LOS LÍMITES DEL MODELO DE
TRANSICIÓN PACTADA APLICADO A VENEZUELA
Douglas C. Ramírez Vera
1. Introducción: La
paradoja de la “transitología” en contextos no convencionales
El debate contemporáneo
sobre los procesos de democratización suele recurrir al marco conceptual
expuesto en reflexiones como «Transiciones pactadas, arquitectos grises»
(https://tinyurl.com/22nembmd). Esta perspectiva sostiene que las salidas
institucionales a regímenes autoritarios no son fruto de gestas épicas ni de
insurrecciones espontáneas, sino del pragmatismo de élites políticas,
económicas y castrenses que negocian costos, garantías y cuotas de poder.
Casos paradigmáticos como la
Mesa Redonda en Polonia (entre Solidaridad y el Partido Comunista), el proceso
CODESA en Sudáfrica (Mandela y De Klerk), el plebiscito de 1988 en Chile, o las
aperturas graduales en Brasil y Portugal fundamentan esta tesis: la
movilización popular gatilla la crisis, pero son los «arquitectos grises»
quienes redactan el pacto de gobernabilidad.
Sin embargo, la
extrapolación lineal de este modelo al caso venezolano tropieza con severas
distorsiones analíticas. La transitología clásica presupone la existencia de un
"desgaste acumulado" que impacta de forma transversal tanto a la
sociedad civil como al bloque hegemonizado en el poder. Un análisis riguroso de
la dinámica venezolana exige examinar las condiciones de entrada de este
esquema, demostrando que la profunda asimetría en la distribución de los costos
de la crisis altera de manera determinante la viabilidad de una negociación
pactada.
2. Anatomía comparada:
Chile 1982 vs. Venezuela contemporánea
El caso chileno se cita
recurrentemente como el estándar de la transición negociada bajo tutela
militar. En Chile, la dictadura de Augusto Pinochet terminó aceptando una hoja
de ruta electoral que incluía mecanismos de protección institucional para el
estamento militar (senadores designados, autonomía presupuestaria y blindaje legal).
No obstante, el verdadero catalizador de dicha apertura fue la crisis económica
de 1982. El colapso del modelo neoliberal de los Chicago Boys, el desempleo
masivo y la quiebra del sistema financiero no solo castigaron a la ciudadanía,
sino que fracturaron la cohesión de la élite empresarial que sostenía al
régimen y erosionaron la estabilidad de los ingresos reales en los mandos
militares intermedios.
En Venezuela, por el
contrario, la hiperinflación, la severa contracción del PIB y la destrucción sistemática
del salario real no han producido un efecto análogo sobre la cúpula gobernante.
La diferencia estructural radica en los mecanismos de externalización del costo
desplegados por el régimen:
- · Militarización de la renta:
Los altos mandos militares no dependen del presupuesto público ni del salario
formal, sino del control directo sobre empresas estatales, la explotación
minera, la administración portuaria, la importación de alimentos y los mercados
paralelos.
- ·
Desconexión del rendimiento macroeconómico: La
élite gobernante capta renta en divisas o bienes de alto valor, aislando sus
ingresos personales del impacto inflacionario que devasta al ciudadano
asalariado.
- ·
Cooptación y represión selectiva: La
combinación de transferencias clientelares dirigidas a sectores vulnerables con
una estructura de represión preventiva eleva el costo individual de la protesta
a niveles catastróficos.
A la militarización interna
de la renta se le suma una dimensión geopolítica insoslayable: la presencia e
influencia de actores militares de escala internacional en el entorno
estratégico nacional (desde operaciones de seguridad del Comando Sur en áreas
costeras como La Guaira hasta alianzas de inteligencia exógenas). Mientras que
en Chile la presión geopolítica estadounidense buscaba canalizar la salida
mediante el plebiscito, en el caso venezolano el factor militar externo opera
como una variable que altera los cálculos de disuasión, el control de
infraestructuras críticas y los costos de oportunidad del núcleo duro del régimen.
3. Matriz comparativa de
la dinámica de transición
A continuación, se sintetizan las divergencias
estructurales entre el modelo clásico de transición pactada y la realidad del
conflicto venezolano:
4. Coincidencias teóricas
y el rol inevitable del estamento castrense
A pesar de las marcadas
diferencias en la distribución de costos, existe una coincidencia analítica
insoslayable entre la teoría de las transiciones pactadas y la realidad
venezolana: la inevitabilidad del factor militar en la ecuación de
gobernabilidad. Tanto en el esquema clásico como en la eventual resolución del
conflicto venezolano, cualquier ventana de oportunidad requerirá el diseño de
incentivos institucionales y garantías de seguridad para el estamento
castrense.
Pretender una restauración
democrática que desconozca la capacidad de veto de las Fuerzas Armadas resulta
inviable. La redacción de marcos de amnistía, la definición de áreas de
preservación institucional y la reestructuración gradual del sistema de
justicia constituyen requisitos técnicos indispensables. La coincidencia radica
en la forma de la negociación; la divergencia, en el momento en que dicha
negociación se vuelve realmente atractiva para quienes ostentan la fuerza.
5. Conclusión: El umbral
real del cambio institucional
El examen honesto del modelo
de transición pactada demuestra que el "sentido de oportunidad" de la
clase política no debe medirse por la profundidad del sufrimiento social, sino
por el nivel de afectación de los actores con capacidad de veto. El régimen
venezolano no resiste las crisis; las redistribuye. Mientras el diseño
institucional permita proteger al núcleo duro militar y político mediante la
asignación de rentas exógenas, el umbral donde negociar resulta preferible a
resistir continuará desplazándose.
El marco analítico de las
transiciones pactadas mantiene su valor heurístico, pero su aplicación al caso
venezolano exige abandonar las lecturas voluntaristas. La posibilidad de un
acuerdo negociado no surgirá del colapso del bienestar ciudadano, sino del
momento preciso en que las variables económicas internacionales, el agotamiento
de los mecanismos de evasión rentística o las tensiones internas fracturen la
capacidad de la cúpula para seguir externalizando el costo de la crisis.
Ilustración: Burt Lewis.
05/08/2026:
https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44751-los-limites-del-modelo-de-transicion-pactada-aplicado-a-venezuela