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jueves, 11 de mayo de 2023

Voz a las puertas de la universidad

DISCURSO INAUGURAL DE LA CÁTEDRA LIBRE DR. EDGAR SANABRIA

Giuseppe Giannetto (*)

Para mí es un honor haber sido invitado para dirigir unas palabras en este evento que da inicio formal a la Catedra Libre Dr. Edgar Sanabria. Agradecimiento especial a la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar y a su Presidente, Prof. William Anseume.

El Dr. Edgar Sanabria fue uno de esos grandes civiles venezolanos a los cuales la patria, la historia, no les rinde el merecido tributo. Casos similares encontramos en Alberto Adriani, Leopoldo Sucre Figarella, Augusto De Venanzi y muchos otros civiles que contribuyeron al progreso del país.

Egresado de abogado de la UCV, en 1935, y de Profesor Normalista del Instituto Pedagógico de Caracas, en 1936, tuvo toda una vida dedicada al servicio público como docente, Consultor Jurídico en diversos ministerios, diplomático y político. En 1958 asume la Presidencia interina de la Republica, luego de la caída del dictador Pérez Jiménez, para dar lugar a las elecciones democráticas que llevaron a Rómulo Betancourt a la Presidencia de la República.

En poco menos de un año, su gestión presidencial logró ponerle el ejecútese a:

1.    La Ley de Impuesto Complementario que elevó de 50 a 60% la tasa impositiva a las compañías petroleras

2.    La ley de Universidades restituyéndole su Autonomía, libertad de Catedra, mecanismo de elección de Autoridades, etc.

Además, aprueba los Decretos:

1.    La creación del Parque Nacional el Ávila

2.     La creación del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas.

Temas todos de gran interés para el desarrollo educativo, social y económico del país, en un momento de gran turbulencia nacional.

Esta Cátedra que se inaugura el día de hoy permitirá en lo sucesivo tratar temas muy diversos como:

1.    La educación como eje de desarrollo nacional

2.    La Libertad de Expresión como base fundamental de la democracia

3.    El necesario Equilibrio entre los Poderes para la preservación de la Constitución y las Leyes

4.    La Seguridad Social Publica como eje de la Calidad de vida de los ciudadanos, etc. y muchos otros más, que nos permitirán analizar y proponer soluciones a la grave crisis que atraviesa el país.

El hecho de que este acto se esté realizando en la calle, a las puertas de la Universidad Simón Bolívar (USB) – hoy intervenida - para mi tiene un simbolismo muy especial, pues representa una voz de protesta, de lucha activa, por enderezar el rumbo que el país extravió hace ya 25 años, producto del mesianismo, la demagogia, la intolerancia, la supremacía moral, la persecución a la disidencia, la violación sistemática de los Derechos Humanos, la corrupción, etc.

Aunque la intervención de la Universidad venezolana trató de iniciarse desde el año 2000, con la USB, en la práctica dicha intervención comienza a principios del año 2001, cuando un reducido grupo de estudiantes y empleados de la Universidad Central de Venezuela (UCV), afectos al oficialismo, toman la Sala de Sesiones del Consejo Universitario de la UCV, empleando una violencia desmedida jamás vivida en nuestra Institución. El fin último de esa acción – organizada fuera de nuestras fronteras y tratando de emular la toma de la Universidad de La Habana - no era otro que propiciar la renuncia de las Autoridades legalmente elegidas, presididas por mi como Rector, para instaurar un nuevo gobierno universitario “nombrado en Asamblea” para poner a la Universidad al “servicio” de la Revolución. Es decir, al servicio de un pensamiento único. Lo mismo trataron de hacer en la UC, ULA, LUZ, UDO,… pero, una vez advertidos por mí de cuál era la situación real, estas instituciones lograron contener a tiempo e impedir hechos similares a los ocurridos en nuestra UCV.

Derrotados en esta fase inicial, por unas Autoridades y una comunidad decidida a defender su Autonomía y su institucionalidad, siguieron acosos, amedrentamientos, atentados,… que igualmente fueron enfrentados y derrotados, aplicándoles las más severas sanciones disciplinarias a los cabecillas y. sobre todo, a los más violentos.

Como a través de las reglas democráticas establecidas en la Ley de Universidades y en la misma Constitución de la República Bolivariana de Venezuela no lograron alcanzar el poder en ninguna Universidad, aprueban una inconstitucional Ley Orgánica de Educación dentro de la cual se viola el Artículo 109 de la Constitución, que otorga Autonomía a las Universidades para darse su forma de gobierno y los mecanismos de elección de sus Autoridades. Al tratar las Universidades de renovar sus cuadros directivos, a través de los mecanismos legalmente establecidos, comienza la judicialización de la intervención por medio del “Poder Judicial” para, a través de Amparos Constitucionales, impedir la renovación de las autoridades, cosa que persiste hasta el día de hoy.

En paralelo a esto, comienzan reducciones drásticas en el presupuesto que afectan áreas fundamentales para un funcionamiento medianamente adecuado. Se eliminan prácticamente los presupuestos de gastos de funcionamiento e inversión, las partidas de reposición de cargos, los recursos para Docencia, Investigación y Postgrado, así como para la formación de Recursos Humanos a través de Becas que otorgaba de los Consejos de Desarrollo Científico y Humanístico,…

No conformándose con todo esto, y ante la persistencia autonómica de las Universidades, se interviene la gestión administrativa de nuestras instituciones quitándole prácticamente todas sus competencias, como el manejo de la nómina de personal, la entrega de los diferentes aportes a gremios y cajas de ahorro, se retienen los aportes del personal a caja de ahorros y otros servicios. Además, secuestran el manejo del Seguro de HCM al no entregar los aportes y finalmente concentrar el Seguro en el Ministerio, a través de un adefesio llamado SISME, que no responde a ninguna solicitud o emergencia de Salud.

Finalmente, y en los últimos tiempos, se inicia -lo que para ellos parece ser la fase final de la toma- la asfixia salarial de todo el personal universitario provocando una fuga masiva de profesores, empleados y obreros, generando la descapitalización intelectual de nuestras universidades. Esto viene acompañado por una fachada maquiavélica, la Misión Universidad Bella, donde a través de empresas privadas contratadas por el gobierno y con presupuestos desconocidos, rescatan espacios y plantas físicas de Universidades, que prácticamente mueren de inanición al no contar con un presupuesto adecuado para su funcionamiento y menos aún  con personal, ya que sus políticas salarias les impide trasladarse a su lugar de trabajo o simplemente provocó la emigración a otro país o a otra actividad laboral.

Esto, que de manera progresiva, sostenida, sin prisa pero sin pausa, ha estado sucediendo en las Universidades, ha sido más violento y mucho menos sofisticado en el resto del subsistema de educación pública venezolana. Escuelas y Liceos públicos destartalados en su planta física, en su equipamiento y actualización tecnológica y sin servicios básicos elementales. Ello, sin nombrar los salarios de hambre, la persecución política, la intimidación y todo en aras de imponer un pensamiento único.

Debemos alzar nuestra voz de protesta, unir nuestros esfuerzos para impedir, lo que es su fin último, acabar con la calidad de la educación pública nacional ya que ello busca “allanar el camino de la tiranía a través de la ignorancia del pueblo”, como bien lo señaló en su momento Andrés Eloy Blanco.

No desean un pueblo educado porque, como bien indica Fernando Savater, “La educación rompe barreras. La educación es lo más subversivo que hay” y no aceptan más subversión que la que ellos generan.

Quieren destruir la labor docente, la labor educativa, porque como bien lo señaló Beltrand Russell, “los educadores son los guardianes de la civilización” y la civilidad no puede tener espacio en la tiranía.

Y, para finalizar, parafraseando a nuestro poeta, el Prof. Rafael Cadenas, “la defensa la educación es inseparable de la defensa de la democracia”

Debemos persistir en nuestra lucha, el país así lo necesita y merece. Ello nos permitirá construir el país que queremos, los que queremos a este país. Un país libre, democrático, de ascenso social, de equilibrio entre los Poderes, un país para todos. El país que queremos los que queremos a este país.

Muchas gracias.

(*) Ex Rector de la Universidad Central de Venezuela.

En Sartenejas, en las puertas de la Universidad Simón Bolívar, 8 de Mayo de 2023.

11/05/2023:

https://www.elnacional.com/noticias/discurso-inaugural-de-la-catedra-libre-dr-edgar-sanabria/

martes, 9 de mayo de 2023

Reconstrucción del sentido común

CÁTEDRA LIBRE EDGAR SANABRIA

Luis Barragán

Hemos perdido el hábito de considerar los problemas fundamentales del país tan requeridos de la profundidad que muy antes tuvieron, apostando por los más simples y banales en correspondencia con los intereses del régimen.  Parece explicarnos un amasijo de circunstancias de ojerosa quejumbre,  sospechando de toda complejidad al compás de la nada casual  desescolarización que va creciendo tan inauditamente.

La reconstrucción del urgido sentido común, exige de legos y especialistas capaces de recuperar la polémica pública, devolviéndole el prestigio que alguna vez ostentó.   Las redes digitales no pueden pretextar más nuestras ligerezas, ni abonar a los prejuicios y reforzar el maniqueísmo cultivados por  un bien calculado discurso oficial (y oficioso).

Rentistas, supimos de los pormenores del petróleo en manos extranjeras y en las nuestras, popularizadas también determinadas expresiones técnicas que ahora las antojaríamos incomprensibles y ociosas.  Las páginas rojas de la diaria prensa,  reportando detalles varias veces escabrosos, pero también las diligencias policiales del caso, nos familiarizaban con el nombre de los más destacados criminólogos frecuentemente consultados, como igualmente ocurría con otras fuentes y personalidades acreditadas por el aula superior.

Respondiendo a la necesidad de ejercer una pedagogía de la amplitud y de la densidad, a las puertas de la Universidad Simón Bolívar, ha nacido la Cátedra Libre Edgar Sanabria, en esta ocasión, con el auspicio de los profesores, estudiantes, egresados, empleados y obreros organizados de la sede de Sartenejas.  La ha inaugurado Giuseppe Giannetto, quien fuera rector de la Universidad Central de Venezuela a principios de este siglo, con una ponencia iluminadora en el contexto de las obscuridades por las que brega constantemente el poder establecido. 

Convertida la calle en aula, harto significativa fue la jornada celebrada ayer lunes: por una parte, es posible  e indispensable compartir, desde los espacios académicos, con todos los venezolanos que no aceptan agotarse en la rutina, susceptibles de comprender y de comprometerse cabalmente con aquellos asuntos de enorme trascendencia que son los que nos pivotean hacia el porvenir.   Todos debemos, porque podemos, acceder al planteamiento de aquellas cuestiones que exigen de mayores precisiones que las acostumbradas, en la que el conocimiento va al encuentro de la experiencia e imaginación;  irremediable,  superar el socialismo del siglo XXI acarrea algo más que el voluntarismo y el azar, vinculando nuestras diagnósticos y demandas a las perspectivas reales, en principio, sociológicas, económicas y culturales que autoricen e impulsen la transición democrática.

Por otra,  tercamente libre, la cátedra rinde  sentido  tributo a un venezolano  injustamente olvidado, como Edgar Sanabria, presidente de las Junta de Gobierno en la difícil y arriesgada travesía de 1958,  quien decretó la Ley de Universidades con pleno  reconocimiento de la autonomía universitaria. Ésta, inscrita en las más caras luchas estudiantiles del siglo XX impresionantemente desconocido por las nuevas generaciones, contó con la promoción y determinación del profesor Sanabria, el jurista que impartió clases por muchos años en la universidad que vence las sombras: además, individuo de número de tres academias nacionales, jamás temió al quehacer político, sobrevenido oficio e inspiración, en los dramáticos momentos que vivió aquella Venezuela.

Luego, nada más pertinente que el profesor Giannetto para la inauguración de la cátedra, quien desde mucho tiempo atrás ha hablado a los venezolanos de bien no sólo con su trayectoria académica de altísimo nivel,  sino con la del ciudadano que, al ejercer el rectorado de la Universidad Central de Venezuela y la presidencia de la Asociación Venezolana de Rectores Universitarios,  defendió y supo defender la máxima casa de estudios frente al propio Chávez Frías y al chavismo que la tomó por la fuerza.  Expresión del genuino liderazgo de la sociedad civil que marcó un importante precedente histórico, se hace sentir en la formidable conjunción de la universidad y de la calle, la que justamente permitirá la deseada reconstrucción del sentido común capaz de superar los artificios de un socialismo que jura haber confiscado la presente centuria.

09/05/2023:

https://www.elnacional.com/opinion/catedra-libre-edgar-sanabria/

https://www.youtube.com/watch?v=6PXGNYdnZaU

sábado, 29 de enero de 2022

Impensada responsabilidad

ÉRASE EL FLACO SANABRIA

Guido Sosola

Hoy, el nombre suena completamente extraño para los venezolanos. No en balde, ha transcurrido 64 años del derrocamiento de Pérez Jiménez. Sin embargo, nuestra memoria histórica se ha debilitado tanto que ya no recordamos siquiera el nombre de una campeona olímpica de triple salto, personaje y disciplina deportiva que nos antojamos repentinamente de la  especialidad de todo opinante, escasos meses atrás.

            Edgar Sanabria no sólo  sumó, sino que presidió la Junta de Gobierno desde el momento en que Wolfgang Larrazábal decidió su candidatura presidencial. El país no conocía a uno ni a otro, excepto en el mismo instante que se hicieron inquilinos más del Palacio Blanco que el de Miraflores, atentos siempre al contragolpe.

            De una personalidad cautelosa y estilo  de vida austero, el flaco – como le llamaban – impartía religiosamente sus clases de derecho romano en la Universidad Central, convertido en propulsor de la autonomía universitaria que contempló la ley que tuvo a bien rubricar. Cumplidas sus funciones gubernamentales por una breve temporada, Sanabria contrajo matrimonio para facilitar el desempeño, por lo demás, muy sobrio,  como embajador ante el Vaticano, siempre caracterizado por su moderación política.

            En un momento determinado, sin vocación para la lidia partidista, como se empeñó en tenerla el almirante, el catedrático asumió una responsabilidad que jamás – antes -  imaginó. Puede decirse de un vacío en la dirigencia opositora a la dictadura que cualquiera podía llenar de precipitarse las circunstancias, como evidentemente ocurrió.

            El vacío fue momentáneo, porque apenas llegaban del exilio los líderes políticos consagrados y se conocían a los héroes de la clandestinidad, interrogándonos irremediablemente en torno a las circunstancias que atravesamos en el siglo XXI. Érase el flaco Sanabria, cuyo caso es digno de examinar al protagonizar una etapa del país como  jamás la pensó.

Gráfica: Archivo Fotografía Urbana.

23/01/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/01/23/guido-sosola-erase-el-flaco-sanabria/

https://newstral.com/es/article/es/1156782022/guido-sosola-%C3%89rase-y-es-la-ucv

https://www.entornointeligente.com/23/01/2022/guido-sosola-rase-el-flaco-sanabria/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY