lunes, 16 de febrero de 2026

Pedalear la transición

DE LA POLÍTICA INTERNACIONAL DE LA OPOSICIÓN VENEZOLANA

Luis Barragán

Por muy locales que fuesen, los partidos políticos tienen una correspondencia con el ámbito regional y el de un más allá absolutamente terrenal que tiende a fortalecerlos. Obviamente, no se explican los partidos de alcance nacional sin la transnacionalidad, los vínculos con las organizaciones política e ideológicamente afines y las entidades de la sociedad civil internacional que los entrenan de un modo u otro para promover y respaldar una determinada política exterior al acceder al poder.

Así, las relaciones internacionales competen a todo partido con serias aspiraciones de trascender y la política exterior al elenco de funcionarios del Estado que tengan a bien respaldar y defender en el parlamento y en la opinión pública. Sugiere una sostenida promoción y estable asociación con otros partidos similares y sus fundaciones, medios de comunicación, foros, think tanks y centros académicos, consultoras y servicios de una variada índole, y hasta órganos gubernamentales allende las fronteras, siendo naturalmente distinta la relación y el compromiso adquiridos con otros Estados.

En nuestro país, desde muy antes, existen estrechos vínculos partidistas con el extranjero varias veces debilitados en el presente siglo por las características del régimen – por decir lo menos – híbrido que ostentamos, o la competencia a ratos desleal entre los partidos por alcanzarlos. Lo cierto es que tal relacionamiento ha permitido compensar en buena o alguna medida la tenaz alianza del socialismo de esta centuria con otras potencias e intereses que son históricamente ajenos a nuestra nación, aportándole a la oposición legitimidad externa (visibilidad, relativa capacidad negociadora), solidaridad (activación de los mecanismos jurídicos internacionales, elevación de los costos represivos), y aprendizaje (sentido estratégico en la esfera internacional, experiencia de las transiciones ajenas).

Con todas las fallas y errores cometidos, ponderando nuestra ubicación geopolítica y geoestratégica, la oposición ha impedido el aislamiento definitivo del país y ha sabido gestionar la incidencia del entorno internacional en los asuntos domésticos. Esta dinámica puede entenderse por analogía con el efecto boomerang, descrito por Risse, Sikkink y Ropp: actores internos bloqueados por su propio sistema buscan aliados internacionales que, desde afuera, ejercen presión para influir en la situación interna. El patrón puede ampliarse a través del modelo en espiral: la presión externa alcanzó niveles que antes parecían impensables desde el 3 de enero del presente año y, aunque impuso un costo reputacional y estratégico para el gobierno, amplificó los efectos sobre la dinámica política.

Cabe destacar que a la oposición no le corresponde desarrollar una política exterior, sino mantener relaciones estratégicas que le permitan convertir el capital político internacional en capacidad organizativa interna, reforzar su arraigo social acorde a una efectiva articulación política, y dar cauce institucional al reconocimiento de otros gobiernos y actores de poder en el marco adecuado de esas relaciones internacionales. Marco que apunta a un consenso básico en torno a las orientaciones, tácticas y estrategias de una oposición irreductiblemente plural y que, faltando poco, ha de atender también a la diáspora ayudándola en todo lo posible a conseguir mejores condiciones de vida en los países donde la ineludible paisanidad reside o aspira a residir. Valga acotar, nuestros hermanos que se encuentran en el exterior requieren de la atención, sensibilidad y solidaridad de una dirigencia en el exilio que ha de contribuir a organizarla social y políticamente, a pesar de las severas limitaciones comunes.

Importa establecer una coordinación internacional que le conceda legitimidad, eficacia y trascendencia a las posturas de una oposición – reiteramos - irreductiblemente plural que tiene por lógico porvenir un gobierno democrático de unidad nacional.  Los principales partidos de una inequívoca vocación democrática, disponen de sendos departamentos, secretarías o coordinaciones de asuntos exteriores y pueden concertar líneas y directrices, iniciativas y eventos, actos y pronunciamientos, con el rigor de una asesoría especializada, el resultado de un frecuente debate político y la sobriedad de un compromiso estratégico tan indispensable.

De acuerdo a las actuales circunstancias, todo indica que la meta a alcanzar es la de una transición libre, pacífica, democrática e independiente, obligados a afrontar creadora y serenamente otros desafíos externos subordinados a los internos, superiores y fundamentales. No tratamos de una desesperada carrera de cien metros planos, sino de un largo maratón que apenas comenzamos a las puertas de la otra etapa de la vida republicana: la de una reconfiguración interna del poder. Solo así, compartiendo responsabilidades, podremos convertir la oportunidad histórica de la transición en una genuina reintegración nacional.

Ilustración: Nikola Ioa Hendrickx.

Fotografías: Meta final del maratón de la CAF en Caracas (08/02/2025).

17/02/2026:

https://www.elnacional.com/2026/02/de-la-politica-internacional-de-la-oposicion-venezolana/

domingo, 15 de febrero de 2026

Caza de citas

Una mañana Unamuno le pidió a Aurelia que invitara al policía o soldado de paisano que ese día estaba de guardia en la puerta a tomar algo en la cocina, con el fin de que él pudiera abandonar la casa a hurtadillas. Sin dudarlo un instante, la mujer bajó al portal y, después de saludar al vigilante, le preguntó si le apetecía un poco de chorizo con un vaso de vino. Al otro se le iluminó la cara y Aurelia se dio cuenta de que ya lo conocía de otras veces, y a la legua se notaba”

Luis García Jambrina

(“El último caso de Unamuno”, Alfaguara, Madrid, 2026: 185)

Ilustración: Eduardo Aravena Delgado, "Escapada".

Noticiero retrospectivo

- Petra Josefina Moreno. “Venezuela 1928-1935”. Semestre Histórico, Caracas, N° 1, enero-junio de 1975.

- Lorenzo Batallán. “Más allá de la muerte”. El Nacional, Caracas, 18/04/73.

- Juan Nuño. “El bárbaro y las pompas de jabón”. El Nacional, 21/08/83. Papel Literario.

- Mentes Nassi. “El 18 de Octubre, ¿golpe de Estado o revolución?”. Semestre Histórico, N° 3 de 1976.

- Sanín. “Yo, espía”. El Nacional, Caracas, 19/08/83.   

Reproducción:   Ángel E. Zambrano, presidente de la Federación Venezolana de Béisbol Amateur, recibirá Diploma de Honor del Instituto Nacional de Deportes. El Nacional, Caracas, 01/02/1958.

Petróleo en gotas

DAÑO LABORAL E INDUSTRIA PETROLERA

Luis Barragán

En reciente texto publicado por El Nacional, William Anseume argumenta la necesidad de resarcir el daño laboral en Venezuela de acuerdo a una amplia y necesaria perspectiva social que ha de explicarse en el contexto de las condiciones que hagan propicia una transición democrática. Por ello, va más allá de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT), circunscrita a las consecuencias derivadas de los accidentes y enfermedades ocupacionales.

Recordemos, más de veinte mil empleados de la industria petrolera venezolana fueron despedidos por orden pública, expresa y espectacularizada de Hugo Chávez en 2002. La nefasta y desproporcionada medida produjo un daño irreparable a la nación (explicando la grave situación actual de PDVSA), a los empleados (lesionando la carrera profesional en distintas áreas del negocio), y al mercado laboral (agigantando el clientelismo en detrimento de la leal competencia). Luego, hubo un severo daño que no tuvo que ver con la exposición a agentes químicos altamente nocivos, explosiones sorpresivas, u otro de los aspectos similares atendidos por la citada ley, sino con el derecho constitucional, laboral y la normativa internacional correspondiente.

El regreso automático de todos los antiguos trabajadores sobrevivientes de PDVSA, no parece fácil de cambiar la situación y hasta lucirá contraproducente en detrimento de aquellos que pueden garantizar una mínima continuidad, formados técnica y profesionalmente por estos años, genuinamente comprometidos con la empresa, claro está, en contraste con las legiones que la partidizaron criminalmente. Sin embargo, es justo reconocer que aquellos, los veinte mil trabajadores despedidos tan injustamente, sufrieron un importante daño patrimonial (prestaciones sociales, despido injustificado, salarios caídos), moral (públicamente estigmatizados, pérdida de oportunidades laborales, desprestigio profesional), y colectivo (violación de la estabilidad laboral y del principio de progresividad de los derechos laborales), acarreando la responsabilidad del Estado.

Los ingresos extraordinarios del petróleo podrían invertirse en un programa de reparación patrimonial directa, social (créditos, salud, vivienda), productiva (actualización profesional, participación empresarial, títulos valores) y simbólica (pública reivindicación ciudadana y profesional). A modo de ilustración, reactivación de las cajas de ahorro, créditos hipotecarios, recuperación del capital humano calificado, pago indexado de prestaciones, compensación fiscal, recuperación de la industria de seguros, etc.

Ideas surgidas de un interesante intercambio de opiniones que tiene como escenario frecuente la sede de la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB), puede superar algunos aspectos técnicos importantes, como la prescripción de las acciones laborales, si efectivamente las hubiere, porque hay razones para alegar la interrupción por violación continua de los derechos humanos, por ejemplo.

Fotografía: Miguel Zambrano /AFP):

https://www.rfi.fr/es/am%C3%A9ricas/20240822-el-r%C3%A9gimen-venezolano-castiga-con-despido-a-opositores-empleados-en-empresas-estatales

15/02/26:

https://lapatilla.com/2026/02/15/luis-barragan-dano-laboral-e-industria-petrolera/

26/02/25:

https://www.costadelsolfm.org/2026/02/16/luis-barragan-dano-laboral-e-industria-petrolera/

sábado, 14 de febrero de 2026

"Digan simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no"

MIRAR DESDE EL CORAZÓN

(San Mateo, 5:17-37)

Enrique Martínez Lozano

El escriba que era Mateo se vio atrapado en un conflicto, al igual que la mayor parte de su comunidad: ¿cómo conciliar la novedad de Jesús con la fidelidad a la ley de Moisés?

Es ese dilema el que produce, en el evangelio, afirmaciones que suenan contradictorias (por más que los exegetas traten luego de armonizarlas): así, se dice que se ha de cumplir hasta la última tilde de la ley pero, al mismo tiempo, se habla de una "justicia" mayor que la de los letrados y fariseos; se afirma que Jesús no viene a abolir la ley, pero a continuación se formulan las famosas "antítesis" ("se dijo..., pero yo os digo..."), que suponen una auténtica ruptura con la ley anterior.

En cierto modo, da la impresión de que las primeras comunidades judeocristianas –como la del propio Mateo- se vieron obligadas a mantener un equilibrio no siempre fácil entre quienes enfatizaban la novedad y quienes, por el contrario, buscaban salvar a toda costa la ortodoxia tradicional.

Con esta clave de lectura, resulta más fácil dar razón de las contradicciones del texto. Por otro lado, las dificultades surgidas en la vida cotidiana de la comunidad explicarían también esas referencias minuciosas acerca de los pleitos.

Con respecto a las conocidas antítesis, lo más llamativo, sin duda, es su radicalidad. Una radicalidad que apunta al corazón: no se trata solo de "no matar", "no adulterar" o "no jurar". Recurriendo a un estilo hiperbólico, tan del gusto oriental, Jesús apunta directamente a la necesidad de vivir en conexión constante con lo mejor de nosotros mismos, es decir, anclados en esa identidad profunda que compartimos con todo y con todos.

Solo desde ese "lugar" –con esfuerzo, pero sin ningún tipo de voluntarismo- es posible "ver" de tal manera que lo que brote de nosotros lleve el sello del amor, hasta en lo más pequeño.

Esa forma de "ver" y de vivir está por encima del culto. Por ello, el texto insiste en priorizar la reconciliación por encima de la ofrenda del altar.

Cuando uno se asoma por determinados portales de Internet que se dicen cristianos y lee los insultos groseros con los que se descalifica a quien manifiesta una opinión diferente, le duele constatar lo lejos que estamos aún de las palabras del Maestro, lo lejos que estamos aún de "ver".

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/4635-mirar-desde-el-corazon.html

Ilustración: Jorge Cocco.

Padre S. Martín: Guerra interna en la Iglesia: cuando el poder laical desafía la autoridad doctrinal.

Guerra interna en la Iglesia: cuando el poder laical desafía la autoridad doctrinal,

Padre Polo: https://www.youtube.com/watch?v=yH3YIL1oLqg&list=RDyH3YIL1oLqg&start_radio=1

lunes, 9 de febrero de 2026

Responder al momento histórico

RETORNO A CASA

Luis Barragán

Una de las mayores evidencias del nefasto resultado socialista del siglo XXI, es la consabida diáspora de crecientes y asombrosos contingentes en los últimos años. Entre las varias contribuciones que hicimos sobre el tema, recordamos la llamada de atención en torno a la organización social de la paisanidad más allá de nuestras fronteras (https://www.elnacional.com/2025/03/de-la-organizacion-social-de-la-diaspora-venezolana/), todavía planteada como una necesidad que ciertamente requiere de un ineludible sentido y dirección política, sobre todo, ante la inminencia, probabilidad o franca aspiración a un cambio histórico en nuestro país.

Por supuesto, fenómeno de una superior complejidad y trascendencia que contrasta con la habitual mirada simplista y convencional, demanda todavía apoyo y solidaridad de aquellos que, en gran medida, se vieron forzados al exilio por razones estrictamente políticas y, lo que es todo un desafío, implica también el reingreso al país para asumir tareas esenciales de conducción política y de orientación de la opinión pública junto a los que permanecieron con sacrificios dentro de las fronteras. Desde esta específica perspectiva interpretamos el anuncio de un pronto regreso de Miguel Henrique Otero, director de El Nacional, al que le seguirán otros anuncios de la dirigencia propiamente partidista que puede poner a prueba el cumplimiento de los compromisos adquiridos por la encargaduría presidencial con Washington.

El retorno a casa no es un asunto de mero trámite, porque se trata de un acto político que va más allá de la decisión personal para generar la necesaria confianza en el esfuerzo común por alcanzar una transición sustentable. Luego de los numerosos y fallidos diálogos asumidos con el oficialismo, los consabidos hechos del tres de enero lo obligan a: ofrecer garantías jurídicas efectivas que no puede diluir en promesas de oportunidad; aceptar la libertad sostenida de acción y expresión que ya no puede simular institucionalmente; y consentir el desarrollo de las capacidades de (auto)organización social y política, sin represalias directas e indirectas.

Hemos acumulado una importante experiencia republicana al respecto y, aunque tendamos a creer lo contrario, los líderes políticos que regresaron al país a los pocos días de los acontecimientos del 23 de enero de 1958, compartieron un extenso período de severos peligros y amenazas que incluyó dos intentonas de golpe de Estado que pudieron – sencillamente -  triunfar con las consecuencias del caso. Nadie le niega originalidad a la actual coyuntura, pero, convengamos, es necesario invocar la memoria y tradición política venezolana interesadamente intervenida en la presente centuria.

Compartido un mismo historial dentro o fuera del país, el llamado a la reintegración nacional no se limita a un gesto simbólico: representa la oportunidad concreta para reforzar nuestra identidad, afianzar el bien común, reivindicar el derecho al optimismo y, en definitiva, dar continuidad a la libre vida republicana. Frente a la flexibilidad solo táctica del oficialismo para el reacomodo, debemos bregar todos por una transición sustentable que permite al mismo tiempo compartir jornadas anuales como la del proverbial maratón de la CAF con el testimonio de lucha por la liberación de los presos políticos, constatado el domingo próximo pasado en Caracas.

Fotografía: LB, maratón de la CAF en Caracas en las cercanías de la meta /08/02/2025).

10/02/2025:

https://www.elnacional.com/2026/02/retorno-a-casa/

https://americanuestra.com/retorno-a-casa/

Gloria al Bravo Pueblo

SENTIDO DE IDENTIDAD

Luis Barragán

Nuestra identidad y su sentido, han sufrido duros golpes en los últimos años. Ha puesto también a grandes masas de venezolanos, dentro y fuera del país, en el asombroso y recurrente dilema entre el arraigo y el desarraigo.

Presumimos que las nuevas generaciones - crecientemente desescolarizadas - no cultivan un sentimiento parecido al de las anteriores que diariamente cantaban el Gloria al Bravo Pueblo, por decir lo menos. Quizá, por estos años, aquellas separaron la sacrificada vida cotidiana y sus sufridas circunstancias, de la vida oficial, sus privilegios e himnos y marchas que también fortalecen los recursos simbólicos del Estado.

Recientemente, con motivo del conocido maratón anual de la Corporación Andina de Fomento (CAF), en Caracas, constatamos de nuevo cómo la suerte personal está asociada al sentido de pertenencia. La bandera nacional fue señal cierta de una orgullosa venezolanidad a pesar de todas las adversidades, porque lo vimos.

En efecto, en las proximidades de la meta, no pocos maratonistas sacaron y levantaron en el alto nuestro tricolor. Cualquiera diría que se trataba de un competidor frente a otros de nacionalidades diferentes, marcando un récord oficial. Sin embargo, desinteresados por alcanzar un pódium, el solo e intransferible propósito de completar la meta de 10, 22 o 42 kilómetros, fue motivo de una inatajable alegría que encontró una mejor y culminante expresión al exhibir y compartir ese sentimiento gigantesco de identidad, de pertenencia, e compartir un sueño y un destino, de sentirse vivos porque sientes así también a los demás.

Así que no todo está perdido, debemos decirnos. ¡Gloria al Bravo Pueblo! 

Fotografías: LB, maratón de la AF en Caracas (08/02/2025)

09/02/2026:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/43981-del-sentido-de-identidad

Pedalear la transición

DE LA POLÍTICA INTERNACIONAL DE LA OPOSICIÓN VENEZOLANA Luis Barragán Por muy locales que fuesen, los partidos políticos tienen una corr...