Mostrando las entradas con la etiqueta Lumpemproletariado. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Lumpemproletariado. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de octubre de 2025

Aviso

SAN JOSÉ GREGORIO, UN RIESGO PARA EL LUMPEMPROLETARIADO

Luis Barragán

Aspiración centenaria de los venezolanos, José Gregorio Hernández ha llegado al santoral católico en un contexto muy antes impensado. Lo ha hecho junto a Carmen Rendiles,  a quien bajo ningún concepto demeritamos, aunque – importa reconocerlo - debemos conocer mucho más de su trayectoria de vida.

Lo cierto es que el trujillano, reconocido galeno, destacado académico y fervoroso católico, no por casualidad, fue asociado a los sectores más empobrecidos de la ciudad capital y, tanto, que perduró en el tiempo el agradecimiento de sus pacientes más desasistidos, incluso, más allá de la muerte.  Y hablamos de aquel país de principios del siglo XX, esencialmente feudal y dictatorial, repleto de pobres también resignados.

Una elemental distinción nos permite hablar de pobreza como un dato objetivo de carencia material, de bienes y servicios básicos, y de pobrecía, término atribuido a Óscar Lewis, conformándose como un dato subjetivo por sus excesos de apatía, fatalismo y desorganización familiar. Por varias décadas, José Gregorio ha sido la esperanza más radical y definitiva de los enfermos y demás padecientes integrantes de los sectores más pobres y empobrecidos, por supuesto, añadida la larga etapa petrolera que parió una clase media que lo llevó a los hospitales privados al que igual que las clínicas públicas de sus periódicas resignaciones.

Nada más natural que el Dr. Hernández sea celebrado hoy entre los más vulnerables, desasistidos  desesperados de la población, agregados – por ejemplo – aquellos obreros calificados que perdieron sus derechos laborales y su propia condición de proletariados, ingresando a los grandes cinturones de miseria bajo el imperio del desempleo, subempleo o falso empleo. Lo peor, transitando ya de la pobrecía al lumproletariado que tiende a la descreencia, inactividad, dependencia, oportunismo, deslealtad, parasitaje.

San José Gregorio se siente en el corazón de los pobres, de los empobrecidos y la pobrecía, pero no en el lumpen que corre el riesgo de conocerlo y de convertirse, ya que es un portador de principios y valores que liberan para trascender terrenalmente y, a los que nos empuja la fe, más allá de la muerte. Significa extremar el conocimiento de la vida del médico de los pobres, generar el limpio sentimiento de admiración y respeto, llegando a la devoción si de los altares tratásemos.

Fotografías: LB, cercanías del mercado  de Quinta Crespo. Colocación masiva de pendones alusivos a JGH, presuntamente de la alcaldía de Caracas (CCS, 25/10/2025).

26/10/25:

https://lapatilla.com/2025/10/26/san-jose-gregorio-un-riesgo-para-el-lumpemproletariado-por-luis-barragan/

martes, 26 de marzo de 2024

¿Aforismo o fórmula?

BREVÍSIMO TRÁNSITO GRAMSCIANO

Luis Barragán

De tardía recepción y quizá despedida en Venezuela, por su flexibilidad y relativa novedad entre nosotros, la perspectiva de Antonio Gramsci constituye un aporte válido y consistente para interpretar el proceso devenido revolución socialista en un país que dijo no esperarla, aparentemente resignado a sus nefastas consecuencias. Nociones tan relevantes como hegemonía social, bloque histórico, consejo de fábrica, intelectual orgánico, príncipe moderno, entre otras, están – acaso, mecánicamente – integradas a la jerga de quienes, por un lado, respaldándolo, o, por el otro, adversándolo, explícita o implícitamente, pactaron en no debatir jamás en torno a la profunda vocación, propósito y sentimentalidad marxista de un proceso que dislocó el curso del presente siglo.

Mucho menos, ahora, en los inicios de una extravagante campaña electoral, sin las mínimas condiciones que digan autorizar un evento genuinamente competitivo, que promete la extrema banalización de las diferentes opciones oficialistas que redunde en el triunfo esperadísimo de la que genuina y ventajistamente lo es.   La metamorfosis del rentismo petrolero que todavía busca una generosa y estable fuente de ingresos, mediante las llamadas zonas económicas especiales, ha significado la emergencia de una lumpemburguesía cónsona con la lumpemproletarización de Venezuela, y, apelando a la expresión del autor sardo en torno al fascismo, útil para constatar el “resultado organizado de una descomposición social”.

Imposible concebir una hegemonía social y la consiguiente conformación de un sólido bloque histórico de cara a la realidad de los últimos años, cuando se evidencia un abierto y, faltando poco, argumentado rechazo frente al continuismo gubernamental, en todos los ámbitos; sólo existe un férreo y obsceno monopolio estatal de los medios de comunicación social, u ocho millones de venezolanos inconformes están fuera de su país, por citar algunos ejemplos. Predominando el uso de la violencia,  perdido el carácter de partido-dirigente de un oficialismo reminiscente de los antiguos y circunstanciales consensos que generó, mediante la polarización artificial e intensiva, la travesía gramsciana es por los parajes de un simple régimen de fuerza.

E, igualmente, el periplo advierte una debilidad creciente del liderazgo político en el poder, agotado, cansado y exasperado, al mismo tiempo que de la auténtica oposición que ha soportado los mil y un embates de las fuerzas obscurantistas también desesperadas por empujarla a los predios del fascismo. Por cierto, ésta es la respuesta que estimula el actual régimen en el entendido de que, si se jode, nos jodemos todos, según el aforismo que perdería garbo con una vanidosa traducción al latín.

Signo de los tiempos, demandamos vocación y destreza, talento y experiencia, para una convincente articulación política con arraigo social en la construcción de los nuevos consensos, aunque también exigimos la más adecuada y, en lo posible, acertada interpretación de las realidades en movimiento que desembocarán en otras ojalá distintas. Por ello, sepamos, que el intelectual orgánico no es precisamente el panfletario de conjuras y conjeturas que baña las redes saltando con garrocha de noticia en noticia, infundada.

Gráficas: LB (CCS, 24/03/2024).

26/03/2024:

https://www.elnacional.com/opinion/brevisimo-transito-gramsciano/

lunes, 7 de noviembre de 2022

De la responsabilidad histórica

ESPECIALESENTREVISTAS CTPNACIONAL

LA UNIVERSIDAD VENEZOLANA ESTÁ LLAMADA A JUGAR EL ROL QUE CUMPLIÓ "SOLIDARIDAD" EN POLONIA

Vanessa Davies

(Texto, fotos y video)

Lo que hay hoy en Venezuela es «una clase media artificial y efímera, porque no tiene formación y no la necesita. Lo que necesita es una concesión en el arco minero del Orinoco, que le den un pedacito de las zona seconómicas especiales», describe el diputado y dirigente de Encuentro Ciudadano.

Queda claro que Luis Barragán, diputado de la Asamblea Nacional (AN) entre 2011 y 2021, y parlamentario del Poder Legislativo que ha extendido su mandato con Juan Guaidó a la cabeza, es un hombre de los que va duro contra el gobierno, régimen o sistema político imperante. Se ha vinculado, además, con la denuncia de la crisis de las universidades, que ubica como parte de una estrategia para callar la rebeldía de las clases medias.

Barragán, que militó con Vente Venezuela (la organización de María Corina Machado) y ahora está con Encuentro Ciudadano (el movimiento de Delsa Solórzano), piensa que todavía no ha surgido un líder con la fuerza para plantarle cara al gobierno. Su mirada se va lejos y atrás, a la Polonia en la que el comunismo real se resquebrajó. Y regresa para fijarse en las universidades. «Se pueden quejar los rectores, se pueden quejar los presidentes de los gremios, pero esto fue lo que les tocó, y tienen que asumir el rol. Todavía están a tiempo las universidades de asumir ese rol», explica en conversación con contrapunto.com.

«Eso implica que las federaciones de centros universitarios asuman su rol, que los presidentes de los gremios asuman su rol, que los obreros y empleados asuman su rol», insiste. «Solidaridad, el sindicato de Lech Walesa, no salió de la noche a la mañana. Hubo allí voluntad, decisión y asumir las responsabilidades, porque eso es lo que les había tocado hacer», asegura.

-¿No lo han hecho hasta ahora?

-No lo han hecho. Después de 2017 se vino abajo el edificio. Lo digo a título personal: siento que no asumieron la responsabilidad.

-¿No la están asumiendo con las protestas?

-No la están asumiendo. Han debido hacerlo a tiempo. Cuando te paso desde 2018 todo lo que se les dijo… Nosotros presentamos un proyecto de ley orgánica de educación superior que no lo elaboramos nosotros. Lo elaboró Aula Abierta, una meritorísima ONG que se ha dedicado al problema de la universidad, sin entrar en el tema político-partidista. Nosotros lo asumimos, y varios diputados lo presentamos a la Asamblea Nacional. Nosotros propusimos una ley de defensa de la autonomía universitaria. Nosotros propusimos hacer elecciones simultáneas y masivas en 2020. Con anticipación. Ellos tienen que asumir su responsabilidad, así como nosotros la hemos asumido. ¿Que es difícil?  Pero en el democrático y legítimo Parlamento nos dirigimos a la Unesco. ¿Si el presidente de una asociación de profesores, como la USB, asumió su responsabilidad, qué pasa con Fapuv? ¿Qué pasa con Averu? La denostada clase política venezolana presentó un rumbo, orientó.

-Cuando usted dice que la universidad venezolana está llamada a jugar el rol de Solidaridad en Polonia, ¿es para avanzar a la democratización del país?

-Obviamente. Y hacia el quiebre del sistema. También hemos insistido en eso: no vamos a resolver el problema de la universidad en este contexto. Jamás se va a poder aspirar al reconocimiento de la universidad pública y autónomo bajo este régimen. Para salvar a la universidad hay que salvar al país, pero para salvar al país hay que salvar a la universidad. Nosotros mañana superamos este problema, ¿Y cómo arrancamos a lo que fue la universidad pública y privada en Venezuela si no existe un compromiso de la propia universidad? Yo me instalé alrededor de dos meses en la UCV. La subcomisión de educación de la AN hizo todo lo posible, y con una modestia inmensa.

Clases medias que sobreviven

En sus conversaciones con el profesor William Anseume, presidente de la Apusb, llegaron a la conclusión de que a las universidades les pasarían factura por las protestas masivas de 2017. «El modelo de universidad que ellos diseñaron para el país es un modelo en el cual la universidad está orientada a ideologizar, como ocurre en cualquier país totalitario; como ocurrió en la Unión Soviética, en Europa oriental, en la Alemania de Hitler», plantea.

Por dos vías la clase media venezolana ha sido derrotada, analiza Barragán. En este sistema «a la clase media la lumpenproletarizan», la condenan a la supervivencia, por lo que el hijo o el nieto ya no podrán ser los mejores médicos con los mejores profesores sino los egresados de escuelas paralelas. También, hacen que se vaya a otros países.

Esta capa media es sustituida por otra, que «no tiene en la universidad el mejor camino de ascenso» sino que está implicada «con el Estado criminal, las mafias y con el negocio. Esa es la clase media de los bodegones, la que está ‘enchufada’ y en los bodegones». Esa es «la clase media que puede pagar la Universidad Metropolitana, la Universidad Católica Andrés Bello» y otras casas de estudio.

Es, tal como lo desmenuza, «una clase media artificial y efímera, porque no tiene formación y no la necesita. Lo que necesita es una concesión en el arco minero del Orinoco, que le den un pedacito de las zonas económicas especiales».

-¿Una clase media que sustituye a otra?

-Una clase media que, artificialmente, sustituye a la antigua clase media que fue soporte de la democracia. Es una clase media que antes estaba formada por el obrero calificado. Con este régimen, cuando se van las empresas del país, ese obrero calificado no encuentra trabajo. Se lumpenproletariza, también. No tiene valores que realizar. Viene la incongruencia de estatus sobre la que tanto hemos insistido: una clase media que no tiene los valores para soportarlo.

-¿Para qué es la nueva clase media?

-Para soportar este modelo. Y con la universidad es igual. Se pueden quejar los rectores, se pueden quejar los presidentes de los gremios, pero esto es lo que les tocó. A esta clase media el conocimiento estratégico no le importa. Le importan un bledo las universidades. No necesitan ser ingenieros atómicos para poder tener un estatus social.

¿Qué va a ocurrir con las universidades venezolanas? «Por una parte, están en el contexto del Estado comunal. Por otra parte, hay una ley de universidades que no se han atrevido a discutir porque la legítima Asamblea Nacional se hizo escenario de la discusión del problema universitario. Con todas las fallas que puede tener la Asamblea presidida por Guaidó, desde 2018 ha sido escenario de alrededor de 15 debates», enfatiza.

En la AN de 2021 el compromiso es con la universidad comunal, afirma Barragán. Además en el gobierno «ya aprobaron el contrato colectivo» con los gremios oficialistas. «Una parte del proyecto es para ideoligizar. Dos, para militarizar, porque se incluye la creación de brigadas universitarias; la universidad, así, es una reserva para defender el proceso revolucionario», agrega. «Lo otro es pedevalizarla, convertirla en un nuevo Pdval», convertirla en una cadena comercial. La idea es mantener una universidad que pierda, incluso, la noción de universidad. Que forme más técnicos y menos intelectuales.

-¿Cómo se detiene este plan?

-La universidad debe responder en esa misma medida como un movimiento social y como una fuerza social. Y la única manera de verla es la universidad que se defiende y que se sabe defender a sí misma como una fuerza social. La universidad que sabe que, en términos de estructura y organizacionales, es superior a los partidos políticos y los gremios profesionales. La universidad venezolana organizada en decanatos y en escuelas tiene un alcance territorial mayor que el de los partidos políticos. La universidad venezolana, que ha sido capaz de gremializar a profesores, estudiantes, empleados y obreros, tiene una capacidad superior a la de los propios partidos políticos. El drama está en que los partidos políticos fueron los primeros golpeados. Esta universidad, organizada y en pie de lucha, está llanada a jugar el rol que jugó Solidaridad en Polonia. Ha habido una queja permanente y reiterada contra los partidos políticos, pero cuando eso ocurre, como ocurrió en Polonia, la sociedad civil fue la que asumió el rol de los partidos políticos, y lo hizo a través de un sindicato de trabajadores llamado Solidaridad.

07/11/2022:

https://contrapunto.com/especiales/entrevistas-ctp/luis-barragan-la-universidad-venezolana-esta-llamada-a-jugar-el-rol-que-cumplio-solidaridad-en-polonia/

martes, 22 de febrero de 2022

¿Sombras, nada más?

UNIVERSIDAD, CLASE MEDIA Y LUMPEMPROLETARIADO 

Luis Barragán

Desde principios del presente siglo, la lucha la trabaron las tecnocracias militar y petrolera, con el saldo conocido,  y, ahora, inevitable sucesión,  la está perdiendo la clase media ilustrada con el lumpemproletariado.  Al respecto, la universidad ha sido el mejor escenario de un conflicto que ya se expresa tímidamente en las urbanizaciones   de mayor tradición, aunque de un siempre equívoco abolengo.

Durante más de veinte años, pacientemente, el régimen ensayó y logró la domesticación de todas las casas de estudios al dejarlas a la intemperie: el  deterioro, la delincuencia y la pobreza, estimulando la deserción masiva.  A nuestro juicio, una nueva etapa se anuncia con el discreto zarpazo que  da  a las universidades privadas, advertido que factores dizque de oposición aspiran a celebrar las elecciones internas en las públicas de común acuerdo con la usurpación, aunque ésta no tiene necesidad de convocarlas porque ya controla definitivamente las aulas, violentando la Constitución, y sólo permitiría los comicios si son económicamente rentables; esto es, implicando  a los contratistas del ramo, como ha ocurrido con los consabidos contratistas de la remodelación indiscriminada. 

En la era petrolera, la universidad fue la de las movilidades sociales, auspiciando en lo posible el  limpio y constante ascenso de amplios sectores; y, en la post-petrolera, es absolutamente prescindible para el Estado Criminal que ofrece otras fórmulas obscuras para el irregular desplazamiento de aquellas minorías que logran sintonizarlo, enriqueciéndose.  El régimen socialista ha encarecido y mucho, la educación, sobrando los comentarios en torno al destino de los estudios superiores en este lado del mundo. 

Y en la era de la anomia generalizada, ¿para qué el uso de la razón? De modo que la búsqueda de la verdad, la riqueza espiritual y el conocimiento estratégico, constituyen una necedad, pues, al fin y al cabo, el alquiler devengado de las llamadas zonas económicas especiales, bastará para sostener a las camarillas del poder.

Nada extraña  las diligencias estudiantiles y profesorales  de las que se saben en  la llamada Asamblea Nacional de 2020 y la comisión que dice estudiar el proyecto de ley de universidades, pieza innecesaria habida cuenta del impuesto IV Convenio Colectivo. Diligentes opositores  que,  no más ayer, se daban codazos por hablar en el parlamento de 2015, esperan  firmar la capitulación, ideando un salvoconducto, pero contribuyendo a desindustrializar el conocimiento en la Venezuela ya suficientemente golpeada en términos de la geopolítica del saber. 

Fotografías: LB (Caracas, 8/02/2022).

22/02/2022:

https://www.elnacional.com/opinion/universidad-clase-media-y-lumpemproletariado/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY