martes, 14 de abril de 2026

Sánchez en China

ABC. Madrid, 14/04/2026.

A deshoras

LOS ESCOMBROS DE UN IMAGINARIO

Luis Barragán

Luce natural que las representaciones sociales cuajen por mucho tiempo, aunque suelen aparecer fenómenos repentinos que igualmente dan identidad a hechos del más variado calibre. Sin embargo, existen poderosas percepciones que en nada hablan de las realidades trepidantes y sufridas que buscan una interpretación y un lenguaje de eficaz actualización.

Curioso y trágico a la vez, vivimos intensamente la extemporaneidad de un socialismo que afecta y contamina a sus más distraídos adversarios, pues, al fin y al cabo, se trata de todo un régimen. Son muchos los eufemismos y encubrimientos oficiales, oficialistas y oficiosos con los que debe lidiar la oposición: un modo de hacer política a lo largo del siglo XXI a la sombra de un autoritarismo que muta según la hora del día.

A modo de ilustración, al igual que todas las públicas, la Universidad Simón Bolívar ha soportado un proceso agudo e innegable de deterioro por lo que respecta a su planta física, calidad académica e institucionalidad. Así, por fin, luego de tantas y añejas denuncias, ya es noticia la destrucción que ha sufrido el galpón de biología o la piscina olímpica, el déficit manifiesto de profesores aun siendo las matemáticas una materia tan esencial para la casa de estudios, y la presunta provisionalidad de unas autoridades interventoras que convirtieron 180 días en casi un portentoso lustro.

A pesar del evidente desastre que puede constatar todo el que asiste a la sede de Sartenejas, hasta hace escasas semanas prevaleció intacta en el imaginario colectivo aquella universidad tan distinguida por el Laberinto Cromovegetal diseñado por Carlos Cruz-Diez, por los niveles de excelencia que hoy ejemplifican antiguos egresados al incursionar en proyectos exitosos como los de la NASA, por el prestigio motorizado por el rector-fundador de un extraordinario talento publicitario, y por la propia circunstancia de surgir como un modelo “apolítico” de contraste con la Universidad Central de Venezuela. Ahora habla la verdad de una ruina que se esconde tras el anacronismo deliberado de un discurso público hecho más de improperios que de dicterios a lo largo de 27 años: un obrero, además mal pagado, no puede reconstruir el jardín Cromovegetal barrido por la desidia de las autoridades, un profesor no menos mal pagado ha dado demasiadas muestras de heroísmo frente a las pésimas condiciones laborales, y una casa de estudios harto colonizada por los intereses partidistas sostenidos por el Estado está muy lejos de reivindicar la noción misma de universidad.

Pensamos, nos emocionamos y actuamos entre los escombros de unas creencias sostenidas artificialmente, mientras se omite la debida denuncia pública, con el propósito de salvaguardar un prestigio que ni siquiera se compadece con los propósitos ni los resultados de la notable universidad que fue en el siglo anterior. Agravan la situación aquellas gestiones presuntamente habilidosas de individualidades convertidas en albaceas de un imaginario obsoleto, incapaces de afrontar el inmenso reto de supervivencia del aula superior en Venezuela so pretexto de una imbatible autoridad moral, acomodaticia y, definitivamente, inútil.

El problema no radica únicamente en la terquedad del imaginario fantasmal, sino en la necesidad de ejercer una crítica de fondo que permita la construcción de un imaginario instituyente que dé al traste con la inercia interesada de las más arcaicas creencias. Esa obsolescencia desprecia y degrada la crítica, envilece la acción política e impide la creación y viabilidad de alternativas reales de poder.

El caso de la universidad en cuestión muestra hasta qué punto ha llegado la caducidad de nuestras creencias colectivas y la necesidad de superarla mediante la denuncia oportuna y reiterada, entre otras iniciativas. Ello implica asumir una responsabilidad política y estratégica orientada a abrir paso a nuevas significaciones que hagan verosímil el camino hacia la transición.

14/04/2025:

https://www.elnacional.com/2026/04/los-escombros-de-un-imaginario/

Cfr. Noticiero de Televen:https://x.com/El_Noticiero/status/2044042068251591076

Breve nota LB: Insisten en el mismo El Nacional con la vieja fotografía. Apelan a la primera gráfica que encuentran. No se lleva una secuencia de la noticia. Otra razón del imaginario desactualizado: 

https://x.com/ElNacionalWeb/status/2044110347464814638

Cfr. https://www.elnacional.com/2026/04/exigen-a-la-ministra-de-educacion-universitaria-elecciones-en-la-usb/

lunes, 13 de abril de 2026

La imaginación espacial

DE LOS PACTOS LUNARES

Luis Barragán

El programa Artemis no sólo refiere a la exitosa misión lunar de reciente data, sino tiene por contexto el Outer Space Treaty suscrito por Venezuela, entre 115 países, en 1967. Reafirmándolo, desde 2020 y hasta la fecha se han celebrado los acuerdos no vinculantes conocidos como Artemis Accords, bajo el liderazgo de Estados Unidos al mismo tiempo que Rusia y China impulsan otro proyecto como el International Lunar Research Station.

Venezuela no participa en uno y, al parecer, está en el otro pacto de aprovechamiento lunar. No son muchas nuestras expectativas a pesar de las estridencias del mismo gobierno de todo el presente siglo, pues, no tuvo ni tiene realmente una política en la materia, se cuenta con limitadas capacidades tecnológicas y otra es la agenda que exclusivamente hoy ocupa al país.

El asunto luce interesante, ya que teóricamente nadie puede apropiarse del satélite natural y éste está destinado a un uso absolutamente pacífico, libre de armas convencionales y nucleares; o del embasuramiento espacial, incluyendo otros despropósitos no confesos.  Además de la épica gira de los astronautas estadounidenses que ha movido la noticia en todo el globo terráqueo, estamos en presencia de sendas políticas mundiales que nos encuentran a los venezolanos en la situación de un claro retraso, decididamente comprometidos en los menesteres de la mera supervivencia.

El tema afortunadamente encuentra cabida en las redes (por ejemplo, https://vt.tiktok.com/ZSHXukRMj) y muy bien puede complementarse con la IA que, valga acotar, no tiene noticias de Víctor José Delascio, un paisano de destacados aportes en los años sesenta en el campo del derecho aeronáutico y espacial, por ejemplo. Y tampoco nos dan cuenta las redes de otros juristas o internacionalistas dedicados a un problema que promete un futuro de largo y muy largo plazos harto complicado en el empleo del inmediato espacio ultraterrestre.

Siendo niños al pisar un hombre por primera vez la Luna, es de suponer que también crecimos a un cierto ritmo de la ajena carrera espacial que se ofrecía como el otro tablero para la Guerra Fría. Quizá con el regreso a la competencia por el espacio sideral próximo, emerja un imaginario de renovados bríos en los venideros tiempos.

Capturas de pantalla: 

https://www.youtube.com/watch?v=fIVOjDH7lQI

https://www.youtube.com/watch?v=nfhDuOHMp0A

13/04/2026:

https://opinionynoticias.com/tech/44229-de-los-pactos-lunares

domingo, 12 de abril de 2026

Caza de citas

Nunca fui tan contemporáneo de mí mismo: vivía en el presente absoluto, sin metáforas de futuro; el porvenir como una mera superstición. Supongo que un rasgo maravilloso de la juventud es ese. Pensamos que los actos no tendrán consecuencias más allá del momento en el que se ejecutan, y no importa que estemos equivocados”

Mauro Libertella

(“Un futuro anterior”, Sexto Piso, Madrid, 2022: 26)

Ilustración: Ivo Pannaggi. 

Nota toffleriana

EL NACIONAL, Caracas, 02/09/1979.