miércoles, 18 de marzo de 2026

Dentro y fuera del campo de juego

CORINA YORIS Y EL BÉISBOL

Luis Barragán

Conocimos telefónicamente a Corina Yoris a través de José Rafael Herrera, quizá más de siete u ocho años atrás. Ambos, filósofos, diligenciaban la posibilidad de plantear en el parlamento un proyecto de ley de creación de la Academia Nacional de Filosofía que, algo increíble, siendo la disciplina precursora en la academia venezolana, aún no tiene su propia corporación.

La iniciativa no encontró eco en la fracción de adscripción y, mucho menos, en la bancada opositora y mayoritaria de la Asamblea Nacional electa en 2015, aunque el mayor interés era el de plantear el asunto como alguna vez lo intentamos en 2014 con una propuesta de la estadidad esequibana. Siendo comprensibles las otras prioridades de índole estratégica, lo importante e interesante radicaba en discutir temas de una trascendencia que los pragmáticos, los torpes pragmáticos de aquella hora, aún desprecian.

Todos saben cuál es el papel político que ha desempeñado en los últimos tiempos, para la coincidencia y la discrepancia. Nadie podrá quitarle lo bailado, porque – por una parte – dejó constancia irrefutable de su enorme coraje como vicepresidente de la comisión organizadora de las primarias y la propia nominación presidencial que quisimos cristalizar, en otro momento de los más grandes riesgos y peligros que ha corrido la oposición, y – por otra – corroboramos que es una mujer que no se vale de su condición de mujer para hacerse sentir con esa vocación por el debate, caracterizada por una limpia reflexión y una extraordinaria claridad.

En una reciente entrevista digital realizada por José Rafael junto a Jonathan Alzurú, Corina aporta varias de las reflexiones que urgen a la oposición para fortalecerse en estas circunstancias (https://www.youtube.com/watch?v=tJR84Qop1yM). La universidad, la política y la entidad castrense, encuentran algo más que inquietud en los protagonistas de un programa que contrasta con los muchos youtubers que consciente e inconscientemente incurten en un amarillismo patológico al ventilar el drama venezolano.

PD: Inevitable referirse al triunfo beisbolístico de Miami que puede caer en la poderosa órbita de los poderes simbólicos del Estado, despojándolo del legítimo sentimiento popular que lo ha celebrado con orgullo; en Las Mercedes, la Madariaga y La Dolorita se oyeron hasta altas horas de la madrugada los enchufes que no les importó desperdiciar gasolina con tal de rumbearse el campeonato mundial; evocándo la histórica victoria de 1941, los antimperialista de la hora harán una suerte de terapia lacaniana al agotar las consignas. Mientras tanto, hubo un alza considerable del pasaje en el transporte público y, más que aumento nominal, pedimos implementar un distinto modelo económico en un diferente marco político.

18/03/2025:

https://lapatilla.com/2026/03/18/luis-barragan-corina-yoris-y-el-beisbol/


lunes, 16 de marzo de 2026

Realidades bajo sospecha

DE LA ANOMIA SOCIAL A LA POLÍTICA

Luis Barragán

Desde aquel ya lejano bachillerato en humanidades y el inicio de los estudios de derecho, andamos con la noción sociológica a cuestas que tuvo a bien abordar audazmente el seminario internacional de política y antipolítica realizado en Caracas a finales del siglo pasado. Intentando decodificar la naturaleza esencial del régimen, uno que otro apela a la anomia como un buen pretexto para cubrir la columna de opinión, generalizando la expresión al extremo de hacerla banal.

En una anterior ocasión, empleamos el artefacto verbal para distinguir al socialismo de este siglo: el Estado anomizador que sugiere un cambio de dirección para superarlo. Sin embargo, la tarea requiere de un esfuerzo de autodisciplina social que recomienda la campaña correspondiente de los partidos y demás manifestaciones de una activa civilidad en los días que cursan.

Solemos, por una parte, olvidar que la anomia social se da en ámbitos muy específicos que se suponen organizados y estructurados: hay gremios que no renuevan sus autoridades internas desde hace más de veinte años, pero osan reclamar libertad y democracia en la calle; o pistas para el entrenamiento deportivo suficientemente regladas con jóvenes vanidosos que atropellan e insultan a los muy adultos, por no mencionar los curiosos grafitis de envidiable caligrafía y estúpida obscenidad. Podrá alegar el gobierno la insensibilidad de los muy anteriores que no facilitaron un asiento para esperar la llegada del tren en el metro de Caracas, callando que la aspiración y logro fue la de una mayor puntualidad, rapidez y eficiencia; o la dura y efectiva sanción moral de los viandantes para los consumidores de alimentos dentro del sistema.

E, igualmente, por otra, la anomia política la exponen los propios cuadros de conducción, pues, la dirigencia exiliada, especialmente la de Estados Unidos, guardó silencio con la injusta deportación de venezolanos a El Salvador; o que aún no hay una libre y convincente deliberación en las cámaras parlamentarias y edilicias, como tampoco existe en los órganos ejecutivos solo nominalmente colegiados del promedio de los partidos. Por obvias razones, nuestros paisanos hubiesen agradecido recientemente en Chile un discurso un poco más denso de gratitud por la acogida y solidaridad que incluyera a Andrés Bello y sus extraordinarios aportes al gran país del sur, por no mencionar con habilidad y respeto la acogida y solidaridad que le dimos por muchos años a los chilenos sometidos a una feroz dictadura.

Rebecca Hanson, Verónica Zubillaga y David Smilde, al introducir una magnífica obra colectiva intitulada “The Paradox of Violence in Venezuela” (University of Pittsburgh, 2023), aciertan al correlacionar la anomia social con la política: gobernanza criminal, militarización policial y políticas de seguridad, debilidad y transformación del Estado, para arribar al paradójico fenómeno observado de un aumento de la violencia y la conflictividad en el período de menor pobreza y mayor igualdad. Entonces, la pobreza no fue ni es el factor preponderante, sino la debilidad del Estado de Derecho, la pérdida de legitimidad de las instituciones y partidos, la multiplicación de los actores políticos informales y agresivos, la desconfianza ciudadana en la representación, la corrupción sistémica, entre otros motivos.

La política como apostolado y servicio constituye una dimensión esencial que ha sido liquidada por el populismo muy bien arraigado en los escenarios públicos, absolutamente mesiánico y de gratificaciones instantáneas. Se dirá, bien pendejo es el que no hace de la política un modo de vida de acuerdo a los códices prohibidos, pero a la vez objetos del más amplio conocimiento y perversa pedagogía.  

Una tarea favorable y hasta indispensable para la transición deseada, es la urgente y masiva formación social, política e ideológica de las organizaciones de la sociedad civil y de los partidos llamados a un necesario consenso nacional. Importa tanto la reescolarización de la población para una convivencia saludable, real y pacífica, como la pronta reivindicación y capacitación institucional del Estado que ahora no le da siquiera una vuelta al campo trillado por sus aprovechadores.

Ilustración: Rafat Alkhatib.

Fotografías: LB, UPEL (Caracas, 03/02/2026).

16 y 17/03/2026:

https://www.elnacional.com/2026/03/de-la-anomia-social-a-la-politica/

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44122-de-la-anomia-social-a-la-politica

costadelsolfm.org/2026/03/17/luis-barragan-de-la-anomia-social-a-la-politica/

Caza de citas

La verdad, esa profesora no hubiera merecido saber jamás que un error me había llevado a ocuparme de Montherlant, en vez de Maeterlinck. Pero aún no había descubierto ese error y mi compañero de departamento, Allan Francovich, un excelente amigo del internado británico en que estudié la secundaria y al que había encontrado de la forma más casual en el primer metro que tomé en París, odiaba a Montherlant”

Alfredo Bryce Echenique

 (“Permiso para sentir. Antimemorias II”, Anagrama, Bacelona, 2021: 27)

Pieza: Gab Bois.

Noticiero retrospectivo

- Luis Britto García. “El cadáver político”. El Nacional, Caracas, 24/01/1986.

- Joaquín Marta Sosa y Ramón Melinkoff. Entrevista a Eduardo Fernández. Summa, Caracas, N° 52 del 15/06/72.

- Luis Esteban Rey. “Glosas” (Conflicto árabe-judío, evolución del problema, Estado palestino, petróleo y conflicto). El Universal, Caracas, 08/05/77.

- Alan R. Brewer-Carías. Constitución de 1961 y derecho a la información. El Nacional, 28/02/89.

- Asdrúbal Zurita. “Un monigote llamado atletismo”. Élite, Carcasm 20/07/73.

Reproducción: "América Alonso, Enrique Alzugaray y Nury Flores, en una escena de la nueva tira Sor Alegría". Revista Bohemia, Caracas, 1966.

Noticiero retrospectivo 1 / Noticiero retrospectivo 2

Caza de citas