lunes, 10 de agosto de 2026

Paradójica conclusión

DE UNA BREVE RELACIÓN PARLAMENTARIA DEL PRESENTE SIGLO

Luis Barragán

Historiadores, constitucionalistas y afines tienen y tendrán motivos sobrados para estudiar el inédito fenómeno del parlamentarismo venezolano en el presente siglo, luego de la irresponsable demolición política e institucional que se hizo del Congreso de la República. Cualquier observador con los más elementales criterios científicos y también ciudadanos podrá apreciar las altas cotas de improvisación del socialismo de la centuria que, además, infló el artificio de un poder popular concebido según los intereses de Miraflores.

Una breve relación apunta a la Asamblea Nacional electa en 2000, después del apogeo de una constituyente de mayoría insincera lograda de nuevo a favor del oficialismo mediante la fórmula electoral de las “morochas”. Veníamos de una profunda tradición parlamentaria que hizo presencia inevitable en la estrenada unicameralidad, pero debió soportar las arbitrariedades de un gobierno que siguió aterrorizando con sus huestes, por entonces “círculos bolivarianos” y “guerreros de la Vega”, toda disidencia y oposición, atravesando los acontecimientos de 2002 que arrojaron el informe caprichoso de una dizque Comisión de la Verdad sobre los sucesos de abril.

Por lo demás, renunciando de antemano a sus atribuciones más acusadas, la mayoría oficialista comenzó la costumbre después muy arraigada de aprobar leyes habilitantes, sin que ninguna emergencia lo justificase, conduciendo a una absurda dislocación institucional que ha pasado su factura ya por dos décadas. La oposición no asistió a las elecciones parlamentarias de 2005, por lo que el dominio gubernamental fue total: siquitrilló toda tradición parlamentaria y produjo una enorme lesión republicana en una población que perdió incluso la noción misma del Parlamento, confundiéndolo con el espectáculo casi a diario de Hugo Chávez en las cadenas radiotelevisivas junto a sus ministros.

Otra vez, en 2010, aplicando las maniobras electorales del caso, a pesar de ganar la oposición con poca diferencia la votación popular, el socialismo se alzó con una mayoría simple en el período más aterrador de todo el historial parlamentario venezolano, aún por encima del siguiente, cuando perdió la sede física. La oposición, sin embargo, no se dejó amilanar y con mucho coraje resistió los embates, la violencia y los abusos de esa mayoría in situ, sin huir de las curules y afrontando todas y cada una de las circunstancias.

Baste recordar la habilitante-exprés, los recurrentes ataques violentos y salvajes contra los opositores al entrar y salir de las cámaras, el manejo discrecional del Reglamento de Interior y Debates, las golpizas en varias sesiones que produjeron diputados malheridos dentro del hemiciclo, así como el allanamiento y la destitución “administrativa” de parlamentarios opositores y la aprobación de leyes destinadas a criminalizar la disidencia. A nuestro juicio, aunque la etapa entre 2010 y 2016 comportó un mayor riesgo cotidiano para la integridad física de los integrantes de la oposición, la dislocación socialista adquirió toda su franqueza con el resultado electoral de 2015 hasta consumarse la trampa en 2020.

De manera evidente y contundentemente ganadora la oposición en los comicios de 2015, sobrevinieron hechos indecibles en nuestra historia republicana, como la invención de un tal desacato del Parlamento y la constituyente fraudulenta de 2017, que no hizo ninguna otra Carta Magna pero dictó leyes a su leal antojo y “allanó” arbitrariamente la inmunidad de diputados. Luego vinieron el asalto y secuestro en  el Palacio Legislativo en julio de 2017, también con lesiones propinadas al garete a los diputados, el asalto de enero de 2020 para imponer una directiva igualmente a realazos y las sesiones de la legítima Asamblea Nacional en espacios públicos y privados diferentes de su sede natural.

Reincide el fraude oficialista en las elecciones de 2020 y la denominada AN del 2015 extiende su mandato por un lapso razonable, producidos los comicios que configuraron luego, bajo el control gubernamental, la AN de 2025. Así, una institución constitucionalmente destinada a expresar la representación nacional terminó convertida en el escenario de una disputa prolongada acerca de la legitimidad, la inmunidad, la sede, la elección y hasta la existencia misma del Parlamento.

Ahora asistimos a otro fenómeno sin precedentes: la constitución de una mesa de diálogo bajo tutelaje estadounidense, en la que se sienta una representación de la AN de 2015 y otra de la AN de 2025, con un mutuo reconocimiento de acuerdo la probable salida realista a una crisis demasiado prolongada. Valga acotar que dicha crisis comenzó a cuajar desde principios de 2001 en todos los sentidos, reventando con la derrota del chavismo en la consabida reforma constitucional, expandida y agudizada con el desastre humanitario y la más abierta represión de la última década.

En los dos siglos anteriores, con todos los percances que sufrió la institución parlamentaria en Venezuela, jamás había ocurrido algo semejante, ni siquiera bajo los más atroces regímenes de fuerza. La paradoja acaso consista en que, después de haber sido sistemáticamente demolido, desconocido y perseguido, el Parlamento vuelva ahora a aparecer como una referencia inevitable para cualquier entendimiento sobre la salida de la crisis nacional.

Fotografías: LB, Caracas (22/02 y 02/03/23)

10/08/2026:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44773--de-una-breve-relacion-parlamentaria-del-presente-siglo

domingo, 9 de agosto de 2026

Permanecerato

ANÁLISIS DE ENTORNO: OPACIDAD FINANCIERA Y ADVERTENCIA ESTRATÉGICA A WASHINGTON

Benjamín Tripier

1. Diagnóstico de entorno

El proceso iniciado formalmente en el arranque de agosto de 2026 ha consolidado un viraje de alto riesgo para la estabilidad política de Venezuela. Lejos de estructurarse como una negociación transparente orientada al restablecimiento democrático y al respeto del mandato popular expresado el 28 de julio de 2024, la dinámica política ha derivado en un esquema de gobernabilidad burocrática y pragmática concertado entre Washington y el régimen de Caracas.

1.1. El mecanismo de bypassing y la dinámica del pacto de cúpulas

La arquitectura de contactos y la primera reunión presencial, sosteniéndose sobre la figura de Dinorah Figuera (en representación de la fracción parlamentaria de la Asamblea Nacional de 2015) y Jorge Rodríguez, no responde a una demanda social interna, sino que representa un mecanismo de bypassing institucional y desintermediación democrática.

Desde la perspectiva del ciudadano en la calle, se percibe con absoluta claridad que se continúa ejecutando un pacto de cúpulas abandonando la ruta de legitimidad en Venezuela. Este formato busca desplazar al centro de gravedad de la representatividad popular —encabezado por María Corina Machado (MCM) y Edmundo González Urrutia— hacia una instancia técnico-legal funcional que carece de tracción territorial y respaldo social; pero que le sirve a la administración estadounidense y al oficialismo para tramitar licencias, administrar recursos y diferir la resolución del conflicto político central.

1.2. El espejismo de la intervención externa y la violencia impune en el terreno

Existe una profunda y peligrosa desconexión entre la narrativa internacional de asistencia y la realidad cotidiana del venezolano:

  • Control fáctico territorial: Mientras desde las esferas diplomáticas en Washington se proyecta la sensación de que Estados Unidos maneja la situación y el destino del país desde la distancia, en la calle el chavismo continúa actuando como amo y señor; sobre la vida, las garantías y la muerte de los ciudadanos.
  • Estructuras criminales intactas: Las corporaciones de crimen organizado transnacional y control territorial —el Cartel de los Soles y el Tren de Aragua (TdA)— permanecen intactas, operando a sus anchas y conservando el control sobre economías ilícitas y mecanismos de coerción, sin que las conversaciones diplomáticas impacten su músculo operativo o represivo.
  • Omisión de la agenda de libertad: En las primeras aproximaciones y en la agenda técnica de la representación de Figuera con los hermanos Rodríguez no se discutieron temas estructurales de fondo: no se habló de un cronograma electoral con garantías reales ni de la liberación inmediata de los presos políticos. Se prefirió abordar un pragmatismo enfocado en la administración de la crisis y el descongelamiento de activos.

2. La opacidad financiera y la disparidad de prioridades técnicas

2.1. La incógnita de los 13.000 millones de dólares

Uno de los vectores que más alimenta el descontento popular y el pesimismo informado es la absoluta opacidad en el manejo de la información financiera. Es de conocimiento público que la administración de Estados Unidos reconoce haber percibido o administrado una cifra cercana a los 13.000 millones de dólares vinculados al expediente y activos venezolanos.

Sin embargo, en la ciudadanía existe un vacío total de información sobre:

  1. La aplicación real, auditoría o destino de dichos fondos.
  2. La falta de impacto directo de esos recursos en la mitigación del colapso humanitario y de servicios públicos.
  3. La sospecha fundada de que estos montos están sirviendo como caja de resonancia para mantener burocracias en el exterior o financiar acuerdos opacos de estabilización sin rendición de cuentas.

2.2. Miopía diagnóstica: El caso Guri y el cuello de botella de los 765 kV

La disparidad entre las prioridades y "soluciones" planteadas desde afuera y las necesidades reales del país se evidencia en el abordaje de la infraestructura crítica (agravada tras la emergencia sísmica de mediados de año).

  • Diagnóstico de superficie: Los enviados y analistas estadounidenses centran su foco en visitas simbólicas a la central hidroeléctrica del Guri, pretendiendo mostrar que el problema energético se resuelve con intervenciones puntuales en la generación.
  • La realidad técnica: Cualquier evaluación seria del sistema eléctrico nacional demuestra que el verdadero cuello de botella no radica únicamente en la generación en Guri, sino en el colapso del Sistema de Transmisión de la Red Troncal a 765 kV, el cual carece de mantenimiento crítico, subestaciones de compensación y repuestos especializados.
  • Improvisación vs. Plan integral: Mientras Washington pretende "inventar" planes improvisados de recuperación sobre la marcha para justificar el desembolso de fondos a través de mesas técnicas, el equipo de María Corina Machado cuenta con un Plan de Desarrollo e Infraestructura detallado, auditado y técnicamente estudiado, además de poseer la única palanca que viabiliza la atracción de inversiones masivas a largo plazo: la legitimidad política de origen.

3. La fracción en Washington: el juego de los Rodríguez, Grenell y Rubio

La decisión de sentarse en una mesa con Jorge y Delcy Rodríguez sin exigir un condicionamiento previo sobre el mandato popular ha hecho que Estados Unidos caiga directamente en la celada táctica del chavismo.

3.1. Alineación Grenell y desalineación de Rubio

El Eje Pragmático (Línea Grenell / Casa Blanca): Prioriza un esquema de estabilización rápida, transacciones energéticas, contención migratoria y manejo de daños a corto plazo. Este sector encuentra en Delcy y Jorge Rodríguez a interlocutores dispuestos a otorgar concesiones tácticas a cambio de permanencia y lavado reputacional.

El Eje de Seguridad e Institucionalidad (Línea Marco Rubio): Plantea que no puede haber estabilización real ni seguridad regional mientras se mantenga el aparato narcocriminal y la injerencia hostil en Caracas. Exige la restitución de la democracia y el respeto al voto popular.

El aprovechamiento del chavismo: El trío del poder en Caracas (Rodríguez-Cabello) explota magistralmente estas grietas internas de la política estadounidense. Al sentarse con la AN 2015, alimentan la narrativa del sector pragmático de Washington (Grenell), desalineando y dejando sin espacio de maniobra inmediato a la postura dura e institucional de Marco Rubio.

3.2. De "interinato" a "permanecerato"

El riesgo geopolítico predominante es que la figura de la AN 2015 y la comisión técnica coordinada por Dinorah Figuera, concebidas teóricamente como instancias de transición transitoria, se transformen en un "permanecerato". Un esquema donde una burocracia en el exterior administra indefinidamente licencias y fondos, mientras en Venezuela el régimen convalida una dictadura tutelada y la población sufre el agotamiento sistemático de sus condiciones de vida.

4. Actualización de escenarios y probabilidades

Evaluando la aceleración de las variables en la primera semana de agosto de 2026, la matriz de escenarios prospectivos se reconfigura de la siguiente manera:

Escenario 1: Transición con legitimidad e inclusión de MCM (35% - En descenso táctico)

  • Descripción: Se logra reorientar la mesa técnica forzando un mecanismo de convergencia entre el canal diplomático y el liderazgo mayoritario de MCM. Se imponen hitos fechados para cronograma electoral y liberación de presos políticos.
  • Desencadenante: Presión coordinada de la calle disciplinada combinada con un reajuste de la política de Washington forzado por el Congreso de EE.UU. (Eje Rubio).

Escenario 2: Coexistencia técnica, "permanecerato" y dilación/statu quo (45% - escenario base)

  • Descripción: Washington y Miraflores consolidan la mesa AN 2015-Rodríguez para canalizar recursos de reconstrucción y acuerdos petroleros. Se difieren las elecciones y la agenda de libertades hacia plazos de 18 a 24 meses.
  • Consecuencia: Neutralización progresiva del capital político, desesperanza en la clase media y aumento vertiginoso de los flujos de migración silenciosa.

Escenario 3: Desborde popular autónomo e incontrolado (20% - En ascenso por rabia acumulada)

  • Descripción: La ruptura de la expectativa social ante la opacidad de los fondos, la impunidad del Cartel de los Soles/TdA y la desconexión de la mesa de negociación detona protestas espontáneas y anárquicas.
  • Consecuencia: Ruptura del control narrativo del liderazgo opositor, respuesta represiva feroz del sector coercitivo de Diosdado Cabello y riesgo de violencia caótica sin dirección política.

5. Acciones de entorno y siguientes pasos: cómo evitar el desborde popular

Para evitar que el descontento popular derive en una frustración paralizante o en un levantamiento anárquico sin retorno, la dirigencia encabezada por María Corina Machado debe asumir de forma inmediata la conducción de la narrativa y la movilización inteligente.

5.1. Reposicionamiento narrativo: "apoyo condicionado, no cheque en blanco"

  1. Denuncia de la opacidad: Exigir públicamente auditoría y transparencia absoluta sobre el destino de los 13.000 millones de dólares y los recursos canalizados en el marco de la ayuda humanitaria.
  2. Exposición del desfase técnico: Posicionar que las soluciones improvisadas (como la sola atención a Guri) son paliativos inútiles si no se atiende la red de transmisión de 765 kV bajo un plan estructurado de Estado como el que posee el equipo de MCM.
  3. Fijar hitos innegociables (métricas al diálogo): Condicionar el respaldo a cualquier mesa técnica al cumplimiento de tres demandas inmediatas:

       a) Cronograma de liberación medible y verificado de la totalidad de los presos políticos.Apertura de un canal de atención real al colapso de los servicios sin intermediación de mafias del régimen.

  b) Fijación de fecha cierta e inamovible para elecciones presidenciales/generales libres.

5.2. Hoja de ruta operativa de presión territorial ordenada


Fotografías: La Repubblica, 04/01/2026.

09/08/2026:

https://www.elnacional.com/2026/08/analisis-de-entorno-opacidad-financiera-y-advertencia-estrategica-a-washington/?utm_source=webpushr&utm_medium=webpushr&utm_campaign=webpushr

Caza de citas

 

“—Dijo que era un dios, o que llevaba a un dios en su interior.

—¿No una diosa?

—No quiso mojarse.

—Lo políticamente correcto está por todas partes, joder. Bueno, ¿y qué

dios es?

—Urrea no estaba seguro.

—Jesús —repuso Acrement.

—Pero apostaría a que no es ese”

John Connolly

(“Hijos de Eva”, Tusquets Editores, Barcelona, 2026: 371)

Ilustración: Claudio Tozzi.

Noticiero retrospectivo


 - Luis Esteban Rey. “Los militares y la futurología venezolana”. Summa, Caracas, 2° q. 02/1972.

- Aníbal Nazoa. “Puerta de Caracas: Queja subversiva” (Douglas Bravo). El Globo, Caracas, 18/06/92.

- Enzo del Búfalo. “América Latina en un mercado mundial hostil”. Economía Hoy, Caracas, 02/08/89. 

¡40 años e militancia cumplen Eduardo y Gustavo Machado”. Qué Pasa en Venezuela, Caracas, N° 68 del 18/06/65.

- Alfonso Rumazo González y la colección del pensamiento político venezolano del siglo XX editado por el Vongreso. El Universal, Caracas, 20/06/84.

- E. Baralt entrevista a Ernesto Mayz Vallenilla. El Diario de Caracas, 09/06/81.

Reproducción: Pedro José Lara Peña entrevistado por Imperio Rodríguez. El Globo, Caracas, 25/04/1997. Pieza procesada a través de la IA. 

¡Alerta!

LA MESA DE NEGOCIACIÓN NO EQUIVALE A UNA COALICIÓN DE GOBIERNO

Luis Barragán

Quizá el escepticismo y la cautela sean los términos que mejor expresen el clima del país político en la actualidad, mientras la desconfianza continúa corriendo por las veredas del país nacional. Tal circunstancia reclama una paciente y sostenida labor de orientación cívica que, desde luego, no puede ser encabezada por un gobierno carente de la autoridad moral indispensable para hacerlo: corresponde, más bien, a la oposición genuinamente democrática, a los partidos políticos, a las organizaciones de la sociedad civil y a los centros de pensamiento explicar, con ponderación, qué significa una transición política, cuáles son sus límites y cuáles sus propósitos.

No deja de sorprender la rapidez con la que comienza a consolidarse un imaginario según el cual la reciente instalación de una mesa de diálogo equivale a la conformación de una coalición de gobierno y, por consiguiente, cualquier asunto nacional e incluso local deba ventilarse y resolverse en esa instancia. De prosperar semejante percepción, terminará por deformar las expectativas ciudadanas sobre el difícil proceso en curso y por atribuirle responsabilidades que simplemente no le corresponden.

Toda negociación política parte de un objeto determinado y de una finalidad específica. Las legítimas aspiraciones al cambio democrático, pacífico y verificable, no pueden confundirse con la conformación de un equipo llamado a sustituir el funcionamiento ordinario del Estado ni a asumir atribuciones propias de los órganos del Poder Público. Semejante interpretación constituye un error conceptual y un evidente absurdo político.

La dirección del Estado continúa ejerciendo responsabilidades inherentes e intransferibles. La atención de las emergencias nacionales, la conducción de la administración pública, la ejecución del presupuesto, la seguridad ciudadana, la política exterior y la defensa de la soberanía territorial permanecen bajo esa responsabilidad, sin que una mesa de negociación pueda reemplazarla ni compartirla.

La transición democrática tampoco constituye una fórmula providencial capaz de resolver, simultáneamente, todas las vicisitudes nacionales. La negociación representa un instrumento extraordinario para hacer posible la recuperación institucional del país, pero no sustituye el ejercicio regular del poder ni exonera al gobierno de las obligaciones que constitucionalmente le incumben. Confundir ambos planos solo contribuye a incrementar la frustración ciudadana y a erosionar la credibilidad del propio proceso.

Conviene recordar, además, que la finalidad de la transición consiste en restablecer las capacidades institucionales del Estado, devolver la legitimidad al Poder Público y reabrir los cauces de la vida democrática. Todo aquello que exceda ese propósito deberá ser atendido por las autoridades legítimamente constituidas, una vez culminada la etapa inicial del proceso.

La mayor contribución que hoy pueden ofrecer los partidos políticos, las organizaciones de la sociedad civil y los sectores académicos consiste en desarrollar una paciente pedagogía de la transición. Resulta indispensable explicar que una mesa de negociación no representa una asociación permanente entre gobierno y oposición, ni una coalición destinada a compartir el ejercicio del poder. Constituye, antes bien, un mecanismo excepcional para acordar las condiciones que hagan posible la recuperación de la institucionalidad democrática. Solo desde esa comprensión será posible evitar falsas expectativas y preservar el verdadero sentido del proceso político en curso.

Fotografía: El Nacional (07/08/26).

09/08/2026:

https://lapatilla.com/2026/08/09/luis-barragan-la-mesa-de-negociacion-no-equivale-a-una-coalicion-de-gobierno/

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SALIR DE LA BARCA DEL EGO

(San Mateo, 14: 22-33)

Enrique Martínez Lozano

Este precioso relato resulta ser una hermosa metáfora de nuestra vida. Abandonada la lectura literalista que, además de no corresponder a la intención del redactor, lo empobrece y falsifica, hallamos en él una “descripción” de nuestro modo de funcionar cuando estamos instalados en el ego (en la lectura que nuestra mente hace de las circunstancias).

En la “barca” del ego, nos sentimos fácilmente sacudidos por todo tipo de olas, llenos de miedos y creyendo ver fantasmas alrededor.

Miedos y fantasmas, sin embargo, se disipan en cuanto salimos de las interpretaciones que nuestra mente hace de las cosas, y nos anclamos en el “Yo soy”, nuestra identidad última, aquella que compartimos con todos los seres.

En ella, aceptamos lo que acontece, la mente se silencia… y retorna la paz. Porque nuestra identidad más profunda se halla siempre a salvo. El “Yo soy” –la Consciencia de ser- no puede ser afectado negativamente por nada. Reconocerse en esa identidad y vivirse conectado a ella es el culmen de toda sabiduría.

En esto consiste toda la “destreza”, según lo expone Papaji: “Lo que sea que venga, déjalo venir; lo que quede, déjalo estar; lo que se va, déjalo ir. Quédate callado y adora al Ser”. En el reconocimiento de que el “Ser” no es una realidad que corriera paralela a nosotros, que se hallara “fuera” o nos resultara extraña. El Ser es otro nombre de nuestra verdadera identidad, que se expresa en la personalidad que tenemos. Por eso, el mismo Papaji concluye: “Durante todas las actividades de la vida recuerda siempre que tú eres el Ser”.

Al identificarnos con nuestra personalidad (o yo), desconectamos de nuestra identidad, nos encerramos en la “barca” del ego, y ahí todo se vuelve oscuridad, oleaje, confusión, miedo y sufrimiento.

A veces, aun estando en la “barca”, notamos el impulso de ir “más allá”, de trascender ese pequeño encierro y lanzarnos al mar abierto del “Yo soy”. Tal impulso no es sino expresión de nuestra misma identidad que, en forma de Anhelo, clama en nosotros, a pesar incluso de nuestra ignorancia.

Algo nos dice que la Vida es más que los hábitos a los que la hemos reducido y la rutina a la que nos hemos acostumbrado; y que nosotros no somos el ego que nuestra mente piensa, por más que habitualmente nos hayamos vivido desde él. Nos fiamos de aquella “voz” que viene de no sabemos dónde y salimos de la estrechez que nos aprisionaba.

Sin embargo, suele ser tan grande la inercia de generaciones y de toda nuestra propia vida, que basta sentir la “fuerza del viento”, para que el miedo se apodere de nuevo de nosotros y pensemos que nos estamos hundiendo.

“¡Qué poca fe!”, dice Jesús a Pedro. Qué poca certeza en lo que somos. La mano que agarra a Pedro no es otra que el “Yo soy”, identidad en la que Jesús se reconocía y que todos compartimos con él. Para no ser víctimas del miedo, necesitamos cultivar el contacto y la conexión con quienes realmente somos: esa es la única plataforma donde es posible la paz y la sabiduría.

Por eso, puede venirnos bien la enseñanza de Nisargadatta: “Rechace todos los pensamientos excepto uno: «Yo soy». La mente se rebelará en el comienzo pero, con práctica, paciencia y perseverancia, cederá y se mantendrá en calma. Una vez que usted esté en calma, las cosas comenzarán a suceder espontáneamente y de forma totalmente natural, sin ninguna interferencia de su parte.

No se preocupe por nada que usted quiera, piense o haga; solo permanezca establecido en el sentimiento-pensamiento «Yo soy«, enfocando «Yo soy» firmemente en la mente. En el momento que usted se desvíe, recuerde: todo lo que es perceptible y concebible es pasajero, y solo el «Yo soy» permanece. Después de todo, el único hecho del que usted está seguro es de que «usted es». El «Yo soy» es seguro, el «Yo soy esto» no lo es”.

Ilustraciones:  Rembrandt e Ivan Aivazovsky.

Rembrandt van Rijn.

Fuente:

https://www.feadulta.com/salir-de-la-barca-del-ego/

Padre S. Martín: 

¿La misa tradicional divide la Iglesia? | La invasión de Ceuta es un aviso:

https://www.youtube.com/watch?v=9dEE2vM6vyE

Papa León:

Cardenal Porras:

Padre J. Martín: 

Padre S. Martín:

Padre Guzmán:

Paradójica conclusión

DE UNA BREVE RELACIÓN PARLAMENTARIA DEL PRESENTE SIGLO Luis Barragán Historiadores, constitucionalistas y afines tienen y tendrán motivo...