martes, 20 de octubre de 2026

Una propuesta específica

FUERZA ARMADA, PROFESIONALIZACIÓN Y TRANSICIÓN REPUBLICANA

Luis Barragán

Todavía insuficientemente debatida por la opinión pública y la especializada, a pesar de su indiscutible importancia y trascendencia, la transición democrática - algo no tan obvio - trastocada en proceso, necesita problematizarse para alcanzar la mayor exactitud posible. Al darla por sobrentendida, tendemos a decretarla donde no la hay y a concebir sus fases cuando ni siquiera ha culminado el preámbulo, con el riesgo de darla por sentada pese a la escasa o nula consideración de las propuestas que habría de colocar y proyectar desde una mesa formal de discusión, intercambio o negociación.

Quizá el cambio pueda ganar varios apotegmas en el esfuerzo natural de las distintas corrientes políticas e ideológicas por monopolizarlo, pero la mejor garantía para impedir una genuina transformación es generar las más variadas consignas que encubran una realidad versionada a conveniencia. La táctica, tan frecuente que ha devenido estrategia para ambas aceras en el presente siglo, ha sido la autovictimización inmediata y dramática, capaz de prometer un regreso heroico a la arena pública, como ocurre en los filmes de acción.

Tratándose de los últimos días del presente, ¿qué nos proponemos hacer sustancialmente con el país, con quiénes y en cuáles plazos? La pregunta constituye una premisa indispensable para la polémica necesaria en torno a lo que pudimos hacer y no hicimos, así como a lo que debemos emprender u omitir si de futuro se trata. A modo de ilustración, la Fuerza Armada Nacional (FAN) constituye un asunto fundamental, no para conducirla, sino para examinarla a la luz de los frutos de una indispensable transición orientada a la reconstrucción republicana en democracia y libertad; ésta última supone elevar las capacidades del Estado hasta dotarlo de dimensiones más justas y adecuadas.

Circula un significativo aporte del sector civil en esta materia: el planteamiento de David Morán Bohórquez, conciso y directo, en “De una Fuerza Armada politizada a una institución profesional. La Fuerza Armada que necesita la Venezuela del siglo XXI. La reconstrucción institucional de la defensa nacional en la era de la inteligencia artificial, los drones y la guerra multidominio” (edición digital del autor, Caracas, 2026). Sus subtítulos esclarecen de inmediato el desarrollo del tema, abordado con la colaboración de un equipo de oficiales retirados de la FAN, entre ellos – aclara - varios de la más alta graduación.

La meritocracia, la delimitación de funciones, las auditorías y la exigencia de responsabilidades, la educación militar y la reorganización acompañada de una pronta modernización permiten pasar de una declaración general de principios a una propuesta específica, articulada en una agenda susceptible de debate. Se trata de áreas mutuamente complementarias que requieren de sendas decisiones políticas, la adecuación estrictamente constitucional de normas y procedimientos, una capacidad administrativa óptima y transparente, y el reencuentro efectivo con una ciudadanía que intuye y reconoce la especificidad del ámbito militar.

A las propuestas que David ha formulado recientemente en materia petrolera, campo en el que es especialista, y sobre la reconstrucción del estado Vargas, se suma la relativa a la institución castrense: por una parte, plantea aspectos muy concretos, como las evaluaciones y los ascensos profesionales, la restitución de responsabilidades civiles actualmente asumidas por las autoridades militares, el ejercicio de una contraloría confiable y transparente, la reforma de la enseñanza militar, el financiamiento alternativo de la institución y la incorporación de nuevas tecnologías. Y, por otra, apunta a facetas diversas, pero interconectadas, que no deben quedar exclusivamente supeditadas a los mandos castrenses, sino responder a decisiones constitucionales y a la subordinación a un poder civil que debe actualizarse y bregar, con destreza y sólida convicción, con las relaciones de poder, los intereses y las resistencias que el cambio ha de provocar, como enseña la experiencia universal.

La transición democrática pendiente exige que la FAN asuma con humildad el papel que le corresponde frente a una civilidad que desea reivindicarla desde una perspectiva republicana y democrática. Quizá no pudo preverlo el alto mando que tanto presumió de garante y eventual árbitro de una crisis prolongada cuyo desenlace se anunciaba: el tutelaje lo ejerce - así de simple - una potencia extranjera que lo derrotó el 3-E.

La cuestión estriba en determinar si el tránsito en el que nos empeñamos avanza o retrocede, qué trámites y etapas se han cumplido efectivamente y cuáles certezas o dudas persisten respecto a las condiciones mínimas e indispensables. Nadie espera - en su sano juicio - una experticia absoluta del liderazgo social y político en la materia, aunque sí un conocimiento suficiente y un buen despliegue cartográfico para ir más allá de la coyuntura. 

Las propuestas en consideración permiten deducir la aspiración y la posibilidad de una interlocución directa de la mesa de negociación con el alto mando militar, reforzando la institucionalidad de una instancia de encuentro y diálogo entre el gobierno y la oposición. Una reforma estructural de estricto apego constitucional obliga a determinar políticamente la naturaleza y las características del proceso en curso, los actores que lo condicionan y las instituciones republicanas que se pretende reivindicar, para evitar que queden sometidas a una tutela militar, nacional o extranjera.

Ilustraciones: 

https://apuntaje.blogspot.com/2026/09/ejercicios-graficos-para-un-par-de.html

20/10/2026:

https://www.elnacional.com/columnas/2026/10/fuerza-armada-profesionalizacion-y-transicion-republicana/

https://lapatilla.com/2026/10/20/luis-barragan-fuerza-armada-profesionalizacion-y-transicion-republicana/

https://www.costadelsolfm.org/2026/10/luis-barragan-fuerza-armada-profesionalizacion-y-transicion-republicana/

https://www.eastwebside.com/nota-editorial-fuerza-armada-profesionalizacion-y-transicion-republicana.html

lunes, 19 de octubre de 2026

La culta inconformidad

DE LA PROTESTA ESTUDIANTIL DE UNEARTE

Luis Barragán

En días pasados, haciendo una diligencia por Bellas Artes, nos acercamos a la antigua sede del Ateneo de Caracas que la vimos algo conmovida a lo lejos. La curiosidad nos llevó a constatar los preparativos de una protesta en la que los escasos estudiantes nos hicieron algunos comentarios en torno a las penurias que soportan en la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE).

Apreciamos las quejas en dos vertientes: por una parte, las de carácter administrativo sobre los trámites de inscripción, la pérdida de notas, la carencia de profesores y de materiales didácticos; y, por otra, las que se relacionan con la planta física de la sede principal y de otras secundarias, como la afectación sísmica, las condiciones sanitarias. Intuyen, pero - así lo sentimos – eluden también la obvia y directa asociación con el desastre de la educación superior en Venezuela, al tratarse de una casa de estudios típicamente chavista.

Primera aclaratoria: se trata de una universidad pública, esto es, del Estado, aunque —confundido con el principal partido oficialista— se toma por un patrimonio del socialismo, al que deben agradecer esa alternativa improvisada, comprobadamente improvisada. En última instancia, consecuencia de un acto de generosidad de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro que espera ahora por la generosidad de la encargada presidencial.

Después de atestiguar el nivel de indignación de los muchachos, quedó tiempo para averiguar cuáles instituciones culturales de las adyacencias estaban funcionando y, siendo martes a media mañana, nos fuimos a visitar el antiguo Museo de Bellas Artes / Galería de Arte Nacional y el Museo de Arte Contemporáneo Armando Reverón, de Parque Central. Ninguno estaba abierto y, suponiendo que contaban con un personal mínimo y un tedio contagioso, no fue difícil deducir que el doblete sísmico será por muchos años un contundente pretexto, presumiendo que de las piezas de la colección pública de arte nadie dará cuenta inmediata ni mediatamente.

Esta misma semana nos enteramos del exitoso desarrollo de la protesta en cuestión a la que no le fue difícil copar la entrada, poco espaciosa del edificio, cuyo deterioro, por cierto, está a la vista. El empleo extraordinario de las redes digitales y la estupenda y eficaz creatividad del estudiantado —al fin y al cabo, de arte— le dieron una dimensión y una significación superiores, mostrando un liderazgo que bien hace falta en otras casas de estudios, a pesar de las modestas proporciones y de la absurda hipoteca chavista que pesa sobre la sede de Los Caobos.

Segunda aclaratoria: consultadas las varias cuentas digitales, en las que tampoco supimos de un alumnado defensor de los logros gubernamentales, los estudiantes dijeron seguir el ejemplo del estudiantado francés; y esto, las encendidas protestas de los liceístas franceses, luce como una novedad para la muchachada venezolana, que tiene por aval una larga tradición de luchas estudiantiles en liceos y universidades venezolanas que desconocen. Ellos son tributarios, sin saberlo, de esas luchas, que quizá quedan en flotación por lo que concierne al inconsciente colectivo, en el que las huestes clientelares del gobierno no logran penetrar con su interesadísima versión, pues quedan las terribles huellas de la profunda y extensa represión de 2014 y 2017, a la vista también de todo el mundo.

Estigmatizado por el juego de la cámara, el rector o director de UNEARTE, sin querer relevarlo de responsabilidades, puede señalarse igualmente como víctima de la sostenida y cada vez más agravada política universitaria encaminada a la destrucción de nuestras casas superiores de estudios. El ministro de Cultura, apersonado en el sitio de la protesta, prometió un diálogo, a lo mejor ininterrumpido, con el plantel estudiantil, mientras estaba ausente la ministra de Educación Superior, más concernida con el asunto, excepto que haya una curiosa normativa que la dispense.

Tercera aclaratoria: destructiva, porque - así deben entenderlo los muchachos - el problemario de UNEARTE se inscribe en la colosal crisis de la universidad pública venezolana, que encontrará remedio al asumirse en los términos de una transición democrática y pacífica que está pendiente en Venezuela. Hay que desestructurar la antiuniversidad en nuestro país, que muy bien ejemplifica la política desarrollada, fortalecida y consolidada por el único gobierno que hemos tenido a lo largo de casi treinta años, que ahora nos quiere engatusar, dizque con la discusión de una nueva ley de universidades, cuando incumple evidentemente el mandato expreso, claro y nítido de la Constitución en materia de educación superior.

Sabemos de la sobrina de una amiga que tiene talento y vocación por las artes plásticas, ilusionada con la pronta inscripción en UNEARTE. Ojalá existiera todavía la meritorísima escuela de arte «Cristóbal Rojas», tal como la recordamos.

Ilustración: Cenk Alparslan.

Referencia gráfica y video: 

https://apuntaje.blogspot.com/2026/10/rapida-inspeccion-ocular.html

19/10/26:

https://www.opinionynoticias.com/opinioneducacion/45091-de-la-protesta-estudiantil-de-unearte

domingo, 18 de octubre de 2026

Rápida inspección ocular:


Preámbulo de la protesta estudiantil de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE), con fotografías de LB [Caracas, 13/10/2026]. Los videos de la misma fecha fueron tomados  de un par de cuentas de Tik-Tok.

Resonancia

 

NOTITRDE, Valencia, 18/10/26.

Caza de citas

 


“La acción requiere de esa visión panorámica previa para poder ser eficaz, para encontrar el cauce adecuado y así vehicular el deseo de cambio. La acción por la acción, ciega y acelerada, no conduce a ningún sitio. La esperanza exige el concurso de la inteligencia, pero también de la memoria y de la imaginación”

Francesc Torralba

(“Anatomía de la esperanza”, Ediciones Destino, Barcelona, 2026: 99)

Reproducción: Coffee Laguana.

Noticiero retrospectivo


- Carta encolerizada de Miguel Ángel Burelli Rivas a José Carta, director de El Globo. El Globo, Caracas, 18/06/1992.

- Entrevista a Eduardo Fernández. Bohemia, Caracas, N° 936 del 05/04/81.

- Orlando Araujo y el fin de imperio. Qué Pasa en Venezuela, Caracas, N°  11 del 18/04/64.

- El MAS da total apoyo a Carlos Tablante y Luis Manuel Esculpi en la investigación de Blanca Ibáñez. Economía Hoy, Carcas, 02/08/89.

- Acto de proclamación de Eduardo Fernández para su reelección como secretario general de COPEI. El Nacional, Caracas, 23/06/84.

Reproducción: Soldado y pueblo en 1945: una versión variada de https://lbarragan.blogspot.com/2013/10/octubriedad-1.html

Termómetro transicional

  https://x.com/TermometroSo/status/2112753566171398500