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sábado, 21 de enero de 2023

Convertir el mundo en el reino de Dios

Domingo 3A TO
22 enero 2023
“Les haré pescadores de hombres” (Mt 4, 12-23)
(Diálogo sobre el Evangelio de hoy: Pescadores)
José Martínez de Toda, S.J. (martodaj@gmail.com)
¿Eres líder?
<Un párroco se enteró un día de que uno de sus feligreses había decidido no asistir más a la iglesia. Decía que podía comunicarse con Dios sólo, por ejemplo, en la naturaleza, como si estuviera en la iglesia. Una noche el párroco lo visitó. Sentados junto al fuego, los dos hombres hablaron de mil asuntos, pero no hablaron de la asistencia a misa.
Al cabo de un rato el párroco cogió unas tenazas y sacó una brasa brillante del fuego. Y la colocó sobre el suelo. La brasa comenzó a apagarse poco a poco y a convertirse en cenizas, mientras las otras brasas ardían y brillaban, y sus llamas bailaban alegres.
El párroco permanecía en silencio. Al cabo de un rato, el feligrés dijo:
- “El próximo domingo estaré en la iglesia”.>
Hoy Jesús elige a pescadores, futuros líderes, que puedan mantener esas brasas juntas, que somos nosotros, en las celebraciones eucarísticas, para no morir llenos de ceniza. Así podremos estar siempre brillantes y vivos.
¿Dónde eligió Jesús a los pescadores?
Jesús, después de ser bautizado por Juan el Bautista, comienza su carrera, su ministerio. Desde las orillas del Jordán, sube al norte en tres o cuatro jornadas a pie. Va a Galilea, donde manda el mismo Herodes Antipas que arrestó a Juan; por lo que debe andar con cuidado. En Galilea está Nazaret, donde Jesús pasó toda su juventud y adolescencia. Isaías había profetizado grandes cosas para Galilea unos 700 años antes de Jesús.
¿Qué dice Isaías?
La llama “Galilea de los gentiles”. Y anuncia que les llegará una gran luz. Esa luz es Jesús, que ahora va a Galilea a comenzar su misión.
Galilea es pequeña, pero densa en población; tiene mucha gente que puede escuchar el mensaje de Jesús. Muchos de sus residentes son gentiles, y está rodeada de ellos.
Por Galilea pasan importantes rutas de comercio, y ha sido invadida a menudo. Los galileos, por lo tanto, tienen más trato con los gentiles y están más dispuestos a recibir nuevas ideas que los judíos de Jerusalén.
La pesca en Galilea junto al lago Tiberíades era propia de los sectores más bajos.
Jesús se instala en Cafarnaún, la ciudad más importante de Galilea.
¿Y qué hace Jesús en Cafarnaún?
Predicar. Repetía: ”Arrepiéntanse. Cambien sus vidas. El Reino de Dios está muy cerca". Se pueden ver como tres etapas en su mensaje: 1. Arrepentirse de los pecados
2. Conversión o cambio de mentalidad, es decir, dar vuelta y mirar en una nueva dirección. Pero no es sólo cambiar de costumbres, dejar a un lado las esclavitudes de la carne, la seducción del mundo y las tentaciones del demonio.
3 La conversión en positivo es encontrar el motor del cambio, y este motor sólo es Cristo. La conversión, que pide Jesús es seguir sus pasos: “Vengan y síganme”.
¿A quiénes llama Jesús?
A gente común y corriente, gente ordinaria y trabajadora sin ninguna preparación especial. Cristo no necesita nuestra habilidad, sino nuestra disponibilidad, como María.
Jesús llama a dos hermanos, ‘Pedro y Andrés’. Andrés había escuchado a Juan el Bautista decir que Jesús era el Cordero de Dios, y se fue tras Él, pasó la tarde con Él, y lleno de entusiasmo había ido a buscar a su hermano Simón Pedro para contarle su hallazgo. Y ellos seguían en contacto con ÉL. Y un día les llegó la llamada definitiva: “Vengan y síganme”. Lo mismo pasó con Santiago y Juan, otros dos hermanos pescadores.
Esta llamada de Jesús es rara en la cultura de entonces. Los rabinos no suelen buscar estudiantes. Más bien, los estudiantes buscan a los rabinos para estudiar con ellos. Jesús, como siempre hace Dios, ¡toma la iniciativa!, nos busca, nos habla, se comunica con nosotros. Ser discípulo es dejarse encontrar, es dejarse hacer, no es conquistar sino ser conquistado, es dejar los ídolos para seguir a Jesús.
¿Y cómo aprenden de Jesús?
Pero después Jesús hace como los rabinos de su tiempo. El discípulo rabínico tenía contacto diario con el maestro; así se formaba su carácter y aprendía la ley tanto por el ejemplo del rabino como por sus enseñanzas doctrinales.
Eso sí es ser discípulo de alguien. No simplemente sentarse a escuchar la clase.
<Un profesor de universidad le dijo a otro profesor:
-“Enrique me dice que es uno de tus estudiantes”. Y el otro le contestó:
- “Enrique está en mis clases, es verdad, pero no es uno de mis estudiantes”.>
Jesús les ofrece a estos hombres la oportunidad de observarle de cerca a diario.
Escucharán sus comentarios sobre todo lo que ocurría a su alrededor. Porque Jesús no se callaba. Aprovechaba cualquier oportunidad para plantear su posición.
¿Y qué quiere Jesús que hagan sus discípulos?
Los llama no simplemente para salvarse a sí mismos, sino para salvar a los demás, para transformar el mundo y convertirlo en el reino de Dios. Nos llama a ser pescadores en el mar de la vida. En el anzuelo ponemos la carnada, que es la buena noticia del amor de Dios y su reino. Y Jesús nos dice que el reino de los cielos está cerca.
Podemos entreverlo en las vidas de los santos que han sabido acoger la llegada del Reino. Vemos su fuerza callada y sentimos su toque amable. Al decirnos que el reino se acerca, Jesús nos dice que, si queremos, podemos vivir en este reino. Solamente tenemos que arrepentirnos – alejarnos de los ídolos que abundan en nuestras vidas – y dejar a Dios reinar.
¿Cómo responden los que llamó Jesús?
“Y ellos, dejando inmediatamente, las redes, el barco y a su padre, le siguieron”. No era mucho, pero era TODO lo que tenían:
- Las redes y el bote representan su bienestar – la manera de ganarse la vida.
-Su padre representa la conexión con su familia, con sus responsabilidades, pero también con su seguridad. Si estos pescadores estuvieran enfermos o sin empleo, sus familias les ayudarían a recuperarse.
Fuente: Román Mendoza / Correo electrónico.
Ilustración: J. Kirk Richards.



sábado, 7 de enero de 2023

Distinción de bautismos

Domingo después de Epifanía AMtBC
08 enero 2023
“Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto” (Mt 3, 13-17)
(Diálogo sobre el Evangelio de hoy: Bautismo)
José Martínez de Toda, SJ.
Lo que hoy cuenta el evangelio es como el lanzamiento público de Jesús como Mesías. ¿Dónde ocurrió eso?
Jesús había vivido con sus padres en Nazaret 30 años.
Entonces se comenzó a hablar den el Bautista. Decían que se parecía a los antiguos profetas de hacía 400 años, pues llamaba a actuar con justicia, respetando los derechos de los pobres. Y todo ello en preparación a la llegada del Mesías. La gente se iba a escucharlo al río Jordán.
Y un día se fue Jesús también para ser bautizado por Juan, como los demás.
Bautizarse era sumergirse en el agua y levantarse. Los judíos del desierto se bautizaban con ocasión de ciertas fiestas, para demostrar su deseo de alcanzar una vida más limpia, cuando viniera el Salvador.
Pero Juan habla de dos bautismos. ¿Cuáles son ellos?
Él distingue dos clases de bautismo: el de él y el del Mesías, que está a punto de llegar.
¿En qué se distinguen ambos Bautismos?
El Bautismo de Juan es un simple bautizo con agua. Con agua se lavan las manchas de la ropa. Es algo meramente simbólico.
Se trata de expresar públicamente el deseo de estar limpios para la llegada del Mesías.
Pero hay manchas que no se van de la ropa. Y lo lavado difícilmente se parece a lo nuevo.
El bautismo de agua no basta para extirpar del corazón la raíz misma del mal.
¿Y cómo es el Bautismo de Jesús?
El Bautismo de Jesús, en cambio, es algo real y transformador. Es nacer de nuevo para convertirnos en hijos adoptivos de Dios, para participar en la Misión de su Hijo.
Para ello el bautismo del Mesías será con el Espíritu Santo y con fuego.
El Espíritu Santo garantiza que transformará interiormente a las personas, y las hará hijos de Dios.
Y se parecerá al fuego, que purifica el metal oxidado, y lo convierte en brillante, como si fuera nuevo. Es un fuego purificador, no destructor.
Juan reconoce que su Bautismo es inferior al de Jesús. Inclusive Juan dice que no se siente digno de desatar sus sandalias. Entonces, el que bautizaba desataba las correas del calzado al que se iba a bautizar, y le ayudaba a quitarse la ropa. Con esas palabras Juan reconoce que no es digno de bautizar a Jesús.
¿Por qué se bautizó Jesús?
Jesús no necesitaba conversión ni recibir el bautismo de Juan. Pero siendo el Salvador, quiere empezar acompañando a sus hermanos pecadores, que buscan el camino del perdón.
Además, al recibir el bautismo de Juan, Jesús se solidariza con Juan, que busca la justicia y que todos reformen su propia vida.
¿Qué es lo más importante en el evangelio de hoy?
Lo más importante se halla en estas frases:
<Y mientras oraba, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo sobre él en forma de paloma, y vino una voz del cielo: “Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto”.>
Así que son varios los pasos:
1) Primero: Jesús ora. La oración de Jesús precede a los acontecimientos más importantes de su vida. El ministerio de Jesús y el de la iglesia toman su fuerza de la oración.
2) Segundo: El cielo se abre, no al ser bautizado Jesús, sino durante la oración que siguió a su bautizo. Y baja el Espíritu Santo en forma de paloma
3) Tercero: “Y se oyó una voz del cielo que decía: “Tú eres mi Hijo amado, el predilecto”” (v. 22c). Es la voz de Dios, del Padre Celestial, presente también aquí.
¿Cuál es el papel del Espíritu Santo en el Bautismo de Jesús?
El Espíritu Santo aparece en el evangelio de Lucas desde la Anunciación en adelante.
Aquí el Espíritu es como la paloma del Arca de Noé, que fue un símbolo de paz – una señal de la presencia de Dios – una promesa de salvación.
- Ahora el Espíritu Santo desciende sobre Jesús, para que Él comience su ministerio.
¿Por qué el Padre lo llama el predilecto’?
Al rey de Israel se le había llamado en tiempos antiguos ‘Hijo de Dios’.
Pero, especialmente se aplicaba esta frase al al Mesías.
Efectivamente, Jesús es Hijo de Dios más que nadie, Hijo Único del Padre, Dios nacido de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero. Y ahora el Padre lo invitaba a empezar su ministerio de salvación.
Precisamente a los ocho días de este bautismo, fue la intervención de María, su Madre, en las bodas de Caná, la que terminó de decidirlo a actuar en público como Mesías.
(Estos DIÁLOGOS se hallan en www.homiletica.orgtambién como Guiones Radiofónicos; se clika en José Martínez de Toda, S.J. martodaj@gmail.com Ojalá que las laicas/os los lleven a la radio.)
Misas y confesiones en la iglesia de S. Francisco, El Silencio, Caracas:
Domingos: a las 7, 8, 9, 10, 11 a.m., 12 m. (Misa Juvenil) y 5:30 pm.
De lunes a sábado: a las 7 a.m., 12m. y 5:30 pm.
Fuente: Correo de Román Mendoza.
Ilustración: J. Kirk Richards.

Padre Peraza: https://www.facebook.com/arperaza/videos/549997607042722/

sábado, 31 de diciembre de 2022

¡Bendita eres!

DOMINGO DE SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS ABC
1 enero 2023
“Le pusieron por nombre ‘Jesús’” (Lc 2, 16-21)
(Diálogo sobre el Evangelio de hoy: Madre de Dios ABC)
José Martínez de Toda, S.J.

¡Feliz Año Nuevo! ¿Qué deseas en el Año Nuevo?
Nos deseamos felicidades y algunos hacen propósitos nuevos.
El secreto del cambio no está en nosotros. Sólo el Señor hará el cambio, si se lo permitimos. Nosotros colaboramos con Él.
¡Feliz Año nuevo! Sí. Nuevo, si lo vivimos con el Señor.
Nuevo, si estamos abiertos a todos. Nuevo, en el que Él lo hace todo nuevo.
Recibimos el Año Nuevo dentro del espíritu de la Navidad, en que vemos a los pastores ir corriendo a ver al Mesías.
¿Cómo supieron los pastores que Jesús había nacido?
Es noche cerrada. De pronto, una «claridad», la «gloria del Señor», envuelve con su resplandor a unos pastores. Unos ángeles aparecen cantando:
Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad” (v. 14). Los pastores se asustan por la cercanía de lo divino. Pero un Ángel los tranquiliza:
-“No teman” (v. 10). Éstas son las mismas palabras usadas por los ángeles a Zacarías (1:13) y a María (1:30), cuando les anunciaron el nacimiento milagroso de Juan y de Jesús.
“He aquí que les doy noticias, que serán de gran gozo para todo el pueblo: que les ha nacido hoy en la ciudad de David un Salvador, que es el CRISTO”
‘Cristo’ (en griego) es lo mismo que ‘Mesías’ (en hebreo), y significa el ‘ungido.’ Ser ungido significa ser reconocido y consagrado con alguna capacidad especial, generalmente como rey y agente de Dios”. El ángel les da una contraseña:
-“Les doy una señal: hallarán al niño envuelto en pañales, echado en un pesebre.”
Ciertamente, no habrían encontrado ningún otro bebé cerca esa noche echado en un pesebre.
Los pastores salieron corriendo, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho los ángeles de aquel niño. Y todos los que los oían, se llenaban de admiración. Los pastores se volvieron a sus rebaños dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído.
¿Y qué hacía María mientras tanto?
"María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón".
Ciertamente, María tendría muchas preguntas que hacerse: <Si Dios la escogió a ella para ser la madre del Señor, ¿por qué un pesebre? ¿Por qué pastores? Si había un coro angelical, ¿por qué se apareció éste a los pastores? ¿Por qué no a ella? ¿Qué pasará ahora? ¿Qué es lo que Dios espera de ella?>
María se interrogaba todo esto no en su cabeza sino en su corazón, que es el lugar secreto donde Dios se cita con nosotros.
Y María y José le pusieron al Niño por nombre ‘Jesús’. Así le encomendó el ángel a María en la Anunciación antes de su concepción.
Y también a José: “María dará a luz un hijo, a quien llamarás Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt 1,21).
Los hebreos no ponían los nombres a las personas de una forma arbitraria. El «nombre», como en casi todas las culturas antiguas, indica el ser de la persona, su verdadera identidad, lo que se espera de ella.
«Jesús» significa «Dios salva». Se llamará así porque «salvará a su pueblo de los pecados».
La humanidad necesita ser salvada del mal, de las injusticias y de la violencia,
Las primeras generaciones cristianas llevaban el nombre de Jesús grabado en su corazón. Lo repiten una y otra vez. Se bautizan en su nombre, se reúnen a orar en su nombre. «Ante el nombre de Jesús se ha de doblar toda rodilla». (S. Pablo).
Nosotros repetimos su nombre con cariño y amor. Con él en nuestros labios y en nuestro corazón podemos vivir y morir con esperanza.
A Jesús también se le da otro nombre «Emmanuel», que significa «Dios-con-nosotros», porque en él y desde él, Dios nos acompaña, nos bendice y nos salva.
Este nombre viene de la profecía de Isaías (7,14), citada por Mateo.
¿Qué aprendemos de la historia de los pastores?
1.Dios eligió a aquellos pobres pastores, para que fueran los primeros en recibir la noticia de la Encarnación.
El pastor lleva un trabajo solitario y sucio, y no atrae a las personas con mejores opciones. Además los pastores encuentran difícil observar sus obligaciones religiosas; por eso no eran bien vistos en la cultura judía.
El mismo David fue pastor antes de ser rey. Dios envió al profeta Samuel a elegir rey de Israel a un hijo de Jesé. Éste llama a todos sus hijos, menos a David, que estaba en el campo pastoreando, y no pensaba que David pudiera ser el elegido (1 Samuel 16:1-13). Samuel nota su ausencia, y pide a Jesé que llamen también a David. Y precisamente Dios inspira a Samuel que lo elija para Rey de Judá. Dios elige especialmente a los pobres.
2.Los ángeles desearon la paz a todos con este anuncio:
“Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.”
La paz no es un meteorito que cae sin más del cielo. LA PAZ, que trae Jesús, es un fruto que sólo crece en el corazón de los que lo acogen.
Hoy es la “Jornada Mundial de la Paz”. La humanidad se siente amenazada por la maldad albergada en tantos corazones aún no sanados ni abiertos al Príncipe de la Paz.
El mundo ha multiplicado las armas, que nos pueden aniquilar en cualquier momento.
Es el mayor negocio inventado por los hombres. Pero Jesús nos ofrece la paz.
Los saludos de Cristo resucitado comienzan con “La paz esté con Vds.” Otros textos:
-"El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor; el Señor se fije en ti y te conceda la paz" (Números 6, 22-27)
-"Si desean ser hermanos, suelten las armas de sus manos. No se puede amar
empuñando las armas". (Pablo VI).
Hoy oramos por la paz al Príncipe de la Paz recién llegado a nuestra tierra ensangrentada. Y la pedimos con María, Madre de la Paz y Corazón lleno de Dios, para recibir como ella las bendiciones de Dios al comenzar este nuevo año.
Fuente: Correo electrónico (Román Mendoza).

Padre Martín: https://www.youtube.com/watch?v=Zi0N2o3MXNk

Obispo Munilla: https://www.youtube.com/watch?v=IsTHWPBFd5Q


Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY