miércoles, 29 de abril de 2026
lunes, 27 de abril de 2026
La crisis es la del lenguaje que la representa
LA TRANSICIÓN HACIA SI MISMO
Respecto a la opinión pública venezolana, tiende a
considerar la transición política como una panacea capaz de responder a la
profunda y prolongada crisis venezolana que repentinamente actualizaron los hechos
del 3-E. A pesar de los anuncios hechos desde ámbitos distintos al gobierno, no
hay evidencias de un cambio sustancial, sino un reacomodo de sus elencos con
los ajustes discursivos del caso, permitiendo y quizá alentando un lenguaje
transicional que contrasta con una terca voluntad de continuismo: ¿caminamos
hacia una genuina transformación política o nos entrampa un engañoso discurso
de cambio apuntando a la reestabilización del único gobierno que hemos tenido
en el presente siglo?
Inocultable y prolongada, la crisis venezolana ha
generado una narrativa transicional que no se compadece con un cambio efectivo
en la estructura de poder. Lejos de propiciar una transformación sustancial, el
oficialismo ensaya una transición hacia sí mismo, mediante el reacomodo de sus
elencos de poder sustentado en una versión interesada del proceso abierto
después del 3-E.
Ece Temelkuran ha examinado – en clave euro-atlántica
- la conversión de los regímenes
democráticos en autoritarios en su más conocido ensayo “Cómo perder a un país”
(Anagrama, 2019), señalando que ello ocurre gradualmente a través de siete
pasos que, a nuestro juicio, son condiciones y desarrollos simultáneos y
correlacionados que contribuyen a la consolidación del régimen: reivindicación
política del resentimiento, destrucción del lenguaje, ejercicio descarado del
cinismo, desmantelamiento del aparato judicial y subordinación de los demás
órganos del Poder Público, distinción entre patriotas y apátridas, y,
particularmente de nuestro interés, la fabricación de una realidad paralela. Esta
última es posible gracias a la explotación intensiva de los recursos simbólicos
del Estado, una bien aceitada maquinaria publicitaria y propagandística, la
(auto)censura y represión, apelando frecuentemente a las teorías conspirativas
de toda ralea, maniqueas y supersticiosas.
Siendo una útil perspectiva de análisis, aunque Ece
Temelkuran parte de la experiencia de su natal Turquía y de los países cercanos,
permite comprender la inminencia de un colapso institucional, social y
económico que los hechos del 3-E sinceraron radicalmente en Venezuela, así como
el aprovechamiento de una expectativa transicional ampliamente extendida,
procurando el oficialismo reorientarla para encubrir la continuidad en el
poder. El rediseño de esa realidad paralela enfrenta hoy dificultades nada
menudas: la magnitud de la crisis obliga a admitir, al menos formalmente, las etapas
de estabilización institucional y recuperación económica literalmente impuestas
desde el exterior, exponiéndolas como equivalentes a una transición, mientras
hay un uso expedito de las formas institucionales (aprobación de leyes sin
debate sustantivo, recomposición de dos de los tres órganos del Poder Ciudadano,
etc.), unido a la inconsistencia de un discurso social que evita toda franqueza
y está en la búsqueda de una polarización electoral que ya no encuentra asidero en
una población exhausta.
No bastaron los estribillos, como aquel de “quien se
mete contra Venezuela se seca”, una vez comprobada la debilidad de un gobierno
que no respondió militarmente conforme a sus más recias promesas y terminó
aceptando las estipulaciones estadounidenses. Desmoronada esa ficción, la
respuesta oficialista ha sido forzar otra: la presencia meramente
propagandizada y fantasmal de Nicolás Maduro, convertida su devolución en una
débil demanda política, junto a la persistente estigmatización de quienes
solicitaron sanciones internacionales, en la búsqueda de un enemigo capaz de
reagrupar a sus antiguas bases; así, se confirma lo advertido por Ece
Temelkuran acerca de cómo estos procesos descansan en la construcción de una
realidad que termina siendo socialmente aceptada incluso cuando prescinde de
los hechos.
La narrativa del poder pretende blindarse, aferrada al
monopolio estatal de los medios, clausurando toda polémica incluso en sede
parlamentaria y tratando —no sin dificultades— de contener el desgaste de sus
propias bases. No deja de ser significativo que sectores progubernamentales, tenaces
defensores del legado chavista, comiencen a manifestar, aunque con tenue
resonancia, una incomodidad —por decir lo menos— frente a la versión oficial de
los acontecimientos; tal es el caso del Centro de Estudios para la Democracia
Socialista (CEDES). ¿Estamos ante una transformación real que se gesta tras
bastidores o frente a un sofisticado dispositivo retórico de cambio, diseñado
para un nuevo reacomodo y la sospechosa estabilización del único gobierno que
ha regido en la presente centuria?
Nos explica una atmósfera
discursiva distinta y enrarecida que hace de la transición un artificio
funcional a favor del continuismo, persistiendo las condiciones señaladas por
Ece Temelkuran. Y, colapsada la versión gubernamental, es indispensable redescubrir e interpretar la
realidad a favor de una genuina transición democrática.
Valga la coletilla: Temelkuran es una periodista que
ha hecho un importante aporte al análisis histórico y político del
neoautoritarismo, por llamarlo de algún modo, como también la estadounidense
Anne Applebaum o la venezolana Mirtha Rivero, cuyo último libro en dos gruesos
volúmenes, esperamos leer muy pronto. Fenómeno significativo, ha sido exitoso
el paso de una disciplina a otra con la ventaja de una industria editorial que esperamos
recuperar en nuestro país.
(*) https://apuntaje.blogspot.com/2026/04/reempizas-sentir-ineguro-en-tu-tierra.html
Ilustración: Gergely Bacsa.
Fotografías:LB, avenida Lecuna (CCS, 10/04/26).
28/04/2026:
https://www.elnacional.com/columnas/2026/04/la-transicion-hacia-si-mismo/
Nómina
DE LA NOMENKLATURA
La multiplicación de ministerios y viceministerios en
el presente siglo, quizá no tenga parangón en nuestra vida republicana. La
burocracia se ha agigantado en términos inauditos, aunque – según el canon – no
haya cifras exactas en la materia.
A través de las incontables ediciones de la Gaceta
Oficial, podrá apreciarse la evolución de los despachos ejecutivos y compararla
con etapas precedentes. Proporcionalmente, respecto a la población y al
desarrollo urbano, en la era feudal y caudillista, eran modestas las cifras de
los empleados y de los inmuebles ocupados.
Sorprenderá que, respecto a los nombramientos,
autorizaciones o concesiones, bastaba con colocar el nombre de pila de las
personas porque no había cédula de identidad y, aún numerada la ciudadanía, era
suficiente la fama para no confundirlas. Los muchos Juan Pérez y las muchas
Juana Pérez con existencia en el país, se sobrentendía, podían diferenciarse
porque unas y otros habitaban en lugares diferentes, tenían oficios distintos y
edades contrastantes que a vuelo de pájaro se sabía quién era o no el ministro,
los acreditados mediante la licencia para conducir o los beneficiarios de un
campo petrolero.
Hoy, se precisa de una mejor precisión dactilar con la
correspondiente cédula laminada y el
rif. Y es tan descomunal el crecimiento
masivo de los datos que oficializan la propia existencia del Estado Nacional
que la Gaceta Oficial ha sido depurada y ya no publica ninguna diligencia
judicial porque tiene sus publicaciones equivalentes
¿De cuántas identidades hablamos respecto a la
información tramitada y acumulada por la Gaceta? Es más, en esta centuria, ¿con
cuántos funcionarios públicos de alto nivel se ha contado, los enroques y
despidos que se han hecho, conformando también la nomenklatura socialista?
Fotografías: Inicialmente, motivo empleado por OyN; y LB, Hemeroteca ANH (CCS, 03/12/25).
27/04/2026:
https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44286-de-la-nomenklatura
domingo, 26 de abril de 2026
Caza de citas
“Mi repetición del verbo recordar cuando hablo de economía no se debe a mi limitado vocabulario, ni es fruto de la nostalgia. Pretendo insinuar que todo el conocimiento, la experiencia y la inspiración que necesitamos ya están ahí, en el pasado y en el mundo actual. Lo que todos necesitamos es la voluntad de dar el paso y el conocimiento de qué es suficiente”
Ece Temelkuran
(“Juntos. Un manifiesto contra el mundo sin corazón”, Anagrama, Barcelona, 2022: 108)
Ilustración: Guy Billout.
Noticiero retrospectivo
- Rogelio Illaramendy. “Un caso de daltonismo ideológico. De cómo ven nuestros marxistas al Libertador. Interpretación materialista de nuestra guerra de Independencia”. Élite, Caracas, N° 1161 del 03/01/48.
- Domingo Alberto Rangel. “Pobres bancos”. Últimas
Noticias, Caracas, 16/03/89.
- Jason. “Los
´Cabeceñamas´”. El Nacional, Caracas, 02/09/77.
- Dossier: Socialismo en
Cuba y en Europa Oriental. Últimas Noticias, 19/01/97. Suplemento Cultural.
- Ludovico Silva escribe
sobre las declaraciones de Antonieta Madrid a Ramón Hernández. El Nacional,
02/05/82.
Reproducción: Reunión de la Comisión de petróleo del Congreso: "Una batalla contra la discriminación petrolera de Estados Unidos". Semana, Caracas, N° 66 del 5 al 12 de junio de 1969. Restauración en una versión a colores: ChatGPT.
Breve nota LB: Consultando a Ramón Guillermo Aveledo, él identifica a Néstor Zavarce, Hens Silva Torres (URD), J. A. Pérez Díaz, Erwin Burguera, Radamés Larrazábal y, quizá de espaldas, Carlos D´Ascoli.
¿Entonces?
A DEBATIR, PUES
Los equívocos, malentendidos y traumas ya de características históricas, únicamente se superan con el debate actualizador, libre y abierto.
Son muchos los años que no contamos con una polémica vigorosa sobre los temas
fundamentales del país y, lejos de rehuir el temario, no queda otra opción que
asumirlos con entera responsabilidad.
Un cantante que cotiza su popularidad con frecuencia,
como todo profesional del ramo, tuvo ocasión de participar en el consabido y
magnífico mitin de Puerta del Sol, en Madrid. Y no se le ocurrió otra cosa que
dejarse llevar por la emoción de una consigna denigrante, coreada por algunos
grupos concurrentes al acto, sobre la mona y, por supuesto, los monos que
ejercen el poder, impedidos preventivamente los otros monos de la oposición de convertirse en alternativa, entre los cuales nos contamos.
Presumiéndola una manifestación de su buena fe, o quizá
tratando de evitar una baja en las cotizaciones para presumir la mala de
nuestra parte, el famoso vocalista se disculpó. No obstante, es necesario
constatar no sólo la peor intención de la reacción oficial, oficialista y
oficiosa, sino dos importantes logros a favor y a pesar del publicitado
incidente.
De un lado, actualiza poderosamente el problema y
refuerza una solución encaminada a superar definitivamente la herencia
positivista en Venezuela. En un país predominantemente mestizo, afortunadamente
multicultural, hay que afrontar el asunto porque, precisamente, por esconderlo,
encubrirlo y disimularlo, el resentimiento se abrió paso, como otros de una
variada naturaleza, cual poderosa arma de ascenso al poder de esto que se
conoce como socialismo del siglo XXI.
Del otro lado, como lo hubiese querido el gobierno
venezolano y sus agentes diplomáticos y consulares, el evento en cuestión no
fue un fracaso, sino todo lo radicalmente contrario: nos emocionó y lloramos en
casa al ver a miles de compatriotas que han sufrido de un injusto, masivo y
terrible desplazamiento en la búsqueda de un refugio, protección y estabilidad
para la familia. No por casualidad, los paisanos se encuentran fuera de su
patria y este es el otro punto a discutir: no fue exactamente por un viaje de
placer. Entonces, a debatir las cosas por escabrosas que parezcan.
Fotografía: Alvaro García, en:
26/04/2026:
https://lapatilla.com/2026/04/26/luis-barragan-a-debatir-pues/
La vida es nuestra identidad
LA VOZ DE LA VIDA
(San Juan, 10: 1-10)
Solo hay una
"tarea" que realizar: favorecer la vida. Sin embargo, tal tarea no es
algo "añadido" a lo que somos.
El ego piensa que tiene que
hacer porque se ve como un "alguien" separado que se define, entre
otras cosas, por su capacidad hacedora. Y ve la acción, como todo lo demás,
desde una perspectiva dual: yo, delimitado o encerrado en mí mismo, hago algo
que, en cierto modo, me enriquece o enriquece a otros.
El ego, consciente o
inconscientemente, se define como carencia: de ahí que busque fuera aquello que
le permitiría "completarse" y experimentarse más pleno.
Sin embargo, "dar
vida" no es algo que el ego pueda hacer. La Vida se da a sí misma.
Necesitamos únicamente reconocernos en ella, de un modo cada vez más consciente
y, por tanto, desapropiado para, de ese modo, permitir que fluya y se exprese a
través de nosotros, en modos concretos.
En este sentido se puede
entender la imagen de la "puerta", en cuanto espacio abierto que
permite que la Vida fluya.
Porque la Vida es, antes que
nada, espaciosidad, amplitud ilimitada que todo lo contiene y que se expresa en
infinidad de formas, todas ellas habitadas por la misma y única Vida.
Por eso, quien se percibe
así, no puede sino vivir el cuidado con todos y con todo. Un cuidado que Jesús
expresa en la imagen del "pastor", imagen que resulta anacrónica para
la mayoría de nuestros contemporáneos, pero que encerraba una extraordinaria
riqueza, histórica y metafórica, en el contexto en que Jesús la utilizaba.
Todos nosotros
"conocemos la voz" de la Vida. Por eso, cada vez que vemos, oímos o
leemos algo preñado de vida, se produce una resonancia en nuestro interior. Es
una voz que nos "suena", aunque haya podido estar muy apagada durante
mucho tiempo.
En nuestro mundo hay muchas
voces de todo tipo. Tantas, que corremos el riesgo de terminar aturdidos.
Algunas de ellas pueden resultarnos especialmente atractivas porque parecen
encajar perfectamente con lo que son las necesidades del ego. Hay voces que
prometen, voces que compensan, voces que entretienen, voces que distraen, voces
que seducen, voces que inflan, voces que asustan, voces que amenazan, voces que
nos dan la razón, voces que nos rechazan... Tantas voces que no es extraño que,
en algún momento, las sigamos. Sin embargo, si no son la genuina voz de la
Vida, no nos alimentarán; su encanto habrá resultado pasajero y, con
frecuencia, frustrante.
Solo puede hablar desde la
Vida quien se reconoce en ella, quien ha descubierto que la Vida es su
verdadera identidad. Se comprende que quien dijo: "yo soy la puerta",
"yo soy el pastor", "yo he venido para que tengan vida"...,
dijera también: "Yo soy la Vida". No puede ser de otro modo.
Lo admirable es que esta
afirmación del maestro de Nazaret es válida para todos nosotros: la Vida es
nuestra identidad. Únicamente necesitamos reconocerla y vivirnos en la
consciencia de ser ella.
Fuente:
https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/4940-la-voz-de-la-vida.html
Cfr.
https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/18006-tener-vida-o-ser-vida.html
Ilustración:
Papa León:
https://www.youtube.com/watch?v=dJqcGijFR1Y
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