domingo, 31 de mayo de 2026

Caza de citas



“A partir del momento en que había empezado las clases de danza clásica, los primeros años de su vida se habían esfumado como un mal borrador. Le había dado la impresión de nacer por segunda vez. O, más bien, era en ese momento cuando había ocurrido su auténtico nacimiento”

Patrick Modiano

(“La bailarina”, Anagrama, Barcelona, 2026: 37)

Ilustración: Lubo Sergeev.

Noticiero retrospectivo


- Israel Peña. “Música: Infancia de la O. S. V.”. El Nacional, Caracas, 13/11/63.

- Alejo Carpentier. “El 2. (SIC) festival de música latinoamericana en Caracas”. El Farol, año XVIII, Caracas, N° 168 de enero-febrero de 1957.

- Manuel Pérez Vila. “Pulso en la historia: Mariño y la tragedia de Barcelona (1817)”. El Nacional, 22/08/79.

- Mateo Manaure. “¡Año nuevo, nuevos hombres!”. El Diario de Caracas, 04/01/83.

- Carta de Rómulo Betancourt a Luis Teófilo Núñez Arismendi (Llama a corregir versión de del inicio del diferendo con Colombia respecto a las áreas marinas y submarinas a propósito de una entrevista realizada a Arístides Calvani), El Universal, Caracas, 15/02/77.

Reproducción: Abel Vallmitjana, Oswaldo Vigas, Régulo Pérez y Alirio Oramas El Farol, Caracas, N° CXL de julio 1952.

La otra burbuja

DECURSO CON SILENCIADOR

Luis Barragán

Prevalece una actitud de cautela que, a ratos, se transforma en estado de ánimo y, en otros, en una convicción profundamente arraigada que termina impregnando la vida colectiva. Curiosa conversión cuando se procura una frágil burbuja de protección frente a los avatares de una realidad indomable, yendo la procesión por dentro.

En el terreno de la oposición es comprensible, pero en el oficialismo no lo parece tanto. Además, constituye un perfecto medidor de cómo andan las cosas que posiblemente están a punto de sincerarse.

Los hubo particularmente estridentes entre los centenares de gobernadores y alcaldes, diputados y concejales sustentados por el partido de gobierno, unos más agresivos que otros, dentro y fuera del ejercicio de sus funciones. Agregamos a una selecta minoría con una cuidadosa mesura para airear alguna ambición nada más y nada menos que presidencial, desarrollando una imagen corporativa muy propia que no molestara al ocupante de Miraflores. Sin embargo, ahora, transcurren los días bajo un bullicioso silencio que trastoca en asombrosa prudencia lo que fue un obsceno desparpajo.

Difícilmente se cuelan las infidencias que pueda delatar un mínimo de disconformidad en la órbita oficialista y oficiosa, arriesgando permanencia, estabilidad y protección de los funcionarios. Suponemos que fluye información privilegiada para garantizar el estricto cumplimiento de lo pautado por el gobierno estadounidense, pero igual habrá quienes se quedan a la intemperie y, a punta de intuición, deben navegar en medio de una situación incierta que puede o no, favorecerlos a corto, mediano o largo plazo.

Es de presumir el ambiente de desconfianza en el seno del poder establecido, porque no hablamos precisamente de una cofradía de mutua ayuda, solidaridad y humildad. Después de todo, son casi treinta años monopolizando la dirección del Estado.

Ilustración original: Ion Dogar - Marinescu, intervenida con IA. 

31/05/2026:

https://lapatilla.com/2026/05/31/luis-barragan-decurso-con-silenciador/

Descubrir a la persona

LA BIBLIA NO HA CAÍDO DEL CIELO

(San Juan, 3: 14-21)

Enrique Martínez Lozano

Desde un punto de vista literario, el capítulo 3 del evangelio de Juan es un auténtico rompecabezas. Lo cual indica que este texto no es producto de una redacción momentánea, ni obra de un único autor. Durante un tiempo prolongado, se fueron añadiendo reflexiones que surgían en medio de la comunidad, y que algún nuevo glosador yuxtaponía al texto original.

Entre esa serie de yuxtaposiciones, el autor trae la imagen de Moisés levantando la serpiente en el desierto. Para el pueblo judío, la imagen de la serpiente recordaba, a la vez, las quejas del pueblo y la misericordia de Yhwh.

Tal como se narra en el Libro de los Números (21,4-9), ante la dureza de la marcha a través del desierto, el pueblo empezó a murmurar contra Moisés y contra Yhwh, que envió serpientes venenosas cuya mordedura les provocaba la muerte. Tras el arrepentimiento y la intercesión de Moisés, éste recibió el encargo de colocar una serpiente de bronce sobre un asta: bastaba mirarla, para quedar curado del veneno mortal.

Se trata, evidentemente, de un relato mítico, que solo puede ser aceptado literalmente desde una consciencia mítica, como la que tiene el niño entre los 3 y 7 años, o la que vivió la humanidad entre, aproximadamente, los años 10.000 y 1.000 antes de nuestra era.

Es obvio que también, en la actualidad, pervive la consciencia mítica en no pocas mentes humanas: eso explica que, tanto en el nivel de la religión como en el de los nacionalismos, se mantengan creencias que, vistas desde otro nivel (simplemente, el "racional"), parezcan cuentos de niños.

Particularmente en el campo de la religión, es más fácil quedar anclados en ese nivel de consciencia –aunque la misma persona, en otros sectores de su vida, pueda tener actitudes postmodernas-, debido al hecho de que los textos sagrados se han entendido literalmente, como si en su misma formulación hubieran caído del cielo, revelados por Dios.

A partir de ese concepto de "revelación", centrado en el literalismo, el creyente no se atreve a reconocer el carácter histórico, condicionado y, por tanto, relativo de esos textos, por lo que los sigue repitiendo de una manera mecánica, sin el menor cuestionamiento. Quizás inconscientemente, en este terreno –no así en otros de su existencia cotidiana-, está renunciando a hacer uso de una consciencia más ampliada, que le proporcionaría otra lectura más adecuada y, por ello mismo, liberadora.

Pero en el tema concreto que nos ocupa, hay más: una idea mágica de la salvación, que marcaría dolorosamente la consciencia colectiva cristiana durante más de un milenio. Así como el pueblo judío pudo creer que bastaba mirar a una serpiente de bronce para quedar curado de la mordedura venenosa, de un modo similar, durante siglos, muchos cristianos pensaron (piensan) que la salvación venía producida por la muerte de Jesús en la cruz.

Quiero insistir en el hecho de que, mientras alguien se halla en ese nivel de consciencia, tal lectura es asumida sin dificultad. Lo cual no quiere decir que no contenga consecuencias sumamente peligrosas, entre las que habría que apuntar las siguientes:

• imagen de un dios ofendido y vengativo hasta el extremo;

• idea de un intervencionismo divino, arbitrario y desde "fuera";

• idea de una pecaminosidad universal, previa incluso a cualquier decisión personal (creencia en el "pecado original");

• instauración de un sentimiento de culpabilidad, hasta alcanzar límites patológicos;

• creencia en una salvación "mágica", producida desde el exterior.

Con esta lectura literalista, se dejan sentadas las bases de toda la "doctrina de la expiación". Sin embargo, es posible otra lectura que, reconociendo el carácter "situado" y, por tanto, inevitablemente relativo de los textos sagrados, accede a un nivel de mayor comprensión y libera al creyente de tener que seguir aferrado a un pensamiento mágico o mítico que, por la propia evolución de la consciencia le resulta ya, no solo insostenible, sino perjudicial.

Desde esta nueva lectura, el cristiano sigue fijando su mirada en Jesús, y en Jesús crucificado. Pero ya no es una mirada infantil ni infantilizante. Ahora ve en Jesús y en su destino –provocado por la injusticia de la autoridad de turno- lo que es el paradigma de una vida completamente realizada: fiel y entregada hasta el final. Por ese motivo, el hecho de "mirar la cruz" empieza a ser ya salvador: nos hace descubrir en qué consiste ser persona.

Ilustración:

https://scribeaccroupi.fr/premieres-representations-christ-iiie-siecle/

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/6073-la-biblia-no-ha-caido-del-cielo.html

Breve nota LB: Vatican News indica como lectura San Juan, 3: 16-18:

https://www.vaticannews.va/es/evangelio-de-hoy/2026/05/31.html

Padre S. Martín:

https://www.youtube.com/watch?v=TENuAXfF4HQ


martes, 26 de mayo de 2026

Brevísima galería motociclística


Fotografías: LB, Caracas:
11/05/2026: Parque Cristal, Los Palos Grandes.
16/05/26: Avenida Baralt, esquina La Pedrera.
16/05/26: Multiplaza, avenida Páez de El Paraíso.
17/05/26: Estacionamiento esquinero supermercado Ríos, avenida Páez de El Paraíso. 
22/05/26: Parte sur del Centro Simón Bolívar, camino a la Iglesia de Santa Teresa. 

La difícil apertura

BLOQUE HISTÓRICO Y TRANSICIÓN (POST-RENTISTA)

Luis Barragán

Sencillo, no se necesita ser gramsciano y ni siquiera marxista para esbozar la probable conformación de un nuevo bloque histórico (BH) útil para interpretar una transición que, en última instancia, podría conducir a un modelo de desarrollo distinto al fundado exclusivamente en la renta petrolera. Desde hace casi tres décadas, resistiéndose inútilmente, con un costo social y económico inaudito, agoniza el viejo BH ahora severamente amenazado por un cambio político a favor de otro que aspiramos sea de una franca novedad,  superior profundidad y decidida trascendencia.

La reiteración, la ligereza y el cortoplacismo los consagró el prolongado gobierno de facto de una burda retórica revolucionaria dizque legitimada por la formalidad de los resultados electorales que siempre burló, pero ello no ha impedido una guerra de posiciones de sectores, grupos y corrientes de una – incluso – contrastante naturaleza social, cultural, económica, institucional, mediática, religiosa, deportiva, académica, demográfica. Militarizando al autor italiano, una suerte de guerra de baja intensidad, antes que abierta y civil, como la refieren sesudamente los analistas de cafetín, encaminada a la captura de la renta, tiende a derivar en la lumpenproletarización y la criminalidad estructuradora - fenómenos que nos permitimos inferir de algunos textos de Roberto Briceño-León - terminan incidiendo también sobre la diáspora venezolana.

Útil herramienta de análisis, puede configurarse otro BH en la medida que auspiciemos la reconstrucción republicana e institucional del país, incluida la recuperación del tejido social en los inicios de una transición que la presumimos accidentada como toda aquella que se desea histórica. No obstante, el sardo fundó la categoría con la vista puesta en las sociedades industriales de una esencial y eficaz existencia de clases, partidos, sindicatos, intelectuales orgánicos y hasta de un Estado Nacional sólido, bastante distanciada de nuestro caso. Por ello, acá,  importa recobrar las mínimas condiciones económicas y sociales que ayuden a superar la extendida precariedad y el simple afán de supervivencia que nos caracteriza con excepción de aquellos que habitan una burbuja que la desean blindada frente a cualquier coyuntura que se ofrezca.

¿Será necesario comentar la galopante desindustrialización, el desempleo y el subempleo reinantes, el colapso educativo, las economías ilícitas, la erosionada mediación social, la migración masiva y la debilidad institucional? Todo ello, por no citar otros ejemplos, obliga ya a un distinto consenso, dirección intelectual, producción simbólica y legitimidad cultural, asuntos que atañen a las sociedades civil y política resultantes o que pudieran resultar.

A modo de ilustración, apuntamos, por una parte, a la insinceridad de una sociedad civil, en mucho desorganizada, que cuenta con gremios profesionales de directivas con una asombrosa duración y también líderes que se dijeron víctimas de una feroz persecución, pero salieron del país por Maiquetía con olvido de sus representados, esperando por un triunfal regreso a tono con la versión heroica de sus omisiones; y, por otra, a la insinceridad de la política que puede esconder y apostar por una alternativa no menos autoritaria para darle al BH una significación que lo haga anti-histórico, cual yunta cívico-militar-policial. En ambos casos, luce importante un reencuentro con las bases de una indispensable honestidad que las actualice.

Los más variados actores sociales y políticos están llamados al logro de una correlación de fuerzas capaces de concebir y producir, movilizar y bloquear un poder histórico legítimo y efectivo, el fortalecimiento de una oposición articulada territorialmente, la recuperación de un universo laboral acorde con las inversiones limpias y productivas realmente competitivas.  Enunciados que respondan al redimensionamiento institucional del Estado, la reescolarización masiva, el protagonismo responsable del sector privado de la economía, la prensa libre, o la cabal representación política que contribuyan a la reintegración social y unidad nacional.

Esta articulación funcional de actores, instituciones y mecanismos de integración, lleva el sello de una aspirada sociedad post-rentista, por lo que no bastará con el desplazamiento y reemplazo democrático de los elencos del poder como una cuestión de mero trámite. El superviviente ha de rehacerse como ciudadano, el rentismo trastocarse en producción, y el miedo en coraje político entendiendo el BH como instrumento de análisis que no, objetivo programático.  

26/05/2026:

Caza de citas

“A partir del momento en que había empezado las clases de danza clásica, los primeros años de su vida se habían esfumado como un mal borrado...