro ego, será irremediable que notemos cómo, día a día, se empobrece nuestra existencia.

De ese modo, para concluir, me parece ver en todo el relato la proclamación de una Buena Noticia que se convierte en Invitación vital: todo está ya; sólo necesitamos "verlo". Ven al presente, acalla la mente y reconoce quién eres, cuando no te "piensas".

Venimos de un pasado que había reducido nuestra identidad a la mente ("pienso, luego existo", según la fórmula acuñada por el padre de la filosofía moderna). Necesitamos experimentar que no todo acaba ahí: ¡hay vida después de la mente!

Más allá del pensamiento –aunque, evidentemente, asumida e integrada la razón crítica como uno de los grandes regalos de la modernidad, que nos previene contra la irracionalidad-, se halla un "No-lugar" –más allá de los "mapas", el "Territorio"-, que constituye nuestra verdadera identidad.

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/915-dios-es-as%C3%AD.html

Ilustraciones: Greta Lesko. 

Padre S. Martín: ¿HACIA un NUEVO cisma? ¿Está APOYANDO Roma el Camino SINODAL? 

https://www.youtube.com/watch?v=Q6W7aMz2Wtw





martes, 7 de julio de 2026

¿Eso dijo Pío Tamayo?

 

ABC. Madrid, 07/07/2026.

Un desafío de excepción

VÉRTIGO TRANSICIONAL

Luis Barragán

Hay un evidente agotamiento del ciclo autoritario en Venezuela que no debemos confiar ingenuamente a una automática respuesta democratizadora y, menos, al voluntarismo extremo que la promueve en nombre de sus particulares vivencias opositoras. Pocos logran apreciar y asumir las magnitudes de un cambio que tiende a sobrepasarnos política, intelectual y anímicamente, trastocado en un complejo proceso, una empresa de alto riesgo y un enorme desafío luego de casi treinta años de desaprendizaje cívico, polarización, confrontación y deterioro institucional.

La transición nos remite a un proceso de procesos y a una experiencia cargada de amenazas y peligros de índole incluso personal, configurándose definitivamente como una oportunidad imperdible.  Además, impone retos que someten a una dura prueba la capacidad de conducción y exponiendo las vulnerabilidades de los actores que actúan en un escenario naturalmente controversial, estos deben lidiar con el vértigo políticamente entendido a través de sus elementos en la medida que no se tiene certeza alguna de lo que ocurrirá (cognitivo), desconociendo cuán correctas son o no las decisiones adoptadas (moral), y la consistencia o no de las instancias empleadas o por emplearse (institucional), aunque el decisor sepa o diga saber la real incidencia en la correlación de fuerzas que pugnan por continuar o emerger (estratégico).

Ha sido fácil enunciarla, pero una transición no es algo ya dado, un producto preelaborado, un manual y tampoco un recetario, sino un esfuerzo históricamente creador, cargado de responsabilidades y determinaciones que pueden intimidar, desorientar, descolocar o desestabilizar a la dirigencia que está obligada a acertar, probando aptitudes que no se improvisan. Más allá o más acá de su dimensión emocional o psicológica, el vértigo político entraña una profunda incertidumbre y una inevitable y mutua desconfianza entre propios y extraños, equipos negociadores, añadida la población misma, tras la formalización de un tránsito que procura garantías para evitar retroceder.

Nada casual, Adam Przeworski sostiene que la incertidumbre no es un episodio accidental del proceso democratizador, sino uno de sus requisitos constitutivos. Precisamente, no existiendo protagonista ni espectador que predigan el desenlace y la propia permanencia de los acuerdos alcanzados, la transición exige prudencia, aprendizaje y una excepcional capacidad política.

La apertura del proceso sincera la resistencia militante de las llamadas áreas marrones (brown areas), útil categoría de análisis aportada por Guillermo O´Donnell respecto a los territorios donde no llegan la autoridad estatal ni la legalidad democrática, que nos sirve para metaforizar un imaginario de cínica victimización e idealización del oficialismo y de sus intereses vitales, generalmente patrimoniales. La obstinada propaganda gubernamental siembra percepciones, emociones, actitudes y comportamientos generadores de confusión entre adversarios, aliados y medios de opinión, distorsionando los hechos.

Inaceptable, aunque comprensible, la angustia de los elencos del poder apunta a la posibilidad de ser juzgados, despojados de privilegios, extraditados o desplazados inmediatamente de sus posiciones y jerarquías, aspirando a algún salvoconducto; y, en el caso de los opositores, existen temores de un nuevo engaño, y la probabilidad de padecer una persecución o retaliación no convencional, dividirse por la más modesta diferencia, o sufrir directa o indirectamente las consecuencias de la traición. Angustias o temores que, en alguna medida, modifica la presencia estadounidense. Sin embargo, el mejor aval de una transición duradera sigue siendo el liderazgo dispuesto al sacrificio, representativo de una población pacífica y desarmada, consciente de la política como compromiso y servicio, mas no como una profesión narcisista de asegurado éxito, riqueza y estrellato.

Diferente al de la década de los ochenta,  el “último” O´Donnell, el de los noventa, versó sobre dos transiciones consecutivas que hoy podemos concebirlas como etapas de una sola que nos permite augurar el largo período que está pendiente para nuestro país: el que va de la apertura hasta la celebración de las elecciones convincentemente pulcras y democráticas, y de éstas a su consolidación. Entonces, por una parte, resulta indispensable el intenso y constante debate de las direcciones políticas con el propósito de incurrir en el menor número posible de errores (cual 1958, por entonces, una transición insegura);y, por otra,  en reclamo de humildad, una necesarísima madurez y rectitud ante la megalomanía y las tentaciones mesiánicas (frenéticamente digitalizadas).

Tratamos de despedir un ciclo político de específico activismo (denuncia, protesta, presión internacional, etc.), para ahondar en otro de una superior energía que será el de la gobernabilidad y gobernanza democrática (institucionalidad, negociación, agregación de genuinos intereses, etc.).  Una poderosa ilusión óptica nos hace creer en un simple relevo del ejecutivo nacional con el correspondiente ceremonial de Estado, faltando poco, auspiciada por una mera declaración de prensa.

Antes de discutir sobre programas, instituciones o liderazgos, conviene reconocer el vértigo y comprender la naturaleza excepcional de la empresa que se abre —o que luchamos por abrir— en Venezuela. De lo contrario, perderemos el tren.

Ilustraciones:  Bobby Baker y The Zairul.

07/07/2026:

https://www.elnacional.com/columnas/2026/07/vertigo-transicional/

https://www.eastwebside.com/luis-barragan-vertigo-transicional.html

Caza de citas

   “ Se oyó cómo unas lágrimas caían sobre el tatami . Era un sonido extrañamente exagerado. Por un momento, Junpei creyó que era él quien e...