martes, 29 de septiembre de 2026

¿Disparar a discreción?

Los enemigos de la transición

Luis Barragán

Quizá pudiera parecer prematura una consideración en torno a los adversarios de la transición, cuyo proceso apenas esbozamos. Presumiéndola camino a la libertad y la democracia, mayor facilidad tenemos de identificar a sus enemigos naturales.

En efecto, es el enfermizo continuismo gubernamental el que maniobra angustiado por una supervivencia antes garantizada por las armas del patio. Ahora, bajo la inevitable vigilancia y supervisión de armas extranjeras que ojalá lo permitan, el cambio histórico ha de depender de la ciudadanía, de la sociedad civil organizada y de los ineludibles partidos que tienen contendores incapaces de reemplazarlos institucionalmente.

 Aceptemos, a medida que avance el proceso habrá quienes definitivamente lo acepten, aunque disientan de sus actores, reglas, costos, condiciones, oportunidades, institucionalidades sobrevenidas, grados de autonomía; y, a la inversa, rechazando en buena medida aquellas coyunturas previstas e imprevistas, admitirán y avalarán sus resultados. De apelar a la nefasta moralina de costumbre, naufragando en jornadas de descalificación personal en lugar de los hechos políticamente delictivos, no lograremos distinguir entre la competencia leal, la rivalidad circunstancial, la disidencia creadora, soportes de un necesario y posible gobierno de unidad nacional de las fuerzas opositoras por un tiempo moderado, y la resuelta animadversión, el enconado odio, la intención de sabotear y dañar una distinta experiencia cívica.

La falta de precisión entre unos y otros, permitirá a la postre frustrar cualquier tentativa de transformación social en Venezuela, colado el enemigo existencial entre las filas democráticas, e, incluso, impidiendo una deseable evolución política e ideológica de las corrientes oficialistas. Cualquier inexactitud, puede dar ocasión a una entretenida sociología de los contrincantes de ociosa aplicación política en el nombre de un falso y postizo pluralismo que puede perder un dato vital: lo entendemos así, aun inconformes, el tutelaje estadounidensese inscribe en un arriesgadísimo conflicto superior que ya nos había convertido en rehenes de intereses de potencias geográfica y culturalmente distantes bajo la principalísima fiscalización cubana.

La identidad y clasificación definitiva de los actores de la transición proyectada, solo la dispensará el propio proceso que buscará – bajo una obvia disputa – definirse, caracterizarse, escenificarse, relacionarse en el contexto de una creciente libertad, pero también una lograda disciplina política de las fuerzas opositores que urgen superar una peligrosa fragmentación y compartir responsabilidades, y de las oficiales, oficialistas y oficiosas de una todavía bien (auto)censurada desintegración que la decadencia agravara: ¿acaso no constituyen un artificio levantado a la sombra de los poderes materiales y simbólicos del Estado?

La indispensable identidad del proceso la construiremos a través del libre debate público al que no debemos renunciar, lógicamente susceptible de voces portadoras de intereses ocultos, pero el asunto no se resuelve bajo una premisa emocional y moral, sino con un esfuerzo de estructuración de conductas fiables, consecuentes, correspondientes a través de las decisiones adoptadas, los incentivos generados, las presiones y tensiones reveladas, los pactos honrados, el cumplimiento de la palabra empeñada. Un enemigo de la transición no exige una declaración y un reconocimiento solemnes como el más ejemplar de los combatientes, sino que infiltra, interpone obstáculos, desnaturaliza, procura contaminar, como el buen quintacolumnista que igualmente hemos visto por todos estos años.

Acotemos, la defensa de la soberanía territorial puede formularse como un sincero testimonio de sentimiento patrio, pero asimismo convertirse en una coartada contra la transición a la que aspiran los venezolanos. ¿Cómo creer a quienes consintieron con antelación la penetración y permanencia de otras potencias y organizaciones criminales en el país?, por ejemplo.

Lo peor que pudiera ocurrir es ver al enemigo donde no lo hay ni está, gracias a la confusión generalizada que no siempre disipan los comunicados partidistas faltantes de laros lineamientos políticos y estratégicos. Importa y mucho, inicialmente, la reconquista inmediata de la libertad de expresión y la de prensa para afrontar una transición que definitivamente nos transparente ya hastiados de eufemismos.

A modo de ilustración, el doble fenómeno del militarismo y la antipolítica nos remite al papel que pueden cumplir la corporación castrense y la sociedad civil en un período excepcional como el que se avecina. Ambos pueden llevar a apuntalar como enemigo aquello que en realidad es un componente necesario de la reconstrucción política: la institución militar o los partidos.

Ilustración: Mitt Roshin.

29/09/2026:

https://www.elnacional.com/columnas/2026/09/los-enemigos-de-la-transicion/

lunes, 28 de septiembre de 2026

Oxidaciones

DEL IGNARO BACHILLER DE ESTOS DÍAS

Luis Barragán

Nada fácil el reinicio de clases en un país diezmado por una larga crisis a la que agregó, como si faltara un detalle, las consecuencias directas e indirectas del doble terremoto. Duele profundamente que haya niños, jóvenes y docentes que no volverán al salón al cambiar el itinerario con destino a la eternidad: deben estar en el corazón y en las oraciones de todos, incluso, siendo o no creyentes.

Particularmente, deseamos referirnos al bachiller promedio que se ha recibido y son pocas las expectativas inmediatas que se hace en torno a una vocación que especialista alguno ha explorado, por lo menos, en las instituciones educativas del Estado. Y no lo puede haber, mal pagados todos los profesionales del sistema, sin los espacios adecuados y, además, sin el número suficiente de estudiantes que desertan por razones fundamentalmente socioeconómicas en lugar de las académicas.

En efecto, ya no existen los exámenes complementarios que antes denominábamos de “reparación”, siendo la única oportunidad de salvar una materia después del tradicional examen final de julio. A quien le ha ido mal y sospechosamente demasiado mal, hoy, tiene ilimitadas ocasiones para una reparación que es inútil y concluye en la desesperada promoción automática del cursante que puede, él o su representante, denunciar al profesor ante las autoridades correspondientes del ministerio de Educación o invocar la celebérrima LOPNNA, por cualesquiera motivos. Sin embargo, no deseamos referirnos a este u otro problemas afines, sino al prototipo dominante del bachiller ignorante que es muy propio y característico de este siglo.

De apartar aquella Venezuela en la que alcanzar el grado de bachiller era algo igualmente excepcional, muy bien ponderados los Mujiquita que defendieron su tesina en una universidad para conquistar el título, tenemos que en nuestra época ya lejana del siglo XX, fueron contadas y precisas las oportunidades para presentar el examen correspondiente, cuya mínima nota para pasarlo era la obtención de diez puntos. Por consiguiente, siendo tan contadas esas oportunidades, el que peor egresaba de la secundaria teóricamente dominaba la mitad del contenido que los pensa reportaban.

Por lo general, el bachiller de aquel entonces sabía o había escuchado alguna vez hablar de la teoría especial de la relatividad, las funciones del riñón, expresarse en inglés (y hasta francés, griego o latín latín), hacer un cálculo trigonométrico, conocer la evolución militar antes que política de la etapa independentista, indagar sobre las oxidaciones, describir una columna dórica, conjugar el verbo haber. A mayor puntaje, mayor conocimiento y mejor desenvolvimiento de la persona, pues, frecuentemente disertamos respecto a la educación como palanca de movilidad social y, muy escasamente, como un medio para acceder y profundizar en la cultura que nos haga ser más que tener más.

El bachiller de ahora, a nuestro juicio, penetrado y sacudido por la cultura dominante y tan particular del socialismo rentista, incluidos los que tiene un puntaje menor a quince, por citar un número, no tiene una idea aproximada de buena parte de los temas vistos durante largos cinco años y las ventajas digitales de las que pueda aprovecharse están sintetizadas por la banalidad hecha imagen. El más avispado, lidiará por entrar a la universidad, aspirará a convertirse en un ingeniero que promedió muy bajas notas en las matemáticas de secundaria, sumadas las otras desventajas de haber cursado en una institución pública de irregulares períodos de clase; pero, eso sí, demandará un cupo que el Estado tenderá a facilitarte pretendiendo realizar la justicia social de esta manera tan perversa, porque no presupuesta adecuadamente el servicio educativo, los salarios del docente y plantea muy mal la sana competencia que significará salir al mercado de trabajo mucho más adelante.

Existen profesores extremadamente conscientes del problema, aunque es muy poco lo que materialmente pueden hacer impotentes frente al bachiller ignaro que demasiada angustia les suscita. Ojalá, con la transición esperada, podamos revertir el fenómeno del que nos quejamos.

Ilustración: Tom Friedman.

Cfr.

https://www.threads.com/@abraham.neptali/post/Ddu1gXBFLmW?xmt=AQG0fzRww3BCNx4Gi4AGjy6M9lmzu6Ehz4PA2gPMJMwhnQ7-F2-Nw7Y1iyH9aNInhzYD5Af6&source_surface=35&slof=1

28/09/2026:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44995-del-ignaro-bachiller-de-estos-dias

domingo, 27 de septiembre de 2026

Dolarización

 

https://www.youtube.com/watch?v=FhuhUe_7MTw


https://www.youtube.com/watch?v=WgHwg5mL0sM

Vecindad estratégica

¿SEGUIRA APOYANDO ESTADOS UNIDOS A GUYANA CON EL CASO ESEQUIBO?

Dirigente político, exparlamentario y reconocido defensor del Esequibo, Luis Barragán pregunta en torno a la posición estadounidense sobre el territorio en reclamación.

“Ha pasado por debajo de la mesa – señaló – la reciente reivindicación que hizo Delcy Rodríguez e igualmente Mohamed Irfaan Ali, en nombre de Venezuela y Guyana, respectivamente, respecto a la Guayana Esequiba, en la ONU, lo cual obliga a ratificar una postura responsable y sensata en la materia: el asunto está actualmente en sede judicial y la perspectiva que debemos asumir es la que inmediatamente ocasione la sentencia definitiva que está pendiente”.

Indica Barragán que “las mejores posibilidades están del lado venezolano en el juicio que se lleva en La Haya por la solidez y contundencia de los alegatos venezolanos inequívocamente aportados por los gobiernos democráticos del siglo XXI y el mayor riesgo lo corremos por el mal manejo que Hugo Chávez y sucesores hicieron de la causa y tanto que llegó inmerecidamente al Tribunal Internacional de Justicia, pero - sea favorable o no a los venezolanos - la gran interrogante que queda es sobre la postura que la administración Trump asumirá en la materia”.

“En efecto, mientras que no haya sentencia, la cuestión esequibana no cabe en la consabida mesa de negociaciones, pero una vez que sea dictada y sea cual fuere el resultado, aun oponiéndonos a una decisión desfavorable, lo que está planteada es una alianza estratégica con las potencias petroleras emergentes de Guyana y Surinam para redondear una confiable política energética de proyección occidental que tenga por eje la experiencia y la capacidad recuperada de Venezuela”.

Recordemos, en 2017, el entonces diputado Luis Barragán fue el único vocero político que advirtió con tiempo las consecuencias de la remisión del secretario general de las NN. UU.  de la causa esequibana al Tribunal Internacional de Justicia.

26 y 27/09/2026:

https://morfema.press/actualidad/seguira-apoyando-estados-unidos-a-guyana-con-el-caso-del-esequibo/

https://www.opinionynoticias.com/noticiasnacionalesyglobales/44992-seguira-apoyando-estados-unidos-a-guyana-con-el-caso-del-esequibo

Caza de citas



“El corazón brinca en su pecho con tal fuerza que percibe los latidos en la garganta. Se levanta; le duelen las rodillas y una muñeca, al arrojarse al suelo ha debido de apoyarla mal. Anota mentalmente: Si salgo de ésta, tengo que aprender a tirarme bien al suelo sin hacerme daño, como los actores, por si alguna vez vuelvo a necesitarlo. Y rectifica: Claro que voy a salir de ésta”

Rosa Montero

 (“Un día en la vida de Clarita”, Alfaguara, Barcelona, 2026: 71)

Ilustración: Miroslav Barták.

Noticiero retrospectivo


- Rodolfo Quintero. “¿Ha envejecido el marxismo-leninismo?”. El Nacional, Caracas, 06/07/1984.

- Argenis Martínez y los 79 años de Luis Beltrán Prieto Figueroa. El Nacional, 16/03/81.

- Carlos J. González. “Pensamiento comunitario”.Summa, Caracas, N° 54 del 20/07/72.

- Roberto Montes Mathiu dialoga con Luis Britto García. 2001, Caracas, 6/03/80.

- Pompeyo Márquez. “¿Qué es un cambio radical?”. Summa, Caraas, N° 65 del 23/01/73.

Reproducción: Rafael Caldera, los bachilleres Ángulo López y Oberto González, profsores el instituto, junto a discípulos del Liceo de la UNE. El Gráfico, Caracas, 19/04/1941. Desechamos la opción de la IA para procesar la pieza, dada sus modificaciones, siendopreferible la instatánea tal como hoy luce la pieza.

¿Tan irreconocible?

POR QUÉ DENUNCIA JESÚS LA RELIGIÓN

(San Mateo, 21: 28-32)

Enrique Martínez Lozano

Jesús, a quien acusaban de “comer con pecadores y publicanos” –es decir, de comportamientos inadecuados para una persona religiosa-, pasa de la provocación a la denuncia de la religiosidad de sus acusadores.

El texto indica que sus interlocutores son “los sumos sacerdotes y los ancianos (o senadores)”, la elite religiosa y máxima autoridad del judaísmo. Presumen de ser “justos” y se reconocen como jueces de la ortodoxia, aprobando o condenando los comportamientos de la gente. Asumiendo una función de “intermediarios” de Dios, han terminado absolutizándola hasta convertirla en la instancia más poderosa de aquella sociedad.

Sabemos que Jesús no se llevaba bien con el poder ni con la religión. Al primero, le contraponía siempre el servicio (“Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros. Al contrario, el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para dar su vida en rescate por muchos”: Mt 20,25-28); a la segunda, la gratuidad (“Todo lo mío es tuyo. Tenemos que alegrarnos y hacer fiesta, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”: Lc 15,31-32).

No es casual que servicio (compasión) y gratuidad constituyan los ejes básicos de su mensaje. Y tampoco parece casual que ambos rasgos no sean precisamente apreciados por parte de la autoridad. Aunque sea de un modo inconsciente, la autoridad busca mantener el poder. Para ello, se reviste de un aire de solemnidad, a la vez que reclama sumisión y cumplimiento de las normas. De ese modo, y aun proclamando lo contrario, en la práctica, da la vuelta al mensaje: los “súbditos” captan automáticamente que todo se ventila en la observancia y en el mérito. Se seguirá haciendo un discurso “religioso” y se continuará nombrando a Dios y a Jesús, pero realmente se ha desactivado el mensaje original.

Frente a ese modo de funcionar por parte de la autoridad religiosa, la palabra de Jesús no puede ser más fuerte: “Los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del Reino de los cielos”.

Para sus interlocutores, habría de resultar una paradoja hiriente: aquellas personas que ellos consideraban nada menos que “pecadores públicos”, alejados y malditos de Dios, resultaban preferidos a ellos.

No es la única vez que Jesús subvierte el “orden religioso”. Ya en las parábolas del “buen samaritano” (Lc 10,25-37) o del “juicio universal (Mt 25,31-46) se transmite el mismo contenido. Y de un modo taxativamente claro, en el propio evangelio de Mateo se lee: “No todo el que me dice «Señor, Señor» entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo” (Mt 7,21).

 Tras todas estas palabras de Jesús, no parece difícil apreciar aquello que para él era lo más importante:

• la afirmación de la Gratuidad; en lenguaje teísta se expresaría de este modo: «Dios es Gracia»;

• los «últimos» –por el simple hecho de serlo- son los preferidos;

• la preeminencia del amor sobre las creencias: no importa tanto lo que se cree mentalmente cuanto lo que se vive y, más aún, lo que se ama.

De Jesús también se dijo que “pasó por la vida haciendo el bien” (Hech 10,38). Esta es la clave definitiva: el test de la vida espiritual no tiene que ver con las creencias, sino con la vida cotidiana y, específicamente, con la actitud de bondad hacia los otros.

Ilustración: Toni Mulder para el libro de Martien Brinkman (Amsterdam - New York, 2013).

25/09/2014:

https://www.feadulta.com/por-que-denuncia-jesus-la-religion/

Padre S. Martín: La trampa al Papa: curas casados, sinodalidad y la crisis de la Iglesia:

https://www.youtube.com/watch?v=NJW3QTxZjzs


Papa León;
Cardenal Porras:
Monseñor Biord: 
Padre Guzmán Karadima:
Padre J. Martín:
Monseñor Munilla:

¿Disparar a discreción?

Los enemigos de la transición Luis Barragán Quizá pudiera parecer prematura una consideración en torno a los adversarios de la transició...