DE LA DIÁSPORA REFLEXIVA
Que sepamos, Tomás Páez es el venezolano que ha
estudiado y sistematizado mejor a la diáspora que muy antes no era tan
obviamente venezolana: constituye un fenómeno completamente inédito del
presente y atascado siglo, aunque no lo crean las nuevas generaciones. Tomás, por cierto, ha publicado sendos
títulos que no se encuentran en las librerías de nuestro país porque las
librerías mismas prácticamente han desaparecido.
Cabe agradecer al autor en cuestión el extraordinario
esfuerzo que realiza, porque bien se quejó don Mario Torrealba Lossi de la
desatención o desinterés suscitado por las más antiguas diásporas, en El
Nacional de Caracas (27/10/1979: https://apuntaje.blogspot.com/2026/04/y-ahora.html). En efecto, fundado en la sutil distinción entre la
nostalgia y la melancolía, citó varios testimonios de paisanos que nos miraron
desde un lejano o cercano destierro, sin que sospechara don Mario absolutamente
nada de la sorpresa que nos depararía la presente centuria.
Hoy, el promedio de nuestros compatriotas tienen una
versión de lo que ocurre acá, según sus familiares, amigos, portales noticiosos
y redes. De un modo u otro, con cierto retraso, siguen los eventos del patio,
tienen pocas o grandes expectativas, pero siempre los signa una inmensa
emoción, aunque los haya – es necesario advertirlo – ya desarraigados,
espontánea o calculadamente, ora para sobrevivir, ora para renunciar definitivamente
al gentilicio.
Sería interesante que los tesistas desocupados, los
que no encuentran un tema definitivo en el posgrado, exploraran la versión que
sustentan nuestros compatriotas fuera de las fronteras: sobre el país que los
vio nacer y también respecto a aquellos países en los que han ganado una grata
e ingrata experiencia. Digamos que más
allá del testimonio, la opinión o el gesto circunstanciales, narradores y
ensayistas tienen más letra impresa o digital que la dirigencia política con no
pocos años ya alejados de la patria, circunscritos solamente a la columna o la
entrevista esporádica.
Hay un número importantes de obras que ponderar en los
terrenos de la novela, y el cuento, la crónica y el ensayo, como los títulos de
Gisela Kozak, Israel Centeno, Karina Sainz Borgo, Rodrigo Blanco Calderón,
Raquel Abend van Dalen, Alberto Barrera Tiszka, Keyla Vall de la Ville, Juan
Carlos Méndez, Gustavo Valle, Rafael Osío Cabrices, Alejandro Bravo, entre
otros nombres más y menos conocidos por nuestra escasa prensa cultural. Además,
agregaría a formados e informados, insignes y perspicaces blogueros como
Hermann Alvino y Gustavo Coronel.
Ilustración: Nico Kok.
19/04/2026:
https://lapatilla.com/2026/04/19/luis-barragan-de-la-diaspora-reflexiva/

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