lunes, 27 de abril de 2026

La crisis es la del lenguaje que la representa

LA TRANSICIÓN HACIA SI MISMO

Luis Barragán

Respecto a la opinión pública venezolana, tiende a considerar la transición política como una panacea capaz de responder a la profunda y prolongada crisis venezolana que repentinamente actualizaron los hechos del 3-E. A pesar de los anuncios hechos desde ámbitos distintos al gobierno, no hay evidencias de un cambio sustancial, sino un reacomodo de sus elencos con los ajustes discursivos del caso,  permitiendo y quizá alentando un lenguaje transicional que contrasta con una terca voluntad de continuismo: ¿caminamos hacia una genuina transformación política o nos entrampa un engañoso discurso de cambio apuntando a la reestabilización del único gobierno que hemos tenido en el presente siglo?

Inocultable y prolongada, la crisis venezolana ha generado una narrativa transicional que no se compadece con un cambio efectivo en la estructura de poder. Lejos de propiciar una transformación sustancial, el oficialismo ensaya una transición hacia sí mismo, mediante el reacomodo de sus elencos de poder sustentado en una versión interesada del proceso abierto después del 3-E.

Ece Temelkuran ha examinado – en clave euro-atlántica -  la conversión de los regímenes democráticos en autoritarios en su más conocido ensayo “Cómo perder a un país” (Anagrama, 2019), señalando que ello ocurre gradualmente a través de siete pasos que, a nuestro juicio, son condiciones y desarrollos simultáneos y correlacionados que contribuyen a la consolidación del régimen: reivindicación política del resentimiento, destrucción del lenguaje, ejercicio descarado del cinismo, desmantelamiento del aparato judicial y subordinación de los demás órganos del Poder Público, distinción entre patriotas y apátridas, y, particularmente de nuestro interés, la fabricación de una realidad paralela. Esta última es posible gracias a la explotación intensiva de los recursos simbólicos del Estado, una bien aceitada maquinaria publicitaria y propagandística, la (auto)censura y represión, apelando frecuentemente a las teorías conspirativas de toda ralea, maniqueas y supersticiosas.

Siendo una útil perspectiva de análisis, aunque Ece Temelkuran parte de la experiencia de su natal Turquía y de los países cercanos, permite comprender la inminencia de un colapso institucional, social y económico que los hechos del 3-E sinceraron radicalmente en Venezuela, así como el aprovechamiento de una expectativa transicional ampliamente extendida, procurando el oficialismo reorientarla para encubrir la continuidad en el poder. El rediseño de esa realidad paralela enfrenta hoy dificultades nada menudas: la magnitud de la crisis obliga a admitir, al menos formalmente, las etapas de estabilización institucional y recuperación económica literalmente impuestas desde el exterior, exponiéndolas como equivalentes a una transición, mientras hay un uso expedito de las formas institucionales (aprobación de leyes sin debate sustantivo, recomposición de dos de los tres órganos del Poder Ciudadano, etc.), unido a la inconsistencia de un discurso social que evita toda franqueza y está en la búsqueda de una polarización electoral que ya no encuentra asidero en una población exhausta.

No bastaron los estribillos, como aquel de “quien se mete contra Venezuela se seca”, una vez comprobada la debilidad de un gobierno que no respondió militarmente conforme a sus más recias promesas y terminó aceptando las estipulaciones estadounidenses. Desmoronada esa ficción, la respuesta oficialista ha sido forzar otra: la presencia meramente propagandizada y fantasmal de Nicolás Maduro, convertida su devolución en una débil demanda política, junto a la persistente estigmatización de quienes solicitaron sanciones internacionales, en la búsqueda de un enemigo capaz de reagrupar a sus antiguas bases; así, se confirma lo advertido por Ece Temelkuran acerca de cómo estos procesos descansan en la construcción de una realidad que termina siendo socialmente aceptada incluso cuando prescinde de los hechos.

La narrativa del poder pretende blindarse, aferrada al monopolio estatal de los medios, clausurando toda polémica incluso en sede parlamentaria y tratando —no sin dificultades— de contener el desgaste de sus propias bases. No deja de ser significativo que sectores progubernamentales, tenaces defensores del legado chavista, comiencen a manifestar, aunque con tenue resonancia, una incomodidad —por decir lo menos— frente a la versión oficial de los acontecimientos; tal es el caso del Centro de Estudios para la Democracia Socialista (CEDES). ¿Estamos ante una transformación real que se gesta tras bastidores o frente a un sofisticado dispositivo retórico de cambio, diseñado para un nuevo reacomodo y la sospechosa estabilización del único gobierno que ha regido en la presente centuria?

Resulta difícil —cuando no insostenible— invocar bondades en un contexto donde la prisión política opera como método que se pretende naturalizar, trasladando luego sus costos al ámbito judicial. Todo ello en una época en la que la crueldad se ha institucionalizado e industrializado de acuerdo a lo observado por Ece Temelkuran en entrevista que le realizara un presunto ministro venezolano de finales del XX (*). Además, ningún esfuerzo por mejorar las condiciones sociales y económicas puede sostenerse con una opacidad tan prolongada de las cifras oficiales; por ello, organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial han exigido al Banco Central de Venezuela su publicación días atrás.

Nos explica una atmósfera discursiva distinta y enrarecida que hace de la transición un artificio funcional a favor del continuismo, persistiendo las condiciones señaladas por Ece Temelkuran. Y, colapsada la versión gubernamental,  es indispensable redescubrir e interpretar la realidad a favor de una genuina transición democrática.

Valga la coletilla: Temelkuran es una periodista que ha hecho un importante aporte al análisis histórico y político del neoautoritarismo, por llamarlo de algún modo, como también la estadounidense Anne Applebaum o la venezolana Mirtha Rivero, cuyo último libro en dos gruesos volúmenes, esperamos leer muy pronto. Fenómeno significativo, ha sido exitoso el paso de una disciplina a otra con la ventaja de una industria editorial que esperamos recuperar en nuestro país.

(*) https://apuntaje.blogspot.com/2026/04/reempizas-sentir-ineguro-en-tu-tierra.html

Ilustración: Gergely Bacsa. 

Fotografías:LB, avenida Lecuna (CCS, 10/04/26).

28/04/2026:

https://www.elnacional.com/columnas/2026/04/la-transicion-hacia-si-mismo/

Nómina

DE LA NOMENKLATURA

Luis Barragán

La multiplicación de ministerios y viceministerios en el presente siglo, quizá no tenga parangón en nuestra vida republicana. La burocracia se ha agigantado en términos inauditos, aunque – según el canon – no haya cifras exactas en la materia.

A través de las incontables ediciones de la Gaceta Oficial, podrá apreciarse la evolución de los despachos ejecutivos y compararla con etapas precedentes. Proporcionalmente, respecto a la población y al desarrollo urbano, en la era feudal y caudillista, eran modestas las cifras de los empleados y de los inmuebles ocupados.

Sorprenderá que, respecto a los nombramientos, autorizaciones o concesiones, bastaba con colocar el nombre de pila de las personas porque no había cédula de identidad y, aún numerada la ciudadanía, era suficiente la fama para no confundirlas. Los muchos Juan Pérez y las muchas Juana Pérez con existencia en el país, se sobrentendía, podían diferenciarse porque unas y otros habitaban en lugares diferentes, tenían oficios distintos y edades contrastantes que a vuelo de pájaro se sabía quién era o no el ministro, los acreditados mediante la licencia para conducir o los beneficiarios de un campo petrolero.

Hoy, se precisa de una mejor precisión dactilar con la correspondiente cédula  laminada y el rif.  Y es tan descomunal el crecimiento masivo de los datos que oficializan la propia existencia del Estado Nacional que la Gaceta Oficial ha sido depurada y ya no publica ninguna diligencia judicial porque tiene sus publicaciones equivalentes

¿De cuántas identidades hablamos respecto a la información tramitada y acumulada por la Gaceta? Es más, en esta centuria, ¿con cuántos funcionarios públicos de alto nivel se ha contado, los enroques y despidos que se han hecho, conformando también la nomenklatura socialista?

Fotografías: Inicialmente, motivo empleado por OyN; y LB, Hemeroteca ANH (CCS, 03/12/25).

27/04/2026:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44286-de-la-nomenklatura

domingo, 26 de abril de 2026

Caza de citas


“Mi repetición del verbo recordar cuando hablo de economía no se debe a mi limitado vocabulario, ni es fruto de la nostalgia. Pretendo insinuar que todo el conocimiento, la experiencia y la inspiración que necesitamos ya están ahí, en el pasado y en el mundo actual. Lo que todos necesitamos es la voluntad de dar el paso y el conocimiento de qué es suficiente”

Ece Temelkuran

(“Juntos. Un manifiesto contra el mundo sin corazón”, Anagrama, Barcelona, 2022: 108)

Ilustración: Guy Billout.

Noticiero retrospectivo

 

- Rogelio Illaramendy. “Un caso de daltonismo ideológico. De cómo ven nuestros marxistas al Libertador. Interpretación materialista de nuestra guerra de Independencia”. Élite, Caracas, N° 1161 del 03/01/48.

- Domingo Alberto Rangel. “Pobres bancos”. Últimas Noticias, Caracas, 16/03/89.

- Jason. “Los ´Cabeceñamas´”. El Nacional, Caracas, 02/09/77.

- Dossier: Socialismo en Cuba y en Europa Oriental. Últimas Noticias, 19/01/97. Suplemento Cultural.

- Ludovico Silva escribe sobre las declaraciones de Antonieta Madrid a Ramón Hernández. El Nacional, 02/05/82.

Reproducción: Reunión de la Comisión de petróleo del Congreso: "Una batalla contra la discriminación petrolera de Estados Unidos". Semana, Caracas, N° 66 del 5 al 12 de junio de 1969. Restauración en una versión a colores: ChatGPT. 

Breve nota LB: Consultando a Ramón Guillermo Aveledo, él identifica a Néstor Zavarce, Hens Silva Torres (URD), J. A. Pérez Díaz, Erwin Burguera, Radamés Larrazábal y, quizá de espaldas, Carlos D´Ascoli.

¿Entonces?

A DEBATIR, PUES

Luis Barragán

Los equívocos, malentendidos y traumas ya de características históricas, únicamente se superan con el debate actualizador, libre y abierto. Son muchos los años que no contamos con una polémica vigorosa sobre los temas fundamentales del país y, lejos de rehuir el temario, no queda otra opción que asumirlos con entera responsabilidad.

Un cantante que cotiza su popularidad con frecuencia, como todo profesional del ramo, tuvo ocasión de participar en el consabido y magnífico mitin de Puerta del Sol, en Madrid. Y no se le ocurrió otra cosa que dejarse llevar por la emoción de una consigna denigrante, coreada por algunos grupos concurrentes al acto, sobre la mona y, por supuesto, los monos que ejercen el poder, impedidos preventivamente los otros monos de la oposición  de convertirse en alternativa, entre los cuales nos contamos.

Presumiéndola una manifestación de su buena fe, o quizá tratando de evitar una baja en las cotizaciones para presumir la mala de nuestra parte, el famoso vocalista se disculpó. No obstante, es necesario constatar no sólo la peor intención de la reacción oficial, oficialista y oficiosa, sino dos importantes logros a favor y a pesar del publicitado incidente.

De un lado, actualiza poderosamente el problema y refuerza una solución encaminada a superar definitivamente la herencia positivista en Venezuela. En un país predominantemente mestizo, afortunadamente multicultural, hay que afrontar el asunto porque, precisamente, por esconderlo, encubrirlo y disimularlo, el resentimiento se abrió paso, como otros de una variada naturaleza, cual poderosa arma de ascenso al poder de esto que se conoce como socialismo del siglo XXI.

Del otro lado, como lo hubiese querido el gobierno venezolano y sus agentes diplomáticos y consulares, el evento en cuestión no fue un fracaso, sino todo lo radicalmente contrario: nos emocionó y lloramos en casa al ver a miles de compatriotas que han sufrido de un injusto, masivo y terrible desplazamiento en la búsqueda de un refugio, protección y estabilidad para la familia. No por casualidad, los paisanos se encuentran fuera de su patria y este es el otro punto a discutir: no fue exactamente por un viaje de placer. Entonces, a debatir las cosas por escabrosas que parezcan.

Fotografía: Alvaro García, en:

https://elpais.com/espana/madrid/2026-04-18/maria-corina-machado-proclama-en-el-corazon-de-madrid-aqui-comienza-nuestro-retorno.html

26/04/2026:

https://lapatilla.com/2026/04/26/luis-barragan-a-debatir-pues/

La vida es nuestra identidad

LA VOZ DE LA VIDA

(San Juan, 10: 1-10)

Enrique Martínez Lozano

Solo hay una "tarea" que realizar: favorecer la vida. Sin embargo, tal tarea no es algo "añadido" a lo que somos.

El ego piensa que tiene que hacer porque se ve como un "alguien" separado que se define, entre otras cosas, por su capacidad hacedora. Y ve la acción, como todo lo demás, desde una perspectiva dual: yo, delimitado o encerrado en mí mismo, hago algo que, en cierto modo, me enriquece o enriquece a otros.

El ego, consciente o inconscientemente, se define como carencia: de ahí que busque fuera aquello que le permitiría "completarse" y experimentarse más pleno.

Sin embargo, "dar vida" no es algo que el ego pueda hacer. La Vida se da a sí misma. Necesitamos únicamente reconocernos en ella, de un modo cada vez más consciente y, por tanto, desapropiado para, de ese modo, permitir que fluya y se exprese a través de nosotros, en modos concretos.

En este sentido se puede entender la imagen de la "puerta", en cuanto espacio abierto que permite que la Vida fluya.

Porque la Vida es, antes que nada, espaciosidad, amplitud ilimitada que todo lo contiene y que se expresa en infinidad de formas, todas ellas habitadas por la misma y única Vida.

Por eso, quien se percibe así, no puede sino vivir el cuidado con todos y con todo. Un cuidado que Jesús expresa en la imagen del "pastor", imagen que resulta anacrónica para la mayoría de nuestros contemporáneos, pero que encerraba una extraordinaria riqueza, histórica y metafórica, en el contexto en que Jesús la utilizaba.

Todos nosotros "conocemos la voz" de la Vida. Por eso, cada vez que vemos, oímos o leemos algo preñado de vida, se produce una resonancia en nuestro interior. Es una voz que nos "suena", aunque haya podido estar muy apagada durante mucho tiempo.

En nuestro mundo hay muchas voces de todo tipo. Tantas, que corremos el riesgo de terminar aturdidos. Algunas de ellas pueden resultarnos especialmente atractivas porque parecen encajar perfectamente con lo que son las necesidades del ego. Hay voces que prometen, voces que compensan, voces que entretienen, voces que distraen, voces que seducen, voces que inflan, voces que asustan, voces que amenazan, voces que nos dan la razón, voces que nos rechazan... Tantas voces que no es extraño que, en algún momento, las sigamos. Sin embargo, si no son la genuina voz de la Vida, no nos alimentarán; su encanto habrá resultado pasajero y, con frecuencia, frustrante.

Jesús habla desde la Vida, o mejor aún, como la Vida: porque es esta la que habla a través de él.

Solo puede hablar desde la Vida quien se reconoce en ella, quien ha descubierto que la Vida es su verdadera identidad. Se comprende que quien dijo: "yo soy la puerta", "yo soy el pastor", "yo he venido para que tengan vida"..., dijera también: "Yo soy la Vida". No puede ser de otro modo.

Lo admirable es que esta afirmación del maestro de Nazaret es válida para todos nosotros: la Vida es nuestra identidad. Únicamente necesitamos reconocerla y vivirnos en la consciencia de ser ella.

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/4940-la-voz-de-la-vida.html

Cfr.

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/18006-tener-vida-o-ser-vida.html

Ilustración: 

https://christfollowerlife.com/products/jesus-walk-on-water-with-the-lamb-wall-art-canvas?srsltid=AfmBOorQQArmiIaVtZI9nn_dqCAMrzuinCbWVM8InCJsUNmpTd2tTTMI

Papa León:

https://www.youtube.com/watch?v=dJqcGijFR1Y


Padre S. Martín: Tolerancia cero. El Papa contra el Sínodo alemán, la inmigración ilegal y la Pachamama:


Cardenal Porras: 


Monseñor Biord:


Padre S. Martín:


Monseñor Munilla:

martes, 21 de abril de 2026

Navegar hacia la transición

LA REGULACIÓN DEL EJERCICIO PRESIDENCIAL

Luis Barragán

El ascenso al poder del llamado chavismo fue empedrado por el militante desprecio hacia la política, lo político y los políticos, más de tres décadas atrás. Inevitable alusión, la novísima y desventurada consigna de “¡fuera la mona (y los monos)!”, obscenamente proclamada en el Madrid reciente, ejemplifica la terrible consecuencia de un desaprendizaje cívico que nos pasa todavía su tan pesada factura. No obstante, en aquel pasado remoto y cercano a la vez, acrecentada la (auto)censura y la represión, monopolizados los medios por el Estado, hubo la firme resistencia de una dirigencia capaz de reivindicar a contracorriente sus responsabilidades políticas y, específicamente, parlamentarias.

En efecto, la voz de Nilson Guerra Zambrano, orgullosamente tovareño, periodista e historiador, otrora congresista de la República, portador de una respetable bibliografía y hemerografía, se hace sentir al suscribir un libro de título elocuente: “Es posible otra democracia. Realidades e ideas” (Fundación Casa Mocotíes, Caracas, 2025). Exponente de un temario de variados motivos y fechas de vigente interés, apunta a una rica reflexión sobre la democracia latinoamericana y la de nuestro país; las crisis de participación política, desconfianza y liderazgo; la formación electoral de los periodistas, el trabajo edilicio y el parlamentarismo, entre otras materias; pero es necesario destacar una propuesta de incuestionable actualidad: la de una Ley de Ejercicio de la Presidencia de la República que, por las difíciles circunstancias de la época, el autor redujo a un borrador o “ensayo legislativo personal no culminado”, en octubre de 1993 para reajustarlo en enero de 2001.

Ciertamente, escaso y fragmentario, el debate de los especialistas tiende, por una parte, a soslayar cualquier iniciativa legislativa en la materia al entender que basta con lo expresamente establecido en la Constitución susceptible de la debida elaboración jurisprudencial, mientras que, por otra, los hay partidarios de prever y precisar legalmente aquellas facetas inherentes al ejercicio de una función pública tan estratégica y decisiva que impida la desviación y el abuso de poder. El proyecto en cuestión desarrolla aspectos muy concretos como la institución presidencial, el procedimiento de asunción al poder, los actos administrativos, la responsabilidad del presidente, de sus ausencias, la suspensión del ejercicio, la calificación de su ausencia, la renuncia presidencial, el manejo de los recursos secretos, los mensajes al parlamento, los recursos parlamentarios ante el presidente, el uso de los símbolos patrios, la publicidad de gestión, la protección al finalizar la gestión, la residencia y seguridad presidencial y postpresidencial, el cambio de nacionalidad, la dirección de la secretaría privada, la cuenta y archivo privado, el comando general de la entidad castrense, la concesión de indultos y la conmutación de penas en mujeres.

Seguramente, hubo fallas y vicios en el desempeño presidencial respecto al siglo pasado, aunque quizá no la necesidad de legislar particularmente en la materia dada la prudencia y el sentido de responsabilidad de los mandatarios conscientes de la existencia misma de una alta magistratura desligada de su suerte personal. Ahora, luce pertinente y apropiado recuperar una iniciativa legal tan acuciosa que permita corregir fenómenos como el de la militarización de la presidencia de la República o rescatar la majestad del Consejo de Ministros, y también adecuar correctamente la institución presidencial a los pormenores de un proceso de transición que se haga confiable.

Además de los otros y provechosos planteamientos, tiene el tino Guerra Zambrano de recuperar y legar un magnífico papel de trabajo de extraordinaria utilidad para afrontar la presente coyuntura y la que deseamos para la recuperación plena de la libertad y la democracia. Y, al recomendar la lectura de la obra, recogemos el testimonio del tribuno que hacía porque pensaba y pensaba porque hacía en el Congreso que fue objeto de una injusta y gigantesca campaña de deslegitimación.

Ilustración: Lyonel Feininger.

Composiciones gráficas: LB/ChatGPT.

Cfr.

https://x.com/plcdelmedionews/status/2045864942239117588

https://x.com/LuzMelyReyes/status/2045614549349347442

https://x.com/ReporteYa/status/2045945170051387795

21/04/2026:

https://www.elnacional.com/2026/04/la-regulacion-del-ejercicio-presidencial/

lunes, 20 de abril de 2026

A-lineados

DE LA TELEFONÍA DEL ESTADO

Luis Barragán

En Venezuela se pagan servicios públicos aún no prestados efectivamente, aunque parezca una locura. La empresa telefónica del Estado consagra la fórmula, porque además de las altas tarifas, no repara las líneas de la telefonía fija residencial.

Cualquier llovizna significa un daño que puede durar meses y años, mientras se ruega a los técnicos que visitan la zona lo correspondiente. Unos dólares por debajo de la mesa pueden – precisamente – arreglar el asunto, pero no todos disponemos de dólares en efectivo, constantes y sonantes.

De modo que, desde el 3 de enero de 2026, volvemos a la “normalidad”. Transcurrió 2025 con un récord de ocho meses CON servicio o línea, pero ahora no es posible, sin que contemos con la señal interneteana.

De no cancelar un servicio puntualmente pagado, pero no prestado, perdemos un número que tiene décadas en casa. O quizá esperaran por negociarlo simulando o hurtando la línea como ocurrió hace años atrás cuando frustramos el asunto.

Entonces, no es solo que los servicios aumentaron, sino que se pagan así no se presten. Y para resolver la vaina, hay que llamar a Mandrake.

Fotografía: LB (CCS, 16/04/26).

20/04/2026:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/44256-de-la-telefonia-del-estado

domingo, 19 de abril de 2026

Caza de citas

 


“Así que el camino está claro. Es difícil, casi imposible de recorrer (sobre todo sin mi ayuda; todavía no me explico cómo lo logré yo mismo, sin la ayuda de nadie). Difícil de recorrer pero fácil de entender”

Juan Gómez Bárcena

(“Abril o nunca”, Seix Barral, Barcelona, 2026: 129)

Ilustración: The Zairul.

Noticiero retrospectivo

- Aníbal Laydera Villalobos. “Comentario: Insólita riqueza pesquera del Orinoco”. El Universal, Caracas, 02/11/1984.

- M.O.L. “Replanteada la crisis interna: Enfrentados nuevamente ´teodorismo´ y ´rangelismo´en selección de candidatos para planchas del MAS”. El Universal, 06/08/78.

- Américo Díaz Núñez. “Hay que hacer algo” (Crisis electorales, Jesús Faría). Tribuna Popular, Caracas, 24/02 al 02/03/89.

- Aníbal Romero. “Breves reflexiones sobre los partidos”. Carta Mensual de la Reforma (COPRE), Caracas, N° 24 de 04/87.

- Bono de transporte para contrarrestar efectos del alza de la gasolina. Economía Hoy, Caracas, 10/05/90.

Fotografía: Lucía Vaamonde según Hueck Condado. Pieza periodística tratada con ChatGPT. El Universal, Caracas,  26/06/1971. Refiere la nota a los progresos alcanzados en su entrenamiento estadounidense. Acá, intervino en diversas pruebas inter-universitarias (SIC), especialmente en pentatlón, con la vista puesta en los Juego Panamericanos de Cali.  Luego, volverá a California para continuar sus estudios. 

Secar nuestros trapos al sol

DE LA DIÁSPORA REFLEXIVA

Luis Barragán

Que sepamos, Tomás Páez es el venezolano que ha estudiado y sistematizado mejor a la diáspora que muy antes no era tan obviamente venezolana: constituye un fenómeno completamente inédito del presente y atascado siglo, aunque no lo crean las nuevas generaciones.  Tomás, por cierto, ha publicado sendos títulos que no se encuentran en las librerías de nuestro país porque las librerías mismas prácticamente han desaparecido.

Cabe agradecer al autor en cuestión el extraordinario esfuerzo que realiza, porque bien se quejó don Mario Torrealba Lossi de la desatención o desinterés suscitado por las más antiguas diásporas, en El Nacional de Caracas (27/10/1979: https://apuntaje.blogspot.com/2026/04/y-ahora.html). En efecto, fundado en la sutil distinción entre la nostalgia y la melancolía, citó varios testimonios de paisanos que nos miraron desde un lejano o cercano destierro, sin que sospechara don Mario absolutamente nada de la sorpresa que nos depararía la presente centuria.

Hoy, el promedio de nuestros compatriotas tienen una versión de lo que ocurre acá, según sus familiares, amigos, portales noticiosos y redes. De un modo u otro, con cierto retraso, siguen los eventos del patio, tienen pocas o grandes expectativas, pero siempre los signa una inmensa emoción, aunque los haya – es necesario advertirlo – ya desarraigados, espontánea o calculadamente, ora para sobrevivir, ora para renunciar definitivamente al gentilicio.

Sería interesante que los tesistas desocupados, los que no encuentran un tema definitivo en el posgrado, exploraran la versión que sustentan nuestros compatriotas fuera de las fronteras: sobre el país que los vio nacer y también respecto a aquellos países en los que han ganado una grata e ingrata experiencia.  Digamos que más allá del testimonio, la opinión o el gesto circunstanciales, narradores y ensayistas tienen más letra impresa o digital que la dirigencia política con no pocos años ya alejados de la patria, circunscritos solamente a la columna o la entrevista esporádica.

Hay un número importantes de obras que ponderar en los terrenos de la novela, y el cuento, la crónica y el ensayo, como los títulos de Gisela Kozak, Israel Centeno, Karina Sainz Borgo, Rodrigo Blanco Calderón, Raquel Abend van Dalen, Alberto Barrera Tiszka, Keyla Vall de la Ville, Juan Carlos Méndez, Gustavo Valle, Rafael Osío Cabrices, Alejandro Bravo, entre otros nombres más y menos conocidos por nuestra escasa prensa cultural. Además, agregaría a formados e informados, insignes y perspicaces blogueros como Hermann Alvino y Gustavo Coronel.

Ilustración: Nico Kok.

19/04/2026:

https://lapatilla.com/2026/04/19/luis-barragan-de-la-diaspora-reflexiva/

"Sin dejar de ser hombre, estaba lleno de Dios"

CREER A PESAR DE LA CRUZ

(San Lucas, 24: 13-35)

José Enrique Galarreta

Nos sirve maravillosamente para entender la situación anímica de los discípulos después de la tragedia del viernes, y para renovar nuestra fe.

"Nosotros esperábamos que sería él el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó ... ".

Nos encontramos en presencia de "el escándalo de la cruz". La muerte de Jesús ha dado al traste con las esperanzas puestas en El. Los dos discípulos de Emaús representan perfectamente la crisis de fe de aquella primera comunidad, motivada por la muerte de Jesús.

Cabría pensar que ellos también podrían haber dicho, como otros, a Jesús crucificado: "Si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz y creeremos". Están aplicando a Jesús las categorías humanas y judaicas. Para ellos, la muerte es el final. Y la ejecución como criminal, el fracaso.

Es más, están fiándose de su propia interpretación de la Palabra de Dios. Esperaban un Mesías triunfante. No ha triunfado, luego no lo es. Los dos de Emaús representan la situación de los discípulos: "se acabó; nosotros pensábamos que Él sería... pero... se acabó".

¿Cómo pasó aquel grupo reducido del abatimiento y la sensación de fracaso que presenta este texto, a la seguridad y el sentido misionero avasallador que hemos visto en la primera lectura de hoy? ¿Cómo se convirtieron en valerosos pregoneros los asustados y fracasados galileos? Tenemos que dar dos respuestas, situadas a distinto nivel.

En primer lugar, la Resurrección de Jesús no parece que se pueda explicar simplemente por un "convencimiento íntimo" de que sigue vivo tras la muerte, ni una "experiencia interior".

Hubo algo que cambió su depresión y su cobardía en entusiasmo y espíritu misionero, algo que les lleva a anunciar a Jesús Vivo, aunque les cueste la vida, y a llevar el mensaje al mundo entero. No creyeron en Jesús simplemente porque -a pesar de que había muerto- le recordaban y le seguían admirando. Parece necesario "algo más".

En segundo lugar, el Espíritu. El Espíritu, el viento de Dios, hizo a Jesús como era. El Espíritu hablaba en Jesús, curaba en Jesús. El Espíritu la hacía sabio y confundía a sus adversarios. El Espíritu le hizo pasar del "¿por qué me has abandonado?" al "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu".

Ese Espíritu que Jesús "sopló sobre ellos" (recordamos el evangelio del domingo pasado), como Dios mismo sopló su espíritu en el muñeco de barro y lo hizo ser viviente está haciendo diferentes a los que le siguieron en vida y siguen creyendo en él después de muerto. Es la tesis básica de Hechos: el mismo espíritu de Jesús sigue alentando en la Iglesia.

EL escándalo de la Cruz

Jesús "les explica las escrituras", les explica "que era necesario que el Mesías padeciese y muriese y entrase así en su gloria". Era necesario.

Porque era el Hijo de Dios, no bajó de la cruz, precisamente porque era el Hijo de Dios. Si hubiera bajado de la cruz, no sería más que una divinidad que se había vestido con apariencia humana (y esa es la "fe" simplona de muchos). Pero era un hombre que arrostraba su destino, su misión: fiel a la misión hasta la muerte.

La cruz es un escándalo, (y la humanidad de Dios, también, y la divinidad del hombre también) sólo superable por la fe en el Crucificado. No hay manera alguna de escapar del escándalo del mal del mundo. El mal del mundo culmina por el rechazo de los hombres a Dios. La crucifixión de Cristo es el mayor escándalo.

"En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por El

y el mundo no le conoció.

Vino a los suyos y los suyos no le recibieron".

Pero la crucifixión actual de tantos y tantos que contemplamos, en los males y en los pecados, son el mismo escándalo: la aparente ausencia de Dios. De este escándalo no escapamos más que por la fe en Jesús, el crucificado/resucitado.

Como casi siempre, la fe no nos da explicaciones, sino motivos para creer a pesar de lo que vemos. En la cruz no se cree. La cruz se ve. La resurrección no se ve. Se cree en ella, porque se ven las obras del Espíritu.

Pero se puede dar un paso más. No sólo creemos a pesar de la cruz; creemos por la cruz. A varios niveles:

· ver a un hombre que arriesga la vida por proclamar sus valores y sus criterios hasta el final, sin echar marcha atrás, sin arrugarse ante nada, sin escaparse, hasta arrostrar la muerte ... es un fortísimo argumento para creer en él. Y así fue Jesús. "Obediente hasta la muerte y muerte de cruz" admite otra traducción: "consecuente hasta la muerte y muerte de cruz".

· reflexionando en quién mató a Jesús volvemos a creer en él. A Jesús lo mató el Templo y sus sacerdotes, los mayores agentes de opresión, los mayores deformadores de Dios. A Jesús lo mató La Ley y sus doctores y sus purísimos cumplidores, monopolizadores de la Palabra, despreciadores de la gente (podemos leer Mateo 21–23). Lo mataron los manejos políticos, el mesianismo nacionalista... La cruz exige tomar partido: con todos esos o con Jesús.

· la elaboración teológica de todo lo anterior lleva a decir: el Padre es capaz de dejar que su mejor hijo se arriesgue por todos los demás: ¡mirad cómo ama el Padre, que no escatima ni siquiera a Jesús, por el bien de todos!

Ser cristiano se define por tanto como:

"el que cree en Dios,

el Padre,

por Jesús a pesar de la cruz,

y por la cruz".

"Viendo y oyendo"

Nuestra resurrección es una realidad interior. La vida del hombre no es más que signo, ropaje... de la Vida. La Resurrección es tener ya La Vida.

La simple vida biológica es el soporte de la vida intelectual. Y todo eso no es más que el soporte de LA VIDA, la condición de Hijos. Nuestra fe es que en Jesús se mostró posible que la humanidad "lleve dentro" la divinidad. Decía el catecismo que estudiábamos de pequeños: "Sin dejar de ser Dios, quedó hecho hombre" Y podemos invertir los términos: "Sin dejar de ser hombre, estaba lleno de Dios". Éste es el sentido profundo, desmitologizado, de la Encarnación.

La Resurrección, la Vida, no se ve. Pero sus frutos sí se ven. Los que participan de la Vida viven como resucitados "buscando las cosas de arriba" "vestidos del hombre nuevo". Su código moral son las Bienaventuranzas; su oración, el Padre Nuestro; su culto a Dios, la vida; sus actos religiosos, las celebraciones festivas del amor de Dios presente en todo, los sacramentos. Esta es la Vida Nueva, manifestándose en la vida normal.

Vivir de otra manera es "inútil y efímero". Nosotros vivimos la vida como El nos enseñó, porque tenemos Fe en El y tenemos puesta en El nuestra esperanza.

SALMO 16

Fuente:

https://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/1071-creer-a-pesar-de-la-cruz.html

Ilustración: Ivanka Demchuk.

Monseñor Munilla:

https://www.youtube.com/watch?v=RFCxwqMB9LI

Padre S. Martín: 

https://www.youtube.com/watch?v=HnqdHhaWwEo

Papa León:

https://www.youtube.com/watch?v=TPAELNUM4Vw

Cardenal Porras: 

https://www.youtube.com/watch?v=q07ICHSz8jY

MonseñorBiord: 

https://www.youtube.com/watch?v=i6d1VrRMUss

Padre S. Martín: 

https://www.youtube.com/watch?v=zr5YSU9KD7A

Padre J. Martín: 

https://www.youtube.com/watch?v=lFsHBYNWXd0

Patricia Molina

SOLIDARIDAD Luis Manuel Marcano y Luis Barragán Solidaridad es definida por el Diccionario de la Real Academia Española como la “adhesió...