-Santos Chacín Sánchez. “Horacio Ducharne: Un romántico
iluso de la libertad”. Élite, Caracas, N° 2060 del 20/03/65.
-Ricardo Montilla. “Algunos personajes galleguianos”.
El Farol, Caracas, N° 210 de julio-agosto/64.
-Chefi Borzachini. “José Meier: El jazz no es un estilo
dancístico menor”. El Nacional, Caracas, 02/04/86.
-Federico Brito Figueroa. “El aula en la calle:
Reflexiones de Humboldt sobre Venezuela”. Últimas Noticias, Caracas, 04/10/69.
-“La herencia de Francisco de Miranda” (Fotografías). El
Farol, Caracas, N° CXXVII de 1950.
Reproducción: Pablo Acosta Ortíz, tomada de la cuenta facebookeana de Nicomedes Febres, quien comenta: "...Hace poco adquirí en el Museo del Transporte una fotografía de 1892 de unas parejas jóvenes en una reunión social en la Caracas de entonces y en el reverso de la bella imagen original están identificados los personajes retratados, y uno de ellos es el doctor Acosta Ortiz y mi deber es darla a conocer para enriquecer la iconografía de nuestros maestros de la Medicina. Hoy publicaré la fotografía parcial donde aparece este maestro que todos los médicos estamos obligados a respetar y honrar, acompañado de una bella señorita.". Vid.
Al comienzo de los años sesenta los loquitos del MIR fantaseando con los sucesos de la Sierra Maestra y con la Revolución Cubana decidieron irse a la lucha armada creando células urbanas y frentes guerrilleros rurales por lo que los loquitos del partido comunista presionaron al partido para seguir el ejemplo del MIR. Mientras el presidente Betancourt, como zorro viejo aguardaba porque con sus desplantes quería derrotarlos, incluso sus acólitos decían que el presidente con sus acciones forzaba los editoriales de tribuna popular, el órgano del pcv. La juventud de AD, por esos complejos revolucionarios adecos de medio palo decidió irse en masa al MIR.
Livia, era una estudiante de psicología y una muchacha radical, militante de la juventud comunista y decidió incorporarse a la lucha armada como terrorista en una unidad táctica de combate urbano que eran pequeños grupos de 3 o 4 terroristas encargados de atracar bancos para conseguir dinero para las guerrillas, o matar policías de punto, o poner bombas en casa de sus enemigos y otras finuras revolucionarias. En una acción decide el grupo al que pertenece poner una bomba en una casa de exilados cubanos que llegaron muertos de hambre a Caracas y eran activos en la publicidad anticastrista y se alojaban míseros y amontonados en casas como en la urbanización Bello Monte y allí llego el grupo de Livia a poner una bomba y como no estalló, fueron a chequear lo sucedido y un policía de punto que vigilaba el lugar les advierte y cruza disparos con ellos. La bala que mató a la joven positivamente salió del arma de un terrorista, como me lo confirmó el patólogo años después, pero como en asunto de publicidad los comunistas son unos aviones, optaron por decir que la había matado el pobre policía. Es más, a esos cubanos yo los medio conocía y eran gente pacifica que para comer se presentaban en la Cervecería Porlamar en Chacaíto y con dos bolívares se tomaban cada noche dos cervezas y los pasapalos respectivos que podía ser tres sardinas fritas, las mejores que he probado en mi vida, o tres tequeños grandes con cada lisa y los conocí porque la cervecería quedaba a una cuadra de mi casa y con frecuencia iba allí con amigos y de mesa a mesa nos fuimos conociendo. Como yo si conocía a muchos jóvenes comunistas, algunos amigos míos, aquella lucha terminó con el asesinato de casi un centenar de policías inocentes que no tenían nada que ver con la lucha armada, y cuyas fotos eran tan monstruosas que los periódicos no las publicaron. Con la asociación de la lucha urbana con el hampa común los que recogían el dinero para las guerrillas, se quedaron con gran parte del dinero robado y se lo gastaban en putas, o se levantaban a las esposas de los guerrilleros que estaban solas, con el cuentico de la solidaridad socialista. Además el gobierno había infiltrado tanto a los grupos que los propios guerrilleros comenzaron a confiar más en sus amigos que en la estructura del partido y me dicen que más de uno delató a muchos camaradas. Así que Livia no tenía ningún mérito para ser exaltada, y los tipos que sacaron ahora del edificio Los Andes, nombrado por el chavismo con el nombre de Livia y que presuntamente eran estudiantes, eran todos unos chavistas, de modo que ese es un pleito entre alacranes, que ni nos va ni nos viene como pleito entre ratas. A otro gato con ese hueso.
En la foto el edificio Los Andes emblemático y en cuyos sótanos aprendí a jugar billar, a pasar despechos y tomar cerveza como a los 14 años en el Billar de Oro
-"El General Gómez, Presidente Honorario de la Asociación Nacional de Cafeteros". El Nuevo Diario, Caracas, 03/04/1935.
- Luis Navarrete Orta. "¿Renovación bobalicona?" (Universidad). Deslinde, Caracas, 04/05/69.
- Jesús Sanoja Hernández. "Diccionario de apodos". El Globo, Caracas, 20/10/93.
- "Deberán bajar precio al whisky este mes. Cobran la caja los importadores al precio que venden una botella a los consumidores". Últimas Noticias, Caracas, 01/11/60.
Para el suscrito el ser fotógrafo es una de las profesiones más difíciles que existe por cuanto se necesita poseer una paciencia franciscana. Paciencia que creo que se me agotó mientras esperaba que mis pacientes parieran pues me instalaba al lado de todas ellas durante el trabajo de parto ya que la compañía del médico es el mejor tranquilizante para una parturienta. En mis otros saberes he sido más independiente y como he sido testigo de cómo trabajan muchos fotógrafos amigos, me asombra la paciencia que tienen para lograr una imagen que los deje satisfechos, pues es cierto que existe el “momento fotográfico”. De hecho, soy un admirador incondicional de los teléfonos digitales que tienen incorporados su cámara fotográfica pues me hacen casi todo el trabajo de conservación de la imagen. A veces me sonrío de lo mal fotógrafo que soy pues cada objeto que entra en mi casa es fotografiado y clasificado en mis archivos que son voluminosos, tanto los de las fotos en físico como en mis archivos digitales, habiendo días cuando he incorporado al banco de imágenes docenas de fotos. También he visto actuar a varios fotógrafos amigos, bien haciendo el registro de la colección o haciendo trabajos de campo y poseen una paciencia que se me agotó.
Era heroico realizar ilustraciones fotográficas a finales del siglo XIX y comienzos del XX por lo que se utilizaban fotograbados en planchas de metal o en piedras litográficas producto de dibujos de gran belleza y el Cojo Ilustrado, según recuerdo, fue el primer medio impreso en mostrar fotograbados hechos en Venezuela y luego de algunos años fueron apareciendo las primeras fotografías de los fotógrafos de la época.
En la foto una piedra litográfica revertida para que ustedes puedan apreciar las primeras imágenes de próceres civiles venezolanos de entonces.
El día ocho de
los corrientes, Sofía Ímber arribó al centenario de su nacimiento. Muy natural,
distintas voces se hicieron sentir para la celebración, aunque Nicomedes Febres
hizo fiesta en D´Museo reiterando su admiración por la extraordinaria promotora
cultural que fue y de una enorme sensibilidad por las artes plásticas; además,
mujer muy avispada y terrenal.
La
intransigente periodista (intitulaba así una exitosa columna de muchos años), con
posturas políticas que muchas veces no compartimos, pero – eso sí – cabal defensora de la libertad
y de la democracia, fue una creadora, diligente y abnegada servidora de la
nación. Tomó la dirección de un museo que se prometía muy modesto,
convirtiéndolo después en un importante referente internacional.
Empleó toda su
capacidad de trabajo e influencia para reivindicar la presencia del arte en
multitudes que lo descubrieron con su toda y su más exacta contemporaneidad,
abriendo y extendiendo cada vez más sus espacios físicos y comunicacionales a las
juventudes de un país otrora promisorio.Ayudó a masificar el talento venezolano y foráneo, familiarizando a la
población con una experiencia estética que la hizo propia, y, faltando poco,
hizo estupendas adquisiciones de obras que conforman una colección que ojalá
todavía se preserve, porque después del consabido suceso con “La Odalisca” de
años atrás, somos desconfiados.
Por
supuestísimo, el centenario le importó un bledo a las instancias oficiales que
sólo gobiernan para síes, para los suyos. Empero, los suyos parecen ser muy pocos,
ya que – diciéndose revolucionarios – no aportaron, ni les da tiempo para aportar
novedad alguna: en el curso de este siglo: no hay un nombre y un esfuerzo
exitoso que sea equivalente a la Ímber, abundando la mezquindad para reconocerle
su méritos, pues, es una extraña como el resto de los venezolanos para el
Estado, o lo que va quedando de él.
En varias
ocasiones, con o sin la FIA a cuestas, conversamos
con Nicomedes sobre quien fue su amiga entrañable, incluyendo anécdotas y
humoradas.Y, ojalá, se anime a escribir
al respecto, porque Sofía continúa como una novedad para todos.
Fotografía: José Sigala, tomada de la cuenta facebookeana de Tomás Straka.
Desde principios
de año, nos afiliamos a una cuenta sevillana de Tik-Tok relacionada con las
procesiones de Semana Santa. No impresionó la complejidad del trabajo que
incluye el duro entrenamiento de los costaleros con la enorme y pesada parihuela,
siguiendo una larga y hermosa tradición; y tanta fue la impresión, que adscribimos
a otras dos o tres cuentas similares.
La actividad
fundamental ha generado otras relacionadas con una cierta coreografía, imágenes
alternas, motivos musicales, ventimenta, orientadas para un recorrido de
devoción. Podrá argumentarse el interés comercial y específicamente turístico
de la actividad, algo inevitable, pero no menos importante es señalar la
dirección ejercida por el obispado correspondiente que no la hace esencial y
sustancialmente crematística y utilitaria.
De modo que no
tratamos de una iniciativa espontánea, improvisada y repentina. Y, si es de
hacer alguna comparación con otra legítima faena a cumplir en una semana o unos
días, para la cual el resto del año se mueve y se prepara toda una industria, carnavales
como los de Brasil distan mucho del específico y trascedente propósito de las
procesiones católicas.
En una España
cada vez más descreída, como está ocurriendo en toda Europa, llama la atención
la extraordinaria concurrencia a las procesiones, por lo menos, las que más se
esmeran durante el año por atraer a las personas. E, incluso, nos conmovió muy
recientemente, el video tomado a media distancia de una procesión acompañada
por devotos también descubiertos mientras lloviznaba: lo impresionante fue que
los espectadores u observadores que estaban parados, e, igualmente, al
descubierto, sólo sacaron sus paraguas toda vez que se alejó la procesión.
Es nuestra la
impresión, con las excepciones del caso, que la actividad en el medio urbano
venezolano prácticamente está desaparecida. Comporta una profunda convicción
para el sacrificio de cargar con una pesada parihuela y una sencilla pieza,
como de acompañarla en oración.
Acotemos, las concretas
circunstancias impuestas por el régimen, no facilitan el tiempo y el esfuerzo
necesario para hacer las procesiones, por cierto, ganando terreno una cultura
que es la del pensamiento mágico-religioso predominante en el curso de esta
centuria. Además, sugiere la existencia de hermandades y cofradías para
promoverlas y competir sanamente entre síes,
cosa que no es del gusto de los sectores oficialistas.
La vieja
prensa nos reporta grandes procesiones en la Venezuela de antes, y, como bien
recordaba Nicomedes Febres en Facebook, hasta los años sesenta y setenta del
veinte, las emisoras radiales transmitían música académica y la televisión
reiteraba las películas hollywoodenses de siempre; antes y ahora, tuvimos
parihuelas muy modestas de compararlas con las españolas, italianas, colombianas,
mexicanas, o estadounidenses, incluso. Empero, lo cierto es que, descreída la
sociedad más contemporánea, por un motivo o por otro, las nuevas generaciones
tienden a desconocer estas experiencias de devoción católica, ocurriendo con actividades
de otras confesiones organizadas, como si el hombre pudiera prescindir de toda
trascendencia, de toda posteridad, de un ir más allá de la punta de la nariz.
Gráficas: Aporte de Nicomedes Febres, desde su cuenta facebookeana: procesión en la Venezuela de antes; y captura de pantalla de video tomado en la Antigua Guatemala: https://www.youtube.com/watch?v=Vix5kYVO4LQ
Tal día, como
hoy, diez años atrás, en la Asamblea Nacional, el oficialismo finiquitó el trámite del proyecto de Ley
Orgánica de Cultura. Empleada la mayoría
ejercida tan arbitrariamente ejercida a nivel de la comisión correspondiente y
de la plenaria, por lo pronto, el hecho acarreó cinco importantes paradojas.
La primera,
desde la instalación misma de laComisión Permanente de Cultura, se planteó la aprobación del instrumento
legal impuesto finalmente en la segunda discusión celebrada el 13 de agosto de
2013, añadida la creación de un fondo especializado, pero jamás Maduro Moros lo
promulgó después que sus partidarios se rasgaron las vestiduras por sancionarlo.
Vencido el plazo para la promulgación, sin que jamás devolviera la pieza
legislativa, año y medio después dictó un decreto ley en el que desaparecióel fondo que ellos supusieron exclusivamente combatido
por Fedecámaras y sus lacayos.
La segunda, la
oposición fue despojada de la presidencia de la referida comisión, como de
otras que reglamentariamente le correspondían, siendo una baja considerable la
de Miguel Angel Rodríguez, el diputado que la encabezaba. Sin embargo,
continuamos adversando el proyecto asumiendo responsabilidades antes
insospechadas, constando todavía en las redes nuestras modestas actuaciones,
aunque importa reconocer, a pesar de su sectarismo y dureza, como de las
enormes diferencias ideológicas y políticas que sostuvimos, la diputada Gladys
Requena fue una leal competidora en el seno de la comisión en la que sucedió a
Miguel Angel, como no ocurrió con la directiva asamblearia al debatirse en un
par de ocasiones la propuesta legal.
La tercera,
preparados para la reforma de las leyes militares, según lo anunciamos con antelación,
de acuerdo a las normas reglamentarias fuimos destinados a la tan polémica
comisión obligándonos a profundizar en la materia: defenestrado Miguel Angel,
Maite Espinaza y Gisela Kosak solicitaron una entrevista personal pidiendo que
no abandonásemos la pelea, y seguimos adelante, también con el apoyo decidido y
valiente de Diana López, otrora directora de Cultura del municipio Chacao, y el
aporte invalorable y sostenido de Nicomedes Febres.Luego de sancionada la ley, surgieron voces del mundo cultural en los
principales diarios para quejarse, dándoles miedo luchar en medio de la refriega
parlamentaria; todavía esperamos que nos devuelva la llamada un escritor que se
encontraba en la isla de Margarita el fin de semana en la que acudimos a la
consulta oriental de la propuesta, invitándolo infructuosamente a dar una rueda
de prensa para que después el muy orondo pretendiera armar un escándalo en una entrevista
de la prensa, cuando el mal estaba hecho, o la periodista que nos increpó
alegando la inutilidad de combatir un proyecto siendo minoría en el parlamento,
en un medio radial.
La cuarta, los
partidarios del gobierno armaron una alharaca en vías de aprobarse y una vez
aprobada la ley, junto a otras propuestas como la de protección social del
artista que llevó igualmente a estrellas de la televisión a montar un espectáculo en el hemiciclo. Hoy,
nadie se refiere al fracaso de los textos legales y a la crisis humanitaria
compleja que también y bastante los aqueja, limitándose mecánicamente a
respaldar a Maduro Moros, por no mencionar que, desgraciadamente, acertamos con
los pronósticos de 2013.
La quinta, el
mayor de sus fracasos, ya no hay siquiera una política cultural del régimen a
menos que se diga de la importación por varias horas y pago millonario de
cantantes en un país en la debacle, con un régimen deseoso de dar señales de normalidad
y de una situación arreglada.Sólo basta
con ver en la prensa escrita de finales del siglo XX y, la que queda, oficial y oficiosa del XXI, para apreciar el
contraste de la oferta cultural de todo ámbito, y la actual, añadida la de un
cine de dominante procedencia estadounidense que no tiene comparación con la
más diversificada de décadas atrás.
Sobrevive una
escasa documentación de la discusión que tuvo ciertaresonancia en la opinión pública, hacia 2013,
insuficiente para evitar el olvido (puede verse: http://leydecultura.blogspot.com;
https://www.youtube.com/watch?v=oE-wgNuowkI&t=105s;
y https://www.youtube.com/watch?v=KdHHHm5pnsg&t=123s),
siendo el de la cultura uno de los
problemas fundamentales del país. Una materia que nos ocupó apasionadamente en
la diputación, como luego la del comercio electrónico, Esequibo, Fuerza Armada,
universidad, o la relegitimación de la democracia.
El extravío de
la arquitectura que alguna vez le dio timbre e identidad a Las Mercedes,consagra el elevado y rentable estatus de
urbanización comercial que ha alcanzado, siendo tan inherente al socialismo del
siglo XXI cambalache.De excentricidades
que no tardará en recuperar plenamente, por lo menos, hasta que las camarillas del
poder se acuerden tras la molienda de los intereses representados por El
Aissami, el sector al este de la ciudad capital expresa fielmente un modelo
económico garabateado por las zonas especiales, quincallizable todo el país, al
mismo tiempo que despunta una lumpemburguesía de traumas infantiles que todavía
la resienten, redundando en una estética del deterioro, por defecto y
exageración.
Ningún afán
proselitista los convocó, y consigna política alguna esgrimieron los
conferencistas que recientemente versaron sobre seis edificaciones emblemáticas
encaminadas al olvido, bajo la iniciativa de DOCOMOMO de Venezuela. Así, María
Teresa Novoa,Edgar Cruz Contreras,Edmundo Hernández y la incansable Hannia
Gómez, cautivaron al público que prácticamente no cupo en la Sala TAC de Paseo
Las Mercedes, sabiéndose en una escenografía que explicó muy bien la magnífica
exposición de Juan Iribarren.
En el marco de
la edición inaugural de Caracas Design Week 2023, distintas escuelas se dieron
cita a propósito de la muy bien documentada reflexión sobre Miguel Salvador
Cordón y el edificio Donosti (1949), el constructor desconocido del edificio
274 (1950),Urbano de Mantxobas y el edificio
Aralar, (1950), José Abasolo y el edificio Amayur (1953), Donald E. Hatch y el
Centro Comercial Las Mercedes (1954), Carbonell&Sanabria y el edificio San
Carlos (1954). Cada conferencista se detuvo en los detalles del inmueble
correspondiente,subrayando pacientemente
los méritos y novedades (aún vigentes) en
el contexto de una urbe – por entonces - en transformación, pero igualmente dio cuenta
de las recurrentes y obscenas
modificaciones experimentadas en los últimos años, diluyéndose las obras en
silenciosa advertencia de la definitiva demolición que se aproxima.
El modelo
urbano del régimen que lo es, activamente participado por la presunta oposición
que gobierna el municipio, hace de Las Mercedes un gigantesco bodegón de
bodegones que tanto desean emular las restantes alcaldías del país poco
conformes con el común enjambre de las calles del hambre, afectando el
tradicional comercio formal. El cambio
crecientemente orquestado de las ordenanzas que hacen también de las barriadas
populares, un complejo de bazares de toda índole, no tiene contemplación alguna
con la vocación de los lugares, el
diseño de casas y edificios, calles y avenidas que conceden identidad, memoria
y calidad de vida, a favor de la perpetua provisionalidad del paisaje que
banaliza y hastía la mirada.
El constante intercambio mercantil de todo nivel que monopolizan los prohombres del poder y sus
colaboradores inmediatos, privilegia los sitios de una alta densidad
poblacional. Buhonerizados de muy diversas maneras, complotados por el ruido y
las extravagancias que juran marcar una pauta, los cambalaches del socialismo
requieren de una piñatería constante, con diseños virales que los creen de una
imbatible distinción, tal como los trepadores sociales de la hora – impávidos -
hacen de sus novísimas adquisiciones un batiburrillo de la cursilería decorativa,
exagerando la estética de sus ascensos.
En las
locaciones de menor y peor suerte, como las adyacencias del mercado municipal
de Quinta Crespo o del Centro Médico de San Bernardino, convienen en una estética de la ruindad que
bien muestran los inmuebles invadidos, notables por los ranchos literalmente encaramados en
las azoteas. O la consabida e impune quema de la biblioteca de la UDO en
Cumaná, nos impone de una realidad propia de la ingeniería y arquitectura
forense.
Esta vez, no
se trata de un acontecimiento sísmico, una falla estructural, o el impacto de
un misil sobre edificios que provocan una injusta e inmediata pérdida de vidas,
sino de una deliberada cultura espacial y visual que también afecta los
derechos humanos, propiciada por el régimen tal y como alguna vez lo comentamos
Nicomedes Febres Luces y el suscrito, en los tiempos que combatimos el otrora
proyecto de Ley Orgánica de Cultura, diez y más años atrás, en la Asamblea Nacional
y, huelga comentar, in situ. Finalmente, las recientes disertaciones de María Teresa,
Edgar, Edmundo y Hannia, aportan varios
y valiosos elementos preventivos y
paliativos, ojalá capaces de suscitar la discusión de legos y especialistas con
miras a la ruptura y transición - o
viceversa - democrática y humanizadora.
Naturalmente,
rápido corrió la noticia en torno a los fallidos comicios de la UCV del viernes
próximo pasado.No obstante, el mundo no
se ha acabado: ganar la autonomía universitaria requiere de una inmensa
disposición para luchar, tanto como para comprender la naturaleza misma del
régimen que la ha cercenado.
Por lo pronto,
la masiva concurrencia de votantes autoriza a pensar en el profundo sentimiento
universitario que no muere, requerido con urgencia de un liderazgo que lo
interprete y canalice. Personalmente, hemos creído en el rol del aula superior
en Venezuela semejante al que desempeñó Solidaridad en Polonia, distante de los
colaboracionistas mal encapotados del gobierno.
Error garrafal
el de la Comisión Electoral que no aclaró a tiempo la situación, generó la más
extendida y lamentable confusión, pero –
hecha la corrección – habrá comicios los próximos días. Valga acotar, nos parecen válidas todas las conjeturas
escuchadas desde antier, temiendo y mucho que puedan apuntar a escenarios de
perfecto cumplimiento, como la perversa jugada de laboratorio de un gobierno
que actúa y, a la vez, luce imperceptible por sus habilísimos movimientos; la
creación de condiciones que, a muy corto plazo, promueva y diga justificar el
nombramiento de un tren rectoral desde el minpopo que se ocupa de las diezmadas
universidades; o que los obstáculos interpuestos hablen de un ensayo general
que permita calibrar reacciones y consecuencias de cara a las consabidas primarias
presidenciales, amilanando a las fuerzas opositoras.
Ineludible,
preocupa y consterna la violencia escenificada contra la ciudadana rectora, el
Consejo Universitario y cualesquiera otras personas e instancias de la UCV que
favorezcan la narrativa interesada del régimen.Sobre todo, por el inmoral derroche de ímpetus y arengas que jamás se
sintieron con el allanamiento todavía en curso de la sede universitaria, con un
exceso de histrionismo que hace del problema una tragicomedia.
En nombre de
la remodelación y de la estética que se hacen pasar por restauración en la
Bienal de Venecia, las elecciones se realizan en una universidad completamente
ocupada por las huestes oficialistas que niegan el presupuesto para que ella
misma se mantenga.Los trabajadores
seguramente sub-asalariados de la misión gubernamental y sus contratistas,
compartieron los espacios con las muy nutridas colas de votantes, conformando
un raro paisaje, camino aceptar que la universidad es opositora por excelencia,
frente a quienes no creen en la libertad, el pluralismo y el respeto a la
dignidad humana.
Fotografías: LB (UCV, 26/05/2023). Junto a Nicomedes Febres, una estupenda coincidencia en medio de la jornada. Asistencia masiva, una muchachada que conversa y se fotografía en los jardines. Pacientes colas. El personal gubernamental de ocupación en medio de la algarabía. Universidad remodelada con baños que clausura y no repara.
Creo en los valores de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad como forma de vivir en sociedad en una nación democrática y los venezolanos antes creíamos que una vez alcanzados esos anhelos todos seríamos felices. Pero no, la Democracia debe ser defendida cada día por los demócratas, pero es difícil separar a la democracia de la igualdad y no somos iguales, hay seres viles que creyeron que abandonando la democracia en 1998 votando por estos militares delincuentes seríamos más felices, sucediendo lo contrario, como nadie honrado y con dos dedos de frente pone en duda. Desde la Guerra de Independencia no creo que los venezolanos hayamos sido más infelices en nuestra Historia. Lo irritante es que esos cretinos que votaron por un militar arrecho ni siquiera piden perdón ahora y siguen añorando a otro militar arrecho. Hoy veo también a Norteamérica en un severo proceso de deterioro político y social, como si la Democracia no tuviese manera de defenderse con sus propias armas. Cómo es posible que una gran nación se debata entre dos ancianos decrépitos como Trump y Biden?. Revisando mis artículos de aquella época del asesinato del malandro George advertí lo que vendría y desgraciadamente luego sucedió. Por desgracia hoy esa nación está peor y está intoxicada de exceso de tolerancia y la tolerancia intoxica cuando se pierden los valores fundamentales de una sociedad y cuando lo grupal predomina sobre lo colectivo. Europa no está mejor. Cómo es posible que arda París, cada vez más islámica, porque los flojos protestan porque subieron dos años la edad de jubilación, de 68 a 70 años cuando afortunadamente la expectativa de vida ha aumentado tanto? Y esa expectativa de vida ha aumentado por el trabajo en una sociedad y no por sus reposos. Que mundo éste!! Cada vez me gusta más mi casa y mis libros.
Las imágenes son parte de mi biblioteca donde converso con gente como Aristóteles hasta con Oscar Wilde.
Breve nota LB: Conozco la biblioteca de Nicomedes, o, mejor, el núcleo de su biblioteca en un hogar en el que se respira cultura por doquier. Es una biblioteca de uso y en uso, constante, llena de detalles, datos, increíblemente ordenada. Y, por supuesto, es absolutamente disciplinado. Prueba de ello, la sistemática reflexión por escrito, diaria y madrugadora de quien nos ofrece sus textos y, faltando poco, joyas inéditas de la fotografía.
En los años 1940 la zona elegante de Caracas era la zona de La Candelaria conectada con San Bernardino por la avenida Vollmer y donde ahora está el elevado sobre la avenida Urdaneta había una plaza redonda llamada Rubén Darío en homenaje al poeta. Fue cuando al famoso arquitecto urbanista Rotival le encargaron hacer el plano de San Bernardino y lo hizo a la manera de París, en triángulos y la zona más elegante de Caracas fue una vía vertical de norte a sur que iba desde las riberas del Guaire donde está Puente Mohedano hasta el hotel Ávila, el Hotel Potomac y el Centro Médico de San Bernardino y lo que hoy son las oficinas de la marina de guerra eran las oficinas de la Shell. Las oficinas de la Creole estaban en un edificio que después fue la Seguridad Nacional y donde está el Hotel Hilton. En sus cercanías estaban las zonas de diversión y los mejores bares y restaurantes de la ciudad como el Bar Windsor y el restaurante Chantilly, todo bordeando Los Caobos que entonces tenía un club de Jai Alai. Fue así, por presión de las empresas petroleras que se hizo necesario construir más hoteles y por eso se construyó el Hotel Potomac por influencia de los ingleses de la Shell o el Hotel Walforf entre otros, de estilo Art Deco ubicado en el lado oeste del nuevo Sambil y cerca de la Casa Italia. El Waldorf era dirigido por un austríaco llamado, si la memoria no me falla, Schlesinger que se hizo famoso por su generosidad al dar muchos alimentos a los necesitados. No recuerdo porqué fui mucho después un día al Waldorf y me asombró que sus pisos eran de mármol blanco de Carrara, algo llamativo porque cuando fui la zona de La Candelaria, allí cerca, había perdido gran parte de su glamour que desapareció con el traslado de la Creole a Los Chaguaramos por lo que fue inaugurado el Hotel Tamanaco, que desde entonces desplazó al Ávila y al Waldorf y allí llegaban los petroleros americanos después. También para ellos se construyeron el Valle Arriba con sus canchas de golf y la urbanización Las Mercedes para los empleados de segunda línea con viviendas bifamiliares. Pero esa es otra parte de la historia civil de nuestra capital.
En la foto de época el Hotel Waldorf en estilo Art Deco de la época.
Tengo muchos años en el mundo del Arte y la Cultura y leí anoche por Facebook un fugaz diálogo entre dos estimados amigos críticos y curadores sobre lo que sucede y puede suceder en el mundo del arte venezolano y su comparación con períodos anteriores; realidades que van desde la comprensión de los modelos culturales acordes con los modelos políticos como pudo ser el surgimiento de Los Disidentes con el surgimiento de la república democrática, o el surgimiento de los artistas de los años ochenta y la resaca que fue el fracaso de la Gran Venezuela de CAP con el Plan Gran Mariscal de Ayacucho y la dilapidación de la riqueza nacional que condujeron al Viernes Negro. Por supuesto, lo político no es el único referente porque hay otros aspectos muy importantes a considerar, desde el desarrollo tecnológico incluyendo internet, la imagen digital, las nuevas expresiones del arte, las formas de consumo del arte, o las migraciones muchas veces por razones políticas o económicas que han creado dosVenezuelas, la del exilio llamémosla así, y la de la resistencia, aquí. Debería incluirse la del régimen, pese a su pobreza estética, moral, intelectual y ética, donde reina el abuso de poder, la ignorancia y la lucha por los exiguos beneficios del poder donde la Cultura es el familiar más mísero de la nación. Las cifras que manejo, que no son oficiales, pero si ajustadas a la verdad y según ellos los resultados que veo son dantescos. Por ejemplo, de los artistas premiados en nuestro Salón de Jóvenes que va por su vigésima quinta edición, casi el noventa por ciento de los ganadores se han ido al exterior a ganarse la vida; además alrededor del ochenta por ciento de los curadores que organizaron cada edición de ese Salón de Jóvenes hoy trabajan en otros países, incluso como directores de museos donde triunfan pues la experiencia nuestra los ha calificado con holgura. El número de galerías que antes existían en Caracas y las que aún funcionan van de las casi cuarenta de antes, a unas seis o siete ahora. Por supuesto, creo que el diálogo debe ser constructivo para pensar el futuro entre los artistas venezolanos de fuera y los que aquí resisten. Veamos quién recoge el guante.
En la foto el público en uno de nuestros salones de jóvenes, a pesar de ser poco dado a usar esta columna para fines promocionales de nuestro trabajo.
No se conoce a ciencia cierta el surgimiento de la práctica de los Nacimientos como aquí los llamamos y Belenes en España, amén de varios países hermanos. Se adjudica su iniciativa a San Francisco que en un gruta cercana a Asís construyó el primer nacimiento con San José, la Virgen, la mula y el buey, y lo demás que rodea la venida del niño Dios. Sin embargo, hay testimonio de costumbres parecida en los tiempos anteriores al siglo XIII de San Francisco de Asís. No opino sobre un tema que no conozco, pero a mí me encantan los Nacimientos. Debe ser por mi inclinación gineco céntrica o algo parecido. Cuando niño desayudaba a mi madre y a mi hermana en la fabricación del nacimiento hogareño metiendo soldaditos, carros y cañones para furia de ellas que los desalojaban del Nacimiento. Luego, mi abuela materna me llevaba cada Navidad a visitar Nacimientos famosos de Caracas como el del Hospital Ortopédico Infantil y hacíamos una larga cola para entrar allí, en la Calle Real de Sabana Grande a un par de cuadras de Chacaito. También era reconocido el de la tienda Sears en Colinas de Bello Monte. Las crónicas hablan de cánticos y aguinaldos en homenaje a los distintos Nacimientos ya en la adolescencia, pero lo cierto es que iban unos y otras para verse entre ellos.
He visto diferentes tipos de Nacimientos, desde los solemnes con figuras grandes y bien acabadas traídas de España hasta unos que incluyen veredas trazadas con piedras de dominó, un Santa Claus, un transbordador espacial con luces de botiquín en el medio del paisaje o cualquier cosa extraña como un león enano al lado de una oveja gigante, lo que me parece una falta de respeto, pero lamentablemente siento que el Nacimiento es una costumbre que se ha ido perdiendo y que me son gratos como la familia, los libros o los boleros. Ahora hay Nacimientos pret a porter chinos o japoneses que colocan en cualquier rincón de la casa pero confieso que añoro los viejos Nacimientos castizos incluyendo a Gaspar, Melchor y Baltasar que no disfrutaban de Whats App, Google, Facebook y cosas parecidas.
Otra costumbre de la época de nuestra infancia era fotografiarse con algunos Santa Claus como estos de las tiendas de los años cincuenta para recuerdo de nuestras madres. Creo que desafortunadamente los Nacimientos son costumbres que han ido desapareciendo.
Luego de ver en el Trasnocho Cultural de Paseo Las Mercedes el documental de Carlos Oteyza sobre Carlos Andrés Pérez, el suscrito como buen freudiano interesado en la vida sexual de los personajes salí pensando en lo enriquecedor que hubiese sido hacer una entrevista tan profunda a un personaje histórico muy interesante que ha habido en nuestro país desde el ascenso del chavismo al poder. Lo fue doña Nancy Colmenares, la primera esposa del difunto y cuya unión duro 18 años. Doña Nancy desafortunadamente falleció en abril del presente 2022. Su actitud me recordó a ese monumental personaje del siglo XIX que fue Doña Dominga Ortiz, la esposa del general Páez, quien con el triunfo patriota en la Independencia se dejó seducir por los encantos de Barbarita Nieves su joven concubina y con quien compartió el poder, pero en el ocaso de ese poder y estando preso por sus enemigos políticos fue doña Dominga su apoyo incondicional que logró sacarlo al exilio. Traté de conocer a doña Nancy y ser su amigo para saber con exactitud dónde estábamos parados los venezolanos en aquellos años pero no encontré alguna conexión directa con ella y así poder ser su amigo. Pocos personajes en lo que va de siglo han pasado por nuestra Historia con tanta dignidad, con tanta integridad ante el poder. Cómo alguien, aparentemente tan discreta como ella pudo tener tanta honorabilidad, que no heredaron sus hijos, desde el varón, que nunca se ha visto, hasta las hembras que disfrutan a placer las mieles del poder y de la riqueza mal habida desde la Quinta Avenida de Nueva York, o de los encantos de La Sorbona en París como las describen o testimonian algunos medios de comunicación.
Pese a haberse metido en las honduras sexoafectivas del presidente Pérez, Carlos Oteyza trata el tema con una distancia respetuosa sin juzgar o adoptar posición alguna. Vaya mi respeto también para la hija de Carlos Andrés, uno de los testigos más importantes en la proyección cinematográfica y cuyas referencias al divorcio de sus padres debió ser muy dolorosa desde el punto de vista personal. El tema de la relación entre la vida sexo afectiva de los personajes y su actividad pública es muy importante y los ejemplos sobran, desde energúmenos y criminales como Stalin, Hitler o el difunto, hasta la sobriedad de nuestros presidentes democráticos como Caldera, Luis Herrera Campins o el doctor Leoni. Les recomiendo ampliamente asistir al largometraje de Carlos Oteyza sobre la etapa final de la vida pública de Carlos Andrés Pérez y su historia íntima. Muy instructiva la cinta y se conoce mucho más al personaje.
Durante mis seis años estudiando Medicina en la Escuela Vargas y el Hospital Vargas que queda en la parroquia San José fuimos cada día hasta allá y eso significaba que desde la urbanización El Rosal hasta La Escuela de Medicina debíamos atravesar media Caracas, desde el sureste hasta el noroeste de la ciudad por lo que debíamos conocer los recovecos de aquella urbe en aquellos tiempos. Era media hora de tráfico de ida y otra de vuelta. Ayer fui hasta la avenida Urdaneta y las Fuerzas Armadas, la gran avenida que atraviesa Caracas de sur a norte, desde Roca Tarpeya hasta Cotiza por donde circulábamos cada día. Luego de graduado trabajé en la avenida San Martín hasta la Vuelta del pescozón y en Catia hasta la calle Colombia, lo que quiero decir con esto es que conozco bastante bien a Caracas. El régimen trata de dar una mejor imagen de la ciudad en algunos sitios puntuales como la Plaza Bolívar y el Congreso Nacional. Pero vayan ahora a la avenida Fuerzas Armadas y la verán llena de buhoneros, muchos de los cuales cocinan y venden fritangas en las aceras con la consiguiente suciedad y cochambre como en San Bernardino, luego unos pequeños tranvías mugrientos en medio de la Fuerzas Armadas interrumpidos por los peatones que los detienen. Hoy en día ella se ha vuelto una vía casi peatonal. De regreso debí empalmar desde la parroquia San José por las Fuerzas Armadas hasta alcanzar la avenida Bolívar y aquello es otro caos absoluto, buhoneros, semáforos dañados, mendigos, construcciones a medio hacer, fritangas en las aceras, buhoneros y caos, mucho caos. La avenida Bolívar con casas de la misión vivienda en la parte central en lo que era antes la urbanización El Conde e inmundicia por todos lados. Algunas a medio hacer y gente, mucha gente en los puestos de buhoneros con vendedores en las esquinas para los transeúntes. La concepción original en el Plan Rotival, que fue el plan maestro original para Caracas venido desde el gobierno del general López Contreras llamado así y seguido por todos los gobiernos de la democracia comparaban a la avenida Bolívar con los Campos Elíseos de París donde funcionarían todos los ministerios en el futuro y de allí se desarrollaría la ciudad y donde está la Plaza O’Leary iría una Central de trenes de donde partirían avenidas hacia Catia, (avenida Sucre), hacia el sur oeste, (avenida San Martín), hacia el noreste con lo que hoy conforman las avenidas Urdaneta, Andrés Bello, la avenida Libertador y la Francisco de Miranda por el norte del valle. Hacia el este por el sur se construiría la Autopista del Este hasta Petare que casi se concluyó en todo su trayecto. O sea, Pérez Jiménez fue el gran constructor de la Caracas Moderna. Luego de su caída la demagogia del felón larrazábal permitió el comienzo de la invasión de los cerros y la estimulo con el Plan de Emergencia, la causa de la destrucción del progreso que desarrollaba el Plan del Banco Obrero con el pago por la adquisición de viviendas populares de entre 10 y 30 bolívares mensuales. La única duda que me queda es si esta destrucción actual fue planeada por los cubanos o por los colombianos para tener un vecino tan debilitado como Venezuela. Solo son suposiciones esto último.
He hablado alguna vez de mi amigo Rafael Cadenas, nuestro poeta mayor, y he comentado sobre nuestra amistad. Sería un desaguisado que hablase de su poesía porque soy poco dado a esa manifestación sublime del espíritu y no tengo el talento para ello, que algo he leído, pero prefiero hablar del personaje que es de una nobleza absoluta y de una sencillez franciscana y cabe hablar de San Francisco y de Rafael en la misma frase. Hace poco hablé de Rafael cuando ganó el Premio Reina Sofía de Poesía Latinoamericana o cuando hablé de mis amigos genios y hablé de Jorge Flores, el jefe médico del Hospital Walter Reed, de Zapata, de Rafael Cadenas y de Pedro Morales. Con frecuencia lo veía en algunos eventos culturales y nos saludábamos con la cordialidad entre dos hombres que comparten la complicidad de no están pendientes de vestir a la moda. Sin embargo mi profundo afecto comenzó cuando Rafael se presentó en la inauguración de mi libro de las putas editado en El Nacional. Pese a que había enel sitio varias personalidades sentí que mi afecto y gratitud con él se magnificó con ese honor y cada día nos fuimos haciendo más amigos. Luego, un buen día otro amigo genial llamado Pedro Morales, quien es un artista de alta tecnología y que fue elegido por la Bienal de Venecia para representar allí a nuestro país debía en su trabajo, donde inaugurábamos la nueva sede en Los Chorros, presentar su nueva obra sobre el sistema QR, que es ese de los cuadritos negros y blanco que ahora se usa para leer textos pequeños y los precios en los automercados y que estaba en pañales pero según Pedro iba a ser la forma de leer en el futuro, en lo cual acertó. Fue cuando se nos ocurrió hablar con Rafael para pedir su autorización y colocar allí como texto algunos poemas suyos, lo cual permitió y así inauguramos la nueva sede de la galería. Por supuesto, entre otros de sus muchísimos méritos, Rafael es el primer poeta en lengua castellana que se puede leer en lenguaje cibernético gracias a la iniciativa de Pedro. Ruego a Dios que nos conserve a Rafael muchos años y poder disfrutar de sus poemas y de su bondad y sencillez y me uno al coro de las felicitaciones a Rafael por el Premio Cervantes.