lunes, 27 de abril de 2026

La crisis es la del lenguaje que la representa

LA TRANSICIÓN HACIA SI MISMO

Luis Barragán

Respecto a la opinión pública venezolana, tiende a considerar la transición política como una panacea capaz de responder a la profunda y prolongada crisis venezolana que repentinamente actualizaron los hechos del 3-E. A pesar de los anuncios hechos desde ámbitos distintos al gobierno, no hay evidencias de un cambio sustancial, sino un reacomodo de sus elencos con los ajustes discursivos del caso,  permitiendo y quizá alentando un lenguaje transicional que contrasta con una terca voluntad de continuismo: ¿caminamos hacia una genuina transformación política o nos entrampa un engañoso discurso de cambio apuntando a la re-estabilización del único gobierno que hemos tenido en el presente siglo?

Inocultable y prolongada, la crisis venezolana ha generado una narrativa transicional que no se compadece con un cambio efectivo en la estructura de poder. Lejos de propiciar una transformación sustancial, el oficialismo ensaya una transición hacia sí mismo, mediante el reacomodo de sus elencos de poder sustentado en una versión interesada del proceso abierto después del 3-E.

Ece Temelkuran ha examinado – en clave euro-atlántica -  la conversión de los regímenes democráticos en autoritarios en su más conocido ensayo “Cómo perder a un país” (Anagrama, 2019), señalando que ello ocurre gradualmente a través de siete pasos que, a nuestro juicio, son condiciones y desarrollos simultáneos y correlacionados que contribuyen a la consolidación del régimen: reivindicación política del resentimiento, destrucción del lenguaje, ejercicio descarado del cinismo, desmantelamiento del aparato judicial y subordinación de los demás órganos del Poder Público, distinción entre patriotas y apátridas, y, particularmente de nuestro interés, la fabricación de una realidad paralela. Esta última es posible gracias a la explotación intensiva de los recursos simbólicos del Estado, una bien aceitada maquinaria publicitaria y propagandística, la (auto)censura y represión, apelando frecuentemente a las teorías conspirativas de toda ralea, maniqueas y supersticiosas.

Siendo una útil perspectiva de análisis, aunque Ece Temelkuran parte de la experiencia de su natal Turquía y de los países cercanos, permite comprender la inminencia de un colapso institucional, social y económico que los hechos del 3-E sinceraron radicalmente en Venezuela, así como el aprovechamiento de una expectativa transicional ampliamente extendida, procurando el oficialismo reorientarla para encubrir la continuidad en el poder. El rediseño de esa realidad paralela enfrenta hoy dificultades nada menudas: la magnitud de la crisis obliga a admitir, al menos formalmente, las etapas de estabilización institucional y recuperación económica literalmente impuestas desde el exterior, exponiéndolas como equivalentes a una transición, mientras hay un uso expedito de las formas institucionales (aprobación de leyes sin debate sustantivo, recomposición de dos de los tres órganos del Poder Ciudadano, etc.), unido a la inconsistencia de un discurso social que evita toda franqueza y está en la búsqueda de una polarización electoral que ya no encuentra asidero en una población exhausta.

No bastaron los estribillos, como aquel de “quien se mete contra Venezuela se seca”, una vez comprobada la debilidad de un gobierno que no respondió militarmente conforme a sus más recias promesas y terminó aceptando las estipulaciones estadounidenses. Desmoronada esa ficción, la respuesta oficialista ha sido forzar otra: la presencia meramente propagandizada y fantasmal de Nicolás Maduro, convertida su devolución en una débil demanda política, junto a la persistente estigmatización de quienes solicitaron sanciones internacionales, en la búsqueda de un enemigo capaz de reagrupar a sus antiguas bases; así, se confirma lo advertido por Ece Temelkuran acerca de cómo estos procesos descansan en la construcción de una realidad que termina siendo socialmente aceptada incluso cuando prescinde de los hechos.

La narrativa del poder pretende blindarse, aferrada al monopolio estatal de los medios, clausurando toda polémica incluso en sede parlamentaria y tratando —no sin dificultades— de contener el desgaste de sus propias bases. No deja de ser significativo que sectores progubernamentales, tenaces defensores del legado chavista, comiencen a manifestar, aunque con tenue resonancia, una incomodidad —por decir lo menos— frente a la versión oficial de los acontecimientos; tal es el caso del Centro de Estudios para la Democracia Socialista (CEDES). ¿Estamos ante una transformación real que se gesta tras bastidores o frente a un sofisticado dispositivo retórico de cambio, diseñado para un nuevo reacomodo y la sospechosa estabilización del único gobierno que ha regido en la presente centuria?

Resulta difícil —cuando no insostenible— invocar bondades en un contexto donde la prisión política opera como método que se pretende naturalizar, trasladando luego sus costos al ámbito judicial. Todo ello en una época en la que la crueldad se ha institucionalizado e industrializado de acuerdo a lo observado por Ece Temelkuran en entrevista que le realizara un presunto ministro venezolano de finales del XX (*). Además, ningún esfuerzo por mejorar las condiciones sociales y económicas puede sostenerse con una opacidad tan prolongada de las cifras oficiales; por ello, organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial han exigido al Banco Central de Venezuela su publicación días atrás.

Nos explica una atmósfera discursiva distinta y enrarecida que hace de la transición un artificio funcional a favor del continuismo, persistiendo las condiciones señaladas por Ece Temelkuran. Y, colapsada la versión gubernamental,  es indispensable redescubrir e interpretar la realidad a favor de una genuina transición democrática.

Valga la coletilla, Temelkuran es una periodista que ha hecho un importante aporte al análisis histórico y político del neoautoritarismo, por llamarlo de algún modo, como también la estadounidense Anne Applebaum o la venezolana Mirtha Rivero, cuyo último libro en dos gruesos volúmenes, esperamos leer muy pronto. Fenómeno significativo, ha sido exitoso el paso de una disciplina a otra con la ventaja de una industria editorial que esperamos recuperar en nuestro país.

(*) https://apuntaje.blogspot.com/2026/04/reempizas-sentir-ineguro-en-tu-tierra.html

Ilustración: Gergely Bacsa. 

Fotografías:LB, avenida Lecuna (CCS, 10/04/26).

28/04/2026:


Nómina

DE LA NOMENKLATURA

Luis Barragán

La multiplicación de ministerios y viceministerios en el presente siglo, quizá no tenga parangón en nuestra vida republicana. La burocracia se ha agigantado en términos inauditos, aunque – según el canon – no haya cifras exactas en la materia.

A través de las incontables ediciones de la Gaceta Oficial, podrá apreciarse la evolución de los despachos ejecutivos y compararla con etapas precedentes. Proporcionalmente, respecto a la población y al desarrollo urbano, en la era feudal y caudillista, eran modestas las cifras de los empleados y de los inmuebles ocupados.

Sorprenderá que, respecto a los nombramientos, autorizaciones o concesiones, bastaba con colocar el nombre de pila de las personas porque no había cédula de identidad y, aún numerada la ciudadanía, era suficiente la fama para no confundirlas. Los muchos Juan Pérez y las muchas Juana Pérez con existencia en el país, se sobrentendía, podían diferenciarse porque unas y otros habitaban en lugares diferentes, tenían oficios distintos y edades contrastantes que a vuelo de pájaro se sabía quién era o no el ministro, los acreditados mediante la licencia para conducir o los beneficiarios de un campo petrolero.

Hoy, se precisa de una mejor precisión dactilar con la correspondiente cédula  laminada y el rif.  Y es tan descomunal el crecimiento masivo de los datos que oficializan la propia existencia del Estado Nacional que la Gaceta Oficial ha sido depurada y ya no publica ninguna diligencia judicial porque tiene sus publicaciones equivalentes

¿De cuántas identidades hablamos respecto a la información tramitada y acumulada por la Gaceta? Es más, en esta centuria, ¿con cuántos funcionarios públicos de alto nivel se ha contado, los enroques y despidos que se han hecho, conformando también la nomenklatura socialista?

Fotografías: Inicialmente, motivo empleado por OyN; y LB, Hemeroteca ANH (CCS, 03/12/25).

27/04/2026:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44286-de-la-nomenklatura

domingo, 26 de abril de 2026

Caza de citas


“Mi repetición del verbo recordar cuando hablo de economía no se debe a mi limitado vocabulario, ni es fruto de la nostalgia. Pretendo insinuar que todo el conocimiento, la experiencia y la inspiración que necesitamos ya están ahí, en el pasado y en el mundo actual. Lo que todos necesitamos es la voluntad de dar el paso y el conocimiento de qué es suficiente”

Ece Temelkuran

(“Juntos. Un manifiesto contra el mundo sin corazón”, Anagrama, Barcelona, 2022: 108)

Ilustración: Guy Billout.

Noticiero retrospectivo,

 

- Rogelio Illaramendy. “Un caso de daltonismo ideológico. De cómo ven nuestros marxistas al Libertador. Interpretación materialista de nuestra guerra de Independencia”. Élite, Caracas, N° 1161 del 03/01/48.

- Domingo Alberto Rangel. “Pobres bancos”. Últimas Noticias, Caracas, 16/03/89.

- Jason. “Los ´Cabeceñamas´”. El Nacional, Caracas, 02/09/77.

- Dossier: Socialismo en Cuba y en Europa Oriental. Últimas Noticias, 19/01/97. Suplemento Cultural.

- Ludovico Silva escribe sobre las declaraciones de Antonieta Madrid a Ramón Hernández. El Nacional, 02/05/82.

Reproducción: Reunión de la Comisión del Congreso: "Una batalla contra la discriminación petrolera de Estados Unidos". Semana, Caracas, N° 66 del 5 al 12 de junio de 1969. Restauración en una versión a colores: ChatGPT. 

¿Entonces?

A DEBATIR, PUES

Luis Barragán

Los equívocos, malentendidos y traumas ya de características históricas, únicamente se superan con el debate actualizador, libre y abierto. Son muchos los años que no contamos con una polémica vigorosa sobre los temas fundamentales del país y, lejos de rehuir el temario, no queda otra opción que asumirlos con entera responsabilidad.

Un cantante que cotiza su popularidad con frecuencia, como todo profesional del ramo, tuvo ocasión de participar en el consabido y magnífico mitin de Puerta del Sol, en Madrid. Y no se le ocurrió otra cosa que dejarse llevar por la emoción de una consigna denigrante, coreada por algunos grupos concurrentes al acto, sobre la mona y, por supuesto, los monos que ejercen el poder, impedidos preventivamente los otros monos de la oposición  de convertirse en alternativa, entre los cuales nos contamos.

Presumiéndola una manifestación de su buena fe, o quizá tratando de evitar una baja en las cotizaciones para presumir la mala de nuestra parte, el famoso vocalista se disculpó. No obstante, es necesario constatar no sólo la peor intención de la reacción oficial, oficialista y oficiosa, sino dos importantes logros a favor y a pesar del publicitado incidente.

De un lado, actualiza poderosamente el problema y refuerza una solución encaminada a superar definitivamente la herencia positivista en Venezuela. En un país predominantemente mestizo, afortunadamente multicultural, hay que afrontar el asunto porque, precisamente, por esconderlo, encubrirlo y disimularlo, el resentimiento se abrió paso, como otros de una variada naturaleza, cual poderosa arma de ascenso al poder de esto que se conoce como socialismo del siglo XXI.

Del otro lado, como lo hubiese querido el gobierno venezolano y sus agentes diplomáticos y consulares, el evento en cuestión no fue un fracaso, sino todo lo radicalmente contrario: nos emocionó y lloramos en casa al ver a miles de compatriotas que han sufrido de un injusto, masivo y terrible desplazamiento en la búsqueda de un refugio, protección y estabilidad para la familia. No por casualidad, los paisanos se encuentran fuera de su patria y este es el otro punto a discutir: no fue exactamente por un viaje de placer. Entonces, a debatir las cosas por escabrosas que parezcan.

Fotografía: Alvaro García, en:

https://elpais.com/espana/madrid/2026-04-18/maria-corina-machado-proclama-en-el-corazon-de-madrid-aqui-comienza-nuestro-retorno.html

26/04/2026:

https://lapatilla.com/2026/04/26/luis-barragan-a-debatir-pues/

La vida es nuestra identidad

LA VOZ DE LA VIDA

(San Juan, 10: 1-10)

Enrique Martínez Lozano

Solo hay una "tarea" que realizar: favorecer la vida. Sin embargo, tal tarea no es algo "añadido" a lo que somos.

El ego piensa que tiene que hacer porque se ve como un "alguien" separado que se define, entre otras cosas, por su capacidad hacedora. Y ve la acción, como todo lo demás, desde una perspectiva dual: yo, delimitado o encerrado en mí mismo, hago algo que, en cierto modo, me enriquece o enriquece a otros.

El ego, consciente o inconscientemente, se define como carencia: de ahí que busque fuera aquello que le permitiría "completarse" y experimentarse más pleno.

Sin embargo, "dar vida" no es algo que el ego pueda hacer. La Vida se da a sí misma. Necesitamos únicamente reconocernos en ella, de un modo cada vez más consciente y, por tanto, desapropiado para, de ese modo, permitir que fluya y se exprese a través de nosotros, en modos concretos.

En este sentido se puede entender la imagen de la "puerta", en cuanto espacio abierto que permite que la Vida fluya.

Porque la Vida es, antes que nada, espaciosidad, amplitud ilimitada que todo lo contiene y que se expresa en infinidad de formas, todas ellas habitadas por la misma y única Vida.

Por eso, quien se percibe así, no puede sino vivir el cuidado con todos y con todo. Un cuidado que Jesús expresa en la imagen del "pastor", imagen que resulta anacrónica para la mayoría de nuestros contemporáneos, pero que encerraba una extraordinaria riqueza, histórica y metafórica, en el contexto en que Jesús la utilizaba.

Todos nosotros "conocemos la voz" de la Vida. Por eso, cada vez que vemos, oímos o leemos algo preñado de vida, se produce una resonancia en nuestro interior. Es una voz que nos "suena", aunque haya podido estar muy apagada durante mucho tiempo.

En nuestro mundo hay muchas voces de todo tipo. Tantas, que corremos el riesgo de terminar aturdidos. Algunas de ellas pueden resultarnos especialmente atractivas porque parecen encajar perfectamente con lo que son las necesidades del ego. Hay voces que prometen, voces que compensan, voces que entretienen, voces que distraen, voces que seducen, voces que inflan, voces que asustan, voces que amenazan, voces que nos dan la razón, voces que nos rechazan... Tantas voces que no es extraño que, en algún momento, las sigamos. Sin embargo, si no son la genuina voz de la Vida, no nos alimentarán; su encanto habrá resultado pasajero y, con frecuencia, frustrante.

Jesús habla desde la Vida, o mejor aún, como la Vida: porque es esta la que habla a través de él.

Solo puede hablar desde la Vida quien se reconoce en ella, quien ha descubierto que la Vida es su verdadera identidad. Se comprende que quien dijo: "yo soy la puerta", "yo soy el pastor", "yo he venido para que tengan vida"..., dijera también: "Yo soy la Vida". No puede ser de otro modo.

Lo admirable es que esta afirmación del maestro de Nazaret es válida para todos nosotros: la Vida es nuestra identidad. Únicamente necesitamos reconocerla y vivirnos en la consciencia de ser ella.

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/4940-la-voz-de-la-vida.html

Cfr.

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/18006-tener-vida-o-ser-vida.html

Ilustración: 

https://christfollowerlife.com/products/jesus-walk-on-water-with-the-lamb-wall-art-canvas?srsltid=AfmBOorQQArmiIaVtZI9nn_dqCAMrzuinCbWVM8InCJsUNmpTd2tTTMI

Papa León:

https://www.youtube.com/watch?v=dJqcGijFR1Y


Padre S. Martín: Tolerancia cero. El Papa contra el Sínodo alemán, la inmigración ilegal y la Pachamama:


Cardenal Porras: 


Monseñor Biord:


Padre S. Martín:


Monseñor Munilla:

La crisis es la del lenguaje que la representa

LA TRANSICIÓN HACIA SI MISMO Luis Barragán Respecto a la opinión pública venezolana, tiende a considerar la transición política como u...