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miércoles, 20 de julio de 2022

Predestinados

EL DESTINO DE COLOMBIA Y EL GOBIERNO DE PETRO 

Julio César Moreno León

1- La victoria de Gustavo Petro lleva al poder a la radical izquierda marxista colombiana en reñida elección que retrata la profunda división que persiste en el país vecino.

El antiguo guerrillero integrante del grupo armado M-19, que el 6 de noviembre de 1985 asaltó el Palacio de Justicia con un saldo de 101 personas muertas, entre ellas 11 magistrados, es electo presidente después de haber sido derrotado en las elecciones de 2010 y en las del 2018.

En la segunda vuelta de esta campaña el electorado colombiano se divide en dos bloques irreductibles. Un sector advierte el peligro en que se encuentra la democracia ante la candidatura del llamado Pacto Histórico. Mientras el otro sector se pronuncia por un cambio radical del sistema político, denuncia que se prepara un atentado para matar a Petro, señala que hay peligro de fraude y que si esto ocurre responderán con violencia en las calles.

Ante estas amenazas el presidente Duque ordena un gigantesco operativo de seguridad en los días cercanos a la elección, que incluye la detención de grupos violentos que participaron en disturbios ocurridos el año 2021 en respuesta a la frustrada reforma tributaria anunciada por el gobierno.

En medio de esta agresiva campaña, el comando de Petro no se detiene ante barreras éticas o legales. Así lo demuestra la revista Semana cuando publica la grabación de reuniones de ese comando, en las que se planifican campañas de desprestigio y destrucción moral de los candidatos Federico Gutiérrez, Alejandro Gaviria y Sergio Fajardo quienes compitieron en la primera vuelta electoral.

En estos audios y videos se detallan las acciones a realizar destinadas a vincular a Federico Gutiérrez con el narcotráfico, a fabricar historias denigrantes que le resten apoyo en las mujeres, y presentarlo como una marioneta del presidente Duque con el fin de destruir su imagen pública.

Y se aborda también en esas grabaciones el problema que representa para la campaña del Pacto Histórico las visitas de Fernando Petro, hermano del candidato, y de otros dirigentes de la campaña a la cárcel de “La Picota”. En estas reuniones se le ofrece a un grupo presos “extraditables” vinculados a los cárteles de la droga impedir las extradiciones a Estados Unidos a cambio del apoyo de esas bandas criminales.

Federico Gutiérrez acude a la Corte Suprema de Justicia para denunciar estos hechos que atribuye “al comando de Petro y a su banda criminal”. Acusa a quienes coordinan los contenidos ilegales e injuriosos de esa campaña y en especial al senador Roy Barreras quien aparece en algunos de los videos dando instrucciones, al lado de Petro, para la implementación de los planes de destrucción de sus adversarios.

A las puertas de la Corte Suprema Federico Gutiérrez afirma, “lo que conocemos ahora en los medios demuestra lo que denunciamos en su momento. Se debe tener en consideración que la política tenga estándares de valores, de ética y de principios y estas personas han hecho todo lo contrario.

Si así son en campaña, solo imagíneselos gobernando”,

2- Gustavo Petro es el presidente colombiano que electo en el ambiente de mayor polarización política exhibe la más precaria ventaja sobre el candidato perdedor. Logra el 50.44 % de los votos contra el 47,3% de Rodolfo Hernández. Estos resultados expresan la grave división de la sociedad colombiana ante la etapa de cambios profundos prometidos por el nuevo gobierno.

Si hacemos un breve recuento de las últimas cinco elecciones presidenciales de nuestro hermano país vemos cómo Álvaro Uribe es electo en el 2002, para su primera presidencia con el 54 % frente al 32% del Liberal Horacio Zerpa, y en 2006 es reelecto con el 62,51 % de los sufragios, derrotando a Carlos Gaviria Díaz del Polo Democrático Alternativo, quien obtiene el 22,02 %.

En 2010 Juan Manuel Santos gana con el 69,56 % frente al 27,44 % de Antana Mokus, y en 2014 se relige logrando el 50.99 %n ante el 45% de Oscar Iván Zuluaga, Y en 2018 Iván Duque triunfa con el 54.3% contra el 41.7 % de Petro.

Uribe logró los más importantes éxitos políticos y militares en su lucha frente a la subversión; Santos impuso su diálogo con la guerrilla y pudo hacer aprobar los acuerdos de La Habana. Y Duque soportó los efectos económicos y políticos que produjeron la Pandemia y los intentos desestabilizadores de la extrema izquierda y el Foro de Sao Paulo.

Al margen de la valoración que hagamos de esos gobiernos lo importante es destacar que sus gestiones se realizaron con una base sólida de respaldo ciudadano y sin representar amenaza alguna para el orden democrático, el sistema político y económico, el pluralismo y las libertades individuales.

Ahora, consciente de las amenazas que se ciernen sobre la estabilidad de un gobierno que nace con las reservas y temores de medio país, Petro convoca a la “unidad nacional” con el apoyo de las bancadas parlamentarias del Partido Liberal y del Partido Conservador. De esa manera estos partidos luego de haberse opuesto a Petro en la campaña electoral, se convierten en partidos de gobierno. Sólo el Centro Democrático liderado por Álvaro Uribe ratifica su condición de grupo parlamentario de oposición.

Sin embargo, esta maroma política que resuelve inicialmente el problema de la aprobación de las leyes necesarias para la implementación del programa de gobierno produce un efecto negativo en los votantes de esos partidos que se sienten traicionados por sus dirigentes a cambio de puestos y prebendas. Por ello Omar Yépez presidente del Partido Conservador presenta su renuncia al cargo en descuerdo con la posición de sus parlamentarios.

3- Finalmente, tratando de adivinar cuál será el desenlace final de un gobierno que aún no comienza nos preguntamos cómo logrará el nuevo presidente armonizar su supuesta política de unidad nacional con los cambios radicales que ha prometido en su campaña y en su plan de gobierno.

Entre los cambios más polémicos está la reforma de la Policía Nacional, adscrita desde 1953 al Ministerio de la Defensa. Se proyecta el pase de ese cuerpo armado a un nuevo ministerio bautizado con el nombre de Ministerio de la Paz y la Convivencia. Para el nuevo gobierno se trata de un cambio importante destinado a “humanizar” la tarea policial. Para los adversarios del proyecto el objetivo es politizarla y convertirla en un instrumento de control y represión. Lo cierto es que la policía colombiana es considerad una de las más profesionales y eficientes del mundo.

Y cómo parte de las recomendaciones de la llamada “Comisión de la Verdad” se proyectan medidas relacionadas con las funciones de las Fuerzas Armadas que reducen su tamaño y redimensionan su objetivo. Ambos proyectos están basados en la idea de que la policía y los militares han sido los organismos de represión de las clases dominantes, y según recientes declaraciones de Petro al diario El País de España “han sido conducida a perpetrar actos dantescos contra los derechos humanos”.

Por su parte Francisco de Roux el jesuita presidente de la Comisión de la Verdad, uno de los mentores de la izquierda comunista colombiana, con su visión sesgada del conflicto armado se pronunció en ese polémico informe en contra del ejército, al que equipara con la FARC y el ELN en la responsabilidad de violaciones de los derechos humanos. Y llegó a decir “un ejército así debe ser disuelto”.

Otros temas de igual o más importancia nos anuncian posibles conflictos que esperan al presidente Petro y a los sectores democráticos que se le oponen. El narcotráfico y el cultivo de la coca basado en “un nuevo paradigma” es uno de ellos. Por lo pronto es claro que se prohibirá la dispersión aérea con glifosato que ha sido implementada por Iván Duque, y que actores del gobierno a instalarse cómo la vicepresidenta Francia Márquez se ha manifestado a favor de regular las drogas, ante lo que considera el fracaso en las políticas realizadas históricamente.

Y es decisión tomada la suspensión de los acuerdos de extradición de los narcotraficantes a Estados Unidos. Las violentas protestas de Petro por la extradición de alias “Otoniel” l otrora poderoso jefe del cartel de golfo fue un anuncio de su oposición a las extradiciones.

La reforma tributaria y la política frente al sector privado de la economía será otro de los temas que pondrán a prueba el acuerdo nacional suscrito con los partidos tradicionales. En todo caso destacamos las declaraciones de Petro dadas al diario El País de España en las que manifestó que “las reformas se hacen el primer año o no se hacen”. Veremos si es posible.

Captura de pantalla: 

https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2022-05-27/gustavo-petro-la-hora-de-la-verdad.html

19/07/2022:

https://www.lapatilla.com/2022/07/19/julio-cesar-moreno-leon-el-destino-de-colombia-y-el-gobierno-de-petro/

sábado, 18 de junio de 2022

Agradecidos con el mandatario saliente

DE LA GUERRA CIVIL POR OTROS MEDIOS

Luis Barragán

Hoy, los colombianos concurren de nuevo a las urnas.  Sin lugar a dudas, el resultado tendrá un importantísimo impacto y trascendencia continental y, por ello, la grave responsabilidad de los votantes.

            Inicialmente, la celebración misma de los comicios, contrasta con la situación ya de varios países de la región que, siguiendo la modalidad venezolana del fraude autoritario, ensayan y ensanchan con una promesa constituyente apta para cualesquiera problemas, derivando a la postre en sendos procesos plebiscitarios que consolidan en el poder al otrora cándido y desprendido candidato presidencial,  redentor de todos los pueblos. Intentando transitar el camino empedrado de un mesianismo aparentemente incurable,  el muy hábil López Obrador tantea la reelección, como no se le ocurrió a la dictadura priísta de varias décadas en México, y, algo más torpe, Castillo tramita el cambio constitucional en Perú.

            Un prolongado y traumático historial de violencia luce imposible de condensar por estas diligencias electorales de un sector político e ideológico que ha logrado exportar los movimientos guerrilleros que, de un modo u otro, representa, ya industrializado el delito,  imposibilitado de impregnarlos del viejo romanticismo foquista. La retención de la senadora Piedad Córdoba en un aeropuerto centroamericano, con más de sesenta mil dólares a cuestas, permite sospechar que los comicios no atañen exclusivamente a los neogranadinos.

            Concursan con Petro una variedad de corrientes y grupos de origen violento, resultado de las depuraciones domésticas, a la vez que algo similar y más crudamente se está dando – por ejemplo – en territorio venezolano con los movimientos  guerrilleros y sus distintas facciones.  Vale decir, en el curso de la guerra civil que tiene ahora cobertura electoral, esas corrientes, grupos y movimientos, celebraron y celebran otra guerra interna y ni tan subrepticia que el resultado electoral zanjará quizá definitivamente.

            Salvando las distancias y, además, aprendida la lección, en algo parecida a la guerra civil que se vivió en medio de la Guerra Civil española entre los comunistas y los anarquistas, por cierto,  modelo para Fidel Castro, como refiere Lawrence Freedmann (“Estrategia. Una historia”,  La Esfera de los Libros,  Madrid, 2016: 440, 622).  Deducimos que, siendo varios los movimientos subversivos, pueden coexistir teniendo a un enemigo común, pero el transcurso de la contienda misma los diferencia teniendo que dirimir, tarde o temprano, el conflicto de poder entre ellos: posiblemente, cumplido un largo plazo, aún más de ganar Petro, la violencia interna y exportable cerrará una etapa para abrir otra de radicales incertidumbres.

¿COLOMBIA NO ES VENEZUELA?

La faena electoral ha actualizado la discusión de los especialistas en torno a los vicios y males contemporáneos, como el populismo y la antipolítica. A pesar de la dura realidad experimentada en Colombia, añadido el testimonio inocultable de más de un millón de venezolanos forzados al exilio económico y social, antes que político, los votantes corren el riesgo con los ganadores para la segunda vuelta. Apreciación personal ésta, por muchos y variados que sean los nombres barajados en los últimos años,  superada la odiosa oligarquía que capitalizaba el juego político, para un modesto observador es notable el vacío de un liderazgo sostenible, sobrio, convincente y de un profundo aliento, capaz de enfrentar – además – las diferentes mutaciones delincuenciales de determinados sectores dirigenciales.

            Por cierto, es interesante la fórmula vicepresidencial planteada por  Petro y Rodolfo Hernández, respectivamente representada por Francia Márquez, partidaria del aborto libre,  y  Marelen Castillo,  a juzgar por lo referido en la edición extraordinaria de la revista “Semana” (Bogotá, 30/05/2022).  Empero, parece faltar bastante para que la mujer,  y no por tal, subrayemos,  asuma un liderato genuino, aunque hay testimonios y también martirios de las que injustamente pagan muy caro la consecuencia de la prédica, como Jeanine Añez en Bolivia.

            De ganar Hernández, la mayor de las pruebas consistiría en la demostración de una necesarísima habilidad y carácter para gobernar y, a la vez, sostener la vida democrática ante adversarios, segura y cada vez más,  agresivos que harán de la denuncia del fraude su mejor y diaria bandera., agigantándose la incógnita. Y, de hacerlo Petro,  recordemos que Chávez Frías encontró a un país de amplias libertades, con una Corte Suprema que juzgó a un presidente de la República obligado a renunciar a meses de unos comicios, una mayor independencia del Banco Central, una exitosa y propia transnacional petrolera, o un país efectivamente escolarizado que, además de integrante del Acuedo de Cartagena,  tenía certeza de sus cifras demográficas, macroeconómicas o delincuenciales.

            Venezuela fue el país de una gran tradición de inmigrantes y, ahora, ocurre completa e inéditamente lo contrario, por lo que,  tan descomunal la brecha digital, tampoco es posible sobrevivir tranquila y productivamente a grandes distancias,  conminados a los masivos desplazamientos por circunstancias distintas, atrozmente distintas al desempleo. Por ello, la ingenuidad o aparente ingenuidad  de Julio César Iglesias al postular la emigración digital, no siendo posible para todos marcharse del país (“¿Y si gana Petro?  Guía para sobrevivir a la extrema izquierda”,  s/e, Colombia, 2022: 135 ss.), como si los neogranadinos no hubiesen sabido jamás de una diáspora o estuvieran relevados de toda guerra no convencional.

            Dos candidatos que suelen hablar por exceso y por defecto, el uno, ofreciendo una versión idílica de Colombia y, el otro, sólo lo indispensable, coincidieron en el desacato a una orden judicial para celebrar el debate estelar de la campaña electoral de acuerdo al más reciente texto de Karen Sánchez, quedando seguramente impone (https://talcualdigital.com/que-paso-con-el-fallido-debate-entre-gustavo-petro-y-rodolfo-hernandez-en-colombia/). Todo indica que,  al más locuaz y aventajado, no le convino tampoco exponerse en una contienda que, se calcula, tendrá a un perdedor por una mínima diferencia por lo que el ganador no se cruzará de brazos a la espera de entrar a la Casa de Nariño, conocida por ambos en circunstancias harto diferentes.

RECONOCIMIENTO AL PRESIDENTE DUQUE

Los venezolanos estaos profundamente agradecidos con el presidente Iván Duque y a las grandes mayorías colombianas, por la comprensión y la solidaridad que tuvieron y tienen con los coterráneos forzados a huir de su país. Por siempre quedará el mandatario saliente, en el corazón y la memoria de la Venezuela que no tardará en reabrir las puertas hacia la libertad.

19/06/2022:

http://opinionynoticias.com/internacionales/37436-de-la-guerra-civil

domingo, 29 de mayo de 2022

¿Conversos?

DE LA GUERRILLA MILITAR A LA ELECTORAL

Luis Barragán

La más elemental definición de la guerra de guerrillas, nos lleva a características tales como la de su provisionalidad, el desgaste que procura infringirle al enemigo, y su realización por civiles trastocados en soldados.  Sugiere el despliegue de un grupo armado capaz de adiestrarse sobre la marcha para emprender un combate irregular, periódico o continuo, reforzando otras iniciativas políticas, fueren o no violentas.

            La fórmula se convirtió en un  mito fundamental de América Latina, finalmente capitalizado por la izquierda marxista que sacralizó la experiencia cubana.  Y, es necesario decirlo, si bien es cierto que Sierra Maestra constituyó un factor esencial para el derrumbe de la dictadura de Fulgencio Batista, no menos cierto es que otros elementos de profunda significación y consecuencias políticas también lo contribuyeron,  resultando decisivos.

            En Venezuela supimos de una insurgencia armada que trató de prolongarse, a pesar de la derrota política y militar sufrida, definitivamente abatida por la sensata reincorporación de sus líderes a la libre cotidianidad democrática,  las bonanzas petroleras que trastocaron importantes valores y principios de la venezolanidad, y a la conclusión de la llamada guerra fría.  En Nicaragua, los insurgentes cumplieron con el objetivo de derrocar a Anastasio Somoza, confundido el sandinismo con el Estado hasta llegar a los extremos inconcebibles del ejercicio actual de Daniel Ortega; o, en El Salvador, el conflicto se hizo demasiado prolongado y,  más o menos niveladas las fuerzas en pugna, se impuso el realismo para convenir en la pacificación y la convivencia, por entonces.

            La experiencia colombiana ha sido distinta, pues, imposibilitada una victoria culminante de los movimientos guerrilleros, pronto degeneraron en actividades comerciales abiertamente ilegales y derrotados en la presente centuria, encontraron la protección y el resguardo  de Chávez Frías, desde que principió su gobierno.  Asentados en nuestro territorio, tales movimientos, a nuestro juicio, convertidos en ejércitos regulares y permanentes, excedidos en el delito para sobrevivir, han rivalizado amargamente  entre sí, añadidos los grupos escindidos o desertores, reorganizados en defensa de sus más caros intereses.

            Nadie puede pretender una versión idílica de la Colombia largamente sufrida que generó condiciones objetivas para la rebelión, pero tampoco darla en relación a las guerrillas, por cierto, un término en desuso a juicio de Jon Lee Anderson al prologar el libro de Darío Villamizar.  Éste, obviando la descomposición de los movimientos insurgentes que han contado y cuentan con el  franco respaldo del régimen de Chávez – Maduro, considera el problema un artificio o estratagema: "A fin de encubrir su incapacidad de darle salidas a la crisis y justificar nuevos impuestos para el armamentismo y la guerra contrainsurgente, el gobierno ha avivado el conflicto con Venezuela, el cual también le sirve a los intereses de la oligarquía de ese país y al Pentágono"  (vid. "Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confines", Debate, Bogotá, 2017: 9, 776).

Luego, movimientos armados desde lejanas décadas, pierden sus fines políticos reales, hallando otro modo de profesionalización de la violencia que, además, ya no monopoliza el Estado, sobreviviendo por los medios criminales a su alcance. Y sirve de soporte a otras iniciativas políticas inmediatas que favorecen toda tendencia a la estabilidad, entroncándose con intereses anti-occidentales de la más variada gama.

DEL REVANCHISMO ELECTORAL

            La violencia política colombiana ha sabido de las más variadas expresiones que permiten cuestionar la idea misma de las guerrillas, por no citar los más inverosímiles desarrollos que adquiere el delito común bajo su amparo. Recientemente, entre otros, la muerte del líder guerrillero apodado Gentil  Duarte en el estado Zulia, disidente de las FARC, actualiza una realidad imposible de ocultar; por cierto, las autoridades públicas venezolanas nunca desmintieron la noticia, abonando a la complicidad o sociedad del régimen con una situación que tiende a agravarse.

            Gustavo Petro Urrego ha reflexionado sobre la guerra de guerrillas, siendo prefiriendo la  construcción de un ejército para hacer la revolución confiriéndole un profundo abolengo bolivariano a la idea, como después hicieron los sandinistas,  en lugar de la fracasada experiencia guevarista que data de una convicción de origen santandereano. Al proyectar una coordinadora guerrillera, aupando la conversión en unidades del ejército, el M-19 también fracasó como expresión de la violencia, (vid. “Una vida, muchas vidas”, Editorial Planeta, Bogotá, 2021: 44, 120, 144), agotándose en  actos insólitos y espectaculares.

          La aparición de múltiples movimientos, expresó la abierta contradicción de los intereses albergados por una izquierda de una dilatada insurgencia en armas.  Sin embargo, siendo muchas las diferencias y matices, los sucesos venezolanos de fines del siglo pasado y del presente, corroboraron las grandes coincidencias.

           A la militancia del M-19 les atrajo Chávez Frías y su bolivarianidad, reducido a una tentativa de golpe de Estado,  porque la izquierda venezolana “no tenía la capacidad de sacar al pueblo a las calles” y,  aunque “fue mi amigo y respeté su proceso (… )  me sembró muchas dudas el hecho de que en la fase final tratase de imitar el modelo cubano”, deriva del sistema soviético. E, igualmente, a Petro no le gustaba que los colaboradores más cercanos del mandatario venezolano tuvieran como referente a las FARC, disculpándolos porque “no eran conscientes del enorme desprestigio del movimiento”, ciegos por la “retórica y la imagen del guerrillero armado”, así protagonizaran un proceso pacífico y pluralista  (Ibidem: 193, 196).

           La duradera violencia política colombiana obliga al cuestionamiento de las fórmulas y medios empleados en relación a los mismos violentos, pero se mantiene intacta una común inspiración ideológica. Obviando la desgracia de los venezolanos, Petro aspira al restablecimiento de las relaciones diplomáticas y consulares con Venezuela, por ejemplo (https://www.semana.com/nacion/articulo/que-hara-con-nicolas-maduro-y-venezuela-petro-lanza-promesa-si-es-presidente/202232), aunque se dijo que arremetió a principios del presente año contra Maduro Moros, a quien diferencia de Chávez Frías, luego de ser atacado por  Diosdado Cabello (https://www.eltiempo.com/politica/congreso/gustavo-petro-arremete-contra-el-gobierno-de-nicolas-maduro-293818).

            Desconfianza aparte, respecto a las pretendidas y sustanciales diferencias, creemos que el camino de la violencia colombiana es parecido al que tomó la venezolana, convirtiendo la guerra de guerrillas, así fuese desconfigurada en el terreno estrictamente militar, en unas guerrillas electorales, donde todo era y es absolutamente válido y, después del triunfo, sinceradas las cosas, está sólo la facturación o el revanchismo político en el horizonte. Bastará recordar la eficaz burla y   cinismo que empleó un intelectual marxista del calibre de J. R. Núñez Tenorio al debatir y defender a Chávez Frías, frente a la sobriedad y profundidad de José Rodríguez Iturbe durante un debate de la campaña electoral de 1998. Acotemos, acá no había la posibilidad del balotaje.

29/05/2022:

http://opinionynoticias.com/internacionales/37296-colombia

viernes, 13 de mayo de 2022

Un asunto demasiado serio

UN CORONEL REVELÓ QUE VENEZUELA CONSTRUYE UNA PLATAFORMA CÍVICO MILITAR PARA QUE LA GUERRILLA TOME EL PODER EN COLOMBIA

En diálogo con Infobae, Antonio María Guevara Fernández advirtió sobre la posible llegada de Gustavo Petro a la presidencia del país cafetero: “Los militares están jugando al todo o nada”, expresó

Sebastiana Barráez

El coronel (Ej) Antonio María Guevara Fernández advierte sobre la plataforma que desde Venezuela se ha construido para la llegada de las FARC al poder en el vecino país, con el triunfo de Gustavo Petro en Colombia. “Los militares en Venezuela están jugando al todo o nada, se llama suma cero”. El oficial advierte, en conversación con Infobae, sobre la peligrosa penetración de las fuerzas que se extienden por Venezuela y más allá de las fronteras avanzando por todo el continente.

Guevara, quien fue profesor de Inteligencia Estratégica en la Universidad Experimental de la Fuerza Armada (Unefa), egresó de Nr. 20 en la promoción 1977 “General de División Gregorio Mac Gregor”, es autor del libro “El Enigma pendiente: las claves de una conspiración” y escribe regularmente en medios como El Nacional y en su blog. A veces llega a ser un crítico mordaz, cuando de analizar los tentáculos del Foro de Sao Paulo, de la Revolución Bolivariana y el Socialismo del Siglo XXI, se trata, pero nunca deja de revelar con crudeza lo que sucede al interior de la institución castrense a la cual perteneció.

En tiempos de Hugo Chávez, la casa del coronel Guevara fue allanada, lo enviaron a la cárcel militar de Ramo Verde, después prohíben su entrada a las instalaciones militares y ofrecieron una recompensa de 500 millones de bolívares por él. Ahora vive en Ámsterdam desde donde conversó con Infobae.

- Coronel, ya es vox populi que miembros de la FANB actúan con el ELN/Segunda Marquetalia en Apure, Zulia y Amazonas. ¿Existe algún antecedente en el Ejército venezolano de un hecho similar donde el ejército regular (Fanb) aliado con un ejército irregular y extranjero (ELN) enfrentara a otro ejército irregular (disidencias FARC)?

- En el ejército venezolano no conozco de ninguna referencia similar. Al menos de que este es de línea no existe ningún tipo de antecedentes. Creo que esta experiencia es inédita y muy original en el caso venezolano. Y eso tiene una explicación, por primera vez en la historia institucional de la Fuerza Armada Nacional, la corporación castrense criolla forma parte solidaria, activa y prioritaria de un proyecto político que trasciende más allá de las fronteras venezolanas.

- ¿Cuál?

- La revolución bolivariana y el socialismo del siglo XXI; ellos van más allá de lo venezolano, incluso trascienden a lo continental; a eso se debe la alianza que tienen. Se trata de darle soporte al régimen rojo en Venezuela y construir la plataforma cívico militar para la llegada de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) al poder en Colombia. Así lo veo.

- ¿Entonces, qué le espera al Ejército venezolano?

- El Ejército y el resto de la Fuerza Armada Nacional está de soporte del régimen, pero además esta cogobernando. Ellos trabajan sobre eso, que es una planificación montada sobre un documento que se llama el “Plan de la Patria”, previsto para gobernar en Venezuela ad eternum y extender la Revolución Bolivariana y el Socialismo del Siglo XXI en la subregión y a nivel continental y global.

- ¿Un ejemplo de ello?

- Los esfuerzos que están haciendo para lograr el triunfo de Gustavo Petro en Colombia y consolidar el triunfo y las victorias de otros líderes afines revolucionarios en Latinoamérica.

- ¿Con éxito?

- Bueno, lo están logrando, porque en Venezuela no hay otra plataforma política que les haga contrapeso y se convierta en una amenaza para ellos. Adicional a ello, está la subestimación que siempre se ha tenido de la verdadera fuerza del régimen que es la organización y el poder popular. Los militares en Venezuela están jugando al todo o nada, se llama suma cero.

- ¿Por qué lo hacen coronel?

- Saben que el fracaso de esa apuesta política que hacen, en el sur occidente del país y en todo la geografía criolla, haciendo comparsa con la guerrilla, es el fracaso del régimen, de la revolución cubana, del Foro de Sao Paulo y el grupo de Puebla y las posibilidades de desaparición de esa institucionalidad militar, porque va implícito el cambio político en Venezuela. Pero eso, desafortunadamente es una posibilidad remota en este momento, por ausencia de unidad, de liderazgo y de un plan Político viable que motive a los venezolanos.

- ¿Cómo enfrentar a una guerrilla que actúa de la mano con el narcotráfico, y ha tomado fuerza en Venezuela penetrando el estamento militar?

- Eso solo lo puede hacer una fuerza militar. Y esta puede ejecutar una planificación operacional desde dos orígenes: uno foráneo, que calzaría como una intervención militar, que a la fecha se descarta. Y otra, autóctona, endógena, con participación de un sector de la misma Fuerza Armada Nacional, que hay que reclutar e incorporar y para eso hay que construir los mensajes y el plan.

- ¿Es viable esa posibilidad?

- Desafortunadamente el liderazgo político tiene demasiadas reservas con los militares y no ha sabido encausar esto. Los esfuerzos que se han hecho se han diseñado con los referentes equivocados y sin ningún tipo de convocatoria hacia lo interno de la Fuerza Armada. Y menciono al liderazgo político porque es fundamental la conjunción político-militar que encause la solución. Como decía, desgraciadamente, eso no ha podido ensamblarse.

En una oportunidad el coronel Guevara consideró que “estos tiempos revolucionarios, han sacado lo peor del venezolano. Especialmente en el mundo militar. Eso que Freud arrinconó en sus investigaciones y escritos como el inconsciente, un lugar donde se reprimen y depositan un conjunto de contenidos instintivos, animales, pasionales y fallidos. Allí esta enjaulado el animal que todos tenemos. El chavismo le abrió la puerta de la jaula a la bestia del inconsciente en el fanatismo de todos sus seguidores, desde mucho antes de 1998″.

El coronel está convencido que hasta el año 1998 “las fuerzas armadas nacionales, especialmente en los últimos 40 años, tuvieron un desempeño institucional en sus cuarteles, basadas en la disciplina, la obediencia y la subordinación”, considerando que el 6 de diciembre de 1998 uno de los últimos actos institucionales de las Fuerzas Armadas fue garantizar y resguardar el triunfo electoral del teniente coronel Hugo Chávez.

Pero desde entonces “empezamos a pisar el terreno del presente de la Fuerza Armada Nacional. El 11 de abril de 2002, lo que quedaba de institucionalidad en las viejas Fuerzas Armadas Nacionales, se pronunciaron contra el presidente Hugo Chávez y lo depusieron, por 36 horas, de sus funciones por las violaciones a la Constitución Nacional. Y 6 meses después, el 22 de octubre, en la Plaza Altamira, se cerró todo el pasado de la vieja institucionalidad”.

12/05/2022:

https://www.infobae.com/america/venezuela/2022/05/12/un-coronel-revelo-que-venezuela-construye-una-plataforma-civico-militar-para-que-la-guerrilla-tome-el-poder-en-colombia/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY