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domingo, 25 de enero de 2026

Los colores del paisaje urbano

DE LA  ALTERNATIVA VISUAL

Luis Barragán

Los espacios públicos capitalinos e interioranos del país, están saturados de la asfixiante propaganda oficialista. Cierto, de compararlo con épocas anteriores, ha disminuido bastante quizá por la falta de recursos económicos y de mano de obra.

Los muros, paredes, murallas, casetas telefónicas, o cualesquiera alternativas, se llenaron de los militantes mensajeros. Lo peor es que, por falta de renovación de motivos y técnicas, ha quedado una muestra desvencijada, precaria y desteñida con las consignas de rigor en  caseríos, pueblos y ciudades.

Tiempo atrás, nuestras localidades fueron pintoreteadas de gris. Ha cedido un poco el fenómeno y alguna vivacidad se observa en uno que otro lugar, en verdad,

Es necesario reencaminarse hacia una alternativa visual en el paisaje venezolano urbano o con tal pretensión, para descontaminarnos. Por higiene mental, expresión antes muy común, la calle requiere de una perspectiva francamente estética, grata, ordenada, serena.

Hay sitios acogedores en la ciudad capital que contrastan con tanto deterioro, aun siendo muy modestos. Posiblemente, las modificaciones pictóricas de la vía pública en Venezuela requieran de mayores rigores normativos para impedir esa propaganda invasiva, saturadora, moleste.

Fotografía: LB, UCAB (Caracas, 27/09/23).

26/01/2026:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/43925-de-la-alternativa-visual

lunes, 14 de marzo de 2022

Inspección ocular: la ciudad

Avenida Principal de Las Fuentes, El Paraíso (Caracas): amplia, pero ajada, camino a la autopista, promesa comercial sin par para un oeste citadino de deterioros inauditos.   Arquitectura  Beckhoff. Hilera de casas forzadas para una oportunidad comercial que no llega, como alguna vez se supuso. Como en todos lados, se desean bodegones, caucheras, u otros rubros acordes a las importaciones de los poderosos del régimen, pero sugiere también invertir buenas cantidades. Entonces, a vender lo que se puede.

            Viejas casas reformadas, ranchificadas, improvisadas como locales, al lado de otras modestamente retocadas. Ocurre en varios segmentos de la avenida Andrés Bello y sus viejos inmuebles que no denotan prosperidad, sino mera supervivencia en espera de mejores tiempos. Estar en una avenida principal o principalísima, no constituye ninguna garantía.  Al fondo de la escena de Las Fuentes, los meritorísimos edificios verdes, tan alevosamente castigados en 2017: los habita el espíritu de coraje. Infaltable el basural, añadidos los cauchos como materos. Si mal no recordamos, la casa de la vieja farmacia que la empresa arquitectónica no pudo comprar. Se dijo que ofrecieron a sus dueños una buena negociación, pero no aceptaron y ya queda sin la botica, sin los recuerdos, sin una fachada un poco más digna.

            Una de las calles que van o vienen de la avenida Páez. Viejas casas. Al fondo, una de ellas, con una enorme plancha de acero. Previsión ante cualquier invasión. Lámina quizá hoy imposible de adquirir con facilidad. Pequeña parcela que esperará sumarse a otras para un conjunto residencial o comercial.  Muros altos, ajaduras del asfalto, los sempiternos cauchos desechados.

Fotografías: LB (Caracas, 09/02/2022).

LB

martes, 1 de marzo de 2022

Inspección ocular: la ciudad


Avenida Principal de Las Fuentes (El Paraíso, Caracas). A un costado del Estadio Nacional, como se le llamaba décadas atrás al “Brígido Iriarte”, remodelado por el gobierno de Luis Herrera.  Viejo edificio vecino a una casa de colores contrastantes.  Poderosos reflectores entre los modestos apartamentos.  Alguien recordará los viejos bullicios al culminar un partido de fútbol y libar en la esquina cercana. Al menos, el piloto del automóvil tiene tapabocas.  Casas antes portentosas y, ahora, vencidas por el tiempo.  Excepto la del fondo, erguida y orgullosa de sus colores y de muros bajos. Puede elegirse cualquier fecha del pasado remoto y aún más remoto para imaginar, por ejemplo, una escena navideña, o el desplazamiento residentes orgullosos de sus vehículos. Numerosos oficiales habitaron el lugar. E, incluso, nos han comentado que, hacia los ochenta del veinte, la remodelación de una casa llevó al descubrimiento de un pequeño parque de armas oculto más abajo del sótano.

               Por fondo, el  verdor de un cerro que, a la vuelta de poco tiempo, puede llenarse de ranchos de tablas y de bloques.  Esquinero edificio que la intemperie desnuda implacablemente.  No hay recursos para remodelarlo.

Fotografías: LB (Caracas, 09/02/22).

LB

lunes, 14 de febrero de 2022

Inspección ocular: la ciudad

 

La calle que va de la avenida Páez a la principal de Las Fuentes (El Paraíso, Caracas), se nos antoja congelada en el tiempo. Quizá ha esperado por muchas décadas, la decidida construcción de edificios de acuerdo a los parámetros urbanos. O ha temido, por siempre, pasar de la exclusiva zona residencial a la abiertamente comercial. En un caso, posiblemente, excepto tratemos de un inmueble de innegables méritos históricos y arquitectónicos, la imposibilidad material de mantener las casas obliga a los sucesores a venderlas, haciendo natural su derivación en edificios o torres, y la propia discusión de los parámetros urbanos frecuentemente violentados.  Y, en el otro, sobre toda la ciudad pesa en demasía la amenaza de un cambio de zonificación, harto diferente a las quizá ingenuas expectativas económicas de muy antes: ahora, la amplia arterial vial luce como una extraordinaria promesa de desarrollo comercial, revalorización de los inmuebles, etc. Empero, ahora, el problema radica en el desastre urbano, en la economía artificial, o en la dificultad de vivir en una ciudad que ha de ser vivible.

            Escasamente transitada la larga calle de arriesgadas obscuridades que se presienten a trempranas horas de la mañana, esconde detrás de altos muros una arquitectura que, al menos, contrasta con la desarquitectura actual. Las hay de bajos muros, como originalmente fueron concebidas, en claro desafío al hampa. Se observan otras construcciones internas, revelando la última vocación del inmueble, acaso, como depósito de materiales.

Fotografías: LB (Caracas, 13/02/2022).

LB

domingo, 13 de febrero de 2022

Inspección ocular: la ciudad



En los últimos tiempos, hemos tomado muchas fotografías arriesgándonos a sacar el teléfono celular. Paradójicamente, creemos, por tan visto el mismo paisaje de lento e inadvertido deterioro, el día que cambia no lo notamos por suerte de una ilusión de continuidad. Antes, estas notas cotidianas, gráficas y escriturales, las recogimos en una sección (lbarragan.blogspot.com): Bitácora, dejando la denominación Cuaderno de Bitácora para aquellos que más o menos requería de una explicación, y que no daba tiempo de formalizar as través de un artículo de prensa, por ejemplo. Quizá, ahora, la sola inhibición de las fotografías y una muy brevísima observación, puede departamentalizarse como resultado de una rápida inspección ocular.

               La primera fotografía es de una calle que finalmente conduce a la avenida Páez de El Paraíso. Hasta el fondo, prácticamente sin confundirse, la composición nos habla de las viejas casas de la urbanización, las más modestas de compararlas con las más acaudaladas del sector, quizá de construcción tardía para las nuevas clases medias emergentes, desmigada en parcelas una buena porción de terreno, amuralladas y electrificadas por el favor del hampa, siéndoles imposible cerrar la arteria vial, con una vegetación reminiscente; en el mismo flanco de la izquierda, como una sólida muralla y, a la vez, cortina que oculta la cota 905, el centro  comercial, junto a dos de las torres más altas de Caracas y un edificio igualmente residencial. Por el centro, añadido el copo de vegetación, muy lejos, se observa el local de pollos Arturo´s, franquicia milagrosamente para una zona empobrecida, y el desarrollo en curso de una nueva barriada en la 905, todavía en tránsito del rancho de tablitas al de bloques. En el flanco derecho, las rejas de otro edificio residencial. Por supuesto, en el largo tramo, no se observa poste alguno de luz, por lo que, además de la soledad, será toda una aventura salir y entrar a casa por esos predios.

Las otras dos, pertenece a una casa que da a la avenida principal de Las Fuentes.  Además del deterioro, llama la atención un mobiliario expuesto a la intemperie que seguramente fue objeto de muchos cuidados al comprarse y emplearse en la sala principal del inmueble; quién sabe en qué año, el estilo fue sinónimo de lujo y de buen gusto, acaso, antes que se hablase del feng-shui de los grandes tormentos postpetroleros. ¿Ocupará la casa algún sucesor del propietario original, suponiéndola construida a finales de los cuarenta del veinte? ¿Tendrá un destino provisional hasta convertirse decididamente en un local comercial que requerirá de importantes modificaciones? ¿Una familia velará por ella hasta que le sea posible? La pelota de fútbol revela no sólo que hay niños en casa, sino que, ella, la pelota, no tan costosa como trepar la reja y hurtarla.

Finalmente, avenida principal de Las Fuentes, sentido oeste-este, hermoso árbol sobreviviente quién sabe hasta cuándo. Y, vista hacia una calle descendiente y alcabalizada, la sensación de los edificios por doquier, con una pintorreteada de casas viejas. Dos flancos llamativos: en el fondo, a lo lejos, la tupida ranchería de bloques de barrios muy consolidados que fungen como cascos para cerros seguramente libres antes de los cincuenta; y, a la derecha, magníficos reflectores de un antiguo local esquinero, antes tan solicitado, que se hizo de toda la parte baja de la fachada del edificio.

Fotografías: LB (Caracas, 13/02/2022).

LB

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY