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lunes, 9 de marzo de 2026

Noticiero retrospectivo







- Rafael Caldera en el estado Falcón: “No es fácil quedarse en la sombra”. El Diario de Caracas, 20/10/1986.

- Juan Toro. “Las dos caras de Irene (Sáez)”. Economía Hoy, Caracas, 21/11/92.

- Ignacio Burk. “Sociología de la sexualidad”. El Nacional, Caracas, 02/09/81.

- “VIASA: Las expectativas son buenas”. Reporte Económico, Caracas, 10/08/90.

- Juan Liscano. “Entrevista ambulante con Rafael Monasterios”. El Nacional, 05/09/43.

Reproducción: El concejal Juan Manuel Mayorca enciende un cigarrillo a Margot Boulton de Bottome, ambos pertenecientes a la bancada de COPEI de la municipalidad del Distrito Federal. Élite, Caracas, N° 1162 del 10/01/1948.

Noticiero retrospectivo 1

domingo, 8 de febrero de 2026

Noticiero retrospectivo

- Luis Enrique Portas con fotografías de Tony Rodríguez. “La decadencia del carnaval”. Venezuela Gráfica, Caracas, N° 695 del 26/02/1965.

- José Antonio Calcaño. “Síntesis histórica de la música en Venezela”. El Farol, Caracas, N° 04/54.

- Rafael Caldera. “Una revolución sin rumbo”. El Gráfico, Caracas, 19/08/47.

- Domingo Alberto Rangel. “¿Es posible hoy bajar el gasto público?”. Últimas Noticias, Caracas, 04/05/98.

- “Autorización para devolver bienes al Gral. (Juan de Dios) Celis Paredes”. Últimas Noticias, 05/03/48.

Reproducción: Pasaje Capitolio, Caracas, 1961. Tomada de la red. 

Riesgos

VUELTA A LA PATRIA

Luis Barragán

Inmediatamente después de las consabidas jornadas del 23 de enero de 1958, salieron confiados de la peligrosísima clandestinidad y retornaron del amargo exilio, numerosos venezolanos. Por supuesto, conocedores de la historia, hoy los juramos no sólo confiados, sino superoptimistas y dispuestos a conquistar el mundo. Sin embargo, tratando de ubicarnos en aquella ya lejana coyuntura, sospechamos que hubo elementos para la desconfianza, la permanente vigilia, los reiterados riesgos, las inminentes amenazas.

No pasaron muchos días y se hizo multitudinario como festivo, el recibimiento de la dirigencia proveniente del exilio, por ejemplo. Todo parecía indicar que la situación estaba controlada, aunque sobraron los indicios de un retroceso sorpresivo, de un zarpazo inesperado, de una reacción calamitosa de las fuerzas y sectores desplazados del poder.

Para la primera quincena de febrero del citado año, ya habían pasado por Maiquetía Rafael Caldera, Jóvito Villalba y Rómulo Betancourt. La prensa de entonces, da noticias de un recibimiento popular extraordinario de aquellos que había llegado a un acuerdo unitario y unitarista en Nueva York, por cierto, discrepantes una década atrás.

A juzgar por el tormentoso año, en cualquier momento podía aflorar y afloraron las conspiraciones y, así, que se sepa, en julio y en septiembre de 1958 se alzó el ministro de la Defensa y un grupo de oficiales que produjeron una balacera terrible al pretender tomar a Miraflores respectivamente. Cualquier cosa y en cualquier momento podía ocurrir algo, dado el ambiente de continua agitación que tuvo un momento estelar y desafortunado con la visita de Nixon.

De modo que ese liderazgo no tenía ni podía tener póliza alguna de seguro, corriendo un riesgo gigantesco. Sencillamente, se vino, bregó, reconstruyó las instituciones. Y la coincidencia de Caldera y Villalba para recibir a Betancourt en el aeropuerto internacional, como lo refleja una gráfica de El Universal de aquellos días, le dijo muchísimo a la ciudadanía.

Reproducciones: El Universal, Caracas, 1° y 10/02/1958.

08/02/2025:

https://lapatilla.com/2026/02/08/luis-barragan-vuelta-a-la-patria/

lunes, 12 de enero de 2026

De un hecho original y de sospechada trascendencia

DEMOCRACIA CRISTIANA 80° ANIVERSARIO

Luis Barragán


A Carlos Alberto Arismendi, in memoriam


Un ineludible hecho histórico: la fundación de COPEI, tal día como hoy, en 1946. Cargado de originalidad y ya sospechada trascendencia, tuvo por contexto la llamada Revolución de Octubre que reivindicó un genuino cambio republicano que hizo radicalmente distinto y mejor un destino nunca antes tan compartido por todos los venezolanos.

Por entonces, pendientes los comicios constituyentes que luego darían paso a otros para los órganos del Poder Público a constituir, naturalmente surgen alrededor de una veintena de iniciativas partidistas que no, necesariamente, fueron partidos; y, revelando los altos niveles de competencia que no, forzosamente, competitividad, apuntado el sectarismo de los adecos en el poder, desmiente que todo haya sido escrito de antemano, prefigurado el ulterior puntofijismo, fruto de un plan macabro que culminó providencialmente con el siglo. Se evidenciará un proceso de composición de los novísimos espacios políticos e ideológicos, después duraderos, ahora agotados,  multiplicándose los partidos que reclaman su vocación socialista, comunista, socialdemócrata, liberal, regionalista y también socialcristiana, agregado el Frente Electoral Independiente que le servirá de pretexto que no, soporte, a la posterior dictadura militar.

Por lo pronto, bajo una denominación inusual y provisoria que caló y quedó durante las campañas electorales, COPEI fue el resultado definitivo de un proceso de maduración del ideario demócrata-cristiano en nuestro país de acuerdo a los términos de la encíclica Graves de communi re de León XIII, antecedido por la Unión Nacional Estudiantil (UNE), Acción Electoral y Acción Nacional. Proceso al que se incorporó la Unión Federal Republicana y del que no supo el Partido Social Cristiano vocacionalmente preconciliar y de corta existencia, por aquella época en la que hubo más ciudadanos combativos que cortesanos, auspiciando un liderazgo sobrio e igualmente severo consigo mismo y con los compañeros de ruta.

Difícil de soslayar, a ochenta años de  aquél inédito acto fundacional de una oposición perseverante y ya maritainiana que, dos décadas más tarde, ocupó confiada los predios del Concilio Vaticano II, tomamos nota del discurso inaugural de Rafael Caldera que hizo una clara advertencia sobre los riesgos del apoliticismo que, curioso, hizo estragos entre nosotros bajo el remoquete de antipolítica al despuntar la presente centuria. Y de los peligros difíciles de conjurar que fielmente retrató el trágico sabotaje del mitin del 18 de junio de 1946, en el Nuevo Circo de Caracas, dándole por mucho tiempo un decidido linaje cívico a su dirigencia.

La actual condición de afiliados a Encuentro Ciudadano, defensor del modelo de economía social de mercado y de los derechos humanos, no impide la referencia estrictamente histórica a un evento de tanta relevancia y consecuencias políticas. Incluso, una adecuada perspectiva histórica contribuye a afrontar aquellas circunstancias de un presente que constantemente nos impele y desafía.

Meses atrás, un amigo desde los tiempos de una común militancia política de juventud, nos preguntaba en torno a la más profunda convicción que sostenemos en los tiempos que corren. Y respondimos: somos liberales de una inocultable y profunda formación socialcristiana, pues, no renegamos del pasado en un partido en el que nos mantuvimos entre convenciones que se perdían y se ganaban, orgullosos de haber alcanzado el directorio nacional juvenil a punta de votos o la subsecretaría general nacional del partido por elecciones de base, la secretaría de su fracción parlamentaria en el curso de la dramática extinción del Congreso de la República, o la curul en la Asamblea Nacional de la que me responsabilizó; acotemos, sin desempeñar jamás función alguna de gobierno.

Domiciliados en esta era tan dispar, siendo otras las metas y derroteros, recordamos al partido de la avanzada social que se convirtió igualmente en experiencia de vida gracias a un amigo inolvidable que nos convidó a las puertas del Liceo de Aplicación, en El Paraíso. 

Fotografías: 

Mitin del 18 de junio de 1946, en: 

https://rafaelcaldera.com/fotos/1916-1946/

Carlos Arismendi en el centro, entre otros, momentos previos a la protesta de Plaza Caracas en 1986:

https://lbarragan.blogspot.com/2016/02/rapida-paciencia.html

13/01/2026:

https://www.elnacional.com/2026/01/democracia-cristiana-80-aniversario/

domingo, 11 de enero de 2026

Noticiero retrospectivo

- Fernando Salas Falcón. “El incomprendido mercado”. Número, Caracas, N° 587, edición aniversaria, 06/1993.

- Mario Torralba Lossi. “J. R. Guillent Pérez, el disidente”. El Nacional, Caracas, 16/05/89.

- Federico Alvarez.”Campaña electoral off-shore”. COPEI y gobierno. El Diario de Caracas 15/06/82.

- Eduardo Fernández. “El caso Sierra Nevada”. El Nacional, 21/03/80.

- Manuel Caballero. “Primero fue Caldera, ahora Luis Herrera”. El Nacional, 22/06/79.

Reproducción: Lubén Petkoff. Momento, Caracas, nr. 582 del 10/09/67.

domingo, 21 de diciembre de 2025

Noticiero retrospectivo


- Manuel Felipe Sierra. “Felipe González en Caracas: AD es una cosa, el PSOE es otra”. El Diario de Caracas, 26/07/1979.

- Adolfo Martínez Alcalá. “La autocensura hace falta”. El Diario de Caracas, 20/10/89.

- M.A. Padrón. “La cuestión de Belice y Venezuela”. El Mundo, Caracas, 12/05/78.

- Luis Esteban Rey. “Glosas” (Las FF. AA. Y el desarrollo nacional, declaraciones del general Pedro Elías Dávila, director EFOFAC). El Universal, 20/05/80.

- Gloria Stolk. “Rafael Caldera en la Asociación de Escritores Venezolanos”. Bohemia, Caracas, N° 259 del 17/03/68.

Fotografía: Anunciación.  P. Maxim para un texto de Eduardo Lira Espejo: “El gallo de Belén. Misterio para títeres en siete estampas por Eduardo Calcaño (Estrenado el 3 de marzo de 1950, por el Teatro de la Escuela de Marionetas del M. E. N., bajo la dirección del Prof. Federico Reyes”. Revista Shell, Caracas, año II, N° 9 de diciembre de 1953 (dirigida por Julián Padrón).

Noticiero retrospectivo 1

Noticiero retrospectivo 2

domingo, 7 de diciembre de 2025

Noticiero retrospectivo

- María Elena Páez. Entrevista a Rafael Caldera. El Nacional, Caracas, 01/10/1967.

- Rafael Ángel Briceño. “¿Adónde va la UCAB?”. El Nacional, 14/11/72.

- Germán Borregales. “Justificativo de la Cruzada Nacional española”. El Universal, Caracas, 05/11/65.

- Elena Block. “Herreropablismo defiende cerca de 130 personas para el Congreso y Asambleas Legislativas”. El Nacional, 13/08/83.

- Alberto Arteaga Sánchez. “¿Tribunales de Ética?”. El Diario de Caracas, 27/05/90. 

Reproducción: Gumersindo Rodríguez. Izquierda, Caracas, 1960.

Noticiero retrospectivo

viernes, 16 de mayo de 2025

Noticiero retrospectivo

- Juana de Ávila. "Cuando el Orfeón Lamas se estrenó". Élite, Caracas, N°2076 del 10/07/1966.

- Luis Beltrán Guerrero. "Candideces: Pienso y luego existo". El Universal, Caracas, 29/04/86.

- Ramón Díaz Sánchez habla de "Cumboto". El Farol, Caracas, N° CXXX de 1950.

- Sergio García habla de "Historia biológica de Bolívar" de R. D. Silva Uzcátegui. Revista de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, Caracas, vol. XV, N° 47 del 24/07/55.

- Francisco Carrillo Batalla. "La Guayana Esequiba y el Golfo de Venezuela". El Nacional, Caracas, 29/05/69.

Fotografía: Tinajeros, fecha imprecisa, aunque la suponemos de principios de 1969;  remitida telefónicamente por Julio César Moreno y Marco Villasmil; se dice que fue enviada por José Ramón Solano a Alexis Ortíz, originalmente.  En la gráfica: Joaquín Marta Sossa, Régulo Arias Moreno, Delfín Sánchez, Alexis Ortíz, José Ramón Solano, Rafael Caldera, Julio César Moreno, Orlando López, Rafael Blanchard, Abdón Vivas Terán. 

domingo, 30 de marzo de 2025

Noticiero retrospectivo

- Alberto Arteaga Sánchez. "¿Es delito pinchar un teléfono?". Economía Hoy, Caracas, 10/04/00.

- Jorge Olavarría. "Política de la alpargata". Elite, Caracas, nr. 2112 del 28/05/66.

- Jesús Sanoja Hernández. "!Desestabilización, conspiración!". Tribuna Popular, Caracas, 15/05/86.

- Manuel Caballero y la candidatura de Octavio Lepage. El Diario de Caracas, 19/06/87.

- Eduardo E. Soto (SJ) y las irregularidades del Registro Electoral. SIC, Caracas, nr. 680 de 12/05.

Fotografía: Edificio Galipán, Caracas. Tomada del grupo facebookeano Caracas Antigua. 

domingo, 16 de marzo de 2025

Noticiero retrospectivo

- Miguel Acosta Saignes. “Carga la burra”. Revista Shell, Caracas, año I, N° 1 de 1952.

- Entrevista a Pedro Duno. “Para ocultar su fracaso, Caldera emprende ola de represión”. El Globo, Caracas, 27/06/97.

- Guillermo Meneses. “Tras la muerte de Rafael Oliveira. “El otro rostro de un ´marqués´ bohemio”. Momento, Caracas, N° 521 del 10/07/66.

- Adolfo P. Salgueiro. “La Constituyente y la órbita geoestacionaria”. El Universal, Caracas, 27/08/99.

- “La gobernación del Distrito Federal puso en servicio la Avenida Urdaneta (Caracas)”. Élite, Caracas, N° 1469 del 28/11/53.

Fotografía: Construcción de la avenida Universidad, Caracas. Tomada del grupo facebookeano Caracas antigua.

lunes, 24 de febrero de 2025

Pecar de ingenuos

EN 1959 FIDEL CASTRO FUE RECIBIDO COMO UN HÉROE EN VENEZULA

Luis Perozo Padua 

Venezuela fue el destino elegido, en un contexto de fervor revolucionario tanto en Cuba como en el país suramericano que conmemoraba el primer aniversario del derrocamiento de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez.

El viaje no fue una simple visita de cortesía. Castro, invitado por el presidente electo Rómulo Betancourt, llegó a Caracas con una agenda política y diplomática clara: agradecer el apoyo venezolano a su lucha contra Fulgencio Batista, fortalecer los lazos con el gobierno democrático que se instauraba y asegurar respaldo económico para la naciente revolución cubana.

Viaje en nave venezolana

A la 1:25 p.m., la aeronave de matrícula venezolana que transportaba a Fidel y su comitiva aterrizó en el Aeropuerto de Maiquetía. Lo acompañaban figuras clave de la Revolución Cubana como Raúl Castro, su hermano y futuro presidente de Cuba, Ernesto “Che” Guevara, el célebre guerrillero argentino-cubano, Camilo Cienfuegos, el carismático comandante, Celia Sánchez, su compañera sentimental y figura clave en la organización del movimiento, Pedro Miret, combatiente del asalto al Moncada y alto dirigente del nuevo régimen, Paco Cabrera y Violeta Casals, colaboradores del proceso revolucionario, Luis Orlando Rodríguez, periodista y político vinculado a la izquierda cubana, así como otros “camaradas” de la lucha armada, que conformaban el grupo de confianza del líder cubano.

Un recibimiento político

El recibimiento de Fidel Castro en Venezuela fue multitudinario. En el aeropuerto lo esperaron altos dirigentes políticos venezolanos, representantes del movimiento revolucionario y miles de ciudadanos que veían en él un símbolo de lucha contra las dictaduras latinoamericanas.

Entre los presentes destacaban: Fabricio Ojeda, presidente de la Junta Patriótica, hombre clave en la caída de Pérez Jiménez, Luis Beltrán Prieto Figueroa, en representación de Acción Democrática (AD), Jóvito Villalba, líder de la Unión Republicana Democrática (URD), entre otras personalidades políticas y militares que respaldaban la causa democrática.

La autopista que enlazaba Maiquetía-Caracas, desde horas de la madrugada, estuvo congestionada por la muchedumbre expectante. A su paso el jefe rebelde fue vitoreado.

La primera parada de la caravana se efectuó en el restaurante El Pinar donde la Junta de Gobierno le ofreció a Castro un suntuoso banquete. 

La estancia en el elegante restaurante se prolongó hasta cercanas las seis de la tarde. Al lado de Fidel se sentaron el canciller René de Sola y el ministro del Interior, Augusto Márquez Cañizares.

Se prescindió de todo ceremonial y protocolo. Largas conversaciones, estruendosas risas y, no faltaron las anécdotas de la Sierra, intercalados con los dramáticos episodios del 23 de enero de 1957, que marcó el derrocamiento de la tiranía de Pérez Jiménez

También asistieron Gustavo Machado, secretario general del Partido Comunista, Miguel Otero Silva, director del periódico El Nacional, Gonzalo Barrios de Acción Democrática, Fabricio Ojeda, y entre otros, el vicealmirante Wolfgang Larrazábal, presidente de la Junta de Gobierno de Venezuela en 1958 y quien apoyó a la Revolución cubana facilitando el suministro de armas a las fuerzas de Castro en la Sierra Maestra, así como proporcionando un refugio para el gobierno cubano en el exilio. En junio de 1958, la revista Time remarcó que Larrazábal “se ha esforzado de manera desconcertante por ser amable con los comunistas”.

Mientras tanto, Caracas aguardaba impaciente a Castro en la Plaza del Silencio. Se advertía el mismo delirio del Aeropuerto de Maiquetía.

Un reportero cubano escribirá para la agencia UPI: “En la capital de Venezuela, hasta donde permite la vista se extiende un mar de cabezas. Las gentes se apretujan en los balcones y azoteas engalanados de banderas”. La concurrencia -certifica la prensa de entonces-, excede a las 300 mil personas.

El público enloquecido intentó subir a la tribuna que amenazaba con desplomarse. Por los micrófonos pertinentemente exclamaron ruegos y apelaciones a la calma.

Al poco tiempo el desorden se transformó en aplausos y vítores cuando se advirtió la presencia de Castro y algunos integrantes de su comitiva.

Fabricio Ojeda, en representación de la Junta Patriótica, la organización clave en el derrocamiento de la dictadura el 23 de enero, fue el encargado de abrir el acto. Su discurso, aunque breve, incluyó un reconocimiento a Fidel Castro. Sin embargo, cerró su intervención con una frase cargada de esperanza: “La hora de América, la hora de la justicia ha llegado. El espíritu de la revolución popular está cabalgando sobre los suelos de América”. "Palabras que, con el tiempo, quedarían en entredicho frente a las acciones de los líderes de la revolución cubana, que terminarían por sepultar las expectativas y promesas de un pueblo sediento de libertad bajo el peso de su propia traición.

Huésped de honor

En la mañana del sábado 24, el Concejo Municipal de Caracas en sesión solemne declaró a Fidel Castro, Huésped de Honor.

El líder cubano agradeció la distinción. En aquel salón un óleo llamó su atención. Aquella pintura recogía el momento en que un puñado de próceres venezolanos firman el Acta de Independencia el 5 de julio de 1811. Castro los comparó con su gesta.

En el Ayuntamiento capitalino, Castro y su comitiva esperaron la comisión del Congreso compuesta por Jóvito Villalba, Gonzalo Barrios, Miguel Ángel Landáez y César Rondón Lovera, que lo acompañaron hasta la sede del Congreso Nacional, donde el revolucionario cubano ofreció un discurso.

Comparado con Simón Bolívar

En horas del mediodía, exactamente a las doce, comenzó la sesión conjunta del Congreso para rendirle homenaje “al ilustre visitante”, como lo calificaron los medios de comunicación.

Cuando Castro atravesó el umbral del hemiciclo, uno e los diputados que más euforia denunció fue el poeta Gonzalo García Bustillos que cuarenta años más tarde será el embajador de Venezuela en Cuba.

Rafael Caldera, presidente de la Cámara, visiblemente emocionado recibió al “ilustre visitante” declarando abierta la Sesión Especial concediéndole el uso de la palabra a Domingo Alberto Rangel, de Acción Democrática, quien habló en nombre de los congresistas.

Estamos recibiendo a un hijo de Venezuela -afirmó con vehemencia-, porque Fidel Castro tiene carta de naturaleza en nuestro país. Venezuela, madre de libertadores, debe premiar como hijo suyo a quien ha sabido liberar de la opresión y el terror a un país hermano.

Y prosiguió resaltando: “La figura que ahora nos visita, y quiero decirlo sin incurrir en el pecado de sacrilegio, tiene rasgos que lo semejan de manera notoria, con aquel joven Simón Bolívar.”

Rangel hizo una breve pausa mientras cesaba la ovación, y precisó: “Castro es hoy un héroe, quizás el único héroe que ha producido América Latina desde que terminó la gesta de los libertadores.”

La presencia de Castro en el parlamento venezolano reflejó el interés del naciente gobierno cubano en estrechar lazos con Venezuela. Sin embargo, el momento más emblemático de la visita ocurrió en la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde fue recibido por una multitud de estudiantes, dirigentes políticos y simpatizantes de izquierda que lo aplaudieron sin pausa.

En el Aula Magna, Fidel pronunció un discurso incendiario, lleno de referencias a la “lucha antiimperialista” y la necesidad de consolidar gobiernos revolucionarios en la región.

Su mensaje fue vitoreado por militantes de Acción Democrática, Copei, URD y el Partido Comunista, quienes lo veían como una inspiración para la transformación política y social de América Latina.

Punto de quiebre con Betancourt

A pesar del respaldo y el entusiasmo inicial, la relación entre Venezuela y Cuba se fracturó poco después. Cuando Rómulo Betancourt asumió la presidencia de la República en febrero de 1959, negándose a otorgar la ayuda económica que con tanto fervor Castro solicitaba.

Betancourt, un político de larga trayectoria en la lucha contra dictaduras, veía con sospecha el rumbo comunista que tomaba la Revolución Cubana y decidió mantener distancia de Castro. Esta negativa marcó el inicio de una relación tensa entre ambos gobiernos.

En los años siguientes, Venezuela se convirtió en un bastión de la lucha contra la influencia cubana en América Latina. Betancourt impulsó la doctrina que lleva su nombre, que promovía el aislamiento de regímenes no democráticos y la defensa de la institucionalidad en la región.

Por su parte, Fidel Castro intensificó su apoyo a los movimientos insurgentes en Latinoamérica, incluyendo grupos guerrilleros en Venezuela, lo que terminó por romper por completo los lazos entre ambos países.

Con la llegada de Hugo Chávez Frías al poder en 1999, la relación bilateral sufrió un giro drástico, cimentando una alianza que redefiniría el destino de Venezuela bajo la sombra de Cuba. Para muchos, el país dejó de ser un actor soberano para convertirse en un peón del régimen castrista, un satélite dócil orbitando alrededor de los designios de La Habana. En la actualidad, Venezuela no es solo un apéndice de la isla, sino una extensión colonial sometida a su influencia, donde la independencia forjada por nuestros libertadores se desmorona en el eco de una revolución prometida, pero pervertida desde su origen.

Fotografía: Tomada de la edición de El Nacional. 

21 y 24/02/2025:

https://opinionynoticias.com/opinionpolitica/42498-en-1959-fidel-castro-fue-recibido-como-un-heroe-en-venezuela

 https://www.elnacional.com/opinion/en-1959-fidel-castro-fue-recibido-como-un-heroe-en-venezuela/

lunes, 3 de febrero de 2025

Dispositivo simbólico

4-F: LA SUBLEVACIÓN DE CALDERA

Luis Barragán

Trillados hasta el hartazgo, pareciera y sólo pareciera ocioso retomar los acontecimientos del 4 de febrero de 1992 (4-F), sofocados por la interesada versión oficial impuesta en el presente siglo.  Empero, beneficiados por la perspectiva histórica, luce pertinente ponderar brevemente el discurso pronunciado por Rafael Caldera en la sesión plenaria del Congreso de la República, celebrada responsablemente el mismo día.

Tres décadas atrás, otro fue el escenario institucional para un discurso que trascendió por encima de los más encendidos, los prudentes y también los panfletarios que anegaron el hemiciclo, reflejados fielmente en los resultados electorales del año siguiente. Tratamos del otrora órgano del Poder Público, convincentemente plural y deliberante que actuó inmediatamente después de conocidos los hechos, en el contexto de las más amplias libertades públicas: la alineación de las fracciones parlamentarias dependía de la controversia sostenida internamente, en correspondencia con las posiciones discutidas por la dirección nacional del partido, por lo menos, a juzgar por aquellos que fueron realmente complejos; luego, una mínima, libre y sostenida polémica, derivó en el desarrollo de un conflicto agonal respecto a la conducción de las principales organizaciones y al propio gobierno que soportaban, un signo de madurez luego despreciado; y, como ocurriera con el debate de la nacionalización petrolera, la senaduría vitalicia fue una aportante y útil fórmula constitucional, ejemplificada de nuevo por el líder yaracuyano a través de un discurso de 1992,  pronunciado independientemente del partido de formal adscripción.

Respecto al orador en cuestión, más allá del decreto de Suspensión de las Garantías, profundizó en la naturaleza política de los sucesos y sus consecuencias, tildó de “deplorable y doloroso [el] incidente de la sublevación militar”, siendo el golpe “censurable y condenable en toda forma”, y siendo “ingenuo pensar que se trata solamente de una aventura de unos cuantos ambiciosos que por su cuenta se lanzaron precipitadamente y sin darse cuenta de aquello en que se estaban metiendo”. En definitiva, estimó, “hay un entorno, hay un mar de fondo, hay una situación grave en el país y si esa situación no se enfrenta, el destino nos reserva muchas y muy graves preocupaciones”, constituyendo el pasaje más célebre de la alocución: “Es difícil pedirle al pueblo que se inmole por la libertad y por la democracia, cuando piensa que la libertad y la democracia no son capaces de darle de comer y de impedir el alza exorbitante en los costos de la subsistencia, cuando no ha sido capaz de poner un coto definitivo al morbo terrible de la corrupción, que a los ojos de todo el mundo está consumiendo todos los días la institucionalidad. Esta situación no se puede ocultar”. E importa acotar, por una parte, la ratificación de la postura asumida ante los eventos del 27 y 29 de febrero de 1989 (27-F), pidiéndole al presidente de la República que rectifique en relación al paquete de medidas económicas, motivo o pretexto de los que deseaban “destrozar, romper, desarticular el sistema democrático constitucional del que nos sentimos ufanos”; por otra, “la  dirigencia política ha de darle sepultura (SIC)  a los antagonismos y diferencias en aras del interés común y el fortalecimiento de la institucionalidad, la profesionalización de las Fuerzas Armadas, la apertura del empresariado para reconocer el progreso y los derechos de los trabajadores”; y, luego, constatando que “el pueblo no tiene el mismo entusiasmo y fervor para defender la democracia”, apunta al grave problema de la corrupción, el alto costo de la vida, la infuncionalidad de los servicios públicos, la privatización, la inestabilidad del orden público, y la inseguridad personal.

Del escenario social daban también cuenta los más variados estudios de opinión, extendiéndose un sentimiento catastrofista que desembocó en un antipuntofijismo militante, culpando a los partidos de su propia existencia, como pieza magistral de un discurso público, en buena medida artificioso, trastocado en el dispositivo simbólico que adquirió la sociedad civil para tomar consciencia de sí y de su ilusa independencia, en los términos de Claude Lefort. Derrotada la consabida insurrección de los años sesenta, volvieron los movimientos y las individualidades que la auspiciaron, y, madura la política de infiltración de las Fuerzas Armadas, tardó demasiado tiempo en saberse de la verdadera estirpe política e ideológica de la oficialidad golpista del 4-F, cuya popularidad se hizo patente con el desafiante disfraz militar de los niños en la siguiente semana de carnaval, ignorando que los inauditos actos de violencia se extenderían hasta 1993 en el intento de sabotaje de la transición liderada por Ramón J. Velásquez, añadido el nivel de abstención electoral de una población que juró vivir la más trágica e insólita etapa de su vida republicana, sin intuir siquiera la que advendría en la presente centuria.  

Demasiado poco, o nada se sabía de los alzados el 4-F, e, incluso, el entonces senador Caldera llamó la atención en torno al señalamiento de un magnicidio más aún, cuando no se sabía que los indiciados hubieren rendido declaraciones para admitirlo, en un guiño de ingenuidad que contrastó con el resto del discurso. La falta de antecedentes públicos de la oficialidad capturada, contribuyó a la creencia de un golpe convencional que los partidarios del sistema evidentemente subestimaron, pero al galope de las horas iniciales del día, quizá por la juventud y rango de sus promotores, alcanzaron una popularidad inimaginable al cabo de varias semanas compaginándose con el sentimiento en boga.

Y es que hubo un intento de golpe y sus desconocidos golpistas para el 4-F, correspondiéndole ciertamente  a Caldera sublevarse desde el Congreso de la República, sin que éste tuviere relación alguna o noción de la específica existencia de aquellos; si bien las minorías parlamentarias que rápidamente simpatizaron con el evento, trataron de dar y probar con una determinada  interpretación y contenido, las mayorías ensayaron con la tradicional defensa del sistema democrático, como sucedió el 27-F, dejando libre el espacio político y simbólico para una severa y radical exigencia de cambio al mismo tiempo que reivindicación de las bondades de un sistema en el que sobraba la institucionalidad partidista, según la prédica. Inteligente y sagaz, el expresidente se hizo de ese espacio pivoteándose con una particular comprensión del momento, porque “hay un mar de fondo”: los hechos,  agravados por la fracasada asonada de finales de 1992, apuntaron a una “noción del lugar del poder como lugar vacío”, afrontando la sociedad la “prueba de una pérdida del fundamento” de acuerdo a Lafort y “La invención democrática” de 1990, sintiéndose libérrima con la disolución de las viejas certezas en procura de las más novedosas, o pretendidamente novedosas; siendo más o menos similares los planteamientos esgrimidos por los congresistas, la auctoritas del yaracuyano le confirió toda la eficacia política para darle expresión a muy amplios sectores sociales sumergidos en una peligrosa incertidumbre.

En la fecha aniversaria de aquellos y muy envejecidos sucesos, bastará con comparar la Venezuela de 1992 y la de 2025, por lo menos, en relación a los problemas aquí enunciados, para arribar a una conclusión correcta.  Y, si no le fuese suficiente al amable lector, contrastar los resultados de la gestión “revolucionaria” a la luz de un título de Kléber Ramírez Rojas, “Historia documental del 4 de febrero” (2006).

Fotografía: LB (tienda de IPFA, CC). 

Fotografía: RC, tomada de: https://elestimulo.com/venezuela/2016-02-04/fotos-el-caos-del-4f/

04/02/2025:

https://www.elnacional.com/opinion/4f-la-sublevacion-de-caldera/

Cfr. Discurso RC, 04/02/1992: https://www.youtube.com/watch?v=KeFXmd3Ty00

domingo, 27 de octubre de 2024

Noticiero retrospectivo

- “Relaciones colombo-venezolanas: Señor Presidente de Colombia recibe en audiencia pública a la comisión venezolana. Visita al Puente Internacional ´Bolívar¨”. El Universal, Caracas, 16/01/1926.

- Eduardo Fernández. “Perspectiva: Paciano Padrón”. El Nacional, Caracas, 26/06/86.

- “(Arturo) Uslar Pietri en Miraflores: Venezuela está quebrada”. El Globo, Caracas, 22/07/93.

- “Consideraciones acerca de una refinería nacional”. El Heraldo, Caracas, 01/09/1931.

- “Las nuevas empresas nacionales: Actividades de la Compañía Anónima de Fomento del Estado Lara”. La Esfera, Caracas, 17/03/27.

Reproducción: "Hoy #29Abril cumple 90 años #LuisAparicio, hasta el momento el único beisbolista venezolano en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas en #Cooperstown, Estados Unidos.  En esta foto de nuestro archivo, Luis Aparicio, en su época con los Orioles de Baltimore, aparece junto a #RafaelCaldera en Chicago, el 9 de junio de 1963". Tomado de: https://twitter.com/RafaelCalderaOf/status/1784952017112211576/photo/1 /29/04/2024). 

domingo, 1 de septiembre de 2024

Noticiero retrospectivo

- Almazán. “Claroscuro: Mudanza de mobiliario”. El Nacional, Caracas, 14/02/80.

- Pierre Godia, presidente del Concejo Municipal de París, junto a otras autoridades, inaugura las avenidas Simón Bolívar, General San Martín y Jacques de Liniers. La Esfera, Caracas, 13/05/27. 

- “El Presidente (Lusinchi) y el refinanciamiento: Nuestros acreedores saben que la botija está llena”. El Nacional, 23/02/86. 

- Jesús Paz Galarraga. “Petróleo y soberanía”. El Nacional, 03/02/72.

- Ilka Pacheco. Francisco Arias Cárdenas en Aragua. “Es necesario un plan de reconstrucción nacional”. Economía Hoy, Caracas, 13/07/2000. 

Reproducción: Últimas Noticias, 1969. 

domingo, 25 de agosto de 2024

Noticiero retrospectivo




- José Muci-Abraham. “Correo expreso. Deuda ilegal, contingencia y otras cosas…”. El Nacional, Caracas, 05/03/1986. 

- “Se incorpora al Congreso don Rómulo Gallegos”. La Religión, Caracas, 03/02/61.

- Gustavo Arstein. “Punto y aparte: El Metternich de Harvard” (Henry Kissinger). El Nacional, 04/02/72. 

- “El Doctor Luis Villalba Villalba fundará el ´Nuevo Liceo Caracas¨”.  El Heraldo, Caracas, 09/10/47. 

- Plinio Apuleyo Mendoza. “Dos pintores venezolanos se ganan la vida cantando guarachas y joropos en cabarets” (París). Élite, Caracas, n° 1562 del 10/09/55.

Reproducción: El Nacional, Caracas, 20/12/1969.

domingo, 16 de junio de 2024

Noticiero retrospectivo

-    "Rómulo Gallegos trata de explicar su frase en Maracay" (Candidatura presidencial, ejército). El Gráfico, Caracas, 06/11/1947.

-    Fundada la Federación de Estudiantes de Venezuela, Caracas.  La Esfera, Caracas, 18/03/27. 

-    Leopoldo Linares. "¡Estamos en campaña electoral! Hasta hace pocas semanas la situación del país era casi idílica; ningún conflicto insuperable entre los dos grandes partidos nacionales; completa paz laboral entre patronos y trabajadores;  expectativas favorables al gobierno en los factores más importantes del poder en Venezuela: Fedecámaras, Fuerzas Armadas y el Clero". Resumen, Caracas, N° 135 del 06/06/76. 

-    "Nuestras nuevas empresas industriales: Inauguración de la moderna fábrica de vidrio instalada en Maiquetía". El Heraldo, Caracas,  01/05/31.

-    Imperio Rodríguez entrevista a Pedro José Lara Peña. "Caldera debe liquidar la guerrilla colombiana". El Globo, Caracas, 27/04/97.

Reproducción: Abdón Vivas Terán, miembro del directorio de la Corporación Venezolana de Fomento. Semana, Caracas, N° 65 del 29 al 05/06/1969. 

domingo, 4 de febrero de 2024

Noticiero retrospectivo

- “El que mató a Trotsky resulta ahora español. El alcaide del presidio dice que recibió las huellas digitales de Madrid y que Wornard se apellida Mercader”. UP. El Nacional, Caracas, 22/08/1953.

- Gumersindo Rodríguez. “La crisis política actual y la izquierda”. Izquierda, Caracas, n° 7 del 24/06/60.

- Entrevista a Alfredo Chacón. Reventón, Caracas, 15/09/71.

- Rafael José Muñoz. “La izquierda y la tesis del viraje”. Izquierda, Caracas, n° 11 del 22/07/1960.

- “Luis Herrera no sabe gobernar. Los candidatos de COPEI”. Izquierda, 09/80.

Reproducción: Leonel Alfonso Ferrer, debate petrolero en el Senado: Pedro Pablo Aguilar, Godofredo González y Rafael Caldera.  Resumen, Caracas, n° 93 del 17/08/1975. 

domingo, 28 de enero de 2024

Noticiero retrospectivo

- “Sangre y fuego en Bogotá” (Jorge E. Gaitán). Élite, Caracas, n° 1176 del 17/04/1948.

- “Obras fundamentales” (Mensaje presidencial Pérez Jiménez, obras fundamentales). Billiken, Caracas, n° 2006 de 01/54.

- “Impaciencias y discrepancias se agitan en el campo copeyano”. Resumen, Caracas, n° 70 del 02/03/75.

- Carlos Ramírez Faría. “La rebelión de plastilina” (Poder Joven, Trino Mora). Reventón, Caracas, n° 9 del 21/09/71.

- J. Lossada Rondón. “Miraflores a la vista: Jaime Luisinchi se ha entrevistado 2 veces con Luis Alberto Machado. Es un hecho la designación del parlamentario como Secretario General del Gobierno”. El Nacional, Caracas, 01/02/74.

Reproducción: Rafael Caldera, según Scotto, para un reportaje de Francisco Camacho Barrios. Élite, Caracas, n°1991del 23/11/1963.

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martes, 19 de diciembre de 2023

Líderazgo

NUEVAS MAYORÍAS, DICIEMBRE DE 1958

Luis Barragán

Por décadas enteras, olvidamos los venezolanos aquellos grandes sacrificios que tributamos para hacernos lo más real y convincentemente libres, pacíficos y democráticos en contraste con un largo e inaudito historial de guerras y escaramuzas civiles.  Fueron excesivos los peligros que confrontó la provisionalidad inmediatamente después de caer la dictadura perezjimenista que, por fortuna, encontró respuesta en la vocación y talento, la probidad y persistencia de una dirigencia que no se compra en botica, ni se le encuentra en una caja de detergente. Así las cosas,  recordamos las elecciones generales del 7 de diciembre de 1958 que sintetizaron y legaron algunas de las más importantes lecciones de orden político y estratégico a considerar, salvadas las debidas proporciones históricas.

A los comicios concurrieron las más importantes personalidades y partidos de la Venezuela de entonces, luego de las finalmente fracasadas mesas redondas convocadas para seleccionar al  definitivo candidato de la unidad nacional. Faltando muy poco para la fecha estelar, Wolfgang Larrazábal recibió el apoyo de URD y PCV, Rafael Caldera de COPEI e IR, y Rómulo Betancourt de AD, inequívocamente el elegido para la presidencia de la República, mientras que referentes igualmente valiosos como Rafael Pizani y Martín Vegas retiraron sus opciones.  Por cierto, puede decirse, los venezolanos estábamos completos, añadida una tesonera y masiva inmigración,  como hoy no lo estamos tan violenta e injustamente disparada la emigración.

Descartado como un hallazgo estratégico, constituye toda una perogrullada expresar que las figuras e intereses desplazados, ofrecían una sólida y variada resistencia, sumada la tentativa cuartelaría del coronel Héctor D´Lima y del capitán César Vanegas, menos conocida a la postre que la de los teniente-coroneles Juan de Dios Moncada y José Hely Mendoza.  Apartando las obvias responsabilidades del novísimo presidente de la Junta de Gobierno, Edgard Sanabria, candidato alguno reclamó y se erigió en el árbitro absoluto de la situación a dirimir, sino en aún los más diligentes promotores de la consulta popular, canalizando los numerosos empeños por no  sucumbir y  retroceder.

En efecto, se avanzaba y no parecía que internacionalmente hubiese tampoco alguna crisis capaz de atajar el proceso venezolano, a pesar de las acechanzas de Chapita Trujillo, desde República Dominicana. Muy luego, escasos los indicios, fue que se dijo de la ocupación militar del Esequibo por Pérez Jiménez que posiblemente hubiese retrasado su derrumbe, pero que, presumimos, se convirtió en uno de sus numerosos escenarios de supervivencia que hubiese recibido eventualmente una adecuada contra-respuesta de sus adversarios de cárcel y clandestinidad combativa.

Suele ocurrir a la salida inminente o consumada de toda tiranía, el liderazgo democrático nombraba la realidad, esgrimía la verdad sin dejar espacios suspensivos para la denuncia de los problemas fundamentales del país y del propósito de resolverlos. Otra perogrullada, el líder informaba, orientaba, conducía, pautaba, trazaba las líneas políticas y procuraba una ampliación del discurso político para ganar a más adeptos, tratando de darle alcance a los que dudaban o temían, y sospechamos que añales atrás fueron muchos, porque la construcción de unas nuevas mayorías urgió de una esmerada tarea pedagógica que concedió un diferente lenguaje, sentido, coherencia, determinación, logro, frente al llamado Nuevo Ideal Nacional.

Imposibilitada una fórmula única para la candidatura presidencial, la unidad se explicó a través de diferentes plataformas electorales que, ayer, incluso,  las podían conformar y encarnar un solo partido y los independientes afines que así lo requerían, por su extensión y complejidad, o las varias alianzas de partidos; valga la acotación,  por estos años del presente siglo, hemos conocido dos genuinas y legítimas plataformas opositoras de las que todavía no acusa recibo la sociología política venezolana para  determinar una naturaleza y un universo tan particular de relaciones. Por supuesto que hubo grandes y severas diferencias entre los partidos democráticos, en la centuria pasado, aunque individualidad alguna fue acusada de deshonesta y colaboracionista con el ancien régime, y, faltando poco, todas se comprometieron a acatar los resultados electorales, y asimismo se acordaron en sendos ámbitos de interacción que no agota el puntofijismo a un único y celebérrimo documento.

Cada quien desarrolló una intensa campaña con el favor y fervor de las libertades públicas ejercidas,   pero hubo una sincronización extraordinaria de propósitos y tareas, concibiendo la unidad por los hechos, además, orientada la novedad hacia la definición y construcción de las nuevas mayorías.  Es otro el aprendizaje político, después de diez años de dictadura que no descarta a nadie, incorpora a los más disímiles, prevé y resuelve las perturbaciones que pueden dar al traste con la experiencia, ejemplificada por la administración del conflicto interno de AD que no tardará en estallar teniendo al guatireño como inquilino de Miraflores.

Nuevas mayorías que le dieron soporte a la naciente democracia representativa por largo tiempo, con un liderazgo acorde a las exigentes circunstancias, franco, transparente, decidido, esforzado como el que más y de una importante proyección estratégica, porque no fue casualidad alguna que, al apenas conocerse los resultados, ya hubiesen serias y sostenidas alteraciones del orden público. Una unidad de piedra monolítica era inconcebible, ausente la vivencia y vivacidad de un reto que fue inexorablemente político, generados un lenguaje, metas y perspectivas diferentes.

Sesenta y cinco años transcurridos, el colmo no hubiese sido el de fracasar por una errada decisión del líder, sino al constatar que, después de tanto cacareo, no se le tenía realmente: siempre es posible el espejismo de un protagonista de insólita temeridad, latosamente fugaz.  Una fotografía de Leo Matiz, tomada en medio de la intentona de J.M. Castro León de julio de 1958, en la que aparecen Villalba, Caldera, Larrazábal y Carlos Luis Araque,  ilustra que hubo un liderazgo múltiple, cuyas coincidencias y compromisos igualmente reconocieron, ordenaron y explicaron una irreductible competitividad.

Fotografía: Leo Matiz / Archivo Fotografía Urbana.

19/12/2023:

https://www.elnacional.com/opinion/nuevas-mayorias-diciembre-de-1958/

Narrador

  https://www.youtube.com/watch?v=4SJWVmLKTlY