ORDEN JURÍDICO Y PRENSA ESPAÑOLA
Luis Barragán
La libre prensa
española, en el transcurso del año, nos ha reportado las más sonadas polémicas.
La baja menstrual, el gasto de defensa, la
memoria histórica, la ley del “solo sí es sí”, entre los más variados asuntos,
generaron y generan una discusión a la que asistieron y asisten legos y
entendidos, como muy antes ocurría con los periódicos venezolanos. No obstante,
cursa una modificación del orden jurídico que ha de escandalizar más allá de
las fronteras.
Pedro Sánchez ha ideado y empleado
una perversa ingeniería política para prolongarse en el gobierno, a un
elevadísimo costo que compromete la integridad misma del Estado español
dejándolo a la suerte de los más radicales independentistas, mediante una
iniciativa de reforma legal aquejada de inconstitucionalidad formal y material.
El pragmatismo lo ha llevado a transitar por los caminos inauditos de un acuerdo
con la subversión catalana y vasca de espaldas a las mayorías del país.
Rebajar
la pena del delito de malversación de caudales públicos y derogar el de
sedición, afectando sendas leyes orgánicas, como las del Tribunal Constitucional
y Poder Judicial, a través de una reforma puntual del Código Penal, le evita
lidiar con una mayoría calificada. Y, así, por ahora, incurriendo en una
tentativa de fraude a la Constitución,
con sobrada razón se habla de condiciones de indefensión parlamentaria.
Por
supuesto, el parlamento ha de legislar, defendiendo tal derecho, sin que tenga
que esperar la notificación oficial del órgano judicial ante recursos
interpuestos, pero luce demasiado evidente la retorcida, inconstitucional y
aviesa fórmula que lesionará profundamente al órgano deliberante, halando la
punta de un nefasto hilo. Y, aunque nos separe el océano, luce importante un
asunto que atañe al destino universal de las libertades, corriendo un inmenso
riesgo la democracia ibérica, además, suficientemente advertido en los ámbitos
políticos y de opinión pública (véase, por ejemplo, la confrontación parlamentaria
del 15 de los corrientes: https://www.youtube.com/watch?v=36ZZnBtwTL0&t=1173s;
y la respectivas reseñas periodísticas del día: https://apuntaje.blogspot.com/2022/12/dossier-espana-en-defensa-del-parlamento.html).
El
jefe del Gobierno ha presumido de pasar a la historia por la sola orden de
exhumación de los restos de Franco en el Valle de los Caídos, reavivando innecesaria
e inútilmente el trauma que continua ocupando a los historiadores. Podemizado
el PSOE, sufre de un inexplicable
complejo socialdemócrata, retrocediendo a los tiempos del Francisco Largo
Caballero que no oyó a Indalecio Prieto.
Por
lo menos, la grave materia jurídica no la despachan los ibéricos tan fácilmente
y, además del hecho noticioso, hay empeño por ejercer la razón a fondo y,
muestra de ello, son las ediciones del día 14 de diarios de orientaciones tan
contrapuestas, como ABC, El Mundo y El
País de Madrid, apelando a la opinión de catedráticos activos y jubilados, como
Carlos Vidal Prado, Manuel Aragón e Ignacio-Sánchez-Cuenca, respectivamente (https://apuntaje.blogspot.com/2022/12/catedra-y-gobierno.html). En Venezuela, recordemos, ocurrió lo
contrario: entronizaron progresiva, pero acelerada y eficazmente, la (auto) censura y el bloqueo informativo
para imponer las leyes comunales por inconstitucionales que fueren y adversos
los resultados del referéndum de Chávez Frías.
Características
que son propias del llamado socialismo del siglo XXI, contaminan la vida
democrática de otros países que también acumularon una experiencia amarga,
prolongándose por medios distintos. No es necesario que lo proclamen para
atacar a toda representación popular, así fuere edilicia, desnaturalizándola,
en la búsqueda incansable de ese tal poder popular que se adapte a los intereses
más recónditos.
Ilustración: La Razón, Madrid, 16/12/2022.
19/12/2022:
https://guayoyoenletras.net/2022/12/19/orden-juridico-y-prensa-espanola/


