ABC, Madrid, 05/04/2026.
sábado, 11 de abril de 2026
domingo, 7 de septiembre de 2025
Caza de citas
Leonardo
Padura
(“Morir
en la arena”, Tusquets Editores, Barcelona, 2025: 68)
Ilustración:
martes, 8 de julio de 2025
Nada inocente matriz de opinión
DE LA GUERRA Y UN OBVIO ONTRASTE
Luis Barragán
Consabido,
Estados Unidos militarmente ganó la guerra que políticamente perdió con
Vietnam. Éste, cabalgó y muy bien la
sensibilidad mundial teniendo a la opinión pública estadounidense como un
magnífico teatro de (las otras) operaciones.
Ya, para la
guerra del Golfo, décadas más tarde, Washington tomó previsiones y hubo un
mayor hermetismo y censura en la materia. Y todo conflicto de cualquiera
países, hot más que nunca, se cuida de la intensa propaganda de guerra que,
varias veces, resulta aún más mortal que la propia pólvora.
La más
reciente confrontación de Israel e Irán, a modo de ilustración, ejemplifica un
poco la censura, pero ha sido inevitable que trasciendan noticias y, todavía
más, pareceres contradictorios con las versiones oficiales. Sin embargo, siendo
tan obvio, no solemos reparar en una contrastante circunstancia: en un país
como Israel, incluyendo Estados Unidos, día por día, hay una lucha por las
libertades de pensamiento y de expresión, pero no ocurre así en Irán.
Y esas
libertades no sólo significa que haya personas que opinen y especulen como
mejor les parezca, sino verdaderos especialistas que entrevistan o son
entrevistados, profundizando en sus planteamientos por todo el tiempo que necesiten
en las más varias redes digitales, añadida la posibilidad o eventualidad de
sendas campañas de interés por detrás, o velados grupos de presión. Esto no se
puede ver, ni se verá, en los regímenes totalitarios que no tienen que soportar
la disidencia abierta y expresa en casa, porque sencillamente la aplastan; por
cierto, se dirán que también la pueden aplastar en las democracias liberales
que están en guerra, pero tememos que el costo político y moral de hacerlo a la
postre es inmenso.
Inadvertidamente,
hemos conseguido emisiones dobladas al español de programas de una hora, a
veces más, en la que el entrevistado es un experimentado académico, tiene obra
escrita y hasta ha ejercido funciones públicas,
alcanzando profundidad en sus aseveraciones, coincidencias y
cuestionamientos a la administración Trump, por ejemplo, gracias a la habilidad
y sobriedad del entrevistador. En Youtube hemos encontrado interesantísimos
canales relacionados con la geopolítica que nos dan una perspectiva apropiada
para el debate, por supuestísimo, sin equivalentes en el caso iraní.
Olustración: Jeremy Geddes.
08/07/25:
https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/43150-de-la-guerra-y-un-obvio-contraste
domingo, 29 de junio de 2025
¿Puro humo?
DETRÁS DEL PLEITO DE PAULINA RUBIO CON COLATE
Luis Barragán
La
confrontación de Israel e Irán, como la de Rusia y Ucrania, obliga a una seria
reflexión sobre la transición del sistema internacional por irresueltos que aún
sean tales conflictos. Angustia la matanza de seres humanos por aquellas
latitudes al igual que ocurre en África, aunque éste - tan vasto continente –
escapa del decisivo circuito geopolítico del norte planetario y, por
consiguiente, por desgracia, no ocupa a los grandes medios de comunicación.
Por supuesto,
no es indispensable gozar de una consumada experticia en la materia para emitir
alguna opinión personal, pero sí la de contar con las observaciones y el
criterio fundado de los especialistas para generar una postura adecuada, lo más
justa posible, coherente, orientada a la sana crítica en la que el sentido
común constituye un elemento necesario. De acuerdo a los principios y valores
que nos inspiran, nadie puede ser indiferente a los acontecimientos que hacen
el día a día en este, el único planeta disponible, por lejanísimos que
geográficamente sean, pues, la radiación nuclear le dará alcance por completo
este hemisferio al igual que el Covid-19 que los muy escépticos inicialmente
despreciaron por la enorme distancia del foco generador. . Sin embargo, la
mayor prevención ha de ser contra los irresponsables todólogos que juran haber
predicho el final de la Roland Garros entre Alcaraz y Sinner, y, al mismo
tiempo, les consta la “obliteración” de las instalaciones nucleares de Irán,
por orden del presidente Trump.
Que haya sido
una suerte de coreografía de la confrontación lo acaecido en el Medio Oriente,
a juzgar por una acción estadounidense en Irán que no cumplió su cometido, fracasando
igualmente la respuesta iraní contra Israel, como presumen los muy competentes
estudiosos del problema, cumpliendo sólo con una simulación que la creyeron
necesaria, o cualesquiera otras causas, lo importante es que haya un debate
abierto en la opinión pública en demanda de la más acertada orientación. Hemos
preferido sintonizar por las redes sociales aquellos programas de entrevistas a
los que concurren voces muy autorizadas, antes de improvisar gracias a otros
improvisados opinadores de ocasión que les apasiona también el enfrentamiento
de Paulina Rubio con Colate, el padre de su hijo mayor, como la vida personal
de los pilotos de los bombarderos furtivos B-2 Spirit que actuaron en la
operación “Martillo de la Medianoche”.
Nos parece que
no le quedó más remedio a Israel que defenderse y de la forma en que lo ha
hecho, injustamente caricaturizado como un vulgar expansionista y, por más que
se diga de sus excesos en Gaza o de las desviaciones autoritarias de Netanyahu
que anteriormente provocó recias protestas, lo cierto es que, en los países
enemigos, absolutamente nadie puede discutir siquiera sobre la pesada losa de
un terrorismo que pone en jaque a sus propios habitantes, martirizándolos, ni
dudar un milímetro de la idoneidad política y militar de sus nada
democráticamente electos gobernantes. Sospecho que los vecinos prefiere
entenderse ahora o más adelante, con una Israel responsable ates de apostar por
los promotores de sendas guerras santas.
No sabemos
nada del pleito de Rubio, la Paulina, y Colate, porque detrás está el mayor y
trágico drama de los desentedimientos de Medio Oriente, por ejemplo. Y no me venga
a quejarse un homosexual, cursante de alguna cara universidad estadounidense,
por la agresión de su país mientras que él ni podría abrir la boca en Irán y,
desde hace muchísimo tiempo, estaría colgado en medio del desierto.
29/06/2026:
https://lapatilla.com/2025/06/29/luis-baragan-detras-del-pleito-de-paulina-rubio-con-colate/
domingo, 1 de junio de 2025
Caza de citas
"--- Aquí nadie viene a mirar ni a rezar, solo a trabajar. Necesitamos brazos fuertes. Todos los médicos, enfermeros y hasta los dentistas y veterinarios de Valparaíso han sido convocados. Unos operan y amputan, otros tratan heridas y curaciones; ustedes solo obedecen órdenes, lavan los pisos, la sangre, los vómitos y la caca. ¿Han comprendido?"
sábado, 10 de agosto de 2024
Submarino amarillo
GEOPOLÍTICA DEL SIGLO XXI: HERRAMIENTAS Y DINÁMICS
Jonathan Benavides
Conversemos en esta entrega de nuestro reporte semanal nuevamente focalizando la atención en aspectos teóricos que pueden, a nuestro juicio, ayudarnos a comprender mejor tanto las “herramientas” como las “dinámicas” que tiene la geopolítica en el siglo XXI.
¿Sigue siendo el poder naval relevante?
Pregunta tramposa. Pensemos algunas cosas: – Desde la guerra de las Malvinas (1982) no ha existido una sola ocasión en que dos flotas buscaran enfrentarse en batalla; desde esa misma guerra de 1982, no ha habido un lanzamiento desde submarinos (hubo tanto de Argentina como de Reino Unido) contra buques de combate enemigos. Tampoco desde 1982 ha habido acciones aeronavales contra buques enemigos ni una operación anfibia con miles de tropas implicadas en la misma. Desde la Segunda Guerra Mundial no ha habido un solo caso conocido de un submarino puesto fuera de acción en combate.
A pesar de todo lo anterior, si hay una capacidad que viene incrementándose en el mundo (en los países serios claro) es aquella que hace a las operaciones navales: la construcción de buques de superficie sigue incrementándose; la construcción de submarinos de propulsión convencional y nuclear es un boom; todo lo relacionado con las capacidades anfibias está en pleno desarrollo; los avances en armas misilísticas de largo alcance sigue creciendo. Para que tengan una idea, China tiene capacidad de impactar a un buque a 3.000 km de distancia.
La razón de todo ello no estriba en una sola consideración sino en varias, algunas de ellas las hemos tratado en el pasado y otras no: Todo lo relacionado con una confrontación entre Estados Unidos y China tiene a la Cuenca del Índico y el Pacífico Oriental (como mínimo) conformando el escenario de la misma; Ese escenario es “mayoritariamente” aeronaval. En cierta medida se parece al que conocemos de la campaña del Pacífico de la 2da Guerra Mundial, particularmente en sus frentes del Pacífico Central (Chester Nimitz) y el del Pacífico Sudoriental (Douglas McArthur). No debemos, sin embargo, pensar en el mismo en la dinámica de “asaltos” al estilo Tarawa, Iwo Jima o Saipan. Más bien en el control de espacios que permitan la maniobra de los elementos enemigos (en el caso de Estados Unidos “encerrar” a los chinos en el mar de la China y no salir al océano y a la vez los chinos pugnando por impedir el cerco cuanto menos). Por otra parte, el Ártico es desde hace varios años un espacio gigantesco donde ya hay pugna por el control del mismo con fuerzas militares, y donde las nuevas líneas de navegación traen desafíos estratégicos gigantescos. Asimismo, sigue con absoluta vigencia la mirada que tienen las naciones “serias” de observar a sus costas como lugares de acceso a “autopistas” que son esos mares que tienen próximos. El poder asegurar el empleo de esas vías de comunicación, negarlas o restringirlas a otros es algo de suma importancia.
El poder naval es el que con mayor facilidad permite la integración de los países en operaciones multinacionales. Es incluso mucho más “fácil” de conformar que lo que ejércitos y fuerzas aéreas permiten. Concretamente porque las ejercitaciones entre las armadas son mucho más comunes que las de ejércitos y fuerzas aéreas al tiempo que los procedimientos de interacción entre armadas son “relativamente” comunes cuando esas armadas tienen capacidades similares o complementarias.
Especialmente los ejércitos son siempre mucho más complejos de poder integrar fuerzas multinacionales. El poder naval, en todas sus dimensiones, goza de un enorme futuro en el siglo XXI. Sin embargo, los costos gigantescos de los medios navales (todos ellos) obligan a tener no sólo políticas de largo plazo sino unas que permitan a países que no son grandes potencias generar capacidades navales que tengan letalidad pero fundamentalmente aptitud para integrarse con otras fuerzas navales regionales. Algo que implica un tema que la política debe generar y no los militares.
¿Todo gira alrededor de la disputa sino-estadounidense?
En el marco general sin dudas, pero ello no obtura otras situaciones de conflicto regionales que pueden estallar, las que por sus propias características demandarán especificidades de recursos militares que bien pueden ser absolutamente diferentes del escenario del Ártico o de la Cuenca del Indo Pacífico.
Guerras civiles, conflictos que escalan fuera del margen de administración de la diplomacia, crisis humanitarias que requieren masivo empleo de fuerzas militares, aparición de situaciones de insurgencia y hasta la preservación del acceso a recursos críticos pueden derivar en choques entre fuerzas militares, sea por cortos o largos períodos de tiempo o bien desplegar las mismas para generar un efecto de disuasión.
El espectro de “posibilidades” que pueden aparecer, a nuestro juicio, hace que el pensar en estructuras “pesadas” con enorme servidumbre logística es una de las peores decisiones que pueden adoptar los planificadores estratégicos de naciones no inmersas en las disputas clave del siglo XXI. Fuerzas relativamente menores, con enorme capacidad de ser proyectadas con un aviso mínimo y otras en condiciones de reforzar a las primeras con algo más de poder pero sin perder capacidad de ser también proyectadas en oportunidad, son la base sobre la cual generar capacidades militares creíbles.
Si volvemos al escenario del Indo Pacífico, más allá de lo expresado para el poder naval, los elementos terrestres y aéreos son reorganizados bien para ser preposicionados en esas zonas o reforzar la misma, para lo cual la capacidad de ser movilizados estratégicamente repercute directamente en el tipo de medios que poseerán. Todo ello lleva tiempo y no se adquiere ni en días ni en meses. Lleva años de trabajo serio.
¿Es tan determinantemente militar el escenario futuro?
En modo alguno si la pregunta se hace desde la base de pensar que “lo militar” es algo directamente relacionado con el empleo directo del instrumento en la guerra. Esto no es un juego de significados: es a nuestro juicio entender profundamente como el mundo funciona.
El mundo, como hemos mencionado muchas veces, no es un lugar donde la armonía reine sino que siempre ha sido un espacio caótico, lo que varía es el nivel del caos y la manera en que ese caos deriva en el choque violento que denominamos guerra. Salvo para los ignorantes propagadores de la defensa defensiva y otras estupideces, ha sido claro que contar con capacidades militares creíbles opera como una herramienta que aleja la guerra, mientras que la carencia de ellas o la percepción que se tenga que ellas no existen ha servido para que la apelación al uso de la fuerza tenga incentivos.
Corrientes que particularmente asumimos equivocadas, o en el caso latinoamericano absolutamente irresponsables pueden propiciar el criterio de carecer de capacidades militares como algo útil. En esa mirada el carecer de capacidades hace que “otro” no piense que sea necesario tener capacidades. Una estupidez que la historia demuestra una y otra vez su carácter de tal. El carecer de capacidades militares hace que uno sea observado incluso como un actor “relativamente” peligroso para la paz regional. Esa condición de peligrosidad se genera porque en caso de una crisis en ese país “alguien” deberá asumir los costos de intervenir y si ello no sucediera “los vecinos” serán receptores de las consecuencias que esas crisis pueden generar: posible desmembramiento del país en crisis, zonas del mismo bajo control de agentes no estatales, ingreso de elementos desestabilizadores, etc. Claramente para la mentalidad extremadamente primaria del político promedio latinoamericano este tipo de visiones son directamente apocalípticas y jamás pueden ocurrir y de surgir “veremos cómo atendemos a la misma”.
09/08/2024:
https://www.elnacional.com/opinion/geopolitica-del-siglo-xxi-herramientas-y-dinamicas/
Captura de pantalla: Ataque de piratas somalíes (https://www.youtube.com/watch?v=9dhWDa_c-zM).
Gráfica: https://free3d.com/es/modelo-3d/old-yellow-submarine-5612.html
viernes, 19 de julio de 2024
Pocos sintonizan sobre ella, propiciándola o padeciéndola
SOBRE LA TEORÍA DE LA GUERRA
Jonathan Benavides
En un día sin novedades operativas relevantes en las dos campañas bélicas que seguimos, es un buen momento para teorizar un poco y luego poner el foco sobre temas de los que no tienen ni idea la mayoría de los que opinan sobre Ucrania, Rusia, la OTAN y Oriente Medio por estas latitudes. Siempre hemos insistido que politólogos y analistas políticos, en particular los especializados en el área internacional, deberían estudiar a profundidad esta área de suma importancia.
¿Sobre qué trata la teoría de la guerra?: 1) La respuesta debe tener en cuenta cuál es el foco de la teoría; 2) Hay teorías de la guerra dedicadas a entender el fenómeno en su integralidad y otras más focalizadas en los diferentes niveles en que la misma se lleva a cabo: – Político – Militar (estratégico, operacional y táctico); 3) Además hay teorías que tienen foco en el ambiente en que la guerra se desarrolla: – Nuclear – No nuclear – Insurgente; 4) Otras teorías ponen “especificidades”: – Terrestre – Naval – Anfibia – Aérea – Espacial – Electrónica – Ciberguerra – Psicológica, cada uno de los campos mencionados se subdivide además de una manera que puede sorprender. Ejemplo: Terrestre: combate urbano, blindados, apoyo de fuego, combate de infantería, armas combinadas, apoyos de combate, apoyo logístico, inteligencia de combate, etc.
¿Han sido soldados los principales teóricos de la guerra? La respuesta es que no todos han sido soldados en el siguiente sentido: – Algunos tuvieron experiencia de combate pero no era la militar su profesión. El caso más conocido es el de Sir Basil Lidell Hart; otros carecieron de experiencia militar pero dedicaron su vida a estudiar esos asuntos, asesorar sobre ellos e incluso a emplear el recurso militar como parte de su trabajo: Nicolás Maquiavelo es un buen ejemplo de esto; Martin van Creveld (quien por cierto no es un futbolista de los Países Bajos como algunos pueden creer), Colin Gray, Edward Luttwak y Mao Zedong son ejemplos contemporáneos.
¿Y qué podemos decir de los militares que aportaron a la teoría de guerra? 1) Todos ellos eran tipos que observaban al fenómeno «guerra» con el auxilio de una perspectiva histórica. Es decir no se atenían al “hoy” sino que buscaban proyectar hacia el futuro; 2) El foco de su atención ha sido diverso, tal como la guerra es. En punto a ello podemos distinguir quienes trataron a la guerra de manera general: Carl von Clausewitz, Antoine-Henri Jomini y Sun Tsu (si es que este realmente existió…); quienes buscaban generar una manera de imponerse en la guerra: Sir Basil Lidell Hart, Charles de Gaulle, Mikhail Tukhachevsky, Mao o Rupert Smith; Quienes a través de sus escritos han buscado “explicar” maneras de hacer la guerra: Acá la lista es gigante pero rescatamos a quienes nos “han ayudado”, Julio César, Napoleón, Ferdinand Foch, Erich von Manstein, Erwin Rommel, Walter Goerlitz, Bernard Montgomery, John Pimlott, Peter H. Wilson, etc.
¿Y toda esa teoría qué produce concretamente?. 1) Claramente todo ese bagaje inmenso, producido a lo largo de siglos, en los países serios es sometido a un proceso: Se lo recopila; se lo estudia (Oh no!!! hay que leer mucho!!!, Are you crazy?); se lo tamiza con la situación estratégica de cada país; se produce doctrina, la que a su vez se vuelca en procedimientos tanto para la política como para los militares. 2) Lo anterior es un proceso continuo, permanente y extremadamente complejo. Se parte de la base que la guerra es un fenómeno que muta particularmente en sus formas instrumentales, por lo que se requiere de un staff de personal altamente calificado, que de manera constante siga el devenir de estos temas en una manera muy abierta: las “novedades” no suelen venir de arriba sino que desde abajo surgen también. Latinoamérica carece absolutamente de algo sistémico en este tema.
Sin dudas el tema “guerra” no es uno agradable para que políticamente se saque “provecho” del mismo: los votantes tienen tanto interés en esa temática como en aprender qué diantres es en física el Campo de Higgs (algo esto último que les digo es apasionante…). En los países serios hay estamentos civiles y militares que dedican sus días a estudiar la guerra y producen conocimiento, generan políticas y evalúan resultados en función de ello. En general esos estamentos pasan absolutamente desapercibidos, sin embargo, su trabajo es tan valioso como otros focalizados en cosas “menos terribles”: es que en los países serios la guerra es vista como algo necesario de atender, ya que la misma es un fenómeno devastador y que no brinda tiempo para atenderlo sin previsiones.
Algunas cosas de las que no tienen idea los que dirigen y asesoran en defensa en Latinoamérica a lo largo del tiempo: 1) El desconocimiento sobre el área es tan enorme en esta región que abarcarlo supera las muy provincianas capacidades de quien esto escribe, pero haremos un esfuerzo; 2) Debemos decir que en ese desconocimiento debe necesariamente incluirse a un número no menor de militares. Cuidado esto no es un problema exclusivamente de los políticos, aunque sin dudas ellos tienen una enorme responsabilidad; 3) Cosas de las que no tienen idea alguna: Teoría de la guerra: ni se les ocurra iniciar un debate sobre estos temas con ellos; Organización militar: en este tema directamente ni se meten. Se conforman con establecer parámetros de la relación entre poder político y militar, pero de ahí en más dejan a los militares organizarse como quieran, es que ni siquiera conocen los rangos de sus respectivas fuerzas armadas. Los intentos habidos de modificar esta situación no han pasado de lo “cosmético”. Adiestramiento: este campo es directamente uno absolutamente ignorado. Si es mencionado como “prioritario” pero es sólo un discurso repetido y absolutamente vacío en Latinoamérica.
No quiero finalizar sin hacerles una recomendación de lecturas parte de mi “inútil biblioteca”, costumbre que pretendo continuar regularmente en mis escritos: 1) LUCHAS, VICTORIAS Y DERROTAS por Lothar Rendulic. El autor fue comandante en Yugoslavia entre otros lugares y es un muy interesante libro para comprender las operaciones alemanas especialmente contra las fuerzas de Tito; 2) THE GRAND STRATEGY OF THE ROMAN EMPIRE por Edward Luttwak. Un libro que nos permite entender la manera en que un imperio administra la tensión entre la expansión y los intentos de asegurar sus fronteras; 3) EL GRAN FRACASO por Zbigniew Brzezinski. Un libro que debería haber sido leído por no poco del progresismo de izquierda y también algunos elementos de derechas, algo que no harán, por supuesto; 4) SIX ARMIES IN NORMANDY por Sir John Keegan. Un excelente libro para analizar, a propósito del 80 aniversario, la Operación Overlord desde la perspectiva de los diferentes ejércitos aliados que allí desembarcaron.
Ilustración: LB.
19/07/2024:
https://www.elnacional.com/opinion/sobre-la-teoria-de-la-guerra/
martes, 16 de julio de 2024
Caza de citas
"Máquinas. Esta es una guerra de máquinas. Y la paz que algún día le siga será también una paz de máquinas. El futuro será el tiempo de las máquinas, que ayudarán a los hombres a prosperar como ahora los ayudan a destruir el buque enemigo. Pero esas máquinas serán mejores que el hombre y pensarán y razonarán también: sí, en el futuro habrá máquinas inteligentes que nos aconsejarán y conjurarán nuestros miedos, y ese futuro no está lejos, está ahí, al otro lado de ese barco que arde, detrás de ese horizonte negro, llegará en cuanto dejemos de matarnos y hallemos la manera de convivir en paz. Yo lo veo. Las máquinas nos esperan en el futuro y el futuro nos espera en cuanto acabe la guerra. Nos espera un tiempo maravilloso"
Edoardo de Angelis y Sandro Veronesi
("Comandante", Anagrama, Barcelona, 2004: 91)
Reprodcción: Una escena de "2001: Odisea del espacio" de Stanley Kubrick (1968).
lunes, 27 de noviembre de 2023
Discurso y contradiscurso
MAJADERÍA DE LA PAZ IRRISORIA
Luis Barragán
Sesenta años atrás, al país lo anegó una violencia inaudita e
injustificable. La rápida y eficaz construcción
de un imaginario social hazañoso y romántico desprendido de la llamada
revolución cubana, propio de la guerra fría en toda su peligrosa y muy atómica
plenitud con la consabida crisis de los cohetes, dificultaba una respuesta contundente del
gobierno de entonces. Y, no obstante, la dio con la convicción y el coraje
necesarios, camino a una convincente pacificación que un poco más tarde
reincorporó a los insurrectos a la vida republicana.
Intensificadas las acciones de
octubre-noviembre de 1960 de una autoría y responsabilidad negada ante la
opinión pública y el foro parlamentario,
después las redoblaron entre octubre-noviembre de 1963, alzada la
izquierda marxista nada más y nada menos que en armas, respaldada y financiada
por la dictadura habanera. Esta vez,
decidieron el sabotaje masivo de las elecciones generales de principios de
diciembre, plagando de tachuelas la ciudad capital y con un literal como
regular ametrallamiento público que también tuvo un saldo de muertos y heridos,
por no mencionar los consabidos sucesos e inevitables efectos de El Encanto.
Las ediciones de El Nacional de aquellos días,
dieron cuenta de los disturbios y del sorpresivo e indiscriminado tiroteo de
hora y tanto por la céntrica y concurridísima esquina de Miracielos, replicados
en otros lugares de Caracas y de las principales ciudades del país (https://lbarragan.blogspot.com/2013/04/las-otras-elecciones-luis-barragan-un.html).
Un sesudo reportaje de Víctor Manuel Reinoso para la revista Élite
(Caracas, N° 1992 del 30/11/63), daba también cuenta de los numerosos actos
subversivos desarrollados que incluyó la curiosa caravana fúnebre supuestamente
orientada hacia el Cementerio General del Sur, portadora de un ataúd sin
cadáver.
Jamás ha ocurrido algo equivalente en el curso
de los eventos plebiscitarios del presente siglo, pero el régimen exhibe a la oposición – subrayemos
– desarmada, como expresión de una ilimitada violencia, heredera de los lejanos
y represivos gobiernos
democrático-representativos que el ardid publicitario los convierte en muy
cercanos e inescrupulosos. Todavía tan rentable
aquél imaginario, aún huérfanos de un eficiente y unitario contradiscurso
opositor, actualizado y sustentable,
luego de los comicios primarios, las víctimas devienen victimarias por
el morbo de una fácil conversión propagandística.
Hay más de majadería y extorsión en la promoción de una paz que el poder establecido acepta sólo como circunstancial e irrisoria, exponiéndose como garante frente a la guerra civil y, ahora, la internacional que jura haber atajado y ataja a propósito del lenguaje empleado respecto a Guyana. Autoridad moral alguna tienen los socialistas de esta hora, obligada la oposición al desarrollo de una discursividad para la genuina, justísima y duradera paz reclamada por la Venezuela que sufre de la violencia dentro y fuera, explícita y también implícita a juzgar por el fallecimiento de una honesta e inocente familia que inhaló el gas doméstico carente del olor característico y preventivo de muy antes, mientras dormía; valga acotar, diciendo y mucho, la madre era ejecutiva de SenosAyuda, una institución voluntaria al servicio de las demás.
28/11/2023:
https://www.elnacional.com/opinion/majaderia-de-la-paz-irrisoria/
martes, 7 de noviembre de 2023
Deconstrucción de una tragedia
EL MÁS ELEMENTAL RAZONAMIENTO
Luis Barragán
Conjurada una importante variedad de problemas
de un más exacto origen internacional que local, luce inevitable volver a
aquellos asuntos sobre los cuales hemos fijado nuestras posturas. Las novedades
así lo imponen, por lo que, a instancias de una persona amiga, conscientes que
las fuerzas terroristas que campean por el mundo cuentan con un lugar
privilegiado por estas comarcas, deseamos consignar una nota complementaria en
torno a los acontecimientos que enlutan a Gaza e Israel.
Por supuesto que nos duele en lo más profundo
de alma todas y cada una de las escenas de guerra real, constante y sonante,
incluyendo el bombardeo de un principalísimo hospital que devoró a inocentes
gazatíes. Impensable que alguien pueda aceptar tamaña situación, al igual que
el masivo y sorpresivo ataque contra los israelíes, añadido el detalle en nada
desechable del secuestro de familias judías, ejecutada ya una joven partícipe de
una fiesta en un lugar cercano a la frontera.
Hay una intensa propaganda que obviamente es de
guerra, al desatarse un conflicto de consecuencias todavía impredecibles. Sin embargo,
no menos obvio es el elemental razonamiento que nos conduce o puede
conducirnos a la verdad.
Nada extraña que el hospital en cuestión
alojara en el subsuelo a militantes, activistas y soldados muy decididos de
Hamás, porque es demasiado patente que ha empleado a los palestinos como un
enorme escudo humano, victimizándose después de semejante ataque propinado al
vecino del que se espera, acaso, ¿qué no se defienda? Además, alegadas las
humillaciones de incontables décadas, inaudito, ¿es el mejor modo de
reivindicar los derechos? Y, en última instancia, conjugando el fundamentalismo
religioso, ¿aspiran a una conflagración mundial para asegurarse un lugar en el
paraíso a costa, incluso, de quienes no creen en él?
Existe una enorme diferencia en la región
afectada, a propósito de un Netanyahu justificadamente cuestionado por sus
afanes autoritarios: en Israel también se puede protestar contra la respuesta
dada a los vecinos y, además, ventilado el caso públicamente, abrir una
investigación en torno a la versión oficial del bombardeo del hospital, pero en
la Gaza desestatizada, con una autoridad a la merced de las organizaciones
terroristas de las más temibles del mundo, absolutamente nadie puede protestar
por el acto de provocación, y muchísimo menos contrariar al régimen de fuerza
que impera en la Franja. Y, faltando poco, no debemos fiarnos de los
terroristas que mantienen una excelente relación e intereses obscuros
con el único gobierno que los venezolanos hemos tenido en el presente
siglo.
Collage: LB, prensa del exterior.
05/11/2023:
https://www.lapatilla.com/2023/11/05/luis-barragan-el-mas-elemental-razonamiento/
jueves, 29 de junio de 2023
sábado, 6 de mayo de 2023
jueves, 20 de abril de 2023
martes, 17 de enero de 2023
lunes, 26 de septiembre de 2022
Sol que obscurece
VAN CREVELD Y LA PAZ IRRISORIA
Luis
Barragán
Siendo
tan evidentes sus excesos, tiende a desaparecer paulatinamente el mastodonte.
Una de las mayores paradojas de la Venezuela contemporánea, es la del estatismo
que desestatiza, restándole trascendencia al propio país sometido a las más
variadas e inverosímiles circunstancias.
La falsa noticia sembrada en las
redes digitales, luce como el instrumento favorito del régimen socialista del
siglo XXI que luego se toma el trabajo de desmentir y castigar a quienes
demuestren algún disgusto, contrariedad e, incluso, indignación frente a ella.
Hay un desgaste extraordinario de los servicios de contrainteligencia para la
invención noticiosa, pero también para encubrir las realidades que lleva en el
vientre la huera imaginación política que no sabe lidiar hábilmente con la
verdad.
La pérdida inexorable de la
confianza en el Estado, deja al desnudo
a sus conductores de ocasión que no desdicen o tardan en desdecir las especies
que corren o echan a correr, porque lucen ciertas o muy ciertas al pasar el
tiempo. Esta vez, la embajada iraní en Caracas desmintió el beneficio de un
millón de hectáreas cedidas por Venezuela, como no lo hizo oportunamente el
gobierno usurpador, aunque semanas después el minpopo de Tierras ha ofertado
internacionalmente una elevadísima cantidad de áreas cultivables; o, nunca fue
difícil suponerlo, ha circulado un instructivo militar con toda la gala de
sellos y firmas ordenando expresamente una tarea pre-electoral encaminada al
incierto 2024 que, sepamos, jamás refutado por las autoridades
correspondientes, ni procesado por alguna fiscalía. En fin, el secreto está en
dejar en el aire, tupidos de una ambigüedad morbosa, los hechos así afecten
elementos tan existenciales, vitales o intrínsecos del Estado, como su
credibilidad, territorialidad y su propia defensa.
Nada marcial se nos antoja aquello
de buscar a los futuros sufraguistas de Maduro Moros, como escasamente
convincente lo es que el territorio nacional se encuentre bajo el control de
variados grupos de irregulares, terroristas y mercaderes que, faltando
poco, rivalizan entre sí bajo el
eufemismo de la deserción de sus más estelares comandantes que pronto ingresan
a la fantástica órbita de la falsa
noticia, moldeable y confusa, en permanente rotación. E, intentando una explicación, apelamos a las
ya viejas advertencias de Martin van Creveld, sobre la pérdida del monopolio de
la violencia legítima por el Estado, al igual, como hemos deducido, de otras
facetas que tienen en el socialismo venezolano su peor expresión. Nada halagüeño resulta actualizar al citado
autor, pues, un par de décadas atrás,
ejemplificándolo con América Latina, observaba al Estado que vegetaba en
países de cierta estabilidad y nivel de vida, sin infligir un daño particular a
la población, al lado de otros aquejados por el autoritarismo, la inestabilidad
y la guerra civil; propicios para la lucha étnica y el fanatismo religioso, la
guerrilla, el terrorismo o narco-terrorismo; yendo más lejos, capaces de
levantar ejércitos privados, saquear libremente los recursos públicos y de
transarse, incluso, con la delincuencia organizada y sus terribles actividades (*).
Versamos sobre una dinámica perversa, proyectada hacia el continente que vive traumáticamente sus procesos electorales bajo la adicional presión de los millones de desplazados y refugiados venezolanos que sirven para el discurso xenófobo de la ultraizquierda, como en Europa es útil para la ultraderecha, con olvido del sufrimiento ocasionado por la usurpación convertida en modelo. Profundamente desleales, con actores políticos que juran adversar la situación, usufructuándola o buscando usufructuarla.
Una paz irrisoria que, por cualquier flanco, apuesta a la guerra como si fuese una humorada, aunque ella no será una falsa noticia más, un juego verbal para las redes, una acrobacia de oportunidad, sino una extorsión permanente. En América Latina y el Caribe balcanizados, esa guerra – volviendo a van Creveld – reemplazará al Estado mismo, dándose organizaciones de otro tipo (**).
En última instancia, es lo que debemos evitar: la desaparición del Estado que ampara, recuperando sus elementos existenciales, devolviéndole las dimensiones necesarias que permitan el libre ejercicio de la ciudadanía y, a la vez, lo blinden ante la variedad de las fuerzas de depredación y destrucción que pretenden rifárselo entre las huestes del crimen organizado, el fundamentalismo religioso y el terrorismo. Menudo problema el que nos ha reportado las otrora fuerzas progresistas del hemisferio, la más falsa noticia de los obscuros intereses, hasta ahora, triangulados por Cuba, Venezuela y Nicaragua.
(*) “… This capacity they raised private
armies in addition to the official ones; freely plundered the resources of the
state; and not seldom engaged in an astonishing variety of legal and illegal
transactions that ranged from racketeering and drug-trafficking all the way to
operating prostitution rings. At best many of these countries continue to
vegetate, maintaining some kind of stability and a more or less tolerable
standard of living without inflicting any particular damage either on their own
populations or on others. At worst they suffer from authoritarian government
and/or chronic instability and civil war, ethnic strife, religious fanaticism,
guerrilla terrorism, and narcoterrorism, which in turn reflect their governments’
inability to control the remote and backward countryside, the sprawling
townships, the private armies of druglords and populist leaders, or all of
these”. Vid. Martin van Creveld (1999) "The Rise and Decline of the State", Cambridge University Press, UK: 334.
(**) “Over
the long run, the place of the state will be taken by warmaking organizations
of a different type”. Vid. Martin van Creveld (1991) “The
Transformatíon of War”, The Free Press, NY: 193.
Fotografías: LB, Caracas (2022).
27/09/2022:
https://www.elnacional.com/opinion/van-creveld-y-la-paz-irrisoria/
domingo, 7 de agosto de 2022
Caza de citas
"Ningún oficial parecía tener la intención de detenerlos. También él, al principio, al entrar en la ciudad, había hundido el gladio en todo lo que se movía. Pero luego había empezado a distinguir a los guerreros de los inofensivos civiles, y había dejado que mujeres, viejos y niños escaparan, sin esforzarse por perseguirlos. A menudo, sin embargo, los había dejado marcharse solo para ver cómo acababan contra las puntas de los gladios de sus camaradas, que no habían vacilado en despedazarlos"
Andrea Frediani
("La sombra de Julio César. Dictador I", Sea of Letters, 2022: 189)
Fotografía: Reuters/Alexander Ermochenko, explosiones en la planta de Azovstal (https://www.elconfidencial.com/mundo/2022-05-09/guerra-ucrania-rusia-dia-de-la-victoria-ultimas-noticias_3421213/).
miércoles, 6 de julio de 2022
Caza de citas
"Hay niños que no pueden dejar de llorar, y el subteniente se pregunta si cabe imaginar que esas criaturas, cuando se conviertan en adultos, sentirán hacia esos extranjeros que irrumpían de noche en su casa volando la puerta, o hacia sus compatriotas que los acompañaban, otra cosa que el más inextinguible de los odios"
Lorenzo Silva
("Nadie por delante", Ediciones Destino, Barcelona, 2022: 160).
Ilustración: Ganduz Aghayev.
sábado, 2 de julio de 2022
martes, 7 de junio de 2022
Rudo tema
GUERRA (2/2)
Hermann_Alvino
1- A primera vista, pareciera que las guerras respondieran a variadísimos motivos, pero aunque esa variedad se corresponda con las decenas de excusas de los eventuales contendientes para agredirse, en última instancia las causas reales son dos, a saber: necesidad y oportunismo.
La necesidad se asocia con la defensa de la integridad territorial de un país, su economía y la vida de su gente, así -por ejemplo- se comprende por qué en 1941 Japón optó por agredir a los EEUU luego del corte de suministro de crudo en el Sur de Asia. De manera que disponer de materias primas para transformarlas en energía es una prioridad para cualquier país, y más para quienes no disponen de esas riquezas minerales y además son economías poderosas, siendo Alemania el caso actual más representativo por su oposición al corte del suministro de gas ruso del cual depende su economía, y por tanto su influencia en Europa y en el mundo. Dentro del mismo contexto, el veto húngaro al corte total de petrólero ruso es porque como la mayoría de ese crudo se despacha por mar, y Hungría no tiene mar, este país no puede aceptar el cierre del oleoducto que le abastece… aunque también se sabe que jerarcas rusos y húngaros entrecruzan sus distintos negocios en el ramo energético.
2- Sobre la “necesidad” para una guerra, hay un claro ejemplo en el acceso marítimo al Canal de Suez, cuando el Reino Unido decidió controlarlo por las armas luego de que Egipto decidiera nacionalizarlo,aunque los EEUU, ya consolidados como potencia militar global, obligaron a los británicos a cancelar su operación. Un casus belli podría surgir en cualquier estrecho marítimo por donde pasa el petróleo árabe e iraní, o si por alguna circunstancia un país intentara impedir el paso de tanqueros por el estrecho de Malacca, que es vital para el abastecimiento petrolero a China. Lo mismo vale para los Dardanelos y Gibraltar, y el cierre de densos espacios del transporte aéreo, y más aún cuando se estrechan los acceso al agua dulce, lo cual ya de antemano es un probema sensible en Medio Oriente, tanto por el cambio climático que incrementa los períodos de sequía, como por el importante aumento de población, y cuando esa restricción combina agua dulce y energía hidroeléctrica, como la represa que Etiopía ha puesto en marcha aguas arriba del Nilo creando un potencial casus belli para Egipto y Sudán donde el Nilo es fundamental para su supervivencia como países y sociedades.
Imaginemos entonces la decisión que tomarían países como EEUU y los europeos si peligrase su abastecimiento alimentario, como podrá ocurrir muy pronto con el flujo de granos y cereales hacia África, no son tan poderosa para atemorizar a los del Hemisferio Norte, o al menos no todavía.
3-Dentro de la “necesidad” también se puede incluir la llamada “trampa de Tucídides” que establece que cuando una potencia detecta el posible surgimiento de una rival, la agredirá a fondo para impedir ese ascenso, como fue el caso de Esparta atacando a Atenas –esta teoría fue concebida en 1972 por Graham T. Allison-, algo que ahora inquieta cuando se piensa en la presencia de China como rival de EEUU. Así mismo, la “necesidad” de entrar en guerra está asociada a las alianzas públicas o secretas entre países, sea con fines defensivos o agresivos, cuyo sustrato es muy variado, como la historia, cultura, religión, economía o defensa común -como es el caso OTAN-, y que catalizó la Primera Guerra Mundial, porque los tratados, después de todo, son para cumplirlos por el honor nacional, aunque la excepción fue la invasión de Hitler a la URSS luego del pacto Molotov-Von Ribbentrop.
4- La “necesidad” también puede asociarse con el miedo, sea éste real, imaginado o inventado por un gobierno o régimen para acuerpar la población en apoyo a sus planes de guerra, como fue el caso de las inexistentes armas de destrucción masiva de Saddam cuya falsedad documental fue descaradamente presentada por Colin Powell ante la ONU para legitimar una guerra preventiva contra Iraq, que no solamente destruyó el país y su acervo cultural, sino que desestabilizó toda la región, impulsando de paso el ascenso de Iran como potencia regional, en una operación cuyo fondo adicional fue asociar al tirano iraquí con los ataques a las torres gemelas de Nueva York.
5- La segunda causa genérica para una guerra es el oportunismo, característico a cualquier ser vivo para aprovechar cualquier oportunidad que se le pueda presentar en su beneficio particular. En el caso del ser humano ello va asociado a la Ética personal y a la de un pueblo, pero cuando la necesidad descrita anteriormente es extrema, las decisiones de Estado superan a la Ética.
6- Del eventual oportunismo nace el que todos los países se armen para “proteger” su integridad territorial -aunque en realidad, para los más débiles esa opción les servirá de poco si son invadidos por otros mucho más poderosos-; de allí además surge la llamada escalada armamentista, la creciente influencia de los fabricantes de armas, la dificultad para complacer los requerimientos de los militares, la corrupción impulsada por los perros de la guerra, etc.
7- Dentro de ese oportunismo también se incluye el creciente papel de los narcocarteles –que el caso colombiano equivalen en cierta medida a la narcoguerrilla y narcosparamilitares- para influir de manera determinante en territorios donde militarmente el Estado es débil o casi inexistente. Por otra parte, del oportunismo también surgió la invasión de Saddan Hussein a Kuwait para fagocitar la renta petrolera de aquel país, necesaria al iraquí luego de la ruina financiera derivada de su guerra contra Iran -invasión a Kuwait decidida por interpretar erróneamente las señales de EEUU que supuestamente no defenderían ese territorio, y de cuya reacción surgió la Primera Guerra del Golfo, preludio de lo que vendría años más tarde con la invasión de EEUU a Iraq-.
8- Oportunismo fue el de Israel frente a la debilidad del entorno árabe y palestino cuando se fundó aquel país, flaqueza que se ha ido acentuando con el paso del tiempo para impulsar sin pausa la invasión israelita de territorios que, de acuerdo a las resoluciones de la ONU desde 1947, no son suyos; un ocupación ya irreversible de la cual han surgido ciudades enteras y hasta universidades…y, por supuesto, el oportunismo ha sido la base de la cual partió Putin para su invasión ucraniana, por percibir una debilidad de la Unión Europea, de la OTAN, del gobierno ucraniano, contando además con la eventual receptividad favorable del pueblo de ese país. Pero por otro lado, atómicas aparte, una vez comprobada la debilidad del armamento ruso y de sus militares, si ese oportunismo lo trasladásemos a EEUU, entonces surge el peligro de que ese país actúe ya no para defender la integridad territorial ucraniana, sino para tomar territorios rusos, o bielorrusos.
9- Razonamientos similares pueden aplicarse al caso de Corea del Norte si llegara a disminuir la presencia norteamericana en Corea del Sur, o en China si ésta llegara a creer que EEUU y sus aliados del Pacífico no tendrían la voluntad llevar al límite la defensa de Taiwan, esto es, no solo el abasteciéndola con armamento adecuado -como se está haciendo con Ucrania-, sino con “boots on the ground”, o sea enviando tropas propias a combatir -como hasta los momentos no se ha hecho con Ucrania-.
10- Por último, cuando la combinación de necesidad y oportunismo hacen sinergia, entonces la guerra será inevitable, contando solo con la madurez de los gobernantes -algo escasa en estos tiempos- para consensuar un contexto de paz en vez de aupar a sus pueblos a matarse entre ellos… a veces la literatura ayuda a esa madurez, como la intervención papal en Las sandalias del pescador de Morris West, impidiendo el holocausto nuclear al comprender que el bloque comunista solo deseaba trigo para su gente, o la ciencia ficción de El juego de Ender Orson Scott Card, donde el poder manipula al ciberguerrero más hábil para acabar con una especie pacífica, al igual que en la novela Fiasco.
Pero, en última instancia, cuando la guerra es inevitable, siempre valdrá la conseja de André Maurois en sus Diálogos sobre el mando, esto es… que “No hay más que cuatro soluciones: Quedarse en su sitio, batirse en retirada, romper el centro enemigo, o envolver el ala”.
Claro que hay otras formas de dominio pleno sobre un territorio y un pueblo sin disparar ni un solo tiro, o sea sin guerra propiamente dicha, cuando se le abre la puerta trasera al adversario, o incluso la puerta grande, como ha sido el caso de Chávez con Fidel, porque en estos casos, poco se puede hacer frente a la traición de quienes debían defender su gentilicio y su país, herederos cobardones –ver video- de aquel ejército de libertadores que liberó a Suramérica, en una guerra que combinó la necesidad de libertad y el oportunismo a partir de la debilidad política realista. Pero eso es otra historia… https://www.youtube.com/watch?v=7vfgimCqRY0
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